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                    <text>DOCUMENTO DE TRABAJO
DEPARTAMENTO ECONOMÍA POLÍTICA

AUTORA

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN FLOREAL GORINI

ANA LAURA JARUF

MERCADO DE DATOS, DESAFÍOS Y MARCOS
REGULATORIOS

�Documentos de Trabajo
Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación
Otoño 2026

Coordinador: Martin Burgos

Asistente: Genaro Grasso

Responsables de área:

Marcelo Bruchanski (Finanzas)
Antonella Gervagi (Economía digital)
Ignacio Sabbatella (Ambiente y recursos naturales)
Verónica Grondona (Fiscal)
Anahí Rampinini (Sistema productivo)

1

�Documentos ya publicados:

1- Criptomonedas y sistema bancario: tensiones y desafíos
regulatorios.
Cecilia Allami, Juan Garriga, Martin Burgos
2- Acuerdos de libre comercio y digitalización: desregulación,
privatización y desigualdad en las plataformas digitales
Sofia Scasserra
3- Mercado de carbono en Argentina
Ana Laura Jaruf
4- Plataformas digitales y derechos laborales en América Latina:
marcos regulatorios en construcción
Pía Garavaglia
5- Una reflexión sobre la Conferencia Internacional del Trabajo 2025 y
su impacto en América Latina
Pia Garavaglia
6- Los desafíos de la fiscalidad internacional y sus interconexiones
con otras problemáticas, como el lavado de activos y la fuga de
capitales
Verónica Grondona y Magdalena Rúa
7- Hacia un Fondo Federal Climático en Argentina. Financiamiento
Verde y Justicia Territorial en el Marco del Federalismo Fiscal
Antonela Gervagi y Ana Laura Jaruf
8- La IA más allá del chat: infraestructura, red de empresas e impactos
ambientales
Matías Zublena
9- Una Política Industrial para el Desarrollo

2

�Lisandro Mondino y Anahi Rampinini
10- El impacto de los Quantitative Easings estadounidenses sobre los
flujos financieros internacionales hacia Argentina, Brasil y Chile
Estanislao Malic
11- Análisis del balance cambiario de Argentina 2025.
Mara Pedrazzoli
12- Algunas lecciones sobre política monetaria y el gobierno libertario
de Javier Milei
Estanislao Malic
13- ¿Es necesario cambiar la ley de glaciares?
Roberto Adaro
14- Un análisis de la fiscalidad internacional con perspectiva de género
Magdalena Rua
15- Incendios forestales y desprotección institucional de bosques
Paola Gevaerd y Guadalupe Alcalá
16- Hidrógeno: ¿combustible de emergencia o vector de transición?
Gonzalo Montiel

3

�Resumen
Este trabajo analiza la evolución del mercado de datos y la creciente necesidad de
desarrollar mecanismos de gestión y gobernanza frente a los desafíos de la sociedad
informacional. A partir de los aportes de autores como Castells y Zuboff, se examina
cómo los datos se consolidaron como un activo estratégico capaz de generar valor
económico, conocimiento y nuevas relaciones de poder. El estudio recorre la evolución
histórica del mercado de datos, desde las primeras bases de datos comerciales hasta la
economía digital basada en plataformas y Big Data. Asimismo, aborda los principales
riesgos asociados al procesamiento masivo de información, tales como la fragmentación
de datos, la opacidad algorítmica, las asimetrías de poder y los problemas de privacidad
y discriminación. Finalmente, se comparan los principales modelos globales de
gobernanza de datos y se analiza el marco regulatorio argentino, destacando sus
limitaciones frente a las demandas del ecosistema digital contemporáneo.
Palabras clave: gobernanza de datos; mercado de datos; Big Data; sociedad de la
información; privacidad y asimetrías de poder.

Autora

Ana Laura Jaruf es Licenciada y Magíster en Economía por la Facultad de Ciencias
Económicas de la Universidad de Buenos Aires (FCE-UBA) y doctoranda en Ciencias
Económicas con mención en Finanzas (FCE-UBA). En el ámbito académico se desempeñó
como docente en las cátedras de Estadística I y Cuentas Nacionales (FCE-UBA), y
desarrolla actividades de investigación vinculadas a las finanzas sostenibles y la
economía digital. Sus áreas de interés se sitúan en la intersección entre economía,
finanzas, tecnología y ecología, con foco en mercados de carbono, financiamiento
sostenible, transición justa, bonos sostenibles (SVS+), justicia climática y transición
tecnológica. Asimismo, investiga temas asociados a gobernanza de tecnologías
emergentes, impacto económico de la inteligencia artificial, innovación y procesos de
cambio tecnológico. Investigadora del Centro Cultural de la Cooperación.

4

�Mercado de datos, desafíos y marcos regulatorios
Ana Laura Jaruf

Introducción
En las últimas décadas, el desarrollo tecnológico, la expansión de Internet y la
consolidación de las plataformas digitales transformaron la manera en que las
sociedades producen, almacenan, transmiten y utilizan información. Los datos dejaron
de ser un recurso adicional para convertirse en un activo estratégico que acumula valor,
genera conocimiento y configura una nueva forma relaciones de poder (Salaberry, 2025).
Esta transformación es lo que dio origen al denominado “mercado de datos”.
Dicho mercado involucra tanto a organizaciones privadas como públicas que recolectan,
procesan, almacenan y comercializan información para orientar decisiones, segmentar
consumidores e influir en comportamientos (García Fronti &amp; Matías Herrera, 2021). Esta
concepción de mercado introduce una tensión: aunque los datos son producidos por
individuos en sus interacciones cotidianas, quienes los administran y monetizan son las
organizaciones, generando asimetrías estructurales de poder que el derecho y la
tecnología aún no han logrado resolver.
Este estado del arte recorre ese proceso histórico y analítico: desde la emergencia de la
sociedad informacional, pasando por la formación del mercado de datos y sus
características actuales, hasta los desafíos de su gestión y gobernanza. Se examinan
luego los principales modelos globales de gobernanza y el estado de situación en
Argentina, con el objetivo de ofrecer un marco comprensivo para entender cómo los
Estados, las organizaciones y los individuos se posicionan frente a un recurso que
estructura cada vez más la vida económica, política y social contemporánea.
La Sociedad de la Información
La noción de sociedad de la información refiere a una estructura social en la cual la
generación, procesamiento y transmisión de información se convierten en las principales
fuentes de productividad y poder (Castells, 2002). Se utiliza el término “sociedad
informacional” para enfatizar que no se trata simplemente de una sociedad con más
información, sino de una nueva forma de organización social basada en la capacidad
tecnológica de producir, procesar y transmitir información en tiempo real mediante
redes interconectadas.
Castells (2002) continúa reflexionando sobre el surgimiento de esta sociedad y la sitúa
en la convergencia de tres factores históricos: la revolución tecnológica de los años
setenta (microprocesador, telecomunicaciones digitales, fibras ópticas), la
reestructuración del capitalismo hacia fines de esa década - flexibilidad, globalización,

5

�desregulación - y el desarrollo masivo de Internet durante los noventa. Su arquitectura
puede entenderse a través de tres dimensiones analíticas: la tecnología como
infraestructura material; la información como insumo fundamental para el
conocimiento; y la capacidad de acción, que da cuenta de la posición diferencial de los
actores dentro de las redes.
En ese esquema, las organizaciones - empresas, Estados, plataformas - concentran
recursos tecnológicos y capacidades de procesamiento, mientras que los individuos
generan permanentemente datos a través de sus actividades diarias. Esta asimetría
constitutiva es el punto de partida para entender los debates contemporáneos sobre
gobernanza (Salaberry, 2025). Castells (2002) caracteriza, además, a esta sociedad por la
lógica del “espacio de flujos” - donde circulan capital, información y tecnología en
tiempo real -, el “tiempo atemporal” de la instantaneidad de las transacciones y la
“cultura de la virtualidad real”, en la cual las plataformas no solo representan la realidad,
sino que se convierten en el espacio mismo donde se la produce.
El surgimiento y la evolución del mercado de datos
Como se sugiere anteriormente, la consolidación de un mercado de datos no fue un
fenómeno repentino sino el resultado de transformaciones económicas y tecnológicas
que se sucedieron a lo largo de varias décadas. Su historia puede leerse en cuatro
momentos:
1. Marketing directo y primeras bases de datos (década de 1970): El punto de
origen puede situarse en la industria del marketing directo, donde las empresas
comenzaron a construir bases de datos con información demográfica y financiera
básica para segmentar potenciales consumidores. En esta etapa, el mercado de
datos se limitaba al intercambio de información simple, sin capacidades de
procesamiento masivo (Gandy, 2021).
2. La primera revolución del Big Data (década de 1980-1990): En esta década, el
comercio minorista incorporó escáneres de punto de venta y códigos de barras,
a través del cual se pasó de auditorías manuales a sistemas automatizados de
recolección masiva de datos transaccionales en tiempo real. Luego, surgieron
compañías especializadas en Inteligencia Empresarial como Business Objects y
MicroStrategy, capaces de procesar volúmenes crecientes de información con
fines analíticos (Schmarzo, 2013).
3. Los data brokers y la especialización del mercado (1990s): Durante los noventa,
el mercado se especializó con el surgimiento de empresas dedicadas
exclusivamente a recolectar, clasificar y comercializar información personal. Los
denominados data brokers comenzaron a construir perfiles demográficos y
predictivos combinando registros públicos, encuestas, historiales financieros y
bases de datos comerciales (Gandy, 2021). Empresas como Claritas Corporation
negociaron el acceso a datos censales y desarrollaron sofisticados mecanismos

6

�de segmentación poblacional, anticipando las lógicas que luego dominarían la
economía digital (Gandy, 2021).
4. La economía de datos y las plataformas digitales (siglo XXI): A principios del
siglo XXI, Internet y las plataformas digitales consolidaron la denominada
“economía de datos”. Empresas como Google, Yahoo! o eBay fueron pioneras en
la utilización masiva de información de usuarios para desarrollar sistemas de
publicidad segmentada y personalización algorítmica (Zuboff, 2015). Se
normalizó el modelo de negocio basado en el intercambio de servicios
“gratuitos” por información personal: los usuarios acceden a plataformas sin
pago monetario mientras las organizaciones monetizan los datos obtenidos
(García Fronti &amp; Matías Herrera, 2021). Las plataformas digitales no solo median
relaciones sociales y económicas, sino que crean nuevos entornos de
interrelación basados en la extracción y procesamiento continuo de información,
con capacidad de estructurar comportamientos, preferencias y dinámicas
culturales (Davenport, 2014).
Este último momento descrito - cuando se consolida una dinámica de poder basada en
el procesamiento de datos - pone en evidencia diversos riesgos y desafíos relacionados
con el manejo de datos, especialmente por sus consecuencias sociales, económicas y
políticas. En este contexto, surge la necesidad de establecer mecanismos de gestión y
gobernanza de la información que permitan regular su recolección, procesamiento,
almacenamiento y utilización de manera responsable y transparente.
¿Por qué gestionar y gobernar el mercado de datos?
Como se mencionó antes, la expansión del mercado de datos no trajo solo
oportunidades, sino que también trajo una serie de desafíos estructurales que justifican
la necesidad de marcos de gestión y gobernanza específicos. Estos desafíos pueden
agruparse en cuatro dimensiones.
1. Calidad, fragmentación y “jungla de datos”
Sin mecanismos de gobernanza, las organizaciones pueden desarrollar “arquitecturas
espagueti”, que son silos de información desconectados que generan falta de confianza
en la calidad de los datos y altos costos (Groot, 2020). De hecho, se estima que los
científicos de datos dedican entre el 75% y 80% de su tiempo únicamente a buscar,
limpiar y preparar datos para el análisis, lo que representa una ineficiencia estructural
que la gobernanza busca reducir (Davenport, 2014). Adicionalmente, se reconoce que
los datos pueden adolecer de problemas de origen, como una recopilación defectuosa,
información dañada o faltante, sesgos incorporados o presencia de ruido. A estos
desafíos se agregan aquellos que surgen del propio proceso analítico, el cual puede
introducir sesgos y limitaciones adicionales (Custers, 2013).
2. Big Data: volumen, velocidad y variedad

7

�El Big Data constituye una expansión de la analítica tradicional que desafía las
infraestructuras convencionales de TI (Salaberry, 2025; Provost &amp; Fawcett, 2013). Se
define clásicamente por las “Tres Vs”: volumen (magnitudes que superan la capacidad
de bases de datos convencionales), velocidad (generación y procesamiento en tiempo
real o flujo constante) y variedad (datos estructurados, semiestructurados y no
estructurados, como texto, imágenes, video y audio) (Salaberry, 2025). De ahí que sea
imprescindible contar con buenos mecanismos de gestión de datos y políticas de
gobernanza, a fin de capitalizar los beneficios del Big Data sin dejar de lado la
responsabilidad.
3. Modelos clásicos vs. Machine Learning: generación de valor y riesgos
Por otra parte, el volumen masivo y la complejidad del Big Data desafían los modelos
tradicionales de procesamiento. Los enfoques estadísticos clásicos —deductivos y
basados en hipótesis previas— no logran capturar la diversidad ni el crecimiento
exponencial de los datos actuales. El Machine Learning (ML), en cambio, ofrece un
enfoque inductivo que permite descubrir patrones y relaciones no lineales en grandes
masas de datos sin hipótesis previa, es especialmente útil para procesar datos no
estructurados (Deep Learning) y realizar predicciones en tiempo real. Sin embargo, el ML
también introduce nuevos riesgos: sobreajuste de datos, opacidad algorítmica (“cajas
negras”) y dificultad para explicar causalidades (Kolanovic, 2017).
4. Asimetrías de poder, privacidad y discriminación
Por último, el desafío más estructural es de índole política y ética: los datos son
generados por los individuos, pero administrados y explotados por las organizaciones.
Las plataformas y grandes empresas tecnológicas poseen capacidades significativamente
superiores para comprender, analizar y explotar información. Los usuarios
frecuentemente desconocen el alcance de la recolección de datos, los mecanismos de
procesamiento algorítmico o los usos posteriores de su información (García Fronti &amp;
Matías Herrera, 2021; Salaberry, 2025). La opacidad de los sistemas algorítmicos dificulta
la comprensión de cómo se toman decisiones automatizadas que afectan el acceso al
crédito, la selección laboral o los contenidos políticos. El uso de sistemas de “clasificación
panóptica” para discriminar o categorizar individuos plantea adicionalmente serios
desafíos legales y éticos vinculados a la autonomía y los derechos fundamentales (Gandy,
2021).
Ahora bien, una vez expuestos los desafíos propios del mercado de datos, conviene
aclarar dos conceptos clave: Gestión de datos y Gobernanza. ¿Qué se entiende por cada
uno de ellos? ¿Para qué sirven?
Gestión de datos y Gobernanza
1. Gestión de datos

8

�La gestión de datos - frecuentemente referida como Master Data Management (MDM)
- se define como un proceso independiente de las aplicaciones que describe, posee y
administra las entidades de datos principales de una organización (Cleven &amp; Wortmann,
2010). Su objetivo es crear un entorno de datos autorizado, fiable y seguro que
represente una “versión única de la verdad” (single version of truth) mediante un
conjunto de directrices para su manejo (Cleven &amp; Wortmann, 2010). Puede entenderse
también como una cadena de suministro de información: un proceso que transforma el
contenido a través de etapas donde se enriquece, se moldea y se actúa sobre él para
resolver problemas de inversión o de negocio (Groot, 2020).
Cleven &amp; Wortmann (2010) indican que las tareas críticas de la gestión se organizan en
torno a cinco componentes: i) la configuración estructural de los datos maestros, ii) la
arquitectura de sistemas, iii) la gobernanza, iv) los procesos operativos y v) la calidad de
la información. Por su parte, Groot (2020) adiciona que las operaciones de la cadena de
suministro incluyen la obtención (sourcing), el reformateo a formatos comunes, el
emparejamiento (matching), la integración, la validación y el despliegue para uso final.
Por su parte, Smith y McKeen (2005) proponen, a través de la idea de “ciclo de vida de
la información”, que la gestión de datos debe establecer estrategias y reglas de negocio
para cuatro etapas clave: captura (análisis e integración), organización (indexación y
clasificación mediante taxonomías y metadatos), procesamiento (análisis y modelado
estadístico) y mantenimiento (estándares de retención y actualización).
Adicionalmente, la implementación de una adecuada gestión de datos demuestra tener
impactos positivos en las organizaciones: las empresas que adoptan decisiones basadas
en datos (Data-Driven Decision Making) muestran incrementos en su productividad de
entre el 4% y el 6% (Provost &amp; Fawcett, 2013). De esta manera, cuando el análisis se
captura en procesos y sistemas, la información se convierte en “capital estructural” que
otorga una ventaja competitiva sostenible (Smith &amp; McKeen, 2005) para las
organizaciones.
2. Gobernanza de Datos
La gobernanza de datos se define como el desarrollo y cumplimiento de un conjunto de
procesos que aseguran que los activos de datos importantes se manejen de manera
formal y consistente en toda la empresa (Schmarzo, 2013).
Sus componentes incluyen la definición de roles y responsabilidades (custodios o
stewards) el uso de instrumentos de control como matrices RACI1, y el establecimiento
de estándares y políticas de calidad, metadatos y clasificación de datos (Cleven &amp;
Wortmann, 2010).

1

R (Responsible); A (Accountable); C (Consulted); I (Informed)

9

�Entre los objetivos de la Gobernanza, se destaca la mitigación de la asimetría de
conocimiento y poder entre las organizaciones y los individuos, protegiendo a estos
últimos de la vulnerabilidad y la vigilancia omnipresente, así como también permite
gestionar los riesgos técnicos, legales y reputacionales asociados al procesamiento
masivo de información persona (Salaberry, 2025).
En el plano social y político más amplio, la gobernanza de datos refiere al conjunto de
normas, principios, instituciones y mecanismos destinados a regular el acceso, uso,
almacenamiento, intercambio y protección de datos (Salaberry, 2025). En este marco, la
aplicación de buenas políticas de Gobernanza por parte del Estado contribuye a la
construcción del bienestar social, fomentando la confianza ciudadana y protegiendo
derechos fundamentales como la privacidad y el honor, garantizando que el uso de la
tecnología no derive en discriminación o manipulación (Salaberry, 2025).
En suma, la importancia de implementar políticas de gobernanza radica en que, como se
ha indicado previamente, los datos se han convertido en activos estratégicos centrales,
sobre los cuales los Estados buscan ejercer un control soberano. Además, es
indispensable para mitigar la asimetría constitutiva de información y poder; en el
capitalismo de vigilancia, las personas pierden el control sobre su propia conducta
porque sus datos son extraídos mediante mecanismos que muchas veces no pueden
entender. (Zuboff, 2015). Asimismo, es requerida para corregir fallas de mercado
derivadas de la incertidumbre y el desequilibrio en la cantidad de información entre
oferentes y demandantes.
La conveniencia de ejecutar políticas de Gobernanza no está exenta de debates. Por el
contrario, las discusiones contemporáneas en torno a la gobernanza de datos se centran
en preguntas tales como: ¿quién controla los datos? ¿quién obtiene valor económico de
ellos? ¿qué responsabilidades tienen las organizaciones respecto de la información que
reciben? ¿cuáles son los límites legítimos para el uso de datos personales?
Para abordar estas cuestiones, se han establecido distintos modelos de gobernanza, los
cuales se detallan a continuación.
Modelos globales de Gobernanza de Datos
El panorama global de la gobernanza de datos se encuentra fragmentado por regiones,
en donde cada una busca asegurar su soberanía digital mediante reglas distintas de
propiedad y movilidad de la información. En este marco, es posible identificar tres
arquetipos dominantes y un modelo híbrido.
1. Modelo basado en la propiedad (Estados Unidos)
El enfoque estadounidense se caracteriza por una lógica de mercado y una postura
regulatoria de laissez-faire. Los datos son concebidos como un activo que puede
producirse, valorarse e intercambiarse libremente. Los derechos de propiedad sobre los

10

�datos suelen ser retenidos por las instituciones —especialmente en el sector
financiero— y el acceso se deja a la negociación contractual. El liderazgo en la creación
de estándares lo asume la propia industria a través de asociaciones bancarias y
tecnológicas, en lugar de mandatos legislativos estrictos (Castellano, Selga, &amp; Arner,
2023).
2. Modelo basado en derechos (Unión Europea)
La Unión Europea prioriza el control de los individuos sobre sus propios datos por encima
de la dinámica del mercado. Los datos personales son considerados un derecho
inalienable más que una propiedad comercial. El marco legal se fundamenta en el
Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) y la PSD22 para el sector financiero.
Se otorga a los ciudadanos el derecho a la portabilidad de datos y se exige que las
instituciones compartan información con terceros autorizados sólo si el cliente lo solicita
expresamente. Se establecen límites estrictos a la transferencia de datos personales a
jurisdicciones que no garanticen niveles de protección equivalentes (Castellano, Selga, &amp;
Arner, 2023).
3. Modelo estatal o de recurso compartido (China)
En el modelo chino, el Estado considera los datos como un recurso público esencial para
la estabilidad y el desarrollo nacional, gestionado de manera centralizada bajo la noción
de “Prosperidad Común”. El control último sobre los datos, los flujos y la infraestructura
reside en las autoridades, que no solo acceden a los datos, sino que pueden obligar a su
recolección para alimentar sistemas como el de Crédito Social. Se aplica un marco de
“soberanía cibernética” donde los datos solo pueden entrar o salir del país con permiso
expreso del gobierno (Castellano, Selga, &amp; Arner, 2023).
4. Modelo híbrido: el caso de India
India combina un enfoque basado en derechos con una fuerte política de datos
orientada a la provisión de bienes y servicios públicos. Utiliza el denominado “India
Stack”: una arquitectura tecnológica que incluye biometría (Aadhaar), interfaces de
pagos interoperables (UPI) y una capa de gestión de consentimiento a través de
intermediarios regulados, buscando evitar que los datos sean monopolizados por
grandes plataformas privadas. Este modelo busca el equilibrio entre inclusión digital,
soberanía de datos y derechos individuales (Castellano, Selga, &amp; Arner, 2023).
El Marco regulatorio en Argentina
En Argentina, el principal instrumento legal en materia de datos es la Ley 25.326 de
Protección de Datos Personales, sancionada en el año 2000. Su objetivo es la protección

2

Payment Services Directive

11

�integral de los datos asentados en archivos, registros o bancos de datos - tanto públicos
como privados - para garantizar el derecho al honor y a la intimidad de las personas. La
ley define el tratamiento de datos como cualquier procedimiento sistemático de
recolección, almacenamiento, evaluación, bloqueo, destrucción y cesión a terceros;
reconoce el derecho ciudadano a conocer qué datos existen sobre ellos y su finalidad; y
establece que los datos personales deben conservarse por un período máximo de tres
meses una vez que la finalidad para la que fueron recolectados haya concluido
(Salaberry, 2025).
Sin embargo, la literatura especializada identifica limitaciones significativas en este
marco. La ley es considerada reactiva más que preventiva: suele aplicarse una vez que el
daño ya ocurrió, funcionando más como mecanismo de reclamo que como estándar de
prevención. La norma no menciona explícitamente la “privacidad de datos personales”,
lo que refleja una falta de adaptación a los avances tecnológicos y al impacto del Big Data
en las últimas dos décadas. La responsabilidad del control recae fundamentalmente
sobre el propio individuo, quien debe iniciar las acciones legales correspondientes. Y no
existe un marco metodológico estandarizado obligatorio que indique a las
organizaciones cómo proteger los datos de forma técnica y operativa antes de usarlos
(Salaberry, 2025).
En el plano institucional, la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) es el
organismo de control de la ley. Más recientemente, la Disposición 2/2023 de la
Subsecretaría de Tecnología de la Información estableció recomendaciones para una
Inteligencia Artificial Fiable, buscando promover la protección de datos desde una
perspectiva ética y de derechos humanos (Salaberry, 2025).Más recientemente, la
Disposición 2/2023 de la Subsecretaría de Tecnología de la Información estableció
recomendaciones para una Inteligencia Artificial Fiable, buscando promover la
protección de datos desde una perspectiva ética y de derechos humanos . La pandemia
expuso también una tensión latente: la aplicación CuidAR permitió al Estado recolectar
datos masivos con fines sanitarios, abriendo debates sobre el ejercicio del poder de
vigilancia basado en evidencia (Salaberry, 2025).
Las insuficiencias preventivas del marco regulatorio se han manifestado en casos de
conocimiento público, como la suspensión de un sistema de reconocimiento facial en
CABA tras constatarse el acceso indebido a datos biométricos de millones de personas;
las filtraciones masivas en el PAMI (2023) y hackeos a servidores del Poder Judicial en
Chaco (2022). Estos casos ilustran la brecha entre el marco legal vigente y los riesgos
reales del ecosistema digital argentino (Salaberry, 2025).
Reflexiones finales
El recorrido realizado permite trazar una conclusión, y es que los datos no son un
subproducto neutral de la actividad digital sino un recurso estratégico que estructura el

12

�poder económico, político y social contemporáneo. El mercado de datos se consolidó
históricamente sobre la base de asimetrías estructurales entre quienes generan
información y quienes la controlan, procesan y monetizan. Resolver esas asimetrías
requiere marcos robustos de gestión y gobernanza que no sean meras tareas técnicas,
sino funciones organizacionales y políticas críticas.
Los tres modelos globales dominantes - mercado, derechos individuales y control estatal
- reflejan opciones de valor distintas sobre quién debe controlar los datos y para qué
fines. No existe un modelo universalmente óptimo, cada sociedad define su balance
según sus tradiciones jurídicas, su desarrollo tecnológico y su concepción de la relación
entre el Estado, el mercado y el individuo. Lo que sí resulta claro es que la fragmentación
global de las reglas de gobernanza plantea nuevos desafíos para la interoperabilidad y
para la protección transfronteriza de derechos.
En el caso argentino, la brecha entre el marco legal vigente y las demandas del
ecosistema digital contemporáneo es evidente. La actualización normativa, la
construcción de capacidades institucionales y el desarrollo de estándares técnicooperativos son tareas pendientes que requieren atención. Avanzar en esa dirección no
es solo una cuestión de eficiencia económica, sino que es una condición para garantizar
derechos fundamentales en la sociedad informacional del siglo XXI.

Referencias
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Governance and the Challenge of Financial Data Sovereignty. Data Sovereignty,
178-210.
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13

�García Fronti, J., &amp; Matías Herrera, P. (2021). Mercado de datos personales: asimetrías
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Van der Waerdt, P. (2020). Information asymmetries: recognizing the limits of the GDPR
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Zuboff, S. (2015). Big other: surveillance capitalism and the prospects of an information
civilization. Journal of Information Technology, 75-89.

14

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                  <text>Los Documentos de Trabajo tienen por intención publicitar las investigaciones que se dan en el marco del Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación, a fin de participar a los debates que se dan en la sociedad argentina en distintos ejes en los cuales fuimos trabajando en estos años. </text>
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                <text>Fil: Jaruf, Ana Laura. Centro Cultural de la Cooperación. Departamento de Economía Política.</text>
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                <text>Este trabajo analiza la evolución del mercado de datos y la creciente necesidad de desarrollar mecanismos de gestión y gobernanza frente a los desafíos de la sociedad informacional. A partir de los aportes de autores como Castells y Zuboff, se examina cómo los datos se consolidaron como un activo estratégico capaz de generar valor económico, conocimiento y nuevas relaciones de poder. El estudio recorre la evolución histórica del mercado de datos, desde las primeras bases de datos comerciales hasta la economía digital basada en plataformas y Big Data. Asimismo, aborda los principales riesgos asociados al procesamiento masivo de información, tales como la fragmentación de datos, la opacidad algorítmica, las asimetrías de poder y los problemas de privacidad y discriminación. Finalmente, se comparan los principales modelos globales de gobernanza de datos y se analiza el marco regulatorio argentino, destacando sus limitaciones frente a las demandas del ecosistema digital contemporáneo.</text>
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                    <text>DOCUMENTO DE TRABAJO
DEPARTAMENTO ECONOMÍA POLÍTICA

AUTOR

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN FLOREAL GORINI

GONZALO MONTIEL

HIDRÓGENO: ¿COMBUSTIBLE DE
EMERGENCIA O VECTOR DE
TRANSICIÓN?

�Documentos de Trabajo
Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación
Otoño 2026

Coordinador: Martin Burgos

Asistente: Genaro Grasso

Responsables de área:

Marcelo Bruchanski (Finanzas)
Antonella Gervagi (Economía digital)
Ignacio Sabbatella (Ambiente y recursos naturales)
Verónica Grondona (Fiscal)
Anahí Rampinini (Sistema productivo)

1

�Documentos ya publicados:

1- Criptomonedas y sistema bancario: tensiones y desafíos regulatorios.
Cecilia Allami, Juan Garriga, Martin Burgos
2- Acuerdos de libre comercio y digitalización: desregulación, privatización y
desigualdad en las plataformas digitales
Sofia Scasserra
3- Mercado de carbono en Argentina
Ana Laura Jaruf
4- Plataformas digitales y derechos laborales en América Latina: marcos regulatorios
en construcción
Pía Garavaglia
5- Una reflexión sobre la Conferencia Internacional del Trabajo 2025 y su impacto en
América Latina
Pia Garavaglia
6- Los desafíos de la fiscalidad internacional y sus interconexiones con otras
problemáticas, como el lavado de activos y la fuga de capitales
Verónica Grondona y Magdalena Rúa
7- Hacia un Fondo Federal Climático en Argentina. Financiamiento Verde y Justicia
Territorial en el Marco del Federalismo Fiscal
Antonela Gervagi y Ana Laura Jaruf
8- La IA más allá del chat: infraestructura, red de empresas e impactos ambientales
Matías Zublena
9- Una Política Industrial para el Desarrollo

2

�Lisandro Mondino y Anahi Rampinini
10- El impacto de los Quantitative Easings estadounidenses sobre los flujos financieros
internacionales hacia Argentina, Brasil y Chile
Estanislao Malic
11- Análisis del balance cambiario de Argentina 2025.
Mara Pedrazzoli
12- Algunas lecciones sobre política monetaria y el gobierno libertario de Javier Milei
Estanislao Malic
13- ¿Es necesario cambiar la ley de glaciares?
Roberto Adaro
14- Un análisis de la fiscalidad internacional con perspectiva de género
Magdalena Rua
15- Incendios forestales y desprotección institucional de bosques
Paola Gevaerd y Guadalupe Alcalá

3

�Resumen
Este documento analiza la economía del hidrógeno como pilar estratégico de la
descarbonización global y la transición energética. A diferencia de las olas de interés previas,
en el contexto actual, marcado por compromisos climáticos y crisis de seguridad energética,
el hidrógeno de bajas emisiones se ha posicionado como una alternativa concreta para los
sectores de difícil abatimiento, tales como la industria pesada, el transporte marítimo y la
aviación. Se analiza la transición hacia un "realismo industrial", donde la viabilidad de los
proyectos depende críticamente del costo del capital y el desarrollo de infraestructura, más
allá de la simple madurez tecnológica. Con proyecciones de cubrir el 14 % de la demanda
energética final para 2050, el texto expone los desafíos y las ventajas competitivas de
Argentina y la región como potenciales exportadores de clase mundial. Finalmente, se indaga
en el potencial de este vector para consolidar una economía energética resiliente y soberana
frente a la volatilidad histórica de los combustibles fósiles.

Palabras Clave
Hidrógeno, Transición Energética, Descarbonización, Seguridad Energética, Industria.

Autor
Gonzalo Montiel es ingeniero químico por la UTN Facultad Regional Buenos Aires y magíster
en políticas públicas y desarrollo por FLACSO. Cuenta con más de 15 años de experiencia en
tecnologías electroquímicas de almacenamiento y conversión de energía, baterías de litio,
electrolizadores y celdas de combustible. Fue Director Nacional de Vectores Productivos
Estratégicos en la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la Nación donde
estuvo a cargo de la coordinación técnica de la Estrategia Nacional de Hidrógeno y la
Evaluación Ambiental Estratégica (2023). Actualmente se encuentra a cargo de la gerencia del
Instituto Fueguino de la Transición Energética y el Hidrógeno de Tierra del Fuego.

4

�Hidrógeno: ¿combustible de emergencia o vector de transición?
Gonzalo Montiel

Introducción
A partir de la Revolución Industrial, los combustibles fósiles han dominado la matriz
energética global. A comienzos del siglo XX el carbón era la principal fuente de energía
primaria, luego reemplazada por el petróleo, que alcanzó a cubrir el 50 % de la oferta de
energía en 1973. Actualmente, gracias al incremento de la oferta de gas natural y de la
competitividad de las tecnologías de extracción de yacimientos no convencionales, los
combustibles fósiles representan más del 80 % de la matriz energética global. Sin embargo,
en las últimas décadas, las energías renovables, principalmente eólica y solar, han
incrementado considerablemente su participación en las matrices eléctricas de todo el
mundo, lo que permite una mayor electrificación de la demanda. Actualmente, el mix de
energías de bajas emisiones, renovables y nuclear, es responsable del 38 % de la generación
eléctrica mundial (IRENA, 2024), se espera que alcance el 50 % en 2030 y que continúe su
crecimiento sostenido para superar a los combustibles fósiles como principal fuente de
energía para este sector (IEA, 2026).
Hasta el momento, el hidrógeno no ha tenido participación como carrier energético, las 100
millones de toneladas (Mt) que se producen anualmente en todo el mundo son utilizadas en
la industria. No obstante, para alcanzar la neutralidad climática en 2050, IRENA proyecta que
el hidrógeno de bajas emisiones se deberá consolidar como un vector energético hasta cubrir
el 14 % de la demanda energética final a nivel global (IRENA,2024). De acuerdo a estas
estimaciones, el hidrógeno será demandado para usos energéticos directos así como para la
producción de derivados, combustibles sintéticos, fundamentales para la reducir las
emisiones en la industria pesada y el transporte de larga distancia. Más allá de no haber sido
explotado como recurso energético, en los últimos cincuenta años, el hidrógeno ha tenido al
menos tres irrupciones en la agenda energética y geopolítica global. El primero de estos tuvo
lugar a partir de la crisis del petróleo (1973); el segundo, en el contexto de los primeros
acuerdos climáticos globales como el Protocolo de Kioto (1997); y el tercero, se encuentra en
curso.
Las instancias anteriores tuvieron sus momentos bien marcados, en cambio, el proceso actual
muestra al menos tres hitos relevantes; i) la entrada en vigencia del Acuerdo de París (2015),
ii) la pandemia del COVID-19 (2020) y iii) la guerra en Ucrania (2022) y la consecuente crisis
energética en Europa. Así todo, el uso energético del hidrógeno sigue siendo insignificante en

5

�las 100 millones de toneladas que anualmente se destinan a usos industriales 1 (IEA, 2025).
Entonces, ¿por qué motivo se ha considerado al hidrógeno como una alternativa viable ante
diferentes circunstancias como la escasez de petróleo o el calentamiento global? ¿Es una
buena alternativa a los combustibles fósiles o solo es funcional a los objetivos climáticos?.
Este documento tiene como objetivo responder a los principales interrogantes en torno a la
economía del hidrógeno; ¿qué características lo hacen atractivo para proyectarse como una
alternativa sustentable en relación a los combustibles fósiles?, ¿puede convertirse en una
alternativa competitiva para la descarbonización industrial?, ¿por qué no ha logrado
instalarse como un recurso energético hasta el momento?, ¿qué está ocurriendo actualmente
y qué puede acontecer en las próximas décadas?.

¿Qué es el hidrógeno?
Para empezar hay una diferencia muy importante entre el hidrógeno “H”, que es el elemento
químico más abundante en el universo, y el hidrógeno “H2”, la molécula gaseosa más pequeña
y liviana que existe. Si bien pueden confundirse porque no hay diferencias en el nombre,
químicamente son muy diferentes. Cuando se habla de la economía del hidrógeno, se hace
referencia a la molécula “H2”, que es un gas extremadamente liviano, por lo tanto, su
disponibilidad natural en condiciones atmosféricas es casi nula2. Para poder disponer de este
compuesto es necesario producirlo a partir de moléculas más complejas, que contienen
átomos de hidrógeno (H), y cuya modificación fisicoquímica permite separar moléculas de H2.
Para sintetizar hidrógeno, existe una gran variedad de tecnologías y rutas de obtención, en
todos los casos, la fuente de hidrógeno (H) y el origen de la energía son determinantes para
las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas. Para simplificar la clasificación,
se recurre a una clasificación de rutas de obtención por colores, las más contaminantes
reciben el color marrón y gris, las de bajas emisiones, rosa, azul y verde (Tabla 1)
Tabla 1 - Rutas de obtención de H23
Emisiones GEI
Energía

Fuente de H

Tecnología de Obtención

Color
(kg CO2eq/Kg H2)

Fósil

Carbón

Gasificación

Marrón

20

1 Global Hydrogen Review (IEA,2025).
2 El hidrógeno gaseoso (H

2) solo se encuentra disponible en formaciones geológicas cerradas, bajo condiciones
muy específicas, en general acompañando a otros hidrocarburos (líquidos y gaseosos).
3 *SMR: steam methane reforming (reformado de metano con vapor de agua). **CCUS: carbon capture, utilization
and storage (captura, utilización y almacenamiento de carbono). ***La energía nuclear se considera dentro del
grupo de bajas emisiones pero no se categoriza como renovable.

6

�SMR *

Gris

10

Azul

2a4

Rosa

0

Verde

0

Gas Natural
SMR + CCUS**

Nuclear***

Agua
Electrólisis

Renovable

Agua

La certificación del origen renovable del hidrógeno se debe realizar a nivel de proceso y no de
producto, ya que todas las moléculas son iguales, indistintamente de la ruta de obtención, lo
importante es el nivel de emisiones que genera su ciclo de vida. La cadena de valor del
hidrógeno se puede simplificar en tres segmentos. El primero es la generación de la energía,
el segundo involucra la producción, purificación y almacenamiento de las moléculas y el
tercero comprende los usos finales, tradicionales y nuevos (Figura 1).
Figura 1 - Cadena de valor del hidrógeno de bajas emisiones4

Fuente: ENH (2023).

Las “olas” del hidrógeno
Como se ha mencionado anteriormente, el hidrógeno no es una novedad para la agenda
energética, en las últimas cinco décadas ha tenido tres grandes olas en las cuales se ha
discutido la factibilidad de incorporarse a la matriz energética. La que transcurre actualmente
es la más prolongada y consistente de estas, aunque no por eso carente de grandes desafíos
4

solo se incluyen las tecnologías de bajas emisiones, rosa, azul y verde, que implican una reducción de las
emisiones GEI respecto de las rutas convencionales, marrón y gris.

7

�por delante. Antes de profundizar sobre la actualidad, veamos qué pasó en las primeras
ocasiones.
En octubre de 1973, el mercado de hidrocarburos sufrió uno de los períodos de mayor
inestabilidad de su historia, al menos hasta ahora. La denominada “crisis del petróleo” se
inició cuando los países árabes que formaban parte de la OPEP establecieron un embargo a
los países aliados de Israel5. En 1974, la oferta mundial de petróleo se redujo en un 7,5 % y
tuvo un fuerte impacto en Estados Unidos, donde los precios de los combustibles se
incrementaron un 50 % en ciudades y un 84 % en áreas rurales (Hamilton, 2011). Esta crisis
dejó en evidencia el carácter estratégico del abastecimiento energético, dando paso a la
discusión de alternativas para reducir la dependencia del petróleo. En este contexto, el
hidrógeno emergió como una alternativa para la seguridad energética del futuro, aunque con
una visión más bien de largo plazo, ya que en ese momento, lejos de estar probadas a escala
comercial, las celdas de combustible6 comenzaban a ser probadas para generar energía
eléctrica a partir de hidrógeno. A medida que el mercado de hidrocarburos volvió a la
normalidad, las alternativas se fueron archivando, ningún energético.
Descartada la posibilidad de que el hidrógeno se transforme en una alternativa competitiva
para desplazar a los combustibles fósiles y contribuir a la seguridad energética global, la
segunda ola del hidrógeno es un periodo iniciado a finales de la década de 1990 y extendido
hasta 2010, aproximadamente. A diferencia de la primera ola, que estaba centrada en la
seguridad energética, esta etapa estuvo impulsada por la emergencia de la agenda climática
global y la ratificación del Protocolo de Kyoto7 en 1997 y su posterior entrada en vigencia en
2005, introdujo los primeros mecanismos de mercado para fomentar las inversiones de los
países industrializados en las economías en vías de desarrollo, a cambio de créditos de
carbono y en coherencia con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas8.
El nuevo marco de gobernanza climática global y los mecanismos para favorecer las
inversiones en tecnologías limpias coincidieron con la madurez tecnológica de las celdas de
combustibles PEM (siglas en inglés de Membrana de Intercambio de Protones)9. A partir de
esto, el hidrógeno10 retomó un lugar importante en la agenda energética global, en este caso,
la discusión estuvo centrada en brindar alternativas de bajas emisiones para el transporte
vehicular, sector con gran impacto en las emisiones de GEI y en el cual los combustibles fósiles

5 Siria y Egipto estaban en guerra contra Israel.
6

La celda de combustible es un dispositivo que permite convertir la energía almacenada en las moléculas de
hidrógeno en energía eléctrica.
7 El protocolo de Kyoto entró en vigencia en 2005, en el mismo se establecieron compromisos cuantificables de
limitación y reducción de las emisiones para los países industrializados y se incorporaron tres mecanismos de
mercado para viabilizar proyectos; Comercio Internacional de Emisiones, Mecanismo de Desarrollo Limpio y
Aplicación Conjunta.
8 El principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas fue adoptado en la Cumbre de la Tierra en Río
de Janeiro en 1992 y se incorporó en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
(CMNUCC), estableciendo que todos los estados deben abordar el cambio climático, pero con obligaciones
diferenciadas según su responsabilidad histórica y capacidad.
9 La tecnología PEM alcanzó la madurez tecnológica a comienzos de la década de 1990.
10 La discusión por el origen de la energía utilizada para producir el hidrógeno quedó en un segundo plano con
respecto a la carrera tecnológica.

8

�han dominado totalmente el mercado. Algunas de las principales economías del G711, sobre
todo Alemania y Japón, apostaron fuertemente por el hidrógeno. Las automotrices de estos
dos líderes de la industria desarrollaron los primeros vehículos impulsados por hidrógeno y
celdas de combustible PEM, mientras que una de las empresas ferroviarias más importantes
de Europa y el mundo, con casa matriz en Francia, comenzó a desarrollar los primeros trenes.
Probadas las tecnologías de uso, el desafío se centró en la infraestructura para el despliegue
masivo. Si bien se hicieron intentos por desplegar redes de repostaje, las medidas de
seguridad y sus costos asociados se convirtieron en una barrera de implementación y en una
gran desventaja frente a tecnologías como las baterías de litio, que bajaron sus costos de
manera sostenida y acelerada.
Además de los desafíos propios para el despliegue de la cadena de valor, el carácter no
vinculante del Protocolo de Kyoto, la falta de mecanismos de sanción por el incremento de
las emisiones GEI y los beneficios insuficientes de los Mecanismos de Desarrollo Limpio
(MDL)12 para tecnologías innovadoras, en comparación con los incentivos a las energías
renovables para la electrificación directa, eólica y solar, hicieron que la agenda del hidrógeno
de bajas emisiones no logre avanzar. Sin embargo, al poco tiempo, el hidrógeno volvió a
despertar interés como combustible alternativo para la reducción de emisiones de GEI (Figura
2).
Figura 2 - Inversiones en I+D+i, transición entre la segunda y la tercera ola.

Fuente: “The Future of Hydrogen: Seizing today's opportunities” (IEA, 2019).

El hidrógeno vuelve a la agenda energética
Los dos procesos en los que el hidrógeno fue parte de la discusión energética compartieron
una base común pese a sus particularidades. En ambos casos, la discusión giró en torno a su
capacidad para complementar o reemplazar a los combustibles fósiles en dos temas
11

Foro político y económico, de carácter informal, compuesto por siete de las economías más industrializadas
del mundo: Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá.
12 Definidos en el artículo 12 del Protocolo de Kyoto, los MDL eran un instrumento internacional que permitía a
países desarrollados financiar proyectos de reducción de emisiones de GEI en países en desarrollo.

9

�estratégicos: la seguridad energética y la mitigación de emisiones de GEI, especialmente en
nichos específicos del transporte.
A partir del Acuerdo de París (2015), se produjo un cambio de paradigma fundamental. El
hidrógeno dejó de ser percibido únicamente como un combustible alternativo para vehículos
livianos y comenzó a proyectarse como una solución clave para la descarbonización de los
sectores de difícil abatimiento (hard-to-abate sectors)13, tales como la siderurgia, el
transporte marítimo y la industria química pesada.
Si bien persisten barreras para su despliegue masivo, el inicio de esta década estuvo marcado
por un marcado optimismo y, en ocasiones, por una sobreestimación del potencial inmediato
de este vector. Un hito de este periodo fue la COP 26 en Glasgow (2021), donde el hidrógeno
de bajas emisiones se consolidó como un recurso estratégico para canalizar el excedente de
electricidad renovable y alcanzar metas globales de política climática.
Este aumento en las expectativas sobre la versatilidad del hidrógeno para descarbonizar
diversas industrias (Figura 3) impulsó proyecciones de mercado cada vez más ambiciosas. En
este contexto, la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, 2020) estimaba que
las economías de escala permitirían una reducción de entre el 40 % y el 80 % en los costos de
los electrolizadores14, posicionando al hidrógeno de bajas emisiones como una alternativa
competitiva en el corto plazo.

COP 26 - Glasgow (2021): se promulgó la agenda Breakthrough donde se
incluyó el compromiso específico de lograr que el hidrógeno de bajas emisiones
sea asequible y esté disponible globalmente para 2030. Además se estableció
una hoja de ruta para la descarbonización marítima donde se lo incluía junto con
el amoníaco como combustibles de bajas emisiones. A partir de esto, y otras
iniciativas que se acordaron en la misma COP 26, el número de países con

estrategias nacionales de hidrógeno se disparó, pasando de apenas una decena
a más de 40 en menos de dos años.

13 Sectores de alto consumo energético que no pueden ser electrificados.
14 El electrolizador es una tecnología crítica para la producción de hidrógeno a partir de agua y EERR.

10

�Figura 3 - Competitividad del hidrógeno en comparación con la electrificación directa

Fuente: IRENA (2022).

El conflicto en Ucrania y la reconfiguración del escenario energético global
Hacia 2020, la demanda global de hidrógeno para usos tradicionales alcanzaba las 90 millones
de toneladas (Mt), con una participación marginal de las tecnologías de bajas emisiones. No
obstante, las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA, 2021) para un
escenario de Emisiones Netas Cero estimaban que la demanda escalaría a las 200 Mt para
2030, con un 70 % de la oferta cubierto por electrólisis y tecnologías de captura de carbono
(CCUS).
En este contexto, la Unión Europea (UE) consolidó su liderazgo normativo mediante el Pacto
Verde (2019), la Estrategia del Hidrógeno (2020) y la Ley del Clima (2021). Simultáneamente,
Alemania, principal economía industrial del bloque, ejecutaba la fase final de su "apagón
nuclear", iniciado tras el accidente de Fukushima en 2011 y concluido en abril de 2023.
Mientras tanto, la integración energética con Rusia alcanzaba un hito en junio de 2021 con la
finalización del gasoducto Nord Stream II, diseñado para conectar los yacimientos rusos
directamente con Europa a través del Mar Báltico, evitando el tránsito por Ucrania.
Sin embargo, el estallido del conflicto en Ucrania en febrero de 2022 alteró drásticamente la
narrativa de la transición. La discusión se desplazó de la sostenibilidad hacia la seguridad y
confiabilidad del suministro. Según la IEA (2022), el abastecimiento energético ya no solo
debe ser bajo en emisiones, sino que debe provenir de aliados estratégicos confiables. Por su
parte, IRENA subrayó que esta crisis acelerará la transición hacia el hidrógeno renovable, dado
que el encarecimiento del gas natural volvería al hidrógeno verde competitivo frente al

11

�hidrógeno gris en diversas regiones de Europa, reconfigurando las proyecciones de adopción
(IRENA, 2022).
Además, la crisis marcó el fin de la era del gas barato para Europa y Asia, disparando los
precios del GNL a niveles récord de hasta 70 USD/MBtu en los mercados europeos. Este
incremento impactó en los costos del hidrógeno a partir de gas natural (hidrógeno gris),
alcanzando picos de entre 4.8 y 7.8 USD/kg, lo que permitió que el hidrógeno renovable fuera,
por primera vez y de manera coyuntural, la opción más económica en diversas regiones.
Las tensiones geopolíticas actuales, en el Golfo Pérsico, han reintroducido la preocupación
por asegurar los suministros de gas natural y GNL, dado que cualquier disrupción en rutas
críticas como el Estrecho de Ormuz pone en riesgo el suministro global. Esta recurrencia de la
crisis refuerza la idea de que la transición al hidrógeno de bajas emisiones no es solo una meta
climática, sino una cuestión de seguridad nacional para Europa y Asia, principalmente. El
problema no se detiene en el GNL, también afecta a otras cadenas de valor como la de los
fertilizantes, cuyo precio ha llegado a quintuplicarse en los últimos años y que impacta
directamente en los precios de los alimentos.
Tecnologías limpias: del ambientalismo a la competencia geopolítica
El conflicto bélico en Ucrania forzó una respuesta de emergencia que transformó las políticas
industriales voluntaristas en una competencia agresiva por el liderazgo tecnológico. En mayo
de 2022, la UE lanzó el plan REPowerEU, elevando drásticamente las metas de producción e
importación de hidrógeno limpio para eliminar la dependencia del gas ruso. Apenas tres
meses después, Estados Unidos redefinió el tablero global con la Ley de Reducción de la
Inflación (IRA), que introdujo créditos fiscales directos de hasta 3 USD por kilogramo de
hidrógeno producido. Este movimiento desplazó el eje del debate, de los objetivos
ambientales se pasó a una carrera por la rentabilidad y la relocalización de las cadenas de
suministro.
A partir de 2023, la industria comenzó a transitar una fase de "realismo industrial", donde la
viabilidad de los proyectos quedó fuertemente condicionada por el incremento del costo del
capital (WACC)15. Para el hidrógeno de bajas emisiones, y sus derivados, el financiamiento
representa casi la mitad del costo total de producción. Esta dependencia financiera impacta
negativamente de manera asimétrica en las economías emergentes y en desarrollo. Mientras
que en las economías avanzadas el WACC para proyectos de esta naturaleza se sitúa entre el
5% y el 7%, en regiones como América Latina puede alcanzar niveles de entre el 10% y el 15%
(IEA, 2025; World Bank, 2026). Esta brecha tiene un impacto masivo en el costo nivelado del
hidrógeno (LCOH), que se incrementa 1 USD/kg cada 6 % del WACC, afectando negativamente
la ventaja competitiva de contar con recursos naturales de clase mundial, convirtiéndose en
uno de los principales desafíos para la región.
Actualmente, el optimismo inicial sobre la competitividad del hidrógeno se ha visto matizado
por los efectos de las tensiones geopolíticas y las nuevas políticas industriales. Las diferentes
estrategias nacionales y los reportes sectoriales, publicados a lo largo de los últimos cinco
años, dan cuenta de este cambio en las proyecciones del mercado del hidrógeno de bajas
emisiones. La Tabla 2 ilustra cómo ha evolucionado la proyección del costo nivelado del
15 WACC: Weighted Average Cost of Capital (Costo Medio Ponderado del

Capital)

12

�hidrógeno (LCOH) entre 2019 y 2025, evidenciando una transición desde el optimismo inicial
hacia un "realismo industrial" forzado por el alza de costos post-2022. A pesar de este ajuste
global, China sostiene los costos de producción más bajos del mercado gracias a su dominio
en el CAPEX16 de equipos, mientras que Argentina presenta una posición competitiva (Tabla
2).
Tabla 2 - Proyecciones y metas de costo de hidrógeno verde y azul, publicadas entre 2019 y
2025 por agencias especializadas y estrategias nacionales
Fuente

Año

Región

H2 Verde
(USD/Kg H2)

H2 Azul
(USD/Kg H2)

Observaciones

IEA

2019

Global

3.0 a 7.5

1.5 a 2.5

El H2 verde es una
novedad muy
reciente.

Estrategia
Nacional de Chile

2020

Latam

1.0 a 1.5

N/A

Proyección como el
exportador más
competitivo del
mundo.

Estrategia
Nacional de
Alemania

2020

Europa

3.0 a 4.0

N/A

Proyección como
importador (+50%).

IRENA

2020

Global

2.3 a 5.0

N/A

Apalancado en la
reducción del costo de
los electrolizadores.

IEA

2021

Latam

1.5 a 2.5

1.2 a 2.1

Cluster H2
Marruecos

2021

África

1.5 a 2.0

N/A

IEA

2022

Global

3.0 a 8.0

1.5 a 3.0

Afectado por el
conflicto en Ucrania.

Estrategia
Nacional de
Namibia

2022

África

1.2 a 2.0

N/A

Proyección como
exportador altamente
competitivo

IEA

2023

Global

1.5 a 4.5

1.2 a 2.5

La alta inflación eleva
la tasa de interés.

Hoja de Ruta de
EE.UU.

2023

Norteamérica

1.0 (meta)

1.0 (meta)

Meta 1 kg a 1 dólar en
1 década

Estrategia

2023

Latam

1.4 a 2.8

1.1 a 1.4

Identifica a Latam
como región
exportadora clave.
Proyección como
exportador a
Alemania.

Posicionamiento

16 CAPEX: Capital expenditures (gastos de capital)

13

�Nacional de
Argentina

exportador con
hidrógeno multicolor.

Estrategia
Nacional de
Alemania
(Actualización)

2023

Europa

4.0 a 6.0

2.1 a 3.0

Acepta el H2 azul
como transición; eleva
meta de electrólisis a
10 GW.

IEA

2024

Global

2.0 a 5.0

1.5 a 2.8

El costo del azul sube
por la inflación en
infraestructura CCUS.

Banco Europeo
del Hidrógeno

2024

Europa

4.0 a 6.0

N/A

Precios reales
ofertados en subastas.

IEA

2025

Global

1.8 a 4.5

1.3 a 2.6

Los costos bajos se
dan en proyectos con
demanda confirmada.

IEA

2025

China

1.2 a 2.2

0.9 a 1.4

Liderazgo global en
CAPEX de
electrolizadores y
tecnologías CCUS.

La maduración del mercado de hidrógeno de bajas emisiones
Entre 2020 y 2022, la economía del hidrógeno atravesó una fase de expansión como respuesta
a la crisis en materia de seguridad energética, que generó la pandemia y la guerra en Ucrania.
Los anuncios de inversión fueron escalando año tras año pasando de USD 160 mil millones
acumulados en 2021 a cerca de USD 240 mil millones para finales de 2022 (Hydrogen Council
&amp; McKinsey, 2021; Hydrogen Council &amp; McKinsey, 2022). En este periodo, el hidrógeno verde
dominó la narrativa con planes que proyectaban el despliegue de más de 500 GW de energías
renovables dedicadas (eólica y solar) y 250 GW de electrolizadores, con Chile, Australia y los
países del Golfo liderando las proyecciones de producción para la exportación, mientras que
Europa, Corea del Sur y Japón se posicionaron como los tres mercados de importación más
importantes. En ese mismo período, se anunciaron inversiones en hidrógeno azul por unos
USD 35 mil millones, en este caso concentrado en regiones con bajos costos y excedentes en
la producción de gas natural, principalmente en Estados Unidos y en el Mar del Norte, donde
se comenzaron a construir los primeros proyectos de gestión de CO2 (captura y
almacenamiento).
Sin embargo, a pesar de este volumen sin precedentes de anuncios de inversión, el porcentaje
de proyectos que alcanzaron la decisión final de inversión (FID por sus siglas en inglés) y/o
comenzaron a construirse fue muy bajo, sin superar el 10% para el verde y el 15% para el azul,
evidenciando una brecha significativa entre la ambición política y la viabilidad financiera y
confirmando la falta de madurez del mercado adoptante.
A partir de 2023, la industria del hidrógeno fue mostrando su faceta más realista, marcada
por la inflación global y el aumento de las tasas de interés, factores que fueron retrasando la
decisión final de inversión y la construcción de los proyectos, cuyos anuncios siguieron
creciendo hasta alcanzar los USD 570 mil millones (Hydrogen Council &amp; McKinsey, 2023). A
partir de ese máximo comenzó a observarse una desaceleración, ajustándose las

14

�proyecciones de capacidad de electrólisis en torno a los 170 GW. En este contexto más
restringido, el programa REPowerEU permitió a Europa consolidarse como epicentro de los
proyectos de hidrógeno verde, mientras que las inversiones en hidrógeno azul se fueron
consolidando en Estados Unidos gracias a los incentivos fiscales de la Ley de Reducción de la
Inflación (IRA). Mientras tanto, China se consolidó como líder en el mercado de las energías
renovables, instalando capacidades por casi 300 GW solo en 2023 y superando los 370 GW en
2024, una cifra que duplica la capacidad instalada por el resto del mundo combinado en
tecnologías clave como la solar y la eólica (IRENA, 2024).
En la actualidad, el porcentaje de proyectos que han alcanzado la decisión final de inversión
(FID) está cercano al 12% en hidrógeno verde y 20 % en hidrógeno azul, que muestra una
mayor tasa de concreción debido a su infraestructura más consolidada (IEA 2025), mientras
que el 80% de los anuncios globales aún se encuentran en etapas tempranas de planificación.
Esto subraya que la consolidación definitiva de la economía del hidrógeno depende de cerrar
la brecha de costos y asegurar contratos de compra (off-take) a largo plazo, que brinden
certidumbre a los inversores (IEA, 2025).

Mercado de Electrolizadores: La capacidad anual mundial de fabricación de
electrolizadores asciende a 61 GW, con 16 GW adicionales en construcción. De la capacidad

de fabricación existente, 43 GW (70 %) corresponden a la tecnología alcalina (AWE),
mientras que 13 GW (21 %) a la tecnologías de membrana de intercambio de protones
(PEM). El resto (9 %) se destina a otras tecnologías. El panorama manufacturero es
eminentemente regional, China domina la fabricación de AWE (86 %), mientras que Europa
lidera la producción de PEM (54 %). Sin embargo, China también se está expandiendo
rápidamente hacia tecnologías en proceso de maduración. El desequilibrio entre la oferta y
la demanda ha provocado un importante exceso de capacidad de fabricación, y muchas
plantas operan por debajo de sus niveles de utilización. Este desequilibrio ha contribuido a
la consolidación sectorial, reflejada en recientes quiebras, iniciativas de reestructuración y
fusiones entre fabricantes de electrolizadores. Si bien la capacidad de fabricación es
abundante, persisten cuellos de botella en los componentes del balance de planta (BoP),
como las unidades de conversión de energía y tratamiento de gases.

15

�El hidrógeno de bajas emisiones de cara a los objetivos climáticos
Desde el comienzo de esta nueva ola, a finales de la década pasada, la industria del hidrógeno
de bajas emisiones ha atravesado un proceso sinuoso, pasando de un optimismo excesivo
post-pandemia a un enfoque centrado en la viabilidad técnica y financiera. Si bien en 2022,
las estrategias nacionales y las agencias energéticas proyectaban una producción de 49
millones de toneladas anuales (Mta) de hidrógeno de bajas emisiones para 2030, la
estimación actual se ha ajustado a 37 Mta, debido a la postergación y cancelación de
proyectos, producto de la elevación de costos, la incertidumbre regulatoria y los cuellos de
botella en la infraestructura habilitante.
Para alcanzar las metas “Net-Zero” (cero neto) hacia 2050, el hidrógeno de bajas emisiones
deberá cubrir hasta el 14% del consumo energético final global, un desafío que dista mucho
de la realidad actual de la industria y requiere que se incremente la tasa de proyectos en fases
avanzadas. Si bien en los últimos años el mercado ha comenzado a depurar sus carteras, el
80% de los anuncios globales todavía reside en etapas de planificación temprana. En términos
concretos, el sector se encuentra en una etapa incipiente, la capacidad instalada de
electrólisis ronda los 3,3 GW, la mayoría concentrada en China y en Europa17, donde se
destacan los proyectos de baja escala.
En conclusión, mientras el mercado ha entrado en una fase de espera, se observa un
incremento en la proporción de proyectos que comienzan a construirse gracias al respaldo
estatal, o bien a partir de contratos de compra a largo plazo. Si bien el hidrógeno no ha
cubierto las expectativas en muchos sectores, se ha consolidado como un recurso de
descarbonización para la industria pesada y el transporte de larga distancia, donde la
electrificación directa no es viable, dejando atrás los usos más ambiciosos.
Las recurrentes crisis del sector energético tradicional, producto de los conflictos bélicos,
Ucrania 2022 e Irán 2026, han demostrado que el encarecimiento de los combustibles fósiles
y sus productos derivados no es condición suficiente para que el hidrógeno de bajas emisiones
se desarrolle. Sin embargo, y gracias a su naturaleza fluida, este vector sigue siendo una de
las mejores alternativas para alcanzar los objetivos de descarbonización. América Latina
conserva las mejores condiciones para aportar competitividad a esta industria, los desafíos
siguen pendientes son muchos y muy complejos, su análisis pormenorizado requiere un
abordaje específico para cada país.

Bibliografía
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Production: Technical and Economic Characteristics. Washington, DC: World Bank.
https://www.worldbank.org/en/topic/energy/publication/electrolyzers-for-hydrogenproduction
Hydrogen Council y McKinsey &amp; Company. (2024). Hydrogen Insights 2024.
https://hydrogencouncil.com/en/hydrogen-insights-2024/

17

Esta capacidad de electrólisis está directamente asociada a una potencia de EERR 2 a 3 veces superior. Para
el despliegue de 1 GW de electrólisis y la correspondiente capacidad de EERR se requiere un CAPEX aproximado
de USD 3 mil millones.

16

�International Energy Agency (IEA). (2025). Global Hydrogen Review 2025. París: IEA.
https://www.iea.org/reports/global-hydrogen-review-2025
International Energy Agency (IEA). (2026). Electricity 2026. París: IEA.
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Scaling up Electrolysers to Meet the 1.5⁰C Climate Goal. Abu Dhabi: IRENA.
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The
Hydrogen
Factor.
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Dhabi:
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International Renewable Energy Agency (IRENA). (2024a). Renewable energy statistics 2024.
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2024:
1.5°C
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Abu
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https://www.irena.org/publications/2024/Oct/World-Energy-Transitions-Outlook-2024

17

�</text>
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                  <text>Los Documentos de Trabajo tienen por intención publicitar las investigaciones que se dan en el marco del Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación, a fin de participar a los debates que se dan en la sociedad argentina en distintos ejes en los cuales fuimos trabajando en estos años. </text>
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                <text>Fil: Montiel, Gonzalo. Centro Cultural de la Cooperación. Departamento de Economía Política.</text>
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                <text>El documento analiza la economía del hidrógeno como pilar estratégico de la descarbonización global y la transición energética. A diferencia de las olas de interés previas, en el contexto actual —marcado por compromisos climáticos y crisis de seguridad energética—, el hidrógeno de bajas emisiones se ha posicionado como una alternativa concreta para sectores de difícil abatimiento (hard-to-abate), tales como la industria pesada, el transporte marítimo y la aviación. Se aborda la transición hacia un "realismo industrial", en el cual la viabilidad de los proyectos depende de manera crítica del costo del capital y del desarrollo de infraestructura, más allá de la madurez tecnológica. Asimismo, el texto examina los desafíos y las ventajas competitivas de la Argentina y de la región como potenciales exportadores de clase mundial, indagando en el potencial de este vector para consolidar una economía energética resiliente y soberana frente a la volatilidad de los combustibles fósiles.</text>
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                    <text>DOCUMENTO DE TRABAJO
DEPARTAMENTO ECONOMÍA POLÍTICA

AUTORAS

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN FLOREAL GORINI

PAOLA GEVAERD
GUADALUPE ALCALÁ

INCENDIOS FORESTALES Y
DESPROTECCIÓN INSTITUCIONAL
DE BOSQUES

�Documentos de Trabajo
Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación
Otoño 2026

Coordinador: Martin Burgos

Asistente: Genaro Grasso

Responsables de área:

Marcelo Bruchanski (Finanzas)
Antonella Gervagi (Economía digital)
Ignacio Sabbatella (Ambiente y recursos naturales)
Verónica Grondona (Fiscal)
Anahí Rampinini (Sistema productivo)

1

�Documentos ya publicados:

1- Criptomonedas y sistema bancario: tensiones y desafíos regulatorios.
Cecilia Allami, Juan Garriga, Martin Burgos

2- Acuerdos de libre comercio y digitalización: desregulación, privatización y
desigualdad en las plataformas digitales
Sofia Scasserra

3- Mercado de carbono en Argentina
Ana Laura Jaruf

4- Plataformas digitales y derechos laborales en América Latina: marcos regulatorios
en construcción
Pía Garavaglia

5- Una reflexión sobre la Conferencia Internacional del Trabajo 2025 y su impacto en
América Latina
Pia Garavaglia

6- Los desafíos de la fiscalidad internacional y sus interconexiones con otras
problemáticas, como el lavado de activos y la fuga de capitales
Verónica Grondona y Magdalena Rúa

7- Hacia un Fondo Federal Climático en Argentina. Financiamiento Verde y Justicia
Territorial en el Marco del Federalismo Fiscal
Antonela Gervagi y Ana Laura Jaruf

8- La IA más allá del chat: infraestructura, red de empresas e impactos ambientales

2

�Matías Zublena

9- Una Política Industrial para el Desarrollo
Lisandro Mondino y Anahi Rampinini

10- El impacto de los Quantitative Easings estadounidenses sobre los flujos financieros
internacionales hacia Argentina, Brasil y Chile
Estanislao Malic
11- Análisis del balance cambiario de Argentina 2025.
Mara Pedrazzoli
12- Algunas lecciones sobre política monetaria y el gobierno libertario de Javier Milei
Estanislao Malic
13- ¿Es necesario cambiar la ley de glaciares?
Roberto Adaro
14- Un análisis de la fiscalidad internacional con perspectiva de género
Magdalena Rua

3

�Resumen
Los incendios forestales y la pérdida de cobertura arbórea han aumentado en Argentina en
los últimos 24 años, en el marco de un proceso de desprotección institucional que responde
a decisiones estatales concretas. A través de un enfoque descriptivo-analítico que combina
análisis normativo, presupuestario y de datos forestales, se identifica un doble proceso de
debilitamiento institucional: por un lado, la desregulación y flexibilización de marcos legales
vinculados a la protección de tierras, el manejo del fuego y los bosques nativos; por otro, un
desfinanciamiento sistemático expresado en recortes presupuestarios, subejecución de
fondos y eliminación de mecanismos fiduciarios. Este conjunto de transformaciones configura
un marco institucional más permisivo que erosiona la capacidad estatal de prevención y
control, generando potenciales incentivos para el uso del fuego como herramienta de
habilitación productiva de tierras.
Palabras clave: incendios; desprotección institucional; bosques nativos; desfinanciamiento
ambiental; deforestación.
Autoras
Paola Gevaerd es candidata doctoral en Ciencia Política en la Universidad Nacional de San
Martín (UNSAM), financiada por CONICET, e integrante del Equipo de Investigación en Política
Subnacional y Relaciones Intergubernamentales de la UNSAM y del Centro Cultural de la
Cooperación (CCC). Es licenciada en Economía por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y
magíster en Gobierno y Economía Política por la UNSAM. Miembro del Centro Cultural de la
Cooperación. Su investigación se centra en las alianzas y los conflictos en torno a la protección
de los bosques entre élites políticas y económicas en gobiernos subnacionales, con especial
atención a cómo la captura del Estado y la concentración productiva inciden en la
implementación de políticas ambientales. Realizó estancias de investigación en el Instituto de
Estudios Sociales y Políticos (IESP) de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ),
donde amplió su análisis al caso brasileño, y en Roma, en el Centro Studi di Politica
Internazionale (CESPI-Universidad Roma Tre), donde profundizó el estudio del caso argentino.
Recientemente, en la Universidad de Pisa, Italia (UniPi), extendió su investigación hacia un
enfoque comparado sobre América Latina y Europa, analizando cómo los patrones de
concentración productiva influyen en la implementación de políticas ambientales en distintos
contextos nacionales.
Guadalupe Alcalá es Doctoranda en Ciencia Política y estudiante avanzada de la Maestría en
Política y Gobierno en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Es becaria interna
doctoral del CONICET, con un proyecto de investigación centrado en el análisis político
subnacional comparado de los incendios en Argentina y Brasil. Actualmente, se desempeña
como asistente de investigación en la Universidad Católica de Córdoba dentro del proyecto
"Estado, Alianzas y Redistribución. Un estudio subnacional comparado de Argentina y Brasil,
2003-2023” y forma parte del grupo de investigadores del Centro Cultural de la Cooperación
(CCC).

4

�Incendios forestales y desprotección institucional de bosques
Paola Gevaerd y Guadalupe Alcalá
Introducción
A nivel global, la pérdida de bosques ha alcanzado niveles críticos. Durante 2023 y 2024 se
registraron las tasas más altas de perturbación forestal desde comienzos del siglo, con más
de 37 millones de hectáreas afectadas anualmente. Aproximadamente el 42% de esta pérdida
estuvo asociada a incendios forestales. Si bien el cambio climático de origen antropogénico
ha contribuido a intensificar la frecuencia y severidad de estos eventos, su incidencia no
puede explicarse exclusivamente por factores climáticos, sino también por decisiones
humanas e institucionales que configuran las condiciones de riesgo y vulnerabilidad territorial
(Potapov et al., 2025).
En Argentina, la pérdida de cobertura arbórea se ha mantenido en niveles elevados durante
las últimas dos décadas, con una participación creciente de los incendios forestales en los
procesos de degradación del territorio. Entre 2001 y 2024, las ecorregiones más afectadas por
la pérdida de cobertura forestal asociada al fuego fueron el Chaco Seco, las Yungas y, más
recientemente, los Bosques Valdivianos (World Resources Institute, 2026). La primera
ecorregión se caracteriza principalmente por una persistente llanura sedimentaria modelada
por los ríos Juramento-Salado, Bermejo y Pilcomayo (Brown et. al. 2006). En segundo lugar,
las Yungas se extienden sobre la cadena montañosa de los Andes de Argentina y Bolivia y se
destacan porque en la franja altitudinal persiste la cobertura de neblina, en las provincias de
Jujuy, Salta y Tucumán (Brown et. al. 2006). Finalmente, los Bosques Valdivianos, ubicados en
la Patagonia y Chile, son un tipo de bosque húmedo que se extienden por Neuquén, Río Negro
y Chubut (Brown et. al. 2006). La tendencia de los incendios se agravó en años recientes: en
2025, el norte argentino perdió 210.702 hectáreas de bosque, un incremento del 40%
respecto del año anterior, y más de la mitad de esta superficie fue consumida por incendios
forestales (Greenpeace, 2026). En la región de los Bosques Andino Patagónicos, la temporada
estival de ese mismo año dejó más de 30.000 hectáreas afectadas en apenas semanas
(Greenpeace, enero 2026).
La literatura ha destacado el peso de factores estructurales como la expansión de la frontera
agropecuaria, la presión de los mercados internacionales de commodities y la concentración
productiva para explicar la pérdida de cobertura arbórea. Sin embargo, estos enfoques
resultan insuficientes para dar cuenta de la persistencia y profundidad de la degradación
forestal en contextos donde existen marcos normativos orientados a la conservación. En este
sentido, los resultados ambientales no pueden comprenderse únicamente como efectos
indirectos de dinámicas económicas externas, sino también como el producto de decisiones
estatales que configuran activamente los incentivos, las capacidades y los límites de la
intervención pública sobre el territorio.
Diversos estudios han analizado los incendios forestales a nivel subnacional desde enfoques
descriptivos (Lizárraga, Rivera et al., 2023; Marinelli, Viotto et al., 2019; Natel, 2024), en
relación con las grandes transacciones de tierras (Venencia, Agüero et al., 2023), con variables
climáticas (Sánchez, Grilli et al., 2021) o con factores sociopolíticos (Fernández Milmanda y

5

�Garay, 2019; Figueroa, 2025; González y Gevaerd, 2024). No obstante, existe menor atención
sistemática a los procesos de debilitamiento institucional que afectan la arquitectura estatal
de protección forestal, particularmente en contextos de desregulación y desfinanciamiento
ambiental.
La constitución de 1994 en sus artículos 121 y 124 otorga a las provincias el dominio originario
de sus recursos naturales, mientras que en el artículo 41 se establece que corresponde a la
Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección ambiental
(Constitución Nacional, 1994). Con este diseño constitucional, la Nación debe fijar un "piso"
de protección uniforme para todo el territorio, que las provincias pueden complementar pero
no erosionar. Sin embargo, la gestión de Javier Milei ha iniciado un proceso de desarme de
este tejido institucional (vía DNU y desfinanciamiento). Ante este escenario de tensión
normativa cabe preguntarse: ¿Cuáles son los cambios y continuidades bajo la gestión de Milei
sobre los incendios forestales y la protección de bosques?
El trabajo se estructura en dos ejes principales. Al principio, a modo descriptivo, se expone
una serie de datos de pérdida de cobertura arbórea como evidencia contextual. Luego el
primer apartado, de carácter normativo, se centra en las leyes de Bosques Nativos (26.331),
Manejo del Fuego (26.815) y Control de Actividades de Quema (26.562), articulando esta
revisión con la normativa sobre Tierras Rurales y Extranjerización (26.737). También se
analizan los informes oficiales y documentos del Consejo de Mayo, con el fin de identificar
cambios en los mecanismos de protección. Este enfoque permite observar cómo la seguridad
jurídica de los ecosistemas se ve afectada por los intentos de desregulación. El segundo
apartado aborda la dimensión financiera, al analizar el desempeño y ejecución del Servicio
Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la
Conservación de los Bosques (FNECBN) y los fondos fiduciarios asociados, lo que permite
evaluar las tendencias de desfinanciamiento. Ambos ejes permiten argumentar que estas
transformaciones responden a una reconfiguración más amplia del rol del Estado en el
territorio que podría impactar de forma diferenciada en las provincias.

1. Pérdida de cobertura arbórea por incendios en Argentina (2001-2024)
Para visualizar la pérdida de cobertura arbórea se presenta la siguiente serie de datos. La
contrastación entre la pérdida de cobertura por incendios (en azul) y por otras causas (en
rojo) permite observar que, en los últimos años, los incendios pasan a explicar una proporción
creciente de la pérdida total de cobertura arbórea, ganando predominancia relativa frente a
otras modalidades de degradación.

6

�Figura 1: Pérdida de cobertura arbórea por causas dominantes en Argentina 2001-2024.

Fuente: elaboración propia en base a datos de Global Forest Watch.

En el gráfico, la serie roja indica que la deforestación por causas distintas al fuego se mantiene
elevada, con máximos a mediados de la década de 2000 y un descenso gradual en los años
recientes. La serie azul revela que la pérdida debida a incendios es más episódica: registra un
pico muy pronunciado en 2013, seguido de una caída abrupta, y vuelve a intensificarse a partir
de 2020, donde las provincias más afectadas por los incendios pertenecen al Gran Chaco
(Formosa, Santiago del Estero, Chaco y Salta). En este artículo nos concentramos en el período
reciente de la gestión de Milei, para analizar cómo, ante el repunte de la pérdida de cobertura
arbórea por incendios observado en 2024, se fue gestando el desarme de la protección
forestal (especialmente en lo referido a incendios) a través de cambios normativos y de
decisiones de desfinanciamiento de los principales instrumentos de política.
El objetivo metodológico es reconstruir y caracterizar el proceso de desprotección
institucional que enmarca la dinámica actual de incendios y protección de bosques. Para ello
se combinan tres tipos de insumos: análisis documental de normas, análisis de series
presupuestarias y de ejecución de fondos ambientales, y datos descriptivos sobre pérdida de
cobertura arbórea total y asociada a incendios.

7

�2. Desprotección institucional: dimensión normativa
La desprotección institucional en términos normativos puede manifestarse como una reforma
radical, como el intento de abrogar la Ley de Tierras Rurales mediante el DNU 70/2023, como
una flexibilización gradual de umbrales y competencias (según ocurrió con el Decreto
820/2016), o como una reconfiguración institucional que subordina la autoridad de aplicación
de la Ley de Bosques a estructuras con menor autonomía presupuestaria y peso político. A
continuación, se describe el conjunto de transformaciones en el marco regulatorio de
protección de bosques y legislación sobre incendios.
2.1 Sobre la protección de tierras y la extranjerización
Uno de los eventos que indican desprotección institucional de los recursos naturales es el
DNU 70/2023 (artículo 154), que buscó abrogar la Ley de Tierras Rurales (Ley 26.737), es decir
que pretendía eliminar todo el cuerpo normativo. Un año más tarde, el artículo 154 del DNU
70/2023 fue materia cautelar en enero de 2024, tras una medida impulsada por el Centro de
Excombatientes de Malvinas (CECIM) (SAIJ, enero 2024), pero fue rechazada por la CSJN (SAIJ,
febrero 2024). En diciembre de 2025, el Consejo de Mayo reafirmó la voluntad de
desregulación de la Ley de Tierras, vinculándola con su crítica a la Ley de Manejo de Fuego, al
promover la liberalización del mercado de tierras para capitales extranjeros bajo la premisa
del desarrollo económico (Consejo de mayo, diciembre 2025). Actualmente, la Ley de Tierras
Rurales permanece vigente de jure, pero el pronunciamiento del Ejecutivo en favor de su
modificación constituye una señal de debilitamiento institucional, al priorizar la lógica de
mercado sobre el resguardo de recursos estratégicos. El reciente proyecto de ley “La
inviolabilidad de la propiedad privada” utiliza el mismo argumento para postular que las
actuales limitaciones generan “inseguridad jurídica” y desincentivan proyectos de gran escala
(Gobierno de Argentina, marzo 2026).
La ley 26.737, sancionada en 2011, determinaba que las personas y empresas extranjeras no
puedan poseer más del 15% del total de tierras rurales, buscando evitar que grandes capitales
compren extensiones masivas de recursos estratégicos. El objetivo de esta norma fue
reconocer a la tierra rural como un recurso estratégico, limitado e irreproducible, cuya
titularidad debía ser regulada por el Estado en función de la soberanía, la seguridad territorial
y el desarrollo nacional.
La antesala del DNU 70/2023 fue la flexibilización de la Ley de Tierra mediante el Decreto
820/2016 (durante la gestión de Macri), que ya había elevado los umbrales de titularidad
extranjera. Esta modificación elevó el umbral para definir la titularidad extranjera al 51% y
delegó en las provincias la determinación de los límites de superficie, debilitando la capacidad
de fiscalización centralizada. A pesar de que en 2020 se intentó derogar el DNU de 2016, tal
iniciativa no tuvo éxito (Ricchiuti, 2020).
Mientras que la norma de 2011 buscaba establecer un techo uniforme nacional para
preservar recursos estratégicos, con la reforma de 2016 se elevó el umbral y se transfirió ese
criterio a las provincias, habilitando una competencia regulatoria a la baja entre jurisdicciones
con distintos grados de presión sobre la tierra. Sin embargo, la propuesta de 2023 es más
radical porque bajo el argumento de "promover inversiones" y "liberalizar el mercado", el
Ejecutivo nacional emitió una señal de desregulación irrestricta que altera directamente los
incentivos sobre el territorio.

8

�Paradójicamente, existe una dimensión de uso y explotación que ha permanecido constante:
se trata de la Ley de Arrendamientos Rurales y Aparcerías (Ley 13.246), cuya normativa
vigente data de 1980, durante el período dictatorial. A diferencia de la Ley de Tierras de 2011,
esta norma no establece ningún tipo de restricción o referencia a la procedencia de los
capitales que deseen arrendar tierras en el país. Esta omisión permite que grandes
corporaciones o Estados extranjeros controlen la producción y el manejo de recursos
estratégicos sin necesidad de poseer la propiedad nominal del suelo (FARN, 2011; Durand,
2018). En palabras de un dirigente chacarero, Omar Príncipe: “El neoliberalismo flexibilizó la
Ley de Arrendamiento y en la actualidad existe la posibilidad de realizar contratos
‘accidentales’, a un año o seis meses. Esto es parte de un modelo que no es para el que quiere
trabajar la tierra sino para la especulación financiera, los fideicomisos y los pooles de siembra
que juegan con el precio internacional de los commodities, levantan el precios de los
alquileres y desplazan a los productores genuinos, que vivimos en los pueblos” (Terra Viva,
2023).
De acuerdo con el último informe de extranjerización de tierras, existen 36 departamentos
que exceden el límite fijado por la ley. Cuatro casos se destacan -Lácar (Neuquén), General
Lamadrid (La Rioja) y Molinos y San Carlos (Salta)- porque la extranjerización supera el 50% y
el territorio se caracteriza por la concentración de bienes estratégicos como agua dulce o
recursos minerales (Caggiano y Oberlin, 2025). Y lo que es más, una proporción considerable
de esas propiedades figura a nombre de personas o empresas domiciliadas en paraísos
fiscales, lo que dificulta la trazabilidad del origen de los fondos, el control fiscal y la
identificación de los beneficiarios finales de estas tierras (Caggiano y Oberlin, 2026).
2.2 Sobre la ley de Manejo de Fuego
Un segundo evento de desprotección institucional sucedió cuando el gobierno propuso
modificar la Ley de Manejo del Fuego (N° 26.815), primero a través del Consejo de Mayo, y
más recientemente mediante el ya mencionado proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la
propiedad privada (Gobierno de Argentina, 2026). El propósito de estas reformas es eliminar
las restricciones de uso post-incendio (de 30 a 60 años) vigentes desde 2020, a partir de la
sanción de un proyecto impulsado por el diputado Máximo Kirchner. El texto en cuestión
indica que en los predios con bosque nativo incendiado no pueden hacerse modificaciones
“en el uso y destino que dichas superficies poseían con anterioridad al incendio, de acuerdo
a las categorías de conservación asignadas por el ordenamiento territorial de los bosques
nativos de la jurisdicción correspondiente” (Ley 27.604). El Consejo de Mayo alegó que esta
normativa es innecesaria porque “Los productores pueden sufrir una catástrofe doble:
además de sufrir un incendio, no pueden adaptarse a los cambios productivos, lo que
disminuye su capacidad para recuperarse económicamente y reduce el valor de su campo”
(Consejo de Mayo, 2025:17). La iniciativa se realizó con el fin de derogar los artículos 22º bis,
ter y quater, y restituir el artículo 22º bis sancionado por la Ley 27.353. Actualmente, la ley
de Manejo de Fuego continúa vigente, no hay decretos que hayan derogado los artículos
sobre el cambio de uso de suelo, pero sí una manifestación del gobierno sobre el incentivo a
modificar esta normativa.
2.3 Sobre la Ley de Control de Actividades de Quema
La ley ómnibus impulsada por Milei buscó sustituir el artículo 2 y 3 de la Ley N° 26.562 de
Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para Control de Actividades de Quema. El

9

�artículo en cuestión establece que “entiéndese por quema toda labor de eliminación de la
vegetación o residuos de vegetación mediante el uso del fuego, con el propósito de habilitar
un terreno para su aprovechamiento productivo” (Ley 26.562). La propuesta de modificación
plantea que el artículo 2 también debe contener que “A los fines de la presente ley, se
entiende por “aprovechamiento productivo” toda actividad que tenga una finalidad de lucro
y que no tenga relación alguna con la protección medioambiental del terreno” (Ley Ómnibus,
art. 497). Y en el artículo 3 sumar que “Queda prohibida en todo el territorio nacional toda
actividad de quema que no cuente con la debida autorización expedida por la autoridad local
competente, la que será otorgada en forma específica, en un plazo máximo de 30 días hábiles
desde la solicitud de autorización. En el caso que transcurra el plazo de 30 días sin que la
autoridad competente se expida expresamente, se considerará que la quema ha sido
autorizada tácitamente” (Ley Ómnibus, art. 498). La primera modificación no fue aprobada y
sobre la segunda se resolvió que se amplía de 30 a 90 días el plazo para que la Autoridad de
Aplicación autorice una quema (Página 12, 2024).
2.4 Sobre la Ley de Bosques
Otra de las propuestas del informe del Consejo de Mayo fue modificar la Ley N° 26.331 con el
objetivo de reducir la carga burocrática en las zonas de menor valor de conservación
ambiental. La modificación propone que “solo los desmontes o manejos sostenibles en las
categorías I (roja) y II (amarilla) continuarán sujetos a autorización previa, mientras que en las
zonas de categoría III (verde) los productores deberán únicamente informar su actividad a la
autoridad de aplicación, con fines de seguimiento y trazabilidad” (Consejo de Mayo, 2025). La
ley en cuestión se sancionó en 2007, impulsada principalmente por el diputado Miguel
Bonasso, y estableció por primera vez un marco nacional uniforme para la protección de los
bosques nativos. De tal manera, se clasificaron los bosques en tres categorías de conservación
para gestionar su uso y proteger la biodiversidad: Rojo (I), Amarillo (II) y Verde (III), basándose
en su valor de conservación y servicios ecosistémicos (Ley 26.331). Uno de los mecanismos
de control impulsados por la ley establecía que cada provincia debería actualizar los mapas
de ordenamiento territorial de bosques nativos (OTBN) cada 5 años. Sin embargo, un informe
sobre el grado de avance de las actualizaciones revela que las provincias de Formosa, Jujuy,
Misiones, San Juan y Santiago del Estero son las únicas que han dictado su segunda ley de
OTBN como parte del proceso de actualización (AGN, 2021). Esto también podría entenderse
como "desprotección por omisión" porque permite que sigan vigentes criterios de 2009 en
territorios donde ya cambió su geografía.
A esto se le suma que la autoridad de aplicación cuando la ley fue sancionada era el Ministerio
de Ambiente. Sin embargo, tras asumir la presidencia, Milei lo redujo al rango de
Subsecretaría, como una nueva dependencia adscrita a la misma área que las secretarías de
Turismo y Deportes. En términos de política pública, dicha decisión expresa una reorientación
de las prioridades gubernamentales que subordina la agenda ambiental, quitándole
autonomía presupuestaria y el peso institucional (Castellano, 2024).

3. Desprotección institucional: dimensión económica
Esta dimensión refiere a los procesos donde el Estado reduce los recursos económicos
destinados a la gestión ambiental sobre la protección de bosques e incendios. Dicho desarme

10

�adopta al menos tres formas: la subejecución crónica de los fondos legalmente previstos,
como ocurrió desde la creación del SNMF en 2012; la eliminación del FOBOSQUES y el Fondo
de Manejo del Fuego; y la drástica reducción presupuestaria en términos reales del Fondo
Nacional de Bosques Nativos en el Presupuesto 2026.
3.1 Sobre el Servicio Nacional de Manejo de Fuego y el Fondo de Manejo del Fuego
En julio de 2025 el gobierno eliminó por decreto (463/2025) el fideicomiso financiero y de
administración del Fondo de Manejo del Fuego, que se había creado bajo la dirección de Juan
Cabandié en el 2021 (Sitio oficial del Gobierno Nacional, 2021). En el decreto se alega que
esta medida se debió a las irregularidades que determinó la Sindicatura General de la Nación,
como problemas en las contrataciones y falta de informes de gestión, estadísticas e
indicadores que midan la eficiencia del Fideicomiso. La implicancia de la disolución del
fideicomiso es “que el organismo ya no tendrá fondos de uso exclusivo: al pasar al
presupuesto general del Ministerio de Seguridad a partir del Decreto 1136/2024, se modifica
el esquema de ejecución y se pierde autonomía” (El Auditor, 2025). Durante los incendios de
la Patagonia de 2026, se analizó que la inversión para prevención y respuesta ante incendios
ha caído significativamente, lo que contrastó con intensidad de los incendios forestales
estivales (Origlia, 2026). De acuerdo con datos de la FARN, el presupuesto destinado a la
prevención y el combate del fuego para este año es de $20.131 millones, lo que implica una
caída real del 68,9% con respecto al presupuesto de 2023 y del 53,6% en comparación con
2025 (Origlia, 2026).
En lo que respecta al destino de los fondos, durante los últimos 5 años se ha priorizado el
combate a incendios, lo que constituye la modalidad más onerosa e ineficiente de
intervención estatal. “Datos oficiales incompletos permiten inferir que el presupuesto
nacional acumulado para el SNMF entre el año 2021 y 2025 se aproxima a 415 millones de
dólares que principalmente han cubierto gastos operativos orientados a controlar incendios
una vez declarados” (Jamarillo, 2026). Esto quiere decir que la mayor parte de los recursos
del SNMF se han dirigido a gastos operativos de respuesta ante incendios ya declarados, en
lugar de inversiones en prevención de incendios.
Esta orientación hacia el combate enseña una tendencia que se remonta a los orígenes del
SNMF: la crónica subfinanciación del sistema. Anteriormente, cuando se creó el SNMF en
2012, desde la asignación de partidas presupuestarias se observó una marcada subejecución
presupuestaria. Los recursos efectivamente transferidos representaron menos del 10% de lo
previsto por la norma, debido a la baja ejecución del 2% de las retenciones y del 0,3% del
presupuesto nacional, montos que constituyen la base legal del Fondo (Ley 23.331; art 31).
Un funcionario del Chaco sintetizó este proceso señalando que “las normativas se fueron
modificando para adaptarse al funcionamiento de los usos y la demanda de las tierras ante la
disponibilidad de los fondos” (Gevaerd, 2023).
3.2 Sobre el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques
Nativos (FNECBN)
El Presupuesto 2026 representa el desfinanciamiento más grave a la Ley de Bosques (Ley
26.331) desde su sanción en 2007, ya que asigna el 3,5% de lo que correspondería por ley
(Vida Silvestre, 2025). Las implicancias de esta reducción contradice los compromisos
ambientales internacionales de Argentina y debilita el instrumento principal de protección de

11

�los bosques nativos en un contexto de creciente pérdida de cobertura forestal. La fórmula de
distribución del FNECBN, definida por la Ley 26.331 y su reglamentación, asigna recursos en
función de la superficie total de bosques nativos presente en cada provincia y del peso relativo
de las categorías de conservación del OTBN. Las jurisdicciones con mayores extensiones de
bosque y con áreas ubicadas en categorías de protección más estricta reciben montos más
elevados. Dado que los recursos se distribuyen en proporción al stock inicial de bosque,
resulta pertinente utilizar la pérdida de cobertura arbórea en relación con el área inicial, lo
que permite comparar de manera consistente la dinámica de deforestación frente a los
montos asignados por el Fondo.
Figura 2: Pérdida de cobertura de tierras forestales, según datos nacionales, por categoría
de conservación y fondo nacional de protección de bosques.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación y
Presupuesto del Fondo Nacional de Bosques Nativos

La Figura 2 presenta la evolución conjunta del financiamiento del FNECBN y la pérdida de
cobertura arbórea sobre el área inicial en el período 2014-2022. El FNECBN operó
históricamente en niveles muy inferiores a los definidos por la Ley 26.331, lo que limitó su
capacidad de compensar los costos de oportunidad de conservar y redujo el alcance de sus
incentivos. A partir de 2019 se observa un salto en la pérdida de cobertura arbórea en
categorías I y II, que alcanza su máximo en 2020, cuando el financiamiento se encuentra en
uno de sus niveles más bajos de la serie. En 2021, la pérdida se reduce, pero sigue por encima
de los valores de 2014-2019, mientras el Fondo de Bosques comienza a repuntar. A partir del
2021 se observa un período de fortalecimiento relativo caracterizado por incrementos

12

�presupuestarios sustantivos, al mismo tiempo que la pérdida de cobertura arbórea se reduce
al mínimo histórico.
3.3 Sobre el Fondo Fiduciario de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (FOBOSQUES)
Otro de los eventos de desprotección institucional fue la eliminación del Fondo Fiduciario de
Protección Ambiental de los Bosques Nativos en octubre de 2024 (Decreto 888/24). El
gobierno lo justificó alegando ineficiencia, falta de operatividad y "déficit de capacidad
institucional" de las provincias para rendir cuentas (Tarricone, 2024). Su propósito era
eliminar "cajas negras", aludiendo a la falta de control sobre la utilización de los fondos. Los
fondos fiduciarios no pasan por los controles que las partidas establecidas en el Presupuesto,
por lo que no siempre es posible determinar si el dinero fue administrado para la ejecución
del objetivo para el cual se creó el fondo, lo que refuerza el rechazo de las organizaciones
especializadas en anticorrupción (Perfil, 2024).
El Fondo Fiduciario de Protección Ambiental de los Bosques Nativos se creó a través de la Ley
de Presupuesto Nacional (art 53, Ley Nº 27.431; Resolución Nº402/2018). Su objetivo
principal era gestionar los fondos destinados a la conservación de bosques nativos en
Argentina, consolidando una herramienta de fomento para que los propietarios de bosques
reciban una compensación económica por conservarlos. Tales fondos establecían un umbral
mínimo del 0,3% del Presupuesto Nacional y 2% de retenciones a exportaciones primarias y
secundarias del sector agrícola, ganadero y forestal.
El Gobierno señaló que esto no se verificó en las planillas presupuestarias de 2021, 2022 y
2023 (Decreto 888/2024). Entre enero y junio de 2024 el Fondo Fiduciario de Protección
Ambiental de los Bosques Nativos tuvo ingresos corrientes por $4.219 millones en el primer
semestre del año, pero sólo gastó $321 millones, un 7,6% de sus recursos (Tarricone, 2024).
En 2023 el Fobosques también había finalizado con un resultado financiero positivo: tuvo
ingresos por $12.711 millones y gastos por $4.819 millones (Tarricone, 2024).
Eliminar el FOBOSQUE no es lo mismo que derogar los Fondos de la Ley de Bosques (FNCBN).
El Fondo Fiduciario de Protección Ambiental “es una herramienta administrativa, contable,
de inversión, que estaba alojando los fondos de la ley de bosques y manteniéndolos
preservados de la inflación [...] que a su vez facilitaba la llegada de estos fondos a las
provincias, cuando las provincias cumplían sus rendiciones” (Jamarillo, 2024). Mientras que
la ley de presupuestos mínimos de protección de bosques nativos define los fondos, el
Fiduciario era el mecanismo contable y administrativo para distribuir esos fondos. El 70%
estaba destinado a los propietarios y el 30% a las provincias para apoyar los sistemas de
control, de monitoreo y fiscalización. El porcentaje destinado a los propietarios de bosques
nativos que hayan presentado planes de producción sustentable o conservación aprobados
por el equipo técnico provincial estaba destinado a la ejecución de ese plan. “Por ejemplo con
esos fondos, un propietario de un bosque nativo que está en una categoría amarilla [...] puede
hacer actividades de enriquecimiento de bosque nativo para mejorar la masa forestal y a
futuro tener mejor madera; puede hacer una mejor diseño de las vías de desagüe y los
caminos de extracción, para poder acceder a aprovechar el bosque nativo con menor
impacto; puede capacitar a sus operarios para que las técnicas de cosecha sean de menor
impacto y también puede generar diferentes actividades silvícolas que promueven la mejora
de la masa forestal y a su vez también integran eso con la biodiversidad del lugar” (Jamarillo,
2024).

13

�Esta medida tuvo implicancias en la sociedad civil, en la gestión ambiental de las provincias,
en los productores con planes de conservación y en la imagen internacional. Por un lado, más
de 25 organizaciones de la sociedad civil se manifestaron en contra de esta medida (Vida
Silvestre, 2024). Además, la capacidad económica de las provincias se ve afectada por la
incertidumbre “No sabemos qué ha ocurrido con los $15.900 millones correspondientes al
presupuesto 2023 que estaban resguardados en el fideicomiso, que no fueron derivados a las
provincias antes de disolverlo. Si esos fondos [...] vuelven al Tesoro General del Estado, se va
a volver muy difícil rastrearlos, ubicarlos y recuperarlos para que [...] lleguen a las provincias
y puedan implementarse a través de sus mecanismos operativos” (Jamarillo, 2024). Para los
propietarios de bosques nativos con planes de conservación, el impacto es la vulneración de
sus derechos ya que no van a recibir el dinero que les corresponde por ley (Cuellar, 2024). Por
último, el impacto se extiende a nivel internacional porque “Para la búsqueda de
financiamiento internacional es muy importante cumplir con las normas de financiamiento
nacional. Es muy difícil que una cooperación extranjera colabore con un país que no respeta
sus propias normas” (Jamarillo, 2024).

Conclusión
El avance reciente de los incendios y de la pérdida de bosques en Argentina no puede
entenderse solo como resultado de factores climáticos o de la expansión agropecuaria, sino
en el contexto de un proceso de desprotección institucional. A lo largo de las últimas décadas
se consolidó un entramado de normas e instrumentos (Ley de Bosques, Ley de Manejo del
Fuego, Ley de Tierras, FNECBN, SNMF y fondos fiduciarios asociados) que, aunque
incompletos y subfinanciados, igualmente establecían ciertos límites a la apropiación del
territorio y ofrecían recursos para la conservación. La gestión actual interviene sobre ese
mecanismo institucional debilitando simultáneamente sus pilares normativos y económicos:
intenta desregular la propiedad de la tierra, flexibilizar las restricciones al cambio de uso del
suelo post‑ incendio, reducir los controles sobre las quemas y desmantelar los principales
mecanismos de financiamiento para la protección de bosques y el manejo del fuego.
El resultado es un marco institucional más permisivo, lo que podría trasladarse también de
forma asimétrica según la configuración institucional de cada provincia: las jurisdicciones con
instituciones más permeables podrían aprovechar la desprotección institucional para
flexibilizar sus controles locales. La flexibilización en el sistema de controles genera un efecto
expectativa que podría incentivar el uso del fuego como herramienta de “limpieza” de
terrenos, especialmente en aquellas provincias donde el agronegocio ejerce mayor presión.
De acuerdo con parte de la literatura sobre incendios, la intencionalidad puede explicarse por
la estructura de incentivos de los agentes que se vinculan a intereses productivos,
principalmente en el mercado inmobiliario y en el sector agropecuario (Dogandjieva, 2008;
Egolf, 2017). Por eso, futuras investigaciones podrían estudiar la repercusión de este desarme
normativo a nivel subnacional comparado.

14

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�Anexo:

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                  <text>Los Documentos de Trabajo tienen por intención publicitar las investigaciones que se dan en el marco del Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación, a fin de participar a los debates que se dan en la sociedad argentina en distintos ejes en los cuales fuimos trabajando en estos años. </text>
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                <text>Fil: Gevaerd, Paola. Centro Cultural de la Cooperación. Departamento de Economía Política. </text>
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                <text>El documento analiza la pérdida de cobertura arbórea y el avance de los incendios forestales en la Argentina durante los últimos 24 años, enmarcándolos en un proceso de desprotección institucional derivado de decisiones estatales concretas. Mediante un enfoque descriptivo-analítico, las autoras abordan un doble proceso de debilitamiento estatal: por un lado, la flexibilización y desregulación de marcos normativos clave (como las leyes de Tierras Rurales, Manejo del Fuego, Control de Quemas y Bosques Nativos); por el otro, un desfinanciamiento sistemático evidenciado en recortes presupuestarios, subejecución de partidas y la disolución de fondos fiduciarios (SNMF, FNECBN y FOBOSQUES). Se concluye que esta reconfiguración genera un marco permisivo que erosiona la capacidad de prevención del Estado y puede incentivar el uso del fuego para la habilitación productiva de tierras.</text>
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                    <text>DOCUMENTO DE TRABAJO
DEPARTAMENTO ECONOMÍA POLÍTICA

AUTORAS

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN FLOREAL GORINI

MAGDALENA RUA

UN ANÁLISIS DE LA FISCALIDAD
INTERNACIONAL CON PERSPECTIVA DE
GÉNERO

�Documentos de Trabajo
Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación
Otoño 2026

Coordinador: Martin Burgos
Asistente: Genaro Grasso

Responsables de área:
Marcelo Bruchanski (Finanzas)
Antonella Gervagi (Economía digital)
Ignacio Sabbatella (Ambiente y recursos naturales)
Verónica Grondona (Fiscal)
Anahí Rampinini (Sistema productivo)

1

�Documentos ya publicados:

1- Criptomonedas y sistema bancario: tensiones y desafíos regulatorios.
Cecilia Allami, Juan Garriga, Martin Burgos
2- Acuerdos de libre comercio y digitalización: desregulación, privatización y
desigualdad en las plataformas digitales
Sofia Scasserra
3- Mercado de carbono en Argentina
Ana Laura Jaruf
4- Plataformas digitales y derechos laborales en América Latina: marcos
regulatorios en construcción
Pía Garavaglia
5- Una reflexión sobre la Conferencia Internacional del Trabajo 2025 y su
impacto en América Latina
Pia Garavaglia
6- Los desafíos de la fiscalidad internacional y sus interconexiones con otras
problemáticas, como el lavado de activos y la fuga de capitales
Verónica Grondona y Magdalena Rúa
7- Hacia un Fondo Federal Climático en Argentina. Financiamiento Verde y
Justicia Territorial en el Marco del Federalismo Fiscal
Antonela Gervagi y Ana Laura Jaruf
8- La IA más allá del chat: infraestructura, red de empresas e impactos
ambientales
Matías Zublena

2

�9- Una Política Industrial para el Desarrollo
Lisandro Mondino y Anahi Rampinini
10- El impacto de los Quantitative Easings estadounidenses sobre los flujos
financieros internacionales hacia Argentina, Brasil y Chile
Estanislao Malic
11- Análisis del balance cambiario de Argentina 2025.
Mara Pedrazzoli
12- Algunas lecciones sobre política monetaria y el gobierno libertario de Javier
Milei
Estanislao Malic
13- ¿Es necesario cambiar la ley de glaciares?
Roberto Adaro

3

�Resumen
Este trabajo analiza el impacto de la fiscalidad nacional e internacional en las
desigualdades de género, con foco en la Argentina. Se abordan los efectos que provoca
la actual arquitectura tributaria global -dominada por los países centrales-, que facilita
la evasión y elusión fiscal, y la fuga de capitales. En el plano doméstico, se estudia la
regresividad de la estructura tributaria argentina, en la que predominan los impuestos
al consumo, que afectan proporcionalmente más a mujeres, cuerpos feminizados y
sectores de menores ingresos. Al mismo tiempo, la riqueza y los beneficios fiscales se
concentran mayormente en varones, fenómeno denominado “masculinización de la
riqueza”. Así, se exponen conexiones entre la injusticia fiscal y la “feminización de la
pobreza”, y se plantea una agenda fiscal feminista que dote de mayor progresividad al
sistema tributario doméstico y al internacional, con controles a las guaridas fiscales que
limiten los esquemas de planificación fiscal abusivos.

Palabras clave: fiscalidad internacional; evasión fiscal; desigualdad de género;
regresividad tributaria; fuga de capitales.

Autora
Magdalena Rúa es Contadora Pública (UBA), Magíster en Economía Política (FLACSO),
Máster en Asesoramiento Financiero (Universidad de Barcelona), y candidata doctoral
en Desarrollo Económico (UNQ). Investigadora de delitos económicos del Ministerio
Público Fiscal. Profesora universitaria en FCE-UBA y de posgrado en FLACSO, UNQ,
UNDAV y UNR. Es integrante de la Comisión por la Reconstrucción de la Memoria de la
FCE-UBA, del Plan Fénix y del ETFE, e Investigadora del Centro Cultural de la Cooperación
Floreal Gorini. En el pasado, se desempeñó como investigadora en el CEFID-AR, asesora
legislativa y en el área de impuestos y consultoría en el sector privado. Además, es
autora y co-autora de libros y numerosas publicaciones académicas sobre tributación,
finanzas y opacidad, y disertante en congresos, seminarios y cursos.

4

�Un análisis de la fiscalidad internacional con perspectiva de género
Magdalena Rua1

1. El sistema tributario internacional: divergencia global que acrecienta
desigualdades
El sistema tributario, tanto a nivel nacional como internacional, no es neutral en
términos de género, sino que tiende a reproducir y ampliar desigualdades cuando, en
cambio, podría constituir una herramienta para corregirlas. Por ello, resulta esencial
abordar los desafíos de la fiscalidad internacional, también, desde una perspectiva de
género que permita ahondar en la noción de justicia fiscal para avanzar hacia una
sociedad más justa, igualitaria y sostenible.
Incorporar un enfoque de género en la fiscalidad internacional implica analizar los
impactos de la actual arquitectura tributaria y financiera global en la desigualdad de
género, así como explorar las conexiones entre justicia fiscal y justicia de género.
También supone repensar la política tributaria en el plano internacional desde una
mirada progresiva y favorable a la justicia social, con el objetivo de reducir las
desigualdades sociales y de género.
La actual estructura del sistema tributario y financiero internacional, opaca y
jerarquizada, mantiene asimetrías entre los países periféricos y los centrales, que
perpetúan una relación de dependencia y subordinación de los primeros con los
segundos. La divergencia global no solo acrecienta las desigualdades entre naciones,
sino que también profundiza las brechas internas de los países periféricos.
La soberanía tributaria de la periferia se ve restringida por la permanencia de guaridas
fiscales –en países centrales y en jurisdicciones bajo influencia de los primeros–, que
mantienen esquemas de tributación abusivos e instrumentos opacos, junto con la
vigencia de normas internacionales de tributación que posibilitan la transferencia de
recursos de la periferia al centro; ello reduce sus recursos fiscales y limita su capacidad
de fiscalización y control. Es en el ámbito de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE) en el que se definen las reglas de la tributación
internacional y los criterios y mecanismos para asignar los derechos de imposición entre
países, cuyo enfoque beneficia fundamentalmente a los intereses de los países
centrales. Este organismo continúa apoyándose en el principio de arm's length (plena
1

Este documento de trabajo constituye el capítulo introductorio del libro Desafíos de la Fiscalidad
Internacional coordinado por Verónica Grondona y Magdalena Rúa de pronta aparición en las Ediciones
del CCC. Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

5

�competencia) y en el criterio de entidad separada, y avala así una ficticia distribución de
las ganancias entre entidades vinculadas, dentro de un mismo grupo económico con
intereses comunes, hacia jurisdicciones de menor tributación y con mayores niveles de
opacidad. Del mismo modo, la red vigente de convenios para evitar la doble imposición
internacional, que se aplica bajo el pretexto de impedir una doble tributación que ya no
existe, elimina o reduce drásticamente la imposición en origen, en el país fuente, lo que
resulta finalmente en un incremento de la recaudación del impuesto a la renta para los
países desarrollados, que se “apropian” de recursos legítimos del país de origen o
fuente, que suele ser el caso de los países en desarrollo 2.
En el mundo globalizado, mujeres y cuerpos feminizados 3 de los países periféricos que
se encuentran por debajo de la línea de la pobreza se ven afectadas de manera
desproporcionada por la regresividad del sistema tributario (Rodríguez Enríquez, 2023),
así como por la evasión fiscal (ICRICT, 2025) y la fuga de divisas (Rua, 2023b).
Por un lado, las mujeres pobres contribuyen al sistema fiscal a través del pago de
impuestos en mayor proporción en términos relativos que las empresas multinacionales
y las personas de alto patrimonio –en su mayoría, varones–, que gozan de la regresividad
del sistema, eluden el pago de impuestos mediante técnicas de planificación fiscal y
hacen uso de exenciones, desgravaciones y regímenes preferenciales.
Por otro lado, el excedente generado en economías periféricas drena de estos países y
se acumula en las economías centrales; ello perjudica el desarrollo sustentable de los
primeros, que ven obstaculizado su crecimiento y deterioradas sus finanzas públicas, lo
cual afecta los recursos disponibles para la política social y de género. Así, estos eventos
poseen impactos en la “distribución primaria” de ingresos (el reparto de ingresos antes
de la intervención del Estado) y en la “distribución secundaria” de recursos (que realizan
los Estados mediante impuestos y transferencias) de estos países.
En el sistema tributario doméstico y en el internacional, existen sesgos de género
implícitos y explícitos, favorables a los varones y contrarios a las mujeres y cuerpos
feminizados, que predominan en los sectores de menores ingresos. Entre los rasgos
sobresalientes de la estructura tributaria argentina se destacan una alta incidencia de
impuestos regresivos y altos niveles de evasión fiscal e informalidad, que generan
impactos discriminatorios y prejuicios de género implícitos ACIJ, 2023).
Así, resulta sustancial recuperar a la política tributaria como herramienta para reducir
inequidades. En sociedades tan desiguales como las de América Latina, los sistemas
impositivos pueden desempeñar un papel fundamental en pos de una mayor equidad
en la distribución del ingreso (Gómez Sabaini et al., 2010). Esto no solo mediante la
recaudación y redistribución de recursos públicos, sino también como herramienta que

2

Para mayor información, ver Figueroa (2013).

3

Dentro de este grupo se incluyen las personas transgénero, transexuales e intersexuales. Ver Centurión
(2019).

6

�permita corregir las desigualdades económico-sociales, a través de la conformación de
una estructura tributaria progresiva.
2. Sesgos de género implícitos y explícitos
La regresividad del sistema tributario doméstico, con las complejidades que le imprime
el sistema tributario internacional, y la evasión fiscal persistente conforman sesgos de
género implícitos en nuestro sistema tributario, contrarios a las mujeres y cuerpos
feminizados, que predominan entre los sectores de menores ingresos, y favorables a los
varones, que prevalecen entre los sectores de mayores ingresos. Las primeras se ven
desigualmente perjudicadas por la regresividad que invade al conjunto del régimen
impositivo e impone una mayor presión fiscal sobre los sectores con menores ingresos
-feminizados- y, en general, con menores herramientas para aprovechar beneficios,
exenciones y eludir el pago de impuestos.
A su vez, en la legislación tributaria argentina persisten sesgos de género explícitos –de
carácter histórico–, es decir, normas que otorgan a mujeres y varones una
categorización y un tratamiento diferentes. En el caso del impuesto a las ganancias y el
impuesto sobre los bienes personales, si bien funcionan como regímenes de tributación
individual (esto es, varones y mujeres de una unidad familiar deberían declarar por
separado), en sus normativas, permanecen prejuicios de género manifiestos contrarios
a las mujeres. Un claro ejemplo de este tipo de sesgos explícitos es el artículo 18 de la
ley del impuesto sobre los bienes personales, que atribuye al cónyuge varón el
patrimonio conjunto de ambos: “En el caso de patrimonios pertenecientes a los
componentes de la sociedad conyugal, corresponderá atribuir al marido además de los
bienes propios, la totalidad de los que revisten el carácter de gananciales” (Baron y Rua,
2020). Además, lo anterior coexiste con otros sesgos no manifiestos, como las
deducciones por cónyuge o pareja conviviente. Más allá de que en nuestro sistema las
deducciones se aplican para mujeres y varones por igual, estas siempre implican un
sesgo implícito de género. Esto se debe a que, producto de los estereotipos de género,
se deduce al cónyuge sin ingresos formales, que son en su gran mayoría las mujeres,
porque se parte de la premisa de que el/la cónyuge que no trabaja de manera
remunerada supone una “carga” (Oxfam, 2014). Estas deducciones en el sistema
doméstico se denominan “cargas de familia”, cuando, en efecto, las estadísticas oficiales
demuestran que las mujeres aportan a la unidad familiar a través del trabajo no
remunerado.
Uno de los criterios centrales para someter a los contribuyentes a tributos debería ser
la capacidad contributiva (Jarach, 1996), es decir, la aptitud de los contribuyentes de
acuerdo con su riqueza y sus ingresos. Esta refiere a que el sistema tributario debe
estructurarse de cierta forma que aquellos de mayor capacidad económica cuenten con
una participación más alta en la recaudación tributaria del Estado. En este sentido, un
sistema tributario justo es aquel inspirado en el principio de progresividad (Gaggero,

7

�2008), que implica un tratamiento diferenciado entre diversos niveles de capacidades
contributivas.
Para cumplir con los compromisos internacionales en materia de derechos humanos, los
sistemas tributarios deben ser socialmente justos, esto es, equitativos, progresivos,
redistributivos y capaces de generar recursos suficientes para sostener bienes y servicios
públicos de calidad, y no deben tener privilegios (Corti, 2019). Se dice que, en el sistema
tributario, existe “equidad vertical” cuando los sectores con mayor capacidad
contributiva pagan una proporción mayor de impuestos que los demás; mientras que se
habla de “equidad horizontal” cuando los sectores con el mismo nivel de bienestar o
capacidad económica contribuyen en igual proporción (Lambert, 1993). En la actualidad,
nuestro sistema tributario no respeta estos principios y quienes poseen mayor
capacidad contributiva cuentan con mayores recursos para eludir el pago de los tributos,
a la vez que la mayor parte de la recaudación se nutre de impuestos regresivos, que
gravan con la misma alícuota a contribuyentes de alta y baja capacidad económica.
Así, uno de los rasgos característicos del sistema tributario argentino consiste en la
regresividad, cuya mayor fuente de recaudación es explicada por impuestos indirectos
al consumo de bienes y servicios, que se trasladan al consumidor final y ejercen una
mayor presión fiscal en términos relativos sobre personas de menor capacidad
económica y sectores de menores ingresos, en los que se encuentran
sobrerrepresentadas las mujeres y cuerpos feminizados. Ocupan un rol central el
impuesto al valor agregado en la recaudación nacional y el impuesto a los ingresos
brutos en los gobiernos provinciales.
En 2023, en Argentina, el 52% de los ingresos tributarios totales provinieron de
impuestos sobre bienes y servicios (nacionales y provinciales) (ARCA, 2023), mientras
que en los países OCDE, por ejemplo, el porcentaje promedio en ese mismo período
representó el 32,6% (OCDE, s/f). Ello contrasta en gran medida con el escaso peso de los
impuestos sobre el patrimonio (impuestos que gravan una manifestación directa de la
capacidad contributiva), que históricamente han resultado insignificantes, a pesar de ser
los tributos reconocidos por excelencia como los mejores distribuidores de riqueza. En
este sentido, en 2023, el impuesto sobre los bienes personales representó el 1,9% de la
recaudación total, al tiempo que, teniendo en cuenta los impuestos provinciales sobre
la propiedad, el total de impuestos sobre el patrimonio (nacional y provincial) arrojó un
4,6%.
A su vez, lo que se recauda anualmente del impuesto a las ganancias –considerado otro
impuesto progresivo relevante dentro del sistema– proviene en un 50% de personas
físicas, cuyos principales orígenes son las rentas del trabajo personal, debido a su mayor
facilidad de retención en la fuente. De esta forma, los trabajadores asalariados son
quienes más contribuyen con este impuesto, con una menor participación de otras
rentas, debido a exenciones o rentas no gravadas, sumadas al bajo nivel de
cumplimiento por evasión o elusión (López Accotto et al., 2016). Por su parte, los “gastos
tributarios” (exenciones, desgravaciones, regímenes preferenciales, entre otros) se

8

�estimaron en un 2,5% del producto bruto interno de 2023, lo que representó el 16% de
la capacidad de recaudación impositiva y el 13% del gasto nacional (ACIJ, 2023). Cabe
aclarar que entre estos conceptos no están contemplados los reiterados regímenes de
blanqueo fiscal, que, por cierto, benefician en mayor medida a los varones, por tratarse
de quienes concentran la mayor parte de la riqueza.
Un número creciente de investigaciones demuestra que existen sesgos implícitos de
género debido a la interacción del sistema fiscal en el nivel de los ingresos percibidos
por varones y mujeres, las decisiones de consumo, la propiedad de bienes y riqueza, y
el impacto de las expectativas sociales diferenciadas sobre los contribuyentes según su
género (OCDE, 2022).
En este sentido, sumados a la preponderancia de impuestos regresivos, los sectores de
altos ingresos y riqueza acceden a beneficios, desgravaciones, exenciones y regímenes
de blanqueo fiscal, que condonan impuestos y multas, y poseen la capacidad de eludir
el pago de impuestos mediante estrategias de planificación tributaria que reducen la
carga de sus obligaciones fiscales.
Considerando el fenómeno conocido como “feminización de la pobreza”, que indica una
mayor proporción de mujeres entre las personas que se encuentran por debajo de la
línea de pobreza (es decir, las mujeres tienen una mayor tasa de pobreza en
comparación con los varones), la regresividad, los regímenes preferenciales, la evasión
fiscal y la fuga de divisas impactan de manera diferencial sobre ellas. Por ello,
incrementar los niveles de justicia fiscal equivale a mejorar los niveles de justicia de
género.
Para Jorge Gaggero y Darío Rossignolo (2011), los hogares más pobres poseen una
presión fiscal superior, es decir, abonan tasas impositivas efectivas más altas que los
hogares más ricos. Los hogares del decil más pobre (el 10% de menores ingresos) sufren
una presión tributaria del 49,67% frente a una del 47% del decil más rico (el 10% de
mayores ingresos). A su vez, Corina Rodríguez Enríquez (2023) sostiene que los hogares
encabezados por mujeres soportan en general la mayor parte de los impuestos; así, la
política tributaria resulta en una profundización de las desigualdades socioeconómicas
y de género, de manera simultánea. Corina Rodríguez Enríquez y Noelia Méndez
Santolaria (2021) verifican en la tributación sobre los ingresos personales una situación
de inequidad horizontal, esto es, que personas con una misma capacidad contributiva
tributan un nivel diferente de impuestos. Asimismo, las autoras demuestran que la
situación de las personas asalariadas registradas es la más beneficiosa, principalmente
por contar con la posibilidad de deducciones por cargas familiares y gastos de consumo,
lo que, al mismo tiempo, posee un sesgo de género, dada la subrepresentación de las
mujeres en el trabajo asalariado y su sobrerrepresentación en el trabajo por cuenta
propia. Para todos los distintos niveles y fuentes de ingreso, los hogares que enfrentan
la mayor carga tributaria, en términos relativos, son aquellos en los cuales la mujer
conforma un hogar monomarental con hijos o hijas a cargo, cuyo principal determinante
constituyen las deducciones personales y especiales.

9

�En cuanto al fenómeno de “feminización de la pobreza”, el índice de “Feminidad de la
pobreza” elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL,
2022) exhibe las disparidades en la incidencia de la pobreza (o pobreza extrema) entre
mujeres y varones4. Así, los índices de feminidad en la pobreza y en la pobreza extrema
-urbana, en ambos casos- estimados por la CEPAL evidencian que, en 2022, en
Argentina, la pobreza y la pobreza extrema afectaron en mayor medida a las mujeres, y
que dichos índices fueron superiores a los promedios de América Latina.
Otros indicadores refuerzan esta idea. Las estadísticas del Instituto Nacional de
Estadística y Censos (INDEC)5 exponen que, además de estar sobrerrepresentadas en la
pobreza y en la pobreza extrema, las mujeres predominan entre los sectores de menores
ingresos, en la desocupación, en la subocupación y en la informalidad laboral;
desarrollan en mayor proporción que los varones el trabajo no remunerado, el trabajo
doméstico y las tareas de cuidado; cuentan con menores tasas de actividad y empleo
que los varones (INDEC, 2023), y poseen ingresos promedio inferiores a los de los ellos
(INDEC, 2024).
Así, la tributación en los sectores informales y de menores ingresos afecta de manera
diferente a varones y mujeres. Las desigualdades de género en las estructuras laborales,
los ingresos y las responsabilidades de cuidado moldean el impacto de las políticas
fiscales sobre las mujeres en comparación con los varones (Gallien et al., 2025).
Por eso, una agenda fiscal feminista necesariamente debe cambiar el enfoque de la
tributación hacia una tributación progresiva y la imposición sobre la riqueza y las
personas de alto patrimonio, lo que tendrá efectos positivos en la equidad de ingresos
y de género. Teniendo en cuenta la “feminización de la pobreza”, una política tributaria
progresiva resulta especialmente favorable a las mujeres y cuerpos feminizados. Los
impuestos pueden transformarse en una herramienta distributiva, y lo logran cuando
mejoran la inequitativa distribución del ingreso y la riqueza, protegiendo a la población
más vulnerable, y cuando contribuyen a transformar las inequitativas relaciones de
género existentes (Gherardi y Rodríguez Enríquez, 2008).
3. Concentración y masculinización de la riqueza
La riqueza privada global se encuentra fuertemente concentrada: el 1% de la población
mundial acapara el 50% de la riqueza del planeta, es decir, la misma que el 99% restante
(Piketty, 2014), y su contrapartida son la pobreza y la desigualdad social. Para descifrar
las violencias que las mujeres, lesbianas, travestis y trans viven en su cotidianidad resulta
necesario apuntar directamente a quienes se apropian de su riqueza, reducen sus
ingresos y las pauperizan (Cavallero, 2021). Los responsables de que las mujeres se

4

La información estadística se presenta de forma binaria, en varones y mujeres, en la base de datos de la
CEPAL.
5
La información estadística se presenta de forma binaria, en varones y mujeres, en INDEC.

10

�empobrezcan diariamente son, fundamentalmente, las grandes corporaciones y
grandes fortunas (fundamentalmente de propiedad de varones).
Las estimaciones disponibles revelan que los varones retienen la mayor parte de la
riqueza y que las mujeres representan el 30% de las personas que componen el decil
más rico (Coelho et al., 2022). También se advierte una brecha significativa en la
tenencia de activos entre varones y mujeres en los países en desarrollo (Deere y Doss,
2006), lo cual se asocia a que ellas ven limitada la capacidad de acumular riqueza o
heredarla por las características de los procesos económicos, las normas sociales o las
disposiciones legales (ICRICT, 2025).
Un informe de Oxfam (Riddell et al., 2024) presenta que, a nivel mundial, los varones
poseen 105 billones de dólares más de riqueza que las mujeres: esta diferencia de
riqueza equivale a más de cuatro veces el tamaño de la economía estadounidense. En la
misma línea, en el listado de superricos de Argentina que publicó la Revista Forbes en
2024, entre las cincuenta personas más ricas del país, que en total suman fortunas por
unos 78 mil millones de dólares, solamente hay cuatro mujeres, y dos de ellas ocupan
su lugar junto a hermanos varones.
La regresividad del sistema favorece la acumulación de riqueza de los deciles de ingresos
más altos de la sociedad, lo que profundiza las desigualdades existentes. Frente al
fenómeno de “feminización de la pobreza”, puede observarse el efecto contrapuesto, la
“masculinización de riqueza”, a través de la cual las grandes fortunas y altos ingresos se
concentran, en mayor medida, en manos de varones. Las estadísticas tributarias (ver
Gráfico 1) confirman que los varones quedan alcanzados y aportan en mayor proporción
en aquellos impuestos más progresivos que gravan de manera directa a las personas de
mayores patrimonios e ingresos. Según la información publicada por la entonces
Administración Federal de Ingresos Públicos (actual Agencia de Recaudación y Control
Aduanero, ARCA) para el año 2022, los varones representaron el 70,2% del impuesto
determinado de las declaraciones juradas del impuesto sobre los bienes personales y el
78,3% del impuesto a las ganancias determinado en las declaraciones juradas 6. Con la
aplicación por única vez del impuesto a las grandes fortunas en 2021 (“aporte solidario
y extraordinario”), también se hizo visible la masculinización de la riqueza, dado que el
76% de aquel impuesto fue abonado por varones, según el Observatorio de Tributación
y Género7.
Gráfico 1. Impuesto sobre los bienes personales y ganancias. Impuesto determinado
(período fiscal 2022)

6

La información estadística se presenta de forma binaria, en hombres y mujeres, en la base de datos de
ARCA, por una limitación estadística.
7
Puede encontrarse más información en &lt;www.argentina.gob.ar/economia/politicatributaria/observatoriode-tributacion-y-genero/masculinizacion-de-la-riqueza-el&gt;.

11

�Fuente: Elaboración propia sobre la base de datos de ARCA (2023).

Por otro lado, de la información que proporcionan las estadísticas tributarias se observa
que, en 2022, entre las personas que presentaron declaraciones juradas del impuesto a
las ganancias y bienes personales, los ingresos gravados de los varones representaban
3,1 veces los ingresos gravados de las mujeres y la riqueza gravada de los varones
representaba 2,4 veces la de las mujeres.
Cabe señalar que si bien en Argentina son los varones quienes soportan en mayor
medida el peso de estos impuestos directos, resulta necesario mencionar algunas
situaciones que evidencian la inequidad horizontal y vertical del sistema: por una parte,
con respecto al impuesto a las ganancias, las personas que obtienen sus ingresos de su
trabajo personal deben pagarlo (siempre que sus ingresos superen el umbral
establecido); por el contrario, las personas que obtienen sus ingresos de ganancias
financieras (por ejemplo, mediante la participación en el mercado bursátil) no deben
hacerlo, cuando dentro de este último grupo es más probable hallar personas de
mayores ingresos, en particular, varones (Rossignolo, 2018). Lo mismo sucede en el caso
del impuesto sobre los bienes personales; en él también se mantienen exenciones para
gran cantidad de activos financieros, y resulta más probable encontrar varones en dicho
segmento. Por otra parte, las personas más ricas de la Argentina –que, como se ha
señalado, son predominantemente varones– acceden a recurrentes blanqueos fiscales
que permiten insertar al sistema fiscal formal riqueza acumulada que evitó el pago de
impuestos. También existe evidencia de que son los varones los que participan en mayor
medida en regímenes de blanqueo fiscal o amnistías tributarias (ICRICT, 2025). Por
último, los elevados niveles de incumplimiento y evasión fiscal, el uso de esquemas de
planificación fiscal abusiva y guaridas fiscales, las limitaciones en la capacidad de control
de la administración tributaria, así como el surgimiento en los últimos años de nuevos
servicios financieros, de pago y de activos virtuales que dificultan la fiscalización por
parte de las autoridades, agudizan la regresividad de la estructura tributaria y
profundizan la desigualdad de género sistémica implícita.
Asimismo, las estadísticas tributarias indican que las mujeres de los deciles de menores
ingresos realizan un aporte mayor en el impuesto al valor agregado que los varones
(impuesto que más contribuye a la recaudación total), lo que también permite advertir

12

�el mayor impacto de la regresividad sobre las mujeres. En un trabajo de Eva Sacco y
Lorena Cori Santos (2022), que se basa en datos de INDEC del cuarto trimestre de 2022,
se observa que las mujeres de los primeros cinco deciles de ingresos (la mitad de las
mujeres más pobres) aportan más en impuesto al valor agregado que los varones.
Las últimas reformas en materia tributaria del gobierno de Javier Milei profundizan
severamente los niveles de desigualdad. Entre ellas, podemos destacar el régimen de
blanqueo más benevolente de la historia de nuestro país con los evasores, que, además
de establecer la exteriorización de hasta 100 mil dólares sin pagar impuestos, determinó
estabilidad fiscal hasta 2028 a partir del pago por adelantado del impuesto sobre los
bienes personales de 2023 a 2027 con una alícuota de 0,45% por año, con el objetivo de
que no pueda modificarse el impuesto sobre el patrimonio; la disminución de la alícuota
del impuesto sobre los bienes personales, que se reducirá año tras año hasta volverse
una única alícuota muy reducida (del 0,25% en 2027) y quitará la progresividad de la
escala; el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que trae prebendas,
reducción de alícuotas impositivas, exención en otros impuestos, amortización
acelerada, facilidades cambiarias y estabilidad fiscal por al menos treinta años, entre
otros beneficios para el gran capital, sin requerir a cambio, por ejemplo, un régimen de
empleo o la obligatoriedad de liquidar divisas, entre otros posibles requerimientos,
además de no ajustarse al sistema de prevención de lavado de dinero y financiamiento
del terrorismo (ETFE, 2024).
En razón de lo anterior, resulta vital refundar la estructura del sistema tributario, de
modo de impulsar un incremento de la progresividad que conlleve a mayores niveles de
equidad. Un aspecto que no puede omitirse consiste en el peso prácticamente nulo de
los impuestos patrimoniales sobre la recaudación nacional, los cuales representan uno
de los instrumentos más efectivos en términos distributivos en la Argentina (junto con
el impuesto a las ganancias y los derechos de exportación), ya que recaen directamente
sobre los sectores de mayores ingresos y, como se ha indicado, mayormente sobre los
varones. Sin embargo, la tributación efectiva de este segmento de la sociedad se ve
afectada por las posibilidades actuales de arbitraje entre distintos esquemas fiscales y
de residencia, así como por las limitaciones existentes en términos de cooperación
administrativa entre países (ICRICT, 2025).
4. Evasión fiscal y fuga de capitales
Además de la regresividad ya abordada, los elevados niveles de evasión fiscal se
presentan como una constante histórica del sistema tributario, que se hereda desde los
inicios de la conformación del Estado nacional (Gaggero y Grasso, 2005).
En este sentido, la “fuga de capitales”8, destino improductivo del excedente en
Argentina (Bona, 2018), que se manifiesta como fenómeno persistente desde los
8

En este trabajo se entiende por fuga de capitales a la transferencia de moneda extranjera al exterior y a su
atesoramiento fuera del circuito financiero formal por parte de residentes, lo que incluye la remisión de

13

�cambios estructurales implementados por la dictadura cívico-militar de 1976, impacta
sobre la desigualdad de género a través de distintos canales.
Primero, la fuga de capitales, junto con la evasión fiscal internacional, afectan
negativamente la distribución primaria del ingreso (es decir, la distribución del ingreso
en la cadena de producción), impiden un mejor desempeño de la economía en general,
alteran el crecimiento y la inversión, repercuten sobre la escasez de divisas y provocan
escenarios de inestabilidad macroeconómica. Todo lo anterior posee efectos sobre la
estructura social.
Segundo, la fuga de divisas asociada a evasión y los esquemas de evasión fiscal
internacional reducen la recaudación tributaria y afectan la distribución secundaria del
ingreso (es decir, la que realiza el Estado a partir de su intervención), lo cual altera las
políticas públicas orientadas hacia la igualdad de género, los recursos destinados al
cumplimiento de los derechos de las mujeres y el financiamiento de la política social,
que impacta en la feminización de la pobreza. Los flujos financieros ilícitos y las prácticas
fiscales perjudiciales, que facilitan la evasión fiscal y se encuentran sesgados hacia los
países centrales, las corporaciones multinacionales y los ricos, sustraen recursos de los
países periféricos necesarios para financiar servicios públicos, protección social e
infraestructura para reducir las desigualdades (Joubert, 2020).
Sumada a lo anterior, la fuga de divisas mejora la situación económica de los estratos de
mayores ingresos –en el que predominan los varones– y amplía las brechas de
desigualdad existentes, al impactar severamente sobre la estructura social y profundizar
la desigualdad de género.
Tercero, los flujos financieros ilícitos9 también involucran actividades ilícitas que afectan
directamente a las mujeres, como el delito de trata (Grondona et al., 2016). Las actuales
condiciones del sistema financiero y tributario internacional permiten la realización de
estos crímenes y brindan las facilidades necesarias para la posterior obtención de un
beneficio económico.
En las últimas décadas, las estadísticas disponibles exhiben que los flujos financieros
ilícitos desde los países periféricos han crecido de manera acelerada (Kar y Spanjers,
2015) en el marco del proceso de financierización y mundialización financiera de la
economía global.
Los países periféricos ven drenar miles de millones de dólares por año en materia de
fuga de capitales, evasión fiscal y flujos financieros ilícitos, predominantemente
asociados a maniobras de evasión y elusión fiscal internacional, realizadas por empresas
multinacionales y grandes grupos económicos locales. Entre 1980 y 2017, se estiman
fondos al exterior para realizar inversiones directas, de cartera o de otro tipo, además de la tenencia de
activos externos que permanecen dentro de las fronteras nacionales, pero fuera del registro del sistema
financiero (cajas de seguridad y dinero atesorado en hogares, comúnmente conocido como “bajo el
colchón”).
9
El término “flujos financieros ilícitos” refiere no solamente a flujos que provienen de actividades
criminales, tales como narcotráfico o trata de personas, sino también a flujos cuyo origen no es delictivo,
pero están asociados a elusión o evasión fiscal, o bien fueron transferidos y/o utilizados contrariando la
normativa vigente.

14

�más de 2 billones de dólares de fuga de divisas provenientes de solamente seis países
de América Latina: Argentina, Brasil, México, Venezuela, Chile y Colombia (Rua, 2019).
En el caso de Argentina, se calcula un promedio anual de fuga de capitales de residentes,
entre 2008 y 2017, de 13 mil millones de dólares (Rua, 2019) y un promedio anual de
salidas por manipulación del comercio exterior –estimadas por Global Financial Integrity
(2020)–, entre 2008 y 2017, de 14.500 millones de dólares. En total, los flujos promedio
que se fugan anualmente de la Argentina suman alrededor de 27.500 millones de
dólares.
Los flujos financieros drenan desde Argentina mediante diversas formas que se vinculan
con la finalidad de reducir impuestos: fundamentalmente a través estrategias de
planificación fiscal corporativas –desvío de ganancias de empresas transnacionales o
nacionales mediante operaciones de comercio exterior– y por medio de estrategias de
gestión patrimonial y financiera de personas de alto patrimonio. Así, la evasión y la
elusión fiscal, y los excesivos e injustificados privilegios fiscales de los que gozan las
empresas y personas con altos ingresos y patrimonio contrarrestan los efectos positivos
sobre la equidad de la tributación progresiva (Bohoslavsky, 2016).
En las últimas décadas, los mecanismos de evasión de las grandes empresas y fortunas
se han complejizado gracias a la digitalización de la economía y a las características del
sistema tributario internacional, que profundiza el impacto negativo de la concentración
de la riqueza sobre la estructura social de la Argentina. Estamos transitando una
transformación del sistema económico global en la que el capitalismo está siendo
reemplazado por una nueva estructura dominada por gigantes tecnológicos, como
Amazon, Google, Apple y Meta, que actúan como los “señores feudales” del siglo XXI
(Varoufakis, 2024), lo que genera enormes desafíos a la fiscalidad internacional.
Además, en los últimos años, Argentina ha sido testigo del auge y la expansión del uso
de diversas plataformas digitales de servicios de pago y de activos virtuales, que
dificultan crecientemente el control por parte de autoridades tributarias y la
identificación de los beneficiarios finales.
5. Facilitadores y guaridas fiscales
La constante salida de flujos financieros a la que está sometida la Argentina desde hace
varias décadas solamente es posible gracias a la existencia de un mercado de
servicios offshore –cuyo éxito se basa en la opacidad del sistema financiero y tributario
internacional, que otorga un papel central a las guaridas fiscales– y a los esquemas de
planificación impositiva y financiera que permiten el ocultamiento de beneficiarios
finales. Los principales beneficiarios del negocio offshore son los países centrales y
ciertas jurisdicciones bajo su influencia, receptores de la mayor parte de los flujos
financieros ilícitos del resto del mundo.
Las personas de alto patrimonio y las grandes empresas suelen contar con múltiples
asesores financieros, contables, impositivos y legales, que proporcionan esquemas

15

�complejos y estructuras sofisticadas en guaridas fiscales que posibilitan reducir la carga
tributaria.
El rol de los profesionales que asesoran a los contribuyentes –los “facilitadores”
(enablers)– resulta crucial para el perfeccionamiento de las maniobras elusivas. Las
grandes firmas contables, como las Big Four (los cuatro grandes estudios internacionales
de auditoría, consultoría e impuestos) y otros estudios de profesionales en impuestos,
mediante el servicio de planificación fiscal, desempeñan una función esencial en el
diseño de estructuras corporativas y esquemas impositivos complejos que buscan
minimizar el resultado imponible en aquellos países que poseen elevadas y medianas
tasas de gravámenes (Rua, 2014). Los estudios jurídicos, por su parte, se dedican a armar
la ingeniería jurídica que permite reducir el pago de impuestos, como la celebración de
contratos y la constitución de sociedades y estructuras jurídicas en el exterior.
Asimismo, los bancos internacionales y locales, otras entidades de servicios financieros
y los proveedores de servicios de activos virtuales (consultoras, casas de cambio,
“cuevas” financieras, exchanges, brokers) constituyen otro de los eslabones
fundamentales que utilizan las empresas y los grandes patrimonios para transferir sus
capitales al exterior.
Las personas de alto patrimonio adoptan estrategias similares a las de las empresas
multinacionales, que dispersan sus activos a nivel global y aprovechan las disparidades
entre los marcos legales de distintas jurisdicciones para trasladar su residencia fiscal a
aquellos países que presentan condiciones tributarias más beneficiosas. Una táctica muy
utilizada radica en la constitución de un fideicomiso discrecional (trust)10, un acuerdo
contractual entre personas físicas que se basa en la ley anglosajona y permite la creación
de una barrera entre el propietario legal de los bienes y su beneficiario, además de que
suele ser constituido en jurisdicciones que poseen altos niveles de opacidad financiera
y fiscal y que no cuentan con registros públicos de sus beneficiarios finales, lo que les
posibilita gozar de exenciones impositivas. De un modo similar, se utilizan las
fundaciones como otra de las alternativas para separar la titularidad de los activos de
sus beneficiarios finales, así como la interposición ficticia de personas (testaferros o
prestanombres) y de múltiples estructuras societarias opacas (con acciones al portador,
que mantienen en secreto el nombre de sus accionistas), fondos u otros instrumentos
que se colocan entre los activos del exterior y los verdaderos titulares. Los criptoactivos
también funcionan como una herramienta para mantener oculta la identidad de los
titulares, por la ausencia de una regulación integral a nivel internacional, la escasa
supervisión institucional y la trazabilidad limitada de estas operaciones (Rua, 2024).
El empleo de estos instrumentos, como el fideicomiso discrecional (así como otras
estrategias de ocultamiento patrimonial), no solo perjudica a las mujeres al drenar de
fondos esenciales al erario público, sino que también puede operar en su contra dentro
del ámbito familiar, al ofrecer un mecanismo para proteger activos frente a las divisiones

10

Para mayor información sobre este tipo de fideicomisos, ver Knobel (2023).

16

�patrimoniales en procesos de derecho de familia, ya que la parte económicamente más
fuerte en la relación (usualmente, el varón) puede privar a la otra del acceso a lo que,
con frecuencia, representa la mayor parte del patrimonio familiar (Sarmas, 2018).
Las empresas multinacionales y los grandes grupos económicos logran la erosión de su
base imponible al trasladar capitales al exterior mediante diversas técnicas de
planificación fiscal global, que involucran operaciones de comercio exterior y/o la
utilización de entidades vinculadas localizadas en guaridas fiscales.
Aproximadamente el 60% del comercio mundial se desarrolla a través de operaciones
intragrupo por parte de las empresas multinacionales (Shaxson, 2014), y el mecanismo
mediante el cual se establecen los valores de dichas operaciones intragrupo, los precios
de transferencia, posibilita la transferencia de fondos hacia guaridas fiscales. Entre las
múltiples técnicas de planificación fiscal, se destaca la utilización de los precios de
transferencia, ya sea a través de la manipulación de estos o, directamente, mediante la
creación ficticia de servicios, intangibles (marcas, derechos, etc.), costos y
endeudamiento. Asimismo, se usan diversas estructuras societarias con la finalidad de
minimizar la carga tributaria, tales como sociedades holding, que controlan todo el
grupo en el exterior, o sociedades financieras, que financian al resto del grupo, ubicadas
en guaridas fiscales. Incluso se explotan los convenios para evitar la doble imposición y
las diferencias de criterios que existen entre los distintos sistemas jurídicos nacionales,
lo que en algunos casos permite la doble no imposición, es decir, que la ganancia no sea
gravada en ninguno de los dos Estados en cuestión.
Como se ha mencionado, las principales guaridas fiscales del mundo se encuentran
conformadas por países centrales –y por jurisdicciones bajo su influencia–
caracterizadas por altos niveles de opacidad (Tax Justice Network, 2025) y por mantener
esquemas abusivos de elusión fiscal (Tax Justice Network, 2024). Así, se destacan tres
importantes grupos de guaridas fiscales (Shaxson, 2014): por un lado, las guaridas
fiscales europeas, entre las que sobresalen Suiza, Luxemburgo y Países Bajos; por otro,
Reino Unido y su red de jurisdicciones offshore, que incluye los territorios dependientes
de la corona británica, territorios de ultramar británicos bajo la jurisdicción y soberanía
del Reino Unido, otros Estados soberanos miembros de la Mancomunidad Británica de
Naciones, así como otros Estados soberanos con fuertes lazos históricos con Inglaterra,
entre ellos, Hong Kong y Singapur, y finalmente, Estados Unidos, que presenta las
características de una guarida fiscal tanto a nivel federal como a nivel de los estados
particulares, y una pequeña red satélite de ultramar, que comprende a las Islas Vírgenes
de los Estados Unidos, las Islas Marshall y Panamá.
También la OCDE (2024) ha identificado con el término de “centros de inversión”
(investment hubs) a aquellas jurisdicciones (21 en el año 2024) que poseen un nivel de
flujos de inversión extranjera directa exagerado, por encima del 150% del producto
bruto interno. Entre ellas se encuentran muchas de las identificadas como guaridas
fiscales anteriormente: Bahamas, Islas Bermudas, Islas Caimán, Jersey, Guernsey,
Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Suiza, Hong Kong (China) y Singapur. En estas

17

�jurisdicciones, además, la Organización detectó que las ganancias declaradas por las
multinacionales resultan desproporcionadas y podría inferirse la utilización de
estructuras de planificación fiscal abusiva.
6. Reflexiones finales
La regresividad de la estructura tributaria argentina y sus altos niveles de evasión fiscal,
junto con la fuga de capitales, resultan problemáticas que se entrelazan y configuran
dificultades estructurales en el país, que obstruyen el desarrollo económico y
contribuyen a incrementar los niveles de desigualdad de género.
En este sentido, en cumplimiento con pactos internacionales, la política de fiscalidad
internacional desde una perspectiva de género debería combatir los flujos financieros
ilícitos y las reglas tributarias perjudiciales que facilitan la evasión fiscal y están sesgadas
en favor de los países centrales, las empresas multinacionales y las grandes fortunas,
y establecer regímenes impositivos nacionales que sean progresivos y justos, que
incluyan impuestos sobre el capital, la riqueza y los altos ingresos, y que reduzcan la
imposición sobre los sectores de menores ingresos que son, en su mayoría, mujeres.
Resulta preciso poner en valor la capacidad del sistema tributario como una herramienta
potente de la política distributiva, tanto por ser instrumento de financiación del Estado
que permite redistribuir recursos para política de género y social que beneficia en mayor
medida a las mujeres (que predominan entre los sectores vulnerados) como por su rol
relevante como nivelador de la estructura socioeconómica, mediante la aplicación de
gravámenes con carácter progresivo a los estratos de mayor nivel de ingresos y riqueza
que inciden de manera directa en su ingreso disponible. Sin embargo, estos esfuerzos
resultan insuficientes si no se contempla la adopción de una política de tributación
internacional que grave adecuadamente a las empresas multinacionales y a las grandes
fortunas, y combata la opacidad y la utilización de esquemas de evasión y elusión fiscal.
Todas estas transformaciones beneficiarían especialmente a las mujeres y cuerpos
feminizados, históricamente afectadas por la injusticia fiscal. Un sistema tributario
progresivo equivale a un sistema tributario que avanza resolviendo inequidades
estructurales, como la desigualdad de género.
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                  <text>Los Documentos de Trabajo tienen por intención publicitar las investigaciones que se dan en el marco del Departamento de Economía Política del Centro Cultural de la Cooperación, a fin de participar a los debates que se dan en la sociedad argentina en distintos ejes en los cuales fuimos trabajando en estos años. </text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Un análisis de la fiscalidad internacional con perspectiva de género</text>
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                <text>Fil: Rua, Magdalena. Centro Cultural de la Cooperación. Departamento de Economía Política.</text>
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                <text>El documento analiza el impacto de la fiscalidad nacional e internacional en las desigualdades de género, con foco en la Argentina. Se abordan los efectos que provoca la actual arquitectura tributaria global —dominada por los países centrales—, que facilita la evasión y elusión fiscal, y la fuga de capitales. En el plano doméstico, se estudia la regresividad de la estructura tributaria argentina, en la que predominan los impuestos al consumo, que afectan proporcionalmente más a mujeres, cuerpos feminizados y sectores de menores ingresos. Al mismo tiempo, la riqueza y los beneficios fiscales se concentran mayormente en varones, fenómeno denominado «masculinización de la riqueza». Así, se exponen conexiones entre la injusticia fiscal y la «feminización de la pobreza», y se plantea una agenda fiscal feminista que dote de mayor progresividad al sistema tributario doméstico y al internacional, con controles a las guaridas fiscales que limiten los esquemas de planificación fiscal abusivos.</text>
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                <text>FISCALIDAD INTERNACIONAL</text>
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                <text>EVASION FISCAL</text>
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                <text>DESIGUALDAD DE GENERO</text>
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                <text>REGRESIVIDAD TRIBUTARIA</text>
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                <text>FUGA DE CAPITALES</text>
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                <text>Documento de Trabajo Nº 14 / Departamento Economía Política</text>
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                    <text>Haya de la Torre y
Julio Antonio Mella en México
El exilio y sus querellas, 1928

�Título: Haya de la Torre y Julio Antonio Mella en México. El exilio y sus querellas, 1928
Autor: Ricardo Melgar Bao
© Ediciones del CCC - Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini
Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos C. L. Av. Corrientes 1543
(C1042AAB) - Buenos Aires - Argentina. Tel.: (54-11) 5077-8000
www.centrocultural.coop
© Del autor
Director del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini: Juan Carlos Junio
Director Editorial del CCC: Jorge C. Testero
Edición a cargo de Perla Jaimes
Corrección: Ricardo León García
Diseño original y diagramación: Xóchitl Zambrano
Todos los derechos reservados.
Esta publicación puede ser reproducida gráficamente hasta 1000 palabras, citando la
fuente. No puede ser reproducida, ni en todo, ni en parte, registrada en, o transmitida
por, un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, por fotocopia o cualquier otro, sin permiso previo escrito de la editorial y/o autor, autores, derechohabientes, según el caso.
Hecho el depósito Ley 11.723
I.S.B.N: 978-987-1650-55-2

Melgar Bao, Ricardo
Haya de la Torre y Julio Antonio Mella en México. El exilio y sus querellas,
1928. - 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Ediciones del CCC Centro
Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, 2013.
176 p. ; 15x23 cm.
ISBN 978-987-1650-55-2
1. Historia Polítca Argentina. I. Título
CCD 320.982

Fecha de catalogación: 29/11/2013

�Haya de la Torre y
Julio Antonio Mella en México
El exilio y sus querellas, 1928
Ricardo Melgar Bao

Ediciones del CCC

Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini

����������������������������������������������Atuei , núm.3, enero de 1928, p. 7.

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                    <text>Biblioteca Utopía&#13;
Catálogo Bibliográfico&#13;
&#13;
re CCC 0648&#13;
Camarero, Hernán (1966-...)&#13;
  Presentación del libro Haya de la Torre y Julio Antonio Mella en&#13;
México : el exilio y sus querellas, 1928 [grabación sonora] [CD]. -Buenos Aires : Ediciones del CCC. Centro Cultural de la Cooperación&#13;
Floreal Gorini (CCC), 2014. -- 1 CD&#13;
  Videograbación no editada comercialmente&#13;
Presentación realizada el 19 de marzo de 2014&#13;
  1. HAYA DE LA TORRE, VÍCTOR RAÚL (1895-1979); 2. PENSAMIENTO&#13;
POLITICO; 3. MELLA, JULIO ANTONIO; 4. AMERICA LATINA I. Oger,&#13;
Adriana Dora ; II. Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.&#13;
Departamento de Historia, organizador III. Centro Cultural de la&#13;
Cooperación Floreal Gorini. Departamento de Ediciones, organizador&#13;
IV. De Lucía, Daniel Omar (1962-...), presentación&#13;
  (9) Inv.: 1152 S.T.: re CCC 0648&#13;
&#13;
1 Ejemplar&#13;
U. Info.&#13;
&#13;
Inventario&#13;
&#13;
MEDIA 1152&#13;
&#13;
S.T. /&#13;
Ubicación&#13;
&#13;
Estado de&#13;
Disponibilidad&#13;
&#13;
Tipo de&#13;
Préstamo&#13;
&#13;
re CCC 0648&#13;
&#13;
Unidad de Información - Centro Cultural de la Cooperación&#13;
Corrientes 1543 4to. piso C1042AAB - Ciudad de Buenos Aires&#13;
E-Mail: uninfo@centrocultural.coop&#13;
TE: 5077-8000 int. 8137&#13;
Pérgamo OPAC Web&#13;
&#13;
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                    <text>Haya de la Torre y Julio Antonio Mella en México: El
exilio y sus querellas, 1928
19 de marzo de 2014
Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini" Corrientes 1543 CABA 3º Piso sala Dubrovski.
19hs.
De Ricardo Melgar Bao (UNAM) , Ediciones CCC
Julio Mella y Victor Haya de La Torre coincidieron en el año 1928 en la capital mexicana. El
análisis de sus compulsas políticas e ideológicas representa una parte importante y poco
estudiada de las tensiones y puntos de fuga entre el comunismo tercerista y el movimiento aprista
en la América latina del período de entreguerras. La presente obra es una ventana abierta a los
debates y controversias entre dos referentes latinoamericanos de dos universos políticos y
teóricos de fuerte representatividad en nuestro continente durante el siglo XX.
Lectura de la carta del autor: Adriana Dora Oger (CCC-ISP Joaquín V. González)
Análisis del libro: Hernán Camarero (UBA/CONICET)
Presentador: Daniel Omar De Lucia ( CCC- ISP Joaquín V. González)
Organiza: Departamento de Historia y Ediciones del CCC

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                <text>Reedición argentina del título Vivir el exilio en la ciudad, 1928 : V. R. Haya de la Torre y J. A. Mella editador originalmente en México</text>
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                    <text>Educación, ciencia y ultraderecha. Algunos apuntes
Daniel Campione
Las políticas de extrema derecha en materia educativa y científica adquieren
lógica desde una perspectiva de clase, al servicio del gran capital. Los
desfinanciamientos, despidos de personal, supresión o disminución de jerarquía
de organismos, replanteos de políticas de sentido reaccionario, son piezas clave
del plan de gobierno de la ultraderecha que hoy gobierna Argentina.
No constituyen un daño colateral de un programa general de ajuste. Son el
producto de toda una visión del mundo y del país. Una mirada que toma un sesgo
economicista pero se extiende sobre los más variados aspectos de la vida social. 
Un país con una economía primarizada y extractivista y con una posición
internacional subordinada por completo al orden imperialista mundial no necesita
una ciencia y educación con objetivos y prioridades autónomos.  Apenas unas
que desempeñen un rol subalterno en la consecución de objetivos fijados desde
afuera del país.
Se busca un reordenamiento de las relaciones entre Estado y sociedad, entre el
sector público y las empresas capitalistas. También un replanteo radical de los
objetivos e instrumentos de las políticas públicas.
El enfoque ultraliberal en economía tiene un correlato en la agenda social
ultraconservadora: antifeminismo, rechazo a la protección del ambiente, odio a
los migrantes, rechazo a las disidencias. Y en la sistemática reivindicación de
masacres y genocidios, desde el de la última dictadura argentina al que se
encuentra en curso en Gaza.
No es un delirio, es un proyecto.  Uno que aún con fuertes componentes
oscurantistas invoca la verdad científica como una de sus fuentes de legitimidad.
Y esgrime todo el peso de la cultura “occidental” en su favor.
En particular en el terreno económico y otros relacionados, se arroga el
monopolio del saber riguroso y comprobado. Los saberes de otras corrientes
carecerían de seriedad. Y de basamento en los hechos. No hay debate, sólo
descalificación del potencial contrincante.

Los senderos de la barbarie
Repasemos algunas características centrales de la concepción de la ultraderecha
gobernante y sus repercusiones sobre la acción científica y educativa. Es una
enumeración de la que tal vez falten rasgos importantes y estén incluidos otros de

�escasa relevancia. Que sirva en todo caso como punto de partida para la reflexión
y el intercambio.
La total mercantilización de las relaciones sociales que procura el actual gobierno
argentino es un objetivo ajeno y contrario a la construcción o difusión del
conocimiento en el ámbito público.
La educación, la cultura, la investigación que no se asientan en relaciones
mercantiles, cuyos servicios no se compran ni se venden, son potenciales
oponentes al culto al libre mercado. Quienes se desempeñan en ellas aparecen
para la ultraderecha como integrantes del “partido del Estado”, contrario a “las
ideas de la libertad”.
Las actividades educativas y científicas requieren de la acción colectiva y de un
cierto espíritu de comunidad. Al ultraliberalismo le interesa sobre todo la acción
individual; la jerarquización máxima del propio esfuerzo, de las habilidades
individuales, de la astucia para desenvolverse en la compraventa.
La misma noción de conocimientos entra en cuestión ya que se favorecen las
“habilidades”, saberes técnicos de rápida aplicación, que excluyen la indagación
minuciosa y el pensamiento crítico. Y sólo cobran sentido como instrumento para
alcanzar fines delimitados y predeterminados por instancias de poder.
La formación deja lugar al “entrenamiento” y la búsqueda del conocimiento a la
adquisición de capacidades prácticas sin basamento teórico ni carga reflexiva.
La construcción de un sistema público de investigación invita al trazado de
proyectos nacionales estratégicos. Incluso de extensión de la idea de soberanía al
campo económico, alimentario, energético, ambiental.
A la ultraderecha le interesa la destrucción o por lo menos el debilitamiento de
esas posiciones. No hay entonces otro proyecto que el de la expansión capitalista.
Enmarcada en la inserción argentina en el mundo. Por completo subordinada a
EE.UU. En lo posible con exclusión de potencias competidoras con el imperio del
Norte como china.
El “odio al Estado” que ostentan los “libertarios” es una pose que sólo tiene
correspondencia parcial con la realidad. El abandono de espacios estatales es
selectivo, el recorte de gastos y la reducción presupuestaria también.
La función represiva del Estado y las labores de “inteligencia” no sólo no
disminuyen sino que crecen. Se equipa, se crean nuevas unidades. Lo mismo con
todo lo vinculado a la comunicación y a la propaganda, puesta en la articulación
entre el consenso y la coerción.
Se trata en realidad de lanzarse contra todo lo estatal que tenga una finalidad de
bien público y no de beneficio para minorías de poderosos. El sistema educativo y
científico sí forma parte del Estado a “destruir desde adentro”.

�Debe ser desechado todo aquello que apunte a la satisfacción de necesidades
humanas no acompañadas por recursos que las conviertan en demanda con
capacidad de pago
¿Qué propician en reemplazo o al menos en competencia con el sistema
educativo y científico público? Allí están los departamentos de “Investigación y
desarrollo” de empresas y corporaciones. Las fundaciones empresariales y en
general los “ecosistemas” mercantiles que enlazan con el conocimiento.
La idea es que el establishment empresario pueda ejercer la orientación y tener el
control directo de los procesos de investigación y de enseñanza. El sector público
de ciencia y tecnología podría asumir en todo caso un rol subordinado, al servicio
más o menos directo de las empresas. Instrumentado con convenios y consensos
con el poder capitalista.
Universidades y centros de estudios privados son campos a estimular de mil
maneras en la mirada de la ultraderecha. Son aparatos ideológicos aptos para la
orientación de la búsqueda del conocimiento y el debate público. Además pueden
convertirse en un negocio brillante. Ciencia y educación sin salir de circuitos
comerciales, sin la entrada en lógicas de cooperación y solidarias.
Hay una tendencia al enaltecimiento de la tecnología y paralela disminución del
rol del conocimiento científico. Algunos de los multimillonarios de la tecnología
como Elon Musk y Mark Zuckerman desvalorizan a la universidad, a la que
consideran “desconectada de las necesidades laborales”.
Alardean de su itinerario de “emprendedores” al margen de la academia, esfera
sin ligazón suficiente con los propósitos empresariales, de acuerdo a su
apreciación. Llama la atención que ambos poseen graduación y posgraduación en
universidades de su país.
El actual gobierno argentino ejerce un verdadero culto hacia esos magnates de la
era digital, a quienes presenta como ejemplo para toda la sociedad. Lo que abarca
a su “modelo” de conocimiento.
Su modo de construcción de poder consiste en la ruptura de cualquier regla y
código, desligarse de toda preocupación de bien público. Y ver a las formas
democráticas como un problema que debe superarse. La ciencia y la tecnología
sólo sirven si pueden ser puestas al servicio de las empresas del modo más
directo y veloz.
La educación superior gratuita va en contra de la “cultura del esfuerzo” que ellos
propician. Y es una forma de “ascenso social” acorde con las denostadas
convicciones del “populismo”. En el enfoque ultraliberal la educación no es un
derecho. Es un servicio que debe adquirirse y pagarse en las condiciones que fije
el mercado. Una mercancía como tantas otras.
En los niveles básico y secundario se propone una extrema descentralización del
sistema educativo. Y el estímulo a convertir en un servicio pago aun cuando el
Estado lo financie. En esa concepción anida el instrumento de los vouchers
educativos. El Estado financia a alumnas y alumnos. Pero son éstos y sus padres

�quienes eligen en que institución van a educarse. Lo pueden hacer en ámbitos
privados y hasta en el espacio doméstico.
Las escuelas tendrán amplias facultades para el establecimiento de las
modalidades y programas, con participación protagónica de los padres. El
resultado buscado es la disminución de la incidencia del Estado en las tomas de
decisión sobre la enseñanza. Y la agregación de un canal más para la privatización.
En cuanto a las universidades que sean autónomas, con manejo académico,
presupuestario y de personal sin injerencia directa del poder ejecutivo es un
agravante para ellos. Son además asiento de actores sociales movilizados como
las organizaciones docentes y estudiantiles, otra muestra de la “nocividad” del
carácter público y gratuito.
Volveremos sobre algunos de estos aspectos en las páginas que siguen.
Los objetivos de la investigación y la enseñanza
Respecto a las investigaciones en ciencias sociales el rechazo es en bloque. El
presidente Javier Milei ha dicho que los proyectos de investigación deben
centrarse en “ciencias duras”. 
Toda investigación filosófica, histórica, literaria, sociológica, antropológica,
comunicacional, política, de economía con aspectos cualitativos, etc. cae bajo la
presunción de que propicia una mirada crítica hacia los efectos de las relaciones
de mercado, el poder de los capitalistas, la desigualdad social.
También genera recelo en cuanto posible auspiciante del descontento, la protesta
social, la rebelión contra las injusticias. Por añadidura el objeto de estudio de estas
disciplinas no suele ser el individuo. Más bien los colectivos, las comunidades, las
acciones en el espacio público. ¡Ciencias sociales, afuera!
Claro que las explícitas o implícitas repercusiones sociales de las mal llamadas
“ciencias duras” serán también sujeto de la aversión gubernamental. Para la
acción de la ultraderecha la ciencia y la educación serán aportes a la acumulación
capitalista o no serán nada
En la línea de la sumisión completa a la metrópolis imperialista y al pretendido
librecambismo absoluto, no debe contar con el presupuesto público cualquier
indagación que bucee en caminos autónomos de desarrollo nacional. En
producciones no tradicionales que no pasen por el extractivismo, en
diversificación de la economía. Tales indagaciones, para los “libertarios” no deben
contar con el favor del presupuesto público.
El gobierno actual tiene su apuesta hecha a una relación tutelada y casi exclusiva
con el gobierno y los capitales de origen estadounidense. No están dispuestos a
cambiar esa opción ni a discutir prioridades.

�Ante la negación del cambio climático y de todo el problema ambiental, cualquier
línea de investigación que estudie la influencia dañina de la producción mercantil
sobre la naturaleza; la contaminación ambiental y los modos de disminuirla, o que
indague sobre los efectos de los agroquímicos y otros productos de uso industrial
sobre la salud, no sería digna del apoyo oficial en la “nueva Argentina”.
Un modelo económico basado en el extractivismo necesita promover la “licencia
social” para la promoción de las explotaciones. Lo que va en sentido contrario y
objeta su despliegue pertenece para ellos al campo enemigo.
Como para ellos la justicia social es una aberración, toda búsqueda orientada a la
soberanía alimentaria, la agroecología, la economía popular, la producción y/o
distribución fuera de los circuitos mercantiles tradicionales, el ahorro energético y
un largo etcétera constituyen peligrosas usinas de pensamiento “populista” o
“socialista”.
Por más “dura” o cuantitativa que sea una investigación si está concebida para la
aplicación de sus conclusiones en la salud o la educación públicas o en políticas
de acción o promoción social quedará amenazada por la guadaña. Todo queda
integrado en la “batalla cultural” en pro del individualismo y la mercantilización.
Un sesgo adicional es el que va contra las disciplinas “puras” en supuesto favor de
las “aplicadas”. Allí donde sólo se evidencie el afán de conocimiento, la
elucidación de enigmas, la mejor explicación del mundo que nos rodea y de todo
el universo, habrá sospechas de que se malgastan los caudales públicos.
No habría “utilidad” en la ciencia básica. Ya que no aparecen como inmediatas las
explotaciones rentables de los descubrimientos y hallazgos que se puedan
derivar.
Una experiencia como la del reciente streaming de repercusión masiva sobre las
profundidades oceánicas sería irrelevante e innecesaria. No por azar la imagen de
la estrella de mar que entusiasmó a buena parte del país se ha convertido en un
símbolo del espíritu de resistencia y contraofensiva.
¿Cuál es el aprovechamiento económico de las estrellas de mar y otros seres que
magnetizaron la atención de vastos sectores de la sociedad? ¿Cuál el de la
búsqueda de esqueletos de dinosaurios en la Patagonia? Afuera¡
Sobre las perspectivas cercanas
Como ocurre con cualquier tema relevante, la discusión acerca de educación,
ciencia y tecnología en Argentina equivale a introducirse en el debate sobre el
conjunto de las relaciones sociales en nuestra sociedad y acerca del lugar de
Argentina en el mundo.
Esto se torna hoy más complejo porque estamos frente a un gobierno que rechaza
la idea de “proyecto de país”. Le basta con las “ideas de la libertad”. Un pleno
imperio de la propiedad privada en el que la concentración de la riqueza y la
constitución de monopolios no son una “imperfección” del sistema sino una de
sus mayores virtudes.

�La única dimensión humana deseable es la de la actividad comercial. La que al
presidente le gusta resumir como “ofertar bienes o servicios de la mejor calidad y
al menor precio”.
La “soberanía” del derecho de propiedad coloca en un lugar subordinado a los
demás derechos. Más aún, niega la misma existencia de muchos de ellos. Que
serían “dañinos” y “empobrecedores”.
El conocimiento tampoco constituiría un derecho. La educación y la ciencia no
son patrimonio social sino objeto de comercio. Deben subsumirse en una relación
costo-beneficio medida en los términos dinerarios más estrechos.
No por azar el ministro a cargo de la desregulación y la supuesta modernización
estatal ha reiterado que “en donde hay una necesidad nace un mercado”. Si su
lenguaje fuera menos encubridor diría “en donde hay una necesidad haremos un
negocio”.
Se proponen la obturación de la conciencia acerca de los propios derechos. Y el
paralelo acostumbramiento de que sólo puede obtenerse lo que se compra y
paga.
Es sabido que sí sólo impera la lógica del mercado, muches seres humanos
morirán de hambre por no poder pagar su alimento. Y enfermos graves o
accidentados no podrán salvar su vida si no poseen una cobertura médica paga.
Para insertar: El avance reciente de las nuevas derechas en América Latina ha
reconfigurado las disputas en torno al Estado docente y al sentido de lo público en
educación. En Argentina, este proceso adopta una forma particular: la emergencia
de un libertarismo político que combina antiestatismo, conservadurismo moral y
retóricas antipolíticas, tensionando las bases históricas del derecho a la
educación.

La “libertad educativa”, descentralización total y privatización.
La concepción educativa propia del actual gobierno y del pensamiento ultraliberal
que lo sustenta, tiene entre sus ejes la transferencia de responsabilidades
educativas y culturales “del Estado a la sociedad”.
Lo que en la práctica equivale sobre todo a descentralización del sistema
educativo y prevalencia creciente de la “iniciativa privada” en ese campo. Ello se
manifiesta en la mercantilización generalizada y la colonización de la actividad
educacional. Eso por parte de distintas terminales que convierten a la enseñanza y
formación en un gigantesco negocio.
Que a la vez tomará la educación de los jóvenes sobre todo como un vehículo
para la provisión de “recursos humanos” a las empresas capitalistas.

�Lo que se complementa con un tono ideológico conservador, antiestatalista,
partidario de la reinstauración de las relaciones sociales tradicionales. Así como
de la anulación de las conquistas de las últimas décadas en materia educacional,
cultural y de ordenamiento de la vida cotidiana. “Lo privado es político” suena a
pesadilla en los oídos y las mentes de los paladines “paleolibertarios”.
Las transformaciones recientes del campo educativo argentino deben entenderse
como parte de una reconfiguración ideológica más amplia, en la que el discurso
libertario procura la refundación de los vínculos sociales entre Estado, mercado y
educación. El neoliberalismo de la década de 1990, impulsó una racionalidad
tecnocrática que buscó modernizar la gestión estatal bajo el paradigma de la
eficiencia y la rendición de cuentas.
Sin que eso relegara por completo ese enfoque “eficientista” y “fiscalista”. El
mileismo avanza más allá, hacia una deslegitimación sustantiva del Estado como
garante de derechos y facilitador de su ejercicio.
Esta mutación implica un desplazamiento desde la crítica a la burocracia estatal
por su hipertrofia e ineficiencia. Se pasa a un ataque hacia la existencia misma del
Estado en rol docente o investigativo, en cualquiera de sus niveles.
Lo que corre al compás de la reivindicación de las relaciones mercantiles como
principio organizador de la vida social. En ese contexto la educación deja de ser
un derecho y un bien social para ser tomado como un bien de consumo.
Sometido a la competencia del mercado y regido por la elección individual y no
por políticas públicas activas. (Aguirre, 2026).
La “autonomía institucional y pedagógica” de las escuelas implica “la facultad de
definir su régimen de gobierno interno, elaborar planes de estudio propios”,
establecer sus reglamentos, determinar su régimen de personal, administrar sus
recursos y decidir sobre sus políticas de admisión, permanencia y disciplina. Las
escuelas estatales tendrán una “transición progresiva hacia un esquema de
gestión institucional autónoma”. (De Luca, 2025).
Esto lleva aparejado un proceso de carácter “charterizado”, que se va
manifestando con el Consejo de Padres como los “hacedores” de la operatividad
educativa.
Luego serán mayoritariamente fundaciones y ong’s, como viene sucediendo con
la gobernanza educativa en algunas provincias; hasta las empresas, ya no
invirtiendo en sus propias escuelas, como la Escuela Técnica Roberto Rocca —ya
que hablamos del Grupo Techint— sino regenteando las escuelas públicas.
(Balvidares, 2025)
El borrador de proyecto instala una nueva figura de gobernanza, el Consejo de
Padres como un órgano con capacidad operativa, que nombra o destituye al
director, y cuya composición no responde a criterios democráticos ni
pedagógicos, ni a valores intelectuales. Su legitimidad no proviene del sistema
educativo, sino de la lógica privatista que convierte a la familia en “agente natural”
de la educación.

�El director, a su vez, queda facultado para contratar o despedir docentes y
personal administrativo, con un dudoso concurso por establecimiento sin
resguardo estatutario. La estabilidad laboral desaparece. La carrera docente se
fragmenta. La escuela se convierte en unidad de gestión y se aleja cada vez más
del concepto de comunidad pedagógica. (Balvidares, 2025)
Esta es una reforma estructural y laboral que disloca el rol de la escuela en su
función didáctico/pedagógica para instalar una lógica empresarial, donde el
director es gerente, los padres son accionistas, y los docentes son recursos
humanos navegando en la incertidumbre de la estabilidad laboral atada al
“…desempeño satisfactorio, la formación continua y la ética profesional”.
Mientras se flexibilizan derechos laborales, se modifican estatutos y se
promueven nuevos mecanismos de evaluación y control del trabajo docente, las
corporaciones tecnológicas consolidan su presencia como proveedoras de
infraestructura, contenidos, certificaciones y, cada vez más, de mediaciones
pedagógicas basadas en inteligencia artificial. (Balvidares, 2025).
“En este sentido, la colonialidad contemporánea que operaba mediante reformas
curriculares o políticas de evaluación estandarizada; ahora se materializa también
en el control de las infraestructuras digitales que organizan la vida cotidiana de las
instituciones educativas.” (Balvidares, 2026).
El término clave de todo este proyecto es “subsidiariedad”. Palabra que condensa
el papel que se prevé para el sujeto estatal: Suplente, secundario, auxiliar. Los
individuos son el eje, no el colectivo social en su conjunto. La descentralización es
casi total. Al punto que a cada escuela le compete el diseño de una buena parte
de su currícula. (De Luca, 2025).
Los progenitores tendrían amplísimos poderes de decisión. Sobre los programas y
en paralelo acerca de la designación, continuidad y eventual destitución o
cesantía de las autoridades escolares.
Aquellos padres que consideren que esta expansión de sus facultades no sería
suficiente, tendrían aún el recurso de la enseñanza domiciliaria, presencial o
virtual. Podría asistirse, por qué no, a la práctica de familias acaudaladas que, hace
muchas décadas, recurrían a los servicios de “institutrices” que daban clase en las
casas “de buena familia”.
Claro que ahora se añaden opciones muy expandidas. Podrá recurrirse a clases
virtuales, “sincrónicas” o “asincrónicas”. O a “docentes no humanos” generados
con Inteligencia Artificial. El pupitre instalado en el salón de las familias ricas
podrá ser reemplazado por pantallas de última generación, de las que manará una
verdad “para pocos”.
La que las usinas “paleolibertarias” consideran de superioridad “ética” y asimismo
“estética” sobre los contenidos estandarizados y de embrutecimiento adrede que
se impartan a las mayorías.
Claro que también hay un propósito “libertariano” para la parte baja de la
estructura de clases. Un diputado nacional de fuerte presencia mediática y

�apellido “ilustre”, enunció en varias oportunidades, su posición contraria a la
obligatoriedad de la enseñanza.
Sus palabras textuales fueron "la libertad también es que si no querés mandarlo al
colegio porque lo necesitas en el taller, puedas hacerlo".
Para niñeces privilegiadas, la enseñanza de pretensión selecta en la intimidad del
hogar.
Para hijas e hijos de obreros, cuentapropistas o pequeños empresarios, el trabajo
no pago desde la infancia. Y la exclusión, temprana y es probable que definitiva,
de toda escolaridad.
Nótese además que posturas como ésta patentizan la falacia de que se pretende
el regreso a una “época de oro” situada hace más de un siglo. La ley 1420 de
enseñanza obligatoria, gratuita y laica se dictó en 1884. Durante la presidencia de
Julio Argentino Roca. “Prócer” de la tradición liberal argentina, hasta ahora y a
despecho del genocidio indígena.
Y contaba con el apoyo de Domingo Faustino Sarmiento. Otro presidente del siglo
XIX al que el oficialismo elogia. Claro que más por sus terribles defectos que por
sus virtudes.
Es la centralidad de la producción primaria en la estructura económica y la
consiguiente dependencia del capital externo y de los bienes importados, lo que
pretende imitarse de la llamada “generación del 80”. Junto con los bajos salarios,
la carencia de derechos laborales y el libre arbitrio de los patrones tanto rurales
como urbanos.
Y, por supuesto, la represión de matices genocidas sobre las poblaciones
“incivilizadas” o ajenas a la “argentinidad”.
En lo que respecta a sus concepciones educativas y culturales son tamizadas para
que queden sólo aquéllas compatibles con las que, con insolencia y desparpajo,
se denominan “las ideas de la libertad”.
El “voucher” y las creencias sobre educación pública y privada.
En la línea de “subsidiaridad estatal” que antes reseñamos, se encuentra la
modalidad del voucher. Rasgo que se acentúa en la variante que se aplica en el
anteproyecto de ley. La que establece un doble subsidio, ya que el alumno o
alumna podrá estudiar en un establecimiento que reciba al menos un 75% de
aporte estatal.
Ya no hay una supuesta “libre competencia” entre sistemas. Ahora se trata de un
privilegio de los privados, ya que de aplicarse el Estado subsidiará dos veces: A la
oferta, mediante el aporte a la escuela. Y a la demanda, con el bono al o la
estudiante. (Ruiz, 2025).

�Apuntan a que se haga realidad un deseo de representantes de los
conglomerados empresarios que el entonces presidente Mauricio Macri verbalizó.
En circunstancias inoportunas para él.
Aludimos a la frase “caer en la escuela pública”. La que implicaba que sólo por
descarte se concibe la concurrencia a establecimientos educativos estatales.
La causa principal para ello sería la carencia de recursos económicos para el pago
de cuotas, matrículas, uniformes, transporte pago, comedores y otras erogaciones
impuestas por las escuelas privadas a los padres. Los que, a su vez, “caen” allí.
También podría influir la distancia entre vivienda y establecimiento educativo o la
escasez o carencia de información al respecto. O bien ciertas prevenciones acerca
de la calidad o la orientación ideológica de la enseñanza privada, supuestos
“prejuicios” cuyo completo destierro ansía el actual “ultraliberalismo”.
La contraparte necesaria sería la instauración de creencias acerca de que la
enseñanza pública es siempre de menor calidad que la que brindan escuelas
religiosas; dependientes de fundaciones, o adscriptas a multinacionales
educativas.
También la convicción expandida de que tiene orientaciones disvaliosas en
materia de solidez familiar y diversos “valores” cuya conservación sería deseable.
De allí la insistencia en el supuesto carácter de “adoctrinamiento” de la instrucción
estatal.
También se valora la mayor “disciplina”. La que reconoce un renglón fundamental
en la evitación de paros docentes, protestas estudiantiles y reclamos públicos de
las familias. Un ámbito de sumisión y un “orden” basado en prepotencias
patronales y amenazas represivas son presentados como ventajas insoslayables.
Todo esto está presidido por una hipocresía por desgracia muy habitual y
arraigada. Las posibilidades (y la realización) de verdadero adoctrinamiento elitista
o sectario de la enseñanza religiosa o empresarial, es orillada con disimulo. La
educación paga es encomiada por su sentido “apolítico” y no “ideológico”. Así
como por su “apego a las mejores tradiciones de la civilización y la patria”.
También por la presunta excelencia generalizada de sus métodos de enseñanza y
sus profesores. Lo que necesitaría para su realización plena la “liberación” del
sector privado de la tutela estatal.
Esto último traducido sobre todo en la reducción de gastos para el sector público
y el incremento de subsidios con destino al ámbito privado, como ya expresamos.

El gobierno “libertario” contra los contenidos educativos progresivos.
Los programas de enseñanza son otro campo de depredaciones en marcha por
parte del extremismo “libertariano”. Como en el caso del régimen franquista u

�otras experiencias de extrema derecha originadas en la primera mitad del siglo XX
se aspira a una “depuración”.
Una “limpieza” que para el pensamiento y la práctica reaccionaria debe
desplegarse, de modo coordinado, en dos campos de acción.
Uno es el del propio cuerpo docente. Sólo maestros y profesores no sospechados
de “izquierdismo” o posiciones contrarias a la “libertad de mercado” merecen
estar al frente de un aula. “Libertad para los liberales”. El resto son “zurdos que van
a correr”.
Dispénsesenos la reproducción de planteos tan elementales. Ocurre que son
todas frases que han estado o están en boca de altos funcionarios, legisladores y
dirigentes partidarios enrolados en el actual oficialismo.
La Educación Sexual Integral (Esi); la formación ligada a la memoria la verdad y la
justicia sobre el terrorismo de Estado y la educación ambiental deberían pasar por
la trituradora de programas educacionales.
En parte para dar paso a valores regresivos en la visión de familia y de género,
“biologistas”. Que abominan de lo que denominan “ideología de género”.
La prédica de la “memoria completa”, por su parte, tiene la aspiración de
convertirse en discurso ya no de gobierno sino de Estado.
Que se retorne a discursos afines con las elucubraciones “antisubversivas” que
farfullaron Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y otros criminales en masa
durante el nefando “Proceso de Reorganización Nacional”.
Lo ensayaron los entonces candidatos a presidente y vice en la campaña electoral
de 2023. Y sigue reflejándose en la cotidianeidad de desmantelamiento de los
contenidos escolares ligados a los “derechos humanos”.
Y en el propósito de que los “hombres de armas” (nunca las mujeres), sean
homenajeados en las instituciones de formación como “héroes” de una “guerra
sucia” que libraron porque no tuvieron otro remedio. Y efectivizaron así su “deber
patriótico”.
Discuten el número de 30.000 desaparecidos y desaparecidas, exaltan a asesinos
de masas como “víctimas de la subversión”. Y retornan a la tesis de que las
acciones criminales no fueron tales. Apenas “errores” o “excesos” comprensibles
dentro de la supuesta situación bélica por la que transitaba la sociedad argentina.
Vivimos tiempos en que asistimos al flamante relanzamiento del combate mundial
contra el “terrorismo de izquierda” por parte de Estados Unidos y su panda de
aliados. Con el secretario de Estado Marco Rubio que recuerda en tono
celebratorio la victoria contra Tupamaros y Montoneros en Uruguay y Argentina,
entre otros países que fueron víctimas del “Plan Cóndor”.

�Esto deja el presagio de futuras ofensivas contra los contenidos históricos y
cívicos de la enseñanza. Es probable que pretendan el regreso a una instrucción
que busque la identificación de alumnas y alumnos con el proyecto de las clases
dominantes argentinas anterior a 1916.
La asociación subordinada con Gran Bretaña y la concentración en la producción
primaria, a las que ya nos referimos, debería exaltarse de nuevo en las escuelas.
Lo mismo el exterminio de originarios, gauchos y afros.
En el mejor de los casos “decisiones dolorosas” que debieron tomarse para la
consolidación de la unidad nacional y la defensa de la soberanía. Y del eterno
duelo entre “civilización” y “barbarie”.
Similar justificación desearían para la represión implacable de la clase obrera,
incluidas deportaciones y quitas de ciudadanía. Con la defensa de las grandes
masacres de las primeras décadas del siglo XX. Y de las leyes que habilitaron
medidas de expulsión contra trabajadores de origen migrante que hubieran
participado en huelgas u otros conflictos sociales
La educación sexual integral (ESI) ha sido desde el primer día un blanco para los
disparos del gobierno. Como una parte de la agenda ultraconservadora que
acompaña en lo sociocultural a las políticas ultraliberales en economía.
Como se expresó en un artículo muy reciente: “…todo el movimiento de las
conquistas y los avances en el campo del género y la sexualidad, de los derechos
sexuales, (no) reproductivos, identitarios y civiles, hoy se ve en jaque bajo el
gobierno de LLA, en coherencia con las agendas antigénero que se vienen
gestando desde las elites económicas y los movimientos políticos
neoconservadores encarnados en gobiernos y posiciones de la extrema derecha.
(Zemaitis, 2026).
Categóricas declaraciones contra la ESI pueden ser rastreadas hasta la campaña
electoral que condujera a Milei a la presidencia, En la plataforma electoral de la
LLA, presentada ante la Cámara Nacional de ese fuero, se leía para el sector
educativo la “eliminación de la obligatoriedad de la ESI en todos los niveles de
enseñanza”.
En agosto de 2023 durante la campaña presidencial, el actual jefe de Estado
explicitó su oposición sin mayores eufemismos y prometió: “Si fuera presidente,
anularía la Educación Sexual Integral. Es un mecanismo por el cual se le deforma
la cabeza a la gente”. (Zemaitis, 2026)
A despecho de esas injurias, la ESI tiene componentes inequívocos que viabilizan
un balance positivo. Entre los cambios de sentido progresivo generados por la
educación sexual en las escuelas se cuenta que el embarazo adolescente tuvo una
disminución de casi el 50% entre 2014 y 2020.
Allí la ESI fue parte integrante de una política pública intersectorial, el Plan ENIA
(Plan Nacional de Prevención del Embarazo no Intencional en la Adolescencia).
Sus pilares fundamentales, junto con la ESI, fueron las consejerías de salud en

�escuelas y la distribución de anticonceptivos. Ese plan fue desarticulado por el
gobierno de LLA, incluidos 700 despidos entre sus empleadas y empleados.
También a partir de las clases e intercambios, muchas niñas, niños y adolescentes
llegaron a la identificación de situaciones de abuso sexual.
Asimismo aumentó la percepción y denuncia de la violencia entre pares. Lo ha
informado así UNICEF, entre otras fuentes. Este es un tema que viene de una larga
época de invisibilización o naturalización bajo la tapadera de “peleítas entre
chicos” y hasta como “formas de hacerse hombres.”, en el caso de los varones.
En Argentina, millones de niñas, niños y adolescentes crecen expuestos a distintas
formas de violencia: física, psicológica y sexual, en hogares, escuelas,
comunidades y entornos digitales. Entre las causas se mencionan la aceptación
social del castigo corporal, la discriminación (por discapacidad u origen étnico) y
el desequilibrio de poder entre géneros y edad
La violencia está extendida y se agrava en algunos grupos: 59% de las niñas y
niños sufrió castigos físicos y/o agresiones verbales. Esa cifra asciende al 72%
entre quienes tienen discapacidad. (UNICEF, 2023).
Los avances que hemos reseñado no obstaculizan los repetidos ataques contra la
ESI. Hay fuertes indicios de que más bien los fomenta.
Esto por odio y resentimiento de los actuales gobernantes frente a cualquier
asomo de derechos y libertades auténticos. Prefieren la divagación sobre abusos
sexuales en masa contra niños “envaselinados” en manos de “pedófilos” (léase
gays).
El gobierno nacional agrede a la educación sexual de manera reiterada. Como
parte de una línea de impugnación que abarca a la expansión de la interrupción
voluntaria de embarazo (IVE) y a la permisividad hacia los cambios de identidad
de género.
También se atribuye desde la extrema derecha a la educación sexual en las
escuelas concomitancias con la reducción de la natalidad y las alteraciones en las
estructuras familiares.
La que tendría como factor prevaleciente la “locura de los pañuelitos verdes”.
Forma desquiciada de referirse a uno de los movimientos sociales y culturales
más masivos y sostenidos dentro y fuera de nuestras fronteras.
La enorme capacidad de movilización y educación por el ejemplo de la brega por
el derecho al aborto queda descalificada como “locura”. En base a nociones
arbitrarias y regresivas de los que constituirían signos de salud mental y
“normalidad”.
A esta línea se suman figuras del gobierno de CABA. En una muestra de que no
estamos frente a un emprendimiento partidario de LLA. Es una campaña del
conjunto de la derecha. El espíritu reaccionario no reconoce barreras partidarias.

�Es “transversal”. Ha penetrado incluso en partidos de tradición popular y de
convocatoria mayoritaria.
Claro que hay problemas pendientes en campos vinculados a la ESI. Como el
incremento de contagios de algunas de las enfermedades de trasmisión sexual. En
particular la sífilis. Cierto es asimismo que la respuesta radicaría en mayores
recursos para las acciones de prevención, desfinanciadas hoy. Y al afinamiento en
esa dirección de la labor educativa, hoy puesta en tela de juicio.
Lo evidente es que los cuestionamientos no tienen su fuente en las
transformaciones pendientes. Apuntan a los aportes de la ESI en materia de
identidad de género y una actitud abierta ante las disidencias sexuales.
La reacción vigente también se orienta contra cualquier postura crítica frente a los
estereotipos tradicionales en materia de relaciones sexoafectivas y familia.
Otro campo de “reforma de contenidos” puede ser el de toda noción ligada con la
protección del ambiente que forme parte de los programas escolares. Por el
contrario, se procura la negación del cambio climático, y la “libertad” para la
contaminación ambiental.
Así como que se margine cualquier intento de preservación de la naturaleza y las
relaciones humanas no signadas por prácticas mercantiles.
La instauración de programas y acciones educativas despojadas de contenidos
críticos y de perspectiva de cambios progresivos está a la orden del día. Forma
parte de la “batalla cultural” que desde el gobierno se libra en torno a las mentes
de las mayorías populares.
A las que se busca aherrojar con una mentalidad de falso “tradicionalismo”.
Atravesada a su vez por un sesgo individualista.
Esa brega reaccionaria no se detiene en los establecimientos educativos. Se
extiende a mecanismos complementarios. Así hemos asistido desde el primer día
de mandato de Milei al ataque contra el canal oficial Encuentro. Lo mismo hace
con el portal Educ.ar. La supresión o privatización se cierne sobre esos ámbitos.
Nótese que las supresiones, reducciones y desfinanciamientos van contra
instituciones y políticas que han tenido origen en variadas gestiones de gobierno,
con distintos idearios y diversas pertenencias partidarias. Al actual oficialismo no
le importa ese “detalle”.
Su espíritu es el del “odio al Estado” y su destrucción “desde adentro”. El modelo,
como vimos más arriba, la sociedad argentina anterior a 1916. Lo que equivale al
período anterior a un aceptable ejercicio del sufragio popular con respeto a sus
resultados.
De cualquier manera ese discurso no resiste el análisis. Las reducciones,
supresiones, desregulaciones y privatizaciones denotan una gran “selectividad”.

�Languidecen los salarios de las fuerzas armadas. Pero se adquieren en gran
número aviones y tanques de dudosa utilidad.
Mientras retroceden las dotaciones presupuestarias efectivas para numerosos
organismos, las distintas agencias de inteligencia crecen. Con organigramas más
frondosos; unidades y cargos de nueva creación, y recursos materiales y
financieros reforzados. Cuyo manejo quedará signado por las opacidades de estos
sótanos y cloacas del aparato estatal.
Los mecanismos de propaganda en órbita del Estado nacional se multiplican y
fortalecen. Más de un influencer ha pasado del intercambio de insultos en las
redes a cargos en oficinas estatales de nueva creación. Algunas instaladas en el
interior de la propia Casa de Gobierno.
Lo que equivale a que los campos de acción estatal que están al servicio de la
represión, el control social, el disciplinamiento y la conquista de las conciencias
para el consenso hacia políticas antipopulares no sólo se mantiene. Se desarrolla e
incluso se hipertrofia.
Los gobernantes del presente se jactan del “ahorro” en pauta publicitaria oficial.
Lo que no tapa el gasto excesivo y la corrupción justo en el área comunicacional.
Acaba de exponerse como nunca en las groseras manipulaciones del destituido
funcionario que pasó en su momento de la vocería presidencial a la jefatura de
gabinete.
Las y los trabajadores de la educación, la ciencia y la técnica frente a una agresión
sistemática.
Desde la asunción del Gobierno de La Libertad Avanza (LLA), tanto los docentes
como el personal no docente de las Universidades Nacionales registraron una
fuerte pérdida de poder adquisitivo en sus salarios.
La mayor parte de esa caída se concentró en los primeros meses de 2024, entre
diciembre 2023 (inclusive) y julio 2024 la inflación acumulada alcanzó 134,6%,
mientras que los salarios aumentaron 80,4%. Esto implicó una reducción del
23,1% en términos reales respecto de noviembre 2023. Tomando ese mes como
base, el salario real se redujo 24,4% hasta diciembre 2024 (inclusive).
Durante 2025 volvió a registrarse una contracción adicional del 10,1%,
acumulando así una caída total del 32,1%. Finalmente, en el primer cuatrimestre
de 2026 se produjo una nueva reducción en términos reales, llevando la pérdida
de poder adquisitivo al 34,2% en comparación con noviembre 2023. (CEPA, 2026).
Para que se tome un parámetro, los salarios de la mayor parte de los docentes y no
docentes están por debajo del nivel de ingresos requeridos para que una familia esté por
encima de la llamada “línea de pobreza”.
Al comparar la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) medidas
por el instituto oficial de estadísticas en marzo de 2026 con los salarios básicos brutos
(sin antigüedad) del personal docente y no docente de las universidades nacionales, se
observa que solo una pequeña parte de los cargos supera la línea de pobreza.

�En ese mes, la CBT alcanzó $1.434.464. Entre los docentes, únicamente los titulares con
dedicación exclusiva superan ese umbral, con un salario bruto de $1.555.834, apenas
$121.370 por encima de la línea de pobreza. En el caso del personal no docente, solo los
cargos de los niveles 1 y 2 superan la CBT, con ingresos que la exceden en $572.648 y
$238.132 respectivamente.

Entre quienes practican la investigación científica y tecnológica el panorama de
ingresos marca un deterioro aún superior. Durante lo que va del gobierno de LLA,
los salarios de los investigadores y los becarios del Conicet disminuyeron un 40
por ciento en promedio.
En este caso la disminución de poder adquisitivo estuvo acompañado por pérdida
de empleos. Según estimaciones del Centro Iberoamericano de Investigación en
Ciencia, Tecnología e Innovación, el sistema nacional de ciencia y técnica perdió
más de 6 mil empleos desde diciembre de 2023. (CEPA, 2026)
De ese total, aproximadamente la mitad corresponde a becarios e investigadores
del Conicet que dejaron sus puestos.
Es innegable que la pérdida salarial y los despidos por variados canales se
encuadran en la concepción general de “equilibrio fiscal” a rajatabla. El que sólo se
busca mediante la reducción de los recursos que el Estado invierte con fines útiles
como la contraprestación por los servicios laborales que utiliza.
Es presentada como una herejía inadmisible y un auténtico “robo” cualquier
insinuación sobre incremento de impuestos a patrimonios considerables o
ganancias elevadas.
La discusión acerca de medidas para la mejora de la eficacia recaudatoria sólo
detiene su vista en el pequeño contribuyente. Con explícita intencionalidad, los
grandes evasores son sujetos de un “blanqueo” de incumplimientos tributarios
tras otro.
Lo que ahora se ha rebautizado y ampliado en sus alcances en la forma de
“inocencia fiscal”. Ya se aprobó una ley y está en estado de debate parlamentario
inminente un nuevo proyecto en ese sentido.
Mientras, se propicia por todos los medios posibles e incluso con métodos
innovadores (el régimen de inversiones conocido como R.I.G.I, p. ej) el incremento
de las ganancias de los grandes conglomerados empresarios.
Lo que abarca a grandes empresas y además a entidades a las que se formaliza
como “sin fines de lucro” pero mal ocultan la búsqueda de utilidades. A las que ya
nos hemos referido más arriba.
Otro aspecto insoslayable es que la política económica “libertaria” utiliza los
salarios, tanto los públicos como los privados, como “ancla” contra la inflación.
La reducción o estancamiento del consumo que genera la pauperización salarial
es vista como instrumento privilegiado al servicio de la contención del índice
inflacionario.
Como se ha dicho y escrito con justificada ironía ya al comienzo de la actual
administración, pareciera que los únicos precios que no estaban atrasados (como

�sí las tarifas, los alquileres, los precios de alimentos en el mercado interno, etc.)
eran los sueldos.
Esos encuadres generales no obturan la existencia de la orientación específica de
desfinanciamiento en general y de licuación salarial en particular que se lleva
adelante en el campo educativo y científico-técnico. Son espacios en cuyo
desmantelamiento y privatización directa o indirecta existe un interés particular.
En esa línea se generan a conciencia falencias y dificultades a la hora de que el
desempeño de les trabajadores pueda desplegarse en buenas condiciones. No
interesa, al contrario, que produzca resultados satisfactorios y sea gratificante
para quienes lo ejercen en términos morales y materiales.
Se busca una realidad de trabajadores mal pagos, agotados por el pluriempleo o
la prolongación de la jornada para la obtención de algún adicional.
Con carencias de equipamiento y malas condiciones edilicias. Si escasea la
electricidad, el gas y el agua en los lugares de trabajo, mejor para esta política de
desgaste y deterioro permanente.
Si un artefacto se quiebra, que no se lo reemplace ni se lo repare en buenos
términos. En el mejor de los casos el “lo atamos con alambre”. Esto último a veces
adquiere visos de epopeya. Cuando se prolonga sin solución de fondo a la vista,
mortifica el rendimiento y genera frustración.
Cuando se puede se generan a propósito ventajas relativas (o menor alcance de
las desventajas) en el sector educativo privado. Incentivos claros para que
docentes e investigadores busquen mejores condiciones en establecimientos no
estatales. Se pasen por completo al ámbito privado o compartan tareas entre uno
y otro sistema en búsqueda de una relativa compensación.

El camino de la protesta.
La movilización por el financiamiento universitario, con cuatro marchas federales
de carácter multitudinario constituyó el reclamo en el espacio público de mayor
repercusión en estos dos años y medio de gobierno “libertario”.
Tuvieron repercusión más allá del ámbito educativo, científico tecnológico y
cultural. Hubo diferentes escalas de masividad. Lo que no quita que las cuatro
fueron de alcance nacional. Muy numerosas y con vasta repercusión en todo tipo
de medios. Se realizaron el 23 de abril de 2024, el 2 de octubre de 2024, el 17 de
septiembre de 2025 y el 12 de mayo de 2026.
También en el terreno universitario, pero extendido a todos los niveles educativos,
se protestó contra los bajos salarios. Además se enfrentó a los sucesivos
subterfugios para la no aplicación de la nueva ley aprobada y luego insistida por el
Congreso Nacional. Se contó para ello con respaldo multisectorial, dentro y fuera
del campo específico.
Otros niveles y modalidades de educación se sumaron. Junto con partidos,
sindicatos y movimientos sociales. La primera manifestación alcanzó un número
inédito de asistentes. Las siguientes fueron también muy importantes.

�La envergadura y la multisectorialidad de esas movilizaciones ratificaron con
fuerza que la educación pública en general y la universidad estatal en particular
son valores que una parte sustancial de la sociedad argentina defiende. Y está
dispuesta a poner el cuerpo a la hora de hacerlo.

El ataque contra organismos científicos y tecnológicos. Algunos de los episodios más
recientes.

Hace sólo un par de meses recrudeció la ofensiva contra diversas unidades estatales
vinculadas a tareas de investigación, recolección de información, trabajos de control,
consultoría al sector productivo. No hay actividad que quede a salvo de la carrera por la
generación de oportunidades de negocios para el gran capital de todos los ramos y
procedencias.
El gobierno embistió contra organismos como el Instituto Nacional de Tecnología
Industrial (INTI), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Administración
Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS Malbrán).
(Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología, 2026) el Servicio Meteorológico Nacional
(SMN). También fueron en contra de las y los investigadores del CONICET.
El propósito de desmontaje de las capacidades en cabeza de científicos y técnicos en la
atención y desarrollo de áreas estratégicas de conocimiento es un empeño constante. El
que tiende a acelerarse si no hay fuerzas que salgan a su encuentro en sentido contrario,
con la decisión y el consenso suficientes.
En el INTI dieron de baja más de mil servicios industriales claves para pymes y grandes
empresas. Lo que afecta certificaciones, asistencia técnica, ensayos de calidad, alimentos
y procesos de innovación productiva.
En diciembre pasado se dispuso allí el cierre del área de Metrología Legal. Es la que realiza
controles de balanzas, equipos médicos, surtidores de combustible entre otros servicios.
El objetivo es la transferencia de esas actividades al sector privado. La consultoría a
empresas es una fuente creciente de negocios que no podía escapar al interés
gubernamental por la búsqueda de nuevas fuentes de ganancias o ampliación de las ya
existentes.
Hay expertos que señalaron que no se cuenta con experiencia y aptitudes en el sector
privado para esas tareas. Esto compromete la eficiencia y competitividad del entramado
industrial argentino y pone en riesgo miles de puestos de trabajo indirectos y 700
empleos en el organismo.
Ocurre que cuando no es negocio para empresas comerciales formalizadas o iniciativas
“humanistas” que encubren el propósito crematístico, la tendencia es a la supresión de las
regulaciones y controles. Aún a costa de la salud, la seguridad, el progreso económico o
la producción y divulgación de conocimiento.
A la amplia mayoría de la población sólo se le ofrecen los sedicentes “beneficios” de una
de las premisas básicas de la acción de gobierno: “donde haya una necesidad, nace un
mercado.” Jamás un derecho que no sea el de propiedad, ni otra libertad que no sea la de
comercio.

�En la CNEA se aplicó un recorte profundo en los programas de investigación y desarrollo,
lo que derivó en la paralización de proyectos estratégicos en los ámbitos nuclear,
energético y médico. (Mesa Federal de Ciencia y Tecnología, 2026).
Recuérdese que la Comisión está ligada a campos que no tienen relación directa con la
producción de energía. E igual son muy valiosos.
Lugar destacado por lo deletéreo de la acción merece la desfinanciación y virtual
desmantelamiento del reactor modular CAREM. Un proyecto que llevó muchos años de
trabajo. Y una inversión estatal de entre 750 y 800 millones de dólares.
Un sitio oficial, el del Instituto Geográfico Nacional (IGN), en jurisdicción del Ministerio de
Defensa, proporciona una clara noción del carácter innovador y la suma utilidad de este
equipamiento, en palabras de la gerenta de Área del proyecto CAREM.
Allí explica que
“La Central Argentina de Elementos Modulares (CAREM) es el primer reactor de potencia
de diseño y construcción completamente argentino, enmarcado en el proyecto de la
Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Es una central nucleoeléctrica más
pequeña que las tradicionales. Su principal objetivo es generar electricidad y cuenta con
un diseño integrado y una serie de ventajas en términos de seguridad.”
Se agrega acerca de sus posibilidades de aplicación y uso:
“Esta clase de reactores se presentan como una de las principales opciones para la
generación eléctrica de base, capaz de brindar grandes volúmenes de energía pero sin
emisión de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, aspecto fundamental
en el proceso de transición energética…”. (Pedre, s/f)
Como puede advertirse con facilidad, el proyecto tiene todos los elementos para ser
considerado una realización beneficiosa en materia de energía nuclear que presenta
además ventajas ambientales.
La que asimismo podría adquirir un elevado valor comercial, ya que por su carácter
desarmable y transportable presenta especial aptitud y facilidad para su exportación a
otros países, incluso en geografías alejadas y muy disímiles a las nuestras. (Pedre, s/f.)
Asimismo, como en el resto del sector, la pérdida de poder adquisitivo del salario acentúa
la expulsión de trabajadores, hecho que afecta la continuidad de equipos científicos
altamente especializados, con un impacto directo sobre la soberanía tecnológica del país.
Se ha lanzado en el mes de agosto una “invitación” al retiro voluntario para 2800
trabajadores de la Comisión. Esa cifra corresponde a más del 92% del total de los
empleados de CNEA. Tal proporción de retiros en ciernes es evidente que lleva aparejada
la virtual clausura del organismo de investigaciones en materia nuclear.
En la ANLIS Malbrán el gobierno impulsó una fuerte reestructuración que incluyó el cierre
de áreas, la disolución de institutos y la fusión de dependencias tales como el Centro
Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemo-epidemias (CeNDIE), el Centro
Nacional de Control de Calidad (CNCC) y el Centro Nacional de Nutrición (CNN).
Lo que se suma a la eliminación del Instituto Nacional de medicina tropical (INMET) ya en
años anteriores.
En el SMN despidieron a 140 profesionales, entre ellos meteorólogos, técnicos y personal
especializado en monitoreo, pronóstico y alerta temprana. Conduce el organismo un
director sin antecedentes de formación ni experiencia en el área.

�En CONICET está demorado o retenido el ingreso a la carrera de investigador de muchas
y muchos científicos que han concursado para su ingreso y cubren todos los requisitos.
En la misma línea no se renovaron las becas posdoctorales. Lo que deja sin trabajo y sin
sueldo a alrededor de 400 personas que llegaron a ese elevado nivel de formación. El
argumento fue el de costumbre, “falta de presupuesto”.

Las finalidades específicas del ataque a cada organismo no excluyen la gravitación
de un objetivo general de los grandes capitalistas y la elite política de derecha.
Nos referimos a la erradicación de toda confianza en que el esfuerzo colectivo no
sometido a una lógica empresaria alcance logros distintos y mejores a los
generados dentro de las reglas del intercambio mercantil.
Con el respaldo del Estado en funciones diferentes a la represión y a la
legitimación del discurso y las prácticas de las clases dominantes. Les interesa que
ni se intente la generación de bienes y valores que mejoren y enriquezcan la vida
de nuestras sociedades.
La “batalla cultural” tiene también esta dimensión. La quita de los cuerpos y las
cabezas de la mayoría la confianza en las propias capacidades, en la acción
solidaria, en la aptitud para las realizaciones en beneficio colectivo. Con vocación
de continuidad. Y facilidades para su extensión al conjunto o al menos a la
mayoría de nuestra sociedad.

A modo de muy provisoria conclusión.
Nos enfrentamos a la distopía del poder absoluto de las corporaciones. Con la anulación
de todas las mediaciones sociales que puedan entorpecer el desenvolvimiento del
mundo de los negocios. Educación; ciencia y tecnología, cultura serían en gran parte
inmoladas en aras no de su verdadera utilidad, sino de las “utilidades” de las empresas.
Para luchar de manera cabal contra ella se necesita claridad en cuanto a las directrices
que se propician. Unas que rebasen el sentido de la resistencia para transmutarse en
contraofensiva. Contra la antidemocracia, la verdadera democracia de abajo hacia arriba,
superadora de la representación política desgastada.
Contra el individualismo, la acción comunitaria. Una educación y una ciencia al servicio
del pueblo que retome las mejores tradiciones para convertirlas en vías hacia la
renovación radical del pensar y el sentir.
No es una lucha argentina sino mundial. Se necesita sobremanera el internacionalismo y
la comprensión planetaria de la destrucción capitalista que se cierne sobre el mundo.
Tratan de engañarnos haciéndonos creer que esto es innecesario y por añadidura
irrealizable. Una sostenida y creciente construcción de conocimiento es un requisito
necesario para dar esa batalla.
La ciencia y tecnología, la educación, la producción y difusión cultural, son campos
donde los trabajadores tienen su lugar en la lucha contra el supuesto imperio del “libre
mercado” que en realidad encubre la dictadura de los monopolios. Son parte del
combate por la emancipación social y un eslabón indispensable de un ideario y una
práctica liberadores.
Es más que necesaria la reivindicación del propósito de un sistema de generación y
trasmisión del conocimiento al servicio de una sociedad orientada por la búsqueda de

�igualdad y justicia. Contraria al imperio irrestricto de los intereses del capital. Que esté
regida por una concepción democrática a fondo, en la que el saber y la educación sean
patrimonio colectivo. A la vez que camino para el desarrollo equitativo del conjunto
social.

BIBLIOGRAFÍA CITADA
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educativo.” Huella del Sur. 24/11/2025.
https://huelladelsur.ar/2025/11/24/torrendell-y-el-deseo-libertario-la-materializacion-de
l-mercado-educativo/
Balvidares, Darío. (2026) “La desposesión educativa también se digitaliza.” Huella del Sur.
28/07/2026.
https://huelladelsur.ar/2026/07/28/la-desposesion-educativa-tambien-se-digitaliza/
Centro de Economía Política Argentina (CEPA) (2026). “Financiamiento de la educación
universitaria y recomposición del salario docente.”. Publicado en mayo de 2026. En
https://centrocepa.com.ar/documentos/informes/784-financiamiento-de-la-educacionuniversitaria-y-recomposicion-del-salario-docente-2026

De Luca Romina (2025): “Análisis del Proyecto de Ley de Libertad
Educativa”, Documentos de Trabajo del CEICS-Serie Educación, N° 1, noviembre
de 2025.
https://www.ceics.org.ar/documento-de-trabajo-ceics-analisis-del-proyecto-de
-ley-de-libertad-educativa/
Gonzalo Aguirre, Elías. (2026) “Los espectros de Milei: el pensamiento político-educativo
de la constelación liberal-libertaria en la cuestión del Estado docente en Argentina.” en
Espacios en blanco, 2026, vol. 2, núm. 36, Julio-Diciembre- Universidad Nacional del
Centro (UNICEN).
https://ojs2.fch.unicen.edu.ar/ojs-3.1.0/index.php/espacios-en-blanco/article/view/3045

Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología. (2026) “Recrudecimiento del
cientificidio: SMN, INTI, CNEA y ANLIS Malbrán bajo fuego.” En Ciencia,
Tecnología. Universidad Nacional de La Plata. 16-04- 2026.
https://revistas.unlp.edu.ar/CTyP/announcement/view/365
Pedre, Sol. “El proyecto Carem”. En IGN (Instituto Geográfico Nacional)-Ministerio
de Defensa de la Nación, s/f. https://www.ign.gob.ar/odc-13-pedre
Ruiz, Guillermo. (2025) “La política educativa del gobierno nacional: el Plan de
Alfabetización y la ESI como parte de la recomposición subsidiaria-paleolibertaria.” Praxis
educativa, Vol. 29, N° 2 mayo - agosto 2025.
https://dx.doi.org/10.19137/praxiseducativa-2025-290207.
UNICEF Argentina. (s/f) “Protección contra la violencia”.
https://www.unicef.org/argentina/proteccion-contra-la-violencia
Zemaitis, Santiago. (2026). “De las promesas a la motosierra : el desmantelamiento de la
ES] y las políticas de género en la agenda del gobierno de La Libertad Avanza (Argentina).”
en Haciendo foco. Apuntes para el debate . nro 11, 37-50.

�https://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.20225/pr.20225.pdaf

El presente texto es producto de la intervención del autor en el X Seminario Internacional de la Red de
investigadores e investigadoras sobre Asociacionismo y Sindicalismo de los Trabajadores y las Trabajadores
de la Educación (Red ASTE), celebrado el 22, 23 y 24 de octubre en la sede de la Universidad Nacional de
Luján en la Ciudad de Buenos Aires.

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                <text>El presente texto es producto de la intervención del autor en el X Seminario Internacional de la Red de investigadores e investigadoras sobre Asociacionismo y Sindicalismo de los Trabajadores y las Trabajadores de la Educación (Red ASTE), celebrado el 22, 23 y 24 de octubre en la sede de la Universidad Nacional de Luján en la Ciudad de Buenos Aires.</text>
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                    <text>Ilustración: Ernesto Morales

�2

�Julio Cortázar
en el Centro Cultural de la Cooperación
Julio Cortázar estuvo presente desde el comienzo de las actividades del
Centro Cultural de la Cooperación. No otra cosa que el deseo o la necesidad de tenerlo entre nosotros de algún modo, hizo que la librería llevara
su nombre. Tal vez los aniversarios adquieran su verdadero sentido cuando se transforman en ocasión propicia para que el recuerdo de este admirado escritor se haga más vívido y cercano a través de un homenaje que
tiende a mostrar su múltiple y rica figura de artista crecientemente comprometido con la vida y la historia de Nuestra América.
El trabajo conjunto de varios de los Departamentos del Centro Cultural
permite ofrecer en este año en que se cumplen noventa de su nacimiento
y veinte de su muerte, una muestra diversa donde se conjugan las imágenes, la música, las evocaciones y, desde luego, los escritos que cimentaron
su lugar en la literatura latinoamericana. Una exposición, filmes, charlas,
recitales de los géneros musicales que entrañablemente admiró y difundió
en novelas, cuentos o artículos; y fragmentos de sus textos sumados a
otros de amigos y colegas, junto con su inolvidable imagen, tienen un
solo objetivo: señalar clara y visiblemente el lugar que Cortázar tiene en el
Centro Cultural de la Cooperación. El reconocimiento a su extensa y
notable obra, a su honradez intelectual, a su compromiso en favor de la
paz, la justicia y los derechos humanos sustentan no sólo este conjunto
de actos conmemorativos, sino también el anhelo de que siga irradiando
con su permanencia entre nosotros la inigualable combinación de humor, seriedad, entereza y talento que desde hace medio siglo venimos
encontrando en ficciones, en sus discursos, es decir, en su impar palabra.
Floreal Gorini
Director del Centro Cultural de la Cooperación

�Año 1963. Aparece Rayuela, y es el deslumbramiento, el éxito editorial,
la epifanía de lectores y de tantos que quisieron escribir como ese argentino, autor de memorables cuentos, y que desde una década atrás residía en
París. Casi al mismo tiempo -los inicios de la Revolución Cubana y el
boom-, se revela a Cortázar su inexorable pertenencia a América Latina.
Veinte años después, convertida la novela en un clásico, seguida de otros
memorables textos como 62 Modelo para armar, y habiendo desarrollado
una continua actividad de intelectual comprometido con las luchas de
liberación, y participado de polémicas que conjugaban la literatura y la
política; Cortázar volvió, sabía con seguridad que por última vez iba a
transitar las calles de la ciudad. El homenaje que recibió en esos días por
parte de los iniciales lectores y de aquellos que supieron de su nombre y
sus historias desde la escuela secundaria, confirmó el arraigo en este suelo, más allá de las distancias y de los pasaportes. Los números también
tienen su sentido, en este recuento de fechas. Tendría ahora noventa años,
en cambio han pasado otros veinte desde que la enfermedad terminara
con su vida. Cortázar fue uno de los necesarios retornos después del
tenebroso silencio de la dictadura, quizá como el inicio de muchas cosas
que tenían que recobrar la presencia y la palabra, una cuenta pendiente
todavía. Mientras bajo los altos castaños del cementerio de Montparnasse
una tumba alegre lo cobija y sus libros, replicando el destino del autor,
siguen andando por el mundo, hacer que esté entre nosotros significa
ahondar en todo lo que Cortázar es capaz de suscitar y que podría
sintetizarse en la imagen de su peculiar rostro, tantas veces fotografiado,
como testimonio del valor de la memoria.

Susana Cella y Ana María Ramb
Departamento de Literatura y Sociedad
Centro Cultural de la Cooperación

4

�Retrato
Siempre seré como un niño para tantas cosas, pero uno de esos niños que desde el
comienzo llevan consigo al adulto, de manera que cuando el monstruito llega verdaderamente a adulto ocurre que a su vez éste lleva consigo al niño y nel mezzo del
camin se da una coexistencia pocas veces pacífica de por lo menos dos aperturas al
mundo. Esto puede entenderse metafóricamente, pero apunta en todo caso a un
temperamento que no ha renunciado a la visión pueril como precio de la visión
adulta, y esa yuxtaposición que hace al poeta y quizá al criminal, y también al
cronopio y al humorista (cuestión de dosis diferentes, de acentuación aguda o esdrújula, de elecciones: ahora juego, ahora mato) se manifiesta en el sentimiento de no
estar del todo en cualquiera de las estructuras, de las telas que arma la vida y en las
que somos a la vez araña y mosca. Mucho de lo que he escrito se ordena bajo el
signo de la excentricidad, puesto que entre vivir y escribir nunca admití una clara
diferencia; si viviendo alcanzo a disimular una participación parcial en mi circunstancia, en cambio no puedo negarla en lo que escribo puesto que precisamente
escribo por no estar o por estar a medias.
La cita es narcisista, como la intercalación de frases en una lengua extranjera.
Nadie ignora que citamos todo aquello que otro nos ventajeó. Esto en cuanto a lo
intelectual. Pero luego están las citas que acuden a la memoria por analogías
inaprehensibles, que dejan la flor y se vuelven a su nada; los versos sueltos, que
brotan como armónicos de un estado de ánimo, de abrir una ventana, de sentir el
deseo de una caricia o un color. Como hace años que he renunciado a pensar, es
natural que otro piense por mí, en mi memoria, y me ponga en la mano piedritas
de colores, como esos chicos que parsimoniosamente van exhibiendo a otro sus
figuritas, primero la tortuga, los lebreles, el pez espada, y luego las especiales y
compuestas, la familia en el zoo, los monos sabios, el concierto de las hadas.

Julio Cortázar

5

�Rayuela
Rayuela ha sabido destruir un espacio para construir un espacio, decapitar
el tiempo para que el tiempo salga con otra cabeza. Es una novela muy
americana que no depende de un espacio tiempo americano. París o Montevideo, la hora de la salida del concierto o la hora del amanecer, giran,
ruedan y aseguran la igual concurrencia del azar. Evapora la tierra un espacio americano que no depende de una ubicación cruzada de estacas en
nuestro continente. Por lo estelar desciende una cantidad que es lo temporal, océano final donde todo concurre a una cita. Esa es la prueba que
yo llamo de Bayaceto. Cuando el genio de Racine, absolutamente francés, sitúa sus personajes en Constantinopla y en la época de Solimán.
Todo sigue inalterablemente francés del gran siglo. De igual manera una
corriente muy poderosa despierta en las novelas, cuando en un sitio
señalado por dos líneas cruzadas, van entrando yugoeslavos, chinos y
uruguayos, pero polarizados por la Maga y Oliveira, la resultante es
una lucidez y una somnolencia totalmente argentinas.

José Lezama Lima

Sí, pero quién nos curará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer
por la rue de la Huchette, saliendo de los portales carcomidos, de los parvos zaguanes, del fuego sin imagen que lame las piedras y acecha en los vanos de las puertas,
cómo haremos para lavarnos de su quemadura dulce que prosigue, que se aposenta
para durar aliada al tiempo y al recuerdo, a las sustancias pegajosas que nos
retienen de este lado, y que nos arderá dulcemente hasta calcinarnos. Entonces es
mejor pactar como los gatos y los musgos, trabar amistad inmediata con las porteras
de roncas voces, con las criaturas pálidas y sufrientes que acechan en las ventanas
jugando con una rama seca. Ardiendo así sin tregua, soportando la quemadura
central que avanza como la madurez paulatina en el fruto, ser el pulso de una
hoguera en esta maraña de piedra interminable, caminar por las noches de nuestra
vida con la obediencia de la sangre en su circuito ciego.

Julio Cortázar, Rayuela

6

�Ciudades
Querido julio: te escribo una carta porque no puedo hablar de vos, sino
con vos, y es así porque sos un compañero, parte mía, compañía, y de eso
no se puede hablar, se puede hablar con eso.
Hace mucho que nos acompañás, compañereás....
es curioso: el escritor julio cortázar se va de la patria hace treinta años, se
instala en parís, escribe sin barullo, crea, crea, y nosotros, que vinimos
después y no te conocimos antes, que tomamos la armas porque buscábamos la palabra justa, sabemos que nunca traicionaste esa palabra ni el
olor a aserrín de los cafés de buenos aires, ni el retenido viento de lo que
por ahí se apalabra y palabrea.
Nunca nos traicionaste.
En corrientes y esmeralda, en otros tiempos, vi pasar a escritores que
nunca dejaron el país y que escribían como un francés cualquiera. Yo
entendí mejor a buenos aires leyendo lo que vos escribías en parís, así es
tu grandeza, así tu amor.

Juan Gelman

Entro de noche a mi ciudad, yo bajo a mi ciudad
donde me esperan o me eluden, donde tengo que huir
de alguna abominable cita, de lo que ya no tiene nombre,
una cita con dedos, con pedazos de carne en un armario,
con una ducha que no encuentro, en mi ciudad hay duchas
hay un canal que corta por el medio mi ciudad
y navíos enormes sin mástiles pasan en un silencio intolerable
hacia un destino que conozco pero que olvido al regresar
hacia un destino que niega mi ciudad
donde nadie se embarca, donde se está para quedarse
aunque los barcos pasen y desde el liso puente alguno esté mirando mi ciudad.

Julio Cortázar

7

�Humor
El humor de Cortázar se despliega por toda la gama de los colores. Siempre
es humor metafísico, pero a veces negro, a veces rosa, azul, amarillo... Muchas veces es feroz; pero su ternura es inagotable; suele proyectarla tan lejos,
que alcanza a los animales fantásticos (Guk, camello declarado indeseable; el oso
que anda por los caños de la casa), a los animales reales (tortugas) y a los «animales mecánicos» (bicicletas). No pocas veces une el humor con lo fantástico.
Esto se puede ilustrar con el caso del sabio eminente, autor de una historia
romana en veintitrés tomos, candidato seguro al Premio Nobel para regocijo
y satisfacción de su patria. Pero de pronto: súbita consternación. Una rata de
biblioteca a full time denuncia la omisión, en los veintitrés tomos, de un
nombre: Caracalla. El sabio se encierra en su casa; desconecta el teléfono;
no contestará al rey Gustavo de Suecia..., pero en verdad quien lo está
llamando es otro, alguien que disca y disca vanamente el número, maldiciendo en
una lengua muerta.
[...] «El le había puesto nombres a sus dos pantuflas». De Lichtenberg,
autor de esta frase, dijo Goethe: «Si dice un chiste es porque hay un
problema oculto.»

Alejandra Pizarnik

Qué suerte excepcional la de ser un sudamericano y especialmente un argentino que
no se cree obligado a escribir en serio, a ser serio, a sentarse ante la máquina con los
zapatos lustrados y una sepulcral noción de la gravedad-del-instante. Entre las frases
que más amé premonitoriamente en la infancia figura la de un condiscípulo: «¡qué
risa, todos lloraban!» Nada más cómico que la seriedad entendida como valor previo a toda literatura importante (otra noción infinitamente cómica cuando es
presupuesta), esa seriedad del que escribe como quien va a un velorio por obligación
o le da una friega a un cura.

Julio Cortázar

8

�Versos
En los últimos tiempos me he preguntado por qué casi nunca quise publicar versos,
yo que he escrito tantos; será, pienso, porque me siento menos capaz de jugarme por
ellos que por la prosa y también por un placer perverso de guardar lo que quizá es
más mío. Comprendí que en este libro faltaba, si había de ser fiel a sus mejores
intenciones, algo que me acercara personalmente a mi lector. Enemigo de confidencias directas, estos poemas mostrarán el estado de ánimo en la época en que decidí
marcharme del país. «La patria» lo resume, años después, con algo que será acaso
mal entendido; para mí, detrás de tanta cólera, el amor está allí desnudo y hondo
como el río que me llevó tan lejos.
[...] La tierra entre los dedos, la basura en los ojos,
ser argentino es estar triste,
ser argentino es estar lejos.
Y no decir: mañana,
porque ya basta con ser flojo ahora.
Tapándome la cara
(el poncho te lo dejo, folklorista infeliz)
me acuerdo de una estrella en pleno campo,
me acuerdo de un amanecer de puna,
de Tilcara de tarde, de Paraná fragante,
de Tupungato arisca, de un vuelo de flamencos
quemando un horizonte de bañados.
Te quiero, país, pañuelo sucio, con tus calles
cubiertas de carteles peronistas, te quiero
sin esperanza y sin perdón, sin vuelta y sin derecho,
nada más que de lejos y amargado y de noche...
[...] Conversación de los poetas.
El lector es el puente, el que los presenta y oye su diálogo.
La penultième hace de las suyas en obras tan alejadas y tan dispares.
Marechal:
Con el número dos nace la pena.
Y desde tan otro lado, César Vallejo:
Con cuántos doses, ¡ay! Estás tan solo!

Julio Cortázar
9

�Vampiros
Lo vimos después llegar a Ciudad de México, en febrero de 1975 para
participar en la Tercera Sesión de la Comisión Internacional de Investigación de los crímenes de la Junta Militar de Chile. Pasaba rápido por el
hall del hotel donde se realizaba la reunión, echando una mirada de soslayo al mural de Diego Rivera, El Paseo del Prado. Escuchaba los testimonios, la desaparición de los prisioneros políticos, el uso de la tortura, y
estimó que el ejemplo clásico por excelencia del Infierno, el de Dante
Alighieri, se volvía casi anodino ante esta acumulación de maldad. Porque aunque releamos en su totalidad El Infierno de Dante -decía-, jamás
encontraremos que en él se torture a un niño en presencia de sus padres.
Lo que hemos escuchado esta mañana -agregó- es irreversible. Ya nadie
devolverá esos muertos a sus parientes... Reveló que había estado en Chile en 1970 y en 1973, en el comienzo y antes del final del régimen de
Unidad Popular: Por lo que él denominó «deformación profesional», se
dedicó a observar el panorama de la cultura. Pudo registrar el cambio
producido en esos tres años en cada población de la cintura de Santiago,
y le llamó la atención los libros que se vendían masivamente al precio de
un paquete de cigarrillos. Se quería también la liberación de las cabezas,
de la sensibilidad frente a la belleza, la lenta e indispensable conquista de
la identidad personal, de la auténtica capacidad de ser un individuo. Añadió que conocía de sobra los límites de la educación y la cultura: los
verdugos también fueron a la escuela. El fascismo -concluyó- tiene razón
en odiar y temer la cultura popular; ella es la bala de plata que en las
antiguas leyendas mata al vampiro, bebedor de sangre, y vuelve más hermosa la salida del sol.

Volodia Teitelboim

10

�Pablo Neruda
Querido Pablo, qué bueno es que los rituales de la edición me hayan dado este
correo vertiginoso, este buzón de miles de facetas donde una carta para ti será
también para tantos otros. Detesto los prólogos y las introducciones pero ya ves,
ocurre a veces que las costumbres y las rutinas despiertan a una nueva vida, como
el gesto mecánico y absurdo de estrecharse la mano (¿será cierto que nació del sentimiento contrario, de la prueba de que no se estaba ocultando una daga entre los
dedos?) puede volverse encuentro y comunión, diálogo de la piel que se reconoce y se
comprende por debajo de las palabras, poesía del tacto primordial, signo de la
amistad entre los hombres... Vivimos un tiempo violento, vivimos entre aletazos
nucleares y genocidios fríamente orquestados desde computadoras y pentágonos:
más que nunca el poeta está desnudo al alba de cada día, pero por estar desnudo
está más libre que nunca, o bien no es más que uno de los lamentables histriones
que siguen vistiendo el frac de un humanismo hecho pedazos por tanta larga marcha, por tanto arrozal de luz, por tanto azúcar contra la noche del dólar... Cómo no
sentir entones que tus primeras Residencias son en tu terreno de poeta esa bajada a
los infiernos sin la cual jamás habrías retornado a riverder le stelle... Porque ese
Chile de las Residencias es ya el mundo latinoamericano abrazado en su totalidad
por una poesía todopoderosa, y es también lo planetario, la suma de los mares y las
cosas con un hombre solitario en su centro...
Aceptar, asimilar Residencia en la tierra exigía acceder a una dimensión diferente
de la lengua y, desde allí, ver americano, como jamás se había visto hasta entonces...
Pero Pablo no nos dio tiempo a mirar en torno, a hacer un primer balance de esa
multiplicada explosión de la poesía. Vastos poemas que formarían luego parte de
la tercera Residencia se sumaban tumultuosos a la primera gran cosmogonía para
afinarla, especializarla, traerla cada vez más al presente y a la historia.

Julio Cortázar

11

�La fantástica realidad
Desde el comienzo me conquistó en sus cuentos la difícil relación fantasía-realismo, decisivo ingrediente de su tensión interior y también de su
indeclinable ejercicio del suspenso. No bien el lector se daba cuenta de
que este narrador no usaba exclusivamente lo real, ni exclusivamente lo
fantástico, quedaba para siempre a la angustiosa espera de los dos rumbos. Si se tiene la paciencia de efectuar una suerte de lectura colacionada
de todos sus cuentos, se verá que muchos de los elementos o recursos
fantásticos usados en los mismos son meras prolongaciones de lo real, o
sea, que lo increíble no parte de una raíz inverosímil, sino que proviene
de un dato absolutamente creíble y verificable en la realidad. Por ese entonces me pareció descubrir una de las claves del quehacer narrativo de
Julio y la detecté en uno de sus textos no narrativos. («El cuento de la
revolución», 1963). Allí menciona que, para su admirado Alfred Jarry, «el
verdadero estudio de la realidad no residía en las leyes, sino en las excepciones de esas leyes». La afinidad esencial que une y orienta los cuentos de
Cortázar pone el acento precisamente en esa característica (la excepción),
para la cual lo fantástico es sólo un medio, un recurso subordinado.

Mario Benedetti

A mí me parece que el tema del que saldrá un buen cuento es siempre excepcional,
pero no quiero decir con esto que un tema deba ser extraordinario, fuera de lo
común, misterioso o insólito. Muy al contrario, puede tratarse de una anécdota
perfectamente trivial y cotidiana. Lo excepcional reside en una cualidad parecida
a la del imán; un buen tema atrae todo un sistema de relaciones conexas, coagula
en el autor, y más tarde en el lector, una inmensa cantidad de nociones, entrevisiones,
sentimientos y hasta ideas que flotaban virtualmente en su memoria o su sensibilidad; un buen tema es como un sol, un astro en torno al cual gira un sistema
planetario del que muchas veces no se tenía conciencia hasta que el cuentista,
astrónomo de palabras, nos revela su existencia.

Julio Cortázar

12

�Cartas
Hace veinte años veía yo en un Paul Valéry el más alto exponente de la literatura
occidental. Hoy continúo admirando al gran poeta y ensayista, pero ya no representa para mí ese ideal. No puede representarlo quien a lo largo de toda una vida
consagrada a la meditación y a la creación, ignoró soberanamente (y no sólo en sus
escritos) los dramas de la condición humana que en esos mismos años se abrían
paso en la obra epónima de un André Malraux y, desgarrada y contradictoriamente pero de una manera admirable precisamente por ese desgarramiento y esas contradicciones, en un André Gide. Insisto en que a ningún escritor le exijo que se
haga tribuno de la lucha que en tantos frentes se está librando contra el imperialismo, en todas sus formas, pero sí que sea testigo de su tiempo como lo querían
Martínez Estrada y Camus, y que su obra o su vida (¿pero cómo separarlas?) den
ese testimonio en la forma que les sea propia. Ya no es posible respetar como se
respetó en otros tiempos al escritor que se refugiaba en una libertad mal entendida
para dar la espalda a su propio signo humano, a su pobre y maravillosa condición
de hombre entre hombres, de privilegiado entre desposeídos y martirizados. Carta a
Roberto Fernández Retamar.

Julio Cortázar

Hay puertas, bien lo saben tus fábulas, que no deben abrirse
antes de tiempo:
Es necesario esperar la sazón para esa apertura, para concurrir
a la cita, empujar suavemente con la mano, entrar,
Y saber que hemos venido a esa (esta) casa para quedarnos,
Porque todo está allí patas arriba, que en este triste mundo es
quizá lo único sensato que nos va quedando,
Y además, como en aquel Teatro Integral de Oklahoma, creo
que así se llamaba (¿se llamará?), del hermano Franz,
Allí esperan la novia de la infancia, una trompeta o un muñeco
perdidos, el bastón para el que hay primavera, cierto modo de soñar y
creer en el sueño
Que sólo conocen la infancia, alguna poesía y la revolución:
Esa otra infancia poética con garabatos, proyectos para cuando
seamos grandes y fuertes y.

Roberto Fernández Retamar
13

�Contradicciones
Voy viendo que aun tratando de evitar por todos los medios el mano a
mano Borges-Cortázar, eludiendo la herida, aconsejando el cotejo de una
bibliografía futura, aún inacabada, que abarcase las más remotas semejanzas y las diferencias menos evidentes, el tema, con cachaza gaucha, se ha
instalado en medio del ruedo de las voces, se ha puesto a sorber su
pozuelillo amargo lentamente, y ha ocupado su sitio junto a la fogata
madre de la gran noche americana. Allí se oye todavía la voz amada vigilante: «El genio hubiera estado en hermanar, con la caridad del corazón y
con el atrevimiento de los fundadores, la vincha y la toga...» Pero la pampa es tierra de contrastes que se atraen y se repelen, el ombú y la res extensa,
Rosas y «los gomosos», civilización y barbarie, el recio Don Facundo y esa
variedad de orquídeas que es la Amalia de Mármol. El discipulaje se desorienta, porque siempre habrá dos líneas de maestros americanos, Sarmiento y Martí, los que dividen lo que está junto y los que emprenden
juntos la marcha, los de la «conciencia crítica» en globo aerostático y los
de la zambullida en la imantación de lo desconocido.

Fina García Marruz

De una forma mucho menos tipificada y espectacular, la historia argentina parecería haber consistido en numerosas décadas de orientar sus espejos hacia modelos
europeos impracticables, de permitir ser invadida por intereses extranjeros que le
chuparían la sangre como Drácula a sus víctimas, de ignorar el vigoroso y aún no
domesticado cuerpo del país a fin de cultivar tan sólo la hipertrofiada cabeza de su
capital, Buenos Aires, ciega de orgullo, de ópera y de dinero. De esta forma, muchos
argentinos aceptaron una existencia en la cual lo verdaderamente nuestro, desde el
color de nuestra piel hasta nuestro auténtico lenguaje, fue sistemáticamente rechazado pro una educación europeizante que nos tornó inseguros y vulnerables...

Julio Cortázar

14

�Deshoras
Para desaforar o desorbitar la escritura, Cortázar propone procederes diversos: descartar la información, descalificada en tanto saber conforme o
conformación convencional; despojarse de todos los atavismos del hombre de letras; volverse bárbaro; emplear tácticas de ataque contra lo literario para reconquistar destructivamente la autonomía instrumental; exacerbarse, excentrarse, exorbitarse; reemplazar lo estético por lo poético...
Signada por la seducción verbal, por las conexiones insólitas, por las apariciones sorprendentes, la novela del poetista se aparta del saber común,
abandona las situaciones corrientes, se aleja de lo factible, se enrarece
sugestivamente, se vuelve extraterritorial, se convierte en catapulta a la
otredad. Con tales procedimientos puede acometerse la operación del
túnel, con ella se barrena (en el sentido de infringir, desbaratar, conculcar
una normativa) o se socava la fortificación de lo literario.

Saúl Yurkievich

... en mi juventud la literatura era para mí la «grande»; es decir, aparte de los
clásicos, la literatura de vanguardia que mostraba ya su clasicismo: Valéry, Eliot,
Saint-John Perse, Ezra Pound, una literatura que cabría llamar goethiana para
entenderse, hoy en día eso me atrae mucho menos, porque no me encuentro más o
menos de punta con ella... Lo que me interesa cada vez más actualmente es lo que
llamaría la literatura de excepción. Una buena página de Jarry me incita mucho
más que las obras completas de La Bruyère... estoy de acuerdo con el gran principio
«patafísico» de Jarry: «Lo verdaderamente interesante no son las leyes sino las excepciones». El poeta debe dedicarse a la caza de excepciones y dejarles las leyes a los
hombres de ciencia y a los escritores serios.

Julio Cortázar

15

�Linaje
Qué familia, hermano.
Ni un abuelo comodoro, ni una carga deca/balle/ría/
nada, ni un cura ilustre, un chorro,
nadie en los nombres de las calles,
nadie en las estampillas,
minga de rango,
minga de abolengo,
nadie por quien ponerse melancólico
en las estancias de los otros,
nadie que esté parado en mi apellido
y exija de la estirpe
la pudorosa relación: «Aquel Cortázar,
amigo de Las Heras...»
Ma qué Las Heras,
no tuvimos a nadie, ni siquiera
en Las Heras (la Penitenciaría
que ya tampoco existe, me contaron)...

Julio Cortázar

Los ídolos infunden respeto, admiración, cariño, y por supuesto, grandes
envidias. Cortázar inspiraba todos esos sentimientos como muy pocos
escritores, pero inspiraba además otro menos frecuente: la devoción. Fue,
tal vez sin proponérselo el argentino que se hizo querer de todo el mundo. Sin embargo, me atrevo a pensar que si los muertos se mueren Cortázar
debe estarse muriendo otra vez de vergüenza por la consternación mundial que ha causado su muerte. Nadie le temía más que él, ni en la vida
real ni en los libros, a los honores póstumos y a los fastos funerarios. Más
aún: siempre pensé que la muerte misma le parecía indecente. En alguna
parte de La vuelta al día en ochenta mundos, un grupo de amigos no puede
soportar la risa ante la evidencia de que un amigo común ha incurrido en
la ridiculez de morirse. Por eso, porque lo conocí y lo quise tanto, me
resisto a participar en los lamentos y elegías por Julio Cortázar. Prefiero
seguir pensando en él como sin duda él lo quería, con el júbilo inmenso
de que haya existido, con la alegría entrañable de haberlo conocido y la
gratitud de que nos haya dejado para el mundo una obra tal vez inconclusa, pero tan bella e indestructible como su recuerdo.
16

Gabriel García Márquez

�Variaciones
Al conjugar el legado surrealista con la apuesta de los existencialistas,
Cortázar logró articular la nostalgia por pasados edénicos -que yacen tras
ciertas percepciones de lo fantástico- con una utopía asentada en la fe que
anhela un orden social que no esté atravesado por la violencia y la sumisión. La ausencia de una conducta dogmática y de un pensamiento doctrinario le permitió ser coherente con sus propias apuestas literarias y
políticas y registrar ante los procesos históricos una generosa comprensión y una flexibilidad ajena a muchos de sus contemporáneos. Sólo así
se comprende la integración que subyace a una novela como Libro de
Manuel y, en otra instancia, la experimentación anterior de 62. Modelo
para armar. Recordar estos ejercicios narrativos ratifica que su obra ha
sido testigo de décadas de fluctuaciones y ajustes ante las imposiciones
cotidianas de las letras y la historia.

Saúl Sosnowski

Llega el día en que los reporteros, los críticos, los que escriben tesis sobre el artista,
deducen, esperan o hasta pretenden la panoplia ideológica y estética. Pasa que el
artista también tiene ideas pero es raro que las tenga sistemáticamente, que se haya
coleopterizado al punto de eliminar la contradicción como lo hacen los coleópteros
filósofos o políticos a cambio de perder o ignorar todo lo que nace más allá de sus
alas quitinosas, de sus patitas rígidas y contadas y precisas. Nietszche, que era un
cronopio como pocos, dijo que sólo los imbéciles no se contradicen tres veces al día.
No hablaba de las falsas contradicciones que apenas se rasca un poco son hipocresía deliberada (el señor que da limosna en la calle y explora a cincuenta obreros en
su fábrica de paraguas), sino de esa disponibilidad para latir con los cuatro corazones del pulpo cósmico que van cada uno por su lado y cada uno tiene su razón y
mueve la sangre y sostiene el universo, ese camaleonismo que todo lector encontrará
y amará o aborrecerá en este libro y en cualquier libro donde el poeta rehusa el
coleóptero.

Julio Cortázar

17

�Ochenta mundos
yo me pregunto Julio
qué tipo de discurso
qué tipo de poema
qué tipo de ceremonia vendría mejor para hablar
qué tipo de muerto ilustre en el que fatalmente te has convertido
aunque probablemente no hay poema o tipo de poema
o discurso o ceremonia
que tenga tu talla
y toda palabra venga fatalmente a quedarte tirando de la sisa
corta de mangas
haciendo arrugas...

Luis Rogelio Nogueras

Y aunque no soy más que un movimiento confuso dentro del pandemonio perfectísimo
de la sala colgada como un globo de cristal de la voz de Louis, me vuelvo a mí
mismo por un segundo y pienso en el año treinta, cuando conocí a Louis en un
primer disco, en el año treinta y cinco cuando compré mi primer Louis, el Mahogany
Hall Stomp de Polydor. Y abro los ojos y él está ahí en un escenario de París, y abro
los ojos y él está ahí, después de veintidós años de amor sudamericano el está ahí,
después de veintidós años está ahí cantando, riendo con toda su cara de niño
irreformable, Louis cronopio, Louis, enormísimo cronopio, Louis, alegría de los
hombres que te merecen.

Julio Cortázar

18

�Los fragmentos han sido tomados de:
Cortázar, Julio, «Carta abierta a Pablo Neruda» (introducción a la versión
francesa de Residencia en la tierra, Revista Marcha, Uruguay 19 de octubre
de 1983, Fantomas contra los vampiros multinacionales, Buenos Aires, Los
libros de Gente Sur, 1989.
Cortázar, Julio, 62. Modelo para armar, Buenos Aires, Sudamericana, 1968.
Cortázar, Julio, Diario de Andrés Fava, Buenos Aires, Alfaguara, 1995.
Cortázar, Julio, Imagen de John Keats, Buenos Aires, Alfaguara, 1996.
Cortázar, Julio, Obra Crítica. 3 tomos. Buenos Aires, Alfaguara, 1994.
Cortázar, Julio, Rayuela, Buenos Aires, Sudamericana, 1972.
Cortázar, Julio, Ultimo round, Madrid, Siglo XXI, 1972.
Harss, Luis, Los Nuestros, Buenos Aires, Sudamericana, 1981.
Lezama Lima, José; «Cortázar y el comienzo de la otra novela», en Obras
Completas, Madrid, Aguilar, 1975.
Pizarnik, Alejandra, «Humor y poesía en un libro de Julio Cortázar: Historia de Cronopios y de Famas», en Prosa completa, Barcelona, Lumen, 2001.
Revista Casa de las Américas. Edición dedicada a Julio Cortázar. JulioOctubre 1984 año XXV. N. 145-148.

19

�Mayo
Sala Solidaridad
19 19:30
horas Inauguración de exposición en homenaje a Julio
Cortázar, con obras de Susana Neuhaus
Videos de exposición continua con imágenes y voz del
escritor
Café Varieté Osvaldo Pugliese
26 19.30
horas Sesión de Jazz: Trío Tres Bien Ensamble

Junio
Sala Raúl González Tuñón
02 19.00
horas Mesa redonda: Cortázar: Modelo para armar, con la
participación de Vicente Battista y Mario Goloboff.
Coordinación Susana Cella
Sala Solidaridad
09 19:00
horas Cortázar desde el tango. Recital de poesía, música y danza
16 19:00
Sala Raúl González Tuñón
horas Proyección de la película: «Blow Up» (1966).
Dirección de Michelangelo Antonioni.
Con Vanessa Redgrave, Sarah Miles, David Hemmings.
Presentación a cargo del profesor Horacio Campodónico

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN

EDICIONES DEL INSTITUTO MOVILIZADOR DE FONDOS COOPERATIVOS
Av. Corrientes 1543 - C1042AAB - Ciudad de Buenos Aires - Argentina
Teléfono: (5411) 5077-8000
http://www.cculturalcoop.org.ar
Director del CCC: Floreal Gorini

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                    <text>Herramientas para la gestión
del trabajo asociado

Cómo elaborar y aplicar
el reglamento interno
de una cooperativa de trabajo
1

�Universidad Nacional de Quilmes

Rectora:
María Alejandra Zinni
Vicerrector:
Daniel Fihman
Departamento de Economía
y Administración

Directora:
Patricia Gutti
Vicedirector:
Héctor Bazque
Coordinador de Gestión Académica:
Ezequiel Cannizzaro
Unidad de Publicaciones
del Departamento de Economía
y Administración

Coordinadora de la Unidad de Publicaciones:
Ángeles Traina
Integrantes del Comité Editorial:
Ariel Barreto
María Cristina Bruschi
Federico Bekerman
Jésica De Angelis
Alberta Bottini
Matías Eskenazi
Eliana Bustamante
Daniel García
Rubén Seijo
Marlene Pedetti
2

Centro Cultural de la Cooperación
"Floreal Gorini"

Director:
Prof. Juan Carlos Junio
Secretario de Formación e Investigaciones:
Pablo Imen
Secretario de Comunicaciones:
Luis Pablo Giniger
Secretaria de Planificación:
Natalia Stoppani
Director Artístico:
Manuel Santos Iñurrieta
Secretaria de Programación Artística:
Antoaneta Madjarova
Staff Ediciones del CCC

Secretario de Publicaciones:
Javier Marín
Edición:
Ivana Brighenti y Juan Testero
Administración y comercialización:
Ximena Otero

Incluir - Instituto para la Inclusión
Social y el Desarrollo Humano
Asociación Civil

Presidenta:
Ana Inés Heras
Secretaria:
Analía Inés Meo
Tesorera:
Silvia Liliana Corral
Prosecretaria:
María Amalia Miano
Protesorero:
Pablo Herrera
Ediciones Incluir

Coordinador editorial:
David Burin
Comité Editorial:
María del Socorro Foio
Silvia Liliana Corral
Pablo Matías Herrera

�Cómo elaborar y aplicar
el reglamento interno
en cooperativas de trabajo

Herramientas para la gestión
del trabajo asociado
3

�Cómo elaborar y aplicar el reglamento interno de una cooperativa de trabajo / David Burin ... [et
al.] ; Ilustrado por Guido Carrara. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Ediciones INCLUIR ;
Quilmes : Universidad Nacional de Quilmes ; Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Ediciones Centro
Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, 2026.
Libro digital, PDF
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-631-90669-4-4
1. Cooperativas. 2. Reglamento Interno. 3. Técnicas de Gestión. I. Burin, David II. Carrara, Guido, ilus.
CDD 800

Autores/as: David Burin – M. Eleonora Feser - Ana Inés Heras - Valeria Mutuberría Lazarini
Julio 2026
Este material es una coedición entre:
•	 Ediciones Incluir (Incluir - Instituto para la Inclusión Social y el Desarrollo Humano)
•	 Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
•	 Departamento de Economía y Administración - Universidad Nacional de Quilmes
Diseño comunicacional y corrección de estilo: David Burin.
Corrección: Ana Inés Heras y Valeria Mutuberría Lazarini.
Ilustraciones: Guido Carrara.
Fotografías: tapa: La izquierda diario. Pág. 8 izquierda: El diario de Misiones edición
del 7/9/2025. Pág. 8: derecha y contratapa: Soledad Quiroga, Agencia ANSOL y Tiempo Argentino,
edición del 19/6/2026. Pág. 31: Asamblea de FACTTIC; autoría: Cami Garibaldi Noya (Cooperativa El
Maizal). Pág. 57: Asamblea de la cooperativa Unión Solidaria de Trabajadores; autoría: equipo de comunicación de la UST. Pág 73: Asamblea de la Cooperativa Textil Pigüé; origen: Facebook institucional. Pág.
98: Asamblea del Movimiento de Trabajadores Autogestionados de Rosario 2016; autoría: David Burin.
La reproducción de este libro a través de medios ópticos, electrónicos, químicos, fotográficos o de fotocopias, está permitida y alentada por las y los autores. Creative Commons. Atribución -No comercial- Compartir igual- 2.5 Argentina Atribución: Se debe atribuir el trabajo de la manera especificada por el autor
No comercial: No se puede usar esta obra con fines comerciales. Compartir igual: Si se hacen obras
derivadas a partir de este trabajo, las mismas deben compartirse de la misma forma. http://creativecommons.org/licenses/by/2.5/ar/

4

�Tabla de contenidos
Los/as autores/as y sus organizaciones.....................................................................................
Los coeditores............................................................................................................................................
Introducción.................................................................................................................................................
¿Qué es un reglamento interno?.......................................................................................................
La relación entre el estatuto y el reglamento interno.............................................................
¿Qué cuestiones se pueden incluir en el reglamento interno?...........................................
La creación e inscripción del reglamento interno.....................................................................
Recomendaciones al pensar en un reglamento .......................................................................
Errores frecuentes...................................................................................................................................
Preguntas frecuentes.............................................................................................................................
Temas que se pueden reglamentar y ejemplos de diversas cooperativas........................
Modelo de reglamento de una cooperativa de trabajo del rubro producción de bienes	���
Régimen interno de faltas en una cooperativa de trabajo.....................................................

07
08
09
11
15
16
18
23
28
30
31
57
73

Algunos principios que siempre deberán cumplirse................................................................................. 76
Sobre las sanciones.................................................................................................................................................. 77
Los tipos de sanciones............................................................................................................................................ 78
5

�El mecanismo para aplicar sanciones............................................................................................................. 82
Los casos de suspensión y exclusión: la obligación del sumario interno......................................... 84
Defensa de la persona asociada........................................................................................................................ 88
La persona asociada excluida. Qué se le debe pagar............................................................................... 88

Anexo I - Artículos pertinentes del modelo de estatuto del INAES que el reglamento
no puede contradecir............................................................................................................................... 89
ANEXO II – Modelos para aplicar la exclusión de una persona asociada...................... 91
ANEXO III - Reglamento de organización de comisiones internas ......................................94
ANEXO IV- Otras disposiciones que pueden incluirse en el reglamento sobre
el régimen aplicable a los trabajadores asociados................................................................... 99
Podrán ver en esta cartilla que algunos textos
tienen fondos de color celeste, beige, lila y gris
según el siguiente código:

Frases destacadas
Ejemplos concretos
Recursos, lecturas, actividades sugeridas
Definiciones de palabras, siglas y glosario

6

�LOS/AS AUTORES/AS Y SUS ORGANIZACIONES
Este documento es una construcción colectiva entre organizaciones,
cada una de ellas aportó desde su espacio las experiencias vividas en y con cooperativas de trabajo:
Desde 1987 hasta la actualidad, Burin y Heras sistematizaron y desarrollaron procesos de cambio y análisis institucional con cooperativas de trabajo y organizaciones asociativas.
En particular colaboraron en momentos instituyentes, de
modificación y creación de nuevas normas grupales a través
de la participación directa en organizaciones cooperativas o
en el marco de proyectos de investigación colaborativa sobre el aprendizaje de la autogestión. Heras es Investigadora
principal de CONICET (LICH/UNSAM)

Feser y Mutuberría Lazarini fundaron e integran la Asociación
Civil TES - Trabajando por la Economía Social, organización con
20 años de trabajo sostenido en el territorio, conformada por
profesionales de ciencias económicas, sociales y el derecho, y
por trabajadores/as de organizaciones sociales. Mutuberría
Lazarini también coordina el Departamento de Economía Social,
Cooperativismo y Autogestión del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini” (ver página siguiente) y es docente e investigadora de la UNQ.

Las citas que se incluyen en esta cartilla surgende la revisión
de reglas internas y reglamentos de cooperativas diversas,
y de dos talleres sobre el tema, uno en Rosario y otro en
CABA, con cooperativas del Movimiento de Trabajador@s
Autogestionad@s de Rosario (MTA), FEDECABA y la Federación Argentina de Radios Comunitarias (FARCO).

TES lleva adelante distintas actividades de formación, capacitación y asistencia técnica en organizaciones de la economía social, solidaria, popular y feminista; y desarrolla investigaciones
académicas vinculadas a aspectos jurídicos, contables y de administración y gestión en organizaciones de la economía social,
solidaria y popular. Produjo diversidad de materiales, disponibles
para el campo de la economía social, solidaria y popular, muchos
de ellos desarrollados en co-labor con trabajadoras y trabajadores de organizaciones cooperativas. TES también ha tenido participación e incidencia en el diseño e implementación de políticas
públicas y de normativa.

Desde 2003 estas actividades tuvieron el marco institucional de la Asociación INCLUIR, y desde 2008 del Programa de
Investigación sobre el aprendizaje de y en Autogestión.

Programa de investigación
sobre el aprendizaje
de y en autogestión

7

�LOS COEDITORES

Ediciones INCLUIR es una editorial
independiente coordinada por un grupo
de personas con diferentes trayectorias
y perspectivas: investigadores, activistas y
comunicadores. Produce libros vinculados
al acceso a derechos humanos y la
inclusión sociolaboral, el cooperativismo,
y la autogestión, la educación y las
pedagogías liberadoras y emancipadoras.
Algunos textos sistematizan experiencias
de auto-organización de colectivos que
desarrollan iniciativas culturales o de
soberanía alimentaria, entre otras.
La mayoría de nuestros títulos se publican
en formato digital y son de descarga libre,
como éste. La editorial cuenta con cinco
colecciones: Dispersión del poder, Revelar,
De niñxs para niñxs, (Re)construcción
colectiva y Cómo hacer.
Esta publicación corresponde a esta
última colección, en la que ofrecemos
herramientas prácticas para resolver
aspectos de gestión y organización de
acciones colectivas en diferentes campos.
8

El IMFC, en 1998 promovió
la constitución del Centro Cultural
de la Cooperación Floreal Gorini (CCC),
en homenaje a quien fuera presidente
del IMFC.
El CCC nace como un centro cultural
que abarca las artes, las letras y las
ciencias sociales y está dedicado a la
investigación, experimentación y difusión
de la actividad cultural y científico-social.
En este sentido, el CCC mantiene un
estrecho vínculo con la ciudadanía,
universidades públicas, movimientos
sociales, cooperativas, sindicatos
y grupos culturales de todas las
disciplinas artísticas. Desde el
Departamento de Economía Social,
Cooperativismo y Autogestión, se
promueven actividades de investigación,
difusión, charlas, congresos,
publicaciones, talleres y formación
vinculados al campo de la economía
social, solidaria, popular y feminista, con
énfasis en el cooperativismo.

La Unidad de Publicaciones del
Departamento de Economía y Administración
de la Universidad Nacional de Quilmes
acompaña las actividades de docencia,
investigación, extensión y transferencia
mediante la edición y difusión de obras
académicas y de divulgación.
Su catálogo se organiza en cinco series:
Investigación, Didáctica, Extensión
y práctica profesional, Divulgación y
Coediciones, contribuyendo a la circulación
del conocimiento producido en el ámbito
universitario y en articulación con otras
instituciones.
Patricia Gutti
Directora

Héctor Bazque
Vicedirector

�Introducción
En este libro vamos a presentar herramientas para la gestión
cotidiana del trabajo asociado. Desarrollaremos ideas centrales
acerca de qué es un reglamento Interno y los procesos para
implementar sumarios en las cooperativas de trabajo.

miento internamente) las formas de esos principios prácticos
cambia en el tiempo. Así suele ocurrir. Esos cambios son una
fortaleza del mundo cooperativo, al menos por dos motivos.

En principio, y como lo dice su mismo nombre, el reglamento
interno es un conjunto de normas que el grupo cooperativo ha
pensado, elaborado y diseñado, para regular su funcionamiento.

El primer motivo: cuando se van realizando estos cambios
en las normas internas es porque algo se ha aprendido (algo
nuevo o distinto) y precisa ser nuevamente expresado para
todas y todos con claridad.

Muchas veces se suele pensar en las normas, leyes y reglamentos como documentos que se aplican frente a una transgresión,
conflicto o dificultad en los grupos. Y en parte eso es cierto:
suele ocurrir que los reglamentos se discutan y se aprueben a
partir de momentos de tensión interna, y comiencen a aplicarse.
También es cierto que algunas experiencias no tan armónicas
dan lugar a nuevas reglas o inclusive a reformular todos los
acuerdos de un grupo de trabajo.

El segundo motivo: los cambios en los reglamentos internos
también muchas veces están relacionados con situaciones del
contexto histórico, político, social, económico, tecnológico y cultural en que están inmersas las cooperativas concretas. Por este
segundo motivo, un reglamento interno puede mostrar algo más
que solamente “lo que sucede dentro” de la cooperativa: mostrará lo que ocurre en la relación entre la cooperativa y su entorno.

De todas formas, podemos pensar al reglamento interno de
otras maneras complementarias. Un reglamento interno es
un texto que expresa la forma concreta en que los ideales
de un grupo se traducen en conductas deseadas y esperadas.
Desde esta perspectiva, un reglamento interno es una especie
de declaración de principios prácticos que ordenan de alguna
manera los acuerdos entre las personas asociadas.
También, un reglamento interno es un documento que va guardando la memoria del grupo cooperativo. En las cooperativas
de trabajo (por su dinamismo y capacidad de generar conoci-

Asimismo, un reglamento interno es como una especie de pantalla donde se pueden apreciar muchas cosas que día a día pasan
por naturales o por obvias. Si lo tomamos así, como una pantalla
o una fotografía que nos muestra algo que de otra manera no
podemos ni siquiera advertir, el reglamento interno actúa como
recordatorio de que aquello que se hizo regla o norma fue decidido porque en su momento hizo falta pensarlo, desarrollarlo como
idea, ponerlo a debate y diseñarlo para que se pueda entender
como un acuerdo de trabajo. Esto además facilita la comprensión
de las normas del grupo a quienes se van sumando a la cooperativa y no conocen esos acuerdos.
9

�Finalmente, un reglamento interno realizado por trabajadores/as
asociados/as para trabajadores puede tener un rol político
importantísimo ya que permite mostrarle al mundo del trabajo
en general cuáles son las potencialidades del trabajo organizado
cooperativamente. Es decir, un reglamento interno, si es llevado
al piso de una fábrica donde quienes trabajan mantienen una
relación de dependencia con sus patrones, puede permitir ver
a esas personas cómo ciertos aspectos de su vida cotidiana
en el lugar de trabajo pueden pensarse de otras maneras.

Por todas estas razones decimos que los reglamentos internos
son obras de arte, son memoria histórica viva, son cultura
autogestionada en marcha, son potencia que habilita efectuar
un modo de estar en el mundo a través del autogobierno,
la autoeducación y la autogestión obrera. Así, el reglamento
interno, como pieza de un conocimiento teórico elaborado por
trabajadores y trabajadoras autogestionadas, contribuye a un
saber conceptual muy complejo, elaborado y a la vez, útil cada
día, todos los días. No debemos olvidarlo.

David Burin - Eleonora Feser - Ana Inés Heras - Valeria Mutuberría Lazarini

GLOSARIO: INAES
El I.N.A.E.S. es el Instituto Nacional de Asociativismo
y Economía Social, un ente autárquico que promueve
y fiscaliza la actividad de cooperativas y mutuales
en la República Argentina.
Es el organismo público que otorga las matrículas de
nuevas cooperativas y controla el cumplimiento de las
normativa que genera. Los reglamentos de las cooperativas de trabajo deben registrarse en el INAES para que
tengan validez legal en caso de conflictos jurídicos.
10

Aclaración: Todas las referencias a procedimientos y
normas de este manual se encuadran en la legislación
argentina.

�¿Qué es un reglamento interno?
En las cooperativas de trabajo las decisiones son tomadas
en asamblea y se delega en un consejo de administración el
cumplimiento de esas decisiones en el día a día. En muchas
cooperativas de trabajo, además, esta estructura (asamblea y
consejo de administración) se complementa con comisiones,
secretarías o áreas de trabajo. Éstas suelen tener también
una cierta autonomía en la toma de decisiones y en la puesta
en marcha de las tareas cotidianas porque responden al
mandato de la asamblea.
Por eso, las cooperativas de trabajo son diferentes a la
mayoría de las organizaciones por las que transitamos en
nuestra vida. En las organizaciones que solemos socializarnos
existe una estructura jerárquica: las decisiones las toman
pocas personas. Esas personas tienen el poder de tomar las
decisiones, dictar las normas, sancionar su incumplimiento.
En este tipo de organizaciones jerárquicas hay una dimensión
de autoridad configurada usualmente con una pirámide,
donde hay quienes están en lo alto y quienes están abajo.
Las empresas privadas, los organismos públicos, la escuela,
el hospital, las fuerzas de seguridad, el poder judicial, y hasta
la iglesia son instituciones organizadas con una estructura
jerárquica.
En las cooperativas de trabajo la forma en que se va a funcionar
la define el conjunto de las personas asociadas, que en la
asamblea tienen iguales derechos. En lenguaje del derecho

se suele decir que las personas asociadas tienen “paridad
jurídica en la construcción de las normas y ante dichas normas”.
De este modo, es la ley del grupo la que prevalece.
Sobre dicho grupo no hay otro organismo superior. Solamente
esa ley o norma grupal solamente debe ser coherente con el
Código Civil y el Penal, la Ley de Cooperativas (Ley 20.337)
y las Resoluciones del INAES.
Además, en las cooperativas de trabajo si un 10% de los
trabajadores y trabajadoras asociadas cree que hay que
cambiar las reglas vigentes puede convocar a una asamblea
extraordinaria y cambiarlas, siempre y cuando convenza al
resto sobre la necesidad de ese cambio.
Cuando se funda una cooperativa, la primera ley que el grupo
genera es el estatuto. Éste define en términos muy generales
para qué se conforma la cooperativa y cómo va a ser el
gobierno, el cierre de ejercicio, cuanto duran los mandatos,
derechos y obligaciones de las personas asociadas, cómo
se integra el consejo de administración, entre otros aspectos.
Por lo general no se suele discutir demasiado el contenido de
este estatuto, sino que se adopta el modelo propuesto por
el INAES. Se realiza habitualmente así por comodidad y para
evitar cometer errores de redacción al hacerlo que luego
impidan su rápida tramitación en INAES. Sin embargo, no es
obligatorio tomar este modelo dado que, más que nada, es
orientativo.
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�Con el reglamento no ocurre lo mismo, ya que la cooperativa
de trabajo no está obligada a tener un reglamento interno.
Pensar, discutir y aprobar ese reglamento dependerá únicamente de la voluntad o la necesidad que tengan las trabajadoras y los trabajadores asociados de tener uno. Por un lado,
tener un reglamento no es urgente, en el sentido de que todas
las cooperativas pueden funcionar sin haberlo pensado y escrito.
Además, no hay un único modelo posible, ya que las reglas
de los grupos van a depender de una enorme variedad de
circunstancias.
En general, los reglamentos son combinaciones de acuerdos,
de ideales (lo que las personas asociadas quisieran que
ocurra) y de análisis de la propia experiencia y trayectoria
de los integrantes, que tomarán en cuenta el resultado de
situaciones que tuvieron lugar en ese grupo o en grupos
anteriores en los que participaron estas personas, y por eso
quieren tener claras las reglas expresadas en acuerdos
entre partes.
Elaborar un reglamento interno es como hacer un dibujo
entre muchas personas. Cada una con su lápiz puede ir
aportando su trazo. Pero es fundamental que todos los trazos
de ese dibujo se pongan en debate, se piensen conjuntamente
y se terminen decidiendo colectivamente.
Como ya dijimos, es normal que una cooperativa de trabajo
realice su reglamento luego de haber comenzado a trabajar
como grupo. Eso permite haber observado cómo se da la
dinámica cotidiana, por ejemplo. Cómo es la convivencia.
Cómo se pueden dar los momentos de pensamiento conjunto,
concretamente.
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El reglamento interno es una de las herramientas más potentes que tiene la cooperativa para regular las relaciones
internas. A la vez que en la práctica puede ser un instrumento pensado desde la estrategia o para la emergencia.
Desde la estrategia, el reglamento lleva un proceso de elaboración donde el colectivo se proyecta como tal ordenando
las distintas actividades que refieran a la vida de la cooperativa. Puede ser vista como una herramienta que anticipa una
futura respuesta ante situaciones que se puedan desarrollar
o presentar. Desde la emergencia, el reglamento se escribe
para dar una respuesta ante una situación que se presenta
en la cooperativa y puede ser conflictiva o no, pero que despierta la necesidad de regular de alguna manera a futuro.
El reglamento contiene un conjunto de reglas para el funcionamiento y organización de la cooperativa. También establece,
delimita o aclara cuáles serán los derechos y las obligaciones
de las personas asociadas, de las autoridades que surgen
del estatuto o de los distintos responsables, ya sea de
aspectos productivos o institucionales y políticos (jefaturas
de sección, gerencias, comisiones de trabajo, entre otras
posibilidades).
Algo a tener en cuenta, de todas maneras, y muy importante:
el reglamento interno sólo regulará aquellas situaciones
que no estén establecidas por el estatuto de la cooperativa
o en las normas existentes (leyes, decretos, resoluciones,
etc.) o desarrollará cómo implementar en la práctica aquellas
que aparecen en forma generalizada en el estatuto y que
no están detalladas en este último como, por ejemplo,

�el régimen disciplinario, o los derechos y obligaciones de las
personas asociadas.
Así, el reglamento NUNCA podrá contradecir
lo que diga el estatuto de la cooperativa
o las leyes vigentes, aunque sí podrá aclarar
o ampliar lo que digan aquellas normas.
Esto es muy importante, porque si el reglamento interno
las contradice, el INAES no lo aprobará, no tendrá ninguna
validez y no se podrá exigir que las personas asociadas
cumplan las reglas que van contra la norma o el estatuto.

Pongamos un ejemplo cualquiera: en una cooperativa
que tiene problemas de productividad, para cumplir
con los compromisos asumidos se decide en asamblea
incluir en el reglamento un artículo por el que se establece que los responsables de sección pueden eliminar
las licencias de todo tipo por dos meses.
Sin embargo, esta cooperativa, y todas, debía cumplir
la Resolución 4664/13, que define que las cooperativas de trabajo no pueden tener un régimen de licencias por debajo de las pautadas en la Ley de Contrato
de Trabajo (LCT).
Si un asociado o una asociada pide licencia por matrimonio, o un trabajador pide licencia por enfermedad
no se le puede negar. En todo caso, se debería incluir
estas excepciones en el artículo del reglamento.

La Resolución INAES 4664/13 que se menciona en el ejemplo
anterior se aprobó en el año 2013 y fija, como pautas
mínimas, que las cooperativas de trabajo deberán “adoptar
reglamentos relativos al trabajo de mujeres y menores,
cuyas condiciones aseguren, como mínimo, la misma protección que establecen las leyes aplicables a los trabajadores y
las trabajadoras dependientes de la misma actividad”, lo que
fija un piso en este sentido. Aquí observamos que el INAES
tiene como criterio no aprobar reglamentos que, al regular
aspectos del trabajo, pongan a la persona asociada en inferioridad de condiciones con respecto a un trabajador bajo
relación de dependencia.
Volvemos a insistir para que quede claro que, salvo lo mencionado en el párrafo anterior, no hay límites o restricciones
sobre lo que hay que incluir en el reglamento. Por lo tanto,
al redactar un reglamento se podrá incorporar todas
aquellas cosas que los y las asociadas quieran y deseen.
El reglamento interno de una cooperativa puede regular
cualquier situación y cuestión que las personas asociadas
crean necesarias, sin que existan contenidos mínimos.
Esto diferencia al reglamento del estatuto, para el que sí
están definidos los temas que debe regular. Así, se puede
crear un reglamento para establecer una única cuestión,
por ejemplo, el horario de entrada y salida o, en el extremo
opuesto, regular cien cuestiones diferentes.
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�Si bien no hay contenidos mínimos o máximos obligatorios,
consideramos que un reglamento interno bien desarrollado
deberá contener o tratar todos aquellos aspectos relacionados
con la organización de la cooperativa que permitan evitar
situaciones de conflicto en el futuro, de forma tal de poder
establecer de forma clara y precisa los derechos y obligaciones de las personas asociadas. Al mismo tiempo deberá
facilitar un mejor desempeño económico de la cooperativa.
Como el reglamento interno modifica la organización,
el funcionamiento de la cooperativa y/o los derechos de las
personas asociadas y está pensado para que se mantenga
y dure en el tiempo, deberá ser aprobado por la asamblea
de la cooperativa. No podrán crear o modificar un reglamento
interno si no es aprobado en una asamblea convocada
especialmente para eso.
Como veremos, según qué aspectos se regulen, puede ser
necesario inscribir el reglamento en el INAES para que tenga
validez, según los pasos que también describiremos más
adelante.
Como anexos adjuntamos modelos de secciones que pueden
ayudar en la redacción del reglamento interno.

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�La relación entre el estatuto y el reglamento interno
Como vimos, el estatuto es la norma máxima que existe dentro de una cooperativa. Dijimos ya que el reglamento interno
entonces NUNCA puede contradecirlo.
Pero es necesario prestar atención a estas salvedades:
•	 si un estatuto obliga a redactar un reglamento interno
entonces es obligación redactarlo,
•	 si un estatuto dispone qué cuestiones deben incluirse
en el reglamento que se redacte, esto necesariamente
se deberá cumplir, incluyendo esos temas,
•	 si un estatuto establece cómo deberá realizarse
la redacción del reglamento interno, esto deberá
respetarse,
Algunos ejemplos surgen expresamente de los modelos
de estatuto propuestos por el INAES. Como dijimos antes,
si una cooperativa elige seguir los modelos ya previstos,

es probable que no haya errores en su redacción y confección y el INAES lo apruebe fácilmente.
A modo de ejemplo, en los art. 14 a 18 de los modelos de
estatutos de cooperativas de trabajo que brinda el INAES
se suele estipular que las suspensiones y exclusiones de
personas asociadas o autoridades sólo se podrán realizar
por las causas establecidas en el estatuto y en el reglamento.
Por eso, al redactar el reglamento convendría desarrollar
e incorporar un detalle de las causas por las que corresponde
sancionar a un asociado o asociada, ya que si no se incorporan en el reglamento, sólo podremos apelar a lo que dice el
estatuto.
Como conclusión, antes de redactar o modificar
el reglamento, es preciso ver qué dice el estatuto.
Observen y tengan en cuenta todas estas cuestiones
para evitar contradicciones entre los dos documentos.

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�¿Qué cuestiones se pueden incluir
en el reglamento interno?
Podemos diferenciar dos tipos de cuestiones que pueden
ser reglamentadas: las cuestiones ligadas a la organización
interna y las cuestiones ligadas al objeto de la cooperativa.

obligaciones y tareas a su cargo o creación de comisiones)
o artículos que amplíen o aclaren aspectos establecidos
en el estatuto.

Las vinculadas a la organización interna son las que hacen
al funcionamiento y organización de las tareas y de la producción. Éstas no afectan al objeto de la cooperativa ni modifican los derechos y obligaciones de las personas asociadas
como tales. Por ejemplo, los turnos y horarios de trabajo;
la cantidad de áreas o sectores y las funciones de cada uno;
cómo se designa a los responsables de cada sección; dónde
y cómo se colocarán carteleras, para la publicación de las
decisiones del Consejo; los lugares donde se deberán
guardar los insumos y un infinito número de etcéteras.

La inmensa mayoría de las cuestiones que motivan
a las personas asociadas a tomar la decisión de redactar
un reglamento, son las del segundo tipo y, si se incluyen
este tipo de reglas, es necesario inscribir el reglamento
en el INAES para que tenga validez jurídica en caso
de un potencial conflicto.

Este tipo de reglamentos no necesita ser inscripto en el INAES.
Por otra parte, tenemos aquellas cuestiones vinculadas al objeto de la cooperativa (qué actividades, productos o servicios
específicos producirá o brindará o bajo qué principios, por
ejemplo), o relacionadas a los derechos y obligaciones de las
personas asociadas (conductas o acciones que merecen sanciones o premios, criterios para definir los períodos de vacaciones y las licencias, criterios para cuantificar los retiros y
las retribuciones), a las funciones del consejo de administración (forma de la elección de quienes integrarán el consejo,
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Podemos graficarlo así:

TIPOS DE

MERA ORGANIZACIÓN
INTERNA

NO NECESITAN
SER INSCRIPTOS

REGLAMENTOS QUE REGULAN
LAS CONDICIONES DE TRABAJO
INTERNAS Y LAS OBLIGACIONES
Y DERECHOS DE SUS MIEMBROS
HAY QUE
INSCRIBIRLOS
EN EL INAES

�Esta necesidad de inscribir los reglamentos en el INAES
a veces es controversial. Los cambios en el contexto,
la tecnología, el mercado, la economía... así como los cambios en la dinámica interna, en las relaciones y en las vidas
personales de quienes trabajan, suelen imponer de hecho la
necesidad de modificar las reglas que, cuando se aprobaron
en una asamblea, podían parecer eternas.
En nuestro trabajo colaborativo con muchas organizaciones
hemos visto cómo algunas han modificado sus reglamentos
en los primeros años de consolidación y crecimiento varias
veces, como consecuencia del proceso de ensayo y error,
o al incorporar nuevas líneas de producción, cambiar algunas
de ellas, incorporar nuevas personas asociadas o irse otras,
modificar sistemas de ventas, incorporar nuevos equipamientos,
establecer asociaciones con otras empresas o cooperativas,
o al modificarse las condiciones y canales comerciales, entre
otras causas.
Insistimos en la sugerencia de esperar un
par de años antes de inscribir un reglamento, hasta que la cooperativa se estabilice. La mayoría de las cuestiones que se modifican son
del primer tipo y no requieren inscribir esos cambios
en el INAES. Sin embargo, hay algunas que sí como los
productos y servicios que se ofrecen, los sistemas de
premios y sanciones, las formas de retribuir el trabajo
o los sistemas de licencias y vacaciones, en particular.
La necesidad de modificar las reglas no suele estar acompañada por la velocidad para inscribir cambios en el INAES.

Así, muchas veces, la lentitud, la complejidad y el costo
que generan los trámites burocráticos incide en que las
cooperativas terminen pensando dos veces si se justifica
el cambio de normas que, de hecho, ya resultan inaplicables
o ineficientes.
Esta tensión entre permanencia y cambio puede tener
efectos negativos en las organizaciones e inhibe una
de las grandes virtudes de la autogestión: precisamente
la posibilidad de modificar la ley del grupo cuando éste
lo crea necesario y la creatividad e inteligencia que esta
posibilidad genera.
El reglamento interno que regule el objeto social tiene que
ser aprobado por asamblea y luego por la autoridad de
aplicación de la Ley Nº 20.337, que hoy es el INAES.
Hasta que esos pasos no ocurran, el reglamento interno
NO ESTÁ VIGENTE , por más que las trabajadoras
y los trabajadores lo tomen como referencia.
Si hubiera algún conflicto que se lleva a la
justicia, por más que exista un reglamento
interno, si no ha sido puesto en vigencia
por el INAES como indicamos, no tendrá validez para la
instancia del litigio.
Corresponde entonces analizar los pasos a seguir para implementar un reglamento interno que regula cuestiones que
exceden a la mera organización interna, aunque puede incluir
también ese tipo de reglas.
17

�La creación e inscripción del reglamento interno
Según nuestra experiencia
proponemos los siguientes
pasos para redactar
el reglamento interno,
ordenados en una línea
de tiempo:

El PRIMER PASO consiste en que la cooperativa se ocupe de

recolectar y sistematizar información sobre los intereses
de las personas asociadas, así como malestares, tensiones,
sentimientos de injusticia, deseos realizables, ampliación
de beneficios, etc.
La forma de recolectar y sistematizar la información puede
variar de cooperativa en cooperativa. Existen cooperativas
que delegan este primer paso en una comisión específica
para hacer esta actividad, que se disuelve una vez realizado
este paso. Otras cooperativas delegan este rol contratando
a asesores/as externos porque consideran que una mirada
de una persona no asociada ayudará a generar la información
necesaria de modo más rápido y también de un modo que
sea informado por otra perspectiva y experiencia.
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Sea que se haga de modo interno o no, este paso se puede
complementar con la lectura de reglamentos de otras cooperativas para ver qué opciones idearon otros colectivos a los
mismos problemas e inquietudes. Veremos más adelante
algunas herramientas y ejemplos que cumplen este cometido.
El SEGUNDO PASO consiste en armar un borrador o proyecto
de reglamento, es decir en redactar el texto del reglamento,

estableciendo las cláusulas y cuestiones que reglamentará.
Para eso no existe un procedimiento preestablecido a seguir.
Su redacción puede quedar a cargo del consejo de administración
o de una comisión designada para esto (que puede incluir
un representante de cada sección o área, por ejemplo). Si la
cooperativa tiene pocos integrantes directamente puede ser
realizada por la totalidad de ellos y ellas. Por último, se puede

�solicitar la redacción a profesionales externos/as luego de
recolectar información y acuerdos para que pueda armarlo.
Volveremos sobre esto luego.
Como que no? Si ahi dice bien clarito:
"Se considerara fehacientemente consumada
la sustraccion ilicita y dolosa de bienes que
pertenecen a la cooperativa, �
asi como de aquellos que
son de propiedad d
� e los asociados
o de terceros, aun en el
supuesto de que la correspondiente
denuncia ante las autoridades
competentes, ya sean estas
de naturaleza policial o ju dicial ,
no haya sido formalmente
interp uesta . Esta causal
h abilitar A la exclusion
del causante."

?

Recomendamos que la primera versión
del reglamento se redacte en un lenguaje
comprensible para las personas asociadas a la cooperativa.

19

�De todas formas, sugerimos que luego de que se realice
una redacción con las propias palabras de las personas
asociadas, se verifique con algún asesor o asesora legal.
Esto tiene el propósito de que el texto no contradiga el
estatuto ni otras normas superiores vigentes y que la
forma en que se redacten los artículos no utilice términos ambiguos o pueda ser interpretada de alguna otra
forma diferente al sentido que se le quiso dar.
Hay cooperativas que han escrito el reglamento interno
intercalando entre artículo y artículo una explicación
o fundamentación de por qué se decidió incorporar cada
regla, para que el mismo sea didáctico y le permita a las
nuevas personas asociadas entender el sentido de lo ya
legislado por la asamblea antes de su incorporación.
EL TERCER PASO sugerimos que sea la realización de
una reunión entre las personas asociadas, a los efectos
de presentar el proyecto y ajustarlo a las respuestas
que surjan de dicha reunión. Este paso se suele llamar
validación interna.
El CUARTO PASO, una vez confeccionado el proyecto final
de reglamento interno, es la aprobación del proyecto por
una asamblea ordinaria o extraordinaria. En ambos casos siempre debe estar señalado en el orden del día. En
el caso de la asamblea extraordinaria se puede convocar
sólo para tratar el reglamento y deben participar las personas asociadas. Antes de convocarla, deberán verificar si la
cooperativa debe documentación y cuando se convoque,
informar al INAES de esta convocatoria.
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Sólo una vez que tengan el acta firmada con la aprobación
de los trabajadores y trabajadoras asociadas pueden
iniciar el proceso de inscripción del reglamento en el
INAES.
Según la resolución del INAES N˚4069/05 (ordenada por la
resolución 4968/09) el procedimiento que se debe seguir para
inscribir el reglamento es el siguiente:

•	 Presentar una nota para solicitar la aprobación del
reglamento interno firmada por quienes tengan los roles
de presidencia y secretaría de la cooperativa
(más adelante adjuntamos un modelo).
•	 Acompañar la nota con la copia del acta de asamblea
por la que se aprobó el reglamento, que debe contener
el texto del reglamento transcrito en su totalidad, siguiendo las formas indicadas en los arts. 4 y 5 de la
resolución citada. El acta debe estar transcrita por medios mecánicos (o sea copiada en el libro, no puede ser
escrita a mano) y la fotocopia que se entrega debe estar
certificada por cualquiera de las siguientes instituciones:
INAES, Organismo Local de Control, Policía, Registro Civil
o escribano/a.
Una vez que el reglamento fue aprobado en la asamblea,
se transcribe a hojas móviles (sueltas), y se presenta
a alguna de las alternativas enumeradas en el párrafo
anterior para certificar las firmas de presidente/a
y secretario/a.
Si se trata de una modificación al reglamento ya existente:

�•	 Se debe acompañar una copia simple del reglamento
interno que se pretende modificar.
•	 También se debe adjuntar una fotocopia simple del acta
de designación de las autoridades que están
vigentes en el momento de la presentación.
Toda esta documentación puede presentarse
en papel ante la mesa de entradas del INAES
o del Organismo Local de Control (OLC) para
que éste lo remita al INAES.

Si la presentación la realizan mediante la plataforma TAD,
el mismo sistema les dará un número de expediente GDE
(Gestión Documental Electrónica, el sistema que utiliza la
Administración Pública Nacional para gestionar sus expedientes) y podrán hacer el seguimiento mediante la misma
plataforma TAD.

También se puede presentar en forma digital
usando la plataforma de Trámites a Distancia
(TAD), mediante el trámite “Aprobación de nuevo
reglamento de cooperativas”.
A la derecha dejamos a la vista la pantalla respectiva y algunas herramientas que ayudarían en este
caso, como la ayuda en línea.
La ventaja de usar la plataforma
TAD es que pueden hacer la
presentación en formato digital y
certificar las firmas mediante la mismo plataforma TAD, ahorrando tiempo y dinero a la entidad.
Cualquiera sea el método que usen, les recordamos que es fundamental pedir el número del expediente del trámite al efectuar la presentación,
para poder hacer un seguimiento de su estado
por clave de acceso a INAES, por plataforma
TAD o por mesa de entrada presencial.
21

�Efectuada la presentación al INAES, dentro del organismo el
expediente seguirá los siguientes pasos:
Se remite al área de Fiscalización, donde se informará si la
cooperativa solicitante cursó al organismo de control (INAES
o al local) la notificación sobre la realización de la asamblea
extraordinaria (veremos más adelante que ello es un requisito para su validez). Esto tiene la finalidad de comprobar que
el reglamento sea conocido y aprobado por todas las personas asociadas,
sin que existan objeciones a la asamblea realizada.
Desde la Resolución de INAES 1000/2021, que se conoce
como Renovar, se pueden realizar asambleas unánimes autoconvocadas: si aprueban el reglamento en una asamblea
donde concurren todas las personas asociadas a la cooperativa y además todas están de acuerdo en tratar en dicha
asamblea la aprobación del reglamento, no es necesario el
aviso previo con 15 días de antelación, pero sí informar al
OLC y al INAES el post asamblea, que luego verificará el área
de Fiscalización como mencionamos en el párrafo anterior.
De no existir objeción, desde el área de Fiscalización envían
el expediente al área de Legales para que evalúe si la cooperativa adeuda la presentación de alguna documentación
(aunque no esté vinculada a este trámite en particular) y si el
reglamento cumple o no con lo dispuesto por el estatuto de
la cooperativa y las normas legales existentes.

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Antes de solicitar la inscripción del reglamento interno (o de su modificación) pueden adelantar el contenido del proyecto de
reforma al servicio jurídico del Organismo de Control del
INAES, para evitar que luego este organismo no lo apruebe por tener alguna observación que hacerle. Después
de esa presentación, el servicio jurídico analizará el proyecto de reglamento y emitirá un dictamen previo sobre
si el proyecto es viable o no.
A la fecha de confección de esta cartilla esta consulta
es gratuita. Si bien es un dictamen del servicio jurídico no
vinculante, suele ser seguido luego por el área de legales
al hacer la presentación formal de solicitud de inscripción. Este pedido se puede realizar mediante una presentación en mesa de entradas del INAES (Avenida Belgrano
1656, Ciudad Autónoma de Buenos Aires) o mediante
TAD en la opción “Presentación Ciudadana”.
GLOSARIO: No vinculante
Un dictamen no vinculante quiere decir que no obliga
legalmente, no hay obligación de cumplirlo y no impone
una sanción si no se sigue. Funciona como una guía, una
opinión o una sugerencia, pero deja la decisión final en
manos de la persona o la autoridad que tiene poder de
decisión. Más adelante se verá que, por ejemplo, también el consejo de administración puede solicitar que la
asamblea realice una votación “no vinculante” y luego de
esa votación el consejo puede aceptar o no el resultado.

�Recomendaciones al pensar en un reglamento
Como hemos destacado, el reglamento debe ser aprobado
por la asamblea. Resulta entonces conveniente llegar a dicha
asamblea con un reglamento consensuado.
Esto es importante por todos estos motivos:
•	 se logra una fuerte cohesión interna al ir pensando juntos
y juntas la norma que regulará el trabajo cotidiano;
•	 resulta más fácil su aprobación porque se ha invertido
tiempo suficiente y necesario en pensarlo en conjunto y
seguir los pasos de trabajo con asesores legales y con la
validación interna;
•	 si hubiera desacuerdos acerca de las reglas, esos desacuerdos pueden permitir un debate más elaborado de las normas;
•	 si los desacuerdos fueran tan fuertes que implican una revisión muy detallada, será un síntoma de que es necesario
atender a algo más profundo y es mejor hacerlo ANTES de
fijar las reglas que luego de que estén fijadas y cualquier
punto pueda llegar a generar conflictos.

dificultades se presentan que requieren de una normativa
particular. Asimismo, armar un reglamento antes de conocer
el funcionamiento cotidiano de la cooperativa puede hacer
que ese documento termine resultando un obstáculo para el
mejor funcionamiento de la entidad o una fuente de conflictos
y tenga que ser luego reformado.
El reglamento es una norma que va a regular el funcionamiento de la cooperativa y los derechos de sus integrantes.
Por lo tanto, será un documento con autoridad, una vez
sancionado y aprobado. De esa manera, la autoridad que se
le confiere al reglamento interno debería poder incluir en su
elaboración las voces de la totalidad de las personas asociadas y ser aceptado por quienes son parte de la cooperativa.
Además, como el reglamento interno luego
tendrá que ser aplicado, es mejor que se haya
consensuado para que se comprenda por qué
se determinaron esas normas y no otras.

Como no es obligatorio que confeccionen un reglamento,
recomendamos aguardar a que la cooperativa comience a
funcionar antes de hacerlo, que hayan madurado ciertos procesos internos, así resulta más fácil identificar aquellas cuestiones que merecen o necesitan ser reglamentadas y qué
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�Por ello, para la confección del reglamento creemos importante:
A partir de las experiencias que compartimos, luego de aprobar un reglamento
viene una etapa con mayores desafíos:
quién se encarga de que dicho reglamento sea cumplido
y respetado por todas las personas que forman parte de
la cooperativa.
Suele ser delegado ese papel en el consejo de administración. A veces se corre el riesgo de que entonces el
consejo sea visto como una especie de patrón y no como
un órgano ejecutivo que está aplicando un acuerdo que
todas las personas asociadas generaron. Si el consejo
debe aplicarlo por la fuerza, el reglamento no resolverá
los conflictos o tensiones internas que existan y el clima
de trabajo no va a ser el de una organización solidaria
como sería lo ideal.
Por lo general, pesan las experiencias previas de haber trabajado en relación de dependencia donde la disciplina laboral
se vincula con situaciones de explotación y autoritarismo. Se
debería poder salir de la lógica del subordinado y el jefe ya
que la cooperativa es propiedad de sus integrantes.
Es importante tener claro que, cuando una persona asociada
proponga sancionar a otra porque no cumple con el reglamento, no se la puede acusar de autoritaria. La persona autoritaria en todo caso pasa a ser aquella que pone por encima
de la ley grupal su decisión individual de incumplir lo que todos
y todas decidieron colectivamente.
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1. Realizar reuniones entre las personas asociadas que
quieran participar para tratar aquellos temas que se deseen
incluir en el reglamento.
Como los temas a tratar suelen ser varios, se recomienda llevar adelante estas reuniones por temas, para que cada uno se
discuta a fondo y cada persona asociada decida en cuáles quiere participar para definir las normas vinculadas a ese tema. A
modo de ejemplo, podrían organizarse reuniones que traten los
siguientes bloques:
Bloque 1: Normas vinculadas a la cooperativa en general,
declaraciones de principios, leyes, acuerdos que permitan
interpretar el sentido del reglamento, principales actividades
sociales, institucionales y económicas.
Bloque 2: Modo en que se elige a las personas que integran
el consejo de administración y la sindicatura, sus derechos
y obligaciones. Criterios a tener en cuenta para priorizar el
ingreso de nuevas personas asociadas. Si se define una estructura interna de gerentes o encargados, fijar las atribuciones y responsabilidades, qué puede decidir cada estamento y
qué no puede decidir sin consultar a algún otro (incluyendo los
asuntos sobre los que solamente la asamblea puede decidir).
Bloque 3: Forma de calcular los retiros o retribuciones mensuales de las personas asociadas (si será igualitario o escalonado y en este último caso qué criterios se considerarán).
Derechos y deberes de las personas asociadas. Este tema
puede llevar más de una reunión.
Bloque 4: Participación de las personas asociadas en el resultado del ejercicio, por ejemplo, si el resultado final del ejercicio

�será repartido en función a las horas trabajadas, a un promedio de los retiros cobrados, a algún otro criterio o en qué
casos y de qué modo puede decidirse si será capitalizado (es
decir, será destinado a la compra de insumos, equipamiento o infraestructura y transformado en mayor capital social
para cada persona asociada).
Bloque 5: Régimen de licencias por enfermedad, maternidad, paternidad, estudio, descanso anual - vacaciones, etc.
Espacios de cuidados y actividades para las infancias y las
personas adultas mayores.
Bloque 6: Sanciones y premios. Cuáles serán, en qué casos
se aplicarán y cómo se instruirá el sumario interno para
aquellas sanciones que lo requieran.
Bloque 7: Disposiciones generales. Cantidad de horas de
trabajo, de descanso, si se marca tarjeta u otra forma de
registro y/o control de asistencia, si se rotan tareas, si hay
turnos rotativos, entre otros.
Estos bloques que proponemos son sólo ejemplos. Pueden
incluirse otros temas que no previmos.
El grupo que se haga cargo de la redacción del borrador puede
recopilar mediante diversas técnicas información que sea de
utilidad para esa primera versión. A continuación, exponemos
algunas técnicas que se podrían utilizar:
•	 Encuestas. Se pueden realizar con preguntas cerradas
(cuya respuesta sea sí o no) o con preguntas abiertas para
que las personas asociadas que lo quieran se puedan expresar más libremente brindando opciones diferentes a las
prefijadas en la encuesta.

Se pueden utilizar herramientas digitales como google
forms (formularios provistos por google) o en papel para
aquellas entidades donde las personas asociadas no están
tan familiarizadas con el mundo digital.
Como veremos en el ejemplo del siguiente paso, esta herramienta puede ser usada en otra etapa del proceso para
dirimir puntos donde las opiniones están encontradas.
•	 Entrevistas semi estructuradas. Son entrevistas donde existen preguntas o puntos ya definidos que guían el intercambio
entre quien entrevista y quien es entrevistado/a, pero en la
que se permite a la persona que realiza las preguntas salirse
de dicho esquema si surge algún punto de interés.
Esta técnica es muy útil para relevar otros aspectos que se
pueden escapar en las encuestas por ser más despersonalizadas y que pueden ser la causa de tensiones o conflictos
que se guardan debajo de la alfombra, y que en la asamblea
las personas afectadas no se animan a plantear para evitar
la confrontación con compañeros.
Sugerimos compartir con la persona que se va a entrevistar
la lista de preguntas que se harán un par de días antes
de realizarla y entrevistar solo a algunas personas de la
cooperativa, que sean representativas del resto, no sólo
por el tiempo que demanda realizarlas sino por el que se
necesita después para su procesamiento.
Ejemplos de preguntas que podrían realizarse:
¿Cuáles son los temas que no pueden estar ausentes en
el reglamento interno de acuerdo a las necesidades de la
cooperativa?
¿Cuáles son los principales aspectos que fundamentan la
existencia de un reglamento interno en la cooperativa?
25

�¿Cuáles son los principales problemas que se presentan en
la cooperativa y que podrían resolverse con un reglamento
interno?
•	 Grupos focales. Son encuentros pequeños –sugerimos no
sumar a más de seis personas– en los que se realizan no
más de cuatro preguntas que deben contestar de a uno
cada participante en una ronda.
Luego de realizar la primera pregunta y contestar cada
persona, se realiza una nueva ronda para que cada integrante del grupo agregue o mencione alguna duda, inquietud, temor, motivación, proyección o pensamiento anticipatorio que le haya despertado la respuesta de alguno de
quienes participan.
Una vez finalizada la primera pregunta, se realiza el mismo
procedimiento con la segunda y así con las restantes.
Este trabajo permite conocer otros aspectos producto
de la interacción. Es importante registrar el intercambio,
y suele llevar tiempo procesar ese registro para llevarlo
a normas, por lo que recomendamos un uso acotado de
este recurso.
2. Crear una comisión.
La misma debería estar compuesta por una persona o más
de cada sección o área de la cooperativa y reunirse con periodicidad (semanalmente, por ejemplo). Esta comisión intentará redactar un proyecto de reglamento en función de las
conclusiones extraídas a partir de lo realizado en el punto 1.
El consejo de administración delegará por acta las atribuciones para esta comisión y se reserva el derecho de elevar ese
proyecto, realizar correcciones o hacer otro.
26

En caso de que existan desacuerdos entre las personas asociadas respecto de algunas cuestiones, se puede realizar informalmente una consulta con las posibles redacciones del artículo en
cuestión para que sea votado. Un modelo podría ser:

Posibles redacciones del artículo referido al descanso
Poner una cruz en la opción sobre la cual tenga mayor preferencia. Dejamos también espacio para sugerencias.
1

El horario de trabajo será de 9 a 18 horas con una hora
de descanso de 13 a 14 horas

2

El horario de trabajo será de 8 a 17 horas con dos
descansos de 30 minutos cada uno, uno de 10 a 10.30
horas y otro de 13 a 13.30 horas

3

El horario de trabajo será de 7 a 16 horas con una hora
de descanso de 12 a 13 horas

Sugerencias:

Varios días antes de votar en la asamblea la
aprobación del reglamento, recomendamos
hacer copias y entregar el texto a cada persona asociada y publicarlos en las carteleras, para evitar
que nadie pueda decir que no conocía su contenido.
También pueden generar un canal de comunicación con
la comisión redactora para que cualquier persona asociada
pueda proponer algún cambio antes de la asamblea que
pueda ser tomado en cuenta.

�3. Considerar eventuales situaciones de conflicto.
Suele suceder que al momento de confeccionar un reglamento
no se consideren algunas situaciones que pueden llevar a un
eventual conflicto porque en ese momento ese problema no
existe. Sin embargo, es justamente cuando no existe un conflicto
que convendría anticipar, discutir y tomar decisiones acerca de
cómo ese conflicto se debería resolver y fijar las reglas y acuerdos que se utilizarían en el futuro.

Se pudrio
todo con los
muchachos...

Lo de sumar
puntos
..
por antig uedad funcionaba
al principio, pero despues de
quin ce anos era injusto
par a los nuevos

Acordar un mecanismo (y un reglamento) al momento de
estallar el conflicto en muchos casos no resulta posible o es
más dificultoso. Por ejemplo, algo de esto suele ocurrir con las
sanciones a aplicar cuando una persona asociada no cumple con
sus obligaciones, o con las formas en que se debe realizar una
elección de autoridades o la obligación de dar a publicidad los
actos y decisiones que tome el consejo de administración y los
mecanismos para garantizar la transparencia que debe cumplir.

Se fueron
reca lien tes. Y
ahora quedamos
solamente 6, los
mas jovatos...

Hace cuatro anos
que vengo diciendo que
teniamos que redactar
el reglamento con
ellos

Claro, y lo peor
es que no tenemos un
Reglamento escrito
y menos inscripto en
el INAES. Son todos
acuerdos de palabra...
y a las palabras se las
lleva el viento

27

�Errores frecuentes
Expondremos algunos de los errores que detectamos como frecuentes a la hora de redactar el reglamento:
•	 Es incorrecto usar el término “sueldo” o “salario” porque no
hay una relación de dependencia entre la cooperativa y el
trabajador/a asociado/a. Corresponde usar el concepto de
“retiro” o “retribución” ya que las personas asociadas mes
a mes retiran adelantos de los futuros excedentes que
la cooperativa terminará generando en su ejercicio anual.
•	 No se debe hablar de vacaciones, sino de “descansos anuales”.
•	 Tampoco se debe hablar de aguinaldo. En caso de que
la cooperativa decida que las personas asociadas tengan
dos retiros anuales complementarios, se debe utilizar
la fórmula “semestralmente la persona asociada percibirá
un retiro o retribución mensual equivalente al 50% del
mejor retiro o retribución mensual que haya percibido
en los últimos 6 meses”.
•	 No se pueden dar mejores beneficios a una clase o tipo de
asociado/a por sobre la de otra clase ya que va en contra
de la ley de cooperativas. Esto no quita que en la escala de
retiros se pueda incorporar un plus por antigüedad en la
cooperativa o en el sector.
•	 En el caso de las sanciones se debe establecer un sistema
que permita a la persona asociada defenderse debidamente.
28

•	 No se puede establecer requisitos para ser autoridad de la
cooperativa (por ejemplo tener una antigüedad de X cantidad
de años en la cooperativa).
•	 Es posible que las reglas aprobadas por la asamblea en
el reglamento contradigan algún punto del estatuto (ya lo
hemos dicho varias veces), y en ese caso, cuando llega el
pedido de aprobación al INAES, éste rechaza la solicitud
o pide que se cambie algo, lo que demora el trámite. Es
mejor que se revise que no haya contradicciones de ningún tipo antes de poner a consideración de la asamblea el
reglamento.
•	 No puede establecer condiciones inferiores a las que
fija la Ley de Contrato de Trabajo para la relación de
dependencia, según lo establece la Resolución de INAES
4664/13, si bien la Resolución no abarca todas las condiciones de aquella ley, sino solamente lo referido a lo previsional, la obra social, los riesgos y accidentes laborales
y las condiciones de trabajo para menores y mujeres. El
área de legales de INAES suele extender este requisito a
todas las personas asociadas.

�No se trata sólo de cuestiones de forma,
sino que algunos de estos errores pueden
dar lugar a conflictos muy graves para la
cooperativa, incluso con consecuencias legales
y económicas serias. Por ejemplo, en un eventual juicio
que inicie una persona asociada a la cooperativa por haber
sido suspendida o excluida, el juez puede considerarla
como trabajadora en relación de dependencia y obligar a
la cooperativa a indemnizarla comprometiendo la situación
económica y el patrimonio de la cooperativa.

Nunca me leen los
requisitos. . .! traen todo
sin certiFicar y sin
Firm ar y encim a
se quejan!

En cuanto a los errores más frecuentes al momento de la
presentación de la documentación, señalamos los siguientes:
•	 No se cumple con los requisitos de forma establecidos en
los arts. 4 y 5 de la resolución INAES 4069/05, por ejemplo,
se presentan los reglamentos internos o el acta de puño y
letra o en el formato solicitado en estos artículos.
•	 La personería no se acredita de modo correcto: faltante
de actas de autoridades vigentes, que las autoridades no
estén informadas al INAES, etc.
•	 Falta la firma de quien ocupa el cargo de secretaría.
pero... Traje el
original y la copia,
no lo puede certiFicar
usted?

•	 No se certifican las copias de la
documentación que se solicitan en
la Resolución.
•	 No se transcriben en el acta los
artículos del reglamento aprobado
de forma correcta o hay partes
que faltan.
Estos errores generan demoras al
querer inscribir el reglamento o directamente su rechazo, por lo que recomendamos que presten especial atención al momento de presentar todo
ante la autoridad correspondiente.

29

!

?

!

�Preguntas frecuentes

1

¿Cuánto tiempo tarda el INAES
en inscribir un reglamento?
No existe un tiempo prefijado para que el INAES inscriba
un reglamento. Antes de la Resolución Renovar, el Instituto
tardaba entre un año y dos años en hacerlo. Se supone
que a partir de la mencionada resolución la carga de trabajo
del área de legales se redujo por lo que se espera que se
tarde menos tiempo.
¿Puede entrar el reglamento en vigencia
cuando lo aprueba la asamblea?
En principio no, ya que la ley de cooperativas dice que los
reglamentos se encuentran vigentes cuando se inscriben
por el INAES, pero existe un camino intermedio en el que
el consejo de administración puede comprometerse
a cumplirlo hasta que se inscriba. Es claro que este último
mecanismo dependerá de la buena voluntad del consejo
y de plasmarlo en acta de ese mismo órgano fijando las
pautas de actuación de ese consejo mientras dure
su mandato.

1. Esta sección fue realizada en base al taller de reglamento interno realizado los días 12 y 19 de junio de 2022, así como de las experiencias
previas de quienes escribimos este documento.
30

�Temas que se pueden reglamentar
y ejemplos de diversas cooperativas

31

�Hoy tres
compaN eros llegaron tarde,
Juan aviso que no venia porque una prima
estaba enferma, Silvia de administracion
no tiene lista las cu entas, Jose se olvido de
comprar mas electrodos y se estan
por terminar, Matias se llevo
la camio neta de la coope el FIn
de semana y la choco...
Si no ponemos reglas,
la cooperativa no va a andar...
Me parece que tenemos que
discutir un Reglamento

Olga, por m as
que seas la jefa del taller
no podes decidir sob re
los turnos, aunque Haya
que sacar un pedido
urg ente!
En vez de discutir,
Veamos que dice
el reg lamento sob re
El tem a

!

32

�En la siguiente sección abordaremos grandes temas que pueden estar incluidos en un reglamento interno, en función a la
experiencia recogida por nuestro equipo en dos talleres y la
revisión de reglamentos de varias cooperativas de trabajo de
diferentes rubros2. Luego de cada tema, verán en un recuadro
ejemplos de cómo estos se convirtieron en artículos que pueden servir de guía para abordar el proceso:
Sobre la definición de los objetivos del grupo
en orden de prioridad
El colectivo puede querer inclulir en el reglamento una definición del sentido principal al que se orienta el colectivo, su misión. En sentido estricto esa definición no regula algo de manera específica, sino que sirve para dirimir posibles discusiones
acerca de qué decisiones se toman o cómo se priorizan las
inversiones y las energías del conjunto.
Por ejemplo, puede priorizarse a mediano y largo plazo ampliar
la retribución por el trabajo, o ampliar la cantidad de puestos
de trabajo, aunque eso compita con lograr una mejor retribución
individual. También pueden establecerse otros objetivos, vinculados con los deseos o la ideología de los integrantes, desde

generar un fondo para viajar, cambiar el mundo o pasarla bien,
generar un espacio de trabajo no alienado y que se adapte
a las necesidades de uso del tiempo de los integrantes para
cumplir otras metas personales (sea estudiar, desarrollar
una actividad artística o lo que fuere) u otros objetivos grupales.
Ejemplo de una cooperativa de trabajo que comercializa
productos de la economía social:

Profundizar la relación entre la comercialización y un
lucrar consciente (agroecológico, comercio justo, comercializando productos producidos sin trabajo explotado, en
lo posible reparto equitativo entre productores y comercializadores, en lo posible cobrando más a quien tiene
más poder adquisitivo y menos a trabajadores autogestionados, etc.).
Ejemplo de una cooperativa gráfica:

Procurar el más justo y razonable orden, la obtención de
trabajo para todos sus asociados, en las mejores condiciones posibles, y una justa compensación retributiva.

2. Esta información surge de la revisión de las reglas internas y reglamentos de dos imprentas cooperativas, una cooperativa de medios de
comunicación, una escuela primaria cooperativa, tres emprendimientos gastronómicos, una cooperativa textil, una cooperativa de servicios
ambientales, una cooperativa radial, cooperativas que producen medallones de legumbres, dos distribuidoras y almacenes que comercializan productos de la Economía Social y Solidaria, una cooperativa de contadores públicos, entre otras entidades. Esta revisión se puso en
discusión además en dos talleres sobre la temática: el primero fue realizado en Rosario el 26 de septiembre de 2015 coorganizado por
Incluir y el Movimiento de Trabajadores Autogestionados de Rosario (MTA) y el segundo taller fue realizado en CABA el 5 de junio de 2019
para cooperativas integrantes de la Federación de Cooperativas Autogestionadas de Buenos Aires (FEDECABA) y de la Federación de Radios Comunitarias (FARCO) y coorganizado por Incluir, estas dos organizaciones y el IUCOOP.

33

�Sobre el marco general del trabajo cooperativo
En este aspecto se trata de definir con algunos párrafos
el sentido que le dan al trabajo mancomunado, los objetivos
más específicos sobre lo que se produce, los principios de
actuación, a dónde apuntan en relación a la convivencia y los
vínculos, la responsabilidad, etc.
Ejemplo en el reglamento de una cooperativa gastronómica:

Las personas asociadas, el consejo de administración
y el síndico, procurarán la más adecuada prestación
y el mejor uso de los servicios cooperativos, así como
el más racional accionar productivo, económico, social,
administrativo, contable y financiero. Alentarán y promoverán el espíritu del trabajo asociado, el respeto mutuo y
la convivencia solidaria, teniendo especialmente en cuenta que en la cooperativa de trabajo no hay patrones, capitalistas y empleados, sino trabajadores asociados para
producir bienes y servicios mediante su trabajo personal
organizado en común y asumiendo el riesgo empresario.
El sistema de trabajo asociado procura la más alta
productividad, la mejor y más racional utilización de la
jornada de labor, la mayor economía, el cuidado de los
equipos, máquinas, herramientas, normas de higiene
y bromatología, los métodos y condiciones de trabajo,
elementos y materiales, la reducción del ausentismo,
la mejor relación con quienes contratan y tratan con la
cooperativa y la permanente educación y capacitación de
las personas asociadas.
34

Ejemplo en una cooperativa gráfica:

Se tendrá siempre en cuenta las normas que alienten
el espíritu del trabajo mancomunado, el respeto común
y la convivencia solidaria, con el fin de aprovechar la
jornada de trabajo, economizar materia prima, reducir el
ausentismo, mejorar los métodos de producción y promover la educación y capacitación de todas las personas
asociadas dando preferencia al asociado en cuya sección
se produzca una renovación tecnológica.
Sobre la propiedad de los medios de producción
En caso de aportar equipos de propiedad individual en préstamo,
el reglamento puede establecer qué tipo de responsabilidad
asume la cooperativa sobre la pérdida o deterioro de esos
equipos (por ejemplo, el pago de un seguro o la reposición del
equipo en caso de rotura o robo).
En algunas cooperativas entienden que la propiedad de los medios de producción es comunitaria y no registran ningún aporte
y tampoco reconocen pagos para devolver del capital aportado
en caso de que un asociado decida abandonar la cooperativa.
En otras cooperativas sí se registran dichos aportes. En este
caso se debe definir de qué modo se registrarán los aportes de
capital (o de tiempo no cobrado, que se puede traducir a un valor monetario equivalente) que hace cada una de las personas
asociadas. Lo mismo para la distribución anual de excedentes
en caso de que se decida capitalizarlos en todo o en parte.
Otro aspecto que entra en discusión y puede definirse

�en el reglamento es cómo se considera la cartera de clientes
individual que se aporta a la cooperativa: ¿es parte del capital
individual? ¿Se cuantifica ese aporte de algún modo?
(esto es especialmente aplicable a cooperativas de servicios
profesionales donde la clientela pueden contratar los servicios por su vínculo personal con una de las personas asociadas que ofrecen sus servicios a través de la cooperativa,
por ejemplo, o ya tiene una clientela propia al asociarse a la
cooperativa que fue generada a partir de invertir su fuerza y
tiempo de trabajo previo).
Ejemplo en una cooperativa de comunicación:

Los y las integrantes se comprometen a que su trabajo
en la cooperativa sea prioritario en relación a los trabajos
particulares que puedan tener, con la tendencia a convertirlos en su única o principal fuente de trabajo, debiendo
en lo posible cooperativizar esos contratos de trabajo.
En esa cooperativa se planteó durante años esta discusión.
Durante un período quienes aportaban clientela personal a la
cooperativa recibían un % del total facturado en concepto de
“gestión de ventas” y recién luego de un año de que dicho cliente/a siguiera operando con la cooperativa, se consideraba que
dejaba de ser del socio para pasar a ser de la cooperativa.
En el caso de cooperativas de producción intelectual (diseño
gráfico, periodismo, arte, música), también se suele discutir
cómo se considera la propiedad intelectual, cuando se diseñan o componen obras de producción individual o colectiva
realizadas en el marco de la cooperativa.

En el mismo reglamento dice: La cooperativa defenderá
el derecho de autor moral y pecuniario de sus asociados
ante la utilización sin permiso de las obras realizadas por
la cooperativa, aportando los recursos legales necesarios. Los derechos de autor pecuniarios que surjan de las
producciones realizadas por la cooperativa, o en el marco
de contratos de trabajo con la cooperativa, serán cedidos
a esta por las personas asociadas, pasando nuevamente al autor en caso de disolución de esta. El derecho de
autor moral (la mención del autor en la obra) será compartido entre los autores y la cooperativa en su conjunto,
aclarando en la firma de los trabajos tanto los nombres
de los autores como su pertenencia a la cooperativa.
Sobre el ingreso de nuevas personas asociadas
Sobre este aspecto, se trata de definir mecanismos de ingreso
y aceptación plena de nuevos integrantes.
Si bien esta es una facultad del consejo de administración,
existen formas de publicitar, respaldar y acompañar cada
nueva incorporación, mediante los siguientes mecanismos:
•	 pedir la pre-aprobación (no vinculante) de todas las personas
asociadas,
•	 establecer un tiempo de consulta entre las personas asociadas antes de pre aprobar la incorporación a prueba,
•	 exponer los nombres de quienes se postulen durante un
tiempo para que las personas asociadas puedan presentar
objeciones,
35

�•	 establecer aportes obligatorios para incorporarse como
persona asociada, modos y plazos en que podrán integrar
el capital necesario y modo de cuantificar dicho capital,
En algunas cooperativas el capital a aportar cuando ingresa una nueva persona asociada es mayor a medida que la
cooperativa tiene más antigüedad.
Ejemplo en una cooperativa de comunicadores:

Se toma el equivalente a la cantidad de horas aportadas
por los socios fundadores y multiplicando el valor de la
hora por tres por cada año de antigüedad de la cooperativa.
Ejemplo en una cooperativa gastronómica:
Se establece un Salario Mínimo Vital y Móvil como monto
a aportar, el cual se actualiza cuando este se incrementa.
Todas estas pautas deben estar fijadas en el estatuto.
•	 Definir cuánto dura el período de prueba (la Resolución INAC
360/75 estipula que no puede superar los 6 meses, pero el
reglamento puede disminuir dicho plazo),
•	 Incluir como parte del proceso de incorporación acciones
de capacitación en el rol laboral y en el rol de asociado/a
cooperativo/a como precondición o como condición a cumplir en un tiempo y de un modo determinado.
•	 Establecer sistemas de madrinazgo o padrinazgo, es decir,
designar a un/a asociado/a que acompañe a quien ingresa
en sus primeros seis meses o un año, para que pueda
entender el funcionamiento de la institución y de la empresa.
36

•	 Definir prioridades al momento de seleccionar postulantes
para cubrir un puesto vacante, previendo que se integrarán
a la cooperativa como asociados o asociadas. En algunos
casos se prioriza a hijos e hijas de las personas asociadas
o familiares de su núcleo directo. Estos criterios o mecanismos se aplican para definir quiénes entran si hay más
postulantes que cargos a cubrir (por ejemplo, por sorteo, o
haciendo una evaluación, etc.), lo que evita conflictos entre
quienes quieran incorporar a sus familiares.
Ejemplo en una cooperativa gráfica:

En caso de fallecimiento o incapacidad permanente de un
asociado, su vacancia deberá ser ocupada por un familiar
directo del mismo, estando sujeta su integración al cumplimiento de las normas de comportamiento y atención al
presente reglamento y nuestros estatutos sociales y por
un período de prueba no inferior a 6 meses. La categoría
en la cual revistará estará sujeta a la evaluación final del
consejo de administración. De este modo se contempla la
manera de que el núcleo familiar del asociado incapacitado o fallecido continúe teniendo un ingreso.
•	 En algunos casos también se define una edad mínima y máxima para poder ingresar. Algunas cooperativas definen una
edad mínima de 16 años y máxima de 35 para la categoría
de aprendiz. En otras no hay límites, mientras quienes se
integren puedan cubrir el rol para el que van a ingresar.

�Sobre la contratación temporal, estacional o para una tarea
específica de trabajadores/as o profesionales externos/as
Sobre este punto se pueden definir criterios para su selección,
así como las condiciones de pago y el modo en que se supervisará el trabajo, o quién será el vínculo y el o la responsable por
el trabajo de quien se contrate.
Sobre el egreso o expulsión de las personas asociadas
En este caso se deben definir las causas de egreso por decisión de la cooperativa. En lo posible es recomendable describir razones claras, cuantificadas.
Ejemplo en otra cooperativa gráfica:

a) Será objeto de exclusión la reiteración de suspensiones.
b) Robo, hurto o participación en ellos, debidamente comprobado.
c) Desobediencia de las resoluciones del consejo de
administración, que originan perjuicio a la cooperativa.
d) Recibir comisiones o cualquier otra utilidad en las
compras o ventas que realice la cooperativa, comprobadas como prebendas.
e) Promover escándalos o riñas dentro del establecimiento
de la cooperativa que originen perjuicio a la cooperativa.
f) Agresión a otro asociado cualquiera sea su jerarquía.
g) Iniciar juicios o cualquier otra acción en contra de la
cooperativa excepto sus derechos a presentar recursos.
h) Cinco días seguidos de falta sin aviso y sin justificación.

Ejemplo en una cooperativa gastronómica:

a) Discutir las directivas sobre la forma de desempeñar
el trabajo emanado del consejo de administración o de los
responsables de sectores, áreas, secciones y oficinas, sin
perjuicio del derecho del asociado a plantear sus inquietudes por las vías estatutarias y reglamentarias previstas,
en los tiempos previstos para que se puedan tratar.
b) El incumplimiento total o parcial, involuntario o doloso,
de las tareas asignadas.
c) La realización de las tareas de una manera que disminuya la calidad o la productividad que normalmente se
logra, ya sea como resultado de un obrar intencional o
debido a negligencia o falta de atención o cuidado.
d) No cumplir con los horarios fijados conforme a lo dispuesto en este reglamento y las disposiciones que en su
consecuencia se dicten.
f) Perder de forma reiterada horas de trabajo, sin autorización ni justificación.
g) No cumplir con las órdenes emanadas del consejo
de administración o de los responsables de los distintos
sectores, áreas, secciones u oficinas, relativas al trabajo
o la forma de realizarlo.
h) El daño, mal uso o el deficiente cuidado o conservación de los equipos, rodados, instalaciones, máquinas,
herramientas, insumos, útiles, materias primas, y elementos de la cooperativa, sea por negligencia o intencionalmente.
37

�i) Lo mismo aplica para aquellos elementos ajenos que
por cualquier razón se encontraran bajo la guarda de la
cooperativa.
j) El uso para fines personales de los mismos sin previa
autorización del consejo de administración.
k) La sustracción debidamente comprobada de bienes de
la cooperativa, o particulares de las personas asociadas
o de terceros, aun cuando no se haya llegado a efectuar
la denuncia policial o judicial correspondiente.
l) En la misma situación se considerará el asociado que
no lo denuncie estando enterado del hecho.
m) No cumplir con las resoluciones de la asamblea o del
consejo de administración o con las instrucciones dadas
por los responsables de áreas, sectores o secciones.
n) Promover desorden, escándalo, riña, peleas, gritos,
vocabulario soez, juego de manos, actos denigratorios a
compañeros dentro del establecimiento de la cooperativa
o en su inmediata proximidad.
o) Difamar o calumniar a un asociado, a un responsable,
al consejo de administración, o a la cooperativa.
p) El abandono de tareas. También se considerará que
abandonó tareas el asociado que, intimado en forma
fehaciente a reintegrarse a prestar su trabajo personal
dentro de las 24 horas, no se presente a hacerlo.
La enumeración anterior no es absoluta. Podrán ser sancionadas otras conductas si de algún modo lesionan los
intereses o derechos de la cooperativa o sus asociados.
38

Además de las causas, se debe especificar el procedimiento
de expulsión: en particular quién lo tiene que aprobar. En caso
que sea la asamblea el órgano que debe aprobar la expulsión,
se debería especificar si es suficiente con una mayoría simple
o tienen que votar la expulsión ¾ de las personas asociadas,
y qué se hace en caso de salidas conflictivas.
Una vez que se aprobó la expulsión, se puede exigir que la persona expulsada cumpla tareas pendientes o, según cuál sea
la causa, darle un período de preaviso para facilitarle a quien
se expulsa que consiga otro trabajo. Esto puede aplicarse en
causas menos graves, como la negligencia, no denunciar a
quien cometió una falta grave o ser impuntual, por ejemplo.
Sin embargo, si la causa fue grave como el robo de bienes
o peleas físicas y difamaciones, posiblemente lo mejor sea
cortar la relación aunque hayan quedado tareas pendientes.
Lo mismo ocurre con la ayuda que se le brinda al socio
expulsado, para facilitarle la inserción en otro trabajo cuando
la causa de expulsión sea menor. Se puede decidir pagarle
uno, dos o tres meses de adelantos de futuros excedentes.
En función del tipo de propiedad definido (colectiva o individual),
otro aspecto a incluir en el procedimiento de expulsión, es
qué se puede o se debe llevar la persona que es expulsada
(en particular si la cooperativa no llevó un registro del capital
aportado en dinero, en especies o en tiempo). Esto también
aplica si alguien decide renunciar a la cooperativa de forma
amigable). Importa definir cuánto habrá que reintegrarle,
pero también de qué manera se liquidará, en qué plazo y con
qué condiciones se reintegrarán sus aportes.

�Ejemplo en una cooperativa de comunicadores:

La devolución de las acciones cooperativas aportadas
por el asociado en capital o en trabajo se hará de manera tal que no descapitalice a la cooperativa poniendo en
riesgo a la misma. Cuando se presente cada situación se
evaluará las posibilidades que tiene la cooperativa y se
establecerá un acuerdo con el integrante que renuncia o
es exlcuido definiendo una modalidad de pago (cantidad y
monto de cuotas, etc.).
En el sentido inverso, se deberá definir en qué medida el que se
va tiene que aportar su parte para cubrir las deudas existentes
al momento de retirarse, si las hubiere.
Sobre los modos de retribución del trabajo
Existen distintos sistemas y criterios posibles para fijar el modo
de retribuir el trabajo, es decir, de regular el pago de adelantos
de futuros excedentes mes a mes:
•	 A cada cual según su necesidad y de cada cual su posibilidad
y capacidad. Esto puede concretarse de dos modos:
a.	 sin definir qué necesidades se tomarán en consideración,
y poniendo a discusión la situación individual de cada
persona asociada en una asamblea (esto sólo es posible
en cooperativas de pocas personas asociadas);
b.	 definiendo criterios previos como, por ejemplo: cantidad
de hijos/as o carga de familia, circunstancias personales

de salud, condiciones de vivienda, distancia del domicilio
al lugar del trabajo.
•	 A todas las personas por igual sin control de tiempos, pero
con horario fijo (esto es posible cuando la actividad se desarrolla en un horario igual para todas trabajan en el mismo taller u oficina).
•	 A todas las personas por igual tomando la hora aportada
como unidad de medida (cuando la actividad se desarrolla
por turnos de trabajo, o cada persona asociada trabaja
diferente cantidad de tiempo en la cooperativa).
•	 Retribución por tarea o producto (realizar un balance en un
estudio contable, o hacer una nota periodística, por ejemplo)
según el valor del mercado o según un tarifario interno.
•	 Retribución por objetivo de producción o de venta (similar
a lo anterior, pero se trata de cuotas de producción de
productos más rápidos de producir o producidos en serie:
producir tantas prepizzas, por ejemplo).
•	 Retribución según el tiempo socialmente aceptable para
hacer un trabajo (se toma como unidad de medida el tiempo promedio que lleva realizar el producto o servicio considerando la hora de igual valor para todos los trabajos).
Se puede aplicar cuando no se trata de una línea de
producción sino de trabajos de producción individual.
•	 Retribución según el aporte que realiza cada integrante al
producto final ponderando niveles de responsabilidad o de
valor agregado que hace cada rol o puesto de trabajo.
39

�•	 Una parte del total de la retribución se calcula en función
de un puntaje asignado mediante la evaluación subjetiva
de los y las integrantes o responsables de área a partir de
criterios definidos entre todos y todas

caso criterios acerca de qué comportamientos se premian,
cuáles se castigan, cómo se calcula el premio o castigo, cuándo se realiza la evaluación cualitativa, quién la realiza, cada
cuánto, etc.

•	 Lo mismo, pero tomando criterios objetivos como puntualidad
y presentismo, antigüedad en la institución y/o en la profesión, especialización, escolaridad alcanzada, responsabilidad en roles productivos y en tareas de gestión, coordinación o representación institucional.

Estos sistemas tienen relación directa con lo que se definirá
en el punto sobre la organización del proceso productivo y los
tiempos de trabajo, por ejemplo, al definir premios o castigos
por presentismo y puntualidad.

•	 Según convenio colectivo sindical del sector.
•	 Tomando algún criterio externo (salario mínimo vital y móvil,
como mínimo lo establecido por el convenio colectivo para
tal o cual categoría, etc.).
En el caso de los sistemas no igualitarios, con escalas, éstas
pueden estar limitadas a una proporción entre lo que cobra
el que menos retribución tiene y lo que percibe el que más
retribución tiene (por ejemplo, será una proporción de 1:2
cuando el que más cobra puede percibir hasta el doble del
que menos retribución percibe, pero esta proporción puede
ser de 1:3 o 1:4,5, por ejemplo). Pero también pueden no
ponerse límites, si bien esta alternativa puede generar
sistemas injustos y heterárquicos.
Además del criterio con el cual se distribuirán los excedentes,
también se puede regular la frecuencia del cobro (semanal,
quincenal, mensual, otros).
Dentro de algunos de estos criterios, pueden incluirse sistemas de premios, estímulos o castigos económicos; y en ese
40

Aquellos sistemas que pagan por tarea o producto, por objetivo de producción o según el tiempo socialmente adecuado
para realizar un producto o servicio de hecho ya tienen incorporado de algún modo un premio por productividad ya que
los más eficientes incrementarán el valor de su tiempo de
trabajo.
Otro aspecto posible de regular es si se pagan o no las tareas institucionales y de gestión. En algunas cooperativas es
una responsabilidad que surge del hecho de ser asociado/a,
en otras se ve como un trabajo más. En estos criterios también incidirá en qué grado se distribuyen estas tareas instituciones, de gestión, de representación entre todas las personas asociadas, o si se concentran en unas pocas.
Según el tipo de servicio que la cooperativa ofrece o de las
necesidades vinculadas a la comercialización o a las relaciones institucionales que se evalúen necesarias, también
se puede legislar acerca del reembolso de los gastos que
se realicen por razones de traslado, vinculados a trabajos
o gestiones encomendadas y acreditados con los recibos
correspondientes.

�En este caso, se pueden definir procedimientos, qué tipo de
Existen diferentes criterios para realizar esta distribución.
traslados, quién autoriza, etc.; esto es algo que se puede incluir En algunas cooperativas se distribuye proporcionalmente
en el cuadro sobre quién/es toman las decisiones.3
a lo cobrado por cada uno como adelanto por futuros excedentes durante el año. En otras se toma como criterio
Ahora bien ¿qué pasa si la cooperativa no llega a generar innivelar un poco las diferencias que hay en las valoraciones
gresos suficientes para alcanzar el monto necesario para las
retribuciones según el criterio definido? ¿Es posible regular un diferentes entre trabajo manual e intelectual o en los niveles
monto de retiro cuando no se sabe si llegaremos a fin de mes? de responsabilidad y no tomar como criterio lo pagado sino
el tiempo trabajado mediante la suma de los días, turnos
Existe una fórmula que se utiliza en algunos reglamentos, en
u horas trabajadas por cada integrante en el año, sin consiparticular en aquellas cooperativas donde las personas cumderar los días de licencia (salvo que hayan sido tomados por
plen una jornada laboral completa, en la que se indica que la
un accidente de trabajo o por enfermedades profesionales),
cooperativa intentará tener retiros equivalentes a determina- vacaciones, etc. de tal manera de premiar a quienes más
trabajaron.
da categoría salarial de los trabajadores y las trabajadoras
bajo relación de dependencia del mismo sector. De esta maEjemplo en una cooperativa gráfica:
nera, se expresa la intención pero no se asegura y la entidad
no queda atada a un monto de retiro que no pueda garantizar,
Todos las personas asociadas, independientemente de
si bien existe la intención de hacerlo.
su función o categoría de revista, se harán acreedores a
Sobre el reparto de excedentes al finalizar cada ejercicio
En este caso no se trata de los adelantos de futuros excedentes como retribución del trabajo, sino del excedente que
queda a fin de año.

una suma igual, que surgirá de dividir la suma a repartir
por la cantidad de asociados. Sobre esta suma fija que le
corresponde a cada asociado se le descontará por cada
ausencia que tenga la tercera parte del equivalente al

3. Para quienes quieran profundizar en estos sistemas, pueden consultar el artículo publicado en la Revista de Idelcoop “Para que las
diferencias no se transformen en desigualdad” de Ana Inés Heras y David Burin, disponible en el siguiente link: https://www.idelcoop.org.
ar/revista/213/que-diferencias-no-se-transformen-desigualdad
Sobre sistemas de retribución igualitarios se puede consultar el artículo: “Procesos de subjetivación y aprendizajes cooperativos. El caso
de PRONOAR, Rosario, Argentina como una intervención post-estructural”, publicado en Sociedad Hoy. Nº 29. Departamento de Sociología y Antropología, Universidad de Concepción. de autoría colectiva (Burin, D., Heras, A. I., Tejerina, R., Navarro, D., Straini, A., Morelli, F.,
Blanco, A., Caputa, M). Puede consultarse en. https://revistas.udec.cl/index.php/sociedad_hoy/article/view/7423/6785

41

�jornal diario de la categoría más baja. Cada vez que se
efectúe el pago de un anticipo de excedente extraordinario se tendrá en cuenta la cantidad de días laborables y
los días efectivamente laborados por cada asociado en
dicho período, partiendo del cierre del balance anterior,
procediendo luego a las quitas que pudieren corresponder por estas ausencias. Las sumas que se acumulen
por las quitas que se efectúen, conformarán un nuevo
monto a distribuir.
Este monto se dividirá por la totalidad de los días trabajados por todas las personas asociadas durante el año
surgiendo entonces un coeficiente diario que se multiplicará por los días efectivamente trabajados por cada
asociado, procediéndose de esta forma a distribuir la
totalidad de los excedentes repartibles.

Sobre la organización del proceso productivo
y del tiempo de trabajo
Sobre esta materia es posible regular el tiempo de trabajo.
Los horarios, el modo de resolver las impuntualidades
(tiempo de tolerancia, descuentos, por ejemplo), la flexibilidad
–o no– de horarios, si hay rotación de tareas y turnos
y modos en que se organizará esto, quién/es serán responsables de definir turnos, posibilidades de negociar reemplazos
entre los trabajadores, antelación mínima necesaria para
avisar un cambio de turnos u horarios, etc.
42

Esta posibilidad (o no) de realizar reemplazos eventuales, puede
además extenderse a la posibilidad de intercambiar el puesto
de trabajo entre las personas asociadas de forma permanente,
por razones fundadas. En este caso se estipula en el reglamento quién o quiénes deben autorizarlo.
Vinculado con el tema de la puntualidad, pueden definirse sistemas de control de tiempos (reloj controlador, planillas personales, planillas que lleva un/a responsable del control, etc.).
Si se implementan sistemas de este tipo es necesario definir
qué ocurre si el trabajo no se realiza en un mismo lugar, hay
teletrabajo o hay acciones o gestiones que deben hacerse
fuera del lugar de trabajo cooperativo.
También es posible regular si una persona puede abandonar
el lugar de trabajo transitoriamente o tiene que ser autorizada por un/a responsable, si puede hacerlo, aunque no tenga
reemplazante.
Otro aspecto que aparece en algunos reglamentos es la exigencia a las personas asociadas de que deben estar dispuestas
a modificar los horarios, es decir, aclarar en el reglamento
que haber acordado un horario no implica tener un derecho
adquirido y, en caso de que la organización de la producción
debe modificarse, las personas asociadas tienen que estar
predispuestos a adaptarse a las necesidades del colectivo.
Lo anterior, además, puede alcanzar a la obligación o no de trabajar en días feriados o no laborables (en esto incidirá el tipo
de trabajo de que se trate).

�Ejemplo en una cooperativa gráfica:

Las personas asociadas cobrarán un plus sobre el
retiro mensual, aplicable al ítem puntualidad con el
siguiente sistema: las personas asociadas tendrán una
tolerancia mensual de 20 minutos en los cuales no sufrirán descuentos: superados los primeros 20 minutos,
sea de una sola vez o en más de una llegada tarde, se
descuenta el 33%, después de éste primer descuento
se establece una segunda tolerancia de 15 minutos. Alcanzados los mismos de una vez o más llegadas tardes,
se descuenta el segundo 33%. Para el tercer porcentaje se establece una tolerancia de diez minutos, es decir
que superados los 45 minutos totales de tolerancia se
descuenta el total del ítem “puntualidad”. Queda establecido que esta escala rige para la entrada, la salida y
la hora intermedia.
En algunos casos se proponen modos de generar un equilibrio
en los tiempos de producción para respetar los ritmos individuales de cada integrante, pero tendiendo a “esquematizar al
hippie” como dijo un participante en un taller (sic): “si un trabajador tarda 5 horas para algo que otro compañero tarda
una, por lo menos que intente hacerla en cuatro”.
También se pueden incluir en el reglamento que sea obligatorio
colaborar con procesos para optimizar el funcionamiento del
grupo, de modo que se funcione bien y mejoren las condiciones
de trabajo (por ejemplo, en la aplicación de procesos de mejora
continua de la calidad, o jornadas de mantenimiento).

En el reglamento puede haber detalles sobre la organización
del trabajo productivo o de servicios (esto depende del tipo
de producto o servicio que cada cooperativa brinde), atribuciones y obligaciones de cada rol y criterios de desempeño:
compras, depósito y stocks, producción, envasado, logística,
mantenimiento de equipos y control de producción. Lo mismo
ocurre con el trabajo de gestión: administración, análisis de
costos, presupuestos, contratos, comercialización, formalidades legales y trámites burocráticos, comunicación externa e
interna, relaciones institucionales, representación del colectivo en espacios de segundo grado, entre otras.
La organización del trabajo productivo y de gestión, según la
diversidad y especificidad de las tareas que se deban encarar,
puede implicar la formación de áreas, comisiones de trabajo,
gerencias o divisiones. En este sentido, se puede determinar
cuántas áreas se integran, el objetivo de cada una, qué grado
de delegación de tareas o responsabilidades se asigna a cada
comisión o área.
Esta descripción de roles y funciones y modos de operación
puede no integrar el reglamento sino un manual de operaciones, protocolos de funcionamiento por áreas o un manual de
roles y funciones, que pueda irse cambiando con cierta flexibilidad a medida que mejore la tecnología, se agreguen compañeros o cambien los productos. De incluirse en el reglamento,
cualquier modificación que se haga se deberá tramitar la
inclusión del cambio en el INAES. Puede incluirse en todo caso
una frase que obligue a las personas asociadas y asociadas
a cumplir con el manual de procedimientos que establezca el
consejo de administración o que sea aprobado por asamblea y
43

�esté vigente, y transcribir los cambios que se produzcan en un
acta para que tengan valor ante un conflicto judicial.

los incumplimientos, posterior tratamiento de estos registros
y sus consecuencias, sean sanciones o compensaciones de
distinto tipo.

Otro aspecto que puede incluirse es qué ocurre en caso de
superposición entre tareas de gestión y tareas productivas
Sobre las responsabilidades
en una misma persona (por ejemplo, qué exigencia se tendrá
La responsabilidad que se asume con la cooperativa debería
para que sigan cumpliendo con su trabajo en la línea de producción quienes representen a la cooperativa en federaciones ser prioritaria.
o quienes asumen el rol de tesorería). A quién avisa un asociaEjemplo en una cooperativa gastronómica:
do o asociada si se tiene que ausentar en el cumplimiento del
rol de representación. Cómo y quién registra estos tiempos
No pudiéndose separar la condición de asociado y la de
destinados a funciones de gestión. Si se exige que se produztrabajador, el asociado tiene el derecho, pero también la
can informes sobre las acciones de representación. Cómo se
obligación de trabajar en la cooperativa de manera perprioriza, decide o reemplaza al responsable.
sonal e indelegable, en la tarea o función que el consejo
de administración disponga, directamente o por intermeEn caso de que se decida implementar un sistema de rotación
dio de los responsables respectivos.
de tareas, se pueden definir criterios para organizar dicha
rotación, períodos de tiempo mínimos para permanecer
De tener el asociado otra actividad, esta será siempre
cubriendo otro rol o acompañando al responsable, cantidad
secundaria y subordinada a la actividad de la cooperatide personas que rotarán al mismo tiempo, u otras disposiva, que es la actividad primera, indelegable y exclusiva.
ciones operativas. Esto es importante tanto para que todos
y todas conozcan el funcionamiento de todas las áreas y así
Si hay escalas de responsabilidades o categorías, puede incluirpoder opinar con fundamento en las asambleas, como para
se la descripción sobre qué aspectos, temas o equipamiento es
garantizar la posibilidad de cubrir a un compañero en caso de
responsable cada rol o equipo, qué atribuciones tiene y cuáles
necesidad o urgencia.
no, a quién debe reportar y quién debe reportar a él.
En algunas cooperativas el reglamento incluye mecanismos
Otro aspecto que puede incluirse en el reglamento es el de los
para la distribución de las tareas desagradables, para evitar
modos en que se evalúa el desempeño en cada categoría, qué
que queden asignadas a unas pocas personas.
duración tienen los o las responsables en cada cargo, si es
Por último, pueden incluirse mecanismos para tratar el no
cumplimiento de las tareas asignadas: modos de registrar
44

posible o no renovar mandato de cargos de gestión (no pensamos aquí en los cargos del consejo de administración, ya que

�eso está fijado en el estatuto) y cuántos mandatos se pueden
renovar, en caso de que sea posible ser reelegido en el rol.
Ejemplo en una cooperativa gráfica:

Los cargos relacionados con la producción tienen mandatos de 4 años, renovables.

Hay cooperativas que definen en el reglamento cómo se elige
a quienes asumirán las gerencias: si es por votación directa en
asamblea –que puede ser no vinculante para el Consejo–, o mediante la evaluación de un proyecto que deben presentar quienes
se postulan donde se desarrollen los objetivos y la estrategia que
proponen implementar en los próximos años, u otros modos.

Otra responsabilidad que puede reglamentarse es el modo
Si hay rangos de responsabilidad y coordinación, también es
en que cada integrante se hace cargo económicamente de
posible definir el modo en que se establece quiénes asumen diforma personal del mal uso de los equipos que tiene a cargo.
chas responsabilidades dentro de la organización, cómo se elige
a cada responsable en un principio y también los mecanismos
Ejemplo en una cooperativa gastronómica:
para ascender (o descender) de una categoría a otra y las carac•	 Mantener el mayor respeto con los demás asociados
terísticas exigibles para aumentar a una determinada categoría.
y frente a terceros, vinculados o no a la cooperativa.
Ejemplo en una cooperativa gráfica:
•	 Tratar de que se mantengan el orden interno, la soli-

Para acceder a cargos de mayor responsabilidad se exige:
capacidad, contracción al trabajo, alta disposición para cubrir las necesidades de producción de la cooperativa, sostenido nivel de productividad y un fuerte espíritu solidario. También se prevén mecanismos de elección como los siguientes:
En caso de vacancia de encargados o sub-encargados se
procederá de la siguiente forma:
a.	 El personal de la sección elegirá una terna de candidatos.
b.	 También la Gerencia informará por escrito al consejo de
administración dando su opinión.
c.	 El Consejo, analizadas las conclusiones de la Gerencia,
nombrará al asociado que reúna las más altas condiciones de entre los propuestos.

daridad y la armonía entre las personas asociadas.
•	 Cumplir con los horarios, turnos y jornadas que se
establezcan según lo dispuesto por este reglamento,
con horas efectivamente trabajadas.
•	 Registrar la hora de ingreso y egreso, utilizando los
medios que se dispongan a tal fin.
•	 Aceptar que las inasistencias e incumplimientos de
horarios, turnos y jornadas, se computen para determinar el anticipo o retiro mensual y la participación en
el resultado de la cooperativa y sean objeto de sanción
disciplinaria si fuera necesario.
•	 Solicitar al responsable jerárquico autorización en
caso de necesitar abandonar transitoriamente las
45

�tareas y a no hacerlo hasta que se asigne y asuma el
reemplazante.
•	 No faltar a las tareas sin causa justificada y acreditar
las causas justificadas con los medios e instrumentos
previstos para cada caso.
•	 Comunicar las inasistencias en las que se vea obligado
a incurrir con la antelación suficiente para que permita su reemplazo, si fuera posible. Siendo un derecho el
cambiar de turno con otro asociado, es una obligación
hacerlo en toda circunstancia que imposibilite el cumplir con sus tareas o turno, para evitar situaciones de
caos o improvisaciones o recargo de tareas en otros
asociados, ya que el trabajo debe ser realizado.
•	 Asistir a las reuniones y a los demás actos declarados
de asistencia obligatoria, conforme a lo dispuesto en
este reglamento, aceptando que la inasistencia o la
impuntualidad, también en estos casos, sea tratada o
sancionada del mismo modo que los incumplimientos
de horarios o inasistencias relacionadas con tareas
habituales.
•	 Tener su domicilio y teléfono actualizado, y la libreta
sanitaria también actualizada.
•	 Cuidar los útiles, herramientas, máquinas, elementos
de trabajo y seguridad que provea la cooperativa u
otras organizaciones, particulares o asociados.
•	 A cumplir labores distintas a las inherentes a su tarea
o función habitual.
46

•	 A cumplir cuando se le asignen, regímenes de guardias rotativas.
•	 A realizar tareas más allá del horario de trabajo que
tenga originariamente asignado, en horas diurnas,
nocturnas o mixtas o en días hábiles, francos o feriados, cuando razones de funcionamiento lo impongan.
•	 Aceptar el traslado de localidad, área, sucursal, turno,
por razones de funcionamiento.

Sobre la toma de decisiones, su descentralización,
su acatamiento y el modo en que se informan internamente
El reglamento puede definir quién o quiénes toman cada tipo
de decisión (asamblea, consejo, administrador, gerente técnico, todos los integrantes de un área o sección, el responsable
de área o tarea). En el caso de los órganos colegiados (asamblea, consejo de administración, integrantes de una sección o
comisión) se puede definir para cada tipo de decisión a tomar
el quórum necesario: sistemas de mayorías, consenso, consenso mayoritario. También se puede regular acerca de la
obligatoriedad (o no) de asistencia a las reuniones de órganos
colegiados y sanciones en caso de ausencia sin preaviso.
De forma complementaria, puede explicitar que no se podrá
discutir cada decisión que tomen los/las responsables designados/as una vez definidas por la asamblea los distintos tipos
de decisiones propias de cada rol y la o las personas que los
asumirán, al menos hasta la siguiente asamblea.

�Ejemplo en una cooperativa gastronómica:

El asociado está obligado a desempeñarse en la tarea
o función que se le asigne de acuerdo con su capacidad
y las necesidades de la cooperativa. Este sometimiento a un
orden interno y a una disciplina, acordado en la asamblea
que aprobó este reglamento, tiene su razón de ser en la
necesidad elemental de organización propia
de cualquier empresa, cualquiera sea su tipo jurídico. (…)
las personas asociadas podrán realizar denuncias, críticas,
sugerencias o informes, pero no podrá discutirlas en su
horario de trabajo, paralizar la producción o modificarlas
por su libre albedrío. Hasta tanto no lo decida el o los responsables designados para tomar la decisión correspondiente (que en algunos casos puede ser la asamblea) no
se podrá invertir en la elaboración de proyectos, cambios
o modificaciones sin su previa y expresa autorización. (…)
Teniendo en cuenta que son los mismos asociados los
que se dan una estructura de organización, una división
de trabajo, tareas, funciones, horario y demás obligaciones, así como un régimen disciplinario que deben acatar
y a los que libremente se sujetan, y que, cuando lo estimen conveniente, lo pueden modificar por medio de los
canales de manifestación de la voluntad social donde todos tienen iguales derechos, cada uno y todos las personas asociadas se obligan a cumplir todas las obligaciones
impuestas por la ley, el estatuto, este reglamento y las
demás resoluciones que se dicten en la asamblea o en
los órganos o responsables delegados por la asamblea.

Si se decide generar otro órgano de gestión más cotidiano
(gerencias o comisión coordinadora), el reglamento podrá
definir el modo en que se elegirá a sus integrantes:
- 	 si se vota por lista completa,
- 	 si hay representantes por sección y/o por turno,
- 	 si se tienen que proponer los/las precandidatos/as antes
de la asamblea donde se elegirán y con cuánta anticipación,
- 	 si la lista con postulantes se expone previamente para que
todas las personas estén al tanto,
- 	 si se define en asamblea qué persona asumirá cada cargo
o se elige una lista y luego se realiza el reparto de cargos
en la primera reunión del consejo de administración posterior a la asamblea,
- 	 si el voto es secreto o nominal (cantado),
- 	 si hay incompatibilidades entre integrar el consejo y ocupar
cargos de gerencia técnica o encargados de sección,
- 	 si se elige una Comisión responsable del Escrutinio de las
elecciones.
También pueden incluirse definiciones acerca de si las reuniones del órgano de gestión son abiertas a todas las personas
asociadas que quieran participar o son cerradas, si el órgano
puede invitar a algunas personas asociadas específicas, o se
puede participar, pero con algunas restricciones (cantidad de
personas o aviso previo y autorización, con o sin voto, etc.),
la periodicidad de las mismas y, en caso de que se funcione
de modo asambleario, también definir la periodicidad de las
asambleas.
47

�Otros aspectos a definir pueden ser cada cuánto tiempo y
de qué manera el órgano de gestión informa al resto de las
personas asociadas lo actuado, así como la evolución técnica,
económica y financiera de la cooperativa y recibe los puntos
de vista de las personas asociadas sobre esas cuestiones.
Por último, es importante incluir una definición acerca de si,
en el caso de que el consejo deba resolver en asuntos que
por sus características puedan ir en contra de los intereses
personales de las personas asociadas (aunque a favor del interés colectivo), o que la decisión afecte a una mayoría, debe
hacer consultas a las personas asociadas de forma colectiva
y en qué casos esa consulta es vinculante (por ejemplo, en
una cooperativa gráfica prima la posición del 50% más uno
de los votos).
Sobre la formación y capacitación
Sobre este aspecto pueden incluirse artículos sobre la obligatoriedad de capacitarse y los trayectos de formación que la
cooperativa prioriza.
Otro aspecto sobre el que se puede legislar es sobre la obligatoriedad (o no) de participar en capacitaciones que organiza la
cooperativa o la Federación o movimiento al que pertenece la
organización. En caso de que sí sea obligatorio, debe regularse
cuál será el tratamiento de la inasistencia a la capacitación, si se
considerará como si fuera una inasistencia a la jornada laboral.
También es posible incluir alguna regla acerca de la previsión
de fondos y modo en que se asignan recursos o incentivos
para la capacitación de las personas asociadas.
48

Sobre la regulación de conflictos
En este tema, pueden incluirse los modos o mecanismos
o dispositivos para evitar diferencias en el grado de compromiso integral de cada integrante con el proyecto, en la
actitud emprendedora entre los integrantes (iniciativas,
propuestas, tener la cabeza puesta en el proyecto, ponerse
la camiseta, etc.). Pueden ser asambleas específicas para
analizar los problemas vinculares, por ejemplo, o dispositivos de observación cruzada con otras cooperativas, análisis
institucionales con diferentes enfoques (socio-análisis, esquizo-análisis, análisis institucional, psicología social, mediación
comunitaria, constelaciones grupales, dragón dreams, teatro del oprimido, juegos cooperativos entre otros enfoques
que hemos visto aplicar en distintos colectivos).
Algunos de estos dispositivos pueden preverse en el reglamento,
o puede incluirse en un artículo que los y las integrantes se
comprometen a participar de este tipo de dispositivos si el
colectivo lo aprueba en su mayoría.
Se pueden incluir también criterios para la supervisión y
seguimiento de las conductas personales relacionadas con
lo productivo, lo económico grupal y lo cooperativo (puntualidad, cumplimiento de tareas, cuidado de los bienes comunes, realización de tareas no remuneradas, participación en
actividades de capacitación, etc.) así como la sanción de las
conductas que contradigan el espíritu cooperativo y la disciplina laboral. Además de estos criterios, puede incluirse la
descripción del procedimiento acordado para tratar la sanción.

�Ejemplo del Régimen Disciplinario de una cooperativa
gastronómica:

efecto la medida, la suspensión preventiva no podrá exceder
los 60 días corridos.

El incumplimiento de los deberes y obligaciones hará pasiEl instructor designado procederá a requerir los informes
ble al asociado de las sanciones siguientes: a) apercibimien- que considere necesarios; citará a las personas que pudieran aportar elementos de interés y producirá cualquier otra
to; b) suspensión hasta 30 días; c) exclusión.
prueba que estimare relevante para el debido esclarecimienEl responsable del sector, área, sección u oficina, según coto del o los hechos denunciados, pudiendo ordenar el secreto
rresponda, elevará al consejo de administración un informe
del sumario cuando entienda que la trascendencia del contesumarísimo de la infracción cometida. Este informe tendrá
nido de las actuaciones pueda perjudicar la investigación o el
carácter de comprobación, que solo podrá ser revocado
resultado final de la misma.
por prueba fehaciente en contrario, la que será apreciada
Producidas las pruebas y diligenciadas con carácter de preprudencialmente por aquel órgano. Los consejeros tienen
vias las que hubiera ordenado, el instructor citará al asociado
iguales facultades que los responsables, pero no podrán
imputado con el objeto de poner en su conocimiento el cargo
aplicar sanciones individualmente.
que se le formula y lo actuado en relación con el mismo, para
Ingresando al consejo de administración un informe, una
que formule su descargo y, en su caso, ofrezca las pruebas
denuncia de un asociado o de un tercero, el presidente y
que haga a su derecho. Salvo el lapso durante el cual estuviequien lo reemplace estatutariamente, ordenará la instrucre vigente el secreto del sumario, el asociado podrá examinar
ción de un sumario, designando al asociado que asumirá
el expediente cuando lo considere pertinente.
las funciones de instructor.
El descargo podrá ser verbal o por escrito. En el primer caso,
En caso de necesidad y urgencia, el presidente o consejero
se producirá al concurrir el asociado imputado al acto de node mayor jerarquía presente en el establecimiento, depentificación del cargo a que se refiere el artículo anterior. Será
dencia o lugar de trabajo en el que ocurriera el hecho, podrá por escrito, si así lo prefiere el imputado y lo manifiesta en la
ordenar “ad-referéndum” del consejo de administración, la
misma oportunidad. A este efecto, el instructor concederá
suspensión preventiva del asociado imputado y el retiro de
un plazo perentorio de 5 días hábiles. De todo ello se dejará
este del establecimiento, dependencia o lugar de trabajo.
constancia en el acta pertinente. El silencio o las evasivas
En la hipótesis contemplada en el artículo anterior, el conse- hará presumir la verdad de los hechos que se imputan.
jo de administración, en cualquier momento, podrá dejar sin

Producida la prueba ofrecida por el asociado imputado que el
49

�instructor no hubiere considerado manifiestamente irrelevante o meramente dilatoria, y cumplidas las medidas ampliatorias que la instrucción hubiese ordenado, el instructor agregará un informe acerca de los antecedentes del asociado y,
luego de disponer el cierre del sumario, presentará las actuaciones al consejo de administración para su resolución.
El consejo de administración, en su caso, podrá disponer
la reapertura del sumario, si así lo considera necesario,
y disponer la producción de medidas para mejor proveer.
Para los casos de ausentismo, el consejo de administración
podrá reglamentar un sistema simplificado, siempre que
aseguren el descargo y la producción de la prueba ofrecida
por el asociado imputado.
Contenido de la Resolución y Graduación de la Sanción
La resolución definitiva del consejo de administración que
se dictare en un sumario deberá estar siempre fundada en
el texto expreso de la normativa vigente. La parte dispositiva deberá transcribirse en el acta correspondiente a la
sesión donde se adoptó.
Para graduar la sanción a aplicar, el consejo de administración considerará las circunstancias atenuantes o agravantes que concurrieren en cada caso. En particular, se
computará como atenuante la falta de antecedentes disciplinarios y el buen concepto general del que goce el asociado imputado. Se tendrá por agravante la reincidencia.

50

Será considerado reincidente aquel asociado que ya hubiere sido sancionado, aunque las faltas anteriores no fueran
del mismo tipo ni por causas similares a las que dieron
origen a las actuaciones en consideración.
Si el asociado imputado resultara absuelto y hubiese sido
suspendido preventivamente en relación al mismo hecho
por el cual se lo exime de culpa, la resolución del consejo
de administración ordenará que se computen como trabajados los días de suspensión al efecto de determinar los
anticipos correspondientes.
Si la sanción aplicada fuere de suspensión, pero por un
término menor al de la preventiva, en la resolución se ordenará computar como trabajados los días de suspensión
preventiva que excedan a los de la sanción.
La resolución, absolutoria o condenatoria, se comunicará
a las áreas y secciones correspondientes y se dispondrá lo
necesario para dejar constancia de esta en el legajo personal del asociado.
Una vez cumplimentadas las comunicaciones previstas por
el artículo anterior y diligenciada por medio fehaciente la
notificación al sumariado, se archivarán las actuaciones,
dejando debida constancia en las mismas y en el Libro de
Sumarios, que se llevará al efecto.
La resolución del consejo de administración, cuando absuelva o cuando aplique la sanción de apercibimiento, serán ina-

�pelables, mientras que la suspensión o la exclusión serán
recurribles por ante la asamblea, conforme lo establece
el estatuto.
Sin perjuicio de lo anterior, el asociado imputado podrá
solicitar la reconsideración de la resolución dictada por
el consejo de administración, si aporta nuevos elementos
probatorios que no hayan podido ser aportados con anterioridad al dictado de la resolución. Sin este requisito
no se dará curso al pedido de reconsideración.
En una cooperativa gráfica la progresión es:

a) llamado de atención; b) amonestación; c) suspensión;
d) exclusión.
Las causas para el llamado de atención son:
a.	 Falta de cumplimiento de órdenes de superiores
jerárquicos, siempre que éstas estén referidas a la tarea específica del asociado;
b.	 reducción de la producción debidamente comprobada;
c.	 falta de atención en el cuidado de las maquinarias,
herramientas, útiles y materia prima;
d.	 incumplimientos reiterados o permanentes de horario
sin justificación expresa;
e.	 la falta con o sin aviso, no justificada por escrito;
f.	 rebaja de la calidad de la producción por negligencia
comprobada.

La amonestación se realiza cuando hay tres llamados de
atención y la conducta no se modifica.
La suspensión se concreta cuando se acumulen en dos
años calendario sucesivos dos amonestaciones. Se puede
graduar la suspensión entre 1 y 15 días según la gravedad
de la falta. El procedimiento es el siguiente:
El consejo de administración será la única autoridad para la
aplicación efectiva de sanciones a las personas asociadas
y se regirá por las siguientes normas en cuanto al procedimiento:
Los encargados de sección, cuando un asociado cometa
alguna transgresión, elevarán un informe al Gerente Técnico quien deberá tomar nota y a su vez girará al consejo de
administración dicho informe y sus propias conclusiones a
fin de que este pueda juzgar con conocimiento de causa.
Toda resolución de penas que tome deberá obtener mayoría de votos para tener validez.
Los casos que se planteen serán tratados en forma inmediata o en la primera reunión siguiente al conocimiento del
hecho. Todo asociado inculpado tendrá derecho a notificarse
y previa firma del memorando, a presentar al consejo de administración pruebas en su descargo o reconsideración de la
sanción, debiendo tratar el consejo dicha solicitud.
Ninguno de los consejeros podrá aplicar sanciones por sí
de manera unipersonal.
51

�Sobre los derechos y beneficios
Sobre este capítulo puede incluirse la previsión de un fondo
o un porcentaje de los excedentes para cubrir necesidades del
grupo o para financiar proyectos colectivos no laborales.
También la previsión de un retiro complementario semestral
o anual. Puede ser un plus del 50% de los retiros habituales
cada 6 meses, por ejemplo.
En el caso de cooperativas gastronómicas puede incluirse el
retiro de mercadería al valor de costo y el modo en que eso
se suma o descuenta del retiro.
Otros posibles beneficios pueden ser:
•	 la provisión de la comida dentro del establecimiento en el
horario de trabajo a cargo de la cooperativa,
•	 el modo de brindar el acompañamiento en el nacimiento y
la maternidad o paternidad, incluida la adoptiva,
•	 bonificaciones por trabajo nocturno.
En caso del fallecimiento de un/a asociado/a, o de una enfermedad prolongada, se puede estipular una ayuda a la familia
garantizando por un período de tiempo el pago del equivalente
al retiro del socio cuando trabajaba o en vida u otros mecanismos para evitar que la familia no decaiga económicamente.
También la cooperativa se puede constituir como garante solidaria de las personas asociadas ante las entidades bancarias,
para las operaciones de crédito personales que gestionen los y
las integrantes por una suma máxima y si la persona asociada
no cumpliese con el pago, se le descuenta de los retiros.
52

A su vez, se pueden determinar los períodos de descanso o
tiempo para higienizarse antes de terminar la jornada laboral,
dentro del horario de trabajo estipulado (en el caso de cooperativas con horario de trabajo fijo).
Otros beneficios a incluir pueden ser las licencias por vacaciones, enfermedad corta, enfermedad crónica, casamiento,
maternidad, fallecimiento de familiar cercano, estudio o exámenes, donación de sangre, días femeninos, obligación de
concurrir como testigo en causas judiciales, mudanza, angustias,
alegrías, embarazo, conflictos existenciales, saldar algún
problema o conflicto familiar...
En cuanto a este aspecto de las licencias, se debería definir la
cantidad de días para cada causa y la forma de comprobación
(por ejemplo, certificado médico o de examen).
También debería definirse la cantidad de días del período
anual de licencia según la antigüedad y si la cooperativa puede obligar a fraccionarlas según el volumen de trabajo.
Ejemplo en una cooperativa gráfica:

En caso de enfermedad comprobada por dictamen
médico aprobado por la cooperativa, el asociado tendrá
derecho al cobro de los retiros según el convenio colectivo del sindicato gráfico, por un lapso de cuatro meses
para aquellos con una antigüedad de hasta 5 años
y por 8 meses los que superen dicha antigüedad.
Vencidos dichos plazos, y por un período de12 meses
más, el asociado percibirá el 50% de los retiros que
les correspondan.

�Ejemplo sobre las licencias, en una cooperativa gastronómica:

Art. 23: El asociado podrá tomar en concepto de licencia
ordinaria, quince días hábiles durante el año calendario.
A partir de cumplir cinco años desde su ingreso podrá
tomar 25 días hábiles de licencia ordinaria.
Los días que no se tomen durante el año, no podrán acumularse para ser utilizados al año siguiente ni generan
derecho a compensación alguna. Solo razones de funcionamiento de carácter extraordinario, que impidan al asociado
gozar de la licencia ordinaria, habilitarán a que no la tome.
El consejo de administración está facultado para dictar
las disposiciones de carácter general pertinentes.

dación de los retiros (anticipos). Cuando no se totalice el
mínimo de días previstos en el párrafo anterior, el asociado
gozará de una licencia de 1 (un) día hábil por cada 20 (veinte) trabajados en el período a computar.
Art. 27: El asociado podrá o deberá tomar su licencia anual,
según lo defina el consejo de administración, con el objetivo
de garantizar el normal desenvolvimiento de la cooperativa, de acuerdo con las entregas, los programas de trabajo
comprometidos y las sugerencias que formulen los responsables de cada sector, área o sección. El consejo tratará
que un mismo asociado no esté siempre obligado a tomar
su licencia en el mismo mes o época del año, salvo que así
lo determinen las necesidades de la cooperativa.

Art. 24: La licencia ordinaria no podrá ser tomada de una
sola vez, debiendo ser utilizada por lo menos en dos fraccio- Art. 28: Con autorización del consejo de administración, el
nes. No obstante, el consejo de administración podrá auto- asociado podrá intercambiar su período de licencia ordinarizar al asociado a tomar la totalidad de la licencia ordinaria ria con otro del mismo sector, área, sección y categoría.
de una sola vez.
Art. 29: Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 24, en
Art. 25: Al efecto de la liquidación del anticipo, se compucualquier momento el asociado puede solicitar que se le
tarán como trabajados en su tarea habitual los días que al
concedan días de licencia ordinaria, a cuenta de los que tieasociado le hubiera correspondido trabajar mientras
ne pendientes de goce. Para que esta solicitud se apruebe,
se toma la licencia ordinaria.
deberá contar con la conformidad previa del responsable
del sector, área o sección en la que trabaja el asociado.
Art. 26: El lapso máximo de la licencia ordinaria corresponArt. 30: La licencia ordinaria quedará suspendida cuando el
derá cuando el asociado hubiera trabajado, como mínimo,
asociado se enferme en el transcurso de ésta y continuará
la mitad de los días que le hubiere correspondido trabajar
cuando el consejo de administración autorice la continuaen el año calendario. Para eso, se tomarán como trabajación de la misma.
dos los días computables como tales a los fines de la liqui-

53

�Art. 31: El asociado tiene derecho al goce de licencias
especiales. Al efecto de la liquidación del anticipo, los días
de la licencia especial se computarán como trabajados
por el asociado en su tarea o función habitual.
Art. 32: Las licencias especiales se otorgan en los casos
siguientes:
a) por nacimiento de hijos: dos días hábiles a partir del día
siguiente al del nacimiento. Si se trata de una adopción,
2 días hábiles desde la efectiva entrega del menor
a los padres.
b) Por fallecimiento de familiares: padres, cónyuge o hijos:
5 días corridos; hermanos, abuelos o nietos: 2 días
corridos; suegros, yernos, nueras, tíos, sobrinos y cuñados: 1 día. Los días se contarán desde el día siguiente al
del deceso.
c) por matrimonio: 7 días hábiles, si comunicaron la fecha
con 30 días de anticipación en que contraerá matrimonio; si no lo hiciere, sólo tendrá derecho a 2 días de
licencia, dependiendo el otorgamiento de los días restantes de las necesidades de la cooperativa.
d) Por enfermedad de familiares a cargo: hasta 15 días
corridos, siempre que el familiar siga enfermo.
Serán considerados familiares a cargo el cónyuge,
los hijos y aquellos familiares que dependen de su
asistencia.
54

y cuidado del asociado. En el caso de estos últimos,
la condición de “familiar a cargo” deberá ser acreditada
por el solicitante de la licencia, por los medios que determine el consejo de administración, el cual resolverá
si se trata o no de familiar a cargo a los fines de este
inciso. El consejo de administración queda facultado para
resolver las formalidades que va a pedir y que deberá
cumplir el asociado para obtener y conservar el derecho
a la licencia prevista en este inciso.
e) Por exámenes: en la enseñanza media, terciaria o universitaria, en los planes de estudios oficiales, 2 días corridos
por examen final, con un máximo de 10 días por año.
Para tener derecho a esta licencia, el asociado deberá
acreditar que ha rendido el examen, mediante certificado
expedido por el establecimiento educativo respectivo.
Otro ejemplo en una cooperativa gastronómica:

El asociado tiene derecho a que se le computen los días en
que no pudiera prestar efectivamente su aporte de trabajo
personal, a causa de enfermedades o accidentes, como
si este aporte hubiera sido efectivamente realizado, por
un período de hasta 6 meses si no tuviera familiares que
dependan económicamente del asociado y hasta 12 meses
si los tuviera. Vencido ese tiempo y si el asociado no pudiera reintegrarse a sus tareas, podrá mantener su condición
de asociado por un año más, pero sin participación en los

�resultados económicos del período del cual se trate. Cumplido este último plazo, se procederá conforme a lo
dispuesto en el estatuto. Cuando los familiares que, bajo
juramento, el asociado declare tener a su cargo, no fueran
hijos menores de 21 años, el consejo de administración
resolverá si pueden considerarse o no al efecto de esta
normativa, a cuyo efecto podrá requerir los informes
y documentación necesaria. El consejo de administración
está facultado para resolver, con alcance general, las formalidades y obligaciones que deberá cumplir el asociado para
obtener y conservar la licencia prevista en este inciso, quedando el asociado obligado a presentar historias clínicas e
informes y someterse a controles médicos, si así se lo requiriese, conforme lo indicado por profesionales que designe
la cooperativa para atender y expedirse sobre los distintos
casos. Para conservar el derecho a la licencia, el asociado
deberá seguir los tratamientos que le sean indicados.
Cumplimiento de obligaciones impuestas por el Estado
Es conveniente disponer o instrumentar mecanismos para
facilitar y asegurar el cumplimiento por parte del asociado/a
de su aporte previsional, sus contribuciones a una obra social
o médica prepaga que asegure adecuada cobertura para la
persona asociada y su grupo familiar. La cooperativa puede
exigir que todos los integrantes estén al día con esos aportes
y contribuciones, bajo pena de sanción disciplinaria, ya que
la cooperativa es solidariamente responsable (es decir, si la

Ejemplo en otra cooperativa gráfica:

La cooperativa cubre el 50% de la visita médica a domicilio
en caso de tener que solicitarla para comprobar la causa
de haber faltado al trabajo.
En caso de enfermedad inculpable, el asociado tendrá
derecho al cobro de los retiros básicos correspondientes
a su categoría o cargo en el cual se desempeña, por un lapso
de 12 meses al 100%, y los siguientes 12 meses al 50%.
Vencido ese plazo, el consejo de administración según los
dictámenes médicos, determinará la continuidad como asociado pudiendo el consejo excluirlo (según plantea el estatuto). Quedan exceptuados de esta norma aquellas personas
asociadas que sufrieran accidentes de trabajo, en cuyo
caso el plazo se extenderá hasta las conclusiones médicas
finales; pudiendo luego el consejo de administración resolver
también su exclusión.
persona asociada no paga, deberá hacerlo la cooperativa)
respecto de las obligaciones impositivas que se deriven de la
relación asociativa. Lo mismo con relación a la libreta sanitaria actualizada.
También sería conveniente incluir una regla por la que sea
obligatorio someterse a los exámenes médicos que tengan
por objeto controlar su estado de salud física o psíquica,
cuando así lo disponga la asamblea o el/la responsable
definido por la misma.
55

�Aspectos relacionados con la igualdad de género y el cuidado
En este tema la cooperativa debería incluir como norma la
previsión de licencias o facilidades para los días en que las
asociadas tienen el período menstrual, como ya se indicó.

Otro aspecto para legislar es la organización del cuidado
de niños/as dentro de la sede de la cooperativa o el pago
de una guardería o jardín maternal.

También la previsión de licencias por maternidad, paternidad
y lactancia.

Por último, también se pueden incluir normas que garanticen
cuotas de participación mínima de mujeres en los órganos
de conducción de la cooperativa o en cargos de coordinación
de la producción, cuando los hubiere.

En una cooperativa se estableció que, si fueran ambos/as progenitores/as asociados/as, se podría alternar esa licencia entre ambos/as dos, turnándose. También se estableció tener
en cuenta durante el período de lactancia el hecho de disponer
de lugares adecuados para que eso suceda.

En una cooperativa se planteó que ocupar cargos de mando
o con mucha responsabilidad horaria puede competir con las
tareas domésticas y de cuidado. Por lo tanto propusieron modelar el modo, horarios y exigencias de esos cargos a las posibilidades de la persona.

?

Te parece necesario
instalar una guarderia dentro
de la cooperativa?
Tenemos poco lugar!

Claro que es
necesario. Somos 15 m adres,
y tambien hay 20 padres

!

pero a los hijos
de los que son padres
les c uidan los chicos
sus companeras, no hace
falta que los traigan

!

56

comentario
tipico m achista :
no hacerse cargo
de los hijos!

�Modelo de reglamento
de una cooperativa de trabajo
del rubro producción de bienes

57

�Advertencia
Incluimos el siguiente reglamento sólo a los fines de mostrar
un ejemplo ya redactado. Hay muchos artículos que en otras
cooperativas seguramente no tendrán aplicación.
Por ejemplo lo relacionado con los horarios. En este caso
se trata de una planta fabril con horarios fijos donde todos
trabajan de forma concatenada. Una empresa de servicios
periodísticos, o una editorial cooperativa puede tener
un criterio más laxo con los horarios, o hacer turnos
de atención con pocos integrantes mientras el resto
trabaja en su casa diseñando o escribiendo.
Otro ejemplo es el método de distribución de excedentes.
En este caso optaron por tomar de referencia la escala
salarial del convenio colectivo de trabajo pactado por
el sindicato del rubro de la cooperativa con la patronal
respectiva. Sin embargo, como ya dijimos, hay múltiples
criterios para decidir el modo de esa distribución, que
surjen de discusiones acerca de la justicia distributiva
a partir de ponderar cómo recompensar el esfuerzo
y al mismo tiempo no incentivar desigualdades y considerar
las diferencias existenciales de cada miembro en vez de
tomar los criterios tradicionales del mercado de trabajo..
Así como estos ejemplos hay muchos otros. Incentivamos
que en los colectivos autogestionados se estimulen estos
debates de modo tal que cada cooperativa elija los criterios
que crea más justos para la situación y contexto.
58

�De la cooperativa
ARTÍCULO 1: La cooperativa de trabajo XXX Ltda. regirá
su actividad y desarrollará operativamente su empresa
de acuerdo con lo establecido por la Ley de Cooperativas
20.337, el estatuto y el presente reglamento sin alejarse
de los valores y principios cooperativos marcos reguladores
de la entidad, buscando alcanzar un desarrollo sostenido y
sustentable en el tiempo, que permita cumplir con el objeto
de creación en términos de equidad, igualdad, democracia,
responsabilidad y solidaridad.

De las personas asociadas
ARTÍCULO 2: Toda persona mayor de 18 años que quiera
asociarse, junto con la solicitud de adhesión por escrito,
presentada al consejo de administración, deberá comprometerse a cumplir las disposiciones de la Ley de Cooperativas
20.337, el estatuto social, el presente reglamento, las resoluciones asamblearias y del consejo de administración, y a
suscribir e integrar el equivalente (una cantidad de un insumos
principal que use la cooperativa), integrando como mínimo el
5% del capital suscripto al momento de la asociación
y el resto en un tiempo no superior a 5 años.
ARTÍCULO 3: Toda persona aspirante a ingresar como asociado/a deberá cumplir con un período de prueba no menor a
3 meses, ni mayor a 6 meses y a realizar y aprobar un curso
de concientización cooperativa e introducción a la empresa
de la economía social, al cabo de los cuales, acreditada su
idoneidad laboral y espíritu cooperativista, el consejo de ad-

ministración procederá a considerar y aprobar en su caso, el
ingreso como persona asociada a la cooperativa. El plazo de
referencia quedará sujeto a cualquier modificación legislativa
que establezca un plazo diferente.
ARTÍCULO 4: Las personas asociadas se comprometen a
prestar su trabajo personal y su esfuerzo propio dentro de una
empresa social, que se enmarca en la doctrina cooperativista,
para desarrollar su objeto de la mejor manera posible, en términos de productividad, cumplimiento y eficiencia. Entendiendo
y aceptando la responsabilidad conjunta, la participación activa
y el compromiso para gestionar la empresa cooperativa.
ARTÍCULO 5: Las personas asociadas entienden el carácter
asociativo y se comprometen a respetar la Organización,
buscando su continuidad en el tiempo, absteniéndose en
actitudes y opiniones siempre que exista un interés contrario
al de la cooperativa. Primando de esta forma en todos los
aspectos el interés general por encima del interés particular.
ARTÍCULO 6: Son derechos de las personas asociadas:
a.	 Ser elector/a y elegido/a para el desempeño de los diferentes cargos en los marcos que establece el estatuto
social y el presente reglamento interno
b.	 Con la firma del veinticinco por ciento (25%) del total de
las personas asociadas, se podrá solicitar la realización de
asambleas extraordinarias. Esta convocatoria deberá expresar concretamente los puntos del Orden del Día y deberá
ser enviada al consejo de administración. La misma deberá
realizarse dentro de los 30 días de solicitada en concor59

�dancia con lo que marca el estatuto social. Si la asamblea
ordinaria se realizase dentro de los 90 días de realizado
el pedido, el consejo de administración podrá denegarla,
debiendo incluir los puntos solicitados dentro del orden del
día de la asamblea ordinaria.

b.	 Preservar el orden, la armonía y la disciplina dentro de la
cooperativa, evitando incurrir en riñas o discusiones entre
personas asociadas o frente a clientes o terceras personas,
de modo de no afectar la producción en horario de trabajo y
de preservar la imagen cooperativista.

c.	 Solicitar a la Sindicatura información sobre la marcha de
la cooperativa y la verificación de los Estados Contables.

c.	 Cumplir con el horario establecido, debiendo marcar tarjeta de entrada y salida. Podrá retirarse transitoriamente del
lugar de trabajo con justificación de causa, previa autorización del consejo de administración y/o encargado de sector y/o gerente y deberá cumplir con el requisito de marcar tarjeta con respecto al horario de salida y de regreso.

d.	 Gozar de un período anual de licencias (vacaciones) acorde
a su antigüedad.
e.	 Realizar aportes al sistema jubilatorio, y a una obra social
como monotributistas o monotributistas sociales.
f. 	 Contratar y mantener un seguro de accidentes personales
y un seguro de vida.
f.	 Podrán retirarse voluntariamente de la cooperativa, dando
aviso por escrito con 30 días de antelación por lo menos.
Al retirarse se le reintegrarán los aportes efectivamente
realizados en cuotas sociales durante su permanencia
como persona asociada. En el caso que la persona asociada renunciante tuviera deudas pendientes con la
cooperativa, a la suma de referencia se le deducirá
el importe que corresponda.
ARTÍCULO 7: Son obligaciones de las personas asociadas:
a.	 Acatar y hacer respetar el estatuto social, el reglamento
interno, las resoluciones del consejo de administración
y las resoluciones emanadas de las asambleas.
60

d.	 Tener asistencia y puntualidad perfecta, realizando bien la
tarea que se le asigne, desempeñándose según los principios
de solidaridad, compañerismo y cooperación mutua.
También es obligación cumplir con los índices de productividad y metas fijadas por la cooperativa.
e.	 Concurrir y participar activamente en la discusión
de los problemas que afecten a la cooperativa, tratando
de aportar ideas y/o sugerencias que hagan posible
encontrar soluciones adecuadas a cada cuestión planteada.
f.	 Comunicar con suficiente anticipación la ausencia al trabajo
y la fecha estimada de reingreso de modo claro, o al menos
dentro de las 3 primeras horas del día en que la ausencia
se produzca, debiendo luego justificar ante el consejo de
administración, o la persona encargada de la sección el
motivo de la falta. Si el motivo aludido no es a criterio del
consejo de administración suficiente para haber motivado
la ausencia al trabajo la misma podrá ser injustificada.

�g.	 En caso de que la ausencia al trabajo se deba por causa
de una festividad, trámites, un viaje u otra situación que
se pueda planificar con anticipación, se debe comunicar y
solicitar la autorización del consejo, 4 días hábiles antes del
evento para que se pueda conseguir un reemplazo. Sólo se
autorizará la ausencia en estos casos siempre que no se
afecte el normal desenvolvimiento de la cooperativa y de los
procesos productivos. En estos casos el consejo de administración debe fundamentar la negativa.
h.	 Abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y energizantes
en los horarios de trabajo, dentro y fuera de la cooperativa.
i.	 Prestar tareas más allá del horario habitual y aún en días
feriados, cuando necesidades urgentes o extraordinarias
en la cooperativa así lo requieran. Ese esfuerzo extraordinario podrá ser requerido por el consejo de administración,
por las personas encargadas, quien tenga a cargo la gerencia o quien se encuentre a cargo de la producción en
ese momento en función del plan de producción establecido.
j.	 Aportar su colaboración permanente para asegurar la
continuidad del trabajo en los distintos sectores de la cooperativa, lo cual implica que finalizada una tarea dentro del
horario habitual se preste apoyo a otras personas que aún
no han finalizado las suyas siempre que lo solicite el consejo
de administración, las personas encargadas o quien tenga
a cargo la gerencia.
k.	 Someterse periódicamente a exámenes médicos cuando
así lo disponga el consejo de administración de acuerdo
con lo que establece la legislación vigente con el objeto
de preservar su salud física y psíquica. Este requisito será

indispensable de cumplir para quienes aspiran a ingresar
como personas asociadas de la cooperativa.
l.	 Recibir todas las notificaciones de cualquier tipo que provengan de la jerarquía o de una autoridad institucional y
notificar el haber comprendido firmando copia de éstas,
lo cual no implica aceptación del contenido. Si la persona
asociada no se notificara de ésta forma se considerara
que está teniendo una falta grave.
m.	Abstenerse de fumar en los lugares que determine el consejo de administración de acuerdo con las normas
de calidad, y las normas de bioseguridad e higiene.
n.	 Usar todos los elementos de trabajo y/o protección que
indican las leyes de seguridad e higiene y disposiciones
legales de protección del medio ambiente.
o.	 Denunciar al consejo de administración cualquier cambio
de domicilio bajo apercibimiento de tenerse por notificadas
todas las decisiones y resoluciones cursadas en el obrante
en el legajo de la cooperativa de no mediar dicha denuncia.
p.	 Realizar los cambios de trabajo de un plantel a otro
dentro de la cooperativa sin poder retirarse de su puesto
hasta que la persona que debe hacer el reemplazo llegue.
q.	 Denunciar ante el consejo de administración, cualquier
hecho cometido por personas asociadas o no, que ponga
en peligro los intereses y funcionamiento de la cooperativa,
o los intereses de las personas asociadas.
r.	 Realizar los cursos sobre cooperativismo que el consejo
de administración destinó a las personas asociadas para un
mejor conocimiento y progreso de la empresa cooperativa.
61

�s.	 Ser responsables por la calidad y cantidad de su producción,
debiendo obtener la máxima eficiencia de los elementos
a su cargo, procurando y promoviendo el cuidado y la
esmerada atención de éstos.

De los Retiros
ARTÍCULO 10: Se fijan las siguientes categorías y jerarquías,
atentas a las necesidades de la cooperativa:

t.	 Mantendrán el orden, la disciplina y acatarán las órdenes de
sus superiores en lo referente a las tareas propias del taller,
sin que ello implique menoscabo alguno de sus derechos.

•	 Presidente, Secretario, Tesorero: retirarán un 15% más
del retiro normal previo a asumir las funciones de consejero durante el tiempo que ejerza el cargo.

u.	 Toda persona asociada está obligada a vigilar de forma
constante la marcha de la cooperativa y la conducta de
sus representantes legales.

•	 Encargados: Retirarán un porcentaje más del fijado sobre
la categoría profesional más alta del sector, que conste
en la Convención Colectiva (del rubro que corresponda),
de acuerdo a las siguientes categorías:

ARTÍCULO 8: Para el reembolso de cuotas sociales, se desEncargado General: 103%
tinará no menos del 5% y un máximo del 10% del capital inteEncargado de Sector: 62%
grado conforme el último balance aprobado, y se atenderán
las solicitudes por riguroso orden de presentación. Los casos •	 Categorías Profesionales: retirarán de acuerdo con las
que no puedan ser atendidos con dicho porcentaje, lo serán
categorías contempladas en la Convención Colectiva para
en ejercicios siguientes por orden de antigüedad. Las cuotas
(el rubro o sector que corresponda).
sociales pendiente de reembolso devengarán un interés equiARTÍCULO 11: Antigüedad: a partir de su ingreso a la cooperavalente al 50% de la tasa fijada por el Banco de la Nación
tiva, las personas asociadas percibirán un adicional por antiArgentina en sus operaciones de descuento.
güedad, equivalente al 1% por año sobre los retiros básicos
Del Consejo de Administración
de cada persona asociada, por jornada laboral de 9 horas,
con un tope máximo de 30 años.
ARTÍCULO 9: Quienes integran el consejo, en cumplimiento
de sus funciones, son responsables del orden, disciplina
y de la buena marcha de la cooperativa, dando permanente
publicidad de sus actos, ya sea mediante la exhibición de las
actas, la confección de informes, edición de boletines informativos o cualquier otro medio que sirva para tal fin.
62

ARTÍCULO 12: Horas trabajadas: se considerarán simples
hasta 198 horas mensuales, pasando esa cantidad las horas
extras se pagarán a un valor un 50% mayor. En caso de tener
que trabajar los sábados después de las 13 hs, domingos o
feriados el valor de la hora extra será el doble de la simple.

�ARTÍCULO 13: Formación : La formación técnica y cooperativa
de las personas asociadas es un aspecto estratégico al desarrollo de la Empresa.
En el marco de los planes de trabajo y de desenvolvimiento
de la misma se faculta al consejo de administración a elaborar diversos planes de formación técnico empresarial,
ya sea a través de iniciativas propias o en el marco de las
asociaciones empresarias o del movimiento cooperativo o
de convenios con escuelas, universidades o cualquier otro
medio idóneo para tal fin.
ARTÍCULO 14: Es facultad del consejo de administración
elaborar cursos de capacitación de la especialidad para
aspirantes a ingresar al período de prueba para poder
asociarse a la cooperativa.
ARTÍCULO 15: El consejo de administración determinará
mediante planillas para qué cursos, luego de comprobar la
idoneidad del concursante, éste recibirá una compensación
para el desarrollo de sus actividades.
Los planes de formación se distinguen en tres tipos:
•	 P erfeccionamiento técnico y productivo : Se realizará bajo la
tutela de una persona asociada con mayor experiencia sobre la tarea productiva dentro del establecimiento de
la cooperativa. La misma tendrá la finalidad de aumentar
la cantidad y calidad de la producción, así como el cuidado
de las máquinas.

•	 C apacitación profesional : se realizará en instituciones
que proporcionen certificación sobre el curso realizado.
La misma tendrá como finalidad capacitar a la persona
asociada que los desee en oficios, profesiones o especializaciones que contribuyan al desarrollo de sus actividades
o signifiquen un recurso adicional para la cooperativa.
La acreditación de dicha capacidad por parte de la persona
asociada podrá ser remunerada con un plus a determinar
por el consejo de administración siempre y cuando dicha
persona asociada adquiera una responsabilidad extra sobre
las tareas normales que correspondan a su categoría.
•	 Capacitación cooperativa: se dictarán cursos de formación
cooperativa confeccionados por el consejo de administración,
así como instituciones afines al cooperativismo. Las mismas
tendrán el objetivo de fortalecer y reafirmar el espíritu de
las personas asociadas en los principios del cooperativismo
con el fin de aumentar y mejorar la participación
y el compromiso de éstas con la empresa cooperativa.
ARTÍCULO 16: Las horas que demanden los cursos de capacitación serán reconocidas como hora trabajada
siempre y cuando se desarrollen dentro de la jornada
laboral establecida. En caso de que las horas de capacitación se desarrollen fuera de dicha jornada, las mismas
no serán reconocidas como hora trabajada.
Los costos de los cursos de capacitación, así como los
viáticos serán absorbidos por la cooperativa.
63

�ARTÍCULO 17: Los montos de los retiros fijados podrás ser
modificados por el consejo de administración, ad referéndum
de la asamblea, siguiendo la tendencia y proporcionalidad
que se advierta en la plaza respecto de los aumentos de
retribuciones, así como por propio criterio y/o acuerdos internos a los mismos fines.
GLOSARIO: Ad Referéndum
Significa que un acuerdo o decisión queda condicionada
y no es definitiva hasta que un órgano superior lo ratifique
o apruebe. En las cooperativas puede ser ad referéndum
del consejo de administración o de una asamblea
ARTÍCULO 18: Al calcular los retiros de excedentes, no se
descontarán los días de ausencia por enfermedad, siempre
que la misma sea comprobada, para lo cual servirá como
única acreditación un certificado médico.
Cuando el consejo de administración lo estime necesario podrá designar un médico para realizar una segunda consulta.
ARTÍCULO 19: En caso de enfermedad inculpable (es decir,
aquellas que no tienen relación con la actividad laboral),
la persona asociada tendrá derecho a los retiros básicos correspondientes a su categoría o cargo en el cual se desempeña, por un lapso de 12 meses al cien por ciento (100%).
Durante los siguientes 12 meses será la asamblea la que
determinará el derecho a retiro de excedentes y el consejo de
64

administración, de acuerdo con los dictámenes médicos, determinará la continuidad como persona asociada.
Quedan exceptuadas de esta norma aquellas personas asociadas que sufrieran accidentes de trabajo, en cuyo caso el
plazo se extenderá hasta las conclusiones médicas finales,
pudiendo de acuerdo a las mismas, el consejo de administración tomar las resoluciones que pudieran corresponder, pero
cualquiera sea la resolución deberá previamente intimar a la
persona asociada a tramitar la jubilación por incapacidad.
ARTÍCULO 20: En concordancia con el artículo 19 para
los casos en que la asamblea deba expedirse sobre el derecho
de retiro de excedentes y su porcentaje, deberá renovar criterio todos los años y el mismo recaerá para todas las personas
asociadas que se encuentren en la misma situación.
Sólo recién después de intimarlo a que tramite la jubilación
por incapacidad y darle un plazo para concretar dicho trámite
se lo dará de baja de la cooperativa.
ARTÍCULO 21: Se determina que los retiros semestrales
extraordinarios que se distribuyen entre las personas asociadas (lo que sería equivalente al aguinaldo para la actividad privada) no superarán el cincuenta por ciento (50%) de los retiros
básicos habitualmente mensuales. El consejo de administración
lo pondrá a disposición de acuerdo con las posibilidades
económicas de la cooperativa. El presente artículo se aplicará
para casos futuros, no afectando los derechos adquiridos
por las personas asociadas que forman parte de la cooperativa
al momento de aprobar el presente reglamento.

�ARTÍCULO 22: Para la distribución de los excedentes del fin
f.	 Por exámenes de quienes cursen estudios primarios, secundel ejercicio –y una vez reservados los porcentajes para la
darios o universitarios, los días en que aquellos se realicen.
constitución de reservas y fondos (determinados por el artículo
La persona asociada aportará el certificado expedido por
42 la Ley de Cooperativas 20.337)–, el remanente se distribuirá
las autoridades docentes, en el cual consten dichos días.
entre las personas asociadas considerando una jornada laboral g.	 Las asociadas en trance de maternidad: por 90 días que
de 9 horas diarias de la siguiente forma:
serán tomados por la asociada antes y después del parto
de acuerdo con su elección. Durante el período de lactana) Para las personas asociadas que formaban parte de la
cia gozará de 2 horas diarias durante 6 meses después
cooperativa a la fecha de la aprobación de este reglamendel parto.
to, la distribución se hará considerando a todos dentro de
la categoría más alta que fija el artículo 10 del presente
h.	 Por donación de sangre: 1 día, debiendo la persona asoreglamento.
ciada acreditar tal donación mediante certificado expedib) Para las personas asociadas que hayan ingresado con posterioridad, los excedentes de fin de ejercicio se repartirán
de acuerdo con la categoría que efectivamente revistan.

De las Licencias
ARTÍCULO 23: Los días de licencia que no sufrirán descuentos
de los retiros mencionados en el artículo 10, serán los siguientes:
a.	 Por fallecimiento de padre, madre, hermanos, cónyuge
o hijos: 3 días
b.	 Por fallecimiento de abuelos, nietos, tíos y padres, madres,
hermanos, o hijos políticos: 1 día.
c.	 Por nacimiento de hijos: 3 días, uno de ellos hábil.

do por la entidad sanitaria donde lo hubiera hecho.
i.	 Por obligación de concurrir como testigo en casos judiciales.
j.	 Los días de Feriado Nacional.
k.	 Por matrimonio de un familiar directo: 1 día. Deberá aportar la fotocopia del acta de casamiento.
ARTÍCULO 24: Gozarán de un Período Anual de Vacaciones
que serán días corridos a saber:
a.	 De 14 días corridos cuando siendo la antigüedad mayor
a 6 meses no exceda de 5 años.
b.	 De 21 días corridos cuando siendo la antigüedad mayor
de 5 años no exceda de 10.

d.	 Por fallecimiento de un familiar cuyo sepelio tenga lugar a
c.	 De 28 días corridos cuando siendo la antigüedad mayor
una distancia superior a los 100 km. del lugar de residencia,
de 10 años no exceda de 20.
un día adicional.
d.	 De 35 días corridos cuando la antigüedad exceda de 20
e.	 Por contraer matrimonio, 14 días corridos.
años.
65

�ARTÍCULO 25: Debido al carácter estacional de la empresa,
el consejo de administración podrá programar y fraccionar
las licencias según las necesidades de la cooperativa; será
considerada falta grave no cumplir con las decisiones del
consejo respecto de la programación de las licencias.
Para los casos de marido y mujer o concubinos que sean
personas asociadas a la cooperativa y requieran acogerse
a la licencia anual simultáneamente debe ser aceptado salvo
que cause perjuicio en el funcionamiento de la cooperativa.
En ese caso por resolución fundada el consejo puede negarse.

De la jubilación de las personas asociadas
y exclusión por incapacidad
ARTÍCULO 26: Se fija la edad jubilatoria en concordancia con
la que determina la ley para la actividad privada: 60 años para
la mujer y 65 años para el hombre, más un año para gestionar el trámite jubilatorio y dar la baja en la AFIP.
Cuando el asociado de la cooperativa reúna los requisitos necesarios para jubilarse, el consejo de administración lo deberá
intimar a que realice los trámites pertinentes, extendiéndole
los certificados de servicios prestados como asociado y demás
documentación necesaria a esos fines.
A partir de ese momento, el asociado mantendrá su condición
de tal y seguirá prestando servicios, hasta el momento de la
obtención definitiva de la jubilación y por un plazo máximo
de un año si no obtiene el beneficio.
66

Una vez obtenida la jubilación, tendrá derecho al reembolso
del Capital Integrado de acuerdo con las disposiciones de este
reglamento, el estatuto de la cooperativa y las disposiciones
de la ley 20.337.
ARTÍCULO 27: En caso de que la persona asociada que haya
cumplido la edad correspondiente a la jubilación manifieste
de forma fehaciente al consejo de administración su voluntad
de continuar trabajando en la cooperativa, este podrá exigirle
un dictamen médico que acredite la capacidad física y mental
del mismo para poder continuar prestando su trabajo en la
cooperativa. El mismo deberá realizarse con un cuerpo médico el cual será determinado para cada caso por el consejo
de administración.
En caso de que el dictamen médico sea favorable, se pondrá
a consideración de la asamblea y se necesitará su aprobación para la continuidad de la persona asociada en la cooperativa, en dicho caso se extenderá la condición de persona
asociada, como criterio máximo, por un período de 5 años,
momento en que deberá retirarse definitivamente.
Todos los años debe repetirse el examen médico para evaluar la condición física y mental de la persona asociada para
determinar su continuidad por el plazo restante.
ARTÍCULO 28: Cuando el consejo de administración tome
conocimiento, o tenga indicios ciertos de que una persona
asociada ha perdido la aptitud física o mental para desempeñar sus tareas, deberá iniciar el sumario correspondiente,

�dando traslado del mismo a la persona asociada para que
esta realice el descargo y disponiendo que se realicen los
estudios pertinentes, por profesionales idóneos.

ARTÍCULO 31: Las sanciones serán notificadas por escrito
y graduadas en el siguiente orden:
a.	 Llamado de atención.
b.	Apercibimiento.
c.	 Suspensión de hasta 30 días.
d.	Exclusión.

La persona asociada no puede negarse a concurrir a las juntas médicas o médicos que disponga el consejo de administración. En caso de que la persona asociada no se presente a
La persona asociada deberá firmar como constancia la recepdicha junta será considerada falta grave.
ción de las notificaciones sin que ello implique conformidad.
Constatada la incapacidad por el personal médico, el consejo
ARTÍCULO 32: Será objeto de llamadas de atención quienes
de administración, ad referéndum de la asamblea, conforme
incurrieran en:
el artículo 16 del estatuto, está facultado para excluir a la
persona asociada por dicha causa, ello siempre que no hubie- a.	 Falta de cumplimiento de órdenes de superior jerárquico,
siempre que estén referidas a las tareas específicas de la
ra otras tareas o funciones que pudiera cumplir esa persona
persona asociada.
de acuerdo a la incapacidad resultante.
b.	 Reducción de producción debidamente comprobada.
ARTÍCULO 29: La persona asociada que fuere excluida por
c.	 Falta de atención en el cuidado de las máquinas, herraincapacidad, mantendrá la condición de tal hasta tanto obtenga
mientas, útiles y materia prima.
por parte del estado su beneficio jubilatorio ordinario
d.	 Incumplimientos reiterados o permanentes de horario,
o su beneficio por incapacidad y por un plazo máximo de un año.
sin justificación expresa.
La cooperativa debe extender a la persona asociada la certifie.	 La falta con o sin aviso, no justificada por escrito.
cación de servicios por el tipo de tareas que realizó en la coof.	 Baja de la calidad de la producción por negligencia comprobada.
perativa y demás documentación necesaria a esos fines.
g.	 No utilización de elementos de seguridad.

De las sanciones

ARTÍCULO 30: El incumplimiento de los deberes y obligaciones
dará lugar a la aplicación de sanciones que se medirán según
su gravedad e importancia, lo que surgirá de actuaciones sumariadas que evaluará y resolverá el consejo de administración.

ARTÍCULO 33: Serán objeto de apercibimiento aquellas personas asociadas que sufrieran llamadas de atención hasta
la tercera instancia, corroborados por escrito, sin que ello
modifique su actitud.
La misma prescribirá pasados los 2 años calendarios.
67

�ARTÍCULO 34: Serán objeto de suspensión aquellas personas
asociadas que acumulen dentro de los 2 años calendarios, 2
apercibimientos.
Las suspensiones se graduarán de 1 a 30 días de acuerdo
con la gravedad de la falta.
ARTÍCULO 35: Serán objeto de exclusión las personas asociadas que incurran en alguna de las causas siguientes:
a.	 Haber acumulado una tercera suspensión
b.	Robo, hurto o participación en ellos, si están debidamente
comprobados.
c.	 Mala utilización o aplicación, así como la no conservación
de los bienes patrimoniales de la cooperativa, con una
actitud dolosa, debidamente comprobada.
d.	Desobediencias graves y reiteradas a las resoluciones
y disposiciones del consejo de administración debidamente
comprobadas.
e.	 Recibir comisiones o cualquier otra utilidad en las compras
o ventas que realice la cooperativa, comprobadas como
prebendas de usufructo personal.
f.	 Promover escándalos o riñas dentro del establecimiento
de la cooperativa.
g.	 Agresión a otra persona asociada cualquiera sea su jerarquía.
h.	 Iniciar juicios, acciones legales o cualquier acción de otra
índole en contra de la cooperativa, salvo sus derechos
de recursos (es decir, impugnar resoluciones internas
o judiciales o actos administrativos en contra suya).
68

En caso de exclusión, la persona asociada tiene derecho
a seguir el proceso de apelación ante la asamblea, según
lo establece el estatuto.
Sumario
ARTÍCULO 36: En todos los casos de inconducta de la persona
asociada, que dé lugar a la aplicación de las sanciones
de suspensión o exclusión, obligatoriamente se instruirá
un sumario que asegure a la persona asociada su legítimo
derecho de defensa.
Es obligación de las personas asociadas, de los encargados
o encargadas de sector y/o de quienes tienen roles gerenciales denunciar ante el consejo de administración cualquier
conducta de una persona asociada para la que se haya previsto una sanción en este Reglamento.
Si no denuncia esa conducta la persona que omitió la denuncia
recibirá también la sanción que correspondía a la conducta que
no denunció.
ARTÍCULO 37: Conocida en forma directa por el consejo de
administración o por denuncia de las personas asociadas
o de terceros, una de las conductas pasibles de sanción,
el/la presidente o quien lo reemplace de acuerdo al Estatuto,
ordenará la instrucción del Sumario en un plazo no mayor
a 48 horas hábiles de denunciada la conducta, para lo que
deberá designar al consejero que asumirá las funciones de
instructor. También podrá ser designado instructor quien
cumpla el rol de asesor legal de la cooperativa.

�Jorgito, me estas cargando?
Es la quinta vez que faltas en el mes!
y me avisas encim a a las 3 de la tarde. . .
estamos con un atraso
en las entregas. yyyy
Ya tuviste dos yy
apercib imientos este mes.
Te voy a hacer suspender!
leete el reglamento!!
?

!

!

!!

69

�ARTÍCULO 38: En caso de que la gravedad de la falta lo
aconseje, quien esté a cargo de la presidencia o el consejero o consejera de mayor jerarquía que esté presente en la
sede o en el establecimiento de la cooperativa en el que ocurriera el hecho, podrá ordenar “ad referéndum” del consejo
la suspensión preventiva de la persona asociada imputada
y su retiro del establecimiento por el tiempo que estime
conveniente o hasta la finalización del sumario.
ARTÍCULO 39: En el caso del artículo anterior, el consejo en
cualquier momento podrá dejar sin efecto dicha medida.
ARTÍCULO 40: La suspensión será por una cantidad de días
corridos (cada cooperativa determinará cuántos), salvo que
el consejo de administración por resolución debidamente
fundada considere razonable extender la medida hasta la
finalización del sumario.
Es conveniente y aconsejable que el sumario no se extienda
más allá de treinta (30) días hábiles.
ARTÍCULO 41: Quien instruya el sumario lo abrirá y le fijará
un plazo de 72 horas a la persona asociada para que realice
su descargo y ofrezca la prueba que le permita defenderse;
el descargo deberá ser realizado por escrito y presentado al
quien realice la instrucción.
La apertura del sumario y el plazo para hacer el descargo
serán notificados personalmente o por carta documento.
ARTÍCULO 42: Quien realice la instrucción procederá a
requerir los informes que considere necesarios, podrá citar
70

a las personas que pudieran aportar elementos de interés
y producirá toda otra prueba que le parezca relevante para
esclarecer los hechos denunciados.
ARTÍCULO 43: Quien instruya el sumario podrá decretar
el secreto de sumario cuando estimare que la trascendencia
del contenido de las actuaciones pudiera perjudicar la investigación o el resultado final de la causa.
ARTÍCULO 44: Quien instruya el sumario podrá citar al
imputado para pedirle que amplíe el descargo que presentó
o pedirle aclaraciones, a fin de completar el sumario.
ARTÍCULO 45: Con la prueba ofrecida por el o los imputados
y habiendo cumplido con las medidas ampliatorias necesarias que el instructor o instructora hubiese ordenado, éste
agregará un informe acerca de los antecedentes disciplinarios
de la o las personas asociadas involucradas y, luego de decretar
el cierre de sumario, sugerirá la medida disciplinaria que a
su buen entender y saber corresponde aplicar, elevando las
actuaciones al consejo de administración para su resolución.
ARTÍCULO 46: Una vez que las las actuaciones estén en
poder del consejo de administración, éste podrá, si lo estima
conveniente a los fines de poder resolver el cxaso, solicitar
al instructor una ampliación del sumario. En caso contrario,
resolverá qué hacer con la información que ya tenga.
El consejo de administración expedirá su resolución
en un término no mayor a cinco (5) días de recibido el sumario
con su dictamen.

�ARTÍCULO 47: Las resoluciones del consejo, absolutorias
o condenatorias, se notificarán por escrito, personalmente
o mediante envío de telegrama colacionado o carta
documento. Se debe dejar constancia de las mismas
en los legajos personales de las personas imputadas.

Sumario especial para los casos de ausencia sin aviso
ARTÍCULO 48: Para los casos de ausentismo el consejo
de administración deberá cursar una intimación por carta
documento a la persona asociada para que retome las tareas.
Si la misma no tiene un resultado positivo, deberá disponer
directamente la exclusión de la persona asociado sin necesidad
de sumario previo, registrando la misma en un acta del
consejo de administración y en el legajo de la persona excluída.

De las resoluciones
ARTÍCULO 49: Las resoluciones definitivas del consejo de
administración que se dicten en los sumarios deberán ser
siempre fundadas en el texto expreso de la normativa vigente.
La parte dispositiva deberá consignarse en el libro de Actas
de Consejo.
ARTÍCULO 50: Para graduar las sanciones que se puedan
aplicar, el consejo deberá considerar las circunstancias
atenuantes y/o agravantes en cada caso.
Un atenuante será la falta de antecedentes disciplinarios
y el buen concepto general que se tenga de la persona

asociada. Un agravante será si se dieron conductas
similares en el pasado: si ya hubiese sido objeto de sanción,
aunque la o las faltas anteriores no fueran del mismo tipo
que las que dieron origen al nuevo sumario.
ARTÍCULO 51: Si la persona imputada que fuere absuelta
hubiese sido suspendida preventivamente por el mismo
hecho por el que se lo exime de culpa, la resolución
del consejo al efecto deberá ordenar que se le paguen
los anticipos de retorno correspondiente a todo el tiempo
de la suspensión, como si efectivamente hubiese trabajado
durante ese lapso.
ARTÍCULO 52: Si la sanción aplicada fuera la suspensión,
pero por un término menor al de la suspensión preventiva,
en la resolución del consejo éste ordenará efectivizar
los anticipos de retorno correspondiente a la diferencia
en tiempo, en forma similar a la contemplada en el artículo
anterior.
ARTÍCULO 53: Si no se encuentra ningún imputado en el
sumario, de modo que no se pueda absolver o condenar a
persona humana alguna, el consejo ordenará sobreseer las
actuaciones, aunque podrá adoptar medidas para garantizar
la seguridad o resguardo del patrimonio y de las personas
asociadas.
ARTÍCULO 54: Una vez cumplida la notificación quien sea imputado/a se procederá al archivo de las actuaciones, dejando
constancia de que se archivaron en el mismo sumario y en el
libro de sumarios que se llevará al efecto.
71

�ARTÍCULO 55: La persona asociada disconforme con la sanción, o con el llamado de atención o apercibimiento que se
le haya aplicado podrá solicitar su reconsideración ante el
consejo de administración y en caso de recibir una sanción
de suspensión o exclusión podrá apelar ante la asamblea.

Disposiciones generales
ARTÍCULO 56: Las personas asociadas deberán cumplir
las siguientes disposiciones generales
Queda establecido que en el caso de que la persona asociada
sufra alguna indisposición dentro del horario de trabajo y que
debido a ello tenga que ausentarse para atenderse, dicha
salida no tendrá descuentos.
El horario establecido para las personas asociadas será: (cada
cooperativa definirá los horarios según el tipo de actividad que
desarrolle). Según las necesidades de la cooperativa, estos horarios podrán ser modificados por el consejo de administración.
La persona asociada dispondrá de un período de descanso
de quince (15) minutos para el desayuno y de treinta (30)
minutos para el almuerzo.
Las jornadas laborales se extenderán de lunes a viernes salvo
necesidad de producción, en cuyo caso podrá modificarse
mediante disposición del consejo de administración.
Cuando la persona asociada tenga cita programada con el
médico o clínicas adheridas en el horario de trabajo, por una
sola vez al mes no sufrirá descuento, debiendo tratar de sa72

car turnos por fuera del horario laboral. En caso de que
requiera retirarse más de una vez al mes por este motivo,
deberá requerir autorización al consejo de administración
quien determinará si realiza o no la excepción.
Las personas asociadas que realicen reemplazo de alguien
de mayor jerarquía o categoría, percibirán una bonificación
sobre sus retiros igual a la diferencia existente entre lo
normalmente percibido y el retiro del trabajador a quien
reemplaza y por el tiempo que realice dicho reemplazo.
Se le otorga al síndico titular un tiempo de 3 horas
semanales fuera de sus tareas normales para que pueda
abordar con mayor dedicación sus tareas específicas
e independientemente de que en cualquier circunstancia
deba tomar intervención en asuntos que le son propios
tal cual lo señala la ley de cooperativas 20.337, el estatuto
y el presente reglamento.
En caso de que el Síndico cumpla sus tareas específicas por
fuera de su jornada habitual de trabajo, y que esto se pueda
comprobar, las mismas serán reconocidas como horas
trabajadas. Esta medida alcanza al síndico suplente en caso
de que por cualquier razón deba reemplazar al titular.

�Régimen interno de faltas
en una cooperativa de trabajo

73

�74

�Sobre el tema que trataremos en este apartado ya fuimos
adelantando información. Al enumerar los temas que
se pueden reglamentar incluyendo ejemplos de diversas
cooperativas, vimos las causas que pueden llevar a la exclusión
definidas por una cooperativa gráfica, y el régimen disciplinario
de una cooperativa gastronómica. En el reglamento tipo que
acompañamos justo antes de este apartado también pueden
consultarse secciones donde se tratan algunas causas
de exclusión, sanciones y el procedimiento para realizar los
sumarios (artículos 29 a 55).
Estos temas nos parecen cruciales porque en ellos se origina
la mayor cantidad de conflictos que llegan a juicio en tribunales
del fuero laboral y que afectan luego el patrimonio y, en algunos
casos, la continuidad de las cooperativas de trabajo.
Antes de analizar qué sanciones existen y cómo pueden aplicarse
en una cooperativa de trabajo, es necesario entender algunas
cuestiones que diferencian a estas cooperativas de otros
modos de organización del trabajo, para entender mejor
el tema y evitar que se cometan errores que pueden derivar
en esos litigios.
Lo primero que debemos saber es que existen en el ámbito
privado (no estatal) dos formas en que las personas pueden
relacionarse en materia laboral: en relación de dependencia
o en relación asociativa.

La gran diferencia entre ambas es que en la primera quien
ejecuta el trabajo hace sus tareas bajo la dependencia o
subordinación y en beneficio de otra persona (quien lo emplea). Es decir que en las relaciones laborales existe:
•	 una subordinación técnica, ya que quien contrata decide
cómo y cuándo debe hacerse el trabajo,
•	 una subordinación económica, dado que el empleador o la
empleadora tienen en última instancia la decisión acerca
de cómo y con cuánto remunerarán las tareas que haga su
personal, si bien deberían respetar la ley de contrato de
trabajo y el convenio colectivo del sector, y
•	 una subordinación jurídica teniendo en cuenta que el/la empleador/a puede obligar a quienes trabajan bajo su mando
a cumplir ciertas condiciones, como la vestimenta, o sancionarles por su conducta, si bien algunas de estas condiciones las debería negociar con el sindicato respectivo.
Por el contrario, en una cooperativa rige el principio
asociativo, en tanto “una cooperativa es una asociación
autónoma de personas que se han unido voluntariamente
para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones
económicas, sociales y culturales comunes por medio
de una empresa de propiedad conjunta y controlada
democráticamente”4.

4. Según la Alianza Cooperativa Internacional, en su Declaración sobre Identidad y Principios Cooperativos, adoptados en Manchester en 1995.

75

�Podemos notar, entonces, que en una relación de dependencia los trabajadores y trabajadoras dependen técnica,
jurídica y económicamente de quien los emplea, mientras
que en una cooperativa la asociación entre los trabajadores
y trabajadoras es autónoma, voluntaria y democrática
sin depender de nadie.
Esta diferencia es muy importante para analizar cuándo y
cómo se puede sancionar a una persona asociada por haber
cometido una falta, incumplido con sus obligaciones o haber
causado un daño a la cooperativa.

CUMPLIR CON EL PROCEDIMIENTO:

Sólo podrá sancionarse a una persona asociada si se sigue el
mecanismo previsto en la ley de cooperativas, el estatuto y el
reglamento interno. Esto es así porque los trabajadores y las
trabajadoras en asamblea –donde poseen todos los mismos derechos–, definieron conjuntamente un estatuto y un reglamento
donde especificaron los mecanismos que se deben seguir para
poder sancionar a un compañero. Así, antes de sancionar a un
compañero será preciso ver en el estatuto y/o reglamento interno cuál es el procedimiento a cumplir. Por eso mismo se debe
atender a esta cuestión a la hora de redactar el reglamento.

ALGUNOS PRINCIPIOS QUE SIEMPRE DEBERÁN CUMPLIRSE

DEBE EXISTIR CAUSA SUFICIENTE:

A diferencia de lo que sucede en el caso de que exista una
relación de dependencia, en una cooperativa no puede despedirse o suspender a una persona asociada sólo por la voluntad
de quien la emplea, porque de hecho no hay nadie que cumpla
con ese rol. En definitiva, en una cooperativa no puede despedirse a una persona asociada.

A diferencia de lo que ocurre en los trabajos en relación
de dependencia, donde quien emplea puede despedir a un/a
empleado/a porque cree que es ineficiente, porque ya no es
necesario su aporte de trabajo o porque simplemente no le
gusta cómo trabaja, en una cooperativa eso no es posible.
Efectivamente, en una cooperativa sólo podrá sancionarse a
un asociado por las conductas previstas en el estatuto o en el
reglamento interno como aquellas que justifican una sanción.

Como en una cooperativa todos los trabajadores y trabajadoras
poseen los mismos derechos, incluso aquellos que forman parte
del consejo de administración, nadie puede tomar la decisión
de sancionar o expulsar a nadie de la cooperativa por su sola
voluntad y criterio.
Esto no quiere decir que no pueda sancionarse o excluir
a un asociado, sino que, para poder hacerlo, siempre deberán
cumplirse los siguientes principios:
76

Puede ser que en el reglamento se haya
escrito algo general como causa para sancionar. Por ejemplo: “por conductas que
atenten contra la cooperativa” o “cuando la
persona asociada incumpla con sus obligaciones”.
En estos casos deberá evaluarse si la conducta del
asociado se encuadra en alguna de tales definiciones.

�Esto nos lleva al siguiente principio.
PRINCIPIO “PRO ASOCIADO/A”:

Los juzgados laborales, con el propósito de defender a la parte
más vulnerable, siempre van a considerar que la razón la tendrá
el más débil en caso de dudas sobre si la causa para la sanción fue justa o no. En este caso el más débil sería la persona
sancionada. Y todo/a asociado/a que sufra una suspensión
o exclusión puede demandar judicialmente a la cooperativa
para que la medida sea rectificada, como veremos luego.
Por eso es importante que, antes de aplicar una sanción,
se cumplan siempre los procedimientos establecidos y se
escriban de forma clara y suficiente cuáles han sido los
motivos que llevaron a la decisión de aplicar una sanción
describiendo su gravedad. A su vez se deberá documentar
el procedimiento, y de ser posible, se recopilará la mayor
cantidad de pruebas.
Ante la duda sobre si la persona asociada es culpable
o inocente de determinada conducta, y si no hay pruebas
fehacientes, es recomendable no sancionarla.
PRINCIPIO DEL DERECHO A LA DEFENSA:

Muy ligado al principio anterior, resulta el hecho de que antes
de aplicar cualquier sanción la misma deberá ser comunicada
a la persona asociada sancionada y se le dé a esta la oportunidad de defenderse y expresar si considera justa o no la
aplicación de la sanción en cuestión.

RAZONABILIDAD:

Si bien resulta evidente, es preciso tener en cuenta que toda
sanción que se aplique debe guardar relación con la falta cometida. Así, no podrá excluirse a una persona asociada por llegar
tarde un día al trabajo. Eso sí, de considerarse pertinente, por
el motivo que fuere, puede decidirse aplicar una sanción más
leve a la que establece el estatuto y/o el reglamento interno.
Para justificar la razonabilidad, es importante ir registrando
en un legajo o historia laboral el comportamiento de cada
trabajador y trabajadora a lo largo del tiempo. Quizás no se
justifique sancionar a una persona asociada por llegar tarde
un día, pero sí sancionarla si ese día resulta la décima ausencia injustificada en 2 meses, si la conducta se repite con cierta
periodicidad y afecta de manera crítica la producción o la
prestación del servicio.
Los principios recién expuestos deberán ser tenidos siempre
en cuenta, en la medida en que sea posible, y son los que
regirán todo el tema de sanciones.
SOBRE LAS SANCIONES
Ahora sí, habiendo visto algunas cuestiones generales podemos adentrarnos en cómo funcionan las sanciones en una
cooperativa de trabajo.
Como ya vimos, los tipos de sanciones y los motivos por los
que pueden aplicarse deben establecerse en el estatuto y en
el reglamento interno, si es que este último se hubiera redactado e inscripto en el INAES.
77

�Mientras la cooperativa no cuente con un reglamento interno
aprobado por el INAES que regule los tipos de sanciones
y el procedimiento para su aplicación deberemos guiarnos
únicamente por lo que dice el estatuto.

causales para aplicar un llamado de atención:

Es preciso tener en cuenta que cada estatuto y/o reglamento
es distinto. En este manual analizaremos los casos más
comunes, tomando como base para ello el modelo de estatuto
del INAES (al final del documento transcribimos los artículos
de ese estatuto modelo relacionados con sanciones y sumarios).

b) 	No cumplimiento de las actividades de trabajo pautadas
por puesto de trabajo debidamente comprobada.

Insistimos en que el reglamento interno no debe contradecir
a la ley de cooperativas ni al estatuto ya que su función es la
de regular de manera más precisa lo que se fijó en el estatuto.
LOS TIPOS DE SANCIONES
Como vimos, la inmensa mayoría de estatutos y reglamentos
internos reconocen cuatro tipos de sanciones:
a.	 Llamado de atención
b.	Apercibimiento
c.	 Suspensión de HASTA 30 días
d.	Exclusión
a. Llamados de atención:
Son las sanciones más leves que pueden aplicarse a un
asociado. El estatuto modelo de INAES no posee un detalle
exhaustivo de las causales para su aplicación. Eso suele
incorporarse en el reglamento interno. En el modelo que se
adjunta como Anexo II vemos que se establecen como
78

a) 	Falta de cumplimiento de órdenes dadas por quienes
cumplen roles jerárquicos, siempre que esté referida a las
tareas específicas de la persona asociada.

c) 	Falta de atención en el cuidado de las herramientas, máquinas, útiles y materia prima.
d) 	Incumplimiento reiterado o permanente de horario,
sin justificación expresa.
e) 	La falta con o sin aviso, no justificada por escrito.
f) 	 Rebaja de la calidad de la producción por negligencia
comprobada.
b. Apercibimientos:
El apercibimiento es una sanción más grave y formal que
el llamado de atención. Suele aplicarse por los mismos
motivos que el llamado de atención, pero después de repetir
varios llamados de atención.
Esta sanción no tiene una consecuencia directa en el trabajo
o en los retiros de la persona asociada, sino simplemente
opera para que quede registrado un antecedente formal
para el caso de que esa persona vuelva a cometer la misma
u otras faltas. En el ejemplo de reglamento interno adjunto
vemos que corresponde un apercibimiento cuando se recibe
un tercer llamado de atención, por la comisión de una misma
o de varias faltas diferentes.

�También corresponde señalar que se fija un período de tiempo a nuestras entidades cooperativas tienen que ver con la coopara recibir aquellos llamados de atención. Es decir que,
peración, la solidaridad y la ayuda mutua.
según el ejemplo, sólo podrá apercibirse a alguien si recibe tres
Excluir a una persona asociadoa es, en algún punto, la última
llamados de atención durante los dos últimos años.
opción que debe pensarse, e implica que esa persona no puede trabajar bajo esos principios.
c. Suspensión:
La suspensión sí tiene una consecuencia directa en el trabajo
de quien recibe la sanción, en tanto implica que esa persona
no puede presentarse a prestar tareas y, por lo tanto, no
percibirá el retiro correspondiente a ese período de tiempo.
La cantidad de días de suspensión será definida al momento
de decidir suspender al trabajador de acuerdo con la falta
cometida. Las causas para suspender pueden estar expresadas en el reglamento o estatuto y/o aplicarse cuando se
acumulen varios apercibimientos en un período de tiempo.
En el modelo de artículos de sanciones se establece que
serán objeto de suspensión aquellas personas asociadas
que acumulen dentro de los dos años calendario, dos apercibimientos y que las suspensiones se graduarán de uno a
treinta días de acuerdo con la gravedad de la falta.
d. Exclusión:
Ésta es la más grave de todas las sanciones, porque quien
la recibe y es excluido pierde su condición de asociado/a de
la cooperativa y todos sus derechos adquiridos.
Al interior de la entidad, la exclusión de un asociado demanda
la necesidad de realizar un fuerte análisis de las relaciones
internas ya que, como es bien sabido, los principios que rigen

Nunca deberá referirse a la exclusión
como “despido”, propio de la relación
de dependencia, y es MUY importante
que antes de excluir a una persona asociada se cumplan
con todos los requisitos establecidos en el estatuto
además de documentarse con cuidado. De lo contrario,
la cooperativa podría sufrir un juicio laboral por parte del
asociado que podría implicar pagar una indemnización,
lo que sólo corresponde en los casos en que existe una
relación de dependencia.
El art. 14 del modelo de estatuto del INAES establece que
tanto la exclusión como la suspensión sólo podrán decidirse
por las causales establecidas en el estatuto y el reglamento.
A continuación, en los arts. 15 y 16 del mismo estatuto,
se especifica que sólo podrá excluirse a un/a asociado/a
cuando existan las siguientes causas:
a) 	Incumplimiento grave o reiterado de las disposiciones
del presente estatuto o de los reglamentos sociales.
b) 	Incumplimiento grave o reiterado de las obligaciones
contraídas con la cooperativa.
79

�c) 	Faltas de disciplina graves o reiteradas.
d) 	Comisión de cualquier acto grave que perjudique moral
o materialmente a la cooperativa, en especial en sus
relaciones con terceros con motivo de la prestación
de sus servicios profesionales.
e) 	Pérdida de la aptitud física o intelectual para el desempeño de las tareas.
f) 	 No presentarse a prestar su trabajo personal sin causa
justificada, después de haber sido intimado a tal fin por
la cooperativa.
Por su parte, el artículo 67 del modelo de reglamento interno
(ver Anexo II) dice que serán objeto de exclusión las personas
asociadas que incurran en algunas de las siguientes causas:
a) 	Haber acumulado una tercera suspensión.
b) 	Robo, hurto, participación comprobada en ellos.
c) 	Mala utilización y/o aplicación, así como la no conservación de los bienes patrimoniales de la cooperativa,
con una actitud dolosa debidamente comprobada.
d) 	Desobediencias graves y reiteradas a las resoluciones y
disposiciones del consejo de administración debidamente
comprobadas.
e) 	Promover escándalos o riñas dentro de establecimiento
de la cooperativa.
f) 	 Agresión a otro asociado cualquiera sea su jerarquía.
f) 	 Iniciar juicio, acciones legales o cualquier acción de otra
índole en contra de la cooperativa, salvo sus derechos
de recursos.
80

Robar, pelearse,
romper equipos
a proposito, no dar bolilla
a lo que todos decidieron...
y pensar que hay companeros
que p refi eren mir ar par a
otro lado . . . dicen q u e "no s e
q uieren po n er la go rr a" . . .

Pero si no
sancionamos al que
sabotea se ira limando
el espiritu solidario del
pro yecto cooperativo

Como vemos, la sanción de exclusión sólo podrá ser aplicada
en aquellos casos en que exista una falta de suma gravedad
o bien en aquellos casos en que la falta no fuese grave, pero
se hayan repetido las faltas con cierta frecuencia. Estas son
las sanciones más graves que puede aplicar el consejo de
administración.
Veamos ejemplos prácticos donde se reflejan esas causales
que se listan a continuación:

�Causal

Algunos ejemplos a modo orientativo

Incumplimiento grave o reiterado de las disposiciones
del presente estatuto o de los reglamentos sociales.

Haber robado una maquinaria que pertenece
a la cooperativa.

Incumplimiento grave o reiterado de las obligaciones contraídas con la cooperativa.

No avisar sobre cambios reiterados de domicilio a efectos
de que la cooperativa pueda ubicarlo y notificarlo cuando
sea necesario.

Faltas de disciplina graves o reiteradas.

Dirigirse a sus compañeros o compañeras con insultos.

Comisión de cualquier acto grave que perjudique moral
o materialmente a la cooperativa, en especial en sus
relaciones con terceros con motivo de la prestación
de sus servicios profesionales.

No haber manejado las maquinarias de la cooperativa
con el cuidado necesario echando a perder la producción
o rompiendo la misma.

Pérdida de la aptitud física o intelectual para el desempeño
de las tareas.

Haber tenido un accidente que no permita que la persona
pueda continuar con sus tareas.5

No presentarse a prestar su trabajo personal sin causa
justificada, después de haber sido intimado a tal fin por
la cooperativa.

No concurrir a trabajar en reiteradas oportunidades sin
causa ni aviso alguno generando una pérdida económica
a la cooperativa por no poder cumplir con un cliente.

Fuente: elaboración propia en base a causales fijadas en estatuto modelo de INAES
5. Con respecto a esta causal de exclusión, si bien se encuentra en el estatuto modelo del INAES, consideramos que la misma es contraria a
los principios y valores cooperativos. De hecho, la Ley de discapacidad obliga que, al ser la cooperativa una entidad privada, un 5% de quienes
trabajan deberían ser personas con alguna discapacidad funcional como modo de lograr la integración sociolaboral de esa población.

81

�Vale aclarar que en el estatuto modelo del INAES las obligaciones que tiene una persona asociada son:

al procedimiento que deberá seguir el consejo de administración
para aplicar una sanción.

a.	 integrar las cuotas suscriptas;

Compartimos un ejemplo de procedimiento:

b.	 cumplir los compromisos que contraigan con la cooperativa;

a.	 Quienes están encargados de una sección, cuando una
persona asociada cometa alguna falta, elevarán informes
al consejo de administración y sus propias conclusiones
a fin de que pueda juzgar con conocimiento de causa.
Ello no sería necesario en caso de que la conducta sancionable sea evidente o en el caso de ausencias o faltas,
pues no se requiere la elevación del informe.

c.	 acatar las resoluciones de los órganos sociales,
sin perjuicio del derecho de recurrir contra ellas en la
forma prevista por este estatuto y por las leyes vigentes;
d.	 mantener actualizado el domicilio, notificando fehacientemente a la cooperativa cualquier cambio del mismo;
e.	 prestar su trabajo personal en la tarea o especialidad
que se le asigne y con arreglo a las directivas
e instrucciones que le fueren impartidas.
Esto es importante tenerlo presente ya que los incumplimientos a los que estás sometidas las personas asociadas están
vinculados con sus obligaciones.
EL MECANISMO PARA APLICAR SANCIONES
Salvo en una ínfima cantidad de cooperativas, cuyo estatuto
y/o reglamento interno dijese algo distinto, es el consejo
de administración el responsable del orden, la disciplina
y de la buena marcha de la cooperativa, por lo que será
la única autoridad con facultades para la aplicación efectiva
de sanciones a las personas asociadas.

b.	 Si el consejo de administración decide aplicar una penalidad, para tener validez deberá obtener mayoría de votos
de quienes lo integran. Ninguno de los consejeros o consejeras podrá aplicar sanciones por su propia cuenta.
c.	 Los casos que se planteen serán tratados en forma inmediata o en la primera reunión siguiente al conocimiento
del hecho. Toda persona asociada inculpada tendrá
derecho a notificarse y a presentar al consejo de administración pruebas en su descargo y/o pedir reconsiderar
la sanción, debiendo tratarse por el órgano antedicho.

Como vemos, se respeta el derecho a defensa y se expresa
la necesidad de notificar al asociado o la asociada sobre
lo decidido. Así, esa persona sancionada deberá firmar
la constancia de que recibió la notificación, sin que ello
Como hemos mencionado reiteradamente es el estatuto y,
implique conformidad, pues tiene aún la posibilidad de efectuar
de existir, el reglamento interno quienes regulan todo lo relativo un descargo.
82

�Imaginemos que el consejo de administración advierte que
una persona asociada utiliza su celular en el horario de trabajo desatendiendo la producción. En ese caso, si se decide
sancionar tal conducta, se deberá tratar el asunto en una
reunión de consejo y labrar un acta sobre su decisión.
Éste sería el ejemplo:

ACTA DE CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN N° 23
En la Ciudad de Buenos Aires, a los 14 días del mes de enero de 2014 y siendo las 14 hs se reúne
el consejo de administración de la Cooperativa de Trabajo Salud Total Ltda. en su sede social junto con
la sindicatura para tratar el siguiente punto del temario:
- Llamado de atención a realizarse al asociado Juan Barba.
Abierto el acto, toma la palabra el presidente quien manifiesta que el mes pasado este consejo de
administración resolvió que las personas asociadas no podían utilizar su celular en el horario de producción debido a que de ese modo se desatendía el trabajo, para ello se realizó una nota que se colocó en la
cartelera y en ella se informó que todas aquellas personas asociadas que no cumplieran con lo decidido
serían pasibles de llamados de atención. Es así como una semana luego de colocar la nota el asociado
Juan Barba procedió a continuar utilizando el teléfono lo que motivó que el encargado de producción le
advirtiera de lo que estaba realizando y este cesó en el uso. La siguiente semana el asociado realizó el
mismo hecho por lo cual el encargado de producción elevó una nota a este consejo para que realice el
llamado de atención respectivo.
Ante esta nota el secretario convocó al asociado Juan Pérez para que hiciera su descargo por escrito quien
se negó.
Analizados todos los antecedentes y luego de una breve discusión se decide por unanimidad aplicarle
un llamado de atención al asociado Juan Barba.
Sin más asuntos que tratar y siendo las 16 hs se da por finalizada la reunión.
83

�Como vemos, en este caso se decide convocar a la persona
asociada a hacer su descargo antes de decidir la sanción a
aplicar. En tal caso, la persona aún tendrá el derecho de solicitar, por escrito, que se reconsidere la sanción.
Es importante señalar que, si bien la ley y los estatutos
modelo de INAES no imponen la obligación al consejo de
administración de labrar un acta en este tipo de sanciones,
recomendamos que la misma sea confeccionada por cuestiones
de legalidad y a fin de evitar futuras impugnaciones, en especial
en aquellos casos en que la aplicación de una sanción procede
cuando se reiteran muchas faltas.
Luego de adoptada la decisión, se podría cursar la siguiente
nota al asociado, guardando la copia firmada:

Buenos Aires, 15 de enero de 2014
Por medio de la presente lo notifico de la sanción de llamado
de atención aplicada por este consejo de administración
mediante acta N° 23 del 14 de enero de 2014.
En caso de que considerase pertinente solicitar al consejo
que reconsidere la decisión adoptada, podrá hacerlo por escrito
en el plazo de 15 días corridos.

LOS CASOS DE SUSPENSIÓN Y EXCLUSIÓN:
LA OBLIGACIÓN DEL SUMARIO INTERNO
Véase que en el modelo de estatuto del INAES, en el caso
de que se desee tratar la posibilidad de suspender o excluir
a una persona asociada deberá seguirse un procedimiento
más complejo mediante la apertura de un sumario, donde
se deberá garantizar el derecho del asociado o la asociada a
ofrecer, producir prueba y formular su descargo.
Un sumario es una investigación que intenta determinar
la responsabilidad interna de las personas asociadas por
el incumplimiento del estatuto o el reglamento interno de
la cooperativa. Esta investigación determinará si al asociado
o a la asociada debe sancionarse con una suspensión o una
exclusión. De nuevo recomendamos que, antes de adoptar
una medida, se estudie bien el tema.
Todo hay que ponerlo por escrito. En primer lugar se debe
notificar a la persona asociada que se le abrió el sumario y
cuáles son sus posibilidades de defensa y/o de ofrecer pruebas
que respalden el rechazo a esa acusación de que es objeto.
El INAES no ha regulado el procedimiento para instruir
un sumario. En el presente documento recomendamos
que sigan los siguientes lineamientos:
El sumario debe realizarse por escrito siguiendo un orden
cronológico.
Sugerimos que el sumario sea reservado, no se difunda
ni se comparta, hasta que se realice el informe final, a partir
del cual el consejo de administración aplicará luego la sanción.

84

�El sumario se inicia mediante un acta de consejo de administración que ordena la formación de un sumario, designa a
una o varias personas denominadas “sumariantes” para llevar
adelante la investigación y fija el plazo durante el cual deberá
investigar y realizar el informe quién o quiénes lleven adelante
el sumario. Se recomienda que quienes asuman el rol de sumarianbates integren la cooperativa pero no pertenezcan
al consejo de administración

También sugerimos permitir que el o las personas asociadas
investigadas propongan medidas de prueba.
Esto también debería quedar escrito.

Esta acta que inicia el sumario debe notificarse por escrito
a la persona asociada “sumariada” o investigada.

designa al
sumariante

acta ejo de
n
u
ns
En
de co stración
ni
admi apertura
se da umario
al s
Notifica
al sumariado
que se le abrió
el sumario

INVESTIGADOR/A

PERSONA
ASOCIADA QUE SE
ENCUENTRA BAJO
ANÁLISIS PARA
EVALUAR SI HAY
QUE SANCIONARLA
CON SUSPENSIÓN
O EXCLUSIÓN

85

�Quien lleva adelante la investigación podrá citar las veces
que considere necesario a la persona asociada sumariada
para que declare.

c.	 Las condiciones personales del sumariado o la sumariada
que puedan tener influencia para determinar la mayor
o menor gravedad de la sanción.

Recomendamos hacerle conocer las causas por las que
se le inició el sumario y el hecho que se le atribuye.

d.	 La conclusión sobre si se ha probado o no la existencia
de un hecho que motive una sanción y sus atenuantes,
si los hubiera.

La persona asociada sumariada puede negarse a declarar,
sin que eso signifique una presunción en su contra y se le
debe informar que cuando lo considere necesario puede ampliar su declaración cuantas veces quiera hacerlo.
En cada caso deberá realizarse un acta donde se incluyan las
preguntas realizadas y las respuestas dadas por la persona sumariada, así como la prueba que se le haya puesto a disposición.
La persona asociada sumariada debe leer el acta para ver
si acuerda con la redacción, y en todo caso corregirla con el
sumariante, y firmarla.

Una vez realizado el informe preliminar, se debe notificar
al sumariado o la sumariada para que dentro de los siguientes
10 días corridos pueda acceder a todas las actuaciones
realizadas, presentar su descargo y proponer nuevas
medidas de prueba a aplicarse.
Ante esto quien realice el sumario puede evaluar el ofrecimiento
de realizar nuevas pruebas y desestimarlas si esas medidas
no fueren conducentes para el objeto del sumario.

Una vez finalizada la etapa anterior –ya sea por que venció
Una vez finalizadas todas las averiguaciones o medidas para
el plazo sin que el sumariado o la sumariada haya presentado
el esclarecimiento del hecho que se investiga, quien realice el
un descargo, o porque habiéndolo presentado se ejecutaron
sumario finalizará el procedimiento con un informe preliminar
las medidas solicitadas para sumar prueba a su favor–
lo más preciso posible. Se recomienda que este informe incluya: el o la sumariante concluirá el sumario y realizará un informe
a.	 El relato de los hechos investigados, con las circunstancias final que será notificado a la persona sumariada y elevado al
que lo rodearon (el contexto en el que se produjo, las causas, consejo de administración para que aplique la sanción que
los supuestos de los que se partió para decidir las acciones considere necesaria.
realizadas, las consecuencias probables si esas acciones no Si el responsable de hacer el sumario piensa que el plazo que
se ponían en marcha si corresponde, etc.).
le dio el consejo de administración para hacerlo debe ampliarse
b.	 La valoración de los elementos de prueba reunidos.
86

puede solicitarlo por escrito para que el consejo lo amplíe.

�PUEDEN CITAR AL
SUMARIADO PARA
QUE DECLARE

sumariaDO/A

sumariante /S

REALIZAN LA
INVESTIGACIÓN

REALIZAN UN
INFORME
PRELIMINAR

SE LE NOTIFICA
PARA QUE VEA LOS
INFORMES, REALICE
UN DESCARGO
Y APORTE
NUEVAS PRUEBAS

NOTIFICA
LA DECISIÓN
AL/A SUMARIADO/A

EL CONSEJO
DECIDE SI
SANCIONA

SI CONSIDERAN
NECESARIO PONEN EN MARCHA
NUEVAS MEDIDAS DE PRUEBA

ELABORAN EL
INFORME
FINAL

LO ENTREGAN AL
CONSEJO DE
ADMINISTRACIÓN

87

�Finalmente, en el caso de que el consejo de administración
decida la suspensión y/o exclusión, la persona asociada tiene
derecho de apelar ante la asamblea ordinaria o ante una
asamblea extraordinaria, por escrito y dentro de los 30 días
de ser notificado de la decisión de su exclusión adoptada por
el consejo de administración.

Para hacerlo, basta que sea por escrito, sin necesidad de
respetar ningún tipo de procedimiento ya que rige la libertad
de formas. La única exigencia es que sea presentado en el
plazo previsto y por escrito.

Se adjuntan como anexos modelos de las piezas más importantes para llevar adelante la exclusión de un/a asociado/a.
En este caso por la agresión física a otra persona asociada.

La ley de cooperativas dispone que:

DEFENSA DE LA PERSONA ASOCIADA
Una vez que se realizó el acta de consejo de administración
con la sanción aplicada y se notificó a la persona asociada,
y con la finalidad de respetar el derecho de defensa de todas
las personas asociadas, ésta si lo desea podrá en el plazo
de 30 días corridos presentar ante el consejo de administración su correspondiente solicitud para que la asamblea
reconsidere la sanción impuesta. Vencido el plazo la sanción
quedará firme y consentida.

88

LA PERSONA ASOCIADA EXCLUIDA. QUÉ SE LE DEBE PAGAR

“ARTÍCULO 36.- En caso de retiro, exclusión o disolución,
las personas asociadas sólo tienen derecho a que se
les reembolse el valor nominal de sus cuotas sociales
integradas, deducidas las pérdidas que proporcionalmente les correspondiera soportar.”
Esto significa que una vez finalizado el sumario y decidida la
exclusión de la persona asociada se le debe abonar en efectivo
únicamente el capital social realmente aportado a la cooperativa a su valor nominal. Esto significa que no debe aplicarse
ningún coeficiente de actualización ni tasa de interés.

�ANEXO I - ARTÍCULOS PERTINENTES DEL MODELO DE ESTATUTO DEL INAES
QUE EL REGLAMENTO NO PUEDE CONTRADECIR

ARTÍCULO 12º: Son obligaciones de las personas asociadas:
a) Integrar las cuotas sociales suscriptas;
b) Cumplir los compromisos que contraigan con la cooperativa;
c) Acatar las resoluciones de los órganos sociales, sin perjuicio del derecho de recurrir contra ellas en la forma
provista por este estatuto y por las leyes vigentes;

ARTÍCULO 14º: Las sanciones de suspensión y exclusión se
aplicarán por las causales establecidas en este estatuto y el
reglamento que en su consecuencia se dicte, previo sumario
que garantice al asociado el debido proceso. 
ARTÍCULO 15º: La sanción de exclusión sólo se aplicará
en los casos siguientes:

d) Mantener actualizado el domicilio, notificando fehacientemente a la cooperativa cualquier cambio del mismo;

a) Incumplimiento grave o reiterado de las disposiciones del
presente estatuto o de los reglamentos sociales;

e) Prestar su trabajo personal en la tarea o especialidad que
se le asigne y con arreglo a las directivas e instrucciones
que le fueren impartidas. 

b) Incumplimiento grave o reiterado
de las obligaciones contraídas con la cooperativa;

ARTÍCULO 13º: El consejo de administración podrá aplicar
a las personas asociadas las sanciones siguientes:

d) Comisión de cualquier acto grave que perjudique moral o
materialmente a la cooperativa, en especial en sus relaciones con terceros con motivo de la prestación de sus
servicios profesionales. 

a) llamado de atención;
b) apercibimiento;
c) suspensión hasta treinta días;
d) exclusión. 

c) Faltas de disciplina graves o reiteradas;

ARTÍCULO 16º: El consejo de administración podrá excluir
a las personas asociadas, también, en los casos siguientes:
89

�a) Pérdida de la aptitud física o intelectual para el desempeño
de las tareas;
b) No presentarse a prestar su trabajo personal sin causa
justificada, después de haber sido intimado a tal fin por la
cooperativa. 
ARTÍCULO 17º: En cualquiera de los casos mencionados
en los artículos 14, 15 y 16, el asociado afectado por la
medida podrá apelar, sea ante la asamblea ordinaria
o ante una asamblea extraordinaria, dentro de los treinta
días de la notificación de la medida.
En el primer supuesto, será condición de admisibilidad
del recurso su presentación hasta treinta días antes
de la expiración del plazo dentro del cual debe realizarse
la asamblea ordinaria.
En el segundo supuesto, la apelación deberá contar con el
apoyo del diez por ciento (10%) de las personas asociadas,
como mínimo.

90

La asamblea extraordinaria deberá realizarse dentro de los
30 días corridos contados a partir de la interposición fehaciente del recurso.
El recurso tendrá efecto devolutivo. 
ARTÍCULO 18º: Salvo el llamado de atención, las demás
sanciones se registrarán en el legajo personal del asociado apercibido, suspendido o excluido. En caso de que la
sanción fuere apelada se registrará, además, la resolución de la asamblea al respecto.
El asociado puede retirarse voluntariamente, al finalizar
el ejercicio social dando aviso con treinta días de anticipación. Para ejercer tal derecho deberá notificar por escrito
su decisión al consejo de administración.
La renuncia deberá ser resuelta dentro de los treinta días
de la fecha de presentación y no podrá ser rechazada salvo que se resolviera su expulsión.

�ANEXO II – MODELOS PARA APLICAR LA EXCLUSIÓN DE UNA PERSONA ASOCIADA
INICIO DE SUMARIO POR EXCLUSIÓN
ACTA DE CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN N° 24
En la Ciudad de Buenos Aires, a los 14 días del mes de
enero de 2014 y siendo las 14 hs. se reúne el consejo
de administración de la Cooperativa de Trabajo Salud
Total Ltda. en su sede social para tratar el siguiente
punto del temario:
- Apertura del sumario al asociado Pablo Pérez
El secretario informa que en virtud del reporte realizado por el encargado de la sección corte en el cual
se informa que el asociado Pablo Pérez ha agredido
físicamente a otro asociado en virtud de una discusión
que han tenido se procede a la apertura de un sumario
el cual será llevado adelante por la asociada Eleonora
González quien se desempeña como dobladora en el
turno noche. Se le otorga un plazo de 10 días hábiles
para que realice el informe preliminar.
Sin más asuntos que tratar y siendo las 16 hs. finaliza
la reunión.
FIRMA DE MIEMBROS DEL CONSEJO

ACTA DE DECLARACIÓN DEL ASOCIADO PABLO PEREZ
El día 18 de enero de 2014 en la sede social de la Cooperativa de Trabajo Salud Total Ltda. procedo a tomarle
declaración al asociado Pablo Pérez previa lectura de las
actuaciones realizadas hasta la fecha, a saber:
•	 Informe realizado por el encargado de la sección corte
por los hechos ocurridos el 14 de mayo a las 10 hs.
•	 Declaración del asociado Facundo Fernández quien declara haber sido agredido por el asociado Pablo Pérez.
•	 Declaración de las asociadas Valeria Rodríguez y Marta
Martínez, testigos del hecho.
Luego de la lectura de los documentos mencionados el asociado Pablo Pérez declara que el día de los hechos estaba
trabajando en la sección corte cuando el asociado Fernando
Fernández lo agredió por el aspecto de su uniforme. Se defendió de esa ofensa pegandole una trompada en la cara. No
tuvo la intención de quebrarle la nariz pero fue merecido.
Sin más asuntos que querer declarar y siendo las 12 horas
se da por finalizada la declaración.
FIRMA DEL SUMARIANTE 	

FIRMA DEL SUMARIADO
91

�INFORME PRELIMINAR
Por medio de la presente pongo a consideración del
consejo de administración del presente informe preliminar
por los hechos acaecidos el día 14 de enero a las 10
horas en la sección corte de la Cooperativa de Trabajo
Salud Total Ltda.
Hechos investigados:
En el presente sumario se investigó si el día 14 de enero
a las 10 horas en la sección corte el asociado Pablo Pérez
golpeó al asociado Facundo Fernández y las razones para
realizar dicho acto.
Elementos de prueba recolectados:
Se obtuvo copia del informe del encargado de sección
por el hecho investigado y se tomó declaración al asociado Facundo Fernández con fecha 15 de enero de 2014.
En la misma fecha se tomó declaración a dos asociadas
que fueron testigos del hecho, a saber, las asociadas
Valeria Rodríguez y Marta Martínez. Finalmente, el día
18 de enero se tomó declaración al sumariado, asociado Pablo Pérez.
Valoración de los elementos de prueba:
En todas las medidas realizadas se pudo constatar la
veracidad del hecho transcurrido, a saber, que el asocia92

do Pablo Pérez golpeó al asociado Facundo Fernández.
Cuando se indagó respecto a los motivos todos los testigos,
así como el sumariado coinciden en que fue debido a
un comentario que el asociado Fernández le realizó al
asociado Pérez respecto a que su uniforme estaba sucio
no habiendo ningún otro motivo más que el enunciado.
Condiciones personales del sumariado:
El sumariado es un asociado con un año de antigüedad
en la cooperativa, de la lectura de su legajo personal se
puede observar que desde sus inicios ha tenido diversos
llamados de atención por agresiones verbales a sus compañeras. No se vislumbra ninguna condición especial que
pueda justificar la agresión que se está investigando en
el presente.
Conclusión:
De la prueba recolectada queda demostrado el hecho
investigado.
Sin más que agregar, se procede a elevar el presente
informe con todas sus actuaciones al consejo de administración para que evalúe la sanción a aplicar.
FIRMA DEL SUMARIANTE

�NOTIFICACIÓN DEL INFORME PRELIMINAR
AL SUMARIADO
Me dirijo a usted en mi carácter de presidente del
consejo de administración de la Cooperativa de Trabajo
Salud Total Ltda, en el marco del sumario interno
“Pablo Pérez s/exclusión”.
En atención a que se ha recibido el informe preliminar
realizado se procede a informarle que puede tomar
vista de lo actuado, así como del informe para que
en el plazo de 10 días proceda a realizar descargo
y a proponer nuevas medidas a ser realizadas.
Finalizado el plazo indicado o una vez realizadas las
medidas propuestas y aprobadas por el Sumariante,
el consejo de administración dispondrá, previo informe
final, la sanción a ser aplicada.

ACTA DE CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN N° 25
En la Ciudad de Buenos Aires, a los 10 días del mes de
marzo de 2014 y siendo las 14 hs. se reúne el consejo
de administración de la Cooperativa de Trabajo Salud
Total Ltda. en su sede social para tratar el siguiente
punto del temario:
Consideración del informe final respecto al sumario
del asociado Pablo Pérez.
El Secretario informa que se ha vencido el plazo para
que el asociado Pablo Pérez haya realizado un nuevo
descargo y/o propuesto nuevas medidas por lo que
se procede a considerar el informe final del sumariante.
Se ha analizado cuidadosamente tanto el informe como
las medidas realizadas considerando este consejo
que el hecho ha sido probado y que no existe ninguna
causal que pueda considerarse como un atenuante
por lo que se decide por unanimidad excluir al asociado
de la cooperativa desde el día de la fecha.
Se instruye al tesorero a notificar la resolución y depositar el capital social integrado por el asociado.
Sin más asuntos que tratar y siendo las 16 hs. finaliza
la reunión.
FIRMA DE MIEMBROS DEL CONSEJO
93

�Los siguientes Anexos III y IV fueron incluidos en la Resolución INAES 4960/2022 publicada el 22 de octubre de 2022.
Los artículos están numerados entre paréntesis pero antecedidos por xx, ya que su número definitivo dependerá de la
ubicación de este articulado dentro del total del reglamento a elaborar.

ANEXO III - REGLAMENTO DE ORGANIZACIÓN DE COMISIONES INTERNAS

CREACIÓN DE COMISIONES INTERNAS

COMISIONES

ARTÍCULO xx (1): La cooperativa de trabajo xxxx Ltda. Desarrollará sus actividades de acuerdo a la Ley 20.337, el estatuto social y el presente reglamento interno, estando los
mismos encuadrados dentro de las normas y principios cooperativos.

ARTÍCULO xx (3): Las comisiones existentes son 7, a saber:
de ética y disciplina, de proyectos comunitarios; de género;
de salud; de niñez; de juventud y de formación.
Las comisiones que se formen desarrollarán su gestión
y tareas con las autoridades designadas, sin perjuicio de
la obligación de todas las personas asociadas de prestar
su colaboración en caso de ser requerida.

ARTÍCULO xx (2): A los fines de cumplimentar los principios
enarbolados en el artículo precedente, el presente reglamento interno contempla la conformación de comisiones y su
funcionamiento, las cuales tendrán corno actividad evaluar,
dictaminar y resolver sobre diferentes aspectos de las materias que se le asignan como propias de su incumbencia.
Las comisiones internas estarán integradas por los consejeros que a tales efectos serán designados en la primera sesión que realice dicho órgano ejecutivo, conjuntamente con la
distribución de cargos.
94

COMISIÓN DE ÉTICA Y DISCIPLINA
ARTÍCULO xx (4): COMISIÓN DE ÉTICA Y DISCIPLINA.
CONFORMACIÓN. La comisión quedará conformada por
quienes hayan sido elegidos/as como .... por la distribución
de cargos del consejo de administración y durarán en su
cargo lo que duren en su mandato, salvo decisión en contrario del consejo de administración.

�ARTÍCULO xx (5): FUNCIONES: La comisión tendrá a su cargo
la tarea de verificar el cumplimiento de las pautas de conducta
y disciplinarias por parte de las personas asociadas de
la cooperativa, contemplados en el Capítulo II del estatuto
(arts. XX a XX).
Para el cumplimiento de dicha función, la comisión de ética
y disciplina podrá contar con amplias facultades para:
1. Analizar e investigar los casos sometidos a su conocimiento, incluyendo la citación de la persona asociada,
su interpelación, la citación de asociados/as que puedan
aportar a la investigación, y demás herramientas que
sean requeridas para lograr el resultado planteado.
2. Emitir informes fundados, que elevará al consejo de
administración, junto con la documentación respaldatoria
si existiera, sugiriendo la aplicación de alguna de las sanciones contempladas en los artículos 6 y 7, según corresponda, por parte de algún miembro de la cooperativa
a los fines de que éste resuelva la ejecución o no de ella.
3. Al mismo tiempo, la comisión podrá a los fines de sus
objetivos realizar cursos, encuentros, encomendar trabajos a las personas asociadas, destinados a clarificar
sobre los aspectos de la ética cooperativa y la disciplina
interna de la entidad, vinculada al logro de fines específicos
y la concreción de los valores y principios cooperativos.
ARTÍCULO xx (6): La comisión de ética y disciplina considerará
sanciones de Nivel 1 a las siguientes:

a. Agresiones verbales.
b. Amenazas.
c. Uso indebido de mercadería o capital de la cooperativa:
vehículos, instalaciones, material, etc.
El tipo de actos descriptos se sancionarán con la suspensión,
en un rango de 1 a 10 días, del asociado/a que haya incurrido
en dicha conducta, cuya definición y alcances definirá la
comisión.
Durante ese período de suspensión, el asociado alcanzado
por la medida no participará en los retornos y excedentes.
Por otra parte, la comisión de ética y disciplina considerará
sanciones Nivel 2 a las causales enumeradas en el artículo
XX del estatuto, dentro de las cuales se consideran incluidas:
a. Agresión física.
b. Reiteración de amenazas o agresiones verbales.
c. Robo de mercadería o capital de la cooperativa.
El tipo de actos descriptos se sancionarán con la expulsión
de la cooperativa de la persona asociada que haya incurrido
en dicha conducta.
ARTÍCULO xx (7): Todas las resoluciones que dicte la comisión de ética y disciplina, quedarán sujetas a la aprobación
que tome el consejo de administración, conforme a las
mayorías que se requieran para tratar cada tema según
el estatuto y la Ley 20.337 de Cooperativas. En todos los
casos la persona asociada que haya incurrido en una falta
95

�considerada de indisciplina sea de nivel 1 o nivel 2 tendrá
derecho a ofrecer un descargo ante la comisión, el cual
servirá para evaluar la definición de cada caso.

sejo de administración y durarán en su cargo lo que duren
en su mandato, salvo decisión en contrario del consejo de
administración.

COMISIÓN DE PROYECTOS COMUNITARIOS

ARTÍCULO xx (11): FUNCIONES. En la percepción que la igualdad de género conforma una temática propia de los derechos humanos, de percibir las brechas existentes de desigualdad que se verifican en nuestro país, la comisión
de género de la cooperativa, tendrá a su cargo la tarea
de implementar metodológicamente la participación activa
de las personas asociados en la construcción de las nociones básicas que incluyan la visión crítica sobre la distribución
sexual del trabajo, la distribución de los recursos económicos
y la definición de las jerarquías existentes entre los hombres
y mujeres, las desigualdades de género, articuladas con las
desigualdades económicas, erradicar la violencia de género
y toda otra temática que pueda ser abordada desde esta
perspectiva.

ARTÍCULO xx (8): COMISIÓN DE PROYECTOS COMUNITARIOS.
CONFORMACIÓN. La comisión quedará conformada por
quienes hayan sido elegidos como .... por la distribución de
cargos del consejo de administración y durarán en su cargo
lo que duren en su mandato, salvo decisión en contrario del
consejo de administración.
ARTÍCULO xx (9): FUNCIONES. Se ejecutarán proyectos
comunitarios dirigidos a contemplar diferentes aspectos
sociales, económicos y comunitarios, que se vinculen con
la solución de diferentes problemas, o la satisfacción de
diversas necesidades sentidas por la colectividad, tanto las
más urgentes y apremiantes, como otras que se consideren
trascendentes realizar, que involucren a la niñez, juventud,
adultos mayores, integración comunitaria, deportes, talleres.
La ejecución de los proyectos que determine la Comisión
quedarán siempre supeditados a la aprobación del consejo
de administración.
COMISIÓN DE GÉNERO
ARTÍCULO xx (10): COMISIÓN DE GÉNERO. CONFORMACIÓN.
La comisión quedará conformada por quienes hayan sido
elegidos/as como .... por la distribución de cargos del con96

ARTÍCULO xx (12): Para el cumplimiento de los objetivos
planteados en el artículo precedente la comisión centrará
sus esfuerzos preferentemente en planificar y ejecutar
actividades tendientes a erradicar la violencia de género,
tanto dentro como fuera de la cooperativa. Asimismo, los
acompañamientos de asociadas que hayan sufrido violencia
de género dentro y fuera del ámbito laboral. En aquellos
casos donde la violencia de género haya sido ejecutada por
asociados de la cooperativa, la cuestión también será elevada
a la comisión de ética y disciplina.

�ARTÍCULO xx (13): DISPOSICIONES TRANSITORIAS.
La comisión de género deberá trabajar en la redacción de
un protocolo de acción para la contención de quienes resulten
víctimas de violencia de género.
COMISIÓN DE SALUD
ARTÍCULO xx (14): COMISIÓN DE SALUD. CONFORMACIÓN.
La comisión quedará conformada por quienes hayan sido
elegidos/as como ... por la distribución de cargos del consejo
de administración y durarán en su cargo lo que duren en su
mandato, salvo decisión en contrario del consejo de administración.
ARTÍCULO xx (15): FUNCIONES. Tendrá a su cargo la gestión
y control del cuerpo de promotoras/es de salud.
Se encargará de garantizar que todos los miembros de la
cooperativa tengan al día la cobertura de salud, y brindará
información sobre los lugares donde pueden recibir atención
médica. Asimismo, deberán realizar campañas de prevención
en todos los lugares de trabajo (rutas, etapas, predios, etc.).
COMISIÓN DE NIÑEZ
ARTÍCULO xx (16): COMISIÓN DE NIÑEZ. CONFORMACIÓN.
La comisión quedará conformada por quienes hayan sido
elegidos como ... por la distribución de cargos del consejo
de administración y durarán en su cargo lo que duren en
su mandato, salvo decisión en contrario del consejo de
administración.

ARTÍCULO xx (17): FUNCIONES. Tendrá a su cargo la coordinación de las guarderías que actualmente dependen
económicamente de esta cooperativa, planificar el armado
de nuevas guarderías con el objetivo de que todos los miembros de la entidad que lo necesiten puedan llevar a sus hijos
en el horario laboral. A su vez, deberá coordinar actividades
con espacios ajenos a la cooperativa.
COMISIÓN DE JUVENTUD
ARTÍCULO xx (18): COMISIÓN DE JUVENTUD. CONFORMACIÓN. La comisión quedará conformada por quienes hayan
sido elegidos/as como .... por la distribución de cargos del
consejo de administración y durarán en su cargo lo que
duren en su mandato, salvo decisión en contrario del consejo
de administración.
ARTÍCULO xx (19): FUNCIONES. Deberá planificar proyectos
formativos y de capacitación en las áreas que el consejo
considere como relevantes, para los hijos e hijas de los
miembros que sean mayores a la edad de 14 años.
Además, deberá planificar actividades de recreación tales
como encuentros, viajes, torneos, etc.
COMISIÓN DE CAPACITACIÓN
ARTÍCULO xx (20): COMISIÓN DE CAPACITACIÓN. CONFORMACIÓN. La comisión quedará conformada por quienes
hayan sido elegidos/as como ... por la distribución de cargos
del consejo de administración y durarán en su cargo lo que
97

�duren en su mandato, salvo decisión en contrario del consejo
de administración.

ARTÍCULO xx (25): Las comisiones podrán establecer
entre ellas tópicos o actividades comunes que podrán llevar
a cabo de forma mancomunada. También podrán designar,
ARTÍCULO xx (21): FUNCIONES. Deberá promover la formación
en aquellas actividades que involucren a más de una comial interior de la cooperativa, dando alfabetización, capacitación
sión, a una de ellas que oficiará de comisión organizadora o
sindical y cooperativa a quienes la integran. También deberá
coordinadora.
dar el apoyo necesario para que los miembros terminen sus
estudios primarios y secundarios.
ARTÍCULO xx (26): Las comisiones podrán establecer
DISPOSICIONES APLICABLES A TODAS LAS COMISIONES
ARTÍCULO xx (22): Vacancia de los cargos. En caso de
vacancia de alguno de los cargos titulares de las comisiones,
serán reemplazados por los o las consejeras suplentes según su orden de designación.
ARTÍCULO xx (23): LIBROS. Cada comisión llevará un libro
en los que se dejará asentado en actas la actividad que
realice cada una de ellas. Los libros serán rubricados por
quienes ocupen la presidencia y la secretaría del consejo de
administración conjuntamente, debiendo dejar asentado en
actas del libro del consejo de administración cada libro que
se rubrique.
ARTÍCULO xx (24): A requerimiento del consejo de administración, las comisiones podrán elaborar un dictamen sobre
las cuestiones sometidas a su cargo que deberá ser suscripto por las personas a cargo de cada una de ellas.

98

una agenda de su temática y deberán elevar al consejo de
administración a fin de que éste lo apruebe, un cronograma
de trabajo disponiendo los días y horas semanales que se
dedicarán a estas tareas.

�ANEXO IV- OTRAS DISPOSICIONES QUE PUEDEN INCLUIRSE EN EL REGLAMENTO
SOBRE EL RÉGIMEN APLICABLE A LAS PERSONAS ASOCIADAS
DISPOSICIONES GENERALES
ARTÍCULO xx: Las personas asociadas deberán cumplir las
siguientes disposiciones generales Queda establecido que
en el caso de que la persona asociada sufra alguna indisposición dentro del horario de trabajo y que, debido a ello, tenga
que ausentarse para ser atendido, dicha salida no tendrá
descuentos.
a.	 El horario establecido para las personas asociadas será:
de 7 a 16 horas en horario diurno y de 21 a 6 horas en
horario nocturno. Según las necesidades de la cooperativa,
estos horarios podrán ser modificados por el consejo
de administración y no se requerirá ser reformado en el
presente reglamento por ser de mera organización interna.
b.	 La persona asociada dispondrá de un período de descanso
de 15 minutos para el desayuno y de 30 minutos para el
almuerzo.
c.	 Las jornadas laborales se extenderán de lunes a viernes
salvo necesidad de producción, en cuyo caso podrá modificarse mediante disposición del consejo de administración.

d.	 Cuando la persona asociada tenga cita programada con
el médico o clínicas adheridas en el horario de trabajo,
por una sola vez al mes no sufrirá descuento, debiendo
tratar de programar su atención fuera del horario laboral.
En caso de que la persona asociada requiera retirarse
más de una vez al mes por este motivo, deberá requerir
autorización al consejo de administración quien determinará si realiza o no la excepción.
e.	 Las personas asociadas que realicen reemplazo de otra
de mayor jerarquía o categoría, percibirán una bonificación
sobre sus retiros igual a la diferencia existente entre lo
normalmente percibido y el retiro del reemplazo y por el
tiempo que realice dicho reemplazo.
f.	 Se le otorga al síndico titular un tiempo de 3 horas semanales fuera de sus tareas normales para que pueda abordar
con mayor dedicación sus tareas específicas e independientemente de que en cualquier circunstancia deba tomar
intervención en asuntos que le son propios tal cual lo
señala la ley de cooperativas 20.337, el estatuto y el presente reglamento. En caso de que la sindicatura cumpla
99

�sus tareas específicas por fuera de su jornada habitual
de trabajo, efectivamente comprobada, las mismas serán
reconocidas como horas trabajadas. Esta medida alcanza
al síndico suplente en caso de que por cualquier razón
deba reemplazar al titular.
DE LAS PERSONAS ASOCIADAS
ARTÍCULO xx: Toda persona mayor de 18 años que quiera
asociarse, junto con la solicitud de adhesión por escrito,
presentada al consejo de administración, deberá comprometerse a cumplir las disposiciones de la Ley de Cooperativas 20.337, el estatuto social, el presente reglamento,
las resoluciones asamblearias y del consejo de administración, y a suscribir e integrar el equivalente a xxx, integrando
como mínimo el 5 por ciento del capital suscripto al momento de la asociación y el resto en un tiempo no superior a 5
años.
ARTÍCULO xx: Toda persona que aspire a ingresar como
asociado/a deberá cumplir con un período de prueba no
menor a 3 meses, ni mayor a 6 meses y a realizar y aprobar
un curso de concientización cooperativa e introducción a la
empresa de la economía social, al cabo de los cuales, acreditada su idoneidad laboral y espíritu cooperativista, el consejo
de administración procederá a considerar y aprobar en su
caso, el ingreso como persona asociada a la cooperativa.
El plazo de referencia quedará sujeto a cualquier modificación
legislativa que establezca un plazo diferente.
100

ARTÍCULO xx: Las personas asociadas se comprometen
a prestar su trabajo personal y su esfuerzo propio dentro
de una empresa social, que se enmarca en la doctrina
cooperativista, para desarrollar su objeto de la mejor
manera posible, en términos de productividad, cumplimiento
y eficiencia. Entendiendo y aceptando la responsabilidad
conjunta, la participación activa y el compromiso para
gestionar la empresa cooperativa.
ARTÍCULO xx: Las personas asociadas entienden el carácter
asociativo y se comprometen a respetar la organización,
buscando su continuidad en el tiempo, absteniéndose en
actitudes y opiniones siempre que exista un interés contrario
al de la cooperativa. Primando de esta forma en todos los
aspectos el interés general por encima del interés particular.
ARTÍCULO xx: Son derechos de las personas asociadas:
•	 Elegir y ser elegidas para desempeñar los diferentes cargos en los marcos que establece el estatuto social
y el presente reglamento interno.
•	 Con la firma del 25 por ciento del total de las personas
asociadas, se podrá solicitar la realización de asambleas
extraordinarias. Esta convocatoria deberá expresar concretamente los puntos del orden del día y deberá ser
enviada al consejo de administración. La misma deberá
realizarse dentro de los 30 días de solicitada en concordancia con lo que marca el estatuto social. Si la asamblea
ordinaria se realizara dentro de los 90 días de hecho el
pedido, el consejo de administración podrá denegarla, de-

�biendo incluir los puntos solicitados dentro del orden del
día de la asamblea ordinaria.
•	 Solicitar a la sindicatura información sobre la marcha de
la cooperativa y la verificación de los estados contables.
•	 Gozar de un período anual de licencias (vacaciones) acorde
a su antigüedad.
•	 Como monotributistas contarán con aportes al sistema
jubilatorio, obra social.
•	 Mantendrán un seguro de vida y un seguro de accidentes
personales o un seguro de riesgos del trabajo, según lo
que establezca la normativa vigente.
•	 Podrán retirarse voluntariamente de la cooperativa,
dando aviso por escrito con 30 días de antelación por
lo menos. Al retirarse se le reintegrarán los aportes
efectivamente realizados de capital social durante su
permanencia como persona asociada. En el caso que la
persona asociada renunciante tuviera deudas pendientes
con la cooperativa, a la suma de referencia se le deducirá
el importe que corresponda.
ARTÍCULO xx: Son obligaciones de las personas asociadas:
•	 Acatar y hacer respetar el estatuto social, el reglamento
interno, las resoluciones del consejo de administración
y las resoluciones emanadas de las asambleas.
•	 Preservar el orden, la armonía y la disciplina dentro de la
cooperativa, evitando incurrir en riñas o discusiones entre

personas asociadas o respecto a clientes o terceras personas vinculadas a la empresa, de modo de no afectar la
producción en horario de trabajo y de preservar la imagen
cooperativista.
•	 Cumplir con el horario establecido, debiendo marcar tarjeta de entrada y salida. Podrá retirarse transitoriamente del lugar de trabajo con justificación de causa, previa
autorización del consejo de administración y/o la persona
encargada del sector y/o que ejerce el rol gerencial y
deberá cumplir con el requisito de marcar tarjeta respecto al horario de salida y de regreso. Observar asistencia
y puntualidad perfecta, realizando a satisfacción la tarea
que se le asigne, ajustando su desempeño a los principios de solidaridad, compañerismo y cooperación mutua.
Como así también es obligación respetar los índices de
productividad y metas fijadas por la cooperativa.
•	 Concurrir y participar activamente en la discusión de
los problemas que afecten a la cooperativa, tratando de
aportar ideas o sugerencias que hagan posible encontrar
soluciones adecuadas a cada cuestión planteada.
•	 Comunicar con la debida antelación la ausencia al trabajo
y la fecha estimada de reingreso de manera fehaciente,
o en su defecto dentro de las 3 primeras horas del día
en que la ausencia se produzca, debiendo posteriormente justificar ante el consejo de administración, la persona encargada o quien ejerce un rol gerencial el motivo
que causa la falta. Si ese motivo no es suficiente para ha101

�ber motivado la ausencia al trabajo a criterio del consejo
de administración la misma podrá ser injustificada.
•	 En caso de que la ausencia al trabajo se deba por causa
de una fiesta, trámites, un viaje u otra situación que pueda ser planificada con anticipación, se debe comunicar y
solicitar la anuencia del consejo, 4 días hábiles antes del
evento a fin de que el mismo pueda determinar la suplencia correspondiente. Solo procederá la ausencia en estos
casos siempre que no se afectare el normal desenvolvimiento de la cooperativa y de los procesos productivos,
debiendo en estos casos el consejo de administración
fundar la negativa.
•	 Abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y energizantes
en los horarios de trabajo, dentro y fuera de la cooperativa.
•	 Prestar tareas más allá del horario habitual y aún en días
feriados, cuando necesidades urgentes o extraordinarias
en la cooperativa así lo requieran. Dicho esfuerzo extraordinario podrá ser requerido por el consejo de administración, por quienes están a cargo de una sección o por
quienes ejercen roles gerenciales sobre la base del plan
de producción establecido o quien se encuentre a cargo
de la producción en ese momento.

102

•	 Aportar su colaboración permanente con el objeto de
asegurar la continuidad del trabajo en los distintos sectores
de la cooperativa, lo cual implica que finalizada una tarea
dentro del horario habitual se preste apoyo a otras personas
asociadas que aún no han finalizado las suyas siempre que
lo pida el consejo de administración, las personas encargadas
de una sección o quienes ejercen un rol gerencial.
•	 Someterse periódicamente a exámenes médicos cuando
así lo disponga el consejo de administración de acuerdo
a lo que establece la legislación vigente con el objeto de
preservar su salud física y psíquica. Este requisito será
indispensable de cumplir para quienes aspiran ingresar
como personas asociadas de la cooperativa.
•	 Recibir todas las notificaciones de cualquier tipo que surjan de la jerarquía o de la autoridad institucional y dar el
comprendido firmando copia de éstas, lo cual no implica
aceptación del contenido. A toda persona asociada que
no se notificare de ésta forma se le considerará que ha
cometido una falta grave.
•	 Abstenerse de fumar en los lugares que determine el consejo de administración.

�103

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                <text>Como elaborar y aplicar el reglamento interno en cooperativas de trabajo: Herramientas para la gestión del trabajo asociado</text>
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                    <text>�Víctor Raúl Haya de la Torre:
Giros discursivos y contiendas políticas
(Textos inéditos)

�Título: Víctor Raúl Haya de la Torre: Giros discursivos y contiendas políticas
(Textos inéditos)

Autores: Ricardo Melgar Bao y Osmar Gonzales
© Ediciones del CCC - Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini
Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos C. L. Av. Corrientes 1543
(C1042AAB) - Buenos Aires - Argentina. Tel.: (54-11) 5077-8000
www.centrocultural.coop
© De los autores
Director del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini: Juan Carlos Junio
Director Editorial del CCC: Jorge C. Testero
Edición a cargo de Perla Jaimes
Corrección: Perla Jaimes y André Samplonius
Diseño original y diagramación: Perla Jaimes
Todos los derechos reservados.
Esta publicación puede ser reproducida gráficamente hasta 1000 palabras, citando la
fuente. No puede ser reproducida, ni en todo, ni en parte, registrada en, o transmitida
por, un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, por fotocopia o cualquier otro, sin permiso previo escrito de la editorial y/o autor, autores, derechohabientes, según el caso.
Hecho el depósito Ley 11.723
I.S.B.N: 978-987-1650-69-9

Melgar Bao, Ricardo
Víctor Raúl Haya de la Torre : giros discursivos y contiendas políticas - textos inéditos / Ricardo Melgar Bao y Osmar Gonzales. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Ediciones del CCC Centro Cultural de la Cooperación
Floreal Gorini, 2014.
200 p. ; 23x15 cm.
ISBN 978-987-1650-69-9
1. Historia de Perú . I. Gonzales, Osmar II. Título
CDD 985

Fecha de catalogación: 25/03/2014

�Víctor Raúl Haya de la Torre:
Giros discursivos y contiendas políticas
(Textos inéditos)

Ricardo Melgar Bao
Osmar Gonzales
Compiladores

Ediciones del CCC

Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini

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                <text>Este libro ofrece un análisis analítico, objetivo y respaldado por valiosos documentos inéditos sobre los orígenes políticos e ideológicos de Víctor Raúl Haya de la Torre y los primeros años del aprismo, escrito excepcionalmente por dos destacados investigadores de la izquierda peruana.</text>
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                    <text>Anuario del Centro
Cultural de la
Cooperación
“Floreal Gorini”
2025
Secretaría de Investigaciones

Gabriela Nacht, Marcelo Barrera, Natacha Koss, Pamela Brownell

© Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini
Av. Corrientes 1543 (C1042AAB) - Ciudad de Buenos Aires - [011]-5077-8000 www.centrocultural.coop
© De los autores
Todos los derechos reservados.
ISSN: 1853-8452

Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini” 2025 / Edita
Secretaría de Investigaciones: Gabriela Nacht, Marcelo Barrera, Natacha Koss,
Pamela Brownell – 1a ed.- Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Editorial del
Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
2024. 159 p.
ISSN 1853-8452

Autoridades del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Director: Juan Carlos Junio
Director Artístico: Juano Villafañe
Secretario de Formación e Investigaciones: Pablo Imen
Secretario de Comunicaciones: Luis Pablo Giniger
Secretaria de Planificación: Natalia Stoppani
Secretaria de Programación Artística: Antoaneta Madjarova

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2025
ISSN 3008-9891

Índice

Protestas artivistas en espacios públicos en Buenos Aires: representaciones escénicas
contra las nuevas ultraderechas
Catalina Julia Artesi (Área de Investigaciones en Ciencias del Arte)
Percepciones y sentidos atribuidos a la escuela secundaria y a sus trayectorias educativas
por parte de población joven residente en el AMBA. Avances de investigación.
Alan Baichman, Maximiliano Gallo, Lucía Santiago, Natalia Stoppani (Departamento de
Educación)
La importancia de la epistemología feminista en la prueba testimonial
María Paula Brückner (Departamento de Derechos Humanos)
Los/las espectadores/as como sujetos: producción de conocimiento en el laboratorio de la
Escuela de Espectadores de Buenos Aires
Jorge Dubatti (Área de Investigaciones en Ciencias del Arte)
Semblanza de Sara Poggi, dramaturga del teatro independiente
María Fukelman (Área de Investigaciones en Ciencias del Arte)
La batalla cultural y los medios masivos de comunicación. Debatiendo históricamente los
actuales neofascismos y el (lumpen) capitalismo
Rodolfo Gomez (Observatorio de Culturas Políticas y Políticas Culturales)
La construcción del Otro. Un problema desde el campo de las artes
María Natacha Koss (Área de Investigaciones en Ciencias del Arte)
La hija de Blancanieves. Un viaje por la obra de Elsa Bornemann
Sergio Ariel Minore (Departamento de Literatura y Sociedad)
Desde la desigualdad de género hacia la consideración de la vida como prioridad de la
economía
Gabi Nacht (Espacio de Géneros)
El marxismo en la postdictadura argentina: retirada y restos espectrales
Ramiro Parodi (Área de Estudios Políticos)
Un mar incógnito
Virginia Adela Rossi Paolini Landa (Área de Danza)
Género y memoria en la danza de Patito feo
Dulcinea Segura Rattagan (Área de Investigaciones en Ciencias del Arte)

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ISSN 3008-9891

La crisis causó dos nuevas muertes. ¿Cómo pensar la idea de muerte en Argentina a partir
de la masacre de Avellaneda?
Juana Stratta (Departamento de Estudios Políticos)
¿Inteligencia artificial? Debates pioneros desde el Sur
Celeste Viedma (Programa “Jacques Martin” de estudios sobre historia, ideología y
discurso)

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Año 2025
ISSN 3008-9891

Protestas artivistas en espacios públicos en Buenos Aires: representaciones
escénicas contra las nuevas ultraderechas

Catalina Julia Artesi
Área de Investigaciones en Ciencias del Arte

RESUMEN
Como integrante del grupo ¿Justicia o Poder Judicial?, abordamos su intervención en la Plaza de Mayo
de esta ciudad, en el marco del 24 de marzo de 2025, “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la
Justicia”, donde se conmemoró el aniversario de la dictadura cívico-militar (1976-1983).
Frente a un gobierno negacionista y propulsor de la desmemoria del pasado reciente y del terrorismo
del Estado, que ataca los Organismos de Derechos Humanos, implementa una política económica de
entrega y dependencia a los Poderes financieros internacionales. Este este colectivo artivista en dicha
ocasión activó en contra de la Distopía instaurada por la ultraderecha. Propuso en su accionar callejero
representaciones escénicas antitéticas: la configuración de representaciones escénicas utópicas de un
futuro cercano, gracias al accionar del Pueblo que vence a las figuras distópicas del autoritarismo de
la nueva ultraderecha. Nos proponemos analizar el discurso de puesta, la utilización de diversos
lenguajes artísticos, la modificación del espacio cotidiano, la interacción y la participación activa del
público. Las reflexiones finales son provisorias, pues se trata de un proceso creativo en construcción

PALABRAS CLAVE
Teatro Argentino- Derechos Humanos- Militancia-Artivismo-Teatro callejero-

Introducción
Como investigador-artista/artista-investigador, integrante del grupo ¿Justicia o Poder Judicial?, abordamos su intervención en la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos Aires, en el
marco del 24 de marzo de 2025, “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia”,
donde se conmemoró el aniversario de la dictadura cívico-militar.
Suely Rolnik (2019) destaca que “(…) el régimen colonial- capitalistico[sic]” y su accionar
tóxico en los ´90 se siente con mayor fuerza, en consecuencia, se produce en diferentes
agrupaciones sociales un desciframiento colectivo y un “debate colectivo que viene desplegándose desde entonces” (Rolnik,2019:25). A partir de esta cuestión, surgen diferentes movimientos sociales. En nuestro país, frente a las diferentes oleadas neoliberales durante la
dictadura (1976-1983), el menemismo (1989- 1999), el macrismo (2015-2019), y la actual
gestión presidencial (2023- ), han surgido diversos grupos que activan mediante herramientas
artísticas en los espacios públicos para protestar contra esta situación.
Frente a un gobierno negacionista y propulsor de la desmemoria del pasado reciente y del
terrorismo del Estado, que ataca los organismos de derechos humanos (Abuelas de Plaza de
Mayo y Madres de Plaza de Mayo y otras organizaciones), implementa una política económica de entrega y dependencia a los poderes financieros internacionales, este colectivo en
dicha ocasión activó en contra de la Distopía instaurada por la ultraderecha; el grupo ¿Justicia
o Poder Judicial? ( en adelante ¿JoPJ?), ese día realizó su protesta en el ámbito público, en
la Plaza de Mayo, enfrente de la Casa de Gobierno, en pleno centro de la Capital Federal.

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En un trabajo anterior (Artesi, 2024), vimos que en nuestra militancia artivista precisábamos
nuevas herramientas expresivas ante las nuevas oleadas neoliberales. Al respecto, en aquel
estudio, citamos al estudioso catalán, Gutiérrez- Rubí: “(…) la política necesita una nueva
creatividad para generar memorabilidad (…) se necesitan nuevas formas de comunicación
que llamen la atención e impacten en la ciudadanía” (Gutiérrez- Rubí,2021: 66). Fuimos experimentando con diferentes lenguajes artísticos- teatro- arte visual- títeres gigantes- expresión corporal- buscando su eficacia en las secuencias escénicas que debíamos crear en función de esta nueva trama política neoliberal durante el macrismo. Cuando asumió la nueva
gestión de Javier Milei, incorporamos un nuevo títere.
Un nuevo personaje en el grupo
Continuamos utilizando títeres gigantes en nuestras intervenciones callejeras donde representamos figuras políticas personificadas por los muñecos, cuyas excesivas dimensiones e
hiperbólicos desplazamientos en los espacios públicos ridiculizaban farsescamente sus “hazañas” políticas. Si bien la secuencia dramática se hallaba teñida de un humor sarcásticodonde la pareja protagónica portaba coronas como figuras extrapoladas del pasado, un virreinato absurdo- junto con otros personajes negativos, títeres gigantes que representaban a
los Jueces de la Corte Suprema- otros personajes representativos del poder político y financiero internacional también forman parte de este bando que atacaba al Pueblo, por ejemplo,
un actuante caracterizado como el Tío Sam (ver imagen 1).
Imagen 1: El Tío Sam y los muñecos (figuras políticas)

Fuente: ¿JoPJ?

Durante las escenas, el público podía reconocer la crítica social en la primera parte de la
puesta. En la segunda , se daba la lucha de carácter utópico contra los poderosos, donde
intervenían actuantes que representaban personajes positivos: el pueblo trabajador: la docente, el panadero y la enfermera portando objetos escénicos de gran tamaño (el lápiz, el pan
y la aguja hipodérmica); el colectivo, junto con una actuante que interpretaba a una Madre
de Plaza de Mayo defendían a La Patria, una actuante que llevaba icónicamente una túnica
blanca, junto con otra actuante que representaba una figura alegórica, La Justicia, que portaba una edición gigante de la Constitución Argentina, elemento simbólico que además le
servía para vencer a los poderosos, finalmente, todos vencían al bando distópico.
Sin embargo, notamos que era necesario agregar un títere gigante que representara valores
positivos. Luego de un debate interno y de la consulta con expertos en el tema, decidimos
que había que incorporar una figura femenina caracterizada como Madre – Abuela de Plaza
de Mayo, porque valoramos su lucha contra la dictadura- cívico-militar-eclesial- y por su

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defensa de los Derechos Humanos. Le pedimos a la diseñadora de títeres, que nos había
confeccionado los muñecos, la creación de una muñeca gigante representativa de estas mujeres.
La filósofa Sara Ahmed piensa la normativa, los objetos, los espacios y las orientaciones
hacia el mundo a través de sus efectos, plantea modos de habitar los espacios; una de las
formas se da dentro del activismo de la queja frente a la violencia institucional, aparece la
subversión de la espacialidad normativa, no sigue una organización espacial tradicional. Almudena Pastor García, en su estudio sobre la fenomenología queer de Sara Anmed expresa
que consiste “en traer a un primer plano que se oculta para generar extrañamiento respecto
de lo que hemos naturalizado por caer dentro del marco de la inteligibilidad del poder (Pastor
García, 2023:13). Creemos que en nuestras intervenciones callejeras subvertimos las rutas
preestablecidas cuando utilizamos los muñecos y objetos escénicos hiperbólicos, transforman la realidad circundante, rompen la rutina perceptiva en el espectador, similar a la propuesta brechtiana. Consideramos que es importante tener en cuenta los antecedentes de
este tipo de figuras de grandes dimensiones en fiestas populares.
Antecedentes en Europa: Los Cabezudos y Los Gigantes
El origen de Los Gigantes se remonta al siglo XV, en África, Asia y América. Al arribar los
europeos al nuevo continente, diversas tribus ya los poseían. En la península ibérica, a partir
de la Edad Media. Donde vivían los musulmanes, estaba prohibido por el Corán representar
seres vivos en los lugares sagrados. Cuando fueron desplazados, llevaron consigo sus tradiciones a España, Portugal, extendiéndose al resto del mundo.
De las diversas fiestas religiosas, fiestas populares y civiles de España - en los virreinatos
durante La Colonia en América, también- destacamos “Las fiestas barrocas” que comenzaron
en el siglo XVII hasta la actualidad, perviven en la Bajada de la Virgen del Santa Cruz de la
Palma, donde había Gigantes, Cabezudos, danzas y otras manifestaciones. Del trabajo de F.
Javier Campos y Fernández de Sevilla, tomamos dos definiciones de la RAE: Los Gigantes;
“ser fabuloso de enorme estatura, con figura humana, que aparece en cuentos y figuras mitológicas” (RAE). El Giganton: “figura gigantesca que suele llevarse en algunas procesiones”.
Cabezudos: “En algunas fiestas populares, persona disfrazada con una gran cabeza, y que a
menudo acompaña a los gigantes” (Campos y Fernández de Sevilla,2023:369). Evidentemente eran figuras desproporcionadas en relación con la figura humana. Más adelante, señala que:
Los primeros (…) se arman sobre una estructura ligera que lleva una persona joven suficientemente ágil, puesto que el atractivo es el movimiento y baile que hace durante el desfile;
generalmente representan a un rey y una reina, y otros tipos populares de la zona y ciudad
concreta o imitando a tipos de otras razas. Los cabezudos suelen ser figuras que pueden representar a tipos más generales —demonio, bruja, payaso, pirata, policía y algún animal fantástico, etc.—, con facciones disformes y exageradas que producen risa. Generalmente estaban hechos en cartón piedra y pintados —hoy también con materiales livianos—, en colores
fuertes y brillantes (Campos y Fernández de Sevilla,2023:371-372).

En las conclusiones de su trabajo señala el nivel de recepción en el público:
Sin olvidar que toda la población participaba como actores y espectadores en cada una de las
acciones y partes donde los sentidos eran los que inicialmente recibían las primeras sensaciones que los diversos actos provocaban en los diferentes órganos de los asistentes.

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Posteriormente, la razón sabía captar el mensaje intelectual que intencionalmente latía tras las
bellas formas artísticas y las sensaciones divertidas y gozosas que habían causado inicialmente placer sensorial (Campos y Fernández de Sevilla,2023:394).

Como puede verse, tanto en aquella época como en las fiestas populares actuales, resulta
fundamental el impacto en el público, que en nuestras intervenciones verificamos pues participan los espectadores a tal punto que intervienen en forma activa en el desenlace de nuestras escenas: al integrar el bando del pueblo se identifican totalmente con la victoria. Previamente, habíamos señalado que fuimos experimentando con diferentes lenguajes artísticosteatro- arte visual- títeres gigantes- expresión corporal- buscando su eficacia en las secuencias escénicas que debíamos crear en función de esta nueva trama política neoliberal durante
el macrismo. Cuando asumió la nueva gestión de Javier Milei, incorporamos un nuevo títere.
En nuestro trabajo anterior, usamos un material del estudioso Gutiérrez Rubí, señala que el
objetivo del artivismo es “Crear una alta emotividad (…) provocar un pensamiento. Pensamos
lo que sentimos” (Gutiérrez Rubí,2021:71) Y esto lo verificamos en el proceso de identificación de los/las espectadores en el episodio de la batalla final, cantan a coro, junto con los/las
actuantes: “La Patria no se vende, se defiende”. Este efecto en el público se vincula con la
teoría política de los afectos de Sara Ahmed y su visión relacional de la subjetividad. Al respecto, Almudena Pastor señala que permite pensar el vínculo entre literatura y política desde
el punto de vista de la recepción, nosotros entendemos que este fenómeno también se da en
el auditorio que participa activamente en nuestras intervenciones.
En cuanto a las características de nuestros títeres gigantes, consideramos que son una mezcla de los Gigantes y de los Cabezudos que describimos anteriormente, pues el manipulador,
se ubica en el interior del muñeco, completando así la figura con sus piernas; pues el cuerpo
del actor y del objeto, forman parte de un cuerpo mayor:
(…) que constituyen juntos: el sistema del teatro objetual. Este sistema está constituido por
secuencias o segmentos, en ellos el cuerpo del actor o su fragmento es una unidad más, sin
orden de importancia. Los cuerpos rotos de los manipuladores pueden funcionar en simetría
con los objetos, verse como partes, como piezas intercambiables y también independientes
entre sí (Alvarado,2015:8).

Respecto de la nueva imagen de la Madre-Abuela de Plaza de Mayo, su caracterización física
constituye la antítesis de los personajes negativos que tenían rasgos farsescos en sus caras
(Ver imagen 2)
Imagen 2: La Madre-Abuela de Plaza de Mayo

Fuente: ¿JoPJ?

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Sobresale en la intervención por tener una mayor altura respecto de los muñecos que representan a los Jueces y los personajes políticos. Su hiperbólica figura representa la imagen de
una Madre-Abuela anciana, con su típico pañuelo blanco en la cabeza que simboliza el pañal
de sus hijos desaparecidos; se destacan sus ojos oscuros y una expresión de ternura en su
mirada; lleva un vestuario sencillo: un chaleco celeste-azul y una pollera negra, con un collar
artesanal colgando en su pecho; sus manos abiertas, representan una gestualidad positiva,
sobresalen de la blusa blanca que lleva debajo.
En la conmemoración que se hizo el 24 de marzo de 2025, no solo reafirmamos la idea de
Memoria, Verdad y Justicia, también la propuesta del Nunca Más represión. Con la presencia
notoria en la escena del títere de la Madre- Abuela en el espacio público de la Plaza de Mayo
generamos un antes y un después, donde, por un lado, unimos la restitución de la democracia
en la Argentina que se inició en 1983 con la asunción de Raúl Alfonsín; por el otro, un futuro
utópico cercano presente en el imaginario social, donde proponemos una emancipación del
sistema neoliberal opresor. Almudena Pastor García considera que la imaginación nos puede
situar en otro lugar, articular modos distintos de habitar al mundo, salir del dominio que provoca el poder sobre nosotros. Adhiere a la idea de Paul B. Preciado: sostiene que la intervención más nociva de la norma social sobre nuestros cuerpos es la colonización del deseo “Lo
primero que el poder extrae, modifica y destruye es nuestra capacidad para desear el cambio
“(Citado por Pastor García, 2023:18). La imagen de nuestro nuevo personaje también despertó la empatía del público en una de las marchas de las Madres de Plaza de Mayo que se
realiza todos los jueves, especialmente en los niños de una escuela que se acercaron para
saludarla y sacarse fotos (Ver imagen 3).
Imagen 3: La Madre-Abuela y la niña

Fuente:¡¿JoPJ?

Este impacto emocional se debe al efecto que produce este personaje, tanto por ser un símbolo de la lucha por los Derechos Humano, que está presente en la memoria colectiva de la
comunidad argentina, como su valor como figura maternal que cobija y protege a sus hijos nietos.

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Según vimos, los objetos que portan los representantes del Pueblo también poseen una dimensión mayor a la normal. Podría decirse que se emparentan con el teatro de objetos. Al
respecto, la Enciclopedia Mundial de la Marioneta, consultada en línea, expresa que: “En el
teatro de objetos, se explora la ´cosa´ no transformada, ya sea en sí misma (para encontrar
su movimiento inherente/propiedades físicas) o para usarla como personaje/símbolo en una
historia. La popularidad de esta práctica se desarrolló en la década de 1980, aunque el género, por supuesto, tiene raíces más antiguas” (Foley,2014: s/d).
En nuestras intervenciones, el lápiz, la aguja hipodérmica, el pan y la cámara crean una sinécdoque (Ver imagen 4), pues representan la parte por el todo, simbolizan un oficio (maestro, enfermero, panadero y periodista) y, a su vez, representan un conjunto (el pueblo trabajador).
Imagen 4: Los objetos inanimados representan oficios

Fuente: ¿JoPJ?

Estos objetos inanimados poseen otras funciones dramáticas, según como los utilice el manipulador; en la batalla, contra el bando de los poderosos se transforman en armas. Ana
Alvarado en el primer capítulo de su libro, Teatro de objetos, manual dramatúrgico, señala
que: “Muchos objetos no diseñados especialmente para la escena, podían obtener papeles
protagónicos en las obras (…) La manipulación es un montaje de cuerpos”. (Alvarado,
2015:8). Nuestros objetos están representados en forma hiperbólica, expresan esa dislocación del espacio que plantea la fenomenología queer, generan un impacto emocional en el
auditorio.
Esta decisión estética en nuestra dramaturgia escénica también la mantenemos en un juego
artivista que denominamos El Urnazo, donde utilizamos elementos de mayor tamaño. En este
juego que realizamos en la etapa preelectoral, tenemos dos actuantes: uno lleva la urna y
otra porta una especie de poncho realizado con goma eva, donde se ubican colgadas las
tarjetas con inscripciones, expresan los derechos que los electores deben seleccionar. Sobresale el tamaño de la urna, por eso la denominación como adjetivo aumentativo con el
sufijo: “azo” que alude a su gran dimensión. El actuante se coloca dentro de la urna y la
transforma en un ente humanizado, caracterizado con una peluca blanca payasesca, le brinda
al objeto rasgos humanos a través de su gestualidad, desplazamientos y otros movimientos,
gracias al diálogo alegre y festivo que mantiene con cada uno de los votantes, cuando éstos
insertan su tarjeta dentro de la urna. Estos atributos atraen al público, generalmente en

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diferentes espacios públicos (parques, plazas, estaciones) que se anima a participar en este
juego preelectoral, donde elige un derecho y reflexiona acerca de su opción.
Reflexiones finales
Como investigador-artista/artista-investigador, integrante del grupo ¿Justicia o Poder Judicial?, hemos abordado nuestra intervención en la Plaza de Mayo de la Ciudad de Buenos
Aires, en el marco del 24 de marzo de 2025, “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la
Justicia”, donde se conmemoró el aniversario de la dictadura cívico-militar. Frente a un gobierno negacionista y propulsor de la desmemoria del pasado reciente y del terrorismo del
Estado, que ataca los organismos de derechos humanos, implementa una política económica
de entrega y dependencia a los Poderes financieros internacionales, este colectivo en dicha
ocasión activó en contra de la Distopía instaurada por la ultraderecha neoliberal que actualmente impone la gestión presidencial.
Fuimos experimentando con diferentes lenguajes artísticos- teatro- arte visual- títeres gigantes- expresión corporal- buscamos su eficacia en las secuencias escénicas que debíamos
crear en función de esta nueva trama política neoliberal durante el macrismo. Cuando asumió
la nueva gestión de Javier Milei, incorporamos un nuevo títere: la Madre- Abuela de Plaza de
Mayo. En una breve revisión de nuestras acciones callejeras, vimos que escenificamos una
secuencia dramática Utópica, proyectada en un futuro cercano, donde el bando del Pueblo
se enfrentaba a la Distopía instalada por el bando del Poder; representadas por figuras políticas personificadas por muñecos de gran tamaño. De este modo, quedaban ridiculizadas sus
“hazañas” políticas. No obstante, era necesario un títere gigante que representara valores
positivos, por eso incorporamos una nueva protagonista como la Madre-Abuela de Plaza de
Mayo, pues valoramos su lucha por los Derechos Humanos.
Hemos revisado brevemente, los antecedentes de este tipo de títeres de grandes dimensiones en otros continentes, tanto en fiestas populares de carácter religioso como en eventos
civiles. Haciéndonos eco de la Fenomenología Queer (Sara Ahmed,2019; Almudena Pastor,
2023) observamos que, con estos muñecos hiperbólicos y la utilización de teatro de objetos
de grandes dimensiones, hemos dislocado el espacio, transformando la realidad circundante.
Genera un extrañamiento en el público, otro modo de habitar el espacio mediante la imaginación. Observamos que resulta fundamental el impacto en el público pues participan, a tal
punto, que intervienen en forma activa en el desenlace de nuestras escenas: al integrar el
bando del pueblo se identifican totalmente con la victoria. De esta forma, logramos el objetivo
del artivismo “Crear una alta emotividad” (Gutiérrez- Rubí, 2021); una gran empatía de los/las
espectadores con la nueva figura incorporada, pues la Madre-Abuela de Plaza de Mayo no
solo constituye un símbolo de la lucha contra la dictadura, presente en la memoria colectiva
de la comunidad argentina, también representa la figura maternal que cobija y cuida a sus
hijos-nietos.
En suma, citamos a la investigadora Lola Proaño Gómez que destaca: “La politicidad de las
acciones artivistas (…) radica en que ellas son la emergencia de lo público que están acalladas; adoptan una lógica diferente de aquella que subyace a la narración hegemónica y plantean corporal, espacial y literariamente, el antagonismo con el poder” (Proaño Gómez, 2019).

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Bibliografía citada
Alvarado, Ana y Gianella, Mariana (2015). Teatro de objetos, manual dramatúrgico. Buenos
Aires, Instituto Nacional del Teatro. Disponible enhttps://inteatro.ar/editorial/teatro-deobjetos (Consulta, 10 septiembre, 2025)
Ahmed, Sara (2019). Fenomenología queer. Orientación, objetos, otros. Barcelona. Bellaterra.
Artesi, Catalina Julia (2024). “Artivismo y arte en las calles, teatro popular como formas de
resistencia a gobiernos autoritarios” en Anuario del Centro Cultural de la Cooperación
“Floreal Gorini”, 2024, Secretaría de Investigaciones: Gabriela Nach, Marcelo Barrera,
Natacha Koss, Pamela Brownell- 2ª Ed- Ciudad Autónoma de Buenos Aires.2024:
pp.5-14. Editorial del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”. E-ISSN: 30089891.Disponible en https://repositorioccc.omea.net7items/showw//681
Campos, F. J., &amp; de Sevilla, F. (2023). “Elementos de la fiesta barroca que perviven en la
Bajada de la Virgen de Santa Cruz de La Palma: Gigantes y cabezudos, danzas,
mascarada y pandorga”. In III Congreso Internacional de la Bajada de la Virgen: Santa
Cruz de La Palma, 9-11 de marzo de 2023 (pp. 365-394). Cabildo Insular de La Palma.
Disponible en https// Dialnet-ISBN: 978-84-125862-4-4. Disponible en
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9045825
(Consulta, 10 de
septiembre 2025)
Foley, Kathy (2014), “Teatro de objetos”. Enciclopedia mundial de la Marionette (World
Encyclopedia of Puppetry Arts). Disponible en https://wepa.unima.org/en/object-theatre/#:~:text=A%20los%20miembros%20del%20primer,(V%C3%A9ase%20Teatro%20de%20Objetos%20. (Consulta, 19 de septiembre de 2025)
Gutiérrez -Rubí, Antoní (2021). ARTivismo. El poder de los lenguajes artísticos para la
comunicación política y el activismo. España. Editorial UOC.
Preciado, Paul B (2022). Dysohoría mundo, Barcelona, Anagrama.
Proaño Gómez, Lola (2019) “El artivismo de la Fuerza Artística de Choque Comunicativo.
Diagnóstico de los puntales del neoliberalismo extremo en Argentina” (2015-2017).
Boletín 19 CETYCLI. Disponible en https://www.cetycli.org/publicaciones/boletines/34-boletin-19.html (Consulta, 10 de septiembre de 2025)
Rolnik, Suely (2019). Esferas de la insurrección. Buenos Aires: Tinta Limón.
Páginas web consultadas
https://es.wikipedia.org

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Percepciones y sentidos atribuidos a la escuela secundaria y a sus
trayectorias educativas por parte de población joven residente en el AMBA.
Avances de investigación.
Alan Baichman
Maximiliano Gallo
Lucía Santiago
Natalia Stoppani
Departamento de Educación
RESUMEN
El Observatorio de Políticas Educativas del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini presenta
unos primeros avances del proyecto de investigación “Percepciones y sentidos atribuidos a la escuela
secundaria y a sus trayectorias educativas por parte de población joven residente en el AMBA” a partir
de la toma de 46 encuestas a población joven que se encuentra cursando los últimos dos años del
nivel secundario.
PALABRAS CLAVE
Educación, Educación Pública, Educación Secundaria, Política Educativa

Introducción
El Observatorio de Políticas Educativas del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini
se encuentra realizando el proyecto de investigación “Percepciones y sentidos atribuidos a la
escuela secundaria y a sus trayectorias educativas por parte de población joven residente en
el AMBA”. El mismo implica una nueva etapa del proyecto realizado en 2023 y 2024, el cual
buscó conocer las percepciones de jóvenes y personas adultas que hubieran interrumpido su
escolarización en algún tramo de la secundaria común, posteriormente a la sanción de la Ley
de Educación Nacional N° 26206, es decir, desde que se estableció la obligatoriedad del nivel.
Como fruto de ese trabajo, el grupo realizó algunas publicaciones sobre la temática tomando
como insumo el análisis de un conjunto de entrevistas en profundidad realizadas (Baichman
et al., 2024; Baichman b et al., 2024; Baichman et al., 2023).
Desde 2025, la investigación busca analizar las percepciones y sentidos por parte de
población joven residente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que se encuentra
cursando los últimos dos años del nivel. Algunas de las preguntas que orientan la
investigación son: ¿qué percepciones poseen los/as jóvenes sobre su paso por la escuela
secundaria?; ¿qué sentidos identifican sobre la utilidad de la escuela y sobre la preparación
para sus futuros?; ¿cómo se vinculan con les docentes, equipos directivos, compañeres?;
¿qué valoran y reclaman a sus docentes?, ¿y a la escuela secundaria?; ¿qué uso/s hacen de
las redes sociales?; ¿qué dicen estas voces sobre la forma de lo escolar?; ¿qué visión
expresan sobre el futuro?; ¿cómo se vinculan con lo político –centros de estudiantes,
elecciones nacionales, vida en común, derechos–?
Durante el primer semestre de 2025 construimos una encuesta prevista para ser aplicada de
modo virtual y autoasistido por parte de la población joven. Dicho instrumento se encuentra
mayormente compuesto por preguntas cerradas, con escalas u opciones múltiples; y sólo en
algunos casos las preguntas son abiertas. Realizamos aplicaciones de testeo para recibir

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devoluciones y ajustar el instrumento. Entre octubre y noviembre se difundió la encuesta,
llegando a 46 respuestas. Además, se hicieron dos tomas presenciales del instrumento, a
partir de la práctica investigativa de una estudiante del Profesorado de Educación Superior
en Ciencias de la Educación del ISP “Joaquín V. González”.
A continuación se presenta una primera sistematización de las respuestas obtenidas hasta el
mes de abril de 2026 a algunas de las preguntas, del modo autoasistido. Para ello, se
agruparon preguntas en “bloques temáticos”, cuyo orden emerge de este análisis preliminar.
Allí radica el carácter provisorio del presente escrito, a partir de un corte en los datos y una
primera lectura de los resultados parciales recogidos.
Sobre el universo de respondentes
Se obtuvieron 46 respuestas. La mitad de les respondentes afirmó residir en CABA (23) y la
otra mitad, en Provincia de Buenos Aires (23). Predominan jóvenes de 17 años (18
estudiantes) y de 18 años (13 estudiantes), de los cuáles la mayoría está cursando al
momento de responder 5to. año (23), seguido por 4to. año (16). Las 7 respuestas restantes
corresponden a 6to. año, es decir, el último año de cursada del secundario común en la
Provincia de Buenos Aires.
Con respecto al género, 34 optaron por la respuesta “mujer”, 12 “varón” y no hubo quienes
se hayan identificado como personas no binarias, fluído, trans u otro.
De elles, 22 solo asistieron a una escuela de gestión estatal y 21 solo a escuela de gestión
privada. 1 persona fue a una escuela Social, Cooperativa o Comunitaria. 2 personas, debido
a haber cambiado de escuela durante su trayectoria, concurrieron a instituciones tanto de
gestión privada como estatal.
Sobre las trayectorias educativas
En este bloque se incluyen preguntas que buscan componer un aspecto de las trayectorias:
cuándo comenzó el jardín o nivel inicial, la cantidad de escuelas por las que cada estudiante
transitó del nivel secundario y, asociado a dicha pregunta, la repitencia, en tanto suele implicar
un cambio de institución.
De las 46 respuestas, 34 jóvenes afirman haber comenzado el jardín o nivel inicial entre los
0 y los 3 años, 9 entre los 4 y los 5 años, 3 respondieron que no sabe/ otras.
Por otro lado, 33 personas cursaron toda la secundaria en la misma escuela, 10 en dos
escuelas y 3 en tres escuelas diferentes o más. Del total, 5 afirman haber repetido algún año
(de ellxs, 4 una vez y 1 dos veces), y en tres casos, hubo cambios de escuela; en cambio,
solo 10 de los 41 que no repitieron, se cambiaron de escuela durante su escolaridad.
Sobre el trabajo, las tareas de cuidados y otras actividades fuera de la escuela
Respecto de quienes realizan tareas de cuidado de otras personas como abuelos/as,
hermanos/as, primos/as, mamá, papá u otros, 16 respondieron afirmativamente de los cuales
10 son mujeres y 6 son varones. Por otro lado, 5 jóvenes afirman trabajar, dos de los cuales
dedican a esta tarea entre 22 y 24 hs. por semana. Si bien estos datos muestran que la carga
de cuidados es más frecuente que el trabajo reconocido como tal, existe la posibilidad de que
aquellos/as que manifestaron trabajar, percibieran el cuidado como trabajo.
Frente a la pregunta de respuesta múltiple respecto de qué otras actividades realizan en la
semana, además de la escuela, 35 respondieron que hacen deportes, 3 refirieron a

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iglesia/grupos religiosos, 6 mencionaron actividades artísticas y 5 afirmaron que aprenden
idiomas de modo extraescolar. Esto indica una vida extracurricular bastante activa, con una
fuerte presencia de la actividad física. Solo 1 persona afirmó no realizar otras actividades.
Sobre el vínculo con les docentes y su valoración
Otro de los bloques de preguntas apuntan a la valoración sobre las y los docentes: 29 afirman
llevarse bien o muy bien con sus docentes, 5 califican a la relación como más o menos y solo
1 afirma llevarse mal.
Las características más valoradas son, en primer lugar, el buen vínculo con los estudiantes
(28 respuestas) y en segundo lugar que sepa mucho del tema a enseñar (20). Luego, valoran
que pueda enseñar de manera original (15), que sea justo con las notas, con el trato a los y
las estudiantes, etc. (14), que ponga límites cuando hace falta (14) y que tenga paciencia
para explicar (10).
Como se observa, a les estudiantes les interesa especialmente que el docente tenga un buen
vínculo con ellos y ellas y que sepa de la materia que enseña. Estas valoraciones se pueden
asociar a la ponderación del docente como fuente de conocimiento, pero también como guía
para acceder a éste. Por otro lado, el interés por el vínculo puede asociarse a la mejor
predisposición de los y las estudiantes al trabajo del aula y al interés por ir a la escuela. Estos
2 ejes (la relación con el conocimiento y la relación con sus docentes) fueron analizados en
trabajos anteriores en los que se relevó información a partir de entrevistas cualitativas.
En cambio, dentro de las opciones menos elegidas, solo 2 personas seleccionaron la
respuesta que no falte como lo más valorada y 4, optaron por que se preocupen por la vida
de les estudiantes. Pareciera que el buen vínculo que valoran no implica, necesariamente,
preocuparse por su vida, y tal vez, un modo de vincularse que incluye los saberes a enseñar.
En este mismo bloque, se consultó por cuántos de los y las docentes que tienen en el año en
curso reúnen las características que más valoran: 2 respondieron ninguno/a, 8 muchos/as y
36 afirmaron que algunes docentes poseen esas características valoradas.
En una pregunta que apunta a ponderar, entre otras acciones, la frecuencia con la que
suceden ciertas actitudes de sus docentes, 28 personas afirman que muchas veces les
docentes demuestran interés por enseñar, 14 que pocas veces y 4 respondieron que siempre.
Ningún estudiante afirmó que nunca les docentes muestren interés en brindar sus
conocimientos, lo cual es un dato interesante para seguir profundizando. Respecto de la
frecuencia con la que les docentes les escuchan cuando precisan hablar, 26 respondieron
que siempre o muchas veces pueden contar con elles; 18, que pocas veces y 2, que nunca.
Sobre la valoración de la escuela como institución
Además de preguntar por la valoración sobre los y las docentes, la encuesta busca recuperar
las ponderaciones sobre la escuela como institución. Resulta muy relevante en términos de
pensar a la escuela como gran espacio de socialización y encuentro, las 43 respuestas en
las que se opta estar con amigos/as como lo más valorado. En segundo lugar, la opción más
elegida, con 21 respuestas, es valorar la escuela como espacio donde se aprenden cosas
nuevas. En ese sentido, 42 afirmaron que en sus escuelas secundarias han conocido a sus
mejores amigues. Y 22 mencionan que se han puesto de novies.
En relación a qué cambiarían para mejorar la escuela, la opción más elegida es la que indica
“más recreo/ocio”, con 29 respuestas. 25 personas eligieron que haya más eventos con otras
escuelas, 23 más actividades con el afuera y 21 más eventos deportivos/artísticos.

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En términos generales, los datos muestran lo significativa que es la escuela para el tránsito
de experiencias de socialización, divertimento y encuentro con otros y otras.
Por otro lado, 13 afirman que en la secundaria leyeron su primer libro, mientras que 26 indican
que sus escuelas les ayudan a entender lo que pasa en el país.
Sobre las expectativas a futuro
La pregunta por la continuidad de los estudios luego de la escuela secundaria, muestra una
fuerte orientación hacia su consecución: 43 respondientes se imaginan estudiando después
de la secundaria, mientras que solo 1 no se imagina y 2, no saben. Cabe aclarar que estas
respuestas no necesariamente niegan la posibilidad de que los y las estudiantes ingresen al
mundo del trabajo una vez terminados los estudios secundarios. En todo caso, la proyección
que hacen supone como prioridad la necesidad de la formación en estudios superiores como
parte de la construcción de su futuro una vez finalizado el nivel. Ahora bien, 33 afirmaron que
la escuela los prepara para continuar con sus estudios.
Por otro lado, 36 respondieron afirmativamente con respecto a que la escuela les prepara el
futuro, 7 afirmaron que no y 8, que no saben. Y respecto de si la escuela les ayuda a saber
de qué quieren trabajar en el futuro, 17 respondieron afirmativamente, 15 optaron por la
negativa, el resto no lo sabe.
Resulta interesante pensar la relación entre las respuestas del bloque anterior y la expectativa
de continuidad educativa. Sobre esto, profundizaremos en próximos trabajos.
Sobre la participación estudiantil
Como parte del análisis de las percepciones sobre la escuela y las trayectorias escolares, se
decidió indagar acerca de la participación estudiantil en centros de estudiantes. Así, 21
respuestas indican que sus escuelas no cuentan con centro de estudiantes, 15 afirman que
hay centro pero no participan en él. Sólo 10 personas participan de forma esporádica o activa
en el centro de estudiantes de su escuela.
De estos resultados, interesa destacar que casi la mitad de las escuelas no tiene centro de
estudiantes y que solo participa poco menos de un cuarto del universo de respondentes.
Sobre los consumos en redes sociales
La encuesta incluyó algunas preguntas que apuntan a conocer el uso de redes sociales y
plataformas, para caracterizar al universo de estudio en aspectos socialmente relevantes. Al
respecto, Google y herramientas de inteligencia artificial como Chat GPT son las plataformas
más usadas para buscar información para la escuela, mientras que las redes sociales son los
medios más usados para conocer gente, entretenerse e informarse sobre temas de
actualidad.
Por otro lado, 25 personas encuestadas respondieron que elles mismes o sus compañeres
participaron en algún sitio o juego de apuestas en línea.
Sobre posiciones/preferencias políticas
Un bloque de preguntas podrían englobarse bajo la categoría de “posiciones o preferencias
políticas”. Al respecto, escogimos tres preguntas. Una primera, sobre el ballotage en la
elección presidencial del año 2023, en la que la mayoría (27) manifestó no tener edad para

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votar. De los que sí cumplían con la edad para ejercer el derecho al voto, 7 optaron por el
candidato Javier Milei, 2 por Sergio Massa, 3 no quisieron ir a votar, 6 no se acuerdan y 1
votó en blanco o anuló el voto.
Otra pregunta del bloque consultaba por cuán de acuerdo se está con ciertas frases. Al
respecto, 16 manifiestan acuerdo con la frase que indica que todos/as los/as políticos son
corruptos, 10 personas no acuerdan y casi la mitad (20) afirma que no sabe. Sobre la frase
que remite a que el Estado debe ayudar a quienes menos tienen, un significativo total de 30
personas manifiesta acuerdo, 6 no acuerdan y mientras que 10 expresan no saber.
Por otro lado, frente a la frase de que las personas ricas deben pagar más impuestos, 21
encuestades manifiestan no acordar.
Acerca de otra idea que circula socialmente, sobre todo en tiempos electorales, respecto de
que las personas extranjeras deban pagar por los servicios de salud y educación, 18
manifiestan estar de acuerdo, 17 no saben y 11 no están de acuerdo.
Sobre la pobreza, la mayoría no considera que las personas en condición de pobreza no
quieran trabajar, y perciben que la mayor parte de los delincuentes son pobres.
La mayoría de les encuestades cree que el voto debe ser obligatorio y que está bien si la
gente corta la calle para protestar.
A modo de cierre parcial
Como dijimos al inicio del documento, lo que aquí presentamos es una primera
sistematización de las respuestas obtenidas de la encuesta realizada en 2026. El alcance del
instrumento no es representativo del conjunto de personas jóvenes y adultas, sino que su
pretensión es la de acercar unas caracterizaciones del grupo encuestado y construir algunas
hipótesis explicativas sin búsqueda de generalización.
Queda pendiente para el futuro del proyecto de investigación, incrementar el número de
respuestas y realizar nuevos cruces, a fin de identificar patrones, generar nuevas hipótesis y
avanzar hacia un estudio más analítico que descriptivo.
Bibliografía
Baichman, A., Gallo, M., Kasem, H., Santiago, L. y Stoppani N. (comps.) (2024). La
secundaria en debate: adolescencias, trayectorias y sentidos de lo escolar. Ediciones
del CCC. Libro digital, PDF. ISBN 978-987-3920-93-6
Baichman, A., Gallo, M., Palazzo, C., Santiago, L. y Stoppani N. (2024). “No existe una
escuela que enseñe a vivir. Experiencias escolares y su vínculo con el futuro”. En
Pablo Vommaro y Ezequiel Pérez (editores). Juventudes presentes y futuras. Miradas
prospectivas desde los mundos juveniles. Grupo Editores Universitarios.
Baichman, A., Gallo, M., Kasem, H., Palazzo, C., Santiago, L. y Stoppani N.(2023). “Se toma
el tiempo, se pone al lado tuyo y te dice qué no entendiste”. Sentidos sobre la escuela
secundaria y los vínculos pedagógicos en las voces de jóvenes con trayectorias
discontinuas. Ponencia presentada en XV Jornadas de la carrera de Sociología de la
UBA, CABA, 6 al 10 de Noviembre del 2023.

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La importancia de la epistemología feminista en la prueba testimonial
María Paula Brückner1
Derechos Humanos

RESUMEN
En este artículo publicado originalmente en el Número 5 de la Revista Jurídica de la Universidad
Nacional del Oeste se presentan una serie de reflexiones a partir de la epistemología feminista acerca
de la cuestión sobre el testimonio de la víctima/sobreviviente mujer, niña, niño o adolescente en los
procesos penales en los que aquel es la única prueba con la que cuentan los tribunales. El abordaje
científico sobre la memoria y la psicología del testimonio, los dilemas jurídicos que supone valorar este
tipo de prueba y el actual embate legislativo contra las víctimas/sobrevivientes desde sectores que
responden a la extrema derecha, son abordados en el presente trabajo.
PALABRAS CLAVE
epistemología feminista; perspectiva de género; derecho penal; prueba penal; testigos; mujeres;
infancias; adolescencias; psicología del testimonio.

No sabía que el dolor contiene extraños laberintos
por los cuales no había terminado de andar.
Margarite Yourcenar, Memorias de Adriano

Los avances en las neurociencias durante las últimas décadas indican que no existe, como
tal, un lugar específico en nuestro cerebro donde se aloje la memoria. Más aún, el recuerdo
no es ningún modo equiparable a una réplica de lo que percibimos; por el contrario, todo acto
de memoria es, en realidad, una re-construcción imaginada. Toda memoria es, entonces,
recreada a partir de una serie de experiencias que sólo existen de manera fragmentaria y
desordenada, a las que el cerebro humano dota de sentido a través de un relato, de este
modo creando, antes que, replicando, un presente recordado (Feierstein, 2011).
Conocemos esta constatación de las neurociencias, antes intuida por el psicoanálisis, y, sin
embargo, la problematización en este sentido del uso del testimonio como prueba disponible
para los tribunales en los procesos penales resulta en la práctica insuficiente, cuando no,
atravesada por criterios de cuestionable o nula cientificidad. Si bien la cuestión de la memoria
ha despertado el interés de múltiples disciplinas, incluido el derecho, resulta evidente el
escaso diálogo entre ellas (Feierstein, 2011). Esta falta de intercambio es una carencia que
debe ser problematizada, teniendo en cuenta que la finalidad del proceso penal consiste en
determinar la verdad o no de una proposición fáctica sobre un hecho que supuestamente
ocurrió en el pasado y que ésta determinación debe ser alcanzada dentro de los límites que
imponen una serie de garantías que incluyen el principio de legalidad, el derecho de defensa,
1

Es doctoranda en Estudios y Políticas de Género por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF),
docente e investigadora en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad
Nacional del Oeste (UNO), asistente e investigadora en el Departamento de Derechos Humanos del Centro
Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”. Investiga sobre feminismos jurídicos, salud mental y derechos
humanos. paulabruckner@gmail.com / ORCID ID: 0009-0001-8149-9610.

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al debido proceso y a la defensa en juicio, sin olvidar la presunción de inocencia que opera
como máxima garantía de cualquier persona acusada. En este sentido, la correcta valoración
de la prueba aparece como un requisito indispensable frente a la arbitrariedad y la correcta
administración de justicia.
Advertimos en seguida una serie de dificultades: la primera de ellas radica en el concepto de
verdad. Desde el punto de vista estrictamente jurídico, soslayando las dificultades filosóficas
que suponen su definición, podemos especificarla como la identidad “entre la representación
ideológica del objeto por el sujeto que conoce y el objeto mismo, como realidad ontológica”
(Curatolo, 2021:4). En este sentido, suelen distinguirse entre diferentes grados de verdad a
los que se puede aspirar, encontrándose en el grado más alto la certeza y, en el más bajo, la
duda. En medio de ambos se encontraría la probabilidad, la estimación de haberse acercado
a la verdad, pero reconociendo que ésta no se ha alcanzado por completo (Curatolo, 2021).
Sabemos, entonces, que la memoria es por definición una re-construcción y no una réplica
exacta de un hecho pasado; y sabemos también, que, frente a muchos delitos, especialmente
aquellos en los que las víctimas/sobrevivientes son mujeres, niñas, niños, adolescentes y
poblaciones sexo-genéricas disidentes, la memoria de las víctimas/sobrevivientes será la
única prueba directa con la que puedan contar los tribunales. Las soluciones que la
jurisprudencia argentina ha ido dando a este asunto han motivado una serie de objeciones,
críticas, argumentos jurídicos y hasta embates legislativos, que en última instancia no hacen
más que cuestionar la credibilidad de las víctimas/sobrevivientes en función de su género o
edad.
Está fuera de discusión que la responsabilidad penal de una persona se zanja a través de la
prueba, sea de cargo o de descargo (Adrián Marcelo Tenca, citado por Curatolo, 2021). A
pesar de la obvia trascendencia que su valoración posee para el proceso, la ley otorga un
amplio margen de libertad a las juezas y jueces. Se les permite recurrir a su libre convicción
o a la sana crítica racional; es decir, para evitar las interpretaciones arbitrarias, el
ordenamiento procesal les indica proceder de forma lógica, razonada y motivada, pero no les
exige contar con conocimientos especiales.
El principal medio de prueba con el que han contado los tribunales a lo largo de la historia ha
sido la prueba de testigos, por lo que poder evaluar la credibilidad de un testimonio ha sido
desde siempre uno de los principales recursos con los que contaron las juezas y jueces para
fundamentar sus decisiones.
Es por esta razón que, a lo largo del tiempo, se fueron ideando e implementando diversos
procedimientos para realizar dicha estimación, recurriendo las y los jueces, más de las veces,
a insumos del sentido común o de su propia experiencia, así como a medios más o menos
científicos, en su búsqueda por la verdad (Arce y Fariña, 2013).
Probar, entonces, la existencia de un delito no es siempre una tarea sencilla. En efecto,
resulta extensamente conocida la dificultad probatoria en los casos de los delitos contra la
integridad sexual, en los cuales, en sus formas lamentablemente más comunes, suelen tener
lugar en ámbitos privados y en los que la víctima/sobreviviente es la única testigo y su
declaración la única prueba directa para sustentar la acusación y eventual condena. Se da
también, en los delitos contra la integridad sexual, que la víctima/sobreviviente es
generalmente una mujer, niña, niño o adolescente o perteneciente a poblaciones sexogenéricas disidentes.
Esta dificultad, sin embargo, no puede ser un obstáculo para el avance de la investigación.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que, en estos casos, el
testimonio de la víctima/sobreviviente, como única prueba de cargo, puede ser suficiente,

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incluso, para fundar una condena (Curatolo, 2011). En suma, en estos casos, la sana crítica
indica que la apreciación de las pruebas debe admitir cierta flexibilidad (Terrón, 2012).
Operan en este sentido, como veremos más adelante, una serie de objeciones muchas de
ellas sin fundamento científico, contra el testimonio de las víctimas/sobrevivientes de delitos
contra la integridad sexual; desde la valoración del testimonio de las mujereres sin perspectiva
de género, hasta la creencia de que las niñas y niños no son del todo creíbles porque su
memoria se encuentra menos desarrollada (Arce y Fariña, 2013).
La declaración de la víctima/sobreviviente posee, en efecto, un papel esencial, y es por esta
misma razón necesario reconocer que la fiabilidad de su testimonio es una cuestión
fundamental. Por regla general, el tribunal debe basarse tanto en el relato de la
víctima/sobreviviente, como en el de aquellas personas que pudieron tomar conocimiento del
hecho a través de sus dichos, en informes médicos, psicológicos, psiquiátricos y genéticos, o
hasta en indicios, como el testimonio de personas que hayan presenciado cambios de ánimo
en la persona y que den cuenta de una experiencia traumática, solo por poner un ejemplo. La
presencia de estos elementos puede constituir un cuadro probatorio suficiente (Terrón, 2012),
aunque el testimonio de la víctima siga siendo el elemento principal.
Es por esta razón por la que la persona suele verse sometida a un especial escrutinio y hasta
encarnizados ataques, algunos más elaborados que otros. Hay quienes se limitan a decir, no
con demasiado rigor, que las mujeres sobrevivientes mienten como parte de una estratagema
planificada; otras fuentes, por su parte, sostienen críticamente que en el caso de los delitos
contra la integridad sexual el sistema, muchas veces, se ve tentado a dar respuestas que
tienen más que ver con el derecho penal de autor o del enemigo, que con el estado de
derecho; y señalan que, en estos casos, se violan garantías constitucionales como el principio
de igualdad o la presunción de inocencia (Juliano, 2013; Sancinetti, 2013).
En el caso de las niñas, niños y adolescentes, una versión extrema de estas posturas se
advierte en la amplia difusión con la que cuenta el falso síndrome de alienación parental
(SAP), creado en 1987 por el médico estadounidense Richard A. Gardner, que, a pesar de
su probada falta de rigor científico y declaraciones de organismos oficiales, es tenido en
cuenta por una amplia literatura jurídica, como un síndrome real (Vaccaro y Barea Payueta,
2009; Díaz, 2024).
El pretendido SAP es presentado como un trastorno infantil que surge cuando la madre y el
padre se encuentran en un proceso de separación conflictivo, oportunidad en que la madre,
según los trabajos de Gardner, le lava el cerebro a la niña o al niño para que no quiera
relacionarse con el padre o incluso lo denuncie por maltrato o abuso sexual (Díaz, 2024).
Aunque sea inexistente como síndrome y no exista evidencia científica que lo avale, el SAP
es utilizado, tanto explicita como implícitamente, para deslegitimar los testimonios de las
infancias, en casos en los que, como dijimos, estos suelen ser la única prueba directa. Se
instala, de este modo, la sospecha sobre la víctima/sobreviviente y sobre la madre, a quien
se la ataca como la autora de una maquinación para perjudicar al padre.
Dijimos implícitamente porque, a pesar de toda la literatura en contra del SAP, este continúa
apareciendo en el trasfondo de muchas argumentaciones jurídicas, incluso cuando no se lo
mencione expresamente. En 2013, una jueza de Villa Gesell acertadamente identificó a una
madre joven y vulnerable que ha sido estigmatizada en el transcurso de este proceso instalando, aunque no fuera mencionado en forma expresa la pretensión del SAP o Síndrome de
Alienación Parental: focalizar en la madre, en sus problemas psicológicos y psiquiátricos, considerar lo relatado por el niño como obra de manipulación de esa madre y su entorno afectivo;

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cuestionar a las profesionales tratantes del niño e invisibilizar al padre demandado (P.P.F. c/
C.A.F. s/ tenencia, Expte. Nro. …./09).

¿Acaso no hay una lógica similar en el proyecto de ley del Poder Ejecutivo Nacional para
aumentar las penas a los delitos de falsa denuncia, falso testimonio y encubrimiento
únicamente en causas de violencia de género, abuso o acoso sexual, y violencia contra niñas,
niños y adolescentes? Es decir, precisamente cuando las mujeres y las infancias son las
víctimas y cuando suelen ser las únicas testigos del hecho, no sólo se instala la sospecha
sobre ellas y ellos, sino que además se les amenaza con la persecución penal más arbitraria,
en un contexto de reivindicación de la violencia y la misoginia como parte del discurso de la
deriva ultraderechista que actualmente gobierna en la Argentina.
Este ataque y revictimización de la víctimas/sobrevivientes resulta contrario a la Ley 27372
de derechos y garantías de las personas víctimas de delitos. Aunque existan tensiones y
discusiones hacia dentro, la norma es clara cuando afirma que la víctima tiene derecho, entre
otros, a recibir un trato digno y respetuoso y a que se respete su intimidad. Por otro lado, la
norma establece como principios rectores del desenvolvimiento de las autoridades, el
enfoque diferencial según el grado de vulnerabilidad y la no revictimización, es decir, que la
víctima no sea tratada como responsable del hecho sufrido, ni sea molestada más de lo
estrictamente imprescindible para el proceso penal. La vulnerabilidad de la víctima, que puede
estar relacionada a cuestiones de “edad, género, preferencia u orientación sexual, etnia,
condición de discapacidad o cualquier otra análoga”, se presume cuando la víctima fuere
menor de edad o dependa de algún modo del supuesto autor del delito (art. 6, Ley 27372).
Quienes llevan a cabo esta cruzada contra las victimas/sobrevivientes, suelen esgrimir como
argumento principal la necesidad de respetar el debido proceso y el principio de igualdad. No
cuestionamos que el estado de derecho no puede prescindir de estas garantías; por el
contrario, subrayamos que la completa aplicación del principio de igualdad no es posible sin
integrar los sesgos, estereotipos, lógicas, prejuicios y modos de hacer, producto de la
construcción de subjetividad que tienen las personas dentro del sistema
patriarcal/colonial/capitalista/moderno, el cual ubica a las mujeres, infancias y disidencias
como sujetas y sujetos subalternizados.
Retomando la problemática de la escasa aplicación en la práctica tribunalicia del
conocimiento científico acerca de los procesos de memoria, resulta pertinente acudir a los
avances de la ciencia aplicada al campo de las y los testigos presenciales. Esta demuestra,
en efecto, que muchos de los supuestos errores que se cometen al recordar un suceso o
determinar la autoría de un delito, tienen que ver con la manera en que operan los procesos
de memoria. Sin embargo, esto no suele ser debidamente atendido en los tribunales, ni por
quienes cuestionan los testimonios de las víctimas de delitos sean contra la integridad sexual
o de otro tipo.
Resulta útil en este sentido la metáfora de Laura Deanesi (2019) sobre la memoria del testigo
como un rastro del delito, una forma de evidencia equiparable a las huellas dactilares o las
muestras de ADN2. Como éstas, los recuerdos pueden no recuperarse, la memoria perderse,
contaminarse y hasta conducirnos a una conclusión errónea. Pero mientras existen rigurosos
protocolos científicos para la recolección e interpretación de la evidencia física, la prueba
testimonial es, por lo general, tomada por funcionarias, funcionarios o especialistas con
escasa o nula formación en el funcionamiento de la memoria humana. Esto es altamente
problemático, como argumentamos antes, especialmente en aquellos casos en los que el
2

Parafraseando a una psicóloga y psicólogo estadounidenses del testimonio, Elizabeth Loftus y Gary Wells.

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recuerdo de las personas testigo o de la víctima/sobreviviente es la principal o única evidencia
con la que cuenta la investigación.
Es preciso señalar que existen múltiples variables que pueden influir en la memoria de una
persona testigo y generar distorsiones (Deanesi, 2019). Estos factores pueden intervenir y
alterar la memoria en sus tres fases, la adquisición, la retención y la recuperación de la
información. La fase de adquisición corresponde al momento del hecho, cuando la persona
testigo o víctima percibe el suceso. La retención consiste en el tiempo, que puede variar en
horas, días o incluso años, que trascurre entre el evento y su posterior recuerdo, que coincide
con la denominada etapa de recuperación.
Los factores son múltiples y de distintos tipos. En la etapa de adquisición, por ejemplo, no
será lo mismo que el hecho ocurra de noche o a plena luz del día, puesto que no percibimos
los mismos detalles según la calidad de la iluminación. Por otro lado, existen numerosos
estudios científicos que demuestran que nuestra percepción del tiempo de duración de un
suceso suele estar distorsionada (Deanesi, 2019).
Es decir que, ya desde el inicio, lo que podemos recordar de un hecho se encuentra mediado
por una fuerte carga subjetiva. Más aún, tratándose de casos penales, debe tenerse presente
que el estrés y la violencia del evento son algunos de los factores más influyentes y que,
contrario a la suposición de sentido común, de que cuanto más violento es un hecho, más
fielmente se imprime en nuestra memoria, los estudios prueban que ocurre exactamente lo
contrario. En efecto, la violencia del hecho
puede dificultar la capacidad del testigo para percibirlo y posteriormente recordarlo, ya que
cada uno tenemos un nivel óptimo de activación en el que nuestro rendimiento de memoria
también es el mejor posible, pero los niveles de activación por debajo o por encima de ese
punto óptimo dan lugar a un rendimiento de memoria más pobre (Diges Junco-Pérez Mata,
citado por Deanesi, 2019:148).

Otro factor asociado a la violencia es, por ejemplo, el denominado efecto de focalización en
el arma. Ante un hecho violento con armas, la atención de la víctima o la persona testigo hace
foco involuntariamente en el arma que porta la persona atacante, reduciendo su atención
hacia otros detalles de la escena (Deanesi, 2019).
Vemos entonces que, ante un hecho violento, y esto, por supuesto, reviste absoluta
importancia en el caso de las víctimas, la memoria puede verse afectada en todas sus fases.
El paso del tiempo produce también efectos importantes en la retención de un recuerdo,
aunque no de forma proporcional, como lo demuestra la curva del olvido de Ebinghaus:
perdemos más información en un primer momento, después esto sucede solo gradualmente
(Deanesi, 2019). Pero, además de perder información, las personas también pueden resultar
influenciadas por nuevas informaciones, incluso aquellas que pueden estar contenidas en las
preguntas del interrogatorio. No existe, por lo tanto, el recuerdo del hecho puro; y, en efecto,
el recuerdo defectuoso es la regla, antes que la excepción (Araya Novoa, 2021).
Lo central de este punto es hacer presente que la credibilidad de las personas testigo, entre
las cuales se encuentra la víctima/sobreviviente, debe ser objeto de valoración racional, la
que se despliega mediante el método de corroboración de hipótesis a partir de la evidencia
empírica.
Lo indicado precedentemente da cuenta de la mayor relevancia que adquieren las
valoraciones periciales en casos de abuso sexual contras las infancias, debido a que, por lo
general, la declaración de la niña, niño o adolescente es la única prueba directa de la que se
dispone (Deanesi, 2019).

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Todo lo mencionado hasta resulta fundamental porque a la hora de valorar un testimonio, lo
primero que nos preguntamos, casi ingenuamente, es si es verdadero o falso. Sin embargo,
la mayoría de las veces esta valoración es realizada sin criterios científicos y, especialmente
en el caso de víctimas/sobrevivientes de las poblaciones a las que nos venimos refiriendo, de
manera condicionada por sesgos y estereotipos de género, raza, edad y clase.
Estos sesgos están presentes, voluntaria e involuntariamente, no sólo al momento de valorar
las pruebas, sino también cuando estás se producen. Es sumamente importante tenerlos
presentes al investigar delitos en los que las víctimas son mujeres, así como tener siempre
en cuenta que estos últimos suelen darse en contextos en los que existen relaciones
afectivas, sumisión o ambivalencia en la víctima y que generalmente tienen lugar, como ya
se dijo, en los espacios cerrados de la intimidad (Araya Novoa, 2021). Tampoco es posible
soslayar la asimetría histórica de las relaciones de poder entre los géneros. Sin una
perspectiva feminista, no hay posibilidad de interpretar ni de juzgar de acuerdo con el principio
de igualdad ni, por ende, satisfacer los estándares del estado de derecho.
Los estereotipos de género influyen significativamente en las interpretaciones acientíficas y
subjetivas de los testimonios de las mujeres víctimas/sobrevivientes. Muchas veces, estos
estereotipos forman parte y son a la vez justificados por principios jurídicos como el de la
íntima o libre convicción o la sana crítica, es decir, los criterios de valoración que
mencionamos más arriba y que refieren, indefectiblemente, a la experiencia de la persona
que juzga y a nociones del sentido común. Piénsese en la valoración que suele hacerse de
la víctima que no llora, de la que visita a su agresor o de la que se viste de una determinada
manera. Todas estas valoraciones condicionan la credibilidad que se le otorga a la
víctima/sobreviviente. Más aún, el caso del falso SAP que mencionamos anteriormente,
demuestra cómo estos sesgos y prejuicios pueden extenderse hacia la valoración de lo que
declaren niñas, niños y adolescentes.
En consecuencia, se suele valorar la credibilidad de la persona testigo, si lo que dice es
verdadero o falso, sea porque se equivoque o porque mienta, a partir de verdaderas
intuiciones o percepciones de las partes que juzgan, que no sólo se parecen a una especie
de sexto sentido (Araya Novoa, 2021), sino que además, en el caso de las mujeres
víctimas/sobrevivientes, se encuentran atravesadas por una serie de sesgos, prejuicios y
preconcepciones que, sumados al hecho de que su testimonio suele ser la única prueba
principal del caso, animan la conclusión de que la mujer miente o falsea la verdad porque su
relato adolece de imprecisiones o es contradictorio o tardío, etc. Más aún que en otros casos,
respecto de la mujer víctima/sobreviviente hay quienes pretenden olvidar que, como ya se
señaló, el recuerdo incompleto o defectuoso no es la excepción, sino la regla (Araya Novoa,
2021).
De más está decir que la declaración testimonial de una niña, niño o adolescente tiene el
mismo valor probatorio que la declaración de una persona adulta, si bien en el caso de
aquellas resulta necesario garantizar ciertas condiciones para que puedan declarar según
sus características y necesidades. Esta es la razón por lo que se utiliza la Cámara Gesell y
la intervención de especialistas para tomar la declaración. Sin embargo, como ocurre con
cualquier declaración, los tribunales deben estar debidamente informados sobre las
limitaciones del testimonio como medio de prueba. Esto incluye los informes periciales.
Un claro ejemplo de juristas que no incorporan estas perspectivas de las que venimos
hablando para los casos de testigo único es el de Marcelo Sancinetti (2013), para quien los
principios de igualdad y de inocencia son, por lo general, dejados de lado en las acusaciones
por abuso sexual en nuestro país (Sarrabayrouse, 2022).

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Según Sarrabayrouse (2022), las críticas de Sancinetti están orientadas, antes que nada, a
cómo, en la Argentina, se fundan las condenas por abusos sexuales únicamente en la
declaración de la presunta víctima, a la vez que parece sugerir que existiría una práctica
bastante extendida según la cual toda denuncia de abuso sexual conduce necesariamente a
una condena.
Esto merece numerosas precisiones. En primer lugar, no hay estadísticas que permitan
constatar fehacientemente esta última aseveración, ni mucho menos conocer efectivamente
cuántas condenas se dictan y se fundan únicamente en el testimonio de la víctima
(Sarrabayrouse, 2022).
Si bien Sancinetti (2013) expresa una preocupación por los derechos, generalmente, del
acusado, no es menos cierto que nos encontramos en un contexto en el que los testimonios
de las personas sobrevivientes, se trate de mujeres, niñas, niños, adolescentes o poblaciones
sexo-genéricas disidentes, comienzan a ser cuestionados no sólo en los tribunales, sino
también a nivel legislativo, como lo demuestran proyectos de ley como el de la senadora
radical Carolina Losada (que ya tuvo dictamen de la Comisión de Asuntos Penales) o el de la
diputada oficialista Lilia Lemoine. En ambos casos se trata de aumentar las penas previstas
para delitos como la falsa denuncia y el falso testimonio, incluyendo también las afirmaciones
de las y los peritos.
Si al principio se dijo que el proceso penal tiene por finalidad determinar la verdad, no es
menos cierto que, siendo una especie del conocimiento inductivo, obtener la certeza absoluta
de cómo un suceso verdaderamente ocurrió, es una imposibilidad (Sarrabayrouse, 2022).
Esta es la razón por la que, en este caso, es preciso incorporar la epistemología feminista
para garantizar la igualdad en el proceso. Incluso hay que tener presente que en testimonios
de este tipo, ciertas imprecisiones e inconsistencias deben ser esperables y debidamente
analizadas por quien juzga, algo que también ha indicado la CIDH (Curatolo, 2021).
En este sentido, resultan una herramienta de suma importancia los informes periciales sobre
la declaración de las víctimas/sobrevivientes, principalmente en el caso de niñas, niños y
adolescentes. Para su correcta estimación suelen establecerse protocolos de actuación y
resulta clave la figura de la persona entrevistadora, la cual debe contar una capacitación
adecuada en psicología forense (Arce y Fariña, 2013). En este punto puede mediatizarse el
principio de inmediación de la jueza o el juez, en el sentido de que no por el mero hecho de
estar frente a la persona testigo deba suponerse que está en mejores condiciones de evaluar
la credibilidad del testimonio que otras y otros profesionales, incluidos otros tribunales (como,
por ejemplo, el de alzada). Sin embargo, la o el perito no puede reemplazar a quien tiene el
deber de juzgar, quien, a su vez, en última instancia debe realizar la valoración de la prueba.
En esto último radica, en efecto, la cuestión en que la prueba debe ser debidamente analizada
por la persona que juzga y que su decisión se encuentre motivada y explicadas las razones
que la llevaron a elegir una hipótesis antes que otras. Esta es la garantía de control. Asimismo,
es imprescindible que cualquier decisión se tome con perspectiva de género, prescindiendo
de los estereotipos que mencionábamos más arriba.
Coincidimos con Curatolo (2021) en que, sin dejar de respetar las garantías de la persona
imputada, en el caso de los juicios sobre delitos contra la integridad sexual, resulta necesario
valorar la prueba de un modo amplio, aplicando las reglas de la sana crítica. Entendemos que
desechar el testimonio de la víctima/sobreviviente de un delito contra la integridad sexual
señalándolo como insuficiente, breve o interpretándolo desde lo que suele denominarse
sentido común o sin una adecuada perspectiva de género, resulta arbitrario y afecta los
derechos de las víctimas/sobrevivientes y sus entornos.

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Esto es sumamente importante en aquellos delitos, como el abuso sexual simple, que no
dejan rastros físicos que puedan acompañar el testimonio de la víctima/sobreviviente. Las
únicas pericias posibles en estos casos son las psicológicas y psiquiátricas, las que sin
embargo no siempre pueden valorarse con el grado de certeza y de imparcialidad que por lo
general se atribuyen a otras pruebas físicas, pensando en la metáfora de Deanesi (2019).
Ello no puede tomarse como indicación de que el abuso sexual no se produjo, ni pensar que
porque la víctima/sobreviviente no reacciona como el denominado sentido común o la
experiencia lo indicaría, significa que mienta. Como señala Curatolo (2021), cada persona
reacciona de manera diferente ante un evento traumático como lo es la vulneración de la
libertad sexual y la libre disponibilidad de su cuerpo.
Esperamos que estas reflexiones sean un aporte crítico para una mejor administración de
justicia.

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Los/las espectadores/as como sujetos: producción de conocimiento en el
laboratorio de la Escuela de Espectadores de Buenos Aires

Jorge Dubatti
Área de Investigaciones en Ciencias del Arte

RESUMEN
En este trabajo se reflexiona sobre la Escuela de Espectadores de Buenos Aires, que funciona en el
CCC desde 2001, como espacio de producción de conocimiento desde la Filosofía de la Praxis Artística
o Investigación-Acción.

PALABRAS CLAVE
Teatro – Expectación – Pedagogía - Investigación-Acción – Filosofía de la Praxis Artística

Si alguien ha permanecido fuera de cuadro hasta no hace mucho es el sujeto espectador.
Casi totalmente omitidas/os en las historias del teatro, las/los espectadoras/es reales son sin
embargo parte fundamental de los campos escénicos: sujetos complejos, sujetos de
derechos, agentes del campo de enorme energía y poder, ciudadanas/os. Hay que trabajar
con ellos para ponerlos en el centro de una atenta mirada.
Breve descripción: Desde hace 26 años dirigimos en el CCC el espacio de la Escuela de
Espectadores de Buenos Aires (EEBA). Empezó en 2001 en Liberarte, con el apoyo del CCCIMFC. Actualmente la integran 170 espectadores en convivio, a los que se suman otros por
zoom y face en tecnovivio. El objetivo es múltiple: analizar y discutir con las/los espectadores
una agenda de espectáculos en cartel en Buenos Aires; empoderar a las/los espectadores
con herramientas teóricas, históricas, filosóficas, técnicas, estéticas, poéticas, etc.; reunir a
las/los espectadores con las/los artistas para un intercambio que busca estimular una
pedagogía del diálogo y la escucha; armar una masa crítica para emprender iniciativas
culturales (mucho más que ir al teatro), es decir, un conjunto de personas con las que se
puede contar no solo para expectar acontecimientos de artes escénicas, sino también para
otras actividades complementarias de las políticas culturales; generar un espacio de
investigación y producción de conocimiento sobre la praxis de las/los espectadores,
compartido explícitamente con las/los espectadores (a quienes se invita a participar en la
observación y auto-observación) a partir de la frecuentación en las clases, todos los lunes de
marzo a noviembre inclusive.
Cada año se analizan unos cincuenta espectáculos, deliberadamente, de diversas poéticas
(teatro de sala, de calle, títeres, musical, nuevas tendencias, espectáculos visitantes que
pasan por Buenos Aires, etc.). En una clase tipo, los espectadores reciben en una primera
parte herramientas de análisis específicas para la obra considerada, historia del teatro,
teorías, técnicas, etc., y en un segundo momento se dialoga con los artistas de dicha obra
(dramaturgo, director, actores, escenógrafo, etc.).1

Sobre la Escuela de Espectadores de Buenos Aires, su dinámica y su historia, véanse Dubatti 2018
y 2026.
1

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¿Qué pregunta guió/motivó la investigación? ¿O cuál era el problema-necesidad que querían
abordar? ¿Cómo llegaron a esa pregunta o problema? Se trata de responder: ¿quiénes son
las/los espectadores reales, cuáles son sus demandas, deseos, reclamos, actitudes,
acciones, etc.? Queremos conocer quiénes son los sujetos espectadores y cómo se
comportan para favorecer las dinámicas del campo teatral. El espectador teatral se ha
convertido en agente fundamental del dinamismo de los campos teatrales por su participación
en la producción y circulación de discursos críticos (espectador-crítico), la democratización
de dichos discursos, y su colaboración como masa crítica. Hay una energía (o fuerza o poder)
del espectador que es muy provechosa para el campo teatral, ya sea como espectador-artista,
espectador-crítico, espectador-gestor, espectador-maestro, espectador-filósofo, espectadormultiplicador, etc. La palabra espectador, en su sentido etimológico: observador atento a la
espera (del latín, verbos spectare, expectare), no alcanza para caracterizar todo lo que hacen
las/los espectadores en sus vidas con el teatro. Llegamos a ese problema al atestiguar la
relevancia de la energía de las/los espectadores en Buenos Aires y pensar cómo incentivarla
y multiplicarla, a través de qué políticas teatrales y culturales.
Obstáculos y nudos problemáticos con que se encontraron en el proceso: A lo largo de estos
26 años aparecieron numerosos obstáculos para encauzar la organización de las reuniones,
la comunicación, el envío de materiales de trabajo, la asistencia de las/los artistas, pero poco
a poco hemos ido encontrando el camino. En el aspecto de la producción de conocimiento,
hemos diseñado un método fenomenológico para la observación y análisis de los sujetos
espectadores. Así venimos publicando materiales de teoría, metodología y análisis, entre
otros los siguientes producidos y aparecidos entre 2023 y 2025:
1. “Fenomenología de espectadores: tópica”, en Artistas-investigadoras/es y producción de
conocimiento desde la escena. Una filosofía de la praxis teatral. Tomo IV, Lucía Lora y
Jorge Dubatti, coords. y eds., Lima, Perú, Fondo Editorial ENSAD, 2023, pp. 129-139.
ISBN 978-612-49370-1-9 Disponible en: https://www.ensad.edu.pe/quienes-somos/direccion-de-investigacion/publicaciones/
2. “El trabajo social, cultural y existencial con las/los espectadores”, en Luis A. Ramos-García ed., Justicia social: reivindicaciones del arte de creación colectiva. Homenaje a Patricia
Ariza, Minnesota, Minneapolis, Latin American Theater Review Books, Studia Hispanica
Editors, 2023, pp. 125-135. ISBN 978-0-934840-12-5
3. “¿Qué son y para qué sirven las escuelas de espectadores y la Red Internacional de Escuelas de Espectadores?”, en AAVV., 4º Encuentro Teórico Teatral Internacional ENSAD,
Lima, Perú, Fondo Editorial ENSAD, 2023, pp. 364-399. ISBN 978-612-48419-9-6
4. “Siete formas de pensar a las/los espectadores”, Actas VII Jornadas de Investigación del
Instituto de Artes del Espectáculo, Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y
Letras, Instituto de Artes del Espectáculo “Dr. Raúl H. Castagnino”, 2023, pp. 1-7. ISBN
en trámite. Edición digital disponible en: http://iae.institutos.filo.uba.ar/publicacion/actasvii-jornadas-2023
y
http://eventosacademicos.filo.uba.ar/index.php/JIIAE/IAE2023/paper/viewFile/7368/4289
5. “Tópica de espectadores: la construcción de un público teatral en Buenos Aires hacia
1901 según Medio siglo de farándula, de José J. Podestá”, [Sic]. Revista arbitrada de la
Asociación de Profesores de Literatura del Uruguay, Año XIII, N° 35 (agosto de 2023), pp.
62-69. ISSN: 1688-938X
6. “Transteatralidad, transactoralidad, transexpectatorialidad y sus actualizaciones plurales”,
Metáfora. Revista de literatura y análisis del discurso, Lima, Perú, N° 11, 2023, pp. 1-14.

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7. “Siete formas de pensar a las/los espectadores teatrales”, Anuario de Investigaciones,
Gabriela Nacht et al. dirs., Centro Cultural de la Cooperación, Secretaría de Investigaciones, N° 13 (2022) [2023], pp. 1-8. ISSN: 1853-8452. Edición digital e-book. Disponible en
https://repositorioccc.omeka.net/items/browse?tags=Anuario+2022
8. “Transexpectatorialidad, transexpectación, transexpectaciones”, en Aschieri, Patricia,
comp., Artes, cuerpos y corporalidades: trayectorias liminales en movimiento. Homenaje
a Elina Matoso, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ediciones Atuel, 2025, pp. 383-404.
ISBN 978-631-90712-3-8
9. “Estudios Comparados de Expectación Teatral: fenomenología de espectadores”, en Rito,
fiesta y carnaval. Las múltiples máscaras del teatro. Actas del X Congreso Argentino e
Internacional de Teatro Comparado, Arturo Herrera y Pablo Sosa compiladores, Catamarca, Editorial Científica Universitaria de la Universidad Nacional de Catamarca, 2024
[2025 en colofón], pp. 41-55). ISBN: 978-987-661-519-8
10. “Saberes del teatrar y del expectateatrar desde una Filosofía de la Praxis Escénica”, en
Artistas-investigadoras/es y producción de conocimiento desde la escena. Una filosofía
de la praxis teatral. Tomo VI, Lucía Lora y Jorge Dubatti, coords. y eds., Lima, Perú, Fondo
Editorial ENSAD, 2025, pp. 163-173. ISBN 978-612-49942-1-0 Edición en papel y digital.
Disponible
en:
https://www.ensad.edu.pe/quienes-somos/direccion-deinvestigacion/fondo-editorial/coleccion-artistas-investigadoras-es/
11. “Observaciones teóricas sobre expectación teatral desde una Filosofía de la Praxis”, en
Hacer/pensar teatro desde el Sur: pospandemia, convulsiones políticas y fracturas sociales, Florencia Dansilio y Gustavo Remedi, coords., Montevideo, Uruguay, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad de la República, 2025, pp. 49-61.
ISBN en trámite.
12. “Memoria corporal, objetual e institucional del acontecimiento teatral”, en Actas Jornadas
de Archivo, Cuerpo y memoria “Dislocaciones del Tiempo, Pasados que Actúan”, Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Artes del Espectáculo,
Eventos Académicos, 2025, pp. 1-8. https://iae.institutos.filo.uba.ar/publicacion/dislocaciones-del-tiempo-pasados-que-actúan
http://eventosacademicos.filo.uba.ar/index.php/IJACM/1JACM/paper/viewFile/8120/4860ISBN en trámite.
13. “Tópica de espectadores en textos de Juan Pablo Echagüe: ‘reclame’ y misión de la élite
en la construcción del teatro nacional”, en Artes escénicas e intersecciones : memorias
de las XIV Jornadas Nacionales y IX Latinoamericanas de Investigación y Critica Teatral,
Mariela E. Rígano comp., Equipo de edición: Alba Burgos, Gabriela Borgna, Germán
Brignone, Jorge Dubatti, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, AINCRIT Ediciones, 2025,
pp. 54-68. Libro digital, PDF. ISBN 978-987-46419-9-1
14. “Investigación artística y nuevos estudios de expectación teatral”, en VII Jornadas de
Investigación en Artes UNVM: reinvenciones, entramados y proyecciones: actas
arbitradas; Editado por Mariana Alejandra Mussetta. Villa María: Universidad Nacional de
Villa María, 2025, pp. 167-178. Libro digital, PDF/A. Archivo Digital: descarga y online.
ISBN 978-631-6584-13-7
15. “Investigación-creación: ‘cocina’ del/la artista-investigador/a y géneros discursivos”, Actas
IX Jornadas de Investigación del Instituto de Artes del Espectáculo, Universidad de
Buenos Aires, FFyL, Instituto de Artes del Espectáculo “Dr. Raúl H. Castagnino”, Eventos
Académicos,
2025,
pp.
1-11.
ISBN
en
trámite
https://iae.institutos.filo.uba.ar/publicacion/actas-ix-jornadas-2025
http://eventosacademicos.filo.uba.ar/index.php/JIIAE/IAE2025/paper/view/8467/5206

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16. “Leer como espectador: José J. Podestá, Sobre las ruinas de Roberto J. Payró y la
encuesta de la revista Ideas (1904)”, en Carmen Guadalupe Melo, comp., Actas XXII
Congreso Nacional de las Literaturas de la Argentina. Territorialidades fronterizas y
transgenéricas, Posadas, Universidad Nacional de Misiones, 2025, pp. 872-879. Libro
digital, PDF. Archivo digital: descarga y online. ISBN 978-950-766-277-5 Disponible en:
https://sites.google.com/view/congresoliteraturasargentinas/actas
17. “Hacia el “escenografiar” como acontecimiento: Filosofía de la Escenografía, artistas-investigadores, Poética Comparada y escuelas de espectadores. Discurso de recepción del
Reconocimiento a la Trayectoria INDEES”, Escena Uno. Escenografía, Dirección de Arte
y Puesta en Escena, UNICEN, Facultad de Arte, Instituto de Estudios Escenográficos en
Artes Escénicas y Audiovisuales, vol. 10 / 2, n°. 19 (diciembre 2023) [2025], pp. 1-32. ISSN:
2362-4000
https://www.ojs.arte.unicen.edu.ar/index.php/escenauno/index
https://www.ojs.arte.unicen.edu.ar/index.php/escenauno/article/view/1491
18. “Teatro. Discurso de incorporación a la Academia Argentina de Letras. El acontecimiento
teatral y sus literaturas. 2° parte”, IECE. Revista Digital, Mar del Plata, Instituto de Estudios
Culturales y Estéticos, A. X, N° 19 (julio 2025), pp. 7-12. Segunda parte del artículo [la
primera parte se publicó en el número anterior]. ISSN 2545-6326 Edición digital en pdf y
disponible en: http://iece-argentina.weebly.com
19. “Estudios Comparados de Expectación Teatral: herramientas para la investigación-creación”, Teatro, Universidad de Chile, Facultad de Artes, Departamento de Teatro, 13, pp.
117-133. ISSN 0719-6490 Disponible en: https://revistateatro.uchile.cl/index.php/TR
https://revistateatro.uchile.cl/index.php/TR/article/view/80534/80197
20. “Filosofía del Teatro, acontecimiento, autopoiesis e infrasciencia: el pensamiento de Mauricio Kartun y Javier Daulte”, Anales de Literatua Hispanoamericana, Revista de la Universidad Complutense de Madrid, N° 53 (2024), pp. 5-11. ISSN-e: 1988-2351 https://revistas.ucm.es/index.php/ALHI/issue/view/4654
https://dx.doi.org/10.5209/alhi.102134
https://revistas.ucm.es/index.php/ALHI/article/view/102134/4564456575625
21. “Saberes del teatrar y del expectateatrar desde una Filosofía de la Praxis Escénica”,
Rebento. Revista das Artes do Espetáculo, UNESP Universidade Estadual Paulista,
DACEFC e PPGA-IA, Sao Paulo, Brasil, v. 1, 25 (dez. 2025), pp. 323-336. Número
especial sobre “Heranças e Resistências Anti-coloniais: propostas e percalços em torno
do ensino e da pesquisa em e com as artes”. ISSN: 2178-1206 ISSN-L: 2764-2062
https://www.periodicos.ia.unesp.br/index.php/rebento/issue/view/44
Algunos de estos trabajos han sido recogidos recientemente en los siguientes volúmenes:
22. Dubatti, Jorge, Cien preguntas sobre el acontecimiento teatral y otros textos teóricos, México, Paso de Gato y Universidad Autónoma del Estado de México, con la colaboración
del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, Gobierno Municipal de Tampico a
través de la Secretaría de Cultura de Tampico, Universidad Nacional Autónoma de México, Cultura UNAM, a través de la Dirección de Teatro, Serie Teoría y Técnica, 2024, 231
págs. ISBN UAEM: 978-607-633-783-7, ISBN Paso de Gato / Toma, Ediciones y Producciones Escénicas y Cinematográficas: 978-607-8584-74-1
23. Artes conviviales, tecnoviviales, liminales. Estudios de Filosofía del Teatro y Teatro Comparado, Coimbra, Portugal, Imprensa da Universidade de Coimbra, Col. Humanities (dirigida por Maria de Fátima Silva, con referato). 2024, 288 págs. ISBN 978-989-26-2616-1;
eISBN 978-989-26-2617-8 Incluye doce ensayos de su autoría.

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Hallazgos en el proceso / Conclusiones a las que fueron llegando: Entre las principales
conclusiones a las que hemos ido llegando destquemos:
a) La concepción de la expectación como acción y praxis
b) El espectador siempre es más que espectador (en el sentido etimológico de la
palabra)
c) Los espectadores poseen múltiples competencias en expectación (transexpectación)
d) Los espectadores relacionan dialécticamente la expectación con la actuación
(transteatralidad)
e) Los espectadores construyen un vínculo existencial con el teatro
f) La expectación, en tanto experiencia, incluye lenguaje e inefabilidad
g) La expectación es un ejercicio del pluralismo con las artes conviviales, las tecnoviviales y las liminales, y dentro de las conviviales-escénicas con multiplicidad de
poéticas
h) El espectador produce “literaturas del espectador”
i) Hay éticas del espectador, con modelos y contramodelos: hablamos de una ética
de la alteridad
j) Hay políticas de la expectación teatral
k) Expectación y liminalidad
l) Expectación y territorialidad
m) El espectador es sujeto de derechos
n) La expectación es una acción circulante en el acontecimiento teatral; no es privativa del espectador, sino también corresponde al actor-espectador, al técnico-espectador, etc.
Otros elementos que marcaron hitos en el proceso de investigación, y que quizás fueron
torciendo o modificando el rumbo de trabajo: Destaquemos dos acontecimientos. En paralelo
y a partir de la experiencia de la Escuela de Espectadores de Buenos Aires, desde 2004,
empezamos a colaborar en la apertura de otras escuelas de espectadores en la Argentina,
Latinoamérica y Europa. Integramos actualmente una Red Internacional de Escuelas de
Espectadores (REDIEE) integrada por 91 escuelas de espectadores. Por otra parte, en 2019,
a partir de una iniciativa de las/los integrantes de la EEBA, fundamos la Asociación Argentina
de Espectadores de Teatro y Artes Escénicas (AETAE), que cuenta con más de 400 socios
en distintos puntos del país. La AETAE trabaja por la defensa y promoción de los derechos
de las/los espectadores. Me desempeño desde 2021 como su presidente.
¿De qué modos lo político atravesó/constituyó la experiencia de investigación? (o cuál de
esos modos quisieran destacar aquí): La EEBA es un laboratorio de producción de
conocimiento para la elaboración de Políticas Culturales a implementar en el CCC y en el
campo teatral y cultural. Esas Políticas Culturales se ponen al servicio de la Política desde la
cultura y especialmente brindan su aporte a la lucha política en la Ciudad de Buenos Aires y
en el país. Hay una fuerza y un poder de los espectadores, y una creciente auto-conciencia
y auto-reivindicación de los espectadores respecto de los alcances de esa fuerza y ese poder.
Por lo tanto es necesario discutir políticas y éticas del espectador, con sus modelos positivos
y sus contra-modelos negativos, según se ejerza y encauce esa fuerza y ese poder en forma
positiva o negativa en los campos teatrales. Hablar de expectación incluye discutir políticas y
éticas. La modernidad intentó regular esa fuerza y ese poder, controlándolo, por ejemplo, a
través de la radical separación entre el espacio de la escena y el del público. (También lo hizo

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con el actor, a través de su sumisión al texto o al director). No se trata de ejercer formas de
control, sino de discutir políticas y éticas, de hacer conscientes los modos y alcances de esa
fuerza y ese poder.
¿Qué otros actorxs se involucraron en el proceso de investigación, como destinatarixs, como
voces, o en otros roles?: Especialmente las/los artistas, que descubrieron en la EEBA otra
forma de relación y estimulación de las/los espectadores. La experiencia de las escuelas de
espectadores demuestra que la relación dialógica artistas-espectadores, más allá del
acontecimiento teatral, no siempre es fluida y hay que encontrar estrategias para propiciarla.
Que cuando esa relación se vuelve frecuente y sostenida, genera resultados positivos en el
crecimiento de los campos teatrales. Debemos generar acciones de gestión para construir
espacios sostenidos de encuentro entre artistas y espectadores.
Si pensamos en el diálogo entre artistas y espectadores, así como hablamos de políticas y
éticas del espectador, debemos considerar políticas y éticas del artista, del técnico-artista, del
gestor, etc., respecto del espectador. Hay un poder y una fuerza del arte que nos obliga a
hablar de políticas y éticas para cada uno de los agentes. La relación debe ser simétrica en
el respeto y la consideración del otro (Lévinas). Para los artistas, en el encuentro con los
espectadores, vale también el reclamo de escucha y apertura al otro, disponibilidad,
hospitalidad, amigabilidad, etc.
Derivas y derivados de esta experiencia: Estamos escribiendo actualmente (con apoyo del
Programa Filo:CyT de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires)
una “Historia de las/los espectadores de teatro en Buenos Aires 1901-1914)”, que viene a
llenar una vacancia en las historia del teatro argentinas.

De izquierda a derecha: Jorge Dubatti y los teatristas Celina Rucci y Diego Casado Rubio en una
sesión de la Escuela de Espectadores de Buenos Aires (Sala Solidaridad). Crédito foto: gentileza
EEBA

Bibliografía
Dubatti, Jorge. (2018). “La Escuela de Espectadores de Buenos Aires (2001-2018): un
laboratorio de (auto) percepción teatral”. VI Congreso Internacional SESC de Arte /
Educacao. Utopias Pedagógicas em Artes como Gesto de (Re)Existência. Homenagem

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a Ingrid Koudela e Rosa Vascocelos. Anais 2018, Rudimar Constâncio, org., Recife,
Brasil: SESC Pernambuco, 107-112.
Dubatti, Jorge. (2026), Expectateatrar. Filosofía del Teatro y Estudios Comparados de
Expectación. Buenos Aires: Atuel (en prensa).

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Semblanza de Sara Poggi, dramaturga del teatro independiente1

María Fukelman
Área de Investigaciones en Ciencias del Arte

RESUMEN
El teatro independiente surgió en la ciudad de Buenos Aires a raíz de la fundación del Teatro del
Pueblo, el 30 de noviembre de 1930, impulsada por el escritor y periodista Leónidas Barletta (19021975). Considero al teatro independiente como un modo de producir y de concebir el teatro que
pretendió renovar la escena nacional a partir de, principalmente, dos características: realizar un teatro
de alta calidad estética y hacerlo sin fines lucrativos.
Este trabajo, a su vez, se inscribe en uno mayor, en el que tengo el objetivo de recabar y analizar los
aportes que el movimiento de teatros independientes hizo, durante sus primeros veinte años de historia
(1931-1950), a la literatura dramática argentina. En dicho período, tengo registrados 116 autores
llevados a escena, de los cuales solo trece fueron mujeres, es decir, representaron algo más del 11%
del total. Entre ellas, tuvo lugar Sara Poggi. En este trabajo presentaré su semblanza con la intención,
no solamente de dar a conocer su figura poco conocida, sino también de poder sacar una serie de
conclusiones parciales en relación a quién fue y a la poética que eligió.
PALABRAS CLAVE
Historia, Teatro argentino, Teatro independiente, Mujeres, Sara Poggi

El teatro independiente surgió en la ciudad de Buenos Aires a raíz de la fundación del Teatro
del Pueblo, el 30 de noviembre de 1930, impulsada por el escritor y periodista Leónidas
Barletta (1902-1975). Considero al teatro independiente como un modo de producir y de
concebir el teatro que pretendió renovar la escena nacional a partir de, principalmente, dos
características: realizar un teatro de alta calidad estética y hacerlo sin fines lucrativos.
Este trabajo, a su vez, se inscribe en uno mayor, en el que tengo el objetivo de recabar y
analizar los aportes que el movimiento de teatros independientes hizo, durante sus primeros
veinte años de historia (1931-1950), a la literatura dramática argentina2. En dicho período,
tengo registrados 210 espectáculos de 116 autores nacionales. Entre ellos, solo trece fueron
mujeres. El año 1938 fue muy prolífico, dado que se estrenaron veinticinco obras de
veinticuatro dramaturgos y dramaturgas: Roberto Arlt, León Mirlas, Enrique González Tuñón,
Nicolás Olivari, Ethel Kurlat, Álvaro Yunque, Marcelo Menasché, Julio Aramburu, Sara Poggi,
Roberto Mariani, Carlos Alberto Orlando, Carlos Alberto Giuria, Leonardo Niemitz, Juan Pedro
Calou, Arturo Cambours Ocampo, Emilio Satanowsky, Enrique Abal, Alfonsina Storni, Samuel
Heras, Celestino López Arias, Fryda Schultz de Mantovani, Rafael Di Yorio, José González
Castillo y Pablo Palant (no coinciden los números totales de obras y autores porque algunos
llevaron a escena más de una pieza y también hubo casos de escritura en colaboración). Una
1

Una primera versión de este trabajo fue presentada el 15 de octubre de 2025 en el III Coloquio Nacional de
Investigación en Teatro “Semblanzas y singularidades”, Instituto de Investigación en Teatro, Secretaría de
investigación y Posgrado, Departamento de Artes Dramáticas, Universidad Nacional de las Artes.
2
Dos primeras contribuciones sobre esta temática, “Literatura dramática y teatro independiente: 1931-1950.
Parte I: Autores nóveles 1931-1932” y “Literatura dramática y teatro independiente: 1931-1950. Parte II:
Autores nóveles 1933-1937”, se encuentran en prensa para ser publicadas en el Boletín de la Academia
Argentina de Letras y en la revista UCA Letras, respectivamente.

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hipótesis acerca de esta proliferación tiene que ver con que en ese año el Teatro del Pueblo
ocupaba la sala de Av. Corrientes 1530, donde tuvo su período más prolífico, y que, para ese
entonces, ya se habían conformado varios conjuntos independientes.
Para el presente trabajo, decidí optar por una de las mujeres disponibles en la lista en aquel
año: Sara Poggi. La elegí a ella porque me había quedado con una frase que leí en un texto
del escritor Mariano Buscaglia, donde cataloga como “dos autores extraordinarios y
olvidados” (2019) a Miguel A. Marseglia y Sara Poggi. A su vez, es también una deuda en la
investigación teatral, así como en casi todas las áreas y disciplinas, recuperar a las mujeres
que, históricamente, han sido invisibilizadas y subrepresentadas.
El rol de las mujeres en la historia
En el caso de la dramaturgia nacional en el marco del teatro independiente durante el período
comprendido entre 1931 y 1950, de los 116 autores llevados a escena, solo trece fueron
mujeres, es decir, representaron algo más del 11% del total. Aunque es cierto que no había
tantas mujeres como hombres dedicándose a la escritura con potencialidad de hacerse
pública —debido a los diferentes roles que, socialmente, se asignaron a los géneros (“…si el
espacio de las mujeres se encuentra en los círculos de lo privado, el intramuros del hogar, es
claro que ellas no puedan ser consideradas profesionales y su labor sea invisibilizada…”;
Novoa Donoso y Rosa, 2017)—, esta desigualdad también se debe a cómo los roles
construidos socialmente para cada género influyeron en las convocatorias y selecciones que
se hicieron. Es decir, mujeres argentinas autoras había, prueba de eso es que el primer caso
de una dramaturga estrenada, Salvadora Medina Onrubia, se dio 1931, el mismo año en que
se llevaron a escena a los primeros dramaturgos hombres dentro del movimiento de teatros
independientes. No es que hubo años y años sin mujeres y luego se incrementó
paulatinamente la participación. Al contrario, la intervención fue aleatoria y este tema no
representaba una preocupación: en 1931 hubo dos casos (representando el 12,5% del total
de ese año), en 1938 hubo cuatro (representando el 16%, dado que había habido más
estrenos) y el porcentaje de representación más alto fue del 20%, sucedido, por ejemplo, en
1935, cuando solo se estrenaron cinco obras de dramaturgos nacionales y una de ellas fue
de una autora. Este 20% ocasional no se superó nunca en dos décadas e incluso la mayoría
de los años hubo cero o una sola obra escrita por alguna dramaturga. A todas luces, la
representación de las mujeres en la dramaturgia nacional estrenada por los teatros
independientes no fue paritaria ni escapó a la lógica patriarcal de la época. Incluso al día de
hoy, aunque ha habido cambios notables, las dificultades persisten. En una investigación
sobre las desigualdades de género en el teatro chileno contemporáneo se afirmó:
Respecto al conocimiento de inequidades en la distribución de roles dentro de la cadena de
creación y producción teatral, en ambas fases del estudio, hombres y mujeres admitieron su
existencia. Por una parte, se identificaron ciertos roles —particularmente, la dramaturgia y la
dirección— como posiciones de poder, atributo que se señaló como predominantemente
masculino, mientras que otros, como la producción —vinculada a la organización, al
establecimiento de relaciones interpersonales y a la administración de recursos— fueron
identificados como roles femeninos (Muñoz Briones y otros, 2017: 170).

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La trayectoria de Sara Poggi
Ahora sí, ¿quién fue Sara Poggi? Lamentablemente, de esta escritora y traductora, no logré
encontrar datos exactos de su fecha y lugar de nacimiento, aunque, respecto a esto último,
en el libro Historia de la ciencia ficción latinoamericana I: Desde los orígenes hasta la
modernidad (editado y dirigido por Teresa López-Pellisa y Silvia G. Kurlat Ares), se la engloba
dentro de un grupo de autores nacidos en Córdoba o el Litoral de la Argentina.
A su vez, sí puedo asegurar que el estreno de su obra La opinión de Zenón, en 1938, en el
marco del ciclo de teatro polémico del Teatro del Pueblo, fue su debut como dramaturga. El
Teatro del Pueblo fue el primero que propuso la discusión en el teatro. Hasta ese momento,
la participación del público se limitaba a “recibir” lo que la actuación del elenco le pudiera
generar. Sin embargo, en 1936, finalizada una función de Noche de reyes, de William
Shakespeare, debutó el teatro polémico, que consistía en entablar una conversación /
discusión sobre el espectáculo que se acababa de ofrecer, entre el público, el director
Leónidas Barletta y (si fuera posible) el autor de la pieza. Allí los espectadores tenían la
posibilidad de manifestar sus opiniones y de hacerles preguntas a los protagonistas. En ese
contexto, se estrenó La opinión de Zenón, de Poggi. Marcelo Menasché realizó una crítica de
la obra para la revista Conducta, el órgano difusor del Teatro del Pueblo que existió entre
1938 y 1943. Sus palabras nos acercan el argumento de la pieza:
Se trata simplemente de un hombre que llega al matrimonio con una incapacidad física que le
impide realizar la más elemental y la más importante de las funciones conyugales. El cree que
esa impotencia actual se debe a la vida disipada que llevó en su juventud. Pero ama a su
esposa y está a dispuesto a conservar su compañía, su adhesión de ternura, su presencia
constante, todo ese material episódico que para él materializa el único amor que está a su
alcance. Y comprendiendo que su mujer ―de normal contextura moral y física― se siente
defraudada y el abandono es para él un peligro de todos los instantes, prefiere ponerle la
solución al alcance de la mano, bajo la forma de un amigo. El amigo llena su función
provisionalmente y se aleja al comprobar que no ama a la mujer. Un hijo anuncia su proximidad
y significa para el esposo impotente una garantía de permanencia conyugal (1938: 22-23).

A su vez, este texto se publicó algunos años después, en 1947, dentro del volumen Cuentos
de amor, al que pudimos acceder (sí, es raro que un texto dramático se publique en un libro
de cuentos, pero así fue, y la obra llevó el subtítulo “Cuento dramático en dos escenas”, tal
vez para reparar un poco esta incongruencia). Si bien nos faltan elementos para saber si
ambas versiones coinciden, el texto publicado tiene mucho que ver con lo expuesto por
Menasché. Es interesante observar que la obra comprende la satisfacción sexual de la mujer
como un tema a resolver (más allá de que, fruto de ella, llega la reproducción) y ubica al
hombre, en un lugar poco frecuente, vulnerable y no todopoderoso. El crítico también incluyó
algunas reflexiones acerca del debate generado en el público (a él le llamó la atención que
los espectadores cuestionaran el espectáculo por la poca frecuencia de ese tipo de
situaciones) y su propia evaluación del trabajo de Poggi:
La autora utiliza el recurso de las máscaras ―prestigiado por O’Neill― para acentuar la
sinceridad o la hipocresía de sus personajes con lo que su drama adquiere una tónica irreal
que tolera el acento discursivo de sus personajes y le confiere legitimidad.
La obra está escrita pulcramente y con sencillez directa, que no excluye algunos toques
poéticos (Menasché, 1938: 23).

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Contemporáneamente, Poggi colaboraba en distintos medios periodísticos de Argentina
(tengo el registro de que publicó un cuento en Nosotros en 1936 y otro en Caras y Caretas
en 1937) y otras partes del mundo. En todos los textos de no ficción que encontré, solía
dirigirse a las mujeres, y presentaba una mirada que, tal vez, retrospectivamente, podríamos
considerar con rasgos feministas (podríamos leer en una línea similar el argumento de su
obra teatral que ya mencionamos). Por ejemplo, en 1936, publicó en la sección “Para las
Damas” del diario mexicano El día un artículo titulado “Las modas exageradas” que, de
acuerdo al análisis que hace Cecilia Colón Hernández, “menciona las modas exageradas y
su nefasta influencia en las niñas” (2014: 140). También en la Sección Mujer del periódico
Acción Católica de Panamá publicó una columna titulada “Cuidado con las novelas” (1938),
en donde manifiesta que este género literario crea fantasías que no son trasladables a los
vínculos reales, y en la Revista Costarricense, encontré algunos textos firmados por ella que
hablaban sobre los vínculos entre hombres y mujeres, como “La mujer ideal” (1946),
“Discusiones en el Matrimonio” (1939) y “La Paz Familiar” (1938). En este último, se
manifiesta a favor del trato igualitario entre hijos e hijas:
Los hijos varones tienen la propensión a hacerse servir de las hermanas, por lo menos la
mayoría, y si se les deja acostumbrar muy pronto ordenan a gritos y hasta con amenazas lo
que no tienen ningún derecho a exigir, intentando imponerles una relativa servidumbre por
demás injusta y odiosa, porque una cosa es que los padres manden hacer esto o aquello, y
otra que lo ordene cada uno según el capricho del momento. En esa forma la disputa se
encenderá a cada instante y todo se hará de mala voluntad, ya que nadie aceptará de buen
grado complacer al más fuerte o al más osado, y la vida íntima de la familia será un pequeño
infierno que los padres hubieran podido evitar distribuyendo equitativamente las obligaciones
entre todos sus hijos (Poggi, 1938: 149-150).

Por supuesto que no tengo la certeza de que todos los textos que mencioné sean suyos, pero
hago esta conjetura por varias razones: en primer lugar, no había tantas mujeres escribiendo
en medios gráficos en la década del treinta como para que justo hubiera más de una con el
mismo nombre (que, por otra parte, siempre aparece escrito igual); además, si las
publicaciones hubieran sido de un solo país además de Argentina, podría pensarse en una
homónima, pero sería raro que sucediera exacta situación en México, Panamá y Costa Rica;
asimismo, las fechas, los temas y los tonos de escritura también coinciden.
Infiero, asimismo, que ella era bastante joven por aquellos años, dado que la mayor parte de
su recorrido literario la realizó en la década siguiente. Publicó Hermano bestia: cuentos de
animales* (1946), el ya mencionado Cuentos de amor* (1947), Campiando. Relatos criollos*
(1947), Motivos orientales. Estampas de la India y de la Arabia feliz* (1948, la única foto suya
a la que pude acceder salió en Crítica con motivo de un comentario de Félix Visillac sobre
esta publicación), No son cosas para contar (1949), Coyas. Relatos jujeños* (1949), Zafra*
(1950, cuentos) y El espejismo de la realidad (Teatro para leer)*3 (1950). También continuó
publicando cuentos (por ejemplo, en 1848, “Murió el viejo zapatero” salió en la revista
Leoplán) y relatos en el Suplemento de Rastros, selección de novelas y cuentos de aventuras,
3

Los libros señalados con un * se pueden encontrar en la Biblioteca Nacional “Mariano Moreno”. Por otro lado,
sus relatos “Uxoricidio” (incluido en Hermano bestia: cuentos de animales) y “Recuerdo en el crepúsculo
serrano” se encuentran mecanografiados y firmados por ella en el Fondo Ángel Osvaldo Nessi, conservado en el
Archivo y Centro de Documentación del Instituto de Historia del Arte Argentino y Americano de la Facultad de
Artes de la Universidad Nacional de La Plata.

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una colección de la editorial Acme que llegó a tener casi trescientos números. Puntualmente,
para la escritura de Coyas. Relatos jujeños y Zafra, Poggi obtuvo una beca de la Comisión
Nacional de Cultura durante el primer gobierno peronista, gracias a la que pudo viajar a Jujuy
y Tucumán, respectivamente. A su vez, su rol como becaria se destacó también en la
publicación de El espejismo de la realidad…, por lo que es probable que también lo haya
escrito con cierta ayuda del Estado. En ese momento, la Comisión Nacional de Cultura
funcionaba “como una especie de órgano consultivo” (Fiorucci, 2005: 5) dentro de la
Subsecretaria de Cultura, que había sido creada en 1948 para, en palabras de Flavia Fiorucci,
“fomentar la cultura letrada y para coordinar el mejor aprovechamiento de los recursos del
estado ya existentes en el área” (2005: 5). Poggi también realizó la traducción del francés de
Cinco semanas en globo, de Julio Verne, para la editorial Acme (1973).
Palabras finales
A lo largo de este trabajo recorrimos brevemente el lugar de las mujeres en la historia de la
dramaturgia del teatro independiente y nos adentramos en la figura de Sara Poggi, quien
estrenó su texto La opinión de Zenón en el Teatro del Pueblo durante el año 1938. Para
finalizar, me gustaría agregar que, en otro texto de Mariano Buscaglia, publicado en Perfil, el
autor la ubica a Poggi “entre los autores más brillantes” (2018) de las décadas del veinte, el
treinta y el cuarenta, cuando se produjo “el auge de la literatura folklórica y de temática rural”
(2018), de la que esta escritora fue una representante.
Resulta llamativo (o, irónicamente, todo lo contrario) que su nombre sea bastante
desconocido para muchos de nosotros y que incluso sea difícil hallar datos tan básicos como
lugar y fecha de nacimiento. Es probable que el hecho de que sea una mujer no colaborara
para su trascendencia, y es precisamente por eso, que nos parecía importante ofrecer un
pantallazo sobre su semblanza y dar cuenta de su historia, tanto en el movimiento de teatros
independientes, que es con el que me toca más de cerca trabajar, como con otras temáticas,
dado que, como ya pudimos corroborar a lo largo de estas líneas, desarrolló una prolífica
trayectoria.

Sara Poggi en el diario Crítica, 9 de diciembre de 1948.

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Bibliografía
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Poggi, Sara (1946). Hermano bestia: cuentos de animales. Buenos Aires, Editorial Araujo.
Poggi, Sara (1947). Campiando. Relatos criollos. Buenos Aires, Editorial Araujo.
Poggi, Sara (1947). Cuentos de amor. Buenos Aires, Editorial Araujo.
Poggi, Sara (1948). Motivos orientales. Estampas de la India y de la Arabia feliz. Buenos Aires,
Editorial Araujo.
Poggi, Sara (1949). Coyas. Relatos jujeños. Buenos Aires, Editorial Araujo.
Poggi, Sara (1950). El espejismo de la realidad (Teatro para leer). Buenos Aires, Editorial Araujo.
Poggi, Sara (1950). Zafra. Buenos Aires, Editorial Araujo.
Visillac, Félix B. (9 de diciembre de 1948). “’Motivos Orientales’, Original Obra con Estampas de
la India” en Crítica, año XXXVI, n° 12320, p. 10. Disponible en
http://publicaciones.bn.gob.ar/s1/001181802/1948/BNA_S001181802_19481209N12320
.pdf.

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La batalla cultural y los medios masivos de comunicación. Debatiendo
históricamente los actuales neofascismos y el (lumpen) capitalismo

Rodolfo Gomez
Observatorio de Culturas Políticas y Políticas Culturales

RESUMEN
Este breve artículo se propone pensar la batalla cultural hoy en la Argentina, actualizando la vieja
pregunta que otrora se hiciera el sociólogo sueco Göran Therborn (1987) en un célebre libro de la
década del setenta, que llevó por título: “¿Cómo dominan las clases dominantes?”.
La hipótesis sobre la que trabajaremos es que ese dominio hoy día tiene que ver, por supuesto con
condiciones estructurales del funcionamiento del capitalismo contemporáneo en la periferia, pero
también con el manejo de la información que se despliega en los medios masivos de comunicación.
Tanto en aquellos que podríamos llamar “broadcasting” (o tradicionales) como así en los
denominados nuevos medios (o redes sociales) que, lejos de mejorar el proceso comunicacional,
representan una línea de continuidad con los primeros tipos mass-mediáticos. En síntesis, lo que
sostendremos aquí es que el modo en que se configura hoy la dominación de las clases dominantes
se debe a que la incidencia mass-mediática sobre diferentes actores y clases sociales resulta de un
profundo proceso de cambio estructural que se produjo en la sociedad capitalista argentina a lo largo
de la última dictadura y que fue producto precisamente de una política deliberada de ese régimen de
facto. Encargado de provocar las transformaciones en el funcionamiento capitalista como así de las
relaciones de fuerza sociales existentes previamente, sean estas económicas, políticas y culturales:
para permitir la emergencia en la primera posdictadura (1983-1990) de un régimen político
democrático fuertemente condicionado y determinado por ese nuevo funcionamiento capitalista, lo
que se proyecta hasta nuestros días.

PALABRAS CLAVE
Capitalismo, comunicación, dictadura, lumpen, neofascismos

Introducción
Este breve artículo se propone pensar la batalla cultural hoy en la Argentina, actualizando la
vieja pregunta que otrora se hiciera el sociólogo sueco Göran Therborn (1987) en un
célebre libro de la década del setenta, que llevó por título: “¿Cómo dominan las clases
dominantes?”.
La hipótesis sobre la que trabajaremos es que ese dominio hoy día tiene que ver, por
supuesto con condiciones estructurales del funcionamiento del capitalismo contemporáneo
en la periferia, pero también con el manejo de la información que se despliega en los
medios masivos de comunicación. Tanto en aquellos que podríamos llamar “broadcasting”
(o tradicionales) como así en los denominados nuevos medios (o redes sociales) que, lejos
de mejorar el proceso comunicacional, representan una línea de continuidad con los
primeros tipos mass-mediáticos. En síntesis, lo que sostendremos aquí es que el modo en
que se configura hoy la dominación de las clases dominantes se debe a que la incidencia

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mass-mediática sobre diferentes actores y clases sociales resulta de un profundo proceso
de cambio estructural que se produjo en la sociedad capitalista argentina a lo largo de la
última dictadura y que fue producto precisamente de una política deliberada de ese régimen
de facto. Encargado de provocar las transformaciones en el funcionamiento capitalista como
así de las relaciones de fuerza sociales existentes previamente, sean estas económicas,
políticas y culturales: para permitir la emergencia en la primera posdictadura (1983-1990) de
un régimen político democrático fuertemente condicionado y determinado por ese nuevo
funcionamiento capitalista, lo que se proyecta hasta nuestros días.
Apenas antes y después de la última dictadura (1976-1983)
Si tuviéramos que analizar cuáles serían “nuestros años setenta”1, podríamos decir que
comienzan con un hecho como “El Cordobazo”, en 1969, y culminan en la última dictadura
(1976-1983) y en su proyecto de reestructuración capitalista de la sociedad argentina. En
efecto, “El Cordobazo”, esa rebelión obrera que supuso el fin de la dictadura previa (la de
Onganía, ocurrida entre 1966 y 1973) y el inicio de un nuevo y breve período democrático,
que fue desde 1973 hasta 1976, permitió el regreso Perón al gobierno luego del exilio y la
imposición de una política económica de características keynesianas (o de “compromiso” de
clases), en el marco de un modo de acumulación que Tarcus (1992) denominó “populista”.
Desde el punto de vista de los medios masivos de comunicación, sensibles a una
correlación de fuerzas sociales existentes en las que las clases trabajadoras y populares
mostraron fortaleza, esto implicó que Perón triunfe en las elecciones de finales de 1973 “con
todos los medios en contra” (Muraro y Ford, 1985). Pero la última dictadura cívico-militar
iniciada en 1976, se propuso precisamente terminar con esta Argentina “populista” previa.
La reestructuración capitalista que llevó adelante, y que supuso la búsqueda de construir un
modo de acumulación neoliberal-conservador que sucediese a ese “populista” previo, se
asentó en una mutación de las relaciones de fuerza económico, sociales, políticas y
culturales. Su consecuencia fue la desestructuración de la unidad de las clases trabajadoras
y populares, el engrosamiento del lumpen-proletariado y de los sectores medios y la
concentración y unificación de las clases dominantes (Piva, 2020).
Esto cuestión demográfica resulta importante porque precisamente los sectores medios
(Sebreli, 2003; Adamovsky, 2019), y el lumpen proletariado (Marx, 1975), son grupos
sociales que no poseen una identidad del todo definida o consolidada (por diferencia con las
clases dominantes y con las clases trabajadoras), se encuentran en “disponibilidad
ideológica”, y son permeables tanto a las acciones gubernamentales “asistencialistas” (el
lumpen proletariado) como a la discursividad presente en los medios masivos de
comunicación (Muraro, 1974). Es esta reestructuración capitalista, que ahora permite que
permee en numerosos sectores sociales la discursividad presente en los medios masivos de
comunicación (aquello que Risler -2018- denominó la “acción psicológica” y comunicacional
de la última dictadura), la que permite explicar el triunfo del radical Alfonsín en 1983, y
también la emergencia de la figura de un actor social como el “ciudadano” (figura política
contrapuesta a la de “pueblo”, más próxima a la tradición política “populista”), presente en
dos nuevos tipos de electores: los indecisos y los independientes (Bonnet, 2008; Vommaro,
2008).

1

Parafraseando el título de un importante libro para la historia intelectual argentina escrito por Oscar Terán
(2017) en la primera parte de la década del noventa, llamado “Nuestros años sesenta”.

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La noción de “objetividad” periodística, vinculada con el “mid cult” (MacDonald, 1974) de los
medios masivos, un “formato” medio (que no es ni cultura de élite ni cultura popular, como
sostiene Eco, 1997), que no es ni de derecha ni de izquierda, se articula con la del
“ciudadano medio independiente”. Y no es casual por entonces la generalización del uso de
las encuestas “objetivas” de opinión en los medios masivos, como tampoco una “teoría”
mid-cult como la “de los dos demonios”, o la crítica al “corporativismo”, tanto “empresario”
como “sindical”.
Del menemismo hasta la crisis de 2001
El discurso de la “objetividad” periodística es coherente con el discurso liberal de la igualdad
ante la ley propio del Estado de derecho, como así con el discurso de la libre competencia,
que es lo que debe garantizar ese mismo Estado de derecho. Pero esta igualdad, en
realidad “abstracta” o “formal”, propia de los valores “republicanos” de las clases medias
(como bien muestran los textos de los mencionados Sebreli y Adamovsky), terminó
favoreciendo –en la presuposición del planteo de la “igualdad” de oportunidades- a quiénes
en realidad son los más poderosos, es decir, terminó favoreciendo a los capitalistas (y
perjudicando a las y los trabajadores, como así también a esos mismos sectores medios
portadores de esa cultura “mid cult”).
El peronismo menemista entendió perfectamente esto, de allí su alianza con los grandes
capitalistas nacionales e internacionales, que, en el plano de los medios masivos, llevó a la
conformación de los grupos multimedia (el grupo Clarín, el de La Nación, la corporación
América, etc.) y a la diversificación de estos, que extendieron sus carteras de negocios más
allá del plano de la construcción noticiosa y de la industria del entretenimiento, para pasar a
controlar también el campo de las telecomunicaciones o el de la circulación aeronáutica. Sin
embargo, esta inicial alianza de los medios masivos con el menemismo comenzó a
naufragar cuando se hicieron patentes los efectos disfuncionales y desequilibrantes del Plan
de Convertibilidad, esto es, cuando ya no podía ocultarse el notable crecimiento de la
desocupación y la subocupación que se hizo más visible durante el segundo mandato
presidencial (1995-1999) del justicialista neoliberal Carlos Menem; aunque, el ataque
principal del discurso mass-mediático hacia ese gobierno fue el de la crítica a la corrupción
(mucho más que los efectos adversos de ese plan económico).
En realidad, este tipo de crítica anticorrupción –que ya se había hecho presente
previamente en Brasil con la destitución del “equivalente” menemista en ese país, Fernando
Collor de Melo- se corresponde con la mencionada función “equilibradora” de los medios
masivos, tendiente a garantizar la “mediación” entre los subsistemas económico y político.
Porque si el modo de acumulación neoliberal-conservador –sustentado en el Plan de
Convertibilidad- generaba disfuncionalidades al aumentar la desocupación, estas
repercutían en el accionar político, deslegitimándolo. Un recorrido similar, en lo que a lo
mass-mediático respecta, encontramos con el posterior gobierno del radical conservador De
la Rúa (1999-2001); cuyas políticas resultaron en la continuidad de ese Plan de
Convertibilidad, perjeñado inicialmente –en 1991- por el ministro menemista Domingo
Cavallo, luego también ministro de economía del gobierno cívico radical delarruista. La
continuidad de la Convertibilidad supuso durante este gobierno de la llamada Alianza, la
continuidad de los planes de ajuste del menemismo como así la continuidad del pago de
una deuda externa, cuya cifra había aumentado tanto durante los gobiernos menemistas

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como con el aliancista de De la Rúa, precisamente porque ese Plan de Convertibilidad –de
paridad cambiaria- sólo podía sostenerse con el aumento del endeudamiento externo.
Durante el breve período del gobierno delarruísta, los medios masivos de comunicación
pasaron de la alabanza por el endeudamiento externo (valga recordar el fuerte apoyo massmediático al plan de “blindaje financiero” externo anunciado por De la Rua) a la crítica de los
sucesos de corrupción del gobierno (uno de los cuáles impactó a la entonces ministra
Graciela Fernández Meijide, en tanto que otro, tal vez de mayor importancia, producto de la
sanción de la ley de flexibilización laboral, involucró al ministro Alberto Flamarique, y supuso
la caracterización de esa ley como “ley Banelco”), como así a la de las consecuencias
sociales de los planes de ajuste (producto de la manutención de la Convertibilidad), con el
consecuente aumento de la desocupación y subocupación. El problema para el gobierno
aliancista cívico radical de De la Rua fue que, ya para su gestión, estos efectos –a los que
se sumaban los señalados hechos de corrupción- no sólo se hacían sentir sobre las y los
trabajadores y al lumpen-proletariado, sino que además comenzaban a hacerse sentir sobre
los sectores medios.
Así, nos encontramos con un discurso anticorrupción y con un discurso crítico de las
consecuencias disfuncionales de la Convertibilidad por parte de los multimedios masivos de
comunicación concentrados, que impactan no solamente sobre el lumpen proletariado y las
y los trabajadores, también lo hacen sobre unos sectores medios que saldrán a protestar a
la calle cuando les sea impuesto por parte del ministro Cavallo el famoso “corralito”, aquel
que impedía la libre disposición de sus ahorros en dólares. Es en este contexto que se
produce la renuncia del presidente, con el inicio de la crisis de legitimación del mismo
subsistema político ocurrido, luego de la decisión gubernamental –que “colmó el vaso”- de
decretar el estado de sitio, el 19 y el 20 de diciembre de 2001.
La recomposición de la legitimidad política luego de 2001 y la crisis mundial
neoliberal de 2008
La fuerte deslegitimación del subsistema político que tuvo lugar luego de la renuncia del
presidente De la Rúa buscó revertirse con los posteriores gobiernos de Eduardo Duhalde y
Néstor Kirchner. Pero para ello debían intentarse producir cambios en el funcionamiento del
modo de acumulación neoliberal-conservador asentado en el Plan de Convertibilidad,
perjeñado por el entonces todopoderoso ministro de Economía del menemismo y del
siguiente gobierno de la Alianza, Domingo Cavallo. No vamos a discutir aquí si las políticas
de la posconvertibilidad llevaron a un nuevo modo de acumulación capitalista, pero sí
vamos a plantear que estas nuevas políticas, denominadas por algunos autores (Sader,
2008) como “posneoliberales”, fueron un intento por desarrollar un modo de acumulación
diferente al neoliberal-conservador previo. Y, como en el caso de Menem o De la Rúa,
también aquí, de modo inicial, el subsistema massmediático concentrado, apoyó estas
nuevas políticas en la medida que fomentaron una recuperación económica “a tasas
chinas”, permitiendo la re-legitimación del subsistema político, entre los años 2003 y 2007.
Pero a la vez esta relegitimación de lo político se produjo, además, incorporando al interior
del conjunto del sistema (esto es, del “sistema social” general capitalista), a un conjunto de
actores que se encontraban en la periferia o bien directamente fuera del mismo, a saber: los
movimientos de DDHH, el sindicalismo de la CTA, los grupos piqueteros y, con
posterioridad a estos, los feminismos y movimientos de diversidad sexual. Incorporación al
campo de lo político que motivó, por parte de los medios masivos de comunicación, un

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cierto cuestionamiento, en la medida que observaban que esta nueva discursividad volvía a
“des-centrar” el equilibrio del sistema político, desplazándolo hacia la izquierda2. Pero este
cuestionamiento mass-mediático no se hizo del todo presente –o tuvo una presencia
parcial- hasta tanto no se produjera una crisis económica, lo que finalmente sucedió una vez
asumido el –ya relegitimado- gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en el año 2008, a
raíz del impacto a nivel mundial de la crisis capitalista caracterizada como la crisis de las
“hipotecas sub-prime” y, a nivel doméstico, del inicio del extendido conflicto entre ese
gobierno –el de Cristina Fernández- y el autodenominado “campo” (Vommaro y Aronskind,
2010).
La crisis mundial de 2008 como trasfondo estructural desde el que emergen las
“nuevas” derechas y el contexto particular de la Pandemia y la pospandemia
La crisis de las llamadas hipotecas “subprime” del año 2008, originalmente iniciada en los
países capitalistas centrales y en particular en los Estados Unidos, resultó en una crisis
global del modo de acumulación neoliberal, en sus diferentes variantes políticas (Watkins,
2010 y Davies, 2016 y 2021)3. Pero en América Latina, y en particular en Argentina, esta
crisis del modo de acumulación neoliberal-conservador, ya se había hecho presente desde
finales de 2001; de modo que lo que en realidad fue afectado desde 2008 en nuestros
países, fueron los intentos –neodesarrollistas, neokeynesianos, posneoliberales- por
superar ese modo de acumulación neoliberal. El conflicto desarrollado entre “el gobierno”,
de Cristina Fernández, y “el campo” fue, en ese sentido, un efecto de la crisis capitalista de
2008 y de dos intentos diferenciados de resolución de la misma, que se extienden al día de
la fecha, Pandemia mediante (y luego de esta). Ya relegitimado el subsistema político
(desde finales de 2007), lo que sucedió fue que la crisis económica del 2008 encontró, por
un lado, un intento del gobierno de entonces, junto con diferentes actores sociales, entre
ellos muchos sectores ligados a las clases trabajadoras y populares, que promovía (y
promueve) un camino –que no se ha podido consolidar- hacia un modo de acumulación
posneoliberal; en tanto que los sectores capitalistas concentrados, en este caso junto con
buena parte de los sectores medios (sobre todo aquellos consumidores de unos medios
masivos de comunicación concentrados que se posicionaron de modo antagónico al
subsistema político a partir de la crisis de 2008) y, también, del lumpen-proletariado; buscan
retornar –en diferentes variantes, partiendo de un esquema de “ensayo-error”- al modo de
acumulación neoliberal-conservador previo, es decir, a una suerte de “neoconvertibilidad”
menemista. Y estos posicionamientos, que resultan –reiteramos- intentos de respuesta a la
crisis capitalista iniciada en 2008, también estuvieron presentes al interior del subsistema de
medios masivos, donde por un lado se aglutinaron los multimedios más importantes (Clarín,
La Nación, América, Telefé, etc., por sólo referir a medios de alcance nacional) y por el otro
aquellos medios emergentes en la posdictadura y más ligados a la tradición progresista
(grupo Octubre, grupo Indalo, entre otros); haciendo en todo caso “periodismo de guerra”.
2

Valga recordar la para entonces célebre frase de Hilda “Chiche” de Duhalde, esposa del ex presidente justicialista Eduardo Duhalde: “no nos pasemos de progresistas”.
3 Tempranamente Watkins (2010) realiza una distinción entre el “neoliberalismo” –digamos- tradicional (aquel en
el que suelen ubicarse las teorías económicas de Milton Friedman o de Frederick Von Hayek) o clásico y lo que
llama “liberalismo regulado”, más vinculado a las llamadas políticas de la “tercera vía”, en las que ubica a los
gobiernos de Tony Blair y de Clinton. En tanto que Davies (2016 y 2021) distingue entre un neoliberalismo combativo (entre 1979 y1989), un neoliberalismo normativo (entre 1989 y 2008) y un neoliberalismo punitivo (desde
2008 en adelante).

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Desde ese momento es que en Argentina no es posible resolver esta suerte de “empate
hegemónico” (lo que se ha dado en llamar “la grieta”). No se pudo resolver durante los
gobiernos de Fernández de Kirchner, tampoco durante el posterior gobierno
neoconservador-liberal de Macri (apoyado fuertemente en la discursividad de los
multimedios tradicionales más importantes, lo que muestra por otro lado ciertos límites
estructurales –ligados al mismo funcionamiento del capitalismo- que se hacen presentes en
la construcción comunicacional de las clases dominantes), tampoco durante el gobierno
poskirchnerista que le sucedió, el de Alberto Fernández, durante la Pandemia y luego de
esta.
Para “colmo de males”, también esta crisis capitalista se expresó con posterioridad en la
crisis del unilateralismo estadounidense y en la emergencia del multilateralismo, plasmado
sobre todo a partir del surgimiento de los denominados BRICS (Brasil, Rusia, India, China y
Sudáfrica).
Los neofascismos actuales como expresión político-cultural del lumpen-capitalismo
¿Qué sería el –lumpen- capitalismo? A nuestro entender, sería el modo actual de
funcionamiento del capitalismo, de características pos-hegemónicas, y donde las clases
dominantes ya no buscan discursos legitimadores (como los fueron los discursos tanto
posmodernos como neoconservadores-neoliberales, al estilo de los del “consenso de
Washington” durante la década del noventa) sino que buscan imponer su perspectiva de
“Estado de excepción” a fuerza de construcción de imagen, velocidad informativa, distorsión
y posverdad. Los lenguajes extremos de los neo-fascismos contemporáneos son la
expresión de unas clases capitalistas que se encuentran en un período de ensayo-error
(Clarke, 1991; Bonnet, 2022), porque no están pudiendo instaurar de modo estable o
hegemónico un nuevo modo de acumulación –aún en el marco de una economía global que
cada vez más va asumiendo características multilaterales- y, entonces, plantean un intento
de restauración del pasado –neoliberal conservador (lo que podría ejemplificarse con los
intentos del gobierno de Javier Milei por recrear una “nueva” Convertibilidad y un neomenemismo- en el presente, algo no ajeno históricamente a los distintos fascismos, que han
sido intentos “excepcionales” de restauración del pasado perdido). Las clases capitalistas
dominantes buscan ganar tiempo a partir de distintas herramientas, entre las que destacan
las ideológicas y las culturales ligadas a los medios masivos de comunicación, sobre todo la
televisión, aunque en articulación con las redes sociales (a través del uso de los teléfonos
celulares); y también -una no menor que es- la del “disciplinamiento dinerario” (Bonnet,
Op.Cit., 2008). Son estas características “lumpen” y “mid cult” de las actuales clases
capitalistas dominantes las que buscan extenderse al resto de los sectores y clases
sociales. Ya lo han hecho en una buena parte de los sectores medios formateados en el
“mid-cult” propio de la cultura de masas contemporánea (aquella vigente en los principales
medios masivos de comunicación) y en un lumpen proletariado “disponible ideológicamente”
y permeable por tanto a la discursividad sintética de las redes sociales consumidas a través
del teléfono celular como así también al “clientelismo apolítico” desplegado desde el Estado
capitalista mínimo. Pero esto busca asentarse además en aquellos sectores asalariados
flexibilizados a través de extensión de las llamadas plataformas (Burgos, 2021).
Es sobre todo en los países llamados occidentales en su conjunto, donde asistimos a una
crisis del modo de dominación hasta ahora preponderante, aquel configurado a través del
“Estado de derecho” (lo que, como puede verse sobre todo a partir del accionar de los

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Estados Unidos en Venezuela, es extensible a la doctrina del derecho internacional). Una
novedad por su extensión a nivel global, dado que esta crisis en la forma de dominación
asentada en el Estado de derecho ya se había hecho presente en la Modernidad occidental
en los períodos de los fascismos “históricos” (en Italia, Alemania y España) allá por las tres
primeras décadas del siglo XX (y que se extendió en América Latina a partir de las
dictaduras cívico militares desplegadas en nuestra región desde la década del treinta y
hasta la década del ochenta de ese mismo siglo), tal como supo describir con precisión el
jurista y politólogo frankfurtiano Franz Neumann en su libro clásico Behemoth (1983). En
ese libro su autor distingue el tipo de dominio “natural” presente en la moderna sociedad
burguesa, representado por el Leviathan hobbesiano, donde el Estado -aunque sea
mediado por el “interés” de los particulares, es decir, de los ciudadanos burgueses- busca
presentarse como portador de valores “universales”; y el tipo de dominio capitalista
descarnado que representa el Estado en el fascismo nacional-socialista, construido
“emocionalmente” –como “forma” simbólica “lumpen”- más allá de la racionalidad burguesa
moderna; lo que decir, para Neumann, resulta en un “No Estado”. Un tipo de interpretación
sobre el Estado capitalista fascista que también podemos encontrar en varios trabajos del
Gramsci del llamado período “consejista”, y que permite interpretar el porqué de lo que
podríamos considerar la “brutalidad” (sin ningún tipo de eufemismos) de la dominación de
las formas políticas fascistas del capitalismo.4
Varias y varios autores (de Brunhoff, Chesnais, 2009; Marques, Nakatani, Carcanholo,
2013), que han venido estudiando de modo consecuente los motivos de la crisis capitalista
de 2008 proyectada hacia nuestros días, hicieron hincapié en que dicha crisis fue una
consecuencia de transformaciones profundas en el funcionamiento capitalista a partir de la
extensión de un proceso de globalización donde se observan cambios en la interrelación
entre las fracciones del capital productivo y del capital financiero, sobre todo en lo que
refiere a la obtención de plusvalor. Hacen referencia al desarrollo actual de lo que
denominan, siguiendo los planteos de Marx en el Libro III de El Capital (2009), la forma
particular del “capital ficticio”. Para estas y estos autores se hace necesario al actual
(lumpen) capitalismo la promesa de un cada vez mayor –y más veloz- extracción de
plusvalor “a futuro”; de allí la necesidad –y la urgencia para el capital- de estos discursos
“extremos”, “excepcionales” (lumpen), de los neofascismos “tardíos” (Toscano, 2025).
Podríamos concluir que esto pareciera ser algo coherente con la idea del “tecnofeudalismo”
expresada por el ex ministro de economía de Grecia, Yannis Varufakis (2024), aunque en
realidad se trate de otra de las tantas “formas” de presentación –la actual- del capitalismo.
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Bonnet, Alberto (2008). La hegemonía menemista. Buenos Aires: Prometeo.
4

En sus textos pre-carcelarios, es decir, muy tempranamente, Gramsci (2025) bordea esta interpretación. Por
ejemplo, en artículos como “España, un país sin Estado” (1919), contrapone la figura del Estado entendido como
estado de derecho con las formas de dominio cuasi feudales, que, según su perspectiva, estarían presentes en
España. Algo similar va a sostener en dos artículos de 1921 como “El verdugo y la víctima” o “Legalidad”, donde
vincula el Estado a lo legal, en tanto que plantea –en un sentido que podría también vincularse a la mirada de
Engels en la famosa “Introducción” de 1895 al libro de Marx “La lucha de clases en Francia”- que el fascismo
(como forma política lumpen particularizada históricamente) es la plena violación de dicha legalidad.

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La construcción del Otro. Un problema desde el campo de las artes

María Natacha Koss
Área de Investigaciones en Ciencias del Arte

RESUMEN
El concepto del Otro resulta proteico para analizar las construcciones imaginarias que se ponen en
evidencia en los campos teatrales, ya sea en sus literaturas como en sus acontecimientos. En su
vínculo con la ética y la estética grotesca, estas producciones generan una recursividad que incide
directamente en el campo de los derechos humanos a través de la construcción de imaginarios. Aquí
plantearemos tres grandes campos de trabajo, que sabemos no son omniabarcantes pero que,
simultáneamente, consideramos como un espectro lo suficientemente diverso como para sostener la
hipótesis. Estos tres campos, como mencionábamos anteriormente, son la representación del Otro
como ente socio cultural, la representación del Otro como construcción identitaria sexo-genérica y la
representación del Otro en términos míticos, como variable transcultural.
PALABRAS CLAVE
grotesco – teatro – construcción del Otro

Desde que Tsvezan Todorov desarrollara el problema del Otro en su clásico La conquista de
América: el problema del otro (1982), esta categoría ha demostrado ser sumamente útil como
herramienta de análisis en los campos del mito, del imaginario y, en consecuencia, del teatro.
Asimismo, los grandes pensadores del siglo XX, principalmente quienes se dedicaron a trabajar la Shoá, encontraron en la deshumanización del Otro (avant la lettre) la condición de
posibilidad para el diseño nazi de la “Solución Final”. Primo Levi (Si esto es un hombre, 1947),
Hannah Arendt (Los orígenes del totalitarismo, 1951) y Karl Jaspers (El problema de la culpa:
sobre la responsabilidad política de Alemania, 1946), entre los más clásicos, recurren a estas
ideas en los primeros años de la posguerra para intentar comprender el horror.
En investigaciones anteriores, al trabajar el problema del grotesco como categoría, nos encontramos con que gran parte de su concepción estaba vinculada a una mirada crítica sobre
el/lo Otro. Entre las características que diseñamos para su definición, ponderamos su mirada
subjetiva y la pulsión de destrucción de una normativa específica. Para poder sistematizar el
grotesco, entonces, necesitamos saber sobre qué norma está ejerciendo violencia, tal como
afirma Umberto Eco (1985); ya sea esta la norma estética de belleza, de realización o de
poética. En consecuencia, las imágenes grotescas no lo son para todas las sociedades por
igual, sino que dependen de un doble eje histórico y territorial (Koss, 2022a; Koss, 2023a;
Koss, 2023b; Koss, 2024, entre otros).
Cuando la configuración del Otro se disemina en los imaginarios a través de las construcciones míticas y las apropiaciones teatrales, las consecuencias sociales y las problemáticas vinculadas a los derechos humanos son de muy variada y compleja sistematización.
Casi setenta años atrás, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en París. Este documento, que consta de treinta
artículos, tenía como objetivo la afirmación y protección de la dignidad fundamental y de los
derechos inalienables y equitativos de todos los seres humanos. Desde su creación, ha habido un considerable aumento en la cantidad de tratados internacionales relacionados con

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los Derechos Humanos, pero persiste la incógnita en la comunidad internacional sobre por
qué, aun con la ratificación de dichos tratados, siguen ocurriendo serias infracciones a los
derechos humanos en el mundo. Las respuestas a esta cuestión han sido variadas, empezando por la economía y atravesando a la democracia como sistema político, la corrupción y
la deficiencia educativa. Como afirma Héctor A. Reyes-Zaga (2016), hay quienes incluso mencionan el conflicto entre la universalidad de los derechos humanos y las particularidades de
las culturas. Es un hecho que, a pesar de las diferentes explicaciones ofrecidas por expertos,
las violaciones a los derechos humanos a escala global, en el mejor de los casos, han permanecido constantes (ver el informe de Amnistía Internacional 2024 en https://www.amnesty.org/es/documents/pol10/7200/2024/es/). Por esta razón, creemos junto con Paul Rae
(2023), Margarita Irene Jaimes Velásquez (2015) y Sandra S. Burmeister G. (2021) entre
muchos otros, que es fundamental indagar los factores o variables que facilitan la promoción
y fortalecimiento de los principios de la Carta de Derechos en los diversos contextos nacionales. Entendemos que el problema del Otro en relación a las producciones artísticas que
nos convocan y sus construcciones imaginarias, atañe especialmente a los artículos 3 y 7:
Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
Artículo 7
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección
de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que
infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Retomamos para hablar de imaginario la propuesta de Gilbert Durand en su tesis doctoral
Las estructuras antropológicas de lo imaginario (1960) y sostenemos la necesidad de una
Filosofía del Imaginario que parta de una concepción simbólica y antropológica de la imaginación, es decir, de una teoría que postula el semantismo de las imágenes, el hecho de que
no son signos sino que contienen materialmente, de alguna manera, su sentido (Koss 2010,
2011, 2012a, 2012b). Pero además, si pensamos desde el campo teatral, debemos resaltar
que los modos de subjetivación concebidos desde la perspectiva del acontecimiento muestran su carácter relacional, el poder de afectar y ser afectado que genera las condiciones de
su constitución. Así, abordar la cuestión de la subjetividad en su aspecto productivo, en tanto
modos de subjetivación abiertos a los acontecimientos, nos conduce a considerar la cuestión
en términos de una perspectiva lógica-ontológica en conexión con la ética y la política.
En base a todo lo expuesto, podríamos afirmar entonces que si para que algo signifique primero debe ser, y que el teatro es en tanto acontece, existe entonces una dimensión presemiótica que lo constituye: “el ente aún no posee ni expresa sentido, ni expresa ni comunica:
sencillamente es” (Dubatti, 2008; 90). Es así que asumir que el teatro es acontecimiento nos
obliga a considerarlo como algo más que un sistema de signos, pues hay muchas cosas que
están en él que no se manifiestan como tales. Tomemos el ejemplo más pedestre: un actor
arriba del escenario se transforma en signo, pero el operador de luces que está a cargo de la
consola no. Sin embargo, los dos forman parte del acontecimiento teatral y son partes fundamentales de él.

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En términos de Jean-Jacques Wunenburger, la Filosofía del Imaginario pretende privilegiar el
estudio de las imágenes, las que han sido descuidadas o relegadas a un segundo plano frente
a la palabra escrita. En consecuencia, convenimos con Hugo Bauzá en llamar Filosofía del
Imaginario al estudio de un conjunto de producciones mentales o materializadas en obras,
sobre la base de imágenes visuales (cuadro, dibujo, fotografía) y lingüísticas (metáfora, símbolo, relato), que forman conjuntos coherentes y dinámicos que revelan una función simbólica
en cuanto a un enlace de sentidos propios y figurados.
A partir de la inclusión en el corpus teórico y metodológico del campo del Imaginario, proponemos estudiar la categoría del Otro tanto en su configuración estética y ética como en su
definición teórica, especialmente a través del teatro en su doble dimensión de literatura y
acontecimiento escénico.
En su relación con el grotesco, con las construcciones míticas y con sus consecuencias recursivas para los derechos humanos consideramos, en principio, tres grandes campos de
estudio: la representación del Otro como ente socio cultural (por ejemplo, lo judío/la judeidad),
la representación del Otro como construcción identitaria ligada al género y sexualidad (por
ejemplo, las disidencias sexo-genéricas), y la representación del Otro en términos míticos,
como variable transcultural (como el caso de Medea o de Juan Moreira).
Creemos que los tres campos de estudio seleccionados son lo suficientemente diferentes
como para abordar sus especificidades, a la vez que se unen en la configuración de un imaginario del Otro para la sociedad occidental en general y argentina en particular. Asimismo,
sostenemos que cuando esa construcción de la Otredad amenaza el reconocimiento ontológico del semejante o la igualdad de los derechos civiles -artículos 3 y 7- nos vincula directamente con problemáticas relacionadas con los derechos humanos.
Algunas hipótesis a trabajar
El teatro occidental configurará, en la hipótesis de la que parte nuestra investigación, un conjunto poético territorial, una configuración supraterritorial que entrará en tensión con las diversas re-apropiaciones y re-localizaciones de los acontecimientos (según la teoría de la Poética
Comparada). La hipótesis asume tanto la dimensión abstracta de la elaboración poética,
cuanto el análisis micropoético de cada ente que conforme el corpus.
Para trabajar al Otro como ente socio cultural, nos centraremos en una primera instancia en
el caso de “lo judío / la judeidad”. Entendemos que, si bien los historiadores del teatro han
destacado durante mucho tiempo la importancia de la figura del inmigrante en el teatro argentino (Dubatti, 2013; Pellettieri, 1999, 2008; Seibel, 2002), la representación de personajes
judíos ha sido en gran medida ignorada por los estudios teatrales. Sin embargo, en las últimas
décadas, el campo de los estudios judíos latinoamericanos ha crecido significativamente y
numerosos trabajos han demostrado el importante papel de la inmigración judía en la conformación de la identidad multicultural diversa de Argentina (Ansaldo, 2023; Avni, 1991; Brodsky,
Rein, 2013; Dujovne, 2014; Lewis Nouwen, 2013; Rein, 2011). En el marco de esta expansión,
varios estudios han examinado las estrategias de autorrepresentación empleadas por artistas
judíos en el cine (Glickman, Huberman, 2018; Vohnsen, 2019; Kantor, 2022) y la literatura
latinoamericana (DiAntonio, Glickman, 1993; Di Miro, 2021; Lindstrom, 1989; Szurmuk, 2005).
Por el contrario, las representaciones de los judíos en la obra de artistas latinoamericanos no
judíos han recibido menos atención académica. En este sentido, el libro de Erin Graff Zivin
(2008) constituye un recurso fundamental para estudiar las obras de autores no judíos. Graff
Zivin conceptualiza “lo judío” como un significante errante: un signo móvil que viaja entre

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textos literarios y contextos sociohistóricos (2008: 2), capaz de encarnar contradicciones y
utilizado con gran flexibilidad. A través de su análisis de varias obras literarias latinoamericanas, ilustra cómo la compleja interacción de ansiedad, deseo, paranoia, atracción y repulsión
con respecto a lo judío a menudo revela actitudes sociales más amplias hacia la otredad.
Aunque la mayoría de estas publicaciones no abordan específicamente el caso del teatro,
ofrecen valiosos marcos conceptuales y métodos analíticos que son de gran utilidad para esta
investigación. Además, los artículos de David William Foster (1990, 1994) sobre dramaturgos
judíos argentinos, Susana Skura y Silvia Hansman (2011) sobre personajes femeninos en el
teatro ídish y la antología de Glickman y Waldman sobre obras judeo-argentinas (1996) han
allanado el camino para explorar el teatro como un fenómeno cultural distinto que, si bien
comparte muchos rasgos con la literatura, posee sus propias características específicas.
En cuanto al segundo caso, ligado a la constitución del Otro a partir de las identidades que
presentan tensiones dentro del sistema sexo-género reinante, aparece como habitual la concepción ligada a la monstruosidad. Es decir, el modo en que socialmente se ha concebido la
otredad que desafía la matriz heterocisexista ha sido el de catalogarla como anormal, abyecta
y desviada. En este sentido, la figura del monstruo, que sintetiza dichas características, ha
sido operativa y fue el modo recurrente de nombrar a las disidencias sexo-genéricas. Por su
parte, la forma en que estas identidades son retomadas en acontecimientos teatrales en Buenos Aires ha sido estudiado por Trastoy y Zayas de Lima (2006) cuando realizan una historización de la vinculación entre travestismo y teatro. También Bevacqua (2020) estudió la figura
de Batato Barea, quien resulta un antecedente de una figuración de identidades que se corren
de la heterocisnorma en la escena porteña. Por su parte, Lozano (2015) abordó la disidencia
sexo-genérica en el teatro argentino durante la década del sesenta.
No obstante, la cuestión de la otredad, ligada a las identidades sexo-género disidentes, y en
especial a la cuestión de la monstruosidad en vínculo con el teatro, no ha sido todavía abordada de manera profunda por lo que este proyecto constituye la oportunidad para comenzar
a hacerlo. En especial, son las prácticas transformistas, comprendidas como acontecimientos
de teatro liminal, las que se han encargado de encarnar el sitio de la alteridad en donde sitúan
las disidencias y lo han vuelto dicho un espacio de reivindicación política. Como antecedentes
de la cuestión de la otredad en relación con lo monstruoso, provenientes de campos ajenos
al de las artes, son tenidos en cuenta los estudios de Freud (1919) sobre lo siniestro (Unheimlich) como elaboración entre el miedo y la familiaridad; el trabajo de Kristeva (1988) con
lo abyecto; y las examinaciones de Foucault (1968) en torno a la monstruosidad y los modos
de asimilación en la Modernidad. Desde el hemisferio norte se viene produciendo una enorme
cantidad de indagaciones que llevó a la conformación de la Monster Theory. Así Cohen (2020)
propone siete tesis para pensar las culturas desde los monstruos que engendran. Por su
parte, Negri (2007) plantea que, a diferencia de la ubicación exterior del monstruo dentro de
la ontología eugenésica, en los últimos dos siglos el monstruo deviene sujeto. Braidotti (2011)
acerca la cuestión de la monstruosidad a los feminismos al proponer una lectura rizomática
de las relaciones entre tres series: madres, monstruos y máquinas. El trabajo de Moraña
(2017) es de suma relevancia por las posibilidades que abre al pensar al monstruo desde
múltiples aristas, en distintos contextos históricos en Latinoamérica desde la época colonial
hasta la actualidad y como dispositivo epistémico. Además, Chemers y Santana (2022, 2025)
reunieron trabajos que vinculan la figura de los monstruos con la performance y el teatro.
En línea con la caracterización positiva de los monstruos, Rubino, Saxe y Sánchez (2021)
proponen al monstruo como posibilidad feminista y como resignificación de los lugares de
abyección. Se acerca a esta posición Farneda (2021) cuando estudia las performances de

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Naty Menstrual, Susy Shock y Effy Beth y propone que “para estas prácticas artísticas […]
los animales mitológicos, los monstruos, los zombis, las imágenes escatológicas, devienen
potencias de exploración y producción de un propio cuerpo” (85). Por su parte, hay trabajos
provenientes de la teoría travesti (Feigenbaum, 2016 y Wayar, 2018) que enmarcan las prácticas abordadas. En un sentido similar, el célebre poema “Yo, monstruo mío” de Shock (2020),
que versa sobre el derecho a ser un monstruo, también funciona como faro para comprender
la monstruosidad en los transformismos y otras representaciones de las disidencias en el
teatro. Se agregan estudios ligados a pensar las prácticas transformistas en tanto configuraciones de la Otredad en relación con la monstruosidad (Trupia, 2023a), en relación con las
novedades que introducen estas manifestaciones en el campo teatral (Trupia, 2024, 2022) y
en vinculación con el modo en que reelaboran las violencias sufridas por parte de la comunidad sexo-género disidente (Trupia, 2023b).
Para el tercer campo de la construcción del Otro, nos valdremos de las teorías del mito. Respecto de la construcción de lo femenino, nos centraremos muy especialmente en las miradas
de la antigüedad clásica y sus reescrituras contemporáneas. Creemos que casos como Medea o Antígona colaboran en la comprensión de este fenómeno en la actualidad. Es entonces
cuando creemos necesario precisar qué entendemos por “mito”, pues consideramos que si
bien es evidente para hablar de tragedia griega y latina en relación a lo femenino, no lo es
tanto para estudiar la gauchesca.
En primer lugar y siguiendo a Bauzá (2005), diremos que un mito es un relato que nace, se
transmite y se conserva en forma oral, más allá de que la sociedad en la que emerge conozca
o no la escritura; por lo tanto, el convivio sería su condición de posibilidad. Los ámbitos de
difusión son, consecuentemente, las reuniones sociales: fiestas, banquetes, simposios, rituales, etc. Pero si bien estos encuentros no tienen necesariamente que ser religiosos, tampoco
llegan a ser netamente profanos: el mito instala una temporalidad sagrada. En segundo término, el carácter oral de la transmisión mítica trae como consecuencia variaciones sobre la
historia, que no implican necesariamente la creación de versiones erróneas de la leyenda.
Esto conlleva la imposibilidad de contar con una verdad absoluta sobre el tema. Consecuentemente, los dramaturgos tienen libertad para reelaborar la fábula mítica y adaptarla a sus
intereses. En tercer lugar, un mito nunca se da aisladamente, sino que siempre está incluido
dentro de un corpus y conlleva en sí un carácter fiduciario. Finalmente, los mitos no son nunca
relatos estancos ni monolíticos sino que, por su propia definición convivial, por lo múltiple y
proteico de su naturaleza, revisten un carácter mutable, dinámico.
Sobre esta base, estamos en condiciones de hacer también algunas lecturas similares respecto de la gauchesca y su vínculo teatral. Esto nos parece especialmente relevante, pues
gran parte de la bibliografía tradicional encuentra en Juan Moreira los inicios del teatro argentino (Koss, 2022b). Al igual que en los casos grecolatinos, el personaje cuenta con un basamento histórico y su construcción mítica fue veloz, auspiciada por el folletín, la novela y las
dos versiones teatrales del siglo XIX.

Propuestas a modo de cierre
Nuestra investigación recién está comenzando y apenas hemos dado los primeros pasos en
la organización del corpus y la bibliografía. No obstante, la cartelera porteña ya nos ha

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ofrecido una ampliación de nuestro corpus inicial lo que, suponemos, enriquecerá nuestras
hipótesis en futuras elaboraciones.

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La hija de Blancanieves
Un viaje por la obra de Elsa Bornemann 1

Sergio Ariel Minore
Literatura y Sociedad

RESUMEN
La literatura infantil tuvo un desarrollo progresivo en Argentina. A lo largo del siglo XX, diversas autoras,
autores, ilustradores y agentes vinculados, han logrado darle visibilidad y proyección a este género en
constante crecimiento. Sin embargo, fue a partir de 1983, con el retorno de la democracia, que se
consolidó y logró un circuito propio con editoriales, ferias, congresos y estudios académicos dedicados
a ella.
Durante la década de los ochenta hubo varios escritores y escritoras destacadas. Entre ellas, Elsa
Bornemann, cuya obra gravita hasta la actualidad.
El presente artículo centrado está en el análisis de la producción literaria de la mencionada autora,
durante el período 1983-1989, coincidente con el primer gobierno democrático.

PALABRAS CLAVE
Literatura argentina, Infancia, Derechos Humanos

Elsa Bornemann nació en la ciudad de Buenos Aires, el día 20 de febrero de 1952. Hija menor
del matrimonio conformado por el alemán Wilhelm Karl Henri Bornemann y la argentina
Blancanieves Fernández. Esta mujer, además de nutrir múltiples anécdotas de su etapa
infantil con su tan particular nombre, se encargó de despertar su pasión por la literatura desde
temprana edad. Según la propia autora se encargó de difundir en diversos reportajes, su
capacidad para escribir desde niña sorprendía a docentes y directivos, quienes muchas veces
dudaban acerca de su esfuerzo2. Este talento quedó demostrado cuando en 1970,
incentivada por la vicedirectora del colegio al que asistía en el barrio de Parque Patricios, con
tan solo 18 años publicó su primer libro Tinke -Tinke (versicuentos) por el sello Edicom. El
poemario resultó una verdadera sorpresa, sobre todo para la conductora radial Blacki quien
la invitó a su programa. Esa primera edición, en muy poco tiempo se agotó y llegó una
segunda, junto con la propuesta para sacar un nuevo libro. Así, en 1971, el mismo sello lanzó
El espejo distraído (versicuentos).
A la par de este incipiente éxito no dejó de estudiar. Ni bien se graduó de maestra normal en
la Escuela Superior Nº 11 Dr. Ricardo Levene, del mencionado barrio porteño, cursó la carrera
de Letras en la Universidad de Buenos Aires y se recibió, primero de profesora y luego de
doctora en Letras. Su elección por la infancia suscitó algunos prejuicios en el círculo
académico, aún reticente a este tipo de literatura. Sin hacerse eco de este pensamiento, ella
1

Este texto es una reversión de un capítulo de La literatura infantil argentina en los albores de la democracia
(1983-1989), informe final de la Beca de Investigación 2023 “Hebe de Bonafini”, organizado por la Biblioteca
nacional Mariano Moreno.
2
Al respecto, en una entrevista realizada por Leila Guerriero comentó: “Yo siempre escribí. En la escuela me
preguntaban quien había escrito la composición. Yo decía: No, la escribí yo. Me mandaron a escribir sola a la
dirección y se convencieron”, (2000: p.32).

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siguió publicando, ahora para editorial Latina, en su colección “Cuentos del jardín” los libros
El cazador de aromas, ilustrado por Leonardo Haleblian, en 1972; y en 1974 Cuento con
caricia y El cumpleaños de Lisandro, ilustrados por Raúl Fortín y Kitty Lorefice de Passalia,
respectivamente.
Su primera obra de renombre llegaría en 1975, con un conjunto de quince cuentos ilustrado
por Ayax Barnes, llamado Un elefante ocupa mucho espacio, editado por Librerías Fausto. Al
año siguiente, este título resultó elegido para integrar la Lista de Honor del Premio
Internacional Hans Christian Andersen, otorgado por la Internacional Board on Books for
Young People (IBBY), siendo la primera autora argentina en recibir este reconocimiento.
Agravio a la moral
Más allá de la proyección internacional de su obra y de su constante crecimiento, el
advenimiento de los militares trajo serias complicaciones. Tal como sucedió con los libros de
otros autores y autoras de su época, su último título también pasó por los ojos de la censura.
La prohibición de su distribución, venta y circulación en todo el territorio nacional, junto con la
de otro libro de la editorial, llegó el día 13 de octubre de 1977, mediante el decreto 3155, el
cuál entre sus considerandos postulaba:
Que del análisis de las publicaciones tituladas Un elefante ocupa mucho espacio
de Elsa Isabel Bornemann, y El nacimiento, los niños y el amor de Agnés
Rosenstiehl, ambos de Ediciones Librerías Fausto, surge una posición que
agravia a la moral, a la familia, al ser humano y a la sociedad que este compone.
Que en ambos casos, se trata de cuentos destinados al público infantil, con una
finalidad de adoctrinamiento que resulta preparatoria a la tarea de captación
ideológica del accionar subversivo. Que “Ediciones Librerías Fausto” comparte
dichos agravios y es contumaz en esa difusión. (1979: p.1)

El decreto firmado por Videla y Harguindeguy no tardó en ejecutarse y el libro dejó de circular
hasta llegada la democracia. Sobre este episodio, la autora volverá una y otra vez, en diversas
entrevistas. En una de ellas, concedida a la periodista Leila Guerriero opinó:
La recomendación de la prohibición vino de parte de mujeres argentinas,
escritoras. Lo supe cuando subió Alfonsín, cuando tuve el sumario gracias al
director de la Cámara del Libro. Pero durante 30 años, los únicos problemas con
mis libros los tuve por adultas y adultos. Nunca por los chicos. (2000: p. 33)

La opinión de Bornemann hacia ese grupo de mujeres resulta un dato no menor para entender
el rol colaboracionista de una parte de la sociedad, para que este tipo de arbitrariedades haya
podido tener lugar y buena recepción en gran parte de la ciudadanía. Sea por “envidia”, como
en otra entrevista comentó3, o por rencores inconfesables, lo cierto que es que este tipo de

3

En el número 10 de la revista Compinches, en una entrevista realizada por dos niñas llamadas Laura y Dana
comentó: “Con el libro Un elefante ocupa mucho espacio, fui prohibida en el año 1977. El año anterior había
recibido un premio internacional muy importante y supongo que a alguna gente le dio envidia. No creo que el
general Videla lo haya leído, ¡para nada! Pero lo prohibieron diciendo que era izquierdista, y no era para nada así.
Pronto, si Dios quiere, se va a hacer una versión teatral de ese libro. Cuando me prohibieron eran momentos muy
tremendos, en los que desaparecía la gente… y me acuerdo de que mi padre me dijo: ‘Andate a vivir a Europa.
No te quedes acá porque esto es muy peligroso’. Pero yo, sinceramente si me hubiera ido, me habría muerto de

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ataques no resultaron gratuitos, ni para su cuerpo ni para su psiquis. Tal como en la misma
entrevista confesó: “Siempre fui de dormir poco, pero como decían que los milicos venían
entre las dos y las cinco de la mañana casi no dormía”, (2000: p 33).
Un elefante ocupa mucho espacio está compuesto por quince cuentos. El que le da nombre
al conjunto trata sobre Víctor “un elefante de circo que un buen día decidió pensar en
‘elefante’, esto es, a tener una idea tan enorme como su cuerpo”, (1991: p.8). La idea en
cuestión: declarar una huelga general y que nadie actuara en la función del día siguiente.
Alertados por el loro, quien vuela de jaula en jaula para avisar la novedad, el grupo de
animales arma una asamblea. Como resultado, toman el circo y enjaulan a los dueños hasta
que los deje libres.
Contado en tono de comedia, el relato expone las arbitrariedades de los humanos sobre los
animales, algo que también puede ser leído en clave social. Las presiones de poder que
ejerce un grupo sobre otro, y el acostumbramiento que provoca en los más débiles, quedan
expresados en un pasaje por demás elocuente:
—¿De qué te quejas, Víctor? —interrumpió un osito, gritando desde su
encierro—. ¿No son acaso los hombres los que nos dan techo y comida?
—Tú has nacido bajo la lona del circo… —le contestó Víctor dulcemente—. La
esposa del domador te crio con mamadera… Solamente conoces el país de los
hombres y no puedes entender, aún, la alegría de la libertad… (1991: p.10)

La reticencia de una parte de los animales adiestrados y su temor ante el cambio no impiden
que el elefante logre convencer al grupo y lleve a cabo sus objetivos. Es por demás
presumible que el deseo de libertad y su lucha por conseguirla a través de una herramienta
democrática como es el derecho a huelga, no resultaran de la simpatía de los censores.
Dentro del mismo volumen existen otros cuentos que, también en clave paródica, realizan
serias crítica al sistema establecido. Uno de ellos es “El caso Gaspar”, el cual narra la historia
de un vendedor de manteles que un día se harta de caminar sobre sus pies y decide hacerlo
con las manos. Esta situación llama la atención de la gente y de la policía que, al considerarlo
sospechoso, lo lleva detenido a la comisaría para ser interrogado por innumerables agentes.
En tono jocoso, el relato expone la inoperancia del cuerpo policial:
—¿Por qué camina sobre sus manos? ¡Es muy sospechoso! ¿Qué oculta en sus
guantes? ¡Confiese! ¡Hable!
Ese día, los ladrones de la ciudad asaltaron los bancos con absoluta tranquilidad:
toda la policía estaba ocupadísima con el “Caso Gaspar – sujeto sospechoso que
marcha sobre las manos”. (1991: p.24)

Otros cuentos que problematizan desde el humor y la imaginación a ciertos poderes son:
“Una trenza tan larga”, que cuenta las divertidas aventuras de una nena que toda su vida se
negó a cortarse el pelo; “El pasaje de la Oca”, donde el dueño de dicho pasaje quiere
demolerlo y los vecinos, de manera colectiva, logran salvarlo; “El año verde” en el cual un rey
promete que la felicidad llegará “el año verde” y este nunca llega; y “Donde se cuentan las
fechorías del Comesol”, que narra la aventura de un gato bandido que inventa una máquina
para atrapar los rayos de sol y almacenarlos en barriles para luego venderlos.

tristeza, sola y por esa causa… entonces, me quedé acá”. Entrevista recuperada en el site: https://imaginaria.com.ar/2013/06/elsa-bornemann-por-chicos/

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Más allá de la fuerte impronta social que tiene el libro, otros cuentos que lo componen hacen
pie en la fantasía y en las imágenes poéticas, como “Potranca negra”, “Cuando fallan los
espejos”, “La casa-árbol”, “Pablo” y “Cuento con caricia”; o versan sobre temas de carácter
humorístico como “Niebla voladora” o “Sobre la falda”.
A la par que este título era prohibido, la autora concibió dos trabajos que se convertirán en
referencia para los futuros investigadores y docentes. En 1976 publicó por editorial Latina
Poesía. Estudio y antología de la poesía infantil. Tal como se desprende del subtítulo, el libro
está organizado en dos partes: la primera de ella es un extenso texto donde analiza y clasifica
los distintos tipos de poesía, y la segunda es una compilación de 366 poemas de diversos
autores iberoamericanos, divididos según su tipo: nanas, rondas, canciones y juegos, poesía
junta, trabalenguas o adivinanzas.
Al año siguiente, por el mismo sello, publicó Antología del cuento infantil, un compilado de
cuentos de origen europeo y americano, la mayoría traducidos por ella. A su vez, también
para editorial Latina dirigió la colección “Pétalos”, una serie de libros de pequeño formato,
cada uno de ellos con una selección de diez poemas para la infancia. En esta serie compiló
versos de María Elena Walsh, Fryda Schultz de Mantovani, María Hortensia Lacau, Pedro J.
Vignale, Rafael Alberti, Federico García Lorca y José Sebastián Tallon, entre otros.
A pesar del clima ominoso que se vivía en el país, este periodo resulta de gran inspiración
para la autora quien multiplica su obra. Durante esos siete años publicó: Cuadernos de un
delfín (1976); Cuentos a salto de canguro y El libro de los chicos enamorados (1977);
Bilembambudín (1979); El niño envuelto y No somos irrompibles (1981); e incluso El disco de
los chicos enamorados con poemas de la obra homónima musicalizados e interpretados por
Jorge Mehaudy y María Rosa Yorio (1982). Libros transversales dentro del conjunto de su
obra, que habilitarán distintos caminos y encontrarán continuidades y proyecciones dentro de
su futura producción.
El primer juguete
Tanto en sus poemas como en su narrativa, se abordan un amplio espectro de temas, donde
priman la fantasía, el compromiso y el humor, tres ejes que permean toda su literatura.
La fantasía ya se vislumbra en su iniciación poética. Tinke-Tinke es un excelente catálogo de
situaciones divertidas y extravagantes. Es en este libro donde comienza a hacerse carne lo
que algún tiempo después teorizará: “El lenguaje es el primer juguete del niño en la cuna”,
(1976: p. 17). Las múltiples posibilidades de la palabra para transmitir emociones y jugar con
ella están presentes en poemas que tienen como protagonistas objetos comunes (frutas,
vehículos, animales) sumidos en historias insólitas. Tal es el caso de “Se mató un tomate”:
“¡Ay! ¡Qué disparate! / ¡Se mató un tomate! / ¿Quieren que les cuente? / Se arrojó a la fuente
/ de la ensalada / recién preparada. / Su rojo vestido, / todo descosido, / cayó haciendo
arrugas / al mar de lechugas”, (1970: p. 13). En una tónica similar, están los versos de “Los
perros embajadores”: “A la República Perruna / llegan diez embajadores. / Las perras de la
tribuna / tiran huesos de colores. / Los recibe el presidente / (que es un perro pequinés) /
aunque es chino hasta los dientes / ladra un poco de francés”, (1970: p.83).
Un año después El espejo distraído, libro inmediatamente posterior a este trabajo inaugural,
persistirá en la huella de lo lúdico y divertido con poemas como el que le da nombre al libro:
“Pues mi espejo tan distraído / hizo una mezcla, confundido, / y mi tío se vio con cola, / bigote,
una mano sola, / y su cigarro en dos partido”, (1971: p. 3), o el también extravagante “Me
encontré conmigo”: “Es algo increíble / lo que me pasó… / ¡Qué susto terrible! / ¿Creen si

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les digo / que al doblar la esquina / me encontré conmigo? (1971: p. 17). En ambos, la rima y
las situaciones disparatadas son las protagonistas. Otra de las ocurrencias de este libro son
los juegos con las palabras, verdaderos “poemas juguetes”, como “Cuéntico bóbico para una
nénica aburrídica”: “Una mañánica / de primavérica / hallé una láuchica / en la verédica. / Era
muy rárica: / con dos mil rúlicos / sobre la cárica / según calcúlico”, (1971: p. 24). También el
poemario reserva un espacio para las historias relatadas en forma de poemas como “El reino
de la costura” o “El cuento de Paco”, entre otros.
Estos escritos de su primera juventud, tendrán una continuidad en la siguiente década, con
Disparatario (1983), ilustrado por María Cristina Brusca. Este volumen, tal como su subtítulo
lo indica, está compuesto por 55 versicuentos y un cuento de amor disparatado. La invitación
al juego y a la puesta en práctica de la imaginación está presente en el propio título de la
obra. Tal como la autora lo explica en el prólogo:
Si bien el diccionario me enseñó que toda conversación, escrito o discurso lleno
de disparates debe denominarse “dis-pa-ra-TO-rio”, me permití bautizar este
libro como “dis-pa-ra-TA-rio”, jugando libremente con nuestra hermosísima
lengua castellana, juego legítimo ya que el idioma es algo vivo, creado, recreado
y enriquecido continuamente por nosotros, los hablantes del mismo. (1983: p.10)

Jugar con las palabras se convierte en apuesta por la creación y recreación de este idioma,
como Bornemann defiende. Apuesta de altura que se permite llevar adelante en aquellos
momentos, “apabullada ante tantos, tantos y tantos lamentables disparates como ocurren –
cotidianamente- en nuestro planeta”, (1983:p. 9). Poemas con rimas que sacan una sonrisa,
historias de clásicos reversionados y vocablos distorsionados que terminan generando
neologismos están a la orden del día. En consonancia con los versos de “Cuéntico bóbico…”,
“Un día, una brújula”, propone: “Un día, una brújula, / -que ya era muy viéjula- / chocó con
burbújulas / y cayó en mis téjulas”, (1983: p20). Al igual que “Guajira de los lesanima” que
trasladando las sílabas al “vesre” canta: “Un gracioso drilococo / y una traviesa fajira /
inventaron –poco a poco- / esta rítmica guajira… (1983: p. 77)
Las historias clásicas reversionadas por la autora adquieren nuevos sentidos y giros
humorísticos. En esta línea están: “La verdadera historia del Gran Bonete”, “La verdadera
historia de La Farolera” y “Carta a Caperucita Roja”. El libro cierra con un cuento disparatado,
atravesado por los sentimientos románticos de una niña y un niño. Como veremos más
adelante, las situaciones fantásticas también estarán presente tanto en los versos como en
los cuentos que articulan un tema nodal en su obra: el amor.
La fantasía es la gran clave de lectura de una parte sustancial de la narrativa de Bornemann.
Su puerta de entrada es el libro Bilembambudín, de 19794. Las circunstancias que rodearon
su escritura, vinculadas al impacto de la censura de Un elefante ocupa mucho espacio, por
el mencionado decreto 3155, pueden llegar a brindarnos algunas pautas para su
interpretación. Según comentó la propia autora en el fascículo Un golpe a los libros (19761983)5: “A lo largo de seis meses no pude escribir. Superado ese lapso compuse la nouvelle
El último mago o Bilembambudín (…) y a partir de ahí continué con la escritura contra viento
y marea”, (2013: p. 16).
4

A partir de la segunda edición realizada por Editorial Librerías Fausto en 1989, el libro pasó a llamarse El último
mago o Bilembambudín.
5
Testimonio recogido en el artículo de Susana Artal “Una ausencia que ocupa mucho espacio”, publicado el 31
de mayo de 2013 en el suplemento ADN de La Nación.

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La novela, ilustrada por Guido Bruveris, narra las aventuras de Aldana, una niña que al asistir
a una función de magia conoce a Jeremías, el último mago de Bilembambudín, quien la lleva
a este pueblo maravilloso sobre el lomo de su dragón. Una vez allí, le encomendará una
importante misión. Zapatos mágicos, animales que hablan, un rey loco y gigantes habitan
esta historia cargada de aventura y emoción, y muchos guiños a los cuentos de hadas del
acervo tradicional europeo. El juego con el lenguaje y los neologismos que surgen como fruto
de ello abundan en la historia. Así, se incorporan al “diccionario Bornemann”, términos como
“dragonear” (montar a lomo de dragón), “hombrear” (caminar sobre dos piernas) y “amanisaje”
(hacer pie o pata sobre una mano). El respeto hacia la naturaleza, otro tema de importancia
en su obra, también está presente.
Algunos años después, en 1986, de la mano de Ediciones Preescolar llega a las librerías Lisa
de los paraguas. Este libro, ilustrado por Gustavo Macri, compila quince cuentos, que van de
lo fantástico a los social. Entre los primeros se destacan: “Lisa de los paraguas”, “Cuello duro”,
“Lágrimas de cocodrilo”, “Buscando un sonido”, “La puerta giratoria”, y “Siete llaves para
Renata”. El libro también incluye cuentos ya publicados, como libros ilustrados o formando
parte de antologías, como por ejemplo El cazador de aromas (1972, Editorial Latina); El
cumpleaños de Lisandro (1974, Editorial Latina); “Cuello duro” (Antología del cuento infantil,
1977, Editorial Latina).
Otra historia cargada de fantasía que sale en la década del 80 es Los grendelines (1987).
Publicado por Librerías Fausto y con ilustraciones de Sergio Kern, el libro reúne una serie de
episodios que suceden en Grendelia, un planeta tan diminuto que cabría dentro un dedal.
Cada cuento narra las aventuras de alguno de los miembros de la familia Singular.
El compromiso es otro de los ejes fundamentales en la obra de Bornemann. La denuncia a
las tantas situaciones de injusticia que enfrenta la vida, es transversal a toda su escritura.
Muchas veces acompañada de fantasía y humor, el compromiso tanto con la sociedad como
con el respeto hacia la especie animal está presente.
Si bien, como ya vimos, esta temática atraviesa el libro Un elefante ocupa mucho espacio, ya
desde su primer libro de poemas, la preocupación por la destrucción que trae como
consecuencia el conflicto bélico, aparece en los versos de “Guerra a la guerra”:
¡La guerra! ¡La guerra / se sube a la Tierra! / Su cara que asusta / a nadie le
gusta. / Su panza redonda / es solo una bomba / que crece, que explota / si
alguien la toca. / Usa un traje grande / color de la sangre. / Trae en su solapa /
una flor que mata / y en sus zapatones / tristeza a montones. (1970: p. 61).

También El espejo distraído se hace eco de otro de los dramas de la sociedad, que es la
opresión de las clases altas hacia las subalternas en el poema “El reino del ajedrez”. En este
divertido poema, los peones cansados de trabajar “mientras los reyes se beben sus sopitas
con bombillas”, declaran la guerrilla. A la revuelta se suman los alfiles y tras apresar a los
reyes en una torre se llega a una solución:
El Rey Blanco, con bonete, / pide a los peones la paz. / Gran justicia les promete
/ y guerrillas… nunca más. / Así es como, entonces, todos / en el Reino de
Ajedrez / trabajan –de un y mil modos- con un sueldo a fin de mes. / El Rey
Negro es carpintero, / su esposa inspecciona escuelas. / El Blanco vende
baleros, / su Reina pinta Rayuelas. (1971: p. 54)

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Si bien el poema tiene una forma lúdica, con varios guiños divertidos, la lucha contra la
opresión y la búsqueda de justicia queda expuesta sin ambivalencias.
Empero el deseo de armonía y de cierta paz consensuada entre los individuos no se limita a
los seres humanos, sino que a su vez se hace extensible al reino animal. A la preocupación
iniciada en el cuento “Un elefante ocupa mucho espacio”, ese mismo año 1976 le seguirá la
novela Cuadernos de un delfín, publicado por editorial Plus Ultra y con ilustraciones de Alberto
Peri. Dividido en cuatro “cuadernos”, el libro narra las peripecias de Simo, un entrañable
delfín, desde que es apresado por unos marineros mientras nadaba en el mar, hasta ser
llevado a un parque acuático como número artístico. En primera persona, Simo va detallando
los distintos estados de ánimo y reflexiones que surgen de su cautiverio en una pileta del
barco que lo apresó, hasta su adaptación a un nuevo entorno humano. En estos cambios,
interviene Renata, la instructora que conoce ni bien llega a vivir al pueblo y con la cual entabla
una relación de cariño mutuo donde aprende a hacer distintas piruetas mientras ella toca la
flauta. Sin embargo, la confianza del animal hacia los seres humanos, se termina de romper
cuando la muchacha lo lleva al parque acuático para formar parte del gran show “Los delfines
de Renata”:
—Me adiestró para trabajar… Un animal de circo… Eso soy para ella: un animal
de circo al que se lo explota sin piedad, para regocijo de los hombres… Un
autómata que obedece ciegamente… Ah, Renata, ¡qué injusta has sido
conmigo… que desleal…! (1981: p. 76)

En medio de su tristeza, en este encierro se hace amigo de los otros delfines del espectáculo,
con quienes logra entablar una suerte de nueva familia. Si bien las similitudes con “Un
elefante ocupa mucho espacio” son más que evidentes (animales en cautiverio que denuncian
el maltrato de parte de los seres humanos), lo que cambia es el tono. En tal sentido, es
interesante resaltar una pequeña conversación que se suscita entre Renata y uno de los
hombres-rana del acuario, al oír como los delfines silban comunicándose entre ellos:
—¿Un diálogo entre delfines? ¡Qué noticia! ¿Y silbado?
—¿Por qué no? Es muy probable que el delfinés sea una lengua silbada.
—¡Qué fabulista, Renata! ¿Por qué no me traduces lo que han dicho, pequeña
Esopo?
—Burlate nomás. Ya llegará el día en que podamos comunicarnos con ellos
mediante el lenguaje.
—No nos conviene. Es seguro que nos recriminarán las jornadas de trabajo no
remunerado. ¿Te imaginas un sindicato de delfines decretando huelgas en los
acuarios y exigiendo reivindicaciones sociales?
Ambos festejaron la ocurrencia. (1981: p. 83)

El linaje entre el cuento y la novela es por demás transparente, solo que la “huelga animal”
que el elefante Víctor lleva adelante con buenos resultados, en la novela, en la idea de los
seres humanos solo es una ocurrencia divertida. Aunque no imposible o al menos
impensable, como queda enunciado.
Resulta imperioso, a su vez, remarcar la reconstrucción de la voz de la primera persona de
Simo. Según la autora afirma en el prólogo, los cuadernos que conforman la novela son la fiel
traducción del idioma delfinés al castellano, del diario de un delfín, que “llegó hasta mi
escritorio impulsado por una ráfaga de viento de la buena suerte, bajo la moderna factura de

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varios cassettes de cintas magnetofónicas que de inmediato coloqué en el grabador para
enterarme de su contenido”, (1981: p. 13). Esta labor de atenta escucha y traducción que,
siguiendo la aclaración que hace en el prólogo, realiza Bornemann, deja de lado su rol
“autoral” para transformarse en una “mediadora” entre Simo y sus lectores. No resulta un acto
menor este corrimiento a la hora de blindar de verosimilitud al relato. Así, de alguna manera,
no es una novela de Elsa Bornemann lo que se está ofreciendo, sino el relato auténtico de un
delfín, quien ama y sufre en carne propia el destrato humano.
El compromiso hacia los sentimientos de los animales y su relación con los seres humanos
también estará presente en Cuentos a salto de canguro. Publicado en 1977 por el sello
Círculo de Lectores e ilustrado por Julia Díaz, el libro narra la historia de Bumbuki un cangurito
australiano que un día decide dejar la pradera donde vive con sus padres para conocer
nuevos lugares. Tras disfrazarse de niño, logra tomar un avión y llegar a una ciudad donde
conoce a la señora Maissen quien al verlo solo, cree que es un huérfano y se lo lleva a vivir
a su casa. Gracias a ella visita al dentista y concurre a la escuela donde aprende a leer y
escribir, y a su vez se hace amigo de los otros niños. En una de esas clases, la maestra
anuncia que irán de excursión a un zoológico. Bumbuki se pone muy alegre por el paseo,
hasta que al ver a muchos animales enjaulados y separados entre sí, su corazón se
estremece de dolor.
—¿De modo que esto es un zoológico? ¡Una cárcel de animales! —y Bumbuki
se puso tristísimo. Hacía esfuerzos para no llorar; ya no podía contener el hipo;
aturdido, se dejaba arrastrar de la mano por sus compañeros, cuando vio
aquello. ¡Ah! ¡Aquello era tan cruel! No podía soportarlo en silencio: en un
montecito, junto a una laguna, sobre un pequeño espacio verde rodeado por un
cerco de gruesos barrotes, una manada de canguros pastoreaba distraída.
Canguros como él, pero prisioneros de los hombres. (1977: p. 49)

Estas reflexiones lo llevan a la acción, pero tratando de salvarlos arriesga su libertad. A partir
de este momento su vida en la ciudad corre peligro, motivo por el cual toma la decisión de
volver a la pradera.
Nuevamente, la libertad puesta en jaque por la injusticia de los hombres. Las jaulas del
zoológico, como las del circo en “Un elefante ocupa mucho espacio”, y las piletas del acuario
en Cuadernos de un delfín, demostrando la prepotencia humana sobre los animales y
coartando su bienestar. Un dato interesante de este libro es que, por su forma, puede leerse
de corrido (tal si fuera una novela) o realizando “saltos” entre los siete cuentos que lo
conforman, resaltando también desde el propio planteo del texto un carácter lúdico.
Las historias protagonizadas por humanos y animales tendrán también una continuidad en la
siguiente década con ¡Nada de tucanes! Publicada en 1985 por El Ateneo, acompañada de
ilustraciones de Juan Carlos Marchesi, esta novela narra la historia de Tilo, un niño solitario
que vive en Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, disfrutando del contacto de la
naturaleza. Un domingo halla un precioso tucán con una aleta herida y lo lleva a su casa. A
pesar de la negativa de su padre de que el ave se quede en la casa, logra que se vuelva un
integrante más. Las cosas cambian cuando desde Buenos Aires llega una carta de su tía
invitándolo a pasar juntos el verano. Una vez en la Capital, el niño y el tucán vivirán divertidas
aventuras. A diferencia de las novelas anteriores, esta no trae una denuncia, sino que la
relación de cariño niño-ave son el eje de una vida armónica.
Como ya adelantamos, otro libro que incluye algunos cuentos donde el compromiso está
presente es Lisa de los paraguas, de 1986. Entre ellos encontramos tres también

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protagonizados por animales: “De colores, de todos los colores”, donde se cuenta las
aventuras de un ratón de campo que se dirige a una ciudad gris para imprimirle sus colores;
“Alegro, Manón, Tropo”, la historia de un hombre muy pobre quien se ve en la disyuntiva de
regalar a sus tres animales y estos mediante un plan lo ayudan a salir de sus necesidades;
y “El desayuno de los gorriones”, que narra las vicisitudes de un jubilado que es ayudado por
sus amigos los gorriones.
En los tres, el cooperativismo y el esfuerzo mancomunado entre animales logran sacar el
mejor resultado, tanto para ellos como para los seres humanos.
Amor, terror, humor
Así como la fantasía y el compromiso se combinan con el humor y conforman una excelente
tríada a su vez, en la obra de Elsa Bornemann, se abren otros dos caminos, poco transitados
por autores anteriores e incluso contemporáneos a ella: el amor y el terror. En cuanto al amor
y su tratamiento para los pequeños lectores, la autora fue una verdadera pionera. En el año
1977 irrumpió El libro de los chicos enamorados, y su presencia fue toda una sensación para
la época. El prólogo del libro oficia de declaración de principios:
Chicos:
Cada vez que aseguro que ustedes se enamoran tal como los “grandes”, me
sucede más o menos lo siguiente:
• Algunos “grandes” se ríen y me miran como si me estuvieran brotando
margaritas por las orejas...
• Otros se sonríen y me dicen: —¡Qué disparate! ¡Los niños solo piensan en
jugar!
• Otros bostezan, ponen la mitad de sus ojos en blanco y cambian de tema.
(Parece que estos no conocieron el amor y por eso no les interesa...)
• Y otros (¡por suerte, muy poquitos!) fruncen el ceño y casi se enojan conmigo:
—¡Tienen que tomar mucha sopa todavía! ¡El amor no es cosa de niños! ¡A
dónde iremos a parar los de antes! Cuando nosotros teníamos su edad... (1977:
p. 5)

Incredulidad, desinterés, apatía e incluso enojo frente al enamoramiento infantil, son las
reacciones que Bornemann encuentra de parte de los adultos. Emociones basadas en los
prejuicios frente a un sentimiento que atraviesa este período de la vida. Dividido en nueve
partes, el conjunto de poemas del libro da cuenta de las distintas etapas que viven los
enamorados: “Poemas de la declaración de amor”; “Casos y cosas del primer amor”; “Poemas
de los festejos del amor”; “Poemas del amor ausente”, “Poemas del amor enojado”; “Poemas
del amor reconciliado”; “Poemas del amor roto”; “Poemas del amor no correspondido”; y
“Poemas del amor imposible”. Cierra el libro un cuento llamado “Uno más uno” en el cuál la
autora relata su primer amor.
El humor, el juego de palabras y las rimas, al igual que en el resto de su obra poética, están
presentes, acompañando las distintas emociones. Así, el tono cómico puede estar tanto en
el inicio de una relación, tal como la “Declaración de amor cuadruplicado”, reza: “Oh -bella
Susanita- mi tesoro, / necesito decirte que te adoro. / ¿No quieres ser mi novia / hasta la
muerte? / Contéstame prontito; dame suerte”, (1977: p. 15); como en la serie de “Poemas del
amor imposible”, como lo siente el “Romancito de la niña y el fantasma”: —Cuidado —me

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grita y grita / la brisa desesperada—: / ¡Niñas que aman fantasmas… / terminan
afantasmadas!”, (1977: p.77).
La rima no solo juega con la comicidad sino que, acompañada de imágenes sensoriales,
transmite sentimientos; tanto la alegría de recibir en la vida un primer amor, cuando se
pregunta en “¿De dónde vienes?”: “—¿De dónde vienes que traes / gorriones en la mirada /
y un trompo de sol te gira / sobre la frente incendiada?”; como la tristeza que produce la
ruptura de un amor, tal como lo plasman los versos de “Poema para pedirte prestada la
tijerita”: “Préstame la tijerita / de hoja fría, / con que cortaste tu vida / de la mía”, (1977: p 59).
El libro de los chicos enamorados, ilustrado por Guido Bruveris y publicado en 1977 por
Editorial Librerías Fausto fue un hito en su trayectoria a partir del cual comenzó una nueva
serie dentro de su producción.
Una primera continuidad temática llegó en 1981 con No somos irrompibles (12 cuentos de
chicos enamorados). Publicado por el mismo sello editorial e ilustrado por el mismo artista
que el título anterior, este conjunto de textos exploran los distintos estados del
enamoramiento. En clave poética entrega relatos conmovedores, como “Con el sol entre los
ojos”, “Ventanas”, o “A vuelo de pájaro”, donde el amor se manifiesta por vez primera. La
poesía también se hace presente a la hora de narrar la historia de una flor por demás
particular, como la que le da título a “Nomeolvides”, y la de un ave también propia de estas
historias, como el “Picaflor”.
Pero no todos son sentimientos positivos, el libro también le da lugar a aquellas emociones
encontradas que el amor produce, como los celos. Así, en “¿Quién es ese ganso?”, un niño
rabia por la admiración que siente una chica (de la cual él está perdidamente enamorado) por
el icónico Robert Redford, generando ira y llanto entre la menuda pareja. A su vez, “El nuevo”,
cuenta la historia de dos amigos enamorados de una amiga en común, quienes se terminan
distanciando, hasta que llega un nuevo compañero que, además de acaparar la atención de
ella, logra reiniciar la amistad rota entre ambos.
Idilio, fantasía, esperanza, pero también celos, envidias, peleas que parecen irreconciliables
y llanto. El amor niño se expresa en variadas formas y Bornemann en su escritura se hace
cargo de ello. Y no solo sensaciones, sino a su vez situaciones, en las que el factor económico
entra en juego. Tal es el caso de “Se mira y no se toca” centrado en el día del décimo
cumpleaños de Susi, una nena a la que su madre no puede hacerle un regalo. Sin embargo,
Gabriel, el chico que le gusta y que trabaja los domingos como ayudante reparando bicicletas,
le obsequiará algo más hermoso que cualquier objeto de valor, un amor y un recuerdo
imperecedero.
Más allá de la calidad de los doce textos que lo conforman, este libro incluye uno que, por
sus características resalta del resto e incluso llegará a tener ediciones en solitario: “Mil
grullas”6. Ambientado en Japón, durante la Segunda Guerra Mundial, el cuento nos trae la
historia de Naomi y Toshiro, dos niños que a pesar de la tristeza e incertidumbre en la que
viven junto a los adultos, se enamoran. Al llegar el verano, Toshiro viaja junto a sus padres a
la aldea de Miyashima, mientras que la niña permanece en la ciudad natal, escribiendo
haikus, cosiendo y deseando tanto que la espantosa guerra se acabe pronto, como que
Toshiro nunca la olvide. Pero, como hoy todos sabemos “el mundo tenía otros planes”. Ese
seis de agosto, a las ocho de la mañana, a la par que el niño piensa en Naomi, tiene lugar el
espanto:
6

Entre las diversas ediciones de Mil grullas se encuentran la realizada en 2011 por el Ministerio de Educación a
través del Plan Nacional de Lectura, con ilustraciones de Marumont. Ese mismo año también salió por el sello
Alfaguara una versión ilustrada por María Jesús Álvarez.

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Un avión enemigo sobrevuela el cielo de Hiroshima. En el avión, hombres
blancos que pulsan botones y la bomba atómica surca por primera vez un cielo.
El cielo de Hiroshima. Un repentino resplandor ilumina extrañamente la ciudad.
En ella, una mamá amamanta a su hijo por última vez. Dos viejos trenzan
bambúes por última vez. Una docena de chicos canturrea: “Donguri Koro KoroDonguri Ko…” por última vez. Cientos de mujeres repiten sus gestos habituales
por última vez. Miles de hombres piensan en mañana por última vez. Naomi sale
para hacer los mandados. Silenciosa explota la bomba. Hierven, de repente, las
aguas del río. (2007: p. 22)

Entre tanto horror, Toshiro se entera que Naomi ha sobrevivido, e inmediatamente, corre
hasta hallarla en la habitación de un hospital, intentando armar mil grullas con las que, según
cuenta una antigua creencia popular japonesa, podría alcanzar una larga vida y felicidad. Él
también pone manos a la obra en el plegado del papel, aunque el final esté cerca. De todos
modos, el deseo de la niña de nunca ser olvidada por Toshiro se cumple.
Con una pluma precisa, Bornemann narra una historia cruda y sin concesiones. Una historia
de amor entre dos niños en medio del dolor, la muerte, y la desolación que acarreó uno de
los mayores crímenes cometidos por el hombre en la historia de la humanidad.
Vinculado al amor y los sentimientos, ese mismo año se publica por Ediciones Orión El niño
envuelto. En esta novela, (cuyo subtítulo original reza Cuento sin cuento para chicos de 8 a
13 años) Elsa Bornemann nos brinda la historia de Andi, un pequeño vecino que vive en su
edificio. Los relatos van narrando momentos de la vida de este niño tan inquieto como
inquisitivo. Una de las preguntas fundamentales con las que se inicia su recorrido tiene que
ver con su propio origen. Inconforme con las tradicionales respuestas que le brindan los
adultos cercanos como los tan mentados “viniste de un repollo” o “te trajo la cigüeña”, el niño
sigue investigando, hasta que la madre, sin dejar de lado el costado tierno y metafórico, le
brinda una explicación certera:
Te formaste adentro de mi cuerpo, con una especie de semillita líquida que me
plantó tu papá y otra mía. Esos dos pedacitos, más chiquitos que un punto se
unieron y ahí empezó a formarse tu cuerpito. También, al principio, eras más
pequeño que un punto. Se necesitaron nueve meses para que llegaras a ser un
precioso bebé. (1986: pp. 22-23)

La explicación biológica acerca del origen de la vida, no es el único tema tabú para la
mentalidad de la época que el libro enfrenta7. La adopción de una hermanita y la muerte del
abuelo, también conviven en las páginas de El niño envuelto. A su vez, no falta el romance
de Andi con una compañerita, y el idioma secreto que él inventa, alterando el orden de las
vocales en las palabras, para poder escribir sus sentimientos íntimos.
El amor, como tema fundamental en la obra de Bornemann, se inicia con estos libros y tendrá
sus proyecciones inmediatas con El disco de los chicos enamorados, de 1982, como
posteriores, con los libros Puro ojos, de 1987, ilustrado por Elena Torres; Corazonadas (El
libro II de los chicos enamorados) de 1996 y Amorcitos sub-14 (El libro III de los chicos
7

Si tenemos en cuenta que el libro El nacimiento, los niños y el amor de Agnés Rosenstiehl, fue prohibido en el
mismo decreto 3155 que censuró a Un elefante ocupa mucho espacio, acusando a ambos de “agraviar a la moral,
a la familia, al ser humano y a la sociedad que este compone”, tan solo cuatro años antes, la elección de esta
temática de parte de la autora resulta una verdadera osadía.

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enamorados) de 2003, con ilustraciones de O’ Kiff y Muriel Frega, respectivamente. A su vez,
otros títulos futuros, si bien son serán destinados al amor, en forma exclusiva, contendrán
algunos cuentos vinculados a este y el humor: La edad del pavo (1990), ilustrado por Carlos
Nine, y su continuidad No hagan olas (Segundo pavotario ilustrado) de 1993, con dibujos de
O’Kiff como también Los desmaravilladores (10 cuentos de amor, humor y terror), ilustrado
por Diego Bianchi.
Más allá del amor, el otro tema en el que Bornemann indaga y trabaja es el terror. Todo
comenzó cuando en 1988, la editorial REI le encargó que escribiera un libro de este género
para niños. La autora aceptó el desafío y el resultado quedó plasmado en ¡Socorro! (12
cuentos para caerse de miedo). Este título no solamente es una obra inaugural en nuestro
país, sino que también se convierte en un éxito comercial masivo.
A su vez, el terror se convertirá en una suerte de síntesis de varias de sus preocupaciones.
Así, el amor, el humor, la fantasía y el compromiso social, habitarán dentro de los doce
cuentos de ¡Socorro! Ellos hacen hincapié en situaciones inquietantes, donde lo ominoso se
presenta y se hace cuerpo. Como característica principal tienen que todas ellas están
protagonizadas por niñas y niños, Así, nadie está exento de tener una experiencia
paranormal, sufrir, ser torturado e incluso morir. Seguramente, este camino inaugurado dentro
de la literatura para niños habrá generado más de un acalorado debate entre especialistas,
acerca de qué es recomendable ofrecer a la infancia. Lo cierto es que más allá de su propia
repercusión, este libro se transformó en la puerta de entrada para que el género comience a
tomar forma en nuestro país. Frente a ello, la propia Bornemann, algunos años después en
la mencionada entrevista que le realizó Leila Guerriero, reflexionó: “En la vida uno no puede
impedir que sea una criatura la que sufre. Pienso que incorporada a la literatura, pueden leer
su problemática como si fuera un cuento”, (2000: p. 32).
Algunos de estos niños son víctimas del desamor familiar, como los del cuento “La del once
jota”, dos hermanos odiados por su abuela quienes, al morir ella, heredan sus
electrodomésticos malditos con su consecuente infortunio. Otros viven situaciones
sobrenaturales, como las niñas del cuento “Manos”, los muchachitos de “Cuando los pálidos
vienen marchando”, y los protagonistas de “El Manga”. Sobrenatural y con un especial tinte
escalofriante es “La casa viva”. Lo social también está presente en “Cuento de los angelitos”,
donde un matrimonio de gente de pueblo que vive hace poco en la ciudad, sufre un asalto de
mano de unos maleantes, y en la corrida que se produce, los hijos son arrollados por el tren.
La reflexión “Los hijos de los humildes –como Boris e Iván- casi no tienen defensores durante
sus vidas. Mucho menos después de muertos”, (1994: p. 72), y la posterior venganza de los
“angelitos”, no dejan lugar a dudas acerca de que las injusticias sociales son deudas a la
espera de respuestas concretas.
Otro cuento que tiene un tinte social, aunque más metafórico es “Nunca visites Maladonny”.
En este relato, quien escribe refiere una historia escuchada en un tren londinense sobre lo
que le sucedió a un muchacho llamado Timoty en el pueblo de Maladonny, pueblo al que esta
persona está viajando para disfrutar de una beca. Un lugar endemoniado que llevó al joven a
la locura. La referencia final que hace tras rechazar la temporada de estudio y volver a Buenos
Aires, el narrador (de quien se puede inferir que es la propia autora): “Más vale infierno
conocido… que infierno por conocer. Era diciembre de 1978”, (1994: p.96), resulta por demás
expresivo.
¡Socorro!, combina estas y otras historias actuales (como “Aquel cuadro” y “Modelo XVZ-91”),
con tres leyendas japonesas adaptadas por la autora: “Los Muyins”, “Joichi el desorejado”, y
“Hombre de nieve”, dándole al libro un arco temporal bastante amplio.

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Como dijimos, ¡Socorro! resultó un éxito, y abrió un camino en su propia narrativa que se
continuó con otros dos títulos que se sumaron a la saga: Queridos monstruos (10 cuentos
para ponerte los pelos de punta), ilustrado por Oscar Delgado y publicado por Editorial
Alfaguara en 1991; y Socorro 10, ilustrado por Cristina Samper, Grupo Editorial Norma, en
1996.
A su vez, pocos meses después de la aparición del primero de ellos se publicó Los
desmaravilladores. En este, como oportunamente señalamos conviven cuentos de amor,
humor y terror. Entre los de este género están “El titiritero”, “La ahuyentalobos”, “El nuevo
Frankenstein o Cuento de pasado mañana”, y el que le da nombre al conjunto. El terror en
este último está vinculado al terrorismo de Estado vivido durante el período 1976-1982, y que
tuvo entre sus más nefastas consecuencias la apropiación de cientos de niñas y niños, hijos
de personas detenidas-desaparecidas.
“Los desmaravilladores” es un cuento presentado a un concurso infantil de relatos históricos,
en la Academia Nacional de Historia de la República de Sudaquia, por una participante cuyo
pseudónimo es “Humo”. En él, la niña cuenta cómo, gracias a las entusiastas clases de
Historia de la señorita Nerina, comienza a interesarse por el pasado reciente de su república.
Conoce así los enfrentamientos entre dos bandos rivales, bautizados “Los
desmaravilladores”, por la sabiduría popular. Lo que más le resulta impresionante es el tema
del secuestro de personas. La niña que, desde muy pequeña, sabe que es adoptada se
interesa cada vez más. Un buen día, en el viaje de egresados, al cruzarse con otra chica
idéntica a ella, le pide a sus padres poder conocer la verdad, y ellos la llevan a “una
organización que se ocupaba de localizar a los pequeños sobrevivientes de aquella tragedia”,
(1991: p. 100). La verdad se devela aportando su cuota de dramatismo vivido por tantas
familias de “Sudaquia”, como de nuestro país. Una herida abierta que a pesar del tiempo
transcurrido aún no termina de sangrar.
Mil grullas para Elsa
La fantasía y el compromiso con el ser humano y la naturaleza, fueron dos ejes que articularon
la obra de Elsa Bornemann, tanto en su producción poética como narrativa. Desde sus
primeros libros estas dos características estuvieron presentes abriendo incluso nuevos
caminos temáticos dentro de la literatura infantil, tales como el amor y el terror, de los cuales
fue una verdadera precursora.
Su labor iniciada en los 70, con títulos que trascendieron la época, tuvo continuidad luego del
retorno de la democracia, llegando en 1988 con la publicación de ¡Socorro! tal vez al punto
máximo de su carrera. Durante las siguientes décadas, los mismos ejes y temas tuvieron sus
continuidades y proyecciones en nuevos libros que profundizaron estas preocupaciones.
Dada la repercusión de su obra (tanto en nuestro país como en el extranjero) estos años
estuvieron cargados de reimpresiones, traducciones y premios (entre los más importantes el
Konex de Platino de 2004 y el “Pregonero de Honor” de 2006, otorgado por la Feria del Libro
Infantil y Juvenil).
Cabe destacar que, una marca propia que estuvo presente a lo largo de toda su obra fue la
interpelación directa a su público. Bornemann dialogó con sus lectores (a quienes muchas
veces los llamaba “lectorcitos” u “amorcitos”) en distintos lugares de sus libros como los
prólogos, epílogos y contratapas, desde donde les compartió anécdotas, secretos de
escritura, consejos, y sobre todo invitaciones a que dibujen, a que le escriban, a que se
animen a contar, a contarle. A entablar una relación de cercanía.

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A su vez, la autora intervino en distintos cuentos y novelas, confundiéndose con los demás
personajes, como sucede en el cuento “Un amor volador”, o en las novelas Cuadernos de un
delfín, donde ella es la que recibe y traduce los cassettes con la historia de Simo del delfinés
al castellano; es la vecina de Andi a quien le regala cuentos y poemas en El niño envuelto; y
mismo contrata a Bumbuki para que trabaje en un relato en Cuentos a salto de canguro. Una
cercanía, tanto literaria como afectiva, que se materializó en cartas, mails y cientos de
presentaciones a las que sus lectores iban a hacer firmar sus libros, multiplicándose con el
tiempo, pasando de una generación a otra. Tal como lo afirma en una entrevista concedida
al portal Educ.ar: “Muchos padres actuales han sido fidelísimos lectorcitos de varias de mis
obras durante su infancia. Para mí es ultraconmovedor saber que siguen leyendo mis libros
posteriores, ahora para sus hijos”, (2004: p.1)
Su vínculo amoroso con sus “lectorcitos” fue fiel hasta el final. El 24 de mayo de 2013, la
autora falleció en la ciudad de Buenos Aires. Dos meses más tarde, en el marco de la 23ª
Feria del Libro Infantil y Juvenil realizada en la misma ciudad, se le rindió un homenaje. En
él, los participantes debían llevar una grulla de papel con el fin de juntar las mil grullas
necesarias para alcanzar una larga vida y felicidad, como en la antigua leyenda japonesa.
Como en su cuento

Bibliografía
“Elsa Bornemann entrevistada por chicos”. (2013). En Revista Imaginaria. Disponible en:
https://imaginaria.com.ar/2013/06/elsa-bornemann-por-chicos
Arpes, Marcela y Ricaud, Nora. (2008). Literatura infantil argentina. Infancia, política y
mercado en la constitución de un género masivo. Buenos Aires: La Crujía editorial.
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Desde la desigualdad de género hacia la consideración de la vida como
prioridad de la economía1

Gabi Nacht
Espacio de Géneros
RESUMEN
Este texto explora la desigualdad social en Argentina desde una perspectiva feminista. Se considera
la economía reproductiva, el universo del empleo, y la política pública. Se abordan conceptos básicos,
se explican dinámicas sistémicas y se aportan datos estructurales. Asimismo, se describen los efectos
de las políticas de ajuste implementadas en el país desde fines de 2023. Por último, se trazan unas
líneas de orientación hacia alternativas posibles.

PALABRAS CLAVE
Economía feminista – Economía política - Reproducción social - Ajuste estructural

Introducción
A la hora de responder la pregunta planteada por el seminario que dio origen a este texto –
en qué mundo vivimos– una respuesta posible es: en un mundo desigual, injustamente
desigual. El acceso a salud y educación, a una buena nutrición, una vivienda digna y otros
bienes y servicios básicos es profundamente desigual. Además, la carga de trabajo que
sostiene el mundo en que vivimos es también desigual: hay quienes trabajan mucho más que
otrxs. Incluso hay trabajos que están mucho más valorizados que otros, sin justa razón. O,
por lo menos, por motivos muy discutibles.
Aquí intentaremos señalar que gran parte de esa desigualdad se expresa y se explica en
términos de género. Para poder aprehender esa compleja cuestión, nos tomaremos de
algunas de sus aristas. Iremos a lo largo del texto considerando algunos datos,
fundamentalmente relativos a nuestro país. Y luego nos iremos deslizando hacia lo que
consideramos la cuestión central: la economía de cuidado o economía reproductiva. De
hecho, ahí reside la operación más interesante que realiza la economía feminista (que es
desde donde nos situamos para mirar “el mundo en que vivimos”): al considerar la
desigualdad de género y así visibilizar voces y experiencias que la economía hegemónica en
su mirada androcéntrica desprecia o invisibiliza, termina por des-cubrir un mundo elemental:
el del cuidado de la vida. Ese mundo es económico y se sostiene con trabajo
fundamentalmente gratuito y feminizado. Y más aún: ese mundo es el que sostiene a la
economía toda, incluida la llamada economía “productiva”, en la que el dinero es medio de
cambio.
1

Este texto es un capítulo del libro: Paula Lucía Aguilar, Malena Victoria Hopp, Analía Minteguiaga y María
Crojethovic (coords.): Lo común en jaque. Reconfiguraciones de la cuestión social y la política sociolaboral en
América Latina. Buenos Aires, UBA-IIGG. Se puede acceder al libro completo en
https://catalogoiigg.sociales.uba.ar/cgi-bin/koha/opacdetail.pl?biblionumber=106256&amp;shelfbrowse_itemnumber=114075

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Al mismo tiempo intentaremos echar un ojo sobre cómo se viene articulando la economía
productiva con la reproductiva y, a partir de ahí, ver cuál es la situación del cuidado de la vida
en la actualidad. Iremos marcando en ese camino algunos puntos más específicos que
también consideramos necesario incluir en el debate actual.
Por otro lado, es importante aclarar que a lo largo de este trabajo se hablará de “mujeres y
varones” de modo binario –y debemos asumirlo: binarizante–. Seguimos la información
estadística que está construida de esa manera. No obstante, tomamos estos renglones para
compartir algunas ideas básicas pero urgentes sobre los derechos y condiciones de vida de
la población LGBTIQ+ (que lejos está de ser una población homogénea). En primer lugar, hoy
varixs funcionarios e intelectuales orgánicos al gobierno nacional se han referido a la
población LGBTIQ+ como “piojosos” o, en el mejor de los casos, como personas que deben
esconder su orientación o identidad en el “ámbito privado”, desresponsabilizando al Estado
de garantizar derechos y desconociendo las condiciones sociales de discriminación. La
traducción concreta se da en la eliminación de las políticas destinadas a esta población,
desde el cierre del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad y sus funciones, hasta la
supresión o desfinanciamiento de programas específicos dependientes de otras carteras.
Hemos pasado de una situación en la que Argentina sancionaba una ley modelo, como
ocurrió en 2012 con la Ley 26.743 de Identidad de Género, que seguía los más altos
estándares internacionales –en este caso, los Principios de Yogyakarta–, a otra en la que el
propio Poder Ejecutivo incumple los derechos reconocidos por leyes nacionales. Por ejemplo,
actualmente está bajo ataque directo la Ley de promoción del acceso al empleo formal para
personas travestis, transexuales y transgénero “Diana Sacayán - Lohana Berkins”, por la cual
al menos el 1% de la planta de trabajadorxs del sector público en todos los ni- veles deben
ser personas travesti-trans. La ley significó y significa una política pionera en el mundo para
una población que padece exclusión sistemática y que con pocas alternativas en su mayor
parte se dedica al trabajo sexual o está en situación de prostitución. Hoy el Poder Ejecutivo
Nacional despide a empleadxs amparadxs por el cupo como si esa ley no existiera2.
También hay que decir autocríticamente que la economía feminista todavía no ha
desarrollado herramientas suficientes para abordar las especificidades de la población
LGBTIQ+. Pero hay elementos relevantes a considerar, que vienen siendo estudiados. La
revista de la Asociación Internacional de Economía Feminista (IAFFE, por sus siglas en
inglés) tiene varios artículos publicados al respecto en los últimos años. En nuestro país,
podemos mencionar trabajos más recientes sobre el desarrollo de formas horizontales y
amicales del cuidado (Laterra, 2024). Ha sido una gran conquista que el censo 2022 haya
incluido datos de identidad de género y que cada vez más países en la región consideren
esta información y la de orientación sexual en sus estadísticas oficiales3.

2

Para el 4 de abril de 2024 ya se habían despedido 85 personas travesti-trans, que representaban un 9% de las
personas que habían entrado por cupo. Un mes después se sumaban al menos ocho despidos más que se daban
entre los 380 realizados en la planta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo
(INADI). Ver https://agenciapresentes.org/2024/04/04/en-dos-semanas-despidieron-a-85-trabajadorxs-travestisy-trans-en-el-estado/ y https://agenciapresentes.org/2024/05/22/inadi-despiden-a-120-personas-muchas-concupo-trans-o-por-disca- pacidad-y-desmantelan-areas-de-genero-y-diversidad/
3
También aquí, por cierto, se despliega un campo de disputa con discursos liberales, neoliberales y patriarcales.
Por ejemplo, desde esas perspectivas se generaliza la situación de parejas de varones cis gay de altos ingresos para
caracterizar las condiciones de vida de la población LGBTIQ+ y a partir de allí se realizan afirmaciones como que
“la población LGBTIQ+ tiene más porcentaje de sus ingresos destinado al consumo propio porque no tiene hijos”.
Sin embargo, no sólo hay varones cis gay que tienen hijxs, colectivos de trans y travestis excluidxs
sistemáticamente y otros modelos de “familia”, sino sobre todo –a nivel de volumen estadístico– se invisibiliza la

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Diferencias de patrimonio e ingresos
Para observar la desigualdad de género en términos económicos, el primer dato que
consideraremos a modo ilustrativo es el de ingresos: hay muchas más mujeres entre los
sectores de menores ingresos y muchos más varones entre los sectores más acomodados.
Éstos, además, se quedan con una mayor porción de la torta (Tabla 1).
Tabla 1
Diferencias de ingreso entre varones y mujeres en Argentina 2024
1º decil (menores
ingresos)
10º decil (mayores
ingresos)

Varones

Mujeres

37%

63%

% de los ingresos totales
que captan
1,8%

66%

34%

33%

Fuente: INDEC (2024c)

La misma fuente revela que la brecha de ingresos entre varones y mujeres es de un 27,31%.
Es decir que, en promedio, por cada $100.000 que recibe un varón, una mujer recibe $72.690
(INDEC, 2024c). La brecha de ingresos en el sector informal se calcula más arriba que el
30%. Según los últimos datos proporcionados por la Dirección Nacional de Economía,
Igualdad y Género en 2023, estaba en el 34,1% (DNEIyG, 2023b).
Otra medición reveladora la aporta el informe publicado por ACIJ y Fundar México en 2024
sobre datos de 2020. Para ese año, del total de las personas alcanzadas en Argentina por el
impuesto a los bienes personales, el 33% eran mujeres, mientras que el 67% eran varones.
A la vez, considerando el valor de los bienes declarados, el 71% correspondía a los bienes
de los varones, mientras que el otro 29% correspondía a los bienes declarados por las
mujeres. En otras palabras, no solamente que las mujeres alcanzadas por este impuesto eran
la mitad que los varones, sino que sus bienes tenían un valor proporcionalmente más bajo.
Análoga conclusión arroja el mismo informe al considerar el impuesto a las ganancias
(también con datos de 2020, lapso en el que existía la cuarta categoría). De las personas que
alcanzó, un 29% eran mujeres y un 71%, varones (Larios y Méndez Santaolaria, 2024).
Estas diferencias de riqueza e ingresos se explican principalmente porque las mujeres
trabajan menos tiempo que los hombres a cambio de dinero, ya que dedican la mayor parte
de su tiempo a trabajar gratuitamente en tareas de cuidado en sus hogares y comunidades.
Además, existe lo que se conoce como segmentación horizontal y vertical, de manera que su
presencia en el mercado laboral se da mayormente en puestos con menor remuneración
relativa. El resultado es una economía con menos dinero, o sea, menos circulante pasando
por las manos de las mujeres.
De la información hasta aquí expuesta podría sacarse la siguiente conclusión: para resolver
la desigualdad de género no hace falta más que tener políticas que apunten a solucionar el
problema de la pobreza. Porque cualquier programa, política social o económica destinada a
eliminar la pobreza tendrá un “buen efecto de género”, es decir, será beneficioso
especialmente –en términos cuantitativos– para las mujeres. Hay quienes sacan esa
situación de lesbianas con personas a cargo (niñes, mayores, personas con discapacidad) y su consecuente
dificultad de inserción en el trabajo remunerado

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conclusión y la toman como guía para el desarrollo de políticas. Pero se trata de una media
verdad y lógicamente no es el razonamiento más profundo.
Lo que aquí proponemos a partir de estos datos es seguir la siguiente reflexión: si la
desigualdad socioeconómica presenta esta forma generizada, es necesario desentrañar la
problemática de género para poder resolverla. En otras palabras, hace falta incorporar una
perspectiva feminista para abordar la cuestión de la desigualdad socioeconómica y la pobreza
(y también la de la concentración de la riqueza). Sigamos yendo por ahí, entonces.
Menor participación de las mujeres en el trabajo a cambio de dinero
Decíamos: la brecha de ingresos promedio y la desigualdad de riqueza e ingresos observada
se explica en primer lugar porque las mujeres trabajan menos que los varones a cambio de
dinero. Al día de hoy, considerando la población económicamente activa, las mujeres
participan en el mercado de trabajo en un 52,2%, mientras que los varones lo hacen en un
70,2% (INDEC, 2024b). Nótese: las mujeres sí participan en el mercado de trabajo, pero en
un volumen mucho menor. Esta participación en el trabajo remunerado es menor en las
mujeres con respecto a los varones en todos los rangos etarios (Figura 1). Es decir, no nos
encontramos aquí con una cuestión de culturas generacionales. Vale mucho hacer esta
aclaración y mostrar estos datos, pues es frecuente encontrarse con el sentido común de que
la igualdad de género –y en particular la supuesta salida de la mujer del trabajo doméstico al
mercado de trabajo– es algo que se viene incrementando a lo largo de las décadas por mera
“evolución generacional”, como si no fuera una cuestión política, asunto de disputa y materia
que hace –como otras– a la estructura socioeconómica del mundo en que vivimos. De
acuerdo con ese sentido común, las generaciones más jóvenes deberían mostrar mayor
igualdad en su participación en el mercado de trabajo y vemos que no es así. Lo cierto es que
las variaciones entre distintos rangos etarios pueden explicarse por las edades en las que las
personas suelen tener niñes o personas muy mayores o con discapacidad a su cargo,
situación que “retira” del mercado de trabajo más a las mujeres que a los varones (dada la
imperante ética reaccionaria de los cuidados o, podemos decir, la patriarcal división del
trabajo).
Los números del desempleo apuntan en el mismo sentido. La desocupación afecta más a las
mujeres que a los varones. Por ejemplo, en los últimos datos publicados por el INDEC a la
hora de escribir estas líneas, el índice general de desempleo era de 7,6%, mientras que para
las mujeres ese número era de 8,4%. Al mismo tiempo, para los varones de 14 a 29 años el
desempleo era de un 13,9% y para las mujeres de esa misma edad, de 16,5% (INDEC,
2024b). Son las responsabilidades de cuidado asumidas fundamentalmente por las mujeres
las que explican la mayor dificultad para conseguir empleo.

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Figura 1
Participación de mujeres y varones en la población económicamente activa

Fuente: INDEC (2024a)

La menor participación se observa también en que las mujeres que participan del mercado
de trabajo lo hacen relativamente menos horas. De acuerdo al ex Ministerio de Trabajo,
Empleo y Seguridad Social (MTEySS), el 60% de las mujeres activas en el trabajo
remunerado participa con jornada reducida –menos de 35 horas semanales–, mientras que
para los varones esta proporción es de 29% (MTEySS, 2021).
Segmentación vertical y horizontal del mercado de trabajo
Las diferencias de ingresos entre varones y mujeres se explican también por el tipo de
trabajos que realizan unos y otras. Las mujeres ocupan sobre todo puestos de trabajo de
menor remuneración relativa. Es obvio cómo la segmentación vertical incide en el nivel de
remuneración. La Figura 2 permite dimensionar mejor el problema.
La segmentación horizontal, por su parte, tiene que ver con los sectores económicos en los
que las mujeres tienen más posibilidades de desempeñarse y las diferentes características
que estos sectores presentan. La Figura 3 muestra el grado de feminización o
masculinización de diferentes sectores económicos en nuestro país.

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Figura 2
Segmentación vertical del mercado de trabajo en Argentina

Fuente: MTEySS (2021)

Figura 3
Participación de varones y mujeres en distintos sectores de la economía

Fuente: INDEC (2024a)

Como comentario lateral, es decible que en todos esos sectores se mantiene la existencia de
una brecha de ingresos por género, en desmedro de las mujeres, con excepción de la
construcción, en donde las mujeres cobran en promedio un 4% más que los varones. Esto se
explica porque allí las mujeres suelen ocupar puestos administrativos y otros de mayor

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calificación. En enseñanza, sector altamente feminizado, la brecha llega al 9%, y en salud,
alcanza el 25% (Goren y Trajtenberg, 2023).
Figura 4
Índice de productividad sectorial (medido en miles de pesos por puesto de trabajo, base
promedio general = 100, total 2019)

Fuente: CEPXXI (2021)

La segmentación horizontal por género muestra que el trabajo en casas particulares está casi
totalmente feminizado. Y también muy altamente feminizados se encuentran los sectores de
salud y educación. Aquí es fácil concluir que los sectores con mayor proporción de mujeres
podrían considerarse como extensiones de las tareas de cuidado que las mujeres realizan de
modo gratuito en hogares y comunidades, producto de supuestas cualidades que les son
innatas a su género (nuevamente, de acuerdo a la ética reaccionaria del cuidado). La
segmentación horizontal también da cuenta de cómo la economía en que vivimos valoriza las
diferentes tareas y trabajos. De hecho, los sectores mayormente feminizados –junto con la
construcción– están entre los de menor productividad en nuestro país (Figura 4).
En este punto, a modo de anticipo, podemos comenzar a abrir la discusión sobre el sentido
de la palabra productividad, en lugar de tomarlo como algo dado. Veremos que la lógica
económica por la que se valorizan más algunas actividades en desmedro de otras –es decir,
se dan patrones de productividad– responde más a cuestiones sociales, culturales y políticas
atravesadas por el poder y la desigualdad y mucho menos a un supuesto mecanismo racional
y naturalmente superior de asignación de valor. Retomaremos este problema más adelante.
Ahora bien, directamente con la productividad está relacionado el fenómeno exportador. Y
aquí también puede verse la segmentación horizontal por género. En Argentina el 5% del
empleo femenino participa de actividades vinculadas con la exportación, mientras que ese
número es del 10% cuando hablamos de varones. Dicho de otro modo, mientras que del
empleo total el 42% es empleo femenino, del empleo exportador sólo el 27% lo es (Basco,
2022). ¿Es esto un perjuicio para las mujeres? Sucede que las empresas exportadoras

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operan mayormente en el sector formal de la economía y ofrecen además, en promedio,
salarios mayores a los y las trabajadores. De acuerdo con el ex Ministerio de Producción, la
brecha entre salarios de empresas exportadoras y no exportadoras (en trabajos formales) es
de 29,8% (CEPXXI, 2021).
Lo cierto es que, de los sectores exportadores, las mujeres participan fundamentalmente en
el sector turístico. Al respecto tenemos sobre todo datos agregados y estudios a nivel
regional. En esta rama de la economía las mujeres suelen tener empleo en limpieza,
lavandería, cocina o recepción, es decir, trabajos de baja paga relativa y muchas veces
informales (Fernández-Stark y Bamber, 2023). En América Latina y el Caribe los servicios de
alojamiento y servicios de alimentación son en un 58% trabajo femenino. También hay alta
presencia de mujeres en mercados ambulantes y venta de artesanías. Para el momento
previo a la pandemia, al año 2019, el 61,5% de lxs trabajadores del sector eran mujeres
(Moreno Alarcón, 2023). Y casi el 70% de ellas se empleaba en empresas de menos de cinco
personas. Sólo el 25% de todas las trabajadoras en turismo tenían seguridad social (Bidegain
y Espino 2023)4.
Finalmente, siguiendo con la cuestión de la segmentación horizontal, las mujeres tienen
mayor presencia en el sector informal de la economía. Un informe publicado el año pasado
por la Dirección de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía (DEIyGMECON) da cuenta del asunto (Figura 5).
Figura 5
Porcentaje de asalariadxs informales varones y mujeres 2020-2022

Fuente: DEIyG (2023a)

4

Por otro lado, el lugar de consenso que se ha generado en las últimas décadas tanto en el mainstream ortodoxo
como en el heterodoxo acerca de la importancia de la exportación para el “crecimiento” –y, eventualmente, el
“desarrollo”– ubica a los agentes más poderosos del comercio internacional en un lugar de condicionantes de la
política económica local y a los sectores exportadores de cada país en un punto especialmente atendible a la hora
de comprender los problemas que aquí abordamos.

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La base del iceberg: reproducción de la vida y cuidado no remunerado en hogares y
comunidades
Dijimos entonces que hay una gran desigualdad de ingresos entre va- rones y mujeres, y que
eso se debe a que las mujeres participan menos en el trabajo a cambio de dinero. Son menos
las mujeres que lo hacen y, cuando lo hacen, lo hacen por menos tiempo y en trabajos peor
remunerados. Ahora bien, ¿por qué esto es así? Diremos que el modo en que varones y
mujeres participan en el empleo es la punta de un iceberg. Y que la base del mismo es la
reproducción de la vida cotidiana en su más básica materialidad, y la forma en que ésta se
organiza. Todo el trabajo que requieren nuestras humanidades para su reproducción es lo
que llamamos economía de cuidado o economía reproductiva y es lo que aparece o se descubre cuando desde la economía feminista visibilizamos o recuperamos voces y experiencias
que desde la mira- da hegemónica –patriarcal, androcéntrica– habían quedado de lado.
Cuando observamos y escuchamos a todas esas mujeres que están en edad activa pero que
no participan en el empleo, o cuando indagamos el porqué de esa participación a tiempo
parcial, nos encontramos con todo el trabajo gratuito que ellas realizan y que garantiza el
sostenimiento de nuestros cuerpos, la manutención de los espacios que habitamos, la
satisfacción de nuestras necesidades biológicas y socioemocionales a lo largo de las distintas
etapas del ciclo vital.
Y acá está el nudo del asunto. No se trata solamente de señalar las desigualdades e
injusticias en el reparto de riqueza y trabajo –aunque sí está bien señalarlas y resolverlas,
pues también es parte. Sino, además –y especialmente– de poner en el centro de la escena
económica la vida y necesidades de las personas. Desde ya, asumiendo que eso implica abrir
la conversación sobre cuáles son las necesidades que las personas tienen que satisfacer
para tener una vida digna de ser vivida, o –para mejor usar una expresión nuestramericana–
qué es el sumak kawsay. Como sea, sin la economía reproductiva o de cuidado no habría
tampoco economía productiva, porque sencillamente no habría humanidad ni sociedad
posible. Ocurre a todo esto que, por la patriarcal división del trabajo o la ética reaccionaria de
los cuidados, esa economía está casi totalmente feminizada y no reconocida como economía.
Se desarrolla en gran parte en el ámbito doméstico, definido por la cosmovisión patriarcal
como “privado” y, por lo tanto, fuera de lo hegemónicamente entendido como político y
económico. Sin embargo, lo doméstico, como lo personal, es político, y está dado
socialmente. Además, el trabajo de cuidado –remunerado y no remunerado– se da también
en el ámbito comunitario, en el ámbito estatal y en el ámbito
mercantil.
Ahora bien, la forma en que se relacionan la esfera productiva y la reproductiva de la
economía es histórica, es decir, varía en diferentes épocas y lugares y también en diferentes
sectores sociales. La tensión por los tiempos que aparece formulada de modo individual e
individualizante para las mujeres como la complejidad de tener que “conciliar la vida laboral
con la familiar”, da una pista de cómo se articulan actualmente.
Para poder estudiar la economía reproductiva o de cuidado necesitamos medirla. Pero la
medición del cuidado no remunerado es en sí misma un campo de discusiones.
Primeramente, por la cuestión de los vínculos y emociones que pueden estar involucradas:
¿hasta dónde eso puede ser medido? De todas formas, hay acuerdo general sobre la útil
referencia del tiempo, que incluso aparece con un valor en sí mismo que compite frente al
dinero como medida de aspiración y referencia de calidad de vida. Así, una gran herramienta
de trabajo son las encuestas de uso de tiempo. Aunque también se usan diarios de tareas u

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otros, ya que cada población específica requiere su herramienta. Por ejemplo, no es lo mismo
una comunidad campesina que una localidad metropolitana. También existen diferentes tipos
de encuestas, como las que distinguen por tipo de tarea, o por si es o no placentera o
desagradable. Artículos enteros hay dedicados al respecto y aquí se mencionan con el
objetivo de despertar la curiosidad y de llamar la atención sobre la profundidad del asunto5.
En Argentina, la segunda y última Encuesta Nacional de Uso de Tiempo se realizó en el año
2021 (la primera se había realizado en 2013). De acuerdo con ella, en Argentina, el 46% de
las personas realizan trabajo remunerado y lo hacen en promedio 8:27 horas diarias.
Asimismo, el 83,8% de las personas realizan trabajo de cuidado no remunerado y lo hacen
en promedio 5:18 horas diarias (INDEC, 2022). Eso significa que, en tiempo de trabajo, la
economía de cuidado no remunerado es un 14,26% más grande que la economía
monetarizada. Y consideremos además que parte de la economía de cuidado sí pasa por el
trabajo remunerado (como servicios públicos o privados de salud, educación, limpieza,
cuidados específicos, por ejemplo). Dicho de otra manera, la economía de cuidado es
realmente enorme.
Ahora detengámonos en ese 83,8% que realiza 5:18 horas diarias de trabajo de cuidado no
remunerado. Cuando lo desagregamos por género (una vez más, en modo binario, tal la
información aportada por la encuesta) las mujeres realizan ese trabajo en un 91,7%, haciendo
6:31 horas diarias. Por su parte, el 75,1% de los varones realiza 3:40 horas diarias. Son un
16,6% menos y realizan casi la mitad6.5 La diferencia se achica a partir de los 65 años (ver
Tabla 2). Nuevamente, las diferencias entre grupos etarios no tienen que ver con diferentes
actitudes gene- racionales respecto a los temas de género, más o menos “modernas”, como
si las cuestiones de género “evolucionaran” en el tiempo como algo vegetal. No. Las
diferencias del uso de tiempo por género entre generaciones obedecen aquí a las edades a
las que las personas suelen tener a otrxs a cargo –niñes, mayores u otras personas con
necesidades de cuidado específicas–.
Tabla 2
Tiempo de trabajo de cuidado no remunerado
Varones

Mujeres

14 a 29 años de edad

3:06 hs

5:23 hs

30 a 64 años de edad

3:46 hs

7:12 hs

65 o más años de edad

4:24 hs

6:06 hs

Fuente: INDEC (2022)

Tal como se apuntaba anteriormente, es toda la sobrecarga de cuida- do no remunerado la
que, en primer lugar, dificulta la participación de las mujeres en el mercado de trabajo. Por
eso, las mujeres tienen menor tasa de participación y lo hacen más que los varones a tiempo
parcial. Es más, la encuesta de uso de tiempo indica que, en promedio, considerando la suma
de trabajo remunerado y no remunerado, las mujeres tienen una carga de trabajo total mayor
que los varones: 42 minutos más por día.

5

Para una lectura interesante sobre el tema, se recomienda Seymour et al. (2020).
Para la región, de acuerdo con las mediciones de uso de tiempo de las que disponemos (Cuba, Argentina, Brasil,
Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú,
República Dominicana y Uruguay), exceptuando a Cuba, el trabajo de cuidado no remunerado de las mujeres es
entre el doble y el quíntuple que el que realizan los varones. https://oig.cepal.org/es/indicadores/proporciontiempo-dedicado-al-trabajo-domestico-cuidado-no-remu-nerado-desglosado-sexo
6

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Pero todavía es necesario cruzar esta información con la que aporta la encuesta de uso de
tiempo de la Ciudad de Buenos Aires, separada por quintiles de ingreso. En CABA las mujeres
en el primer quintil (menores ingresos) realizan en promedio 7:50 horas de trabajo de cuidado
no remunerado al día, mientras que los varones en el mismo quintil, 4:18. En el quinto quintil
las mujeres se ocupan en tareas de cuidado no remunerado 4:33 horas promedio al día,
mientras que los varones en ese quintil lo hacen 2:33 horas. Las diferencias entre sí y con el
pro- medio general nacional son evidentes. Esto obedece a la capacidad de los hogares de
mayores ingresos de acceder más y mejor a servicios de cuidado públicos y privadomercantiles de cuidado, salud y educación. Esta información es coherente con la que relevó
el Ministerio de Trabajo en 2018 a nivel nacional. Si durante ese año la tasa de actividad de
las mujeres osciló entre el 48,5% y el 49,1% (INDEC, 2018), el ex MTEySS indicaba que las
mujeres en el primer quintil presentaban mucha menor tasa de actividad (40,7%) que las
mujeres en el quinto quintil (61,6%) (MTEySS, 2018). Dicho de otra manera: las mujeres de
menores ingresos, aquellas que en la Tabla 1 encontrábamos en el primer decil, tienen serias
dificultades de participar en el empleo remunerado –así como de educarse o participar
políticamente– porque están cuidado gratuitamente, poniendo su cuerpo y su tiempo para
sacar la vida adelante. Y más aún: aquí hay una pista clara de que la distribución de la carga
de trabajo reproductivo y de cuidado no remunerado también hace a la cuestión de clase.
En otro orden, los datos del uso de tiempo en trabajo de cuidado no remunerado nos permiten
comparar la economía reproductiva con la productiva a partir de metodologías de
monetización nominal. La acción consiste en asignar un valor monetario a cada hora de
trabajo de cuidado no remunerado, para así calcular el “producto” de todo ese trabajo y
compararlo con el producto bruto interno que se mide usualmente. Puede recurrirse a dos
métodos alternativos: uno es el método generalista, que le asigna a cada hora de trabajo de
cuidado no remunerado el valor que cobra una trabajadora de casa particular. Este método
lleva a calcular el mínimo valor del cuidado no remunerado total de una economía. El segundo
método consiste en considerar las horas según las tareas específicas de cuidado llevadas a
cabo (limpieza, educación, cuidado de adultxs, cuidado de niñxs, etc.) y asignar a cada hora
el valor de mercado de cada una de esas tareas.
En Argentina, que ha recurrido al método generalista, la última medición disponible (2022)
indica que los cuidados no remunerados representan 16,8% del PBI7 ,aportado en un 70%
por mujeres, y en un 30% por varones (DNEIyG, 2023b). Para dimensionar este valor, pueden
verse la Figura 6 y la Figura 7 que muestran el PBI desagregado por sectores, no
considerando y considerando el cuidado no remunerado, respectivamente.

7

Para tomar dimensión: de acuerdo con mediciones realizadas por algunos Estados en nuestra región, sólo la
actividad de trabajo de cuidado no remunerado en los hogares representa entre un 15% a un 24% del PBI de los
países para los cuales tenemos ese cálculo realizado (CEPAL, 2022).

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Figura 6
Producto Bruto Interno (PBI) por sectores

Fuente: DNEIyG (2023b)

Figura 7
Cuidados como porcentaje del PBI

Fuente: DNEIyG (2023b)

Punto pivot: el trabajo remunerado en casas particulares
En este punto del recorrido vamos a detenernos en el trabajo de cuida- do remunerado en
casas particulares. No sólo porque es un sector casi totalmente feminizado y de los más
precarizados, sino porque es uno de los puntos de pivot entre el visible “mercado de trabajo”

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y el mundo del cuidado no remunerado. Se trata de un trabajo “de mercado”, es decir, un
empleo, pero su tarea es el cuidado que ocurre en el espacio doméstico, ámbito
supuestamente “privado”. En Argentina el 17% de las mujeres que trabajan a cambio de
dinero lo hacen en el sector de casas particulares (CEPAL, OIT y ONU Mujeres, 2020), que
está en un 98,5% feminizado (Celiberti, 2019). Estas trabajadoras realizan tareas de lo más
diversas, como limpieza de todo tipo de hogares, arreglos domésticos, cocina, cuidado de
niñes, mayores y personas con discapacidad, entre otras. Sin embargo, el famoso eufemismo
de la “ayuda” que designa muchas veces su trabajo no es la única señal de que todas estas
tareas no se reconocen como trabajo, aun cuando son pagas.
El caso es que la mismísima Organización Internacional del Trabajo recién en el año 2011
con la Convención Nº 189 comenzó a reconocer estas tareas remuneradas como trabajo, con
plenos derechos laborales como cualquier otro. En línea con esa Convención, Argentina
sancionó en 2013 la Ley 26.844 de régimen especial de contrato de trabajo para el personal
de casas particulares. Y en conmemoración de su promulgación, cada 3 de abril es en
Argentina el Día de lxs Trabajadorxs de Casas Particulares, con feriado no laborable para el
sector. Sin embargo, la implementación de la ley es muy difícil. La fragmentación absoluta de
los puestos de trabajo debilita la sindicalización, si bien existe. Se trata de un trabajo muy
desvalorizado socialmente, dentro y fuera del mercado. Una medición del ex MTEySS de
2021 presentaba un 77% de informalidad para el sector, frente a un 38% de informalidad para
el empleo total en el mismo año (MTEySS, 2021).
Avancemos en el análisis: la combinación del trabajo femenino gratuito con el trabajo
femenino remunerado en casas particulares es una de las principales respuestas que la lógica
de mercado ofrece para el cuidado de la vida en el mundo cotidiano, que responsabiliza
individualmente a los hogares por la reproducción de sus miembros. El patriarcado sirve al
mercado invisibilizando cualquier conflicto que pudiera ocurrir en este ámbito a partir de su
feminización y, por lo tanto, secundarización, subestimación o –directamente– invisibilización.
Pero aquí está el principal conflicto: el que llamamos de la crisis de los cuidados, que se da
allí en el ámbito doméstico y cotidiano, donde hay que resolver la vida. En un contexto de
ingresos decrecientes se impone la necesidad del trabajo remunerado. Pero las necesidades
de cuidado ponen un fuerte límite. El cuidado comunitario puede cubrir algunos aspectos,
pero es hoy uno de los focos del ataque político y económico del gobierno, como veremos
más abajo. Quien tiene capacidad de pago contrata cuidado en el mercado de modo
individual.
Y aquí hay un punto nodal de articulación de la economía productiva con la reproductiva. El
ingreso de las mujeres al trabajo remunerado, que ha tenido un crecimiento en Argentina
desde la década de 1990 –en paralelo con un proceso similar en la región y en el mundo– no
ha sido acompañado por un ingreso de varones al trabajo de cuidado no remunerado. Como
veremos, tampoco se vio acompañado por una mejora o aumento de los servicios públicos
de cuidado. La respuesta fue el trabajo remunerado en casas particulares –en las condiciones
descriptas: informales, mal pagas, no reconocidas como trabajo hasta 2011 ni por la OIT–.
Muchos de estos procesos se dieron masivamente, de la mano de flujos migratorios. Así se
produjo una suerte de reorganización de la división patriarcal del trabajo a escala regional o
global, a partir de las “cadenas globales o regionales de cuidado”. Por estas cadenas, en la
región de origen migratorio una mujer deja “sus” responsabilidades de cuidado en su hogar a
cargo de otra mujer –parienta, vecina, otra– para migrar y trabajar en un hogar ajeno, para
que otra mujer salga al mercado de trabajo, muchas veces ella misma también en condiciones
precarias y “flexibles”. En América Latina y el Caribe, el 17,2% de las personas ocupadas

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como trabajadoras domésticas son migrantes (CEPAL, OIT y ONU Mujeres, 2020). Y hay al
respecto varios corredores migratorios que las investigaciones han identificado que
responden a esta explicación: Paraguay y Perú a Argentina, Perú y Bolivia a Chile, Nicaragua
a Costa Rica, entre otros. En otras regiones la mayoría de las trabajadoras de casas
particulares son migrantes, por ejemplo, Norteamérica (71%) y Europa (55%) %) (Valenzuela,
Scuro y Trigo, 2020).
Igualmente, es necesario decir que el sector económico de trabajo remunerado en casas
particulares se encuentra altamente racializado. En Argentina no tenemos todavía estudios
con mediciones precisas al respecto. Sin embargo, hay análisis sobre el racismo con el que
el mundo social de altos ingresos es capaz de vincularse con este sector (Acha, 2021). Y está
problematizado políticamente por movimientos antirracistas (Identidad Marrón, 2021). Vale la
pena entonces para asomarnos al problema, dada su relevancia, traer algunos números de
otros países de la región. En Brasil, las mujeres afrodescendientes están
sobrerrepresentadas en esta ocupación: en el año 2021 el 18% de las mujeres
afrodescendientes ocupadas hacían trabajo doméstico remunerado, mientras que la
proporción era del 9% para las mujeres blancas. En México, el 8,7% de las mujeres ocupadas
lo hacen en el trabajo doméstico remunerado. Ese porcentaje llega al 28,4% entre las mujeres
indígenas (Gontero y Velázquez Pinto, 2023).
Para continuar, ameritaría dedicar una sección aparte a la reflexión y el análisis sobre el
trabajo de limpieza que se desarrolla más allá del ámbito doméstico: en espacios laborales y
turísticos. O sobre aquellos y aquellas trabajadorxs que se desempeñan en limpieza en
espacios públicos como parques recreativos, estaciones de tren y ómnibus y que las más de
las veces viven de la voluntad de lxs usuarixs, que necesitan imperiosamente de su trabajo
pero que sin embargo participan activa- mente de su desvalorización. Queda pendiente
Haciendo zoom: el impacto de las políticas de ajuste
Las políticas de ajuste repercuten sobre esta estructura económica generizada, reforzándola.
Hay algunos procesos que se pueden observar repetidamente en distintos países y períodos
ante las políticas de ajuste que los gobiernos implementan en nombre de la estabilidad
macroeconómica, y/o siguiendo las condicionalidades del Fondo Monetario Internacional. En
primer lugar, el ajuste reduce el presupuesto para los servicios públicos de salud, educación
y otros específicos que se vinculan directamente con el cuidado de niñes, mayores y personas
con discapacidad. Esto significa mayor tiempo de trabajo gratuito para las mujeres. Por
ejemplo, si se trata de un infante que no tiene vacante en el jardín, o un centro de día que
cierra o reduce su atención horaria, o un hospital que atiende de modos mucho más
engorrosos. O la situación que sea. Menor tiempo significa menos posibilidad de trabajar a
cambio de dinero, menos tiempo de autocuidado y también menos tiempo para la
participación política.
Por otro lado, tanto salud como educación suelen ser sectores eco- nómicos altamente
feminizados, es decir que el ajuste también afecta a las mujeres que allí se desempeñan
como trabajadoras remuneradas, tanto si hay despidos como si hay reducción salarial.
Asimismo, los sistemas de seguridad social, de acceso a salud y a previsión social, quedan
muy íntimamente relacionados con el acceso a empleo formal, al cual las mujeres acceden
en menor medida, aun cuando están empleadas. Así las mujeres dependen mucho más de
ingresos no laborales (pensiones, transferencias estatales u otros medios de acceso a
seguridad social), los cuales suelen verse perjudicados con las políticas de ajuste. Por

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mencionar un caso paradigmático de la Argentina, el Plan Jefes y Jefas de Hogar para
desempleadxs, lanzado en 2002 y en funcionamiento hasta 2006, fue recibido en un 70% por
mujeres (Cruces, Epele y Guardia, 2008).
Las políticas de ajuste refuerzan la lógica de la privatización de la responsabilidad de la
reproducción de la vida. Hacen recaer mucho más esa responsabilidad sobre los hogares y
comunidades y, dentro de ellos, sobre las mujeres. Las políticas de ajuste suelen ir
acompañadas de políticas de flexibilización de los mercados de trabajo y, necesaria- mente,
tienen efectos recesivos. De esa manera, como relatábamos más arriba, las mujeres tienen
más presiones para conseguir dinero en un contexto de caída de ingresos y de consumo y
más presiones para realizar el cuidado gratuitamente. Y eso es lo que llamamos la crisis de
los cuidados, que el patriarcado y el mercado a la vez invisibilizan e individualizan como un
problema personal de cada mujer.
Finalmente, las políticas de ajuste también suelen estar orientadas a pagar deuda soberana
y se traducen en una reducción del margen de política de los Estados para desarrollar
proyectos de justicia social, o aun para garantizar los más básicos derechos previsionales,
como lo estamos viendo actualmente en nuestro país. Vayamos entonces al aquí y ahora de
la Argentina que nos toca.
La Argentina actual
Situamos el punto de partida de la lectura de la Argentina actual en el 10 de diciembre de
2023 cuando asume un nuevo poder ejecutivo nacional. Sus características fascistas,
individualistas, violentas, antidemocráticas, misóginas y oligárquicas –entre otras– son tan
marcadas y abrumadoras que es muy difícil avanzar en una descripción exhaustiva y clara. Y
también se hace difícil sistematizar los impactos del brutal ataque que desde que asumió
viene realizando al campo popular. Iremos señalando algunos elementos con el objetivo de
dejar sentadas algunas consideraciones, y también preguntas. Por empezar, tenemos las
características estructurales ya descriptas de una economía gene- rizada en un mundo
neoliberal, al que se le sobreimprime un nuevo proceso de ajuste fenomenal. Cuáles son las
especificidades del proceso y asimismo cuáles son las resistencias que se van configurando
son dos líneas a seguir estudiando.
Antes que nada, cabe mencionar la cuestión de las jubilaciones, que entre enero y julio de
2024 explican el 27,7% del ajuste del sector público (CEPA, 2024). La fórmula que define el
monto de las jubilaciones hoy sigue siendo tema de debate. Por el momento ha ganado la
definición del Ejecutivo de una nueva fórmula que ata los ajustes de la mínima al Índice de
Precios al Consumidor, pero a partir de un piso ya bajado, desconociendo la pérdida de valor
adquisitivo generada por el shock (des)estabilizador que el gobierno ejecutó en sus primeros
meses. A eso se le suma un bono discrecional que desde marzo a noviembre de 2024
(cuando se están escribiendo estas líneas) no se ha actualizado. Mientras tanto está en
discusión en el Congreso el presupuesto 2025 y con él la continuación de las moratorias
previsionales. Por otro lado –y no tanto– al día de hoy el Programa de Asistencia Médica
Integral (PAMI) ha reducido en un tercio los medicamentos que pagaba al 100%, en un
contexto de liberalización –y por lo tanto, aumento– de precios de esos mismos productos.
Toda la discusión tiene un claro componente de género y vincula- do con la economía
reproductiva porque toda reducción de ingresos de jubilados (sea por la misma jubilación o
por la deficiencia de la cobertura de salud), cuando se trata de personas muy mayores, afecta
directamente al bolsillo de quienes les cuidan. Además, las moratorias previsionales, que se

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inauguraron con los gobiernos populares de principios de siglo XXI, no sólo dieron posibilidad
de jubilarse a las personas que habían estado largo tiempo desempleadas –producto de la
política neoliberal de los años noventa– o empleadas en el sector informal, sino también y
sobre todo a muchas mujeres que habían dedicado toda o gran parte de su vida a cuidar
gratuitamente. Por eso se conoció incluso a la medida como “Jubilación para Amas de Casa”.
El 87% de las personas que adhirieron a la moratoria para el año 2011 eran mujeres, con lo
cual para ese momento el 60% de las mujeres jubiladas habían accedido al derecho gracias
a esa política (Pautassi, Giacometti y Gherardi, 2011). Hoy la situación sigue siendo delicada
para las mujeres en cuanto a aportes previsionales, ya que, como hemos visto, la
participación en el empleo primero y en el empleo formal después, es mucho menor en las
mujeres. Asociar el derecho a la jubilación a esta circunstancia deja a las mujeres en situación
de vulnerabilidad previsional (Figura 8). Asimismo, de acuerdo con información de la
Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) para el segundo trimestre de 2024,
el 63% de las personas que cobran la jubilación mínima accedieron por moratoria. Y el 74%
de las personas que accedieron a la jubilación con moratoria, son mujeres (ANSES, 2024).
Figura 8
Aportantes varones y mujeres en edad jubilatoria según años de aportes

Fuente: DNEIyG (2023b)
También contamos con información con respecto a la situación del cui- dado de menores,
mayores y personas con discapacidad. En el marco del informe #3 de La Cocina de Los
Cuidados (Mesa Intersectorial, 2024b) se realizó una investigación sobre opinión pública y
percepción de cambio de hábitos sobre la organización del cuidado que aporta elementos
sugerentes. Se realizó una encuesta de hogares, dentro de los cuales el 20% es habitado por
una o más personas con discapacidad. A su vez, un tercio de esas personas recibe
transferencias del Estado en relación con esa discapacidad. Ocho de cada diez de ese
universo observó un aumento de costos en los medicamentos que no tienen cobertura por
obra social u otro sistema, un 64% destacó la mayor dificultad para conseguir terapeutas, y
un 59% para poder contratar cuidadorxs. Un 53% además expresó encontrarse con mayores
obstáculos a la hora de tramitar traslados y con más demoras para tramitar pensiones o

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certificados de discapacidad. Mientras tanto, desde voceros del gobierno y medios de
comunicación que los acompañan se levantan voces de estigmatización y sospecha de fraude
sobre quienes reciben pensiones y otras transferencias. Con lo cual el último problema
tenderá a agravarse cuando comience a implementarse el Decreto 843/2024 promulgado en
septiembre que ordena revisar y revalidar todas las pensiones no contributivas por invalidez
laboral. Nuevamente, aquí estamos hablan- do de una situación que afecta directamente el
bolsillo y el tiempo de trabajo de cuidado de quienes están a cargo de, o acompañan a las
personas con discapacidad.
Dentro del mismo grupo de hogares encuestados, un 60% está habitado por niñes y
adolescentes de 0 a 18 años. Estos hogares expresaron en un 67% que notaban menor
disponibilidad de guarderías, jardines públicos y escuelas. También manifestaron en más del
57% que tenían menos tiempo para cuidar a esos menores, quienes respondieron la
encuesta, y lxs respectivos co-cuidadorxs, así como menos ingresos para contratar
cuidadorx.
Por último, en el 47% de los hogares que participaron de la encuesta, viven adultos mayores.
El 30% de ellos requiere cuidado especial. Estos hogares manifestaron en un 76% observar
mayores costos en los medicamentos no cubiertos, en un 74% menor capacidad económica
para contratar cuidadorx domiciliarix, sobrecarga de tiempo de cuidado de la persona
encuestada (71%) y co-cuidadorxs (56%), aumento del tiempo que la persona mayor pasa en
soledad (54%) y menos disponibilidad de centros de día (57%).
Y para concluir, la encuesta informa que seis de cada diez mujeres incrementaron el tiempo
de cuidado de mayores y niñes, mientras que tres de cada diez varones lo hizo. En la misma
encuesta se revela que son las mujeres (43%) más que los varones (29%) quienes más
advierten los aumentos y la reducción de espacios de cuidado8.
Otro elemento que se da en la situación política actual es el ataque del gobierno a las
organizaciones sociales y, junto con ellas, a los espacios de cuidado comunitario. Por un lado,
mencionar la escandalosa acumulación y ocultamiento de toneladas de alimentos por parte
del Ministerio de Capital Humano. Tuvo que intervenir la justicia para que esos bienes de
primera necesidad en un contexto de urgencia y crisis fueran repartidos. Por otro lado, hay
que señalar las acciones represivas hacia las organizaciones, vía activación de protocolos
del Ministerio de Seguridad durante movilizaciones callejeras o vía persecución policial y
judicial personal de algunxs dirigentxs. Los propios locales comunitarios y comedores fueron
directamente objeto de allanamiento y escenario de violencia policial (Vales, 2024).
En la misma línea y también con un manto de estigmatización, se desarticuló el programa
Potenciar Trabajo, y se lo reemplazó por dos nuevos programas con monto fijo ($78.000). El
primero, “Volver al Trabajo”, con plazo reducido. El segundo se llama “Acompañamiento
Social”. Al mismo tiempo buscan desarticular las formas colectivas de organización territorial,
8

La Cocina #3 también enumera políticas de cuidado desmanteladas hasta el momento de su publicación en
octubre de 2024: 1. Kits de lactancia / 2. Plan Mil Días / 3. Programa RENNYA Ley 27452, Ley Brisa / 4. Políticas
para la AFCI (Pro-huerta) / 5. Programa de infraestructura del cuidado MOP-CDIs / 6. Plan Nacional de Primera
Infancia. Espacios de Primera Infancia (EPI) / 7. Vivienda Activa PAMI-Min. / 8. Fon- do de Integración Socio
Urbana (FISU) en Barrios Populares / 9. Fondo Nacional de Incentivo Docente FONID / 10. Licencias de cuidados
/ 11. Proyecto de Ley Cuidar en Igualdad / 12. Programa Igualar para empresas / 13. Programa Registradas / 14.
Asistentes domiciliarios (ex ANDIS) / 15. Capacitación en Cuidados Paliativos para Cuidadores Domiciliarios de
Mayores / 16. Cuenta Satélite Oficial / 17. Encuesta Nacional de Uso del Tiempo / 18. Ministerio de las Mujeres,
Géneros y Diversidad / 19. Programa Generar / 20. Mesa interministerial de políticas de Cuidado / 21. Áreas de
Género de los ministerios nacionales en provincias y municipios / INADI / 22. ESI - Ley Micaela / 23. Plan ENIA
/ 24. Programa Nacional de Salud Materno-infantil.

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desconociendo su trabajo y su aporte a la comunidad, entendiendo que las organizaciones
son meras “intermediarias”. El Potenciar Trabajo se mantenía en un 50% del salario mínimo
vital y móvil que a octubre de 2024 está en $271.571,22. Es decir que un Potenciar Trabajo
hoy estaría a $135.786, casi el doble de un “Acompañamiento Social”.
El punto es que de lxs beneficiarixs del Potenciar Trabajo, un 61,47% eran mujeres, trans,
travestis o no binaries (Ferrari Mango y Bardauil, 2023). Otro dato a tener en cuenta es que
de la población que está inscripta en el Registro Nacional de Trabajadores de la Economía
Popular (RENATEP) y al mismo tiempo recibía el Potenciar Trabajo para 2022, el 63,3% eran
mujeres y el 50,2% de ellas se dedicaban a realizar servicios sociocomunitarios (sobre todo
en comedores y merenderos) (RENATEP, 2022). El mismo título del informe “Potenciar
trabajo. Principales características de la economía popular registrada”, da cuenta de la
diferencia de enfoque político entre esta política y la que se denomina “Volver al Trabajo”.
Con respecto al Programa de Infraestructura de Cuidado que venía llevando adelante el ex
Ministerio de Obras Públicas, que implicaba la ampliación de espacios de primera infancia,
así como la ampliación de salas y jardines, quedó obturado por el frenazo a la obra pública.
Sí se mantiene vigente el artículo 179 de la Ley de Contrato de Trabajo sobre responsabilidad
patronal de garantizar guarderías o reintegros por cuidados.
En otro orden, la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente afecta directamente
los ingresos de una planta de trabajadorxs fundamentalmente feminizada, como hemos visto
más arriba.
En esta enumeración merece un párrafo especial la Asignación Universal por Hijo. De
acuerdo con la información de ANSES (2024) hacia el final del primer semestre de 2024 había
4.083.987 niñes y adolescentes beneficiarixs. En cuanto a la titularidad de la asignación, el
96% eran mujeres. Aquí el gobierno nacional ha puesto su única política social afirmativa.
Para octubre de 2024 la AUH presenta un 40,23%de aumento real interanual, llegando a un
valor nominal de $70.232 –la canasta básica de crianza está entre $388.184 y $479.723 para
niñes de 0 a 12 años para el mismo mes (INDEC, 2024d)–. El gobierno también destinó
recursos a la Tarjeta Alimentar. No obstante, para el mismo período este programa ha perdido
en términos reales un 18,94% de capacidad de compra. De cualquier forma, dado el recorte
feroz en los subsidios a los servicios públicos y otros elementos de una política
profundamente recesiva, en Argentina, el primer semestre de 2024, aumentaron la pobreza y
la indigencia 11,2% y 6,2% con respecto al semestre anterior. Y también aumentó la pobreza
de menores de 14 años: si en el segundo semestre de 2023 un 58,4% de las personas de 0
a 14 años se encontraban bajo la línea de pobreza, ese número llegó al 66,1% en el primer
semestre de 2024.
Figura 9
Porcentaje de mujeres que reciben o no –y cómo– aporte económico de los padres de los hijos que
cuidan

Fuente: MinMujeresPBA (2022)

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Ahora bien, desplegado el contexto hasta aquí, cobra relevancia hablar de los deudores
alimentarios, y se entiende por qué incumplir con la obligación alimentaria es violencia
económica. El Ministerio de las Mujeres de la Provincia de Buenos Aires viene impulsando
esta agenda y ha logrado recabar información en su enorme jurisdicción. De acuerdo con ella,
más de la mitad de las mujeres que cuidan hijos bajo su responsabilidad no reciben ningún
tipo de aporte económico por parte de los padres de esos hijos, y otro 15,3% recibe dinero
de forma irregular. Los resultados se sintetizan en la Figura 9.
Todo lo anterior nos lleva a mencionar un problema que es cada vez más acuciante en los
hogares: el endeudamiento para sostener la vida cotidiana. La situación es que hay una
tendencia creciente de los hogares a endeudarse ya no para comprar bienes de alto valor,
sino para adquirir elementos de necesidad cotidiana, muchos de ellos vinculados al cuidado,
como alimentos o medicamentos. Según un informe realizado por la CEPAL en conjunto con
el Ministerio de Economía de la Argentina (CEPAL y MECON, 2023), al 64% de la población
no le alcanzan los ingresos para pagar deudas o atrasos, o tiene comprometidos más de la
mitad de sus ingresos en deudas o pagos atrasados (Figura 10). El porcentaje asciende a
69,7% si consideramos a la población que tiene a cargo niñxs y adolescentes y más aún si
se trata de mujeres a cargo de menores: 71,8% (Figura 11).
El mismo informe muestra qué financia el endeudamiento en hogares con niñes y
adolescentes, desagregado entre varones y mujeres. Y puede observarse un mayor
endeudamiento de mujeres en elementos que pueden vincularse a responsabilidades de
cuidado. Esto requiere mayor indagación (ver Figura 12)

Figura 10

Fuente: CEPAL y MECON (2023)

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Figura 11

Fuente: CEPAL y MECON (2023)

Figura 12
Destino del financiamiento, desagregado por mujeres y varones

Fuente: CEPAL y MECON (2023)

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Deuda externa, presupuesto y justicia fiscal
Ya mencionamos que mientras se escriben estas palabras el Congreso Nacional está
discutiendo el proyecto de Presupuesto 2025 enviado por el Poder Ejecutivo. Compartiremos
algunas observaciones realizadas por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia en
conjunto con ELA (ACIJ y ELA, 2024). En este proyecto de presupuesto el Programa
Acompañar para víctimas de violencia de género ya no existe y la línea 144 no tiene asignado
presupuesto. Destaquemos que mientras el primer trimestre de 2023 el programa atendía a
34.023 personas, un año después había ya reducido su atención a 434. Tampoco tiene
asignación presupuestaria la Educación Sexual Integral. El monto destinado a infraestructura
social y de cuidado se reduce en un 48% con respecto al de 2024. Lo destinado al
fortalecimiento edilicio de jardines de infantes se reduce en un 30% con respecto a 2024. Se
sigue apostando al aumento de la AUH y AUE: 7,81% con respecto al año anterior. La
Prestación Alimentar también aumenta, en el orden de un 25,94%. Sin embargo, se pretende
desvincularlos de la fórmula de movilidad. Todo el proyecto se basa en una estimación del
18% anual de inflación. Si eso se supera, las asignaciones presupuestarias se verán
desvalorizadas.
La Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) tiene una reducción de presupuesto de 30,5%
en el mismo proyecto. Ya en el informe #2 de La Cocina de los Cuidados (Mesa Intersectorial,
2024a) se destacaba que este organismo interactúa con un millón de personas con
discapacidad en el país y que ya en el año 2024 tuvo despidos y cierre de delegaciones
provinciales, además de subejecución de presupuesto.
El proyecto de presupuesto sigue la regla fiscal del déficit cero. Incluso quiere tener superávit
primario para poder pagar deuda externa e interna sin emisión. El argumento esgrimido es
que la inflación tiene que ver con una cuestión fiscal y de emisión. Desconocen las causas
vinculadas a puja distributiva –mientras la resuelven claramente a favor de los de arriba con
una cruel recesión– y dicen desconocer el problema de la restricción externa, aunque de
hecho el control de capitales –mal llamado cepo– es hoy una herramienta clave del gobierno
para mantener el precio del dólar y, con él, una cierta desaceleración de la inflación. En este
punto de la disputa emerge como tema la justicia fiscal, al que nos dedicaremos brevemente
en los próximos párrafos.
El tema surge a la hora de hablar de presupuesto cuando, por ejemplo, hablamos del
programa Acompañar (más allá de los posicionamientos ideológicos que sabemos hay detrás
del desfinanciamiento). De acuerdo con el cálculo realizado por las compañeras de ACIJ y
ELA, con lo que el Estado en 2023 dejó de recaudar en impuesto a las ganancias a
funcionarios y magistrados del Poder Judicial Nacional y también de los Poderes Judiciales
provinciales, se podrían haber financiado 4,2 veces lo que desembolsó el programa
Acompañar en el mismo período. En Argentina la tendencia regresiva de los impuestos
(aunque menos regresiva que muchos países en la región) tiene un sesgo de género al
perjudicar a las mujeres que están sobrerrepresentadas en la población con menores
ingresos en general, y en la población con menores ingresos laborales. También en la
población sin ingresos propios y en la población que recibe transferencias asistenciales del
Estado (Rodríguez Enríquez, 2023). El grueso de la recaudación del Estado en el año 2023
puede verse en la Tabla 3. Al principio de este texto expusimos cómo está la población
representada por género entre quienes pagan ganancias y bienes personales. Y debemos
considerar la baja de la alícuota que se legisló este año en bienes personales.

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Tabla 3
Impuestos que hacen a la recaudación nacional
Recaudación

2023 (en %)

2024 ene/sept (en %)

TOTAL

100

100

IVA

34,41

32,21

Ganancias

20,43

20,18

Seguridad Social

21,61

21,42

Derechos de Exportación

3,59

4,62

Derechos de Importación

3,13

2,83

Bienes Personales

2,3

1,99

Impuesto País

3,52

5,82

11,01

10,93

Otros

Fuente: AFIP (2024)

En el último encuentro de máximas autoridades del G20, el anfitrión y presidente de Brasil,
Lula da Silva, impulsó la promoción por el grupo de un impuesto global para los más ricos. El
conocido impuesto Zucman, del 2% a los 3.000 más ricos del mundo. El tema quedó
estampado en el documento de consenso que incluso Argentina tuvo que firmar. Esta
propuesta tiene que ver con una consigna que desde hace tiempo vienen levantando muchos
movimientos sociales ante el escandaloso crecimiento de la desigualdad global: hay que
discutir la riqueza, no la pobreza. La Comisión Económica para América y el Caribe aporta
información (CEPAL, 2024) sobre cuál es el grado de concentración de la riqueza en países
de nuestra región. En Argentina, el 10% de personas con mayores ingresos concentran más
del 40% de los ingresos (más arriba, de acuerdo a la EPH que recaba información de los
principales 31 aglomerados urbanos, ese número era de 33%) y casi el 60% de la riqueza.
Acercando la lupa, el 1% más rico concentra aproximadamente el 12% del ingreso y el 26%
de la riqueza (Figura 13).

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Figura 13
Concentración de la riqueza y del ingreso en 16 países de América Latina alrededor de 2021

Fuente: CEPAL (2024)

Para seguirla
Hay acuerdo general en ciertos sectores políticos en que el gobierno actual es cruel y genera
empobrecimiento y sufrimiento en la población. De eso tenemos que salir, y el cómo y el hacia
dónde es muy importan- te. Es muy común escuchar dentro de los mismos sectores del
campo popular que la salida –de una u otra forma– pasa por el “crecimiento económico”
entendido como aumento del producto bruto y por una redistribución de ese producto
incrementado. La diferencia con sectores neoliberales reside en señalar el desarrollo regional,
las capacidades productivas propias –incluidas las vinculadas al conocimiento–, la defensa
de la soberanía en varios aspectos, el agregado de valor local. Sí, eso sí. El problema aparece
cuando se piensa que así se generará “trabajo genuino” para toda la población y entonces se
resolverán las vidas y el bienestar de todas las personas, además de las desigualdades e
injusticias.

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Lo cierto es que la lógica del “crecimiento económico” entendido como aumento del producto
no resuelve la reproducción de la vida. Puede ir incluso en contra de ella (por ejemplo, cuando
lo vemos con una perspectiva ecológica). Se trata de poner la vida en el eje de la economía.
Porque allí hay trabajo, remunerado y no remunerado que es también relevante y
absolutamente necesario considerar en la ecuación. Aquella aspiración al “trabajo genuino”
para todos y todas comparte con el liberalismo y aún con el neoliberalismo el desvío
productivista y el supuesto androcéntrico del “trabajador champiñón”. Un trabajador que ha
salido de la nada, que nunca ha sido niño ni adolescente y nunca será mayor. Tampoco se
enferma. Es decir, un trabajador adulto, educado, con habilidades sociales desarrolladas,
emocionalmente estable, que nunca ha tenido ni tendrá necesidades ni responsabilidades de
cuidado. Su vida y su reproducción están sencillamente dadas. Pero por todo lo expuesto,
cualquier plan y cualquier programa económico montado sobre ese supuesto está condenado
a seguir produciendo desigualdad y pobreza, pues no está considerando lo que tiene que
considerar como elemento central de la economía: el cuidado y la reproducción de la vida. Y
no es sólo una cuestión de ignorancia. El supuesto del trabajador champiñón es funcional a
la mercantilización de nuestra existencia y a la lógica de la acumulación del capital. Un mundo
donde todo pasa por el mercado, donde todxs trabajamos para el mercado y somos cien por
ciento productivxs (idealmente). Incluso las perspectivas neoliberales sobre la presunta
“igualdad de género” prometen un horizonte de mercado para todxs con esa hipótesis. Y como
hemos visto, de la mano del patriarcado se invisibiliza el espacio donde el sistema hace crisis
al relegarlo al ámbito de lo supuestamente no económico, de lo privado y feminizado. Así, el
absolutismo de mercado y la lógica de acumulación de capital se montan de hecho sobre el
tiempo de trabajo gratuito o precario de las mujeres, que es el que sostiene la vida en un
sistema que atenta contra ella. Despatriarcalizarnos es deconstruir el orden binario de género,
es pensarnos iguales en nuestra humanidad y es también poner la reproducción de la vida y
las necesidades de cuidado de nuestros cuerpos –en toda nuestra diversidad– en el centro.
Y aquí reside también la potencia del movimiento feminista, que se ha levantado con fuerza
en la última década con los paros mundiales desde 2017. Con mucha naturalidad las mujeres
asumieron su identidad como trabajadoras (“trabajadoras somos todas”), realizaron la medida
del “PARO” y pusieron en cuestión el modo de reproducción del sistema actual. No por nada
la contraofensiva actual.
La discusión debe continuar también en el plano ecológico. Si la propuesta feminista es poner
en el centro de la economía la reproducción y el cuidado de la vida, se completa la noción
con la mirada ecológica, que pone atención a todo lo vivo. El planeta es finito, y aquí también
se entra en conflicto con el consumo infinito que propone como horizonte de bienestar la
lógica de mercado. Y vemos que el capital en su lógica de acumulación invisibiliza no sólo los
tiempos, espacios y trabajos necesarios para la reproducción cotidiana de la vida, sino que
también desconoce los límites físicos del planeta y los tiempos de la naturaleza. Desprecia el
hecho de que hay bienes no renovables y bienes cuya renovación requiere tiempos
determinados, así como otros procesos a considerar en la interacción de las sociedades
humanas con el ambiente. La lógica del capital supone que las personas somos individuos
aislades unes de otres, independientes entre sí y de la naturaleza. Frente a esto la economía
feminista y los ecofeminismos contemplan la materialidad de la existencia humana en
interacción con todo lo vivo.
Y yendo un poco más allá: se entiende desde esta mirada que cuando las comunidades
campesinas y originarias defienden sus tierras y sus modos de hacer frente a la voracidad del
capital extractivista, además de proteger bienes naturales invaluables –como fuentes de

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agua– defienden la prevalencia de esa lógica económica vital. La mirada colonial que subyace
al saber legitimado científicamente desprecia esa lógica muchas veces por irracional,
ineficiente y –el clásico evolucionista– “atrasada”. Como si en esa lógica vital de
relacionamiento con la naturaleza y la tierra no hubiera un saber totalmente presente, político
y con potencia real de disputa histórica. También se complica la discusión cuando aquí –en
territorios del Sur– se despliegan proyectos extractivistas, colonialistas y claramente
destructivos de la naturaleza en nombre de la transición hacia energías limpias,
descarbonizadas.
A la hora de pensar proyectos alternativos también proponemos repensar desde la
perspectiva ecofeminista banderas históricas como la de la propiedad de la tierra. Según
estimaciones de la FAO, de la tierra asignada en propiedad privada en América Latina, menos
del 20% está a nombre de mujeres. Esto tiene un correlato en la subrepresentación de las
mujeres en las instancias institucionales de gestión del agua y del riego a nivel local y distrital.
Esto es un problema y debe ser revisado. Desde esta perspectiva, el tema de la Seguridad
Alimentaria, la Soberanía Alimentaria y los Derechos de la Naturaleza son asuntos centrales
a considerar. El tiempo también aparece como un valor en sí mismo. Sin embargo, los
ecofeminismos proponen una idea de la tierra que va más allá del suelo o de la delimitación
de una parcela definida por la propiedad. Conciben la tierra como una trama social y ambiental
cuyo sentido principal es –otra vez– sostener la vida, en su materialidad y también en sus
elementos simbólicos. Las tierras además están conectadas con otros bienes que trascienden
los límites de la propiedad como fuentes o corrientes de agua, aire, luz solar, minas y otros
elementos del subsuelo, bosques y tanto más. Por eso la cuestión ya no es tan simple como
“la tierra es de quien la trabaja”. Pensar el acceso democrático a la tierra, en pos del buen
vivir de toda la población, requiere desafíos creativos que vayan más allá de políticas de
mercado para el acceso a la propiedad. Y requiere sin duda de los saberes de las
comunidades campesinas y originarias que las habitan9.
Mientras tanto, la sanción del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones y la votación
en la ONU –única entre todos los países– contraria a los derechos de los pueblos indígenas,
son sólo un par de acciones de muestra de un gobierno que ha expresado que “no cree” en
el cambio climático y que desprecia cualquier tipo de colectivismo o perspectiva comunitaria
de la economía o de la sociedad.
La propuesta de nuestra parte es, repetimos, reordenar la economía alrededor de la trama de
la vida. De la vida cotidiana, de la reproducción de nuestros cuerpos, de la vida del planeta.
De una u otra manera tendremos que hacerlo, porque los límites son materiales y concretos.
La decisión que nos queda por tomar es si lo haremos exponiendo a lxs más vulnerabilizades
del sistema social o en una transición justa y democrática. Para finalizar, decir que tenemos
herramientas construidas y espacios. Mencionamos más arriba las lógicas horizontales y
amicales de cuidado que existen en el colectivo LGBTIQ+, también los saberes campesinos
y originarios. También contamos con las experiencias de la economía popular, social y
9

Las políticas de propiedad privada de la tierra han sido relativizadas por más motivos. En algunos casos, producto
de políticas bien intencionadas, hubo mujeres que recibieron títulos de propiedad sobre parcelas, pero en
condiciones estructurales de vulnerabilidad económica, de manera que terminaron vendiendo la tierra
prontamente. Allí la titularidad terminó siendo un vehículo para la facilitación del acaparamiento por parte de la
gran propiedad. Entonces, la propiedad formal puede ser una buena estrategia en muchas situaciones. Pero no es
un fin en sí mismo, y no se traduce necesariamente en una mayor capacidad de decisión sobre el uso de los
recursos. En otros casos, la dinámica de la propiedad privada ha sido marcada como problemática desde los
ecofeminismos por generar restricciones de acceso a espacios de uso común como bosques, fuentes de agua y
pastos, centrales justamente para la economía reproductiva en el mundo rural.

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solidaria. Allí hay una práctica de hacer consciente lo común y abordarlo colectivamente. Hay
una experiencia de reconocer la interdependencia, de ensayar la democracia en la gestión
de la economía y de circular la palabra, así como transparentar la información. En el seno de
estas economías hoy podemos ver formas muy atendibles de considerar la economía de
cuidado. Estas organizaciones no son perfectas, pero sí se pueden ir cultivando con la lógica
de la agrofloresta: ir generando cada vez un ámbito más fértil para ellas, a partir de
multiplicarlas, de modo que ellas mismas vayan abonando un terreno que las nutra para que
puedan ser cada vez mejores.

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El marxismo en la postdictadura argentina: retirada y restos espectrales1

Ramiro Parodi
Área de Estudios Políticos

RESUMEN
El artículo busca hacer una revisión de las revistas culturales de los años 80 en Argentina con el fin de
conocer cuál fue la tramitación del marxismo durante el proceso de transición democrática. La conjetura
que exploramos es que estos fueron años de retirada del marxismo. Las críticas analizadas están
divididas en “series” la primera es denominada “obsolescencia”, ordenado bajo el sentido de que la
teoría marxista es anacrónica, y la segunda “error teórico”, que señala críticas teóricas. Entre la
superación de Marx y los postmarxismo se dirimirá cómo sacrificar a esta teoría que ya no es requerida
por el entusiasmo que suscita la modernización democrática por venir. Buscamos contribuir a una tesis
más amplia: los años 80 fueron un período de consolidación de una lengua política postdictatorial que
tuvo que prescindir tanto de los conceptos como de las imágenes del marxismo para dar lugar al
proceso de neoliberalización nacional.
PALABRAS CLAVE
marxismo, intelectuales, transición democrática, postdictadura, neoliberalismo.

Introducción
Cuando uno abre las páginas de las revistas intelectuales culturales (Tarcus, 2020), texto e
imagen se combinan y cobran vida haciéndonos muecas, riéndose de nosotros y
susurrándonos apenas detalles de un pasado cercano en el tiempo y lejano en el sentido.
Escrituras a cinco columnas interrumpidas por grabados cubistas y futuristas, publicidades de
aerolíneas e imágenes periodísticas buscaban intervenir el barroco formato. Uno de los tantos
fantasmas que habitan estas revistas es el de Marx, figura evanescente que irrumpe en un
dossier sobre las utopías o en una discusión sobre las reglas del nuevo tiempo democrático
o en debates sobre los nuevos sujetos políticos. Marx aparece y desaparece contra la
voluntad de los autores, cuya sentencia está decidida antes del juicio: esta teoría debe ser
sacrificada.
En este artículo vamos a agitar ese fantasma. Primero recomponiendo una coyuntura
ideológica que denominaremos como “nuevo comienzo”. A partir de discusiones sobre el
concepto de utopía trazaremos rasgos de un marco ideológico en el que se dieron una serie
de debates en torno a qué hacer con la herencia de Marx. Llamaremos a ello “ideología del
nuevo comienzo” y veremos cómo determina los posicionamientos en torno a la teoría
marxista pocos años antes de la caída del Muro de Berlín y algunos después del retorno
1

Este artículo ha sido posible gracias a una beca de investigación brindada por la Biblioteca del Congreso de la
Nación en el año 2023 y una beca postdoctoral otorgada por la universidad Paris 8. La investigación se inscribe
y se debate en el equipo de trabajo compuesto por los miembros del Proyecto UBACyT: “Ideología y
subjetivaciones políticas. Tendencias neoliberales en una coyuntura sobredeterminada. Argentina 1976-2019”
(Dir. Natalia Romé). Publicado previamente en: Revista de Estudios Latinoamericanos, Núm. 82 (2026):
https://latinoamerica.unam.mx/index.php/latino/article/view/57872

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democrático. Luego haremos un rodeo por las discusiones de la revista Unidos para
mencionar (sin profundizar ya que no es el objetivo del artículo) de qué modo los militantes e
intelectuales del peronismo participaron de la “ideología del nuevo comienzo”.
Posteriormente describiremos dos conjuntos de críticas al marxismo bajo la conjetura que
señala que los años 80 fueron un período de retirada de esta teoría. El recorrido realizado
permitirá plantearlo de este modo: el marxismo fue el sacrificio necesario para comenzar el
tiempo nuevo que buscaba dejar atrás los estragos producidos por la última dictadura militar.
Ordenaremos las críticas en dos “series” (Foucault, 1962). La primera la denominamos
“obsolescencia” y apunta a pensar la incompatibilidad entre el tiempo nuevo y la teoría vieja
y la segunda “error teórico”, la cual se organiza a partir de una serie de críticas teóricas al
marxismo tales como el eurocentrismo, el determinismo económico y la teleología.
El corpus que organizará el análisis de este artículo está compuesto por las revistas Unidos2,
Punto de Vista3, Icaria4, El Porteño5, Crisis6 y La Ciudad Futura. Se revisaron las
publicaciones realizadas en la década del 80 en su totalidad, primero se seleccionaron un
total de 58 artículos debido a su pertinencia (alusiones a Marx o a la teoría marxista). Ahí nos
encontramos con un conjunto de textos que aludían al marxismo de partidos políticos u
organizaciones de izquierda o a los “socialismos reales”. El criterio de selección de los
artículos apunta a una concepción de “marxismo” como agrupamiento de tesis, conceptos y
preguntas que este cuerpo teórico permite abordar. Por ese motivo terminamos analizando
20 artículos que son los citados en este texto.
En recorte temporal, la década del 80, corresponde con un interés en profundizar las ideas
que circularon en los últimos años de la dictadura y, fundamentalmente, los conocidos como
“transición democrática”. De ninguna manera, este recorte implica una ausencia de estos
debates en el período previo o posterior. Sin embargo, como ya mencionamos buscamos
adentrarnos a la hipótesis que sugiere que hubo una retirada del marxismo en los años 80
argentinos y es por ello que se privilegió está década. A su vez, creemos que ese período
resulta un escenario privilegiado debido a que no debemos pasar por alto que “la experiencia
dictatorial es un momento fundante de los procesos sociales de neoliberalización a escala
mundial” (Romé y Terriles 2023: 15) que han afectado los sentidos con los que la sociedad
se presenta a sí misma.
En términos más generales este artículo busca contribuir a una serie de preguntas grupales
que desde el proyecto “Ideología y subjetivaciones políticas. Tendencias neoliberales en una
coyuntura sobredeterminada. Argentina 1976-2019”, buscamos explorar: “¿Qué de la
experiencia atraviesa el filtro de lo comunicable después de 1976? ¿Qué mutaciones en lo
imaginario, en las coordenadas que organizan nuestro campo de imágenes y los alcances de

2

Revista peronista cuyo director era Carlos “Chacho” Álvarez y se publicó entre mayo de 1983 y agosto 1991.
Algunos de sus colaboradores eran Alcira Argumedo, Horacio González, Mario Wainfeld y José Pablo Feimann.
3
Revista cuya directora era Beatriz Sarlo y que se publicó entre 1978 y 2008. Se inscribió en el Club de Cultura
Socialista. Sus colaboradores eran Carlos Altamirano, María Teresa Gramuglio, Ricardo Piglia, Hugo Vezzetti,
José Aricó, Juan Carlos Portantiero y Oscar Terán, entre otros.
4
Revista de crítica y cultura que se publicó entre julio de 1981 y julio de 1984. Dirigida por Emilio J. Corbière y
cuyos colaboradores eran José Aricó, Horacio Crespo, Ernesto Giudici, Julio Godio, Ernesto Goldar, Juan José
Sebreli, Oscar Steimberg, Luis V. Sommi, Oscar Waiss, entre otros.
5
Revista publicada entre 1982 y 1993 dirigida por Daniel Levinas cuyos asesores eran Miguel Briante y Jorge di
Paola
6
Crisis tuvo tres épocas. La que nos interesa recuperar para este estudio es la segunda que salió entre abril de
1986 y abril de 1987. Tuvo como director a Vicente Zito Lema y principales asesores a Osvaldo Soriano y Eduardo
Galeano

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la imaginación? ¿Qué nueva malla de lo común cernirá sus presencias y sus ausencias, en
definitiva, sus espectros…?” (Romé 2025: 4). Queremos ampliar estas cuestiones a partir de
plantear que la retirada del marxismo producida en los años 80 abona el derrumbe de un
conjunto de conceptos, teorías y preguntas, pero, también, imágenes que marcarán el suelo
común para tramitar la vida política en los años venideros. Creemos que este es un rasgo
propio de lo que hemos denominado como “imaginación postdictatorial”, cuya identificación y
caracterización permite dar cuenta del modo en el que, bajo determinadas condiciones,
ciertos elementos ideológicos disponibles cobran dominancia.
A propósito del adjetivo “argentinos” que merodea desde el título de este artículo, una última
aclaración: estamos tentados a decir que la inclinación a la retirada del marxismo es
expandible a todo occidente. Pero, eso puede explorarse en otras publicaciones como Casullo
(2007) y Traverso (2018). Sin embargo, es preciso resaltar que si hablamos de “argentino” es
porque las revistas fueron publicadas en ese país y están plagadas de referencias y conflictos
locales. También apunta pensar lo singular que fue el proceso dictatorial que inauguró el
neoliberalismo en este país. Esto no implica que sus discusiones no sean universales ni
hayan tenido resonancias más allá de las fronteras nacionales ni muchos menos que solo
trabajamos con autores argentinos.
Pensar en un marco de utopías austeras
Seguir un objeto de investigación en estas revistas requiere ir desmalezando todo aquello
que no responde directamente a él. Pero los desvíos, a veces, pueden acercarnos imágenes
invisibles a las preguntas con las que construimos nuestro objeto. Tomemos “el desvío de la
utopía” para recuperar un hilo del tejido ideológico en el que los textos que posteriormente
analizaremos se hilvanaron.
Hernan Invernizzi7, en su artículo “Utopías de sobrevivientes” escrito para la revista El
Porteño, señala que en ese momento las utopías estaban deviniendo “austeras”:
Hace quince años, por ejemplo, las utopías se referían a la toma de poder. Nos hablaban
de grandes insurrecciones populares: imaginábamos a las masas avanzando desafiantes
y a la oligarquía retrocediendo aterrorizada. Hoy, en cambio, aspiramos a meter algún
diputado piola o rezamos para que la CGT junte suficiente gente en sus actos de protesta.
Aquellas fantasías iban acompañadas por la imagen del Che, ciertas canciones de Daniel
Viglietti y el ejemplo combatiente de los vietnamitas. Hoy, van acompañadas por la
imagen de un Fidel Castro que peina canas, Baglietto entonando “Todavía cantamos” y
las enfermedades de Reagan.

De las utopías colectivas pasa a las utopías individuales:
En 1973, cuando me metieron preso, soñaba con salir en libertad como lo hicieron los
compañeros que fueron liberados por aquella amnistía, rodeados por el afecto de las
multitudes eufóricas que los esperaban en las puertas de las cárceles. Doce años
después, sueño con una libertad anónima y gris ¿Me habré convertido en un joven
conservador? (1985: 25).

7

Periodista y militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Participó del asalto al Comando de Sanidad
del Ejército, en Capital Federal, motivo por el cual estuvo detenido entre el 6 de septiembre de 1973 y el 9 de
mayo de 1986 en diversas cárceles del país. Durante los últimos veinte años desarrolló numerosos trabajos de
investigación sobre el pasado reciente argentino. Actualmente, es funcionario de la Defensoría del Pueblo de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fuente: Biblioteca Nacional Mariano Moreno.

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La pregunta por la utopía parece encender en Invernizzi, militante del ERP8 y detenido durante
toda la dictadura militar, un conjunto de imaginarios, imágenes, fantasías y sueños que solo
dejan encendido un interrogante. Canciones, héroes, noticias y fotografías personales que
nunca se sacaron son el modo en el que Invernizzi tiene de mostrar lo que se perdió en el
camino entre los años 70 y 80. El fragmento es sintomático de la burocratización de las
utopías. La transición democrática parece todavía sentir sobre su espalda el viento de los
futuros imposibles que empujó a las generaciones militantes precedentes al mismo tiempo
que observa en su horizonte un conjunto de instituciones futurísticas con optimismo.
Invernizzi no forma parte del entusiasmo que suscitaba el proyecto radical en militantes e
intelectuales que veremos a continuación. Es por ello que las utopías solo son pasado donde
la proyección de imágenes transformadoras traccionaba la práctica política. El ex militante del
ERP no puede ver en la insipiente democracia argentina una fábrica de fantasías políticas.
Por eso concluye que “el campo nacional y popular oscila entre las utopías púdicas del
hombre en retirada y las utopías moderadas del conservador eufórico” (1985: 25). A cada
utopía le corresponde un sujeto y el razonamiento dicotómico de Invernizzi parece abonar la
idea del fin de las utopías.
La revista El Porteño le dedicó un dossier exclusivo al tema “utopías” en 1985. El artículo de
Noe Jitrik en el dossier busca pensar el rol de los intelectuales en esos años. Señala que la
escena de conflictos sociales argentina no reivindicaba otro modelo político alternativo sino
que simplemente se atenía a lo posible o inmediato, como la puja salarial. Del mismo modo,
observa un empobrecimiento en la vida universitaria donde “se le pide a la gente que conviva”
(Jitrik, 1985, p. 6). Jitrik nos deja otra imagen que entiende se buscaba promover: “la de la
cultura de la permanencia en la imposibilidad”. Este marco es visto como un pasivizador del
rol del intelectual ya que
un elemento del intelectual es la capacidad de proponer y reproducir formas. Justamente,
esa racionalización que nombrábamos dificulta la capacidad de lanzarse al vacío, la
posibilidad de imaginar situaciones nuevas”. Y remata de un modo concluyente: “No es
que las utopías en que hayamos creído sean todas válidas y que tengamos que
sacralizarlas, pero es la propia dimensión de la utopía la que no se puede descartar.
Nosotros renunciamos a la utopía demasiado pronto (Jitrik 1985: 6).

El texto de Jitrik deja ver una evidencia mayormente compartida: la imposibilidad de
reivindicar el pasado. No cae en el optimismo de la transición democrática que veremos a
continuación con Álvaro Abós y Luis Gregorich pero tampoco puede hacer hablar al
entusiasmo que suscitaron las militancias arrasadas por la dictadura. Jitrik es al mismo tiempo
crítico del posibilismo, pero sufre de una parálisis sobre el tiempo pretérito que ni siquiera
puede recuperar imágenes como lo hizo Invernizzi.
El artículo del dossier que escribe Abós es quizás el más representativo del “realismo del fin
de las utopías”. Para él la utopía está a la orden del día porque “la revolución ha muerto, pero
la utopía vive” (1985: 7). Anticipándose a las tesis de Francis Fukuyama celebra que la
revolución no sea ya una posibilidad porque eso otorga claridad y disipa malentendidos. Abós

8

El Ejército Revolucionario del Pueblo fue una de las principales organizaciones guerrilleras entre 1970 y 1975.
Su estrategia fue el foquismo y las puebladas en distintos puntos del país. Ante la vuelta de Juan Domingo Perón
en marzo de 1973 la organización se divide entre el PRT – ERP y el ERP – 22 de agosto (esta última reconocía a
Perón como el líder político del país). Entre sus principales referentes se encontraban Mario Roberto Santucho,
Ana María Villarreal, Luis Pujals, Enrique Gorriarán Merlo, Benito Urteaga, Domingo Menna, José Joe Baxter
y Jorge Carlos Molina.

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celebra la caída de los “grandes sistemas de dogmas” y de los “mitos blindados que
obnubilaron a tantas mentes: la revolución social, la liberación nacional, la patria socialista, la
Argentina potencia” (1985: 7). Lo curioso es que para sostener una tesis de las utopías
posibles y del realismo radical recurre a una cita de autoridad: “Marx, a contrapelo de sus
teorías, lo había entrevisto en el 18 Brumario: “Todas las revoluciones sólo han logrado hacer
más perfecta la maquinaria gubernamental en lugar de romperla” (1985: 7). Para Abós,
entonces, ni vale la pena imaginar ya que el propio Marx no soñaba. El “uso” de Marx es
contra sí mismo. La utopía en este texto tiene un nombre claro: democracia. La cual, no es ni
solamente un conjunto de formas institucionales ni implica un posicionamiento conformista.
Lo que no se nos aclara es qué es o qué tendría de utópica la democracia.
Gregorich, en el mismo dossier de “El Porteño”, comienza señalando un paralelismo entre el
cristianismo y el marxismo como dos formas de utopía perfectas. Posteriormente indica que
hay dos formas de “utopías autoritarias” que “ya nadie se atrevería a presentar como lícitas”
(1985: 8): las construcciones corporativas tecnocrática fascistas y la Revolución. Ese “ya no”9
que resalta Gregorich enfatiza su interés por mostrar un tiempo nuevo. Todos los autores de
este dossier comparten esa evidencia; vivencian una “ideología de nuevo comienzo”. Esto no
quiere decir que esa experiencia sea falsa sino que es una evidencia compartida que ordena
las intervenciones públicas y los posiciona de distintos modos.
Ya que nuestro artículo busca problematizar las críticas al marxismo quedémonos un
momento en la crítica a la utopía revolucionaria que comparte con Abós. Gregorich se
pregunta “¿Quién podrá convencerme hoy de que las revoluciones son absolutamente
necesarias y de que su costo en vidas humanas no puede evitarse? Y, posteriormente, se
responde: “las viejas utopías inútiles no son hoy más que fatiga verbal, resabio del pasado”
(1985: 9). Gregorich sienta posición por una “utopía democrática” donde los viejos ideales no
son excluidos. El texto constituye un gran síntoma de la “ideología del nuevo comienzo” donde
se enfatiza permanentemente el “hoy” y el “ya no”. La forma de la utopía es similar a lo que
Invernizzi califica como “austeras” donde ya no se rompería con un status quo para forjar un
futuro ideal sino con unas amarras pasadas que no dejan navegar al crucero de la
racionalidad modernizadora en el presente. El texto porta un aura de racionalidad frente a los
desmadres del pasado que ya no tienen lugar. El tiempo nuevo es una oportunidad para
mostrar que tanto el fascismo como las revoluciones fueron desvíos de una historia que debe
retomar el sendero de la cordura. La utopía de Gregorich es negativa y estrictamente racional.
La “utopía democrática” también es defendida por Portantiero y de Ípola en su texto “Crisis
social y pacto democrático” escrito para el número 21 de la revista Punto de Vista en 1984.
Bajo la conjetura de que se estaba produciendo una “crisis social” caracterizada por un
desorden y una falta de futuro en aquellos años de recuperación institucional, los autores
señalan el carácter utópico de una democracia “no como una utopía de sociedad perfecta,
transparente, sino como una utopía de conflictos, de tensiones y de reglas para procesarlos”
(De Ípola y Portantiero 1984: 15).
Isaac Pardo se desplaza mínimamente de la “ideología del nuevo comienzo” para reflexionar
más bien sobre una suerte de interregno: “nunca hasta ahora había acumulado el hombre en
torno suyo tantos factores de muerte y tantas posibilidades de engrandecimiento” (1985: 10).
Abós y Gregorich pueden ser pensados como intelectuales optimistas que han visto la
superación de los fantasmas del pasado y observan que el tiempo será mejor. Quizás por eso
9

Otro ejemplo de la ideología del nuevo comienzo: “Ya no puedo experimentar la emoción cómplice y
adolescente que otros sienten al evocar la toma de la Bastilla o el asalto al Palacio de Invierno” (Gregorich, 1985,
p. 9). El nuevo comienzo requiere abandonar la Revolución así como hacer más modestas las utopías.

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la “austeridad” de sus utopías: se han hecho tan mal las cosas en el pasado que con muy
poco estaremos mejor. Pardo participa de la idea de tiempo nuevo pero con menos
entusiasmo. Es, más bien, catastrofista preventivo: “a la amenaza de una guerra nuclear,
capaz de extinguir la vida del planeta se suman números factores destructivos creados por el
ser humano, de acción más lenta pero igualmente implacable”. Y luego, sí, sede a la tentación
optimista de Abós y Gregorich: “Al mismo tiempo y cada hora, podríamos decir, ese mismo
ser contradictorio hasta el absurdo forja otros factores con fuerza suficiente como para
exaltarlo hasta niveles nunca soñados” (Pardo 1985: 10). Se trata entonces de un texto que
ante la pregunta por la utopía señala las dificultades para pensarla. Para Pardo no están
dadas las condiciones de redactar los lineamientos de la utopía del siglo XXI. Por lo tanto, lo
utópico sería tener una utopía.
Nos desviamos de las críticas al marxismo solamente para volver a ellas habiendo
reconstruido parte del entramado ideológico que las sobredetermina. Las revistas son una
suerte de topos representativo de un terreno ideológico al que hemos llamado “nuevo
comienzo” compuesto por las siguientes evidencias: tiempo nuevo, pasado superado,
optimismo institucional, pesimismo creativo, realismo político, entusiasmo pretérito silenciado,
fin de la Revolución. Al devenir “austeras”, las utopías se vuelven plenamente representables
perdiendo así su condición de imposible y con ello su potencia imaginaria. El “nuevo
comienzo” es también un momento de restricción de los imaginarios utópicos y apertura del
aplanamiento de la política real. Creemos que acá se anida parte de la “imaginación
postdictatorial” que mencionamos en la introducción. Veamos ahora cuáles son las críticas al
cuerpo teórico marxista y de qué modo se vinculan con esta “ideología del nuevo comienzo”.
Obsolescencia: tiempo nuevo, teoría vieja
Una de las críticas que domina la embestida contra el cuerpo teórico marxista en los años 80
es la de su carácter obsoleto. El marxismo sería una teoría para una época donde dominaba
la creencia en la direccionalidad progresiva de la historia y la convicción de que el obrero era
el sujeto político que debía empujar a las sociedades hacia el futuro socialista. Bajo la
“ideología del nuevo comienzo”, el marxismo es algo que ya colapsó, solo restará barrer sus
restos.
La revista El Porteño publica en julio de 1989 el texto de Eric Hobsbawm, “¿Adiós al
movimiento obrero clásico?”. En dicho escrito puede leerse un énfasis muy grande en la
evidencia de un tiempo nuevo y, por ende, en la necesidad de discutir algunas coordenadas
de inspiración marxista para enfrentarse a los “nuevos” desafíos.
El colapso de las viejas ideas y la necesidad de un nuevo pensamiento se nos impone a
los socialistas por la misma realidad y por sus efectos en las prácticas políticas. El mundo
ha cambiado y nosotros debemos cambiar con él (Hobsbawn 1989: 44).

La dicotomía temporal de lo nuevo y lo viejo va a ordenar todo el planteo. Frente a los viejos
análisis y remedios políticos, se necesitan nuevas soluciones. Ante la necesidad de
reconvertir “nuevas” industrias, se plantea el traslado a “nuevas” naciones emergentes o
tercermundistas. Finalmente, de cara al colapso de las “viejas ideas”, se impone la necesidad
de “nuevos pensamientos”. En este marco de toma de conciencia de la nueva realidad,
Hobsbawn pone el énfasis en cómo afecta al movimiento socialista. Su tesis principal es que
“el cordón umbilical que alguna vez conectó movimiento obrero y revolución social con el
socialismo por ideología ha sido cortado.” (Hobsbawn 1989: 45).

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Esto se debe a que cinco aspectos forjados en el marco de la consolidación de los
movimientos de trabajadores europeos luego de la primera guerra mundial que no pueden
corroborarse en el presente de la escritura del texto: 1) la interpelación eficaz en tanto
trabajadores a partir de una conciencia de la clase proletaria; 2) que dicha interpelación
pudiera alcanzar no solo a trabajadores sino a amplios sectores de la sociedad; 3) que esa
coincidencia entre masas del proletariado e ideas socialistas fuera tan eficaz que toda aquella
lucha de clases periférica que no se referenciara en esas ideas fuera consideradas “en
transición” o directamente negadas; 4) la coincidencia entre el surgimiento de partidos
socialistas y comunistas de masas y la proliferación de trabajadores industriales, lo cual
redundó en que solo este sería el sujeto de la revolución descartando así a otros trabajadores;
5) que estos movimientos primero se consolidaron como fuerzas opositoras y luego
alcanzaron el gobierno.
Estas cinco cuestiones no se corroboran en los años 80 y es por eso que el cordón umbilical
entre movimiento obrero e ideas revolucionarias y socialistas se cortó. Hobsbawn llama a
este estado de situación una “pérdida de conciencia de clase”. La pérdida es en función de
las condiciones históricas y no una responsabilización subjetiva. Este texto es importante para
nuestro análisis porque muestra un modo alternativo a pensar en función del escenario
“novedoso” trazado. Hobsbawn nunca dice que el marxismo debe ser superado. Al contrario,
insiste en él. Sin embargo, todos y cada uno de sus argumentos para plantear el talante
“novedoso” de la época serán utilizados por otros autores para encontrar ahí la razón de la
superación del marxismo. Veamos…
José Nun, en la revista Punto de Vista de 1984, realiza un movimiento que podríamos
denominar como “insinuación de crítica”. No ataca directamente los textos de Marx sino a los
“marxistas”, categoría vaga ya que nunca puntualiza si se trata de un partido, de un
movimiento o de un conjunto de intelectuales. El síntoma aparece cuando habla del
“marxismo” ya que ahí se dificulta entender si se trata de Marx o de los marxistas. De hecho,
“marxismo” es la categoría que domina el texto. Nun no lo sabe, pero está produciendo las
condiciones de “superación” de Marx.
Nun participa de la “ideología del nuevo comienzo” a través de una inquietud por los “nuevos”
sujetos. El texto se denomina “La rebelión del coro” y trabaja bajo la hipótesis que señala que
el marxismo, al apelar directamente al obrero, ha producido la reclusión a la vida privada de
las masas y el desinterés por la vida cotidiana de la política.
¿Cómo se explica que tantas generaciones de militantes y de estudiosos marxistas se
hayan empeñado en “descubrir” o en “desarrollar” la conciencia de clase por referencia
exclusiva a los obreros mismos y a su experiencia fabril, como si este fuese el único plano
de constitución del sujeto revolucionario? (p.7).

Para el intelectual argentino el discurso marxista es heroico y eso aleja a las masas de la
política ya que la dibuja como espacio de lo grandioso, opuesta a las nimiedades de la vida
privada. El coro serían los nuevos sujetos. Es decir, las minorías étnicas, los sin casa, los
homosexuales, los jóvenes y el movimiento de liberación feminista. Para Nun el tiempo nuevo
es el fin del heroísmo como práctica política. La política se dará desde las contradicciones
cotidianas. Apela a Marx y a sus tesis sobre Feuerbach para señalar que no hacen falta
“educadores externos” ni líderes ni partidos ni causas. El coro se autoemancipará.
Como muchas de las intervenciones que analizamos en este artículo, Nun combina
permanentemente críticas políticas y teóricas al marxismo. Es claro que su texto convive con
un conjunto de ideas de la época que llaman, luego de la parálisis producida por la última

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dictadura, a participar de la vida política. Esa interpelación parece necesitar enterrar sus
raíces en una crítica teórica al marxismo por carecer de una teoría de la ideología y una del
lenguaje.
En el marxismo estaría ausente una teoría de la ideología lo que produciría una subestimación
sobre el coro. Según Nun el marxismo supone que la conciencia del pueblo está invertida
(apela a la metáfora de la “cámara oscura” de la Ideología Alemana) y que por ello están
alienados en el discurso dominante. Este error en la teoría tiene una consecuencia en la
política: la sumisión de la conciencia del pueblo a las ideas dominantes de la vanguardia.
En el mismo sentido, el marxismo carecería de una teoría fuerte del lenguaje ya que para
esta corriente las palabras son un reflejo de las ideas que tenemos en la mente. Apelando a
la teoría de Wittgenstein, Nun explica que el marxismo fue una “terapia radical” (1984: 7)
portador de un “único discurso verdadero” (1984: 8) que señaló solo un sendero posible para
la revolución.
Contra esto opone la recuperación de la vida cotidiana, las ideas y el sentido común del coro
donde se trama una revolución que puede cambiar la forma heroica de hacer política. Para
ello será necesario el contexto institucional adecuado. El texto de Nun está asediado por los
fantasmas de la Tercera Internacional, el estalinismo y las “cúpulas”. Lucha contra ellos
responsabilizándolos del deterioro teórico que afectó a las masas hoy inhibidas para la
exigente participación política que demanda la transición democrática.
El escrito está desgarrado por su intención de “salvar a Marx” del marxismo apelando a citas
del propio autor. Parece indicar que se ha leído mal a Marx aunque, en ese señalamiento,
requiera barrer parte de la teoría cortando lazos productivos con los marxismos que sí
desarrollaron las algunas epistemológicas señalados por el propio Nun. El gesto de salvar a
Marx atacando al marxismo deja a Marx completamente aislado de su tradición más virtuosa.
Nun introduce otra forma de la crítica al marxismo que se relaciona con la “ideología del nuevo
comienzo”. Tal como vimos en el rodeo sobre los imaginarios en torno a las utopías, en la
Argentina postdictatorial democracia e inicio de un tiempo nuevo son dos sentidos que
aparecen muy cercanos. El binomio que se les opone es el de “tiempo viejo” y autoritarismo.
“En el caso de las versiones del marxismo que critico, una en especial: la de perpetuar una
visión heroica de la política que conduce tanto a la impotencia -porque el coro no puede oírcomo al autoritarismo -porque al coro no se lo deja hablar-” (1984: 10).
El autoritarismo, como rasgo de una época superada, es entonces el enemigo a combatir de
todas las formas posibles, incluso la teórica. Fernando Claudín, en la revista La Ciudad Futura
de 1987 va a decir algo muy parecido.
En la identidad de nuestra generación, el imperativo político estuvo profundamente
ideologizado, y por ideologías – la ideología marxista-leninista y la ideología fascista- (…)
En ambas había, aunque de signo opuesto, una visión mesiánica de la transformación
histórica, una interpretación catastrofista de la crisis española y europea, una concepción
del mundo que, para realizarse, requería el aniquilamiento de los que profesaban la
concepción opuesta; una acción militante cuyo eje vertebrador era la afirmación de un
partido único, depositario de una verdad única, dotado de una única estrategia capaz de
hacer la necesaria revolución. (Claudín 1987: 24).

Las similitudes con el texto de Nun son notables. El lugar que Claudín le asigna a las masas
para el marxismo coincide con el del “coro”, así como la idea de “verdad única” y también el
problema de la falta de comprensión que Nun describe como la realidad distorsionada del

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conjunto de la sociedad. Estos supuestos compartidos conducen a ambos (con diferentes
énfasis, es cierto) a suponer un germen autoritario en la teoría de Marx.
A pesar de que Claudín señala a lo largo del texto que no intenta hacer una equiparación
entre fascismo y marxismo ese es el efecto de sentido que produce al dar cuenta de rasgos
en común y al analizarlas juntas. Del mismo modo, es posible leer que Marx no estaría de
acuerdo con el devenir del marxismo pero, sin embargo, la operación de lectura en un tiempo
nuevo y democrático, hace que la teoría sea lanzada al cajón del “viejo autoritarismo”.
Tenemos entonces una serie de rasgos constitutivos de la “ideología del nuevo comienzo”:
se opone al autoritarismo, es democrática y busca desarrollarse haciendo lugar a los “nuevos
sujetos”, el coro o las masas que las viejas prácticas políticas como el marxismo y el fascismo
han relegado a la pasividad. Concentrémonos en el problema de los nuevos que Juan Carlos
Portantiero y Emilio de Ípola desarrollan en el número 21 de Punto de Vista.
El texto denominado “Crisis social y pacto democrático” participa de la “ideología del nuevo
comienzo” ya que habla desde sus primeros renglones de “recuperaciones” teóricas y
“renacimientos” políticos. El fantasma del marxismo es rápidamente convocado como teoría
política que ha pensado la acción. La hipótesis de la crisis que atraviesa todo el escrito hace
un llamamiento a reorientar las teorías con las que guiamos la acción política. Particularmente
el marxismo debería “sobrepasar un esquema de la acción política prisionero de la dicotomía
abstracta que separa las “condiciones objetivas” de las “condiciones subjetivas” (Portantiero
y de Ípola 1984: 13).
Para los autores la crisis (nunca descripta) produce “la necesidad de definir o redefinir
sentidos de la acción y las entidades colectivas”. De esta manera, la crisis es un momento de
“explosión de la subjetividad” que
opera haciendo estallar la percepción reificada de las relaciones sociales como
actualización de “intereses” predefinidos y estables (…). En la medida en la que la crisis
es de diferenciación, realimenta la emergencia de nuevos sujetos portadores de nuevas
identidades, que superan el velo de silencio social en que habían sido colocados: el
mundo de la ciudadanía se disgrega y se complica. (Portantiero y de Ípola 1984: 13).

Los “nuevos sujetos” vienen a desarmar las categorías clásicas de “clase” o “nación” y a
reemplazarlas por otras escisiones tales como raza, etnias, sexos, edades o categorías en la
división del trabajo. Del mismo modo estos “nuevos sujetos” se reagrupan a través de nuevos
temas de convocatoria o demandas.
Es notable la insistencia por la novedad que radica en el texto. Esta omnipresencia de lo
“nuevo” se desenvuelve en un marco de crisis definido como una “anomia política”, “bloqueos
provenientes del funcionamiento mismo del sistema político” y “una inusitada proliferación de
conflicto” (Portantiero y de Ípola 1984: 16). El quiebre con la última dictadura militar parece
empapar de novedad todas las experiencias en el pasado silenciadas, reprimidas o resistidas.
El marxismo, como visión revolucionaria clásica, carecería de las herramientas para
interpretar la potencia de la crisis.
Portantiero y de Ípola, al igual que Nun y Claudín, trabajan sobre la hipótesis del autoritarismo.
Señalan la existencia de una “relación especular: Individuo-Estado, en el liberalismo
autoritario; Pueblo-Estado, en el populismo autoritario; Clase-Estado en el socialismo
autoritario” (1984: 15). Todas corrientes ineficaces para el nuevo tiempo y,
fundamentalmente, para abordar la crisis “como positividad” (Portantiero y de Ípola 1984: 15).
Los autores continuarán el texto exponiendo la necesidad de revertir esta situación política y
social a través de un “pacto democrático” (Cortés, 2024) capaz de distinguir reglas

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constitutivas de reglas normativas de la acción política. En este gesto, convocan a renovar la
teoría crítica capaz de pensar estrategias políticas. El marxismo, al ser incluido en estas
teorías anacrónicas que reproducen relaciones simples que tienden a la substancialización
de factores única caerá por su propio peso.
La última mención que haremos en este conjunto de críticas recupera el problema de la crisis
en un texto escrito por de Ípola en 1986 para la revista La Ciudad Futura. Se titula “Cultura,
orden democrático y socialismo” y hace un “uso apaciguado” de Marx que también nos
interesa resaltar. Lo presenta como un pensador del orden que la época democrática requiere
para revertir la crisis:
bastan con remitirse a los fundadores del pensamiento socialista moderno (y, en
particular, a Marx y Engels) para advertir cuán poco ajena era para ellos la cuestión del
orden -y no solo en el plano de la utopía. Por lo demás, la idea, varias veces enunciada
por Marx, de una sociedad de “productores libremente asociados” hace pensar en
relaciones sociales donde reina un tranquilo equilibrio más que en conflictos y
contradicciones supuestamente “productivas” (de Ípola 1986: 33)

Este último fragmento está un tanto desplazado de todos los anteriores. No es posible decir
que estemos frente a una crítica a Marx o del marxismo pero sí nos interesa resaltar que se
trata de un “uso” particular (que acentúa la importancia del “orden” y el “tranquilo equilibrio”
en sus textos) que encontrará resonancias en los “postmarxismos”10 que no necesariamente
llaman a olvidar o superar a Marx sino a embeberlo en un conjunto de teorías al mismo tiempo
de escindirlo de tesis propias (la determinación económica en última instancia) o conceptos
(el de contradicción).
Hemos arribado a un primer punto de anclaje: las críticas al cuerpo teórico marxista que
retoman la “ideología del nuevo comienzo” son condición de emergencia tanto del abandono
del marxismo como de su continuación bajo el nombre de “postmarxismo”. Continuemos con
el otro gran conjunto de críticas que asediaron al languideciente fantasma de Marx en los
años 80.
El marxismo como error teórico
El segundo conjunto de críticas al cuerpo teórico marxista que circularon en los años 80 en
la Argentina se reproduce al calor de la “ideología del nuevo comienzo” pero no encuentran
en esta la razón de sus explicaciones sino en problemas “estrictamente” teóricos. Es decir,
son críticas más allá del tiempo. Problematizarán, de este modo, conceptos y tesis de Marx
con el fin de mostrar la necesidad de su superación.
En la revista Icaria de 1981 se publica un texto de Ernesto Giudici denominado “El problema
de la izquierda en la Argentina” que apunta a desarrollar una crítica epistemológica al
marxismo. Señala el autor la existencia de “un marxismo eurocentrista, que desconocía otras
realidades y que hasta impondría un modelo único, se convirtió en un poderoso obstáculo
teórico en la compresión del desarrollo histórico de las realidades latinoamericanas,
diferentes a su vez entre sí” (Giudici 1981: 2-3). La relación con la práctica política queda
invertida. No se trata ya del problema de la mala lectura que hicieron los marxistas (como
señalaba Nun) sino en que la teoría es en sí misma un obstáculo por su talante eurocéntrico.
10

El historiador Omar Acha señala una suerte de vacancia en los estudios sobre el posmarxismo que es necesario
explorar. Describe cuatro vías que esta corriente teórica tomó: inversión, deconstructivo, de impasse y por
pluralización. Mientras la primera devendría en un desencanto y un llamado a la superación del marxismo las
otras tres mostrarían modos diversos de insistir en él. Véase: Acha (2017).

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Describe un teoricismo que impone su dogma a realidades que desconoce y, así, produce
brutales desencuentros nacionales.
En estas revistas nos encontramos fundamentalmente con la alusión a una “última instancia”
económica que tanto la reproducción del capital como su propia puesta en jaque deben tener
en cuenta pero que, en el marco del tiempo nuevo, debe ser desechada ya que “parecería
evidente que ahora la “última instancia” nos hace señas desde un espacio teórico tan
tranquilizador como inoperante” (Terán 1983: 47).
si una analítica anti o premarxista comunica con la ingenuidad o la mala fe, y si la
renuencia hacia la “última instancia” que practican de hecho muchos de los textos
contenidos en este libro11 que comentamos denunciara una justa insatisfacción respecto
de esa metafísica de lo infraestructural que acecha al marxismo como el felino a su presa,
¿no habrá llegado también para el pensamiento argentino de izquierda la oportunidad de
reclamar el derecho al posmarxismo? (Terán 1983: 47)

Aparece nuevamente las ansias de un postmarxismo que debe desembarazarse de la
“metafísica de lo infraestructural”. Vemos cómo esta crítica no está anudada al tiempo nuevo
sino que parece trascender el presente y señalar un déficit estructural de la teoría. José
Sazbón en el número 19 de Punto de Vista levanta el guante de la provocación y se desmarca
del entusiasmo posmarxista: “una despedida de la última instancia que no acoja al mismo
tiempo otro criterio mejor para dirimir el problema que ella designa, implica la pérdida de toda
línea de demarcación y suscita un vacío de inmediato cubierto por el relativismo de los
descentramientos indefinidamente estancos” (1983: 36). Apunta así al riesgo de abandonar
un problema sin haber comenzado a plantear su resolución. El síntoma que acá podemos
pensar que se expresa es el del paulatino abandono de la crítica al capitalismo para avanzar
hacia otras regiones conflictivas que se correspondan mejor con los “nuevos sujetos”: el orden
jurídico, las relaciones de poder y las batallas discursivas. El abandono de la última instancia
asume el peligro de producir como efecto la fragmentación de los saberes y su especialización
empobreciendo su capacidad crítica.
En 1986 Portantiero redacta para La Ciudad Futura un ensayo denominado “De la
contradicción a los conflictos” donde es visible el apoyo a un desplazamiento teórico
preocupado por la coyuntura política que debería comenzar a reemplazar conceptos
marxistas. Llama a una sustitución del concepto de contradicción por el de “conflicto” debido
a que considera a este último más cercano a la realidad cotidiana. Con la contradicción cae
también la dialéctica: “Lo que existen en la sociedad son oposiciones, luchas, conflictos, pero
en ese caso no se trata de contradicciones dialécticas” (Portantiero 1986: 24). Si el problema
de la contradicción es que no es lo suficientemente representativo de la sociedad, el de la
dialéctica es que porta una concepción teleológica de la historia. El marxismo, como “sentido
común que está en la base de la política que llamaremos contestaria estructurada en los
setenta” (Portantiero 1986: 25) empobrece el espacio político otorgando anticipadamente
antagonismos abstractos y finales adelantados que nunca acontecen.
La contradicción pasa a ser conflicto y este a ser demandas o metas. El llamado supone una
reorganización del espacio político sacudido por la emergencia de múltiples actores y
reivindicaciones. La imagen temporal que queda dibujada es la de un pasado en el que solo
se peleaba por la Revolución y un presente en el que sujetos políticos múltiples reivindican
11

El libro al que alude es el que el artículo de Terán debía reseñar. Se trata de “El discurso jurídico” escrito por
Pierre Legendre, Ricardo Entelman, Enrique Kozicki, Tomás Abraham, Enrique Marí, Ettiene Le Roy y Hugo
Vezzetti en 1982 para la editorial Hachette.

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pedidos específicos. Bajo ese retrato el marxismo es una teoría que por su estructura
dialéctica no puede leer el presente. La dialéctica es enterrada aún más abajo tierra en el
artículo para La Ciudad Futura de César Lorenzano de 1986. La dialéctica acarrea el
problema del intento de predicción del futuro.
En ciencias naturales no hay evolución, sí repetición de sucesos, garantía de
contrastación. En Marx, las leyes son engañosamente similares: existe predicción, sino
de su evolución de lo que todavía no ha ocurrido nunca: las leyes son dialécticas. La
predicción es posible por la dialéctica, que establece que en todo desarrollo ocurre,
necesariamente el crecimiento de los elementos que se encuentran en su comienzo
(Lorenzano 1986: 18).

El texto es taxativo: Marx se equivocó. Y eso tuvo consecuencias: “A la pregunta por el
carácter de la dialéctica en Marx, la respuesta tentativa es que se trata, por encima de todo,
de un error que ha proyectado sus consecuencias equívocas algunas veces, funestas otras,
sobre el movimiento socialistas de inspiración marxista.” (Lorenzano 1986: 19). Denomina
“positivismo ético” al encuentro entre evolución histórica y socialismo. Lorenzano adjudica a
la presencia de la dialéctica una concepción lineal y progresiva de la historia que hizo que
los movimientos políticos asumieran ética e incuestionablemente su próximo devenir. Frente
a esta situación Lorenzano reivindica al vasto movimiento social que incluso antes que Marx
proyectó el fin de sus sujeciones a través de su propio esfuerzo. El énfasis que queremos
resaltar acá es que el autor puntualiza las consecuencias políticas de la teoría. La dialéctica
fue la que llevó a funestos desenlaces de las que el movimiento político fue un inocente mal
lector. Es sensato pensar, que para el nuevo tiempo democrático es necesario evitar esos
devenires, para ello, es posible sacrificar un concepto y con ello a su autor para salvar a los
(nuevos) sujetos.
El marxismo es un error histórico porque es eurocéntrico, determinista y dialéctico. La teoría
crítica del futuro debe evitar estos tres movimientos abriendo espacio hacia las
epistemologías locales, la desontologización del pensamiento y el abandono de la pregunta
en torno a la totalidad y el devenir histórico. Este conjunto de críticas, entonces, trascienden
el presente aunque lidian espectralmente con él. La teoría de Marx está mal del cuajo y es
por ello que se pueden explicar comportamientos, decisiones y formas de organización de
los movimientos socialistas del pasado reciente que es preciso no repetir.
Esbozos del problema postdictatorial en el tiempo nuevo: fragmentos de Unidos
Ninguna de las revistas revisadas hasta el momento hace alusión a otro debate intenso que
se produjo en el marco de la transición democrática: la renovación del peronismo. Haremos
un breve recorrido por la revista Unidos antes de finalizar el artículo con las conclusiones ya
que creemos que de esa forma podemos dar un marco más robusto de la coyuntura
ideológica del nuevo comienzo.
Unidos no tiene entre sus principales interrogantes la cuestión del marxismo como sí aparece
más claramente en revistas como Punto de Vista y La Ciudad Futura; permanentemente
asediadas por qué hacer con esa teoría en la nueva actualidad. Sin embargo, podríamos
decir que esta aparece espectralmente bajo las discusiones que la retirada del marxismo
reprime. Nos referimos concretamente a que en Unidos hay una insistencia en cuestiones
como la Revolución, la crítica a la democracia burguesa y el uso legítimo de la violencia
política. Rasgos que, como hemos visto, aparecen asociados al devenir autoritario del
marxismo y que, por lo tanto, deberían ser superados en el marco del entusiasmo

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democrático, la confianza en las instituciones y la fuerza de los nuevos sujetos de la sociedad
civil.
Parte del peronismo, representado en Unidos, aún estaba intentando pensar por qué
perdieron las primeras elecciones democráticas de su existencia y todavía estaba haciendo
el duelo por la partida de su líder. En ese marco, desde algunos fragmentos de la revista,
llegan a posar una crítica sobre el devenir técnico de la política, una sospecha sobre qué
quiere decir “modernizar” y una preocupación sobre el lenguaje político con el que se está
cimentando el nuevo espacio público.
Participan también de la ideología del nuevo comienzo, aunque más no sea por oposición.
Logran pensar sobre sus márgenes. Por ejemplo, cuando Mario Wainfeld señala que “la
violencia (en eso estamos de acuerdo con la interpretación en boga) nunca es deseable.
Pero (en eso discrepamos) a veces es necesaria y justa” (1984: 120). Esta vacilación
reinscribe un problema que se quería olvidar. Al mismo tiempo que rechaza la violencia en
su totalidad como un mandato, admite excepciones. Este ya es el lenguaje del tiempo
nuevo12. La pregunta por la violencia es en sí postdictatorial, propia del nuevo comienzo que
reconfigurará las coordenadas para confeccionar interrogantes. Pero, al mismo tiempo vacila,
entiende Wainfeld que este rechazo in toto conducirá a un empobrecimiento de la
imaginación política, a una moralización pero fundamentalmente a una incomprensión cada
vez mayor de las experiencias revolucionarias de los años 60 y 70.
Algo muy similar puede leerse en el siguiente artículo el cual encuentra sus vasos
comunicantes con el texto de José Nun sobre la rebelión del coro. A propósito del recuerdo
de un conflicto en una empresa de automotores se señala a modo de autocrítica que “Todo
lo hacían los superhombres de la guerrilla. Los obreros no participan de ese hecho
combativo” (Feimann, 1984: 135). Este también es un texto vacilante ya que el mismo artículo
reflexiona sobre la violencia popular y la violencia elitista. Es decir que tensiona a la ideología
del nuevo comienzo porque insiste en preguntas que esta busca olvidar rápidamente, pero
al mismo tiempo se reproducen evidencias simplificadoras como la idea de que las prácticas
de las organizaciones guerrilleras eran llevadas adelante por superhombres sin tener en
cuenta al coro o los obreros.
Complementariamente Unidos participa de la evidencia de los nuevos sujetos: “Los moldes
partitocráticos son escasos para contener a la sociedad masificada de fin de siglo:
ecologistas, pacifistas, mujeres, jóvenes o minorías marginadas rompen el esquema del
partido ortodoxo” (Abós, 1984: 151). Una de las grandes preguntas que recorre a la revista
Unidos es sobre el “lenguaje” ¿El peronismo es anacrónico? ¿Está fosilizado es sus sentidos,
expresiones y metáforas? ¿Es incapaz de interpelar a estos nuevos sujetos? Para Abós esto
es así: “no veo otra forma de evitarlo (salir de las ataduras autoparalizantes del peronismo)
que depurar todo vestigio de fosilización, dejar de dialogar con las sombras para hacerlo con
la sociedad, pasar del lenguaje clásico al lenguaje social” (1984: 152). Para Abós, que un
año más tarde declararía la muerte de las utopías, el problema de los nuevos sujetos implica
mejorar la capacidad retórica, convocar a través de demandas específicas, modernizar las
palabras. De otro modo, el peronismo quedará anacrónico y marginal.
Sin embargo, no todos los autores de Unidos lidian del mismo modo con la ideología del
nuevo comienzo. Casullo (1985), en diálogo directo con Portantiero y de Ípola, intenta
responder de qué crisis estamos hablando, situando su carácter global, abstrayéndose

12

Pensemos si la gran discusión suscitada por el testimonio de Héctor Jouvé y la carta de Oscar del Barco en
torno al “No Matarás” del año 2004 no se trama ya bajo estos presupuestos.

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momentáneamente del contexto nacional. Es decir, para Casullo la crisis es un objeto a ser
investigado y no un argumento para rendirse acríticamente ante la evidencia del tiempo
nuevo.
Por su parte, Álvarez (1986) critica la idea alfonsinista de “modernizar” la cual apuntaría a
“desarrollar una inteligencia ahistórica, acrítica y asocial, que permita colocarnos a tono con
la época” (1986: 277). Y, a partir este señalamiento, explora un rechazo a las
transformaciones de la política a partir de las encuestas, los sondeos de opinión y el
marketing que implicarían la transformación del propio espacio público: “el partido-oferta es
incapaz de organizar el consenso que active una vida colectiva y asociativa múltiple en la
base de la sociedad. Se recusa al Estado, se privatizan las empresas nacionales…pero al
mismo tiempo la política se estatiza” (Álvarez, 1986: 279).
En diversos autores de Unidos hay una jerga que se sostiene y que los pone en tensión con
la ideología del nuevo comienzo: “dependencia”, “revolución”, “democracia sin proyecto”,
“democracia burguesa”, “real democracia”. Son significantes que siguen ordenando una
crítica del presente y que difícilmente puedan ser desligados de la herencia marxista. Lo que
queremos señalar con este breve rodeo por la revista Unidos (que merece mayor desarrollo
y continuará en futuras publicaciones) es que es posible encontrar en la retirada del marxismo
los propios restos que producirán los “chirridos” (Althusser, 2011: 238) o las contradicciones
de la ideología del nuevo comienzo.
Conclusiones: sacrificar a Marx
El nombre de Marx puede ser el causante de sesgos estratégicos, el sembrador del germen
de la maldad, el ilusionista utópico, el lastre de un mundo viejo, la teoría que precisa
actualización o la razón de los desenlaces fatídicos de las organizaciones políticas. El nuevo
comienzo histórico requiere sus sacrificios y ambos conjuntos de críticas muestran que Marx
y el marxismo será uno de ellos produciendo una “imaginación postdictatorial” desprendida
de este lastre.
Para evitar trazar una imagen homogénea de la época es relevante mencionar que no todos
los artículos relevados tenían las coincidencias acá mostradas. Así como Sazbón miraba con
preocupación la propuesta a favor del posmarxismo de Terán o Hobsbawm nunca llama al
olvido del marxismo, escritores como Horacio Gonzáles o Alcira Argumendo, en la revista
Unidos, vieron con preocupación el proceso político, intelectual y cultural que se desarrollaba
en los años 80. Es notable que, en una revista que debatía el pantano en el que se encontraba
el peronismo en esa época y donde las discusiones en torno a la herencia de Marx estaban
prácticamente ausentes, se haya observado a tiempo una preocupación por la retirada del
marxismo que estaba aconteciendo. Lejos del optimismo en las instituciones venideras o los
nuevos sujetos políticos observaban el incipiente desarrollo de un “neoliberalismo” que
afectaría la conversación pública:
la crítica desplegada por los sectores progresistas sobre los socialismos reales, la
denuncia de los autoritarismos contenidos en el pensamiento de Marx, de Engels, de
Lenin, -que acompañan la deslegitimación de los “grandes relatos”- también iba a
arrasar con las simpatías por los movimientos de emancipación del Tercer Mundo y las
múltiples manifestaciones del pensamiento tercermundista (…). La crisis de los
paradigmas no significó, empero, la crisis de todos los paradigmas, se limita al
desplazamiento del marxismo en todas sus manifestaciones y al desprecio explícito
hacia las concepciones emergidas en el Tercer Mundo, sea por marxistas, por

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integristas o por populistas,; todas ellas; por lo demás, sospechosas de fascismo
(Argumedo 1988: 45).

Argumedo lee en esos mismos años las consecuencias de deshacerse rápidamente de una
teoría con argumentos extrateóricos y sin haber abordado sus principales interrogantes.
Derrotados políticamente, el objeto a sacrificar es la teoría marxista. Para la autora los
grandes ganadores teóricos son el pensamiento liberal económico (Adam Smith y Ricardo) y
el jurídico – político (Locke y Montesquieu). “Libertad, igualdad y propiedad; los liberalismos
se transforman en los grandes triunfadores de la nueva época” (Argumedo 1988: 47). La
pregunta que parece hacerse Argumedo en este momento apunta a pensar si no se ha
descartado demasiado rápido una tradición teórica que se afirma en conceptos (proletarios,
lucha de clases, imperialismo, revolución, contradicción, infraestructura), cuya espalda porta
cuestiones decisivas para enfrentar el proceso de neoliberalización que se estaba
desarrollando. Nosotros podemos plantear si no es la lengua política la que carecerá de
conceptos e imágenes para nombrar esta nueva fase del capitalismo.
Queda pendiente aquello señalado por Acha (2017): la falta de desarrollo y clasificación de
las teorías posmarxistas. En nuestro caso, esa profundización debería hacerse poniendo el
foco en estas corrientes a partir de su distanciamiento de Marx. ¿Qué tienen de “Marx” los
posmarxismos? ¿Qué queda de Marx cuando se lo reduce a una simple cita de autoridad?
¿Cuáles son las consecuencias de descartar la determinación por la economía en última
instancia en un período donde la reproducción del capital nos sorprende permanentemente
con nuevas formas de acumulación? ¿Qué efectos tiene para la organización política
privilegiar a los “nuevos sujetos” descartando categorías universales como la de “proletarios”
o “trabajadores”? ¿Qué categoría del tiempo histórico ha reemplazado a la de la teleología?
¿Se puede pensar en un telos no determinista? ¿Cuánta profundidad y complejidad se ha
quedado en el camino al reemplazar el concepto de contradicción por el de conflictos, metas
o demandas? En la respuesta a estas preguntas es probable que podamos seguir
contribuyendo a pensar la “imaginación postdictatorial” que ordenó la discusión política en los
últimos años.
Del mismo modo acentuamos que la ideología del nuevo comienzo constituye un elemento
clave para pensar en torno a categorías, como la de “postdictadura” (Schwarzböck, 2015),
que intentan adentrarse a la década del 80 a partir no tanto de una categoría cronológica
estricta (como la de “transición democrática) sino como un concepto que acentúe los efectos
de un proceso histórico que perdurarán posteriormente. Schwarzböck llama “postdictadura”
a “lo que queda de la dictadura” (2015: 23). En otras palabras, y retomando nuestra conjetura
inicial, creemos que la retirada del marxismo es un rasgo de la postdictadura que perdura
hasta nuestro presente. Al denominar “ideología del nuevo comienzo” evitamos las
clasificaciones de los años 80 como un período en el que “el cambio de la dictadura a la
democracia fue inmediato y determinante” (Feld y Franco 2015: 362)”. Coincidimos con las
autoras que el término “transición” es limitado para pensar los efectos que el paso de un
régimen dictatorial a uno democrático implicó en el orden del sentido. La retirada del
marxismo constituye una de las tantas “mutaciones que, en el lapso de cuatro décadas, han
acontecido en nuestras culturas políticas, o mejor, en ciertas zonas de la vida cultural” (Romé
y Terriles 2023: 4). La categoría de “fantasma”, omnipresente en este artículo, ha sido
utilizada para ubicar esas continuidades de la dictadura en los años democráticos que
afectarán los regímenes de visibilidad con los que la sociedad se presentará a sí misma al ir
resignando categorías centrales tales como Imperialismo (para evitar los análisis puramente
locales), lucha de clases (para no olvidar que el antagonismo es una cuestión objetiva del

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modo de producción capitalista) y revolución (para no reducir las utopías al estricto régimen
de los posible, lo visible y lo representado).
Esta investigación buscó contribuir a pensar los efectos culturales e imaginarios que la última
dictadura militar y su tramitación por parte del campo intelectual tuvieron sobre los sentidos
en torno a la conflictividad política. No se trató de un mero relevamiento histórico sino de una
conjura sobre el pasado para comprender los atolladeros del presente.
Por lo tanto, no se trata tanto de pensar los modos en los que la última dictadura militar
“produjo” la modulación de la experiencia cultural, sino de mapear algunos de los efectos,
tal como estos actúan en el presente, dando una forma al campo de lo visible, es decir,
de lo imaginable políticamente, y configurando la escena en la que tomarán forma las
subjetivaciones políticas antagónicas. (Romé y Terriles 2023: 12).

Los efectos de la retirada del marxismo son por lo menos dos. Uno apunta a la simplificación
de la complejidad política que se aplana con la caída de conceptos centrales como el de
contradicción (que pondera la objetividad en el antagonismo entre trabajadores y dueños de
los medios de producción), tesis como la de la determinación en última instancia por la
economía (que exige la puesta en relación de las naciones a escala global) o preguntas como
la del fin de la historia (que en su correcta crítica a la teleología reducen el futuro a las
posibilidades del presente). Así, por ejemplo, la crítica al eurocentrismo corre el riesgo de
reconducir los análisis a un localismo extravagante que olvide la condición dependiente y
periférica de nuestra región sobre la que los marxismos locales más virtuosos como las
teorías de la dependencia han insistido y, no casualmente, también hayan sido marginadas13.
A su vez hay otro efecto de la retirada del marxismo que es el empobrecimiento de la
imaginación política que, al vincular a esta teoría con gérmenes autoritarios, anula la riqueza
creativa que late en la imagen de la revolución como momento utópico redentor y movilizador.
No es casual entonces que las imágenes utópicas de la época hayan anulado su impulso
futurista y se hayan resignado a la mera administración del presente. La primacía del realismo
político parece haber redundado en un vaciamiento de imágenes para pensar más allá de la
saturación de lo representado.
Bibliografía
Abós, Álvaro. La Revolución ha muerto, la Utopía vive. El Porteño 16 (1985): 40-41.
Acha, Omar Cambiar de ideas. Cuatro tentativas sobre Oscar Terán. Buenos Aires: Prometeo,
2017.
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Casullo, Nicolás. Reflexiones al pie de la crisis. En Revista Unidos. Antología. Buenos Aires:
Ediciones Biblioteca Nacional, 2023 [1985]
Claudín, Fernando. La generación del marxismo leninismo. La Ciudad Futura 7 (1987): 24

13

A propósito de la retirada de las teorías de la dependencia ver: Giller, D. (2020). Espectros dependentistias.
Variaciones sobre la teoría de la dependencia y los marxismos latinoamericanos, UNGS.

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Cortés, Martín (2024). Las fisuras del pacto democrático. Notas sobre política argentina. En
La crisis de la democracia en América Latina (Tzeiman Andrés y Martuscelli, Danilo,
compiladores). Buenos Aires: CLACSO, 2024
De Ípola, Emilio y Portantiero, Juan Carlos. Crisis social y pacto democrático. Punto de Vista
21 (1984):13-20.
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Feimann, José Pablo. ¿Adónde va el peronismo? En Revista Unidos. Antología. Buenos
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Feld, Claudia.; Franco, Marina. Democracia, hora cero. Actores, políticas y debates en los
inicios de la postdictadura. Madrid: Fondo de Cultura Económica, 2015.
Foucault, Michel. La arqueología del saber. Buenos Aires: Siglo XXI, 1962.
Giller, Diego. Espectros dependentistias. Variaciones sobre la teoría de la dependencia y los
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Gregorich, Luis. Por qué la utopía democrática. El Porteño 16. (1985): 42-43.
Hobsbawn, Eric. ¿Adiós al movimiento obrero clásico? El Porteño 16 (1989): 44-46.
Invernizzi, Hernán. Las utopías están desaparecidas. El Porteño 16 (1985): 38.
Jitrik, Noé. Intelectuales bajo sospecha. El Porteño 16 (1985): 39
Laclau, Ernesto; Mouffe, Chantal. Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalización
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Laclau, Ernesto; Mouffe, Chantal. Posmarxismo sin pedido de disculpas. En Reflexiones
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Lorenzano, César. Polémica sobre la contradicción. Acerca de la dialéctica en Marx. La
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Portantiero, Juan Carlos. Socialismo y democracia. Una relación difícil. Punto de Vista 20
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Romé, Natalia; Terriles, Ricardo. (2023). “Lo postdictatorial. Sobre la neoliberalización del
vínculo entre política, cultura y comunicación”. Avatares de la comunicación y la cultura.
26 (2023): 1-17
Sazbón, José. Derecho a réplica: Una invitación al postmarxismo. Punto de Vista 19 (1983):
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Schwarzböck, Silvia. Los espantos. Estética y postdictadura. Buenos Aires: Cuarenta Ríos,
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Tarcus, Horacio. Las revistas culturales latinoamericanas. Gino material, tramas intelectuales
y redes revisteriles. Temperley: Tren en movimiento, 2020
Terán, Oscar. “¿Adiós a la última instancia?” Punto de Vista 17 (1983): 46-47
Traverso, Enzo. Melancolía de izquierda. Marxismo, historia y memoria. Madrid: Fondo de
Cultura Económica, 2018.
Wainfeld, Mario. Hace diez años sabíamos soñar. En Revista Unidos. Antología. Buenos
Aires: Ediciones Biblioteca Nacional, 2023 [1984]

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Un mar incógnito
Virginia Adela Rossi Paolini Landa
Área de Danza

RESUMEN
Ellas se sumergen mar adentro, se mueven con las mareas y descienden a las profundidades. Alguna
vez fueron peces, pero ahora el mar las sorprende, con su íntima inmensidad. ¿Cómo es volver a
navegar un mar nuestro? ¿Qué rastros oceánicos son los que llevan en sus cuerpos? ¿Qué historias
y voces encuentran en el espacio abisal? Una obra de movimiento inspirada en las profundidades del
Mar Argentino y la memoria del submarino Ara San Juan”

PALABRAS CLAVE
Danza, Mar, Soberanía, Recursos naturales, Fuerzas Armadas, Historia Argentina, Memoria.

Introducción
Mi nombre es Virginia Rossi soy artista, creadora de movimiento e investigadora: intentó
poner en diálogo mis curiosidades sobre la danza en relación al derecho internacional, el
medio ambiente, el derecho marítimo y del mar. Ya que soy abogada en Derecho
Internacional Público. Hace muchos años estoy tratando de integrar estos saberes que me
apasionan en mi hacer, en un proyecto que sienta que me conmueve. En el 2017 cuando con
la tragedia del Ara San Juan en la Argentina nos enteramos que teníamos submarinos, yo me
sentí interpelada y muy conmovida. Empecé a investigar de qué se trataba, cómo eran, desde
cuándo, qué hacían, qué roles tenían dentro de ese sumergible colosal. El ARA San Juan,
sus tripulantes y en particular, Eliana me llegaron al corazón, y todo este tiempo estuve con
mucho respeto y empatía tratando de conocer sobre la historia de nuestro mar y de quienes

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lo habitan desde sus múltiples perspectivas. Este año presenté un proyecto en el Centro
Cultural de la Cooperación, para poder como artista investigadora crear una obra que pueda
elaborar y visibilizar desde la danza contemporánea las historias que abraza nuestro mar, el
mar argentino, que son una inspiración para mí.
Junto a un grupo de 9 bailarinas: Lucia Girardi, Lucia Giupponi, Belen Casalnuevo, Celeste
Fonseca, Giuliana Vaglica, Isabella Sragnani, Mailen Covelo,Jade Gorosito, Luciana Perez)
y un equipo creativo de 7 integrantes más : Camila Passerini (vestuarista), Laila Desmery
(dramaturgia) ,Gabriela Barroso (iluminadora), Mindi Pedraza (asistente de dirección), Maura
Rossi (fotografía), Adrián Arellano (fotógrafo) y Alejandro Ferrero(músico) le pusimos, cuerpo,
alma y corazón a Un mar incógnito.
Una obra de movimiento que está inspirada en las profundidades del mar argentino y la
memoria del submarino Ara San Juan.
Desde el 2 de mayo hasta el mes de octubre de 2025, tuvimos 1 ensayo por semana de 3 hs
diarias. Durante el inicio el espacio asignado para la actividad fue: la sala Inda Ledesma del
Espacio Experimental Leónidas Barletta y luego en la Sala Solidaridad el Centro Cultural de
la Cooperación Floreal Gorini, ambos espacios situados en un subsuelo, condición que nos
facilitaba adentrarnos al mundo que pensábamos que podíamos crear.
Confiamos en la búsqueda, probamos perspectivas colectivas, que cambian el eje del plano
que construimos y nos dejamos asombrar de aquello que encontramos. Danza y memoria
submarina que nos conecta con lo que está hundido, bajo el agua, el tiempo y la consciencia,
en aquellos lugares del cuerpo donde ella deja su huella, a veces como una geografía y otras
como una sombra. Sumergirnos en un mar físico para que emerja lo que tiene que ser visto,
escuchado. ¿Qué rescatarías del fondo del mar?
Generar círculos en nuestras prácticas donde el diálogo se produzca en reciprocidad de un
intercambio: para las ideas en los acuerdos que consensuamos como para establecer
posibilidades de disensos.
Necesitamos encontrar nuevas maneras de habitar el mundo Y para eso tenemos que
implicarnos, y la presencia se crea poniendo el cuerpo... Las pruebas que hacemos de ello
nos encuentran en el movimiento y el pensamiento que sucede también mientras nos
movemos. Y esos rastros de nuestras pruebas son los descubrimientos más fehacientes de
que el cuerpo produce lazos para la construcción en común. Esa construcción, nos ofrece
vitalidad para desarrollar los desafíos que se nos presentan, sabiendo que la otredad existe
compartiendo el mismo espacio, el mismo tiempo para encontrarnos en el reconocimiento de
la versatilidad, y las diferentes perspectivas sobre el hecho de habitar un entorno compartido
y ser partícipes con una acción activa: en nuestro contexto socio político, económico y
ambiental.
Nos encontramos en un momento histórico donde lo que construimos hasta hoy como
acuerdos que pretendían contener el entramado social se rompen. Escribo, no como una
proeza sino como un modo de expresarme, ante la situación inevitable de las reformas que
establecen y ponen en riesgo , los rituales de la cotidianidad que nos dan vitalidad, la
posibilidad de nuestro goce, bienestar y las influencias que rozan y menoscaban nuestra
salud física y mental, al precarizar las condiciones relacionales dónde las dimensiones del
desarrollo humano en sus vínculos se fragmentan bajo la cohesión de sus ramificaciones o
bajo la coerción de la inequidad.
Eso para mí es una provocación.

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Año 2025
ISSN 3008-9891

Ante esta crisis podría sentir solo peligro. Y ante el peligro me encuentro con la otra cara de
ese riesgo de mirarlo de frente: me surge osar en la percepción de la oportunidad, porque me
gustaría invitarnos a seguir imaginando otros futuros posibles y deseables.
Escribo en un papel a mano alzada: - Micro comunidades de organismos que colaboren para
construir colectivamente nuevas maneras de organización- Cómo un deseo me empujó a
encenderlo con mucha intensidad, para que la acción junto a otras pueda proteger y preservar
lo sagrado. ¿Qué podemos descubrir ante el desmoronamiento de lo que conocemos?
¿Que se prolonga o se crea después de que se efectivice una pérdida? ¿Cuáles son las
capacidades y dones que tengo para reorganizar las potencias en común y regenerar la vida?
¿Cómo se pueden establecer nuevos patrones de cuidados colectivos en tiempos
turbulentos?: ¿Cómo son las nuevas organizaciones que tenemos que conformar para viajar
esta travesía?
Mis notas dicen: juntarse a conversar, crear presencia, hacer cuerpo una comunidad de
afectos donde el bien común a proteger no sea el capital sino la vida. También entonces
surgen estás preguntas: ¿Cuáles son mis dones y mis capacidades para construir con otras
la creación de bienestar o sea de lo vital? ¿Qué es lo vital para mí? ¿Cuál es la
responsabilidad que tengo cuando creó, hago o colaboro en algo y/o con alguien? ¿Soy
consciente del poder de mi esencia?
¿Soy coherente con mis acciones que crean ante la responsabilidad de vivir ?. ¿Cómo me
relaciono con el mundo? ¿Porque se sigue insistiendo en que la identidad es una
identificación con una forma cuando en realidad es expandirse desde lo profundo?
Siento ganas de compartir la militancia de la ficción porque es el modo de crear otro futuro
posible y deseante donde el pensamiento, la acción y la creación pueda ser y estar en nuestro
tiempo de un modo dónde vincularnos afectivamente pueda suceder en armonía y en amor
en seres y especies. Les relato estás líneas porque compartir es una fuerza común y
organizarnos en común es una tarea constante. Ser comunidad.
Un mar incógnito es esa comunidad.
Sobre el proceso creativo y los modos de creación
Partimos de las siguientes premisas/ hipótesis para crear la obra que se detallan a
continuación:
Un acontecimiento: el accidente del Submarino Ara San Juan. Un desconocimiento: el
territorio del Mar Argentino. Una discusión: la soberanía de ese territorio indómito.
Encontramos que, de las derivas de ellas, se entramaban diversas capas que teníamos que
abordar con nuestro cuerpo:
El cuerpo del mar
El cuerpo del submarino
El cuerpo de las mujeres que los habitan.
El cuerpo sumergible (compartimos un nuevo espacio de creación de la palabra escénico de
ficción que cuenta lo que sucede dentro de la base naval, en el muelle de mar de la plata) y
dentro de las voces, en la sonoridad que utilizamos dentro de la música, palabras de archivo
testimoniales (tripulantes del Ara San Juan, familiares, autoridades) que tejen la memoria
actual con las voces presentes grabadas de las artistas de este equipo de creación.

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Sobre la metodología de creación
En cada encuentro se estableció una metodología de las prácticas del movimiento para la
creación escénica, que consistió en la exploración física.
Durante el inicio del ensayo, poner el cuerpo disponible y aperturado en todas las
dimensiones (campo de la materia física y energética el campo onírico, el campo del
conocimiento) para luego continuar con las pautas de exploración del cuerpo que necesitaba
descubrirse para habitar la escena (su tono, su movimiento, su ritmo ,su relación con las
demás, su fisicalidad) y una tercera etapa: de creación de la escena en su composición y
puesta en escena (adquiriendo la relación entre el contexto y el entorno) siempre en un trabajo
colectivo y de encuerpar la experiencia en común, para luego poder conversar sobre las
diversidades y rasgos identitarios en las similitudes que trascender nuestro hacer, nuestro
pensar y nuestro sentir , en el desarrollo de la creación del movimiento que era el canal o
vehículo elegido para expresar aquello que nos habita como seres que dialogan en múltiples
perspectivas de la humanidad.
Volvernos un cuerpo colectivo diverso de las propias experiencias que eran generadas en la
grupalidad.
Este modo de creación artesanal, específico y dedicado para aquello que deseábamos crear
y para aquello que la creación como un organismo vivo nos develaba ante nuestra propia
acción, se retroalimentaba y nos pedía y nos preguntaba nuevos enigmas, a los cuales
prestarle atención.
Por ello, tratamos de traducir un hecho vivo ecosistémico en un modo de registrar cada
encuentro, para poder poner en común la relación de la investigación teórica con la praxis del
hecho artístico y hacerle preguntas a nuestra idea.
Navegamos la ruta submarina del mar, hay entreverado un espacio híbrido donde conviven
su naturaleza indómita con nuestra urbanidad.
Cómo mapa de nuestra ruta haremos una Carta de Navegación
La carta de navegación será para nosotras un instrumento donde poder registrar las
características de donde partimos en nuestra investigación en las prácticas de cada ensayo.
Acá se podrán transcribir: coordenadas, pautas, temperatura, lugar, fecha, cuerpo sensorial,
emocional y sensacional (de sensación) etc.
En el diario de navegación: registramos los sucesos, acontecimientos de esas prácticas, sus
derivas, conclusiones, nuestros hallazgos coreográficos, de creación, donde el cuerpo, el
pensamiento y el conocimiento sensible y académico confluyen para concretar fragmentos
de nuestra obra, que es parte de nuestra historia como grupalidad.
Nuestra escritura tiene la versatilidad de vincular dos características lo factico o real con la
fuerza poética de aquello que nos devuelven las emociones, sentimientos, imágenes,
evocaciones, experiencias o exploraciones del mar, derivados de sumergirnos en el
movimiento que será el proceso de expresión de los interrogantes que guían esta
investigación, para la creación teórica y práctica de la obra Un mar incógnito.
Sobre el modo de componer
Componer, poner en relación en el espacio: nuestra materia prima: el cuerpo, el tiempo la
narrativa histórica, el campo poético y onírico, el universo estético y sonoro que requería la
obra que estaba emergiendo en cada encuentro colectivo que aconteció los días viernes.

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Este modo de abordaje transversal y multidisciplinario, nos llevó a enunciar que estábamos
llevando a cabo “ un hecho histórico ficcionado en movimiento”, partimos desde contexto
histórico determinado “El submarino Ara San Juan y dentro de un entorno ambiental
específico como el Mar argentino, sumado a los desconocimientos e incertidumbres que
ciertas zonas difusas de conocimientos nos generaban y decidimos poder crear nuestra
propia mirada de observación específica sobre el vacío que había que completar.
Ahí surgieron nuevos interrogantes que tomamos como iniciativas para proseguir con nuestra
investigación siempre en armonía, respeto, empatía y amorosidad, entendiendo que la
asistencia para la realización de esta obra estaba sostenida por lo fáctico y también por el
acompañamiento energético y místico de aquellas almas que aun querían ser escuchadas
junto a las nuestras. Un pasado y un presente que dialogan para establecer un tipo de
actualidad que nos asombra para dejarnos sorprender en presencia y en presente.
La obra trata de encarnar la experiencia desde una base corporal y sensorial: sugerimos un
puente relacional entre lo físico, el mar, y la memoria colectiva.
Cuerpo del mar: hicimos una práctica de conexión con nuestras aguas internas para poder
registrar en nuestro cuerpo el mar que llevamos en nosotras y así poder crear el mar en
común. Una conexión mítica, originaria, de pertenencia y también misteriosa.
La enormidad del océano puede tocar la experiencia íntima personal, lo inmenso no es solo
afuera sino adentro, como la vastedad del mar en nuestros cuerpos
El mar se expresa por sí mismo, contiene una multiplicidad de diversos mundos que se
relacionan y se reorganizan a través de sus maneras de ser, en colectividades submarinas.
Ese Cosmos acuático produce procesos vitales que le confieren adaptabilidad a ese territorio
para poder vivir en común. Actos que pueden ser considerados territoriales en la defensa de
ese hábitat, que recorren todo su oleaje, su profundidad, su plataforma submarina, los fondos
submarinos. Su agua, cada gota de agua que se respira allí nos invita a sumergirnos en la en
búsqueda de aquello cuya naturaleza desconocemos.
Quizá haya que arrojarse para recordar que fuimos parte Indivisible de sus aguas, Nuestras
aguas internas nos hablan de las historias compartidas. Inabarcable, todo ese misterio suena
en ese oleaje que nos devuelve el sonido del riesgo de estar coexistiendo con esa misma
inmensidad.”
El mar se presenta ante nosotras con sus misterios asombrosos.
Una enigmática otredad
Cuerpo Submarino: utilizamos referencias periodísticas; entrevistas gráficas y podcast como
Hundido de revista Anfibia o Planeta en Plan la columna ambiental de Javi Corcuera.
Nos interesaba poder trabajar con una recopilación de los testimonios que dejaban conocer
la humanidad de quienes participaron en el Ara San Juan.
Este acontecimiento que para nosotras como investigadoras empieza desde la fabricación
del submarino para la Argentina y que aún no culmina y su oleaje es un movimiento
permanente en dinámicas de cambios, ilimitado porque aún no se sabe el detonante de lo
que ocurrió con veracidad, me refiero a cuáles fueron las causas del hundimiento. Y porque
actualmente no tenemos submarinos en actividad que no cedan nuestro mar.

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Escuchamos, voces testimoniales de los tripulantes del Ara San Juan, de quienes lo
navegaron por primera vez, de los familiares de los tripulantes, del vocero de la Armada
Argentina, de especialistas, geólogos, biólogos que nos compartieron cómo era el lugar y el
ecosistema donde quedaron los restos del Ara San Juan. Voces de los responsables políticos
y militares del hecho y también de periodistas o personas de interés en el tema.
Responsabilidades en ambas esferas fueron probadas a través de la justicia militar y civil.
También investigamos hechos históricos relacionados como la Guerra de Malvinas, y los tipos
de actividades y ejercicios militares tanto en tiempos de navegación de paz como de guerra
que los submarinos hacen y qué propósitos o misiones específicas ejecutan, accionan,
navegan, desarrollan, en sus viajes o con respecto a ejercicios militares con otras Armadas
del mundo.
Como fue la fabricación de submarinos para la Argentina, cuál es su tipo, como es la
anotación de la matrícula, como se constituye su escudo, cuál es la diferencia entre
submarinos nucleares y convencionales. Como son los protocolos de búsqueda y rescate
(SAR) que se llevan a cabo en caso de los submarinos.
Cuáles son las convenciones consuetudinarias en el ámbito marítimo.
Cuáles son los roles y áreas que ocupan los submarinistas a bordo: área de maquinarias, de
navegación, sonar, de comunicaciones, área de defensa y armas, etc.
Como son los simulacros de situaciones de emergencia que se ensayan que se llaman
Zafarranchos: de incendio, de varadura, de colisión, avería.
Cuáles eran las hipótesis del desenlace del Ara San Juan:
cuerpo atascado
cuerpo agazapado,
cuerpo perdido.
cuerpo hundido
Establecimos una manera de relacionarnos corporalmente ante esas vicisitudes que podrían
ser originadas dentro del funcionamiento del submarino: descubrimos fueras de eje, puntos
de anclaje, la fuerza contenida en el empuje de la colisión y la implicancia de un cuerpo alerta
en la defensa y las antípodas del ataque en la línea dramática de la tensión que estaba puesta
en un cuerpo que tiene la misión y propósito de defender el Mar Argentino, de no ceder
nuestro mar en tiempos de guerra. Y también en tiempos de paz, a través de su patrulla,
Patrullar nuestras profundidades oceánicas, tiene la implicancia de un estado de vigilancia,
de control, de rastrillaje, de registrar que suceden situaciones ilegales en nuestro mar e
intentar documentar la, rastrillaje, juntar muestras o pruebas y también de disuadir al enemigo.
Exploramos un trabajo de colaboración de roles que tejen un entramado único y específico,
tanto que se asocia un equipo a una familia: Como se puede sostener un cuerpo con otro
cuerpo, ser rescatado, danzamos las huellas del rescate de los cuerpos, como es sufrir una
avería, que sucede con la vulnerabilidad y con la posibilidad de reparar, restaurar, rastrillar,
recoger nuestros fragmentos o partes para volver a navegar, Un mar nuestro, un mar que
conocemos y desconocemos, que nos hace preguntas: Nuestro Mar. El de Argentina
Como y donde fueron encontrados los restos del submarino, ¿qué paso con los cuerpos?
Trabajamos con acciones concretas según el rol asignado, en la búsqueda de movimiento,
entre todas, una red móvil de coexistencia para el funcionamiento del submarino que es una
máquina de guerra y que también es un hogar. Decidimos entonces crear un cuerpo
engranaje, que funcionaba como un equipo de piezas con la tenacidad y exactitud de saber

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que lo que hago, lo tengo que hacer a través de la expertice que me fue encomendada y que,
si no es así, pongo en riesgo la vida de las demás. El submarino es una máquina que se
construyó para no ser detectada, y para navegar solo, por eso no recibe asistencia o auxilio
cuando está en inmersión.
Otra de las situaciones que atravesó nuestra exploración física fue intentar mapear el fondo
del mar argentino a través de disparadores literarios que nos permitieron ejercitar nuestra
imaginación y poder construir un diagrama espacial para recorrer físicamente cada vez que
aparecía el cuerpo submarino en escena. Nuestra propia ruta de navegación.
Descubrimos que el submarino no posee la posibilidad de ver y que la percepción es sonora,
y que la detección e identificación de los sonidos es de suma importancia para la vida de la
máquina y de las personas, por eso se estudian los sonidos del mar para saber que pasa
afuera y los sonidos de las hélices de los submarinos de otras potencias para poder identificar
el tipo, la clase, de que país, es, y la localización. La sonoridad de la hélice es una firma
acústica, como si fuera la huella dactilar. Un submarino que no suena para sus afueras y que
por dentro tiene un montón de sonidos que lo acompañan, los de una casa en las
profundidades del vientre del océano.
Una casa para vivir y para morir. El sonido es vida submarina y es la vida submarina de las
personas del submarino en él. ¿Qué secretos nos cuentan? Y ¿cuáles decidieron callar?
Bailamos sus secretos y también su magia.
El cuerpo de las mujeres que los habitan
"Ellas se sumergen mar adentro, se mueven con las mareas y descienden a las
profundidades. Alguna vez fueron peces, pero ahora el mar las sorprende, con su
íntima inmensidad. ¿Cómo es volver a navegar un mar nuestro? ¿Qué rastros
oceánicos son los que llevan en sus cuerpos? ¿Qué historias y voces encuentran en
el espacio abisal?"
Una obra de movimiento inspirada en las profundidades del Mar Argentino y la memoria del
submarino Ara San Juan.
Las mujeres que habitan el mar crean un cosmos acuático, un mar común, nuestro mar.
La fuerza submarinista argentina se creó en 1933, casi 80 años después en el 2012 se egresa
Eliana Krawczyk, con el mejor promedio de su generación, la primera mujer oficial
submarinista de Argentina y de Sudamérica.
En el 2017 muere en el hundimiento del Ara San Juan.
“En Eliana , están todas las mujeres, las que estudian, las que trabajan, las que forman
una familia. Todas las mujeres que trabajan para hacer de Argentina un país mejor.”
Silvina Krawczyk (hermana)
Bucear para encontrar relatos sumergidos, perdidos, olvidados, escondidos o silenciados en
lo profundo de las voces que necesitan salir a la superficie, entre el mar y un hecho humano,
a través de nuestro cuerpo como medio para la danza como un espacio colectivo de esa
memoria en común.
Prestar atención selectiva a los seres que cuentan sus propias historias y que pertenecen a
otras formas plurales existentes que tiene la naturaleza para entramarnos a ellos es parte de
lo que intentamos atestiguar.

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Descubrir nuevos modos de cohabitar entre el humano y esos otros mundos aliados que se
presentan ante nosotras con sus misterios asombrosos.
Danza y memoria submarina que nos conecta con lo que está hundido, bajo el agua, el tiempo
y la consciencia, en aquellos lugares del cuerpo donde ella deja su huella, a veces como una
geografía y otras como una sombra.
Sumergirnos en un mar físico para que emerja lo que tiene que ser visto, escuchado.
No buscamos dar respuestas cerradas, ni contamos los hechos biográficamente, Nos
ocupamos de CREAR las preguntas que tenemos, las atmósferas las sensaciones ligadas a
esta memoria y danzarlas, Usando el cuerpo que se mueve como herramienta para navegar:
el espacio geográfico del mar, el territorio emocional y simbólico de la memoria compartida.
La danza contemporánea puede darnos otros lenguajes para procesar, sentir, y para empezar
a entender eventos que nos marcan como comunidad.
Hoy nuestras almas yacen ahí con las caracolas que nos han abrazado en el lecho del mar,
lleno de corales y llanuras, de peces, de pulpos, de erizos, ballenas. Desiertos del mar, selvas
acuáticas y jardines nocturnos con sus propias auroras, noches. Amaneceres y soles. Todos
los alientos de nuestras voces sonarán en la tormenta y en la furia del oleaje de nuestro mar
contando la historia. Y cuando la noche caiga, como volcanes subacuáticos nos
encontraremos vivas en las mareas de las profundidades de aquellos lugares que son un
enigma de ser encontrados y un desafío de ser buscados. Estamos adentro del agujero azul
donde las profundidades son el mundo más fantástico e íntegro que podemos habitar. Somos
un fósil del mar que se mimetiza con su misterio y cuando es necesario su magnetismo nos
despierta o otra forma y somos la magia del agua. Memorias del agua.
Aún estamos aquí, abrazadas por el mar. Entonces: ¿Qué otros mares incógnitos personales,
históricos nos rodean?
Registros del Cuerpo Sumergible (textos construidos para las escenas dentro de puesta
en escena de la obra) se escribieron textos junto a Laila Desmery que es quien nos ha hecho
una colaboración artística para la dramaturgia:
Arenga de la comandante del Ara San Juan
“Hoy vamos a atravesar juntas la puerta insondable del misterio del mar, de nuestro mar.
Indivisibles de sus aguas nos convertiremos también en su cuerpo. Sabemos el riesgo de
coexistir indetectables e invisibles dentro de él, y aun así, aceptamos ser parte de su
desconocido oleaje. Nos sumergimos en una ciudad flotante en el fondo del mar. Trabajamos
como equipo, somos una familia. Estoy muy orgullosa de pertenecer a este grupo de mujeres
donde cada una cumple un rol fundamental para la coexistencia y supervivencia del resto.
Área de navegación. Área sonar y comunicación. Área de defensa y armas. Área de
protección y salvataje. Área de memorias del agua Iniciamos inmersión.”
Monólogo que hace referencia a Eliana Krawczyk y cómo decidió ser submarinista:
“Estaba en el muelle, vestida de uniforme toda empapada, con el frío del viento que me
cortaba la cara después de haber jurado la bandera. Y entonces, lo vi. Emerger como un
coloso entre las olas, un guardián silencioso y legendario, una máquina de guerra. Lo ví y
quise saber más. Recorrer en él la inmensidad del mar. Vigilarlo, agazapada en la oscuridad.
En una oscuridad más profunda, más densa que la noche misma.
Sentí algo fuerte que me tiraba del pecho, era extraño, y desconocido, como un misterio.
Como esos que te atraen, que te atrapan, que incluso, te podrían matar. ¿Qué misterio de

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acero era ese que se desplegaba ante mí? Todos me preguntan si me asustan los
submarinos, y yo les digo que no, que para mí son impresionantes. Lo ví, ese día y en ese
lugar, y supe que era para mí.”
Cómo una posible conclusión, pero no un cierre de nuestra investigación:( porque el
hecho histórico funcionado a través de la danza como la historia del Ara San Juan aún está
vigente con sus misterios y enigmas presentes y vivos):
Seguimos creyendo que el arte es una respuesta política, un punto de encuentro para pensar,
mediante la poesía del movimiento, nuestra historia y recordar a quienes dieron su vida
honrando nuestra soberanía.
La obra se estrenó el 23 de octubre de 2025 en la Sala Solidaridad del Centro Cultural de la
Cooperación y durante el mes de marzo de año 2026 realizamos nuestra primera temporada
de funciones: tiene una duración de 44 minutos.
Fue concedida como una obra de una sola respiración, a modo de descripción académica
consta de una estructura que la componen 8 escenas
Link a material fotográfico y de video :
https://drive.google.com/drive/folders/1aV5t1eryKoYw5NsUq6S_hPO-_BeDSnB3
Ph : Adrian Arellano y Maura Rossi - Vídeo : Inés Silvestre y Mauro Dan

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Género y memoria en la danza de Patito feo1
Dulcinea Segura Rattagan
Área de Investigaciones en Ciencias del Arte

RESUMEN
El artículo propone un análisis de algunas escenas de la obra Patito feo (2003), última creación del
grupo de danza El Descueve 2 (1990-2006), desde una mirada de género que intenta pensar las
marcas de la memoria afectiva en las relaciones de desigualdad. Para eso tomamos la idea de la
estructura de género como estructura de poder en que el cuerpo de unos es usado y abusado por
otros (Segato, 2003) y nos apoyamos en la teoría de las emociones que plantea Sara Ahmed (2015),
entendiendo que las emociones son relacionales, que circulan en el espacio escénico e influyen en
las personas presentes en el convivio teatral (Dubatti, 2003), además de ser corporales y formar
parte de la memoria del cuerpo
PALABRAS CLAVE
Danza Violencia Género Emociones Memoria

Introducción
El Descueve fue una compañía de danza independiente conformada oficialmente en 1990
con el deseo de traer algo nuevo a la danza a partir de un movimiento que pudiera proyectar
sensaciones y emociones muy primarias (Falcoff, 1993). En sus obras se destacaba el
riesgo de las acciones que realizaban sus intérpretes y que la prensa señalaba como una
“manera de representar la violencia en escena [que] siempre genera una ilusión de caos, de
desborde y de gran riesgo físico” (Espinosa, 2001).
En trabajos anteriores sobre el grupo nos referimos a ciertas características de violencia en
sus creaciones a partir de analizar las acciones presentes en la composición coreográfica
(Segura, 2018, 2022, 2024). Una violencia que podía estar vinculada al dispositivo escénico,
al erotismo o plantearse a nivel simbólico en términos de pulsiones, que en ese entonces
relacionamos con el impulso dionisíaco refiriéndonos a la propia definición de Freud de la
pulsión como un “concepto fronterizo entre lo anímico y lo somático, como un representante
psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanzan el alma” (1986:
Vol. XIV, 117), y que citamos aquí por su inscripción en el cuerpo como espacio de
afectividad.
Lo cierto es que el grupo planteaba su búsqueda artística interesada a nivel temático en las
relaciones humanas, siempre a partir del cuerpo y su lenguaje. Carlos Casella, el único
integrante masculino, se refería al trabajo corporal expresivo de El Descueve diciendo que
“se trata de abordar situaciones yendo desde el cuerpo hasta un estado emocional” (Denoy,
1999).
Más allá de la disciplina de la danza, su deseo era poder mover al público de su lugar
habitual. “Uno es como un político: quiere modificar la realidad de la gente, abriendo lugares
1

Una versión de este artículo se presentó en las IX Jornadas de Investigación del Instituto de Artes del
Espectáculo (IAE) en marzo de 2025.
2
Compañía de danza integrada por Mayra Bonard, Carlos Casella, Ana Frenkel, María Ucedo y Gabriela
Barberio que formó parte de la escena independiente de la ciudad de Buenos Aires durante la década de 1990.

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sensibles que, por ahí, no tienen en cuenta en su vida”, afirmaba Ana Frenkel en una
entrevista (Schanton, 1999), para dar cuenta de esa búsqueda también afectiva en sus
propuestas.
¿Patito erótico o violento?
Así llegamos a la última obra que crean como Descueve, la siguiente después de
Hermosura (2000), cuya creación fue calificada como “musical erótico” (Anónimo, 2002) o
“erotismo con humor” (Gsell, 2000), y que traemos porque guarda cierta continuidad
temática con Patito feo.
Con la estructura aproximada de un varieté o un musical, escenas de danza, canciones y
teatro construyen su estilo como una totalidad híbrida, híbrida como sus creadores, formados
en disciplinas diversas y capaces de virar una conversación del pensamiento abstracto al
chiste grueso. Patito feo, estrenado en noviembre de 2003, vuelve a transitar el erotismo que
caracteriza al grupo. Se nutre de la historia del cuento de Andersen para mostrar lo que está
detrás de la realidad visible. (Melgar, 2005).

En esta última obra, el grupo transita ese erotismo que la nota nombra como algo
característico propio (especialmente en relación con Hermosura), pero desarrolla una
propuesta artística que ahonda en otras zonas, quizás más violentas en relación al erotismo
o a esos vínculos amorosos que plantea en escena. O tal vez tensionan el erotismo hacia
un lugar que devela la desigualdad de poder en los vínculos de pareja.
En relación a los parecidos y diferencias entre Hermosura y Patito feo, sus integrantes
opinan que el código de El Descueve va por el mismo lugar, tal como expresa Casella:
Nuestras obras están enganchadas, son sucesivas. El que venga a ver Patito feo va a recibir
una corriente similar a la de Hermosura. Pero esa obra tenía una fuerte concepción de show,
como nuestra versión de un cabaret o de una revista. Ésta, en cambio, sucede entre cuatro
paredes, dentro de una casa” (Melgar, 2005).

La alusión a las cuatro paredes la ubica en un lugar de mayor intimidad, del hogar, del
interior, donde las relaciones pueden pensarse en relación a la familia, la pareja, la
convivencia y los vínculos de cercanía y confianza que se establecen en ella. Situaciones
que, en el marco de las relaciones humanas que explora el grupo, son teñidas de ciertas
acciones violentas que en este caso podríamos denominar doméstica.
En otra oportunidad (Segura, 2022) ya nos preguntamos si la violencia observada en la
producción del grupo podía interpretarse como un dispositivo coreográfico general propio.
De acuerdo a la OPS y la OMS, la violencia es el “uso intencional de la fuerza física o el
poder real o como amenaza contra uno mismo, una persona, grupo o comunidad que tiene
como resultado la probabilidad de daño psicológico, lesiones, la muerte, privación o mal
desarrollo” (2002:5). No quiere decir que sus integrantes realicen intencionadamente
acciones para dañarse entre sí, pero es posible observar la representación de situaciones
que en la vida real constituyen acciones violentas que conllevan un daño físico, simbólico y
psicológico para quienes las viven.
Y aunque podemos analizar la representación de escenas ficcionales, y que éstas guarden
distancia con la realidad, no es posible deslindar las emociones de los cuerpos que las
portan y representan. Coincidimos con Maralia Reca cuando expresa que

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…los movimientos del cuerpo hacen visible aquello que los sujetos sienten, y también los
sentimientos reprimidos y no expresados, por ello, el cuerpo es esculpido y formado por
acciones, reacciones e interacciones. Así, la manera de moverse de un sujeto refiere a una
amalgama de herencias y experiencias al ser miembro de una familia, de un medioambiente
y de una sociedad. (2011)

Con esto queremos decir que las personas que danzan en la escena pueden hacer visible
algo que todavía permanece en el ámbito de lo inconsciente, que es percibido del ambiente
y contexto, y mediante el movimiento del cuerpo traspasa como un estado pre consciente
que se manifiesta antes de poder ser interpretado o racionalizado. Lo que requiere de cierta
distancia para mirar, analizar y reflexionar.
Por otro lado, pensamos junto a Ahmed (2015) que las emociones circulan, que son
relacionales y forman parte del convivio teatral (Dubatti, 2003), espacio privilegiado para
compartir afectos. Allí se ponen en juego como prácticas culturales que afectan a los
cuerpos presentes produciendo “(re) acciones o relaciones de ‘acercamiento’ o
‘alejamiento’” (2015, p.30). Consideramos que parte de la potencia del arte es generar,
provocar, evocar o despertar emociones que quizás produzcan corrimientos de lugares
habituales y puedan hacer reflexionar sobre la vida.
¿Qué emociones dialogan con la violencia y de qué manera se ponen en juego en la
memoria?
La obra en su contexto
Lxs integrantes del grupo son jóvenes insertos en una sociedad que cambia. Ya pasaron el
estallido político económico del 2001, atravesaron la desintegración del neoliberalismo y la
caída de su proyecto insostenible, convertibilidad incluida. Sus obras estallaron como lo hizo
la cultura con el regreso de la democracia en los años ochenta y también expresaron la
violencia reprimida y el terror de la dictadura en un momento que se replicaba el proyecto
económico neoliberal en los noventa. Hubo violencia, erotismo y humor en el desarrollo de
una estética propia.
Esta última obra dialoga con el contexto desde un lugar que los encuentra en la madurez
artística y con un camino recorrido. Simultáneamente, la realidad política y cultural en la que
estaban inmersos atraviesa lo que portan esos cuerpos, más allá de la intencionalidad y la
conciencia. La gacetilla de Patito feo empieza con la siguiente cita de Clarice Lispector
"Quién no se ha preguntado alguna vez: ¿soy un monstruo o es esto ser una persona?" y a
continuación el grupo expresa que Patito feo es “una pregunta sobre la existencia humana y
su indescifrable misterio, que trata acerca de la apariencia de las cosas y de su sentido
oculto”. Sentidos que en parte pueden estar velados para los propios creadores.

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El Descueve (foto cedida por el grupo)

Allí aclaran que para esta creación tuvieron el deseo y la necesidad de investigar sobre
temas que escapan a la comprensión racional, que “eluden a una explicación simple y nos
invitan a aceptar nuestra naturaleza ingenua e inocente”. La gacetilla continúa explicando
que la propuesta posee una estructura de escenas que giran alrededor de un tema pero que
no necesariamente guardan relación entre sí, más que por aquello que el público pueda
ligar en su imaginación.
Una nota señala en su momento que “la obra tiene una diagramación laberíntica en la cual
se respira lo maniqueo, pasándose de momentos de paz y hermosura a momentos de
locura y crudeza”, además de referirse al vínculo de tensión entre el varón y la mujer y la
“entidad de la realidad”, en la que pareciera proyectarse lo masculino y lo femenino: “se
vibra una tensión entre hombres mujeres, en la cual éstas representan la multiplicidad de la
energía femenina y los hombres funcionan como extensiones de la energía masculina”
(Adlatina, 2005). Energías que pueden observarse ambiguas en su contexto de producción
y circulación, pero que veinte años después y desde este mundo actual, se pueden leer a
partir de la perspectiva de género como situaciones de reproducción de una masculinidad
hegemónica, heterosexual y patriarcal, que acciona con violencia sobre la mujer. Y quizás
una mujer que pone en acción su erotismo desconociendo que reproduce esa misma lógica
hegemónica que ubica al varón en el lugar privilegiado del disfrute.
Los vínculos humanos presentes están abordados desde una configuración que podría
pensarse de pareja, en tanto que las escenas plantean en su mayoría situaciones de a dos
o coreografías grupales realizadas en dúos de varón y mujer, lo que al público de esta
sociedad, le lleva fácilmente a asociar a una pareja heterosexual.
Eso ya había sucedido en Todos contentos (1998) en la que la prensa interpretó conflictos
de género en el vínculo sexoafectivo leído de las escenas, si bien lo planteaban en tanto
“conductas sociales” al referirse a esa obra con la siguiente afirmación: “…se utiliza un
sentido de paródica ironía para hablar de conductas sociales que consumen, enfrentan y
unen al hombre y la mujer” (Fontana, 1998). Así como en otro comentario, el mismo autor
propone: “Un mensaje abierto parece cubrir la totalidad de la obra: el hombre sustenta el
poder de su especie y la mujer se rebela” (Fontana, 1998).

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La lectura de Fontana nos lleva a pensar que en aquel momento aún la sociedad estaba
lejos de reflexionar desde una perspectiva de género. La relación patriarcal planteada en la
figura del hombre como portador del poder de su especie frente al que la mujer se rebela, lo
deja claro. También en el análisis de Patito feo es necesario señalar que la mirada aún
estaba velada y la sociedad heteronormativa se mantenía sumida en una visión
estereotipada de los géneros. Allí el hombre se ubica en el rol de fuerte, racional, agresivo,
poderoso y con mayor impulso sexual (además de irrefrenable), y la mujer todavía ocupa el
rol de débil, emocional, sumisa y pasiva. Faltaba camino por recorrer (y aún falta), para
llegar a entender ciertas acciones como violencia de género.
Volvamos al grupo y la obra. Siguiendo la gacetilla en la que presentan Patito feo, se puede
leer:
El Descueve trabaja, como en sus otros espectáculos, usando el cuerpo y el movimiento como medio principal para transmitir el nuevo espíritu de esta creación, y se enriquece una vez
más de otros lenguajes como el teatro, la música, los efectos visuales, consolidando y expandiendo su lenguaje propio3

También añaden que el propósito es invitar al espectador a un viaje “mágico”. Allí mismo se
refieren a elementos inspiradores y al título que surge del cuento de Andersen, debido a que
mientras estaba en gestación la obra, el grupo recibe una invitación de la Fundación Hans
Christian Andersen de Dinamarca para la presentación de una propuesta en ese país en
2005, cuando se cumplía el bicentenario del nacimiento del escritor.
En su análisis sobre las estructuras de la violencia, Segato (2003) se refiere al “mundo de
las relaciones de género y su violencia inherente”, que existe en la sociedad patriarcal en la
que vivimos (2003:260). Inmersos como estamos en este contexto, es inevitable que esas
relaciones se reproduzcan inconscientemente en las producciones artísticas así como en
nuestra manera de accionar en el mundo. Veremos que Patito feo no queda afuera.
El contexto televisivo del país estaba atravesado por el humor sexual soez que replicaban
los programas de televisión, donde los chistes sexuales de Olmedo y Porcel eran su
máxima expresión y muchas situaciones de comicidad se apoyaban en actos denigrantes
donde la mujer era tratada como objeto. En términos de género, el hombre reafirmaba de
esa manera su hombría, porque en la sociedad patriarcal “el mandato expresa el precepto
social de que ese hombre debe ser capaz de demostrar su virilidad, en cuanto compuesto
indiscernible de masculinidad y subjetividad, mediante la exacción de la dádiva de lo
femenino” (Segato, 2003: p.40), acto que realiza frente a otros hombres que son cómplices
de su relato.
Reiteramos que este contexto patriarcal no estaba en el horizonte de análisis de ese
momento, por lo que consideramos que era muy difícil crear desde una perspectiva de
género que observara la denigración y maltrato que suceden al ubicar a la mujer como un
objeto a disposición del hombre y que como tal, habilita su uso y abuso. Tal como indica
Segato, “cuando se trata de formular un modelo capaz de dar cuenta de los procesos
violentos, el sujeto, la posición de ego o centro del sistema en equilibrio inestable es, si
hablamos en términos de género, masculina y heterosexual” (2003: 257). Se trata,
entonces, de colonizar el cuerpo de la mujer, dominarla y convertirla en territorio propio.

3

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Si seguimos con la observación del contexto de creación y circulación de la obra, podemos
ver que durante mediados de los años noventa y principios del nuevo siglo se conocen los
crímenes de Ciudad Juárez y comienza a circular, junto con su denuncia, un pensamiento
crítico en torno a la violencia hacia la mujer. En el1994, se aprueba la Convención Belém
Do Pará en la cual se define la violencia contra las mujeres como “cualquier acción o
conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o
psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”. Por otro lado, el libro
de ensayos de Rita Segato que citamos, Las estructuras elementales de la violencia, se
publica en el 2003, el mismo año de apertura previa al estreno de Patito feo. Es decir que
hay algo que está empezando a circular en relación a la perspectiva de género, aunque
todavía no sea visible, no circule en los medios como hoy en día, ni sea contemplada ni
expresada en las producciones artísticas del período.
Patito divido por tres
Para esta creación nuevamente se convocan a dos actores Juan Minujín y Daniel Cúparo,
que también habían participado de Hermosura. Como señalamos antes, al incluir más
figuras masculinas y proponer escenas de dúos, se orienta la mirada hacia la relación de
pareja. Y en consonancia con la atmósfera de la obra precedente, predomina cierto
erotismo relacionado al vínculo.
La obra inicia con la imagen de con el sonido y la luz de una aspiradora, como una alusión a
un ámbito doméstico y femenino, si lo pensamos desde los estereotipos de género y
propone, como también indicaba Casella, un espacio interior. Luego se ve una mujer (Ana
Frenkel) saltando a la soga. Parece una imagen aislada. Ella salta cada vez más fuerte
mientras se oyen gritos femeninos. Esta escena concluye con el detenimiento de la acción,
pero con el rostro de Ana con la boca abierta como si ella estuviera gritando. De esta
manera, en medio de lo que podríamos llamar un grito sordo, se da inicio a una obra que
reflexiona sobre un espacio de “hogar” o de “familia” en el sentido de los vínculos afectivos
más cercanos, como la pareja.
En una entrevista respecto a Patito Feo (Melgar, 2005), la periodista les preguntaba si en
sus obras predominaba lo erótico. Para Casella “trabajar con la sexualidad es como una
jeringa que va directo a la recepción sensorial”, pero está dentro de un marco teatral. “Que
un chico se garche un sillón es un trampolín que dispara hacia otra cosa”, añadía en alusión
a una escena de la obra, y continuaba: “si nuestro público buscara carnalidad, se quedaría
con hambre. El que ve Patito feo, si se deja conducir y se relaja, se come un viaje. Pero
relajarse y dejarse llevar es un laburo para el espectador” (Melgar, 2005). Por su parte,
Bonard contestaba a la pregunta:
Como nos conectamos emocionalmente, siempre aparece lo sexual como signo vital:
estados animales, salvajes, primarios, de la naturaleza del hombre. Está bueno que nosotros
aportemos nuestra propia visión de la sexualidad porque, en general, lo sexual está dentro
de patrones, de formas, de comercio, de la tapa de la revista con la cola-less. (Melgar, 2005)

Esta alusión a “lo sexual” puede referirse a lo que circula en los medios en ese momento de
vedetización de la política, una época en la que el humor televisivo tenía la sexualidad en
primer término. También reconoce esos “patrones”, como normas en las que circula la idea
de sexualidad y que tienen que ver con el comercio, que podemos interpretar como la venta
del cuerpo de la mujer en tanto objeto sexual que se ofrece en cola-less.

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En esa misma entrevista Frenkel expresaba que el grupo planteaba con la obra “un viaje
poético con preguntas existenciales”, y señalaba la muerte como un tema presente en la
obra. “El Descueve humoriza sobre las cosas trascendentes. Usar humor es una manera de
ser profundo. El día a día es existencial. Preguntarte de qué vas a vivir mañana es
existencial.” (Melgar, 2005).
Sin embargo, no quedaba tan claro de qué manera estaba planteado el tema de la muerte
en la propuesta. Si se trataba de una atmósfera general o afectiva, o si tenía que ver con las
escenas que sucedían. Como nota al margen, observamos que al igual que en Hermosura,
esta obra enlaza situaciones cuyos conflictos son planteados a través de un diálogo verbal
entre los intérpretes masculinos, que son justamente los actores invitados.
Las escenas
Quisiera señalar en principio tres escenas que resultan significativas para pensar en la
violencia en términos de género. Las nombraré como la tribu, el abuso y la doma.
La escena de la tribu es el cuadro siguiente al momento inicial donde veíamos a Ana
saltando a la soga. Esta escena presenta un espacio vacío iluminado en tonos azules y
violáceos, con una música onírica. Allí están apoyados contra una pared tres hombres y en
la pared opuesta se encuentran tres mujeres. La primera asimetría que se observa es que
las mujeres están descalzas y los hombres tienen zapatos, su pisada es más dura.
El grupo se encuentra en el centro a bailar en ronda y en parejas, en una danza con aires
folclóricos. En este instante es posible pensar en un baile de pueblo o un salón de fiesta en
el que se reúnen las personas a bailar. Hay acciones afectivas de seducción entre las
parejas expresadas a través de juegos de distancias, gestos y miradas. Se produce una
pausa para introducir un cambio musical y lumínico, e inmediatamente después se modifica
la energía de los hombres que empiezan a zapatear (pisar fuerte) acercándose a las
mujeres que parecen asombradas. Los hombres del grupo las revolean hasta tirarlas al
suelo donde quedan quietas (¿muertas?). Entonces ellos se juntan a cantar en un unísono
para posteriormente tomar cada uno a una mujer del brazo y arrastrarla fuera de escena
como las imágenes de trogloditas, esos hombres de las cavernas que arrastraban del pelo a
las mujeres.
Esta escena muestra claramente una desigualdad entre géneros y un accionar violento
respecto del cuerpo de las mujeres por parte de unos hombres que se reúnen como
manada a cantar cómplices, luego de haberse deshecho de la parte femenina del grupo. El
accionar de dominación masculina se asemeja a un festejo que refuerza su masculinidad,
compartida porque la masculinidad se refuerza grupos de pares. “Los varones están bajo el
persistente escrutinio de otros varones: se muestran y representan como varones frente a
otros varones y es allí donde se avalan y reproducen muchas de las prácticas más nocivas
para ellos y para quienes se relacionan con ellos” (2019). Además, el encuentro simbólico
luego de “aniquilar” a las mujeres, tiene efecto de dedicatoria a otro miembro masculino del
grupo. Como señala Segato en relación al abuso del cuerpo de la mujer por parte del
hombre en su investigación respecto de las violaciones:
Aunque la pandilla no esté físicamente presente durante la violación, forma parte del
horizonte mental del violador joven. Y el acto de agresión encuentra su sentido más pleno en
estos interlocutores en la sombra (….) Se trata más de la exhibición de la sexualidad como
capacidad viril y violenta que de la búsqueda de placer sexual. (Segato, 2003: 33)

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Aunque no presenciamos la representación de un acto de violación individual, la violencia
contra la mujer y la celebración por parte de los hombres, se apoya en un trasfondo
patriarcal sostenido en la desigualdad de género y en la premisa de un sistema en el que “el
cuerpo genérico de la mujer se reduce para adherirse definitivamente a la función de objeto
destinado al consumo en la construcción de la masculinidad” (Segato, 2003:256).

Patito feo (foto cedida por el grupo, autor desconocido)

Eso mismo se puede observar en la escena que denomino el abuso. Ahí vemos a una mujer
(Mayra Bonard) acostada en un sillón. Ella parece dormida y hay un hombre (Juan Minujín)
apoyado en el respaldo que la mira y la toca levemente, mientras se restriega por el sillón
como si buscara una satisfacción sexual que no pudiera contener. En un momento, Bonard
se despierta y sin verlo aún, comienza a relatar un sueño. Detrás de ella está Minujin que se
abre la bragueta del pantalón y parece masturbarse. Cuando ella lo ve, corre (¿huye?), él va
detrás y se apoya encima de ella contra una pared. Ahí se oye que Bonard dice “no, por
favor”.
Esta escena por un lado refuerza el mito del deseo sexual masculino irrefrenable, que
además se usa como justificativo en los abusos y violaciones, culpando a las víctimas por
haber provocado al varón. Por otro lado, es una escena que representa una situación de
abuso sexual, tipificado en la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra las Mujeres4. Si bien esta ley es del 2009, (posterior al estreno)
nos sirve para analizar la escena desde la perspectiva de género y entender como violencia
de género algunas acciones que propone la obra.
Recordemos que el contexto de producción y circulación de la propuesta es anterior a la
legislación en temas de género así como a los movimientos de lucha contra la violencia de
género como Ni una menos (conformado en el año 2015), que se define como lema y
movimiento social5. También es previo a la conformación de la Campaña Nacional por el
4
5

https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/ley_26485_violencia_familiar.pdf
https://niunamenos.org.ar/quienes-somos/

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Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que tiene su origen en los Encuentros
Nacionales de Mujeres, realizados en los años 2003 y 2004, pero que fue lanzada el 28 de
mayo de 2005 (Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres). Una de las
primeras acciones públicas de la campaña, en 2005, consistió en la reunión de 100.000
firmas entre la ciudadanía argentina que fueron entregadas el 25 de noviembre (Día
Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer) a los diputados nacionales de
aquel período6.
Introducimos estas referencias para decir que el análisis que planteamos en el artículo
desde la perspectiva de género no incluye las intenciones de los y las artistas del grupo,
quienes en varias declaraciones expresaron otros intereses temáticos en la creación de la
obra.
La tercera escena que queremos mencionar es la que nombramos como la doma. Allí, en
penumbras, se ve apenas la silueta de un hombre de pie (Carlos Casella) sobre el cuerpo
de una mujer que está ubicado con las piernas a la altura del tronco y la mueve desde allí
sin tocarla con las manos. La imagen emula una doma. Mientras la mujer se balancea y
corcovea como un caballo, el hombre aprieta las piernas y la dirige por el escenario hasta
desaparecer.
Respecto a la obra, un periodista se refería con cierto asombro o incertidumbre:
Un patito confundido. Sin embargo, sucede algo bastante extraño: el espectáculo como tal no
cierra. Puede ocurrir (como le pasó a este cronista) que uno salga del teatro preguntándose
qué quisieron decir. Y si anteriormente la pregunta carecía de significado porque las obras
estaban apuntaladas por la adrenalina en estado puro, acá dan un cambio de timón hacia
tierras más oscuras. Claro que esa oscuridad, de la que hablaron en entrevistas previas o en
el mismo espectáculo, da la sensación de que debería tener un grado de reflexión más
profundo que transforme a ese intento en un hecho más contundente escénicamente. (Cruz,
2004)

Quizás la confusión se debe a que el cuerpo procesa en su memoria física afectiva en otra
temporalidad, adelantándose muchas veces a aquello que luego la razón reflexiona y
procesa. Las situaciones de exposición de las mujeres como objetos estaba en el horizonte
incluso de las intérpretes que lo indicaban al referirse a las tapas de la revista y el comercio
del cuerpo femenino, como una manera de pensar la sexualidad desde la perspectiva de la
satisfacción masculina. Esas desigualdades generan violencia y la misma va calando
invisible debajo de la piel. El sometimiento o el abuso no eran visibles porque no había
lentes para mirarlos. Pero el cuerpo creativo tiene una capacidad sensible y simbólica que
puede absorber lo que circula afectivamente para darle una forma, aunque todavía no se
pueda nombrar.

6

https://es.wikipedia.org/wiki/Campa%C3%B1a_Nacional_por_el_Derecho_al_Aborto_Legal,_Seguro_y_Gratui
to

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Patito feo (foto cedida por el grupo, autor desconocido)

Aventurar una síntesis
La violencia en las acciones y coreografías del grupo es un dispositivo creativo que forma
parte de su poética, así como el erotismo y el humor, en dosis diversas de acuerdo a las
obras.
Sabemos que el contexto se filtra en las creaciones y sostenemos que todo proceso
creativo es a la vez un proceso de subjetivación en el que se transitan, atraviesan,
transforman y procesan distintas situaciones, vivencias, sentires, que entrecruzan lo
personal y privado con lo social y público, lo que le otorga también su fuerza política.
La atmósfera afectiva que circula en la escena puede generar tensión, tal como es tensa la
realidad exterior. Y si bien la violencia de género no se encuentra en ese período en las
agendas políticas, ya estaba circulando un clima de época cuyo horizonte fueron las
organizaciones y legislación nacional e internacional respecto a la violencia de género.
El arte y la danza nos permiten reflexionar sobre la memoria de los cuerpos y su vínculo
afectivo con un contexto que es escenificado y compartido en el convivio teatral. La mirada
crítica impulsa a tomar conciencia del poder que también puede tener el arte para movilizar
a otras personas a reflexiones y transformaciones en sus vidas.

Bibliografía
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de
2005
https://www.adlatina.com/publicidad/un-juego-entre-realismo-yficci%C3%B3n
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En Diario La Cuarta, 12 de abril de 2002.
Chiodi, Agostina, coord., Chiodi, Agostina, Fabbri, Luciano y Sánchez, Ariel, contenidos
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con adolescentes y jóvenes, CABA: Instituto de Masculinidades y Cambio Social.

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Denoy, Marina (1999) “Persona: Carlos Casella“, en diario La Nación, Buenos Aires, 21 de
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diario Clarín, Buenos Aires, 12 de febrero de 1999.
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entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos. Bernal: Universidad
Nacional de Quilmes,
Segura Rattagan, Dulcinea (2018) “Erotismo y violencia en las primeras obras de ‘El
Descueve‘: Criatura y La fortuna“, en Anuario de investigaciones Publicación Anual Nº 9, ISSN: 1853-8452, AICA, Buenos Aires, Centro Cultural de la Cooperación
Floreal Gorini
_____________________ (2022) "La violencia como dispositivo escénico en las obras de El
Descueve“, en las Actas de las VI Jornadas de Investigación del Instituto de Artes
del Espectáculo (IAE-UBA) ISBN/ISSN: 978-987-8927-25-1.
_____________________ (2024) “El Descueve como memoria afectiva de la post
dictadura“, presentado en el XV Seminario Internacional Políticas de la Memoria.
Reflexiones, archivos y testimonios. A 40 años del Nunca Más, en el Centro Cultural
de la Memoria Haroldo Conti, 16, 18 y 19 de octubre de 2024
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La crisis causó dos nuevas muertes. ¿Cómo pensar la idea de muerte en
Argentina a partir de la masacre de Avellaneda?

Juana Stratta
Departamento de Estudios Políticos

RESUMEN
Este ensayo reflexiona sobre la idea de muerte política en Argentina a partir de la masacre de
Avellaneda (26 de junio de 2002), en la que fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán
por fuerzas del Estado durante la presidencia de Eduardo Duhalde. Tomando como punto de partida
la genealogía que traza Horacio González en La idea de muerte en la Argentina (2002), el trabajo
propone que la masacre prolonga y, a la vez, desborda esa tradición: no se trata solo de dos jóvenes
piqueteros asesinados en democracia, sino de una escena que redefine las relaciones entre Estado,
sociedad y militancia. El análisis recorre tres ejes: la muerte como huella histórica y dispositivo de
subversión; el contexto de la crisis 2001-2002 y el carácter de crimen de Estado de la represión; y el
gesto de Darío Santillán —volviendo sobre sus pasos para asistir a su compañero herido— como
pedagogía política de la generosidad. Se argumenta que esa ética militante no pertenece solo a
quienes vivieron el 2001, sino que se transmite como herencia a las generaciones posteriores,
convirtiendo la memoria en praxis y el duelo en horizonte de futuro.
PALABRAS CLAVE
muerte; memoria; militancia; masacre de puente Pueyrredón

Introducción
La crisis causó dos nuevas muertes. Esa fue la fórmula mediática con la que el diario Clarín
intentó nombrar, el 27 de junio de 2002, el asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán
en el Puente Pueyrredón. Una frase breve, aséptica, que atribuía la responsabilidad de la
violencia a un fenómeno abstracto —"la crisis"— y no al Estado que había planificado y
ejecutado la represión. Sin embargo, esa misma frase condensa una de las operaciones más
problemáticas de la historia argentina reciente: borrar a los responsables políticos y
materiales, y despojar de su densidad histórica a dos muertes que marcaron una época.
En este ensayo, nos proponemos volver sobre esa escena para preguntarnos cómo pensar,
desde la masacre de Avellaneda, la idea de muerte en la Argentina. El punto de partida es el
texto de Horacio González (2002), La idea de muerte en la Argentina, donde el autor ensaya
una genealogía de las muertes argentinas: desde los caudillos fusilados hasta Rodolfo Walsh,
pasando por el suicidio de Lugones. Allí, González muestra que cada muerte política abre un
tiempo histórico y se convierte en huella de memoria, de disputa y de sentido.
La hipótesis que guía la escritura es que la masacre de Avellaneda prolonga esa genealogía:
no se trata solo de dos jóvenes piqueteros asesinados, sino de una nueva escena de la
muerte política en democracia, que redefine las relaciones entre Estado, sociedad y
militancia. Como señala González (2022) en Fusilamientos, toda ejecución contiene un "paso
trágico" que no puede reducirse a sus causas inmediatas, sino que condensa un momento
histórico singular. El acto de Darío Santillán, arrodillado junto al cuerpo de Maximiliano
Kosteki, con una mano extendida hacia su compañero y la otra hacia la policía, configura un

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gesto de pedagogía política que nos impele a reflexionar sobre la conexión esencial entre
muerte, memoria y construcción del futuro.
Esta escritura está atravesada por una distancia generacional: en 2002 no estuve en el puente
ni en la estación Avellaneda; esa escena llegó a mí a través de relatos, imágenes y
conmemoraciones. Sin embargo, las figuras de Darío y Maxi han operado como huellas en la
praxis política: la generosidad de un gesto que renuncia al cálculo y que enseña que no da lo
mismo cualquier acción es una brújula ética y política (Pennisi, 2022). Esa distancia biográfica
no habilita una apropiación de la experiencia, sino una forma de prolongar su sentido en el
presente.
La muerte como huella histórica en Argentina
La historia argentina está tejida con los hilos rojos de sus muertos. González (2002) propone
mirar esas muertes como signos que no se cierran en sí mismos, sino que se vuelven huellas
históricas: no son finales, sino comienzos de otra cosa. En una conferencia en São Paulo,
desplegó sobre la mesa una pila de libros como guardianes de una memoria trágica: Facundo,
Vida del Chacho, Operación Masacre, El payador y la Carta a mis amigos. Cada uno, a su
modo, medita sobre la muerte política.
En el Facundo, la fragilidad fingida del "pobre librejo" se vuelve mito fundacional. En la Vida
del Chacho, la degollación de Peñaloza inaugura la voz acusatoria, el primer "yo acuso" de
la literatura nacional. En Operación Masacre, Walsh convierte la melancolía del bohemio en
la obstinación del investigador que denuncia al Estado por fusilar incluso antes de que la ley
lo habilite. En El payador, Lugones imagina un linaje de muertos que pesan como herencia
sombría; y es González quien recuerda cómo Massera retomó esa doctrina de manera
siniestra en el juicio a las Juntas, al proclamar que "todos los muertos son de todos": fórmula
cínica en la que el victimario pretende apropiarse de las víctimas, borrando las diferencias
entre asesinos y asesinados. Finalmente, en la Carta a mis amigos, Walsh escribe tras la
muerte de su hija Vicki y la describe como una "lúcida muerte": una elección consciente que
convierte el sacrificio en continuidad política.
Lo que González muestra es que la muerte política no solo se sufre: también se escribe. Korn
(2022) plantea que lo decisivo no es tanto por qué se mata, sino cómo se transmite ese
desgarro en el pasaje entre la vida y la muerte. De allí surge la proliferación de relatos,
poemas y crónicas que se aferran al instante de la pérdida para mantenerlo vivo.
En Fusilamientos, González (2022) desplaza la reflexión del archivo literario al ritual de la
ejecución. El fusilamiento aparece como una escena política de alta teatralidad: órdenes, un
pelotón, una voz de mando. Pero esa teatralidad fue degradándose en la historia argentina:
del fusilamiento protocolizado se pasó a los fusilamientos clandestinos, y de allí al terrorismo
de Estado. Lo que antes era ritual visible se vuelve asesinato invisible. En la democracia, la
violencia retorna en forma de muertes sin liturgia, desnudas, como las del Puente Pueyrredón.
Gayol y Kessler (2018) aportan otra dimensión fundamental: no todas las muertes tienen la
misma resonancia histórica. Algunas irrumpen en el espacio público como acontecimientos
disruptivos que reorganizan la política, que "inauguran un tiempo histórico particular" y
fracturan la linealidad del calendario. En esos casos, los cadáveres se convierten en actores
sociales: cuerpos que, incluso abatidos, siguen produciendo efectos políticos porque son
resignificados, apropiados y defendidos por familiares, movimientos y comunidades.
Reivindicar a los muertos es tan político como matarlos o encubrirlos. Esa tesis ilumina con
fuerza lo ocurrido en Avellaneda: dos muertes que, lejos de ser absorbidas por el anonimato
de la crisis, se convirtieron en emblema, en consigna, en pedagogía colectiva.

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La crisis 2001-2002 y la Masacre de Avellaneda
El 2001 argentino fue mucho más que un colapso económico: fue la disolución del orden
político y social que había sostenido al país durante la década neoliberal. El desempleo
trepaba a cifras inéditas, la pobreza alcanzaba a más de la mitad de la población, los bancos
habían congelado depósitos y el Estado se encontraba incapacitado de ofrecer respuestas.
Como recuerda González (2008), la Alianza representó el "experimento de pureza
institucional" que pretendía devolver confianza a la política pero terminó arrastrada por la
impotencia y el desquicio social. El grito de "que se vayan todos" en diciembre de 2001 no
fue solo una consigna: fue la constatación de que ninguna forma de representación política
resultaba legítima.
En ese contexto emergió la figura del piquetero. Los movimientos de desocupados venían
gestándose desde mediados de los noventa en Cutral-Có, Mosconi y Tartagal, y hacia 2001
ya habían tejido un entramado nacional. Svampa (2003) describió a los piqueteros como un
actor social nuevo, nacido de la desocupación masiva, que condensaba en el corte de ruta
dos cosas a la vez: la desesperación frente al hambre y la voluntad de organizarse
colectivamente.
Fue precisamente contra ese sujeto emergente que el Estado decidió actuar. Eduardo
Duhalde, que había asumido la presidencia en enero de 2002 tras la renuncia de De la Rúa,
gobernaba con una legitimidad precaria. Como señalan Scolnik y Sztulwark (2022) y Bregman
(2022), la masacre de Avellaneda debe entenderse como un crimen de Estado planificado:
no fue un exceso policial, sino una decisión política articulada con sectores económicos y
eclesiásticos que reclamaban disciplina social, un operativo en el que confluyeron fuerzas
federales y provinciales bajo la responsabilidad política directa del gobierno nacional.
El 26 de junio de 2002 se desplegó un operativo represivo sin precedentes en democracia.
La policía bonaerense y las fuerzas federales actuaron de manera coordinada, con
inteligencia previa, con el objetivo explícito de impedir que los piqueteros llegaran a Plaza de
Mayo. El MTD Aníbal Verón (2003) narró en detalle la emboscada: Maximiliano Kosteki cayó
herido en el hall de la estación Avellaneda, y Darío Santillán, que había logrado ponerse a
resguardo, volvió sobre sus pasos para asistirlo. Allí fue alcanzado por la policía, que le
disparó a quemarropa. La represión dejó más de un centenar de heridos. Pero el golpe más
fuerte fue simbólico: la certeza de que la democracia argentina era capaz de matar a jóvenes
desocupados que luchaban por trabajo y dignidad.
La disputa por el sentido comenzó de inmediato. Al día siguiente, la tapa de Clarín tituló: "La
crisis causó dos nuevas muertes". La fórmula buscaba reducir el acontecimiento a un
accidente, neutralizar el carácter político de los asesinatos (Gayol y Kessler, 2018). La
memoria popular, en cambio, impuso otra denominación: "la masacre de Avellaneda". Allí
donde los medios intentaban borrar, los movimientos escribieron nombres propios: Darío y
Maxi. Esa tensión entre anonimato y nominación revela cómo la muerte política se disputa en
el terreno de la narración.
No todos los medios jugaron el mismo papel. Las cámaras de Crónica TV registraron las
imágenes de la represión y las difundieron en tiempo real: los cuerpos en el piso, la policía
disparando, el hall de la estación convertido en trampa mortal. Como había ocurrido con
Walsh en Operación Masacre, la verdad irrumpía contra el intento oficial de encubrimiento.
En esa disputa, la investigación colectiva Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Dignidad
piquetera funciona como una verdadera "Operación Masacre del siglo XXI" (Solana, 2012):
un relato coral que desmonta la versión oficial, expone la responsabilidad estatal y rescata
los nombres propios de la abstracción mediática.

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El impacto político fue inmediato: Duhalde, acorralado por la indignación social, anunció
pocos días después el adelantamiento de las elecciones presidenciales. La represión,
concebida como un gesto de autoridad, se transformó en el principio del fin de su mandato.
La masacre de Avellaneda no solo dejó dos muertos: alteró el rumbo institucional del país.
El puente y la estación como escenario de memoria y resistencia
El 26 de junio de 2002, el Puente Pueyrredón y la estación Avellaneda quedaron inscritos en
la cartografía argentina como territorios del crimen. Con el paso de los años, esos mismos
sitios dejaron de ser meros escenarios de muerte para convertirse en espacios de memoria y
resistencia.
El puente, espacio de tránsito y frontera, adquirió un valor alegórico. No fue casual que la
represión se produjera allí: en ese umbral que une la provincia con la capital, se jugaba el
derecho de los pobres a ocupar la ciudad. El MTD Aníbal Verón (2003) lo narró como una
emboscada planificada, un cerco tendido sobre los cuerpos de los desocupados. Ese relato
resignificó al puente como lugar de retorno militante: volver a cruzarlo es rehacer el trayecto
de la masacre, pero también desafiar el límite que el Estado quiso imponer a la protesta social.
Cada 26 de junio, organizaciones sociales, sindicales y políticas marchan hacia el puente
para recordar a Darío y Maxi. Caminarlo se convirtió en acto pedagógico: rehacer el trayecto
es inscribir la memoria en el cuerpo, volver a poner los pies donde ellos cayeron. Como señala
Svampa (2012), Avellaneda produjo una nueva mística militante: el puente dejó de ser solo
un espacio urbano para convertirse en símbolo generacional.
La estación comparte esa carga simbólica. En 2013, tras años de lucha, el nombre oficial
cambió: dejó de ser "Avellaneda" para convertirse en "Estación Darío Santillán y Maximiliano
Kosteki". El Estado, que en 2002 había intentado borrar sus nombres bajo la fórmula abstracta
de la crisis, se vio obligado a inscribirlos en la señalética ferroviaria. Mazzeo (2012) habló de
Avellaneda como un "umbral ético": un punto de no retorno que marcó a toda una generación
militante y que quedó inscripto en el territorio.
El puente y la estación son, desde entonces, pedagogías espaciales. Enseñan que la
memoria no es únicamente discurso o fecha, sino práctica territorial. El Frente Popular Darío
Santillán (2022) lo expresó con claridad: la mano extendida de Darío "se multiplica en cada
lucha" y convierte ese lugar en símbolo de continuidad.
La generosidad y el futuro: reflexiones sobre la praxis
En el corazón de la masacre de Avellaneda, en medio de gases, corridas y disparos, se alza
una escena que ha quedado grabada como núcleo ético de nuestra historia reciente: el
momento en que Darío Santillán, pudiendo huir, vuelve sobre sus pasos para asistir a
Maximiliano Kosteki, herido de muerte en el hall de la estación. Ese gesto concentra una
pedagogía política que excede el hecho puntual: no se trata solo de la solidaridad de un
compañero, sino de la irrupción de una ética de la generosidad radical.
Para González (2008), lo ocurrido en Avellaneda fue también una escena con resonancias
casi evangélicas: un mártir que retrocede para salvar al otro y, en esa fusión, produce una
ofrenda capaz de conmover más allá de su tiempo. En medio de una democracia corroída,
esos jóvenes —que hacían ladrillos, enseñaban a hornear pan y levantaban una biblioteca
precaria en el barrio— encarnaron un recomienzo de lo social.
Mazzeo (2012) habló de la "pasión insurgente": el gesto de Darío no puede pensarse como
sacrificio pasivo, sino como afirmación vital, como práctica socialista en su sentido más
concreto —sostener al otro como opción ético-práctica. Pacheco (2012, 2017) subrayó que

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después de Avellaneda ya no era posible ver al movimiento piquetero como un conjunto de
demandantes de planes sociales: emergía allí una comunidad de dignidad donde la
legitimidad se medía por el compromiso con los demás. Darío se convirtió en el símbolo de
toda una generación, la del 2001, que aprendió a militar en el derrumbe.
Esa dimensión ética se proyectó como pedagogía militante. Korol (2022) habló de la "memoria
rebelde" como una enseñanza que se transmite en el cuerpo: es la mano extendida de Darío
lo que enseña que la política puede vivirse desde la ternura y el cuidado mutuo. Pennisi (2022)
resaltó que lo que Darío y Maxi legan son vitalidades políticas, tramas solidarias a cielo
abierto, cuerpo a cuerpo, que no se agotan en la conmemoración. La Coordinadora Aníbal
Verón (2012) narró la continuidad de una praxis militante que, desde diciembre de 2001 hasta
Avellaneda, enfrentó al Estado con los cuerpos.
Sztulwark (2022) condensó el nudo político de la masacre: el 26 de junio representó un
choque frontal entre dos verdades colectivas —la del Estado, que defendía el orden
neoliberal, y la de los movimientos, que ensayaban formas de vida alternativas. Scolnik y
Sztulwark (2022) mostraron que la masacre, lejos de clausurar el ciclo de luchas, abrió un
umbral: el reconocimiento de que la democracia argentina podía matar, pero también la
certeza de que esa muerte se transformaría en símbolo de resistencia.
Zito Lema (2010, 2012) leyó en Avellaneda un vía crucis argentino: una cacería planificada
que obligó a la sociedad a levantar las clausuras de su espíritu. En la muerte de Darío y Maxi
se hizo visible la persistencia del crimen de la pobreza, pero también el nacimiento de un
humanismo insurgente. La democracia argentina quedó desnuda: capaz de matar para
sostener el orden, pero incapaz de borrar la memoria de sus muertos.
La literatura y la música también recogieron esa herencia. Leónidas Lamborghini (s/f), en su
poema De Santillán, transformó el nombre propio en palabra que resiste. Jorge Fandermole
(2019), en Junio, convirtió la masacre en melodía de duelo. Frente a la frase periodística que
hablaba de dos nuevas muertes causadas por la crisis, la poesía y la canción devolvieron
singularidad y dignidad.
Yo nací en 2001, en medio del derrumbe. No conocí la represión en vivo ni el hambre de esas
jornadas, pero crecí bajo el signo de la mano extendida de Darío. Para quienes nacimos
después, la militancia se aprende no como carrera por acumular poder, sino como pedagogía
de sostener al otro cuando todo se cae. La praxis de la generosidad no es un ideal abstracto,
sino un ejercicio cotidiano de resistencia frente a la indiferencia. Como sugiere González
(2008), Darío y Maxi fueron estampas de un recomienzo social: ese recomienzo nos entrega
la promesa de que aún es posible inventar comunidad.
La idea de muerte en Argentina con la Masacre de Avellaneda
En La idea de muerte en la Argentina, González (2002) dejaba abierto un dilema: ¿qué hacer
con la voz indescifrable de los muertos?, ¿cómo sostener esa presencia sin reducirla a mito
ni dejarla hundirse en el olvido? Esa pregunta adquiere otra densidad a partir del 26 de junio
de 2002. Allí la muerte política no se produjo en los márgenes de la dictadura ni en la liturgia
del fusilamiento militar, sino en plena democracia, a la vista de todos. La Masacre de
Avellaneda es, entonces, una interrupción: la irrupción de una muerte que expone el cinismo
democrático y abre, paradójicamente, un espacio para la subversión.
A diferencia de las muertes históricas que González asocia a la genealogía nacional, las de
Darío y Maxi se impusieron en el presente, visibles, incontestables: televisadas, fotografiadas,
narradas en tiempo real. El intento de disolverlas en la abstracción de "la crisis" fracasó. Lo
que emerge después de Avellaneda es la certeza de que la democracia no clausura la muerte

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política, sino que la reactualiza. Pero en la escena de la estación no hubo ritual militar ni
clandestinidad represiva: hubo una muerte desnuda, sin ceremonia, ejecutada en un hall
ferroviario bajo la mirada de miles. Esa desnudez, como advirtió González (2022), es el signo
de la degradación del poder soberano. Y es precisamente esa exposición lo que vuelve la
muerte subversiva: muestra lo que el Estado quería ocultar y lo convierte en símbolo
contrahegemónico.
Darío y Maxi fundan una temporalidad distinta: no la de la clausura, sino la de la interrupción.
Sus muertes no se dejaron reducir a accidentes de la crisis: se convirtieron en marcas de
época, en voces que hablan desde la ausencia. Lo que quedó de Avellaneda no fue el
silencio, sino una proliferación de memorias, consignas, rituales, murales, canciones. Como
recuerdan Korol (2022) y Pennisi (2022), la memoria rebelde que nace de Avellaneda no es
mero duelo, sino pedagogía de la acción: la muerte se vuelve enseñanza, gesto que se
multiplica en luchas posteriores.
Avellaneda no repite la genealogía del siglo XIX ni de los setenta, sino que la desborda. No
se limita a inscribir dos nombres en la serie de mártires nacionales: convierte esos nombres
en prácticas vivas, en mística generacional, en pedagogía militante. Por eso hablar de la "idea
de muerte" con el 2002 es hablar de un espacio de subversión: un espacio donde los muertos
no se callan, donde la democracia se desnuda en su violencia, y donde la memoria se
convierte en invitación a inventar comunidad más allá del cinismo político.
Conclusiones
La masacre de Avellaneda no fue solo un hecho policial ni un exceso de represión: fue una
marca de época que obligó a repensar la democracia argentina. En diálogo con la genealogía
de muertes políticas que reconstruyó Horacio González, esas dos muertes en 2002 revelan
que la violencia estatal no quedó clausurada con la dictadura, sino que reaparece en la
democracia bajo formas desnudas y sin ceremonia. Lo que debía ser olvido se transformó en
pedagogía: el gesto de Darío, sosteniendo a Maxi, se volvió emblema de una ética militante
fundada en la generosidad.
Esa ética se transmite como herencia. La generación que nació en medio de la crisis aprendió
a militar bajo el signo de esa pedagogía: entender que no da lo mismo cualquier gesto, que
la política no se mide solo en acumulación de poder, sino en la capacidad de sostener al otro
cuando todo se derrumba. Esa transmisión se actualiza en luchas concretas, en prácticas
colectivas, en la creación de vínculos solidarios que resisten al cinismo neoliberal.
Al mismo tiempo, la masacre mostró el límite de la gobernabilidad poscrisis: el Estado,
incapaz de integrar a los nuevos actores sociales, respondió con violencia. Pero ese intento
de disciplinamiento se volvió contra el propio sistema. Avellaneda no clausura, sino que abre:
abre la posibilidad de pensar la política desde la ternura, desde la entrega, desde una mística
que no pertenece al pasado sino al presente.
En este sentido, la idea de muerte en la Argentina con la Masacre de Avellaneda no puede
pensarse solo como tragedia. Es también subversión, potencia de interrupción, invitación a
inventar comunidad. La democracia se mostró en su faz mortífera, pero la memoria popular
devolvió a esas muertes su capacidad de interpelar. La tarea de nuestra generación es,
entonces, recoger esa herencia y volverla práctica: transformar la memoria en praxis y el
duelo en horizonte de futuro.

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¿Inteligencia artificial? Debates pioneros desde el Sur1

Celeste Viedma
Programa “Jacques Martin” de estudios sobre historia, ideología y discurso

RESUMEN
El trabajo se propone ofrecer una aproximación a los recorridos intelectuales de las figuras que
conformaron el “Círculo Filosófico” o “Círculo de Buenos Aires” en la década de 1950 y rastrear las
transformaciones subsecuentes de los debates a propósito de la inteligencia artificial que emergieron
en él. En primer lugar, se presenta una somera revisión bibliográfica sobre el funcionamiento del
Círculo. Luego, se comparan los trabajos de Mario Bunge a propósito del pensamiento de las
máquinas con aquellos de Manuel Sadosky y se busca establecer qué cambios se pueden observar
entre uno y otro. Los resultados permiten afirmar: 1) que la posición de Sadosky coincide muy
tempranamente con la de Bunge, y 2) que hacia los años setenta el matemático incorpora una
explicación de las razones históricas del desarrollo computacional y una crítica a la desigualdad entre
los centros desarrollados y las periferias. Finalmente, se proponen posibles horizontes para continuar
el trabajo.
PALABRAS CLAVE
América Latina, dependencia tecnológica, inteligencia artificial

Introducción
La figura de Manuel Sadosky suele destacarse como pionera en los desarrollos
computacionales argentinos. Su papel como director del Instituto del Cálculo de la Facultad
de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y su carácter de
principal impulsor de la compra de la primera computadora en el país, apodada
“Clementina”, sin dudas le permiten tan destacado lugar en la historia. En este trabajo, aún
en proceso de elaboración, nos preguntamos por su participación en el “Círculo Filosófico” o
“Círculo de Buenos Aires” y, en relación con ella, por su posicionamiento sobre el problema
de la inteligencia artificial.
En su contribución a El sabio de la tribu (2014), Pablo Jacovkis hace referencia a la
colaboración de Sadosky con el grupo conformado por Mario Bunge, Gregorio Weinberg,
Hernán Rodríguez-Campoamor, Federico Westerkamp, Enrique Mathov y Hersch
Gerschenfeld. El autor destaca el carácter interdisciplinario del equipo y contextualiza su
formación en las dificultades para la actividad científica y universitaria durante el primer
gobierno de Juan Domingo Perón. También confirma que, de acuerdo a una entrevista
ofrecida por Bunge, el “Círculo Filosófico” (en adelante, el Círculo) estuvo activo entre 1945
y 1955 y consistía en reuniones para la discusión de lecturas. En la entrevista con Laura
Rozenberg (Carnota y Borches, 2011), Sadosky ubica, entre los libros discutidos, dos de
John Bernal (La función social de la ciencia e Historia social de la ciencia), así como
1

Este trabajo fue originalmente publicado en Viedma, C. (2025). El “Círculo Filosófico”: antecedente clave en
la historia del pensamiento computacional argentino. JAIIO, Jornadas Argentinas De Informática, 11(9), 1-12.
https://revistas.unlp.edu.ar/JAIIO/article/view/20319

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Cibernética, control e información en el animal y en la máquina, de Norbert Wiener. El
matemático también hace referencia a una controversia mantenida con Bunge a propósito
de si las máquinas llegarían a superar o no las capacidades mentales humanas. A
continuación, admite que con el tiempo reconoció que Bunge tenía razón. Por su parte, el
filósofo argentino recuerda lo mismo en sus Memorias.
Tomando los testimonios mencionados como punto de partida, el presente artículo tiene dos
objetivos. En primer lugar, realizar una revisión bibliográfica acerca de los participantes del
Círculo y los itinerarios intelectuales que conectan a sus participantes. A continuación, nos
proponemos analizar, a partir de la lectura de sus publicaciones, las transformaciones en el
debate mantenido entre Bunge y Sadosky sobre el asunto de la inteligencia artificial. Este
último ha sido mencionado como antecedente relevante en trabajos recientes acerca de la
historia de la cibernética en América Latina (Maulén de los Reyes, 2022; Nieto Larrain et al.,
2022). Con este trabajo pretendemos contribuir a dicho campo de estudios y delinear, hacia
el final, posibles líneas por las que podría profundizarse la indagación.
El “Círculo Filosófico”: cuándo y quiénes
La bibliografía disponible sobre esta iniciativa se encuentra dispersa y no exenta de
contradicciones. Consideremos, en primer lugar, el tiempo durante el cual el grupo habría
funcionado. Si bien en una entrevista concedida a Jacovkis, como mencionamos en la
Introducción, Bunge hacía coincidir la actividad del Círculo con el fenómeno del primer
peronismo, en el decenio 1945-1955, en sus Memorias (2014) ubica los inicios algunos
años más tarde. Permítasenos transcribir un fragmento que iremos retomando a lo largo de
este apartado:
Un día de 1950, les propuse a mis grandes amigos, el matemático Manuel Sadosky, el
alergista Enrique Mathov y el estudiante de filosofía Hernán Rodríguez, que nos reuniéramos
regularmente para conversar sobre filosofía y comentar artículos aparecidos en cinco revistas
de filosofía que pagábamos entre todos. También asistieron, a veces, el químico Pipo
Westerkamp y el médico Mardoqueo Gerschenfeld, alias «Coco». El clínico Emilio Troise, el
psiquiatra Gregorio Berman y otros vinieron cada uno una sola vez. (...)
Sadosky asistió a todas las reuniones del Círculo, la mayoría de las cuales se hicieron en su
casa (Bunge, 2014, p. 144).

Siguiendo con el intento de ubicar el comienzo del grupo, Sadosky refiere que el mismo fue
en el año 1951 (Carnota y Borches, 2011, p. 77), mientras que Eduardo Rabossi (1985, p.
26) lo ubica un año más tarde, dato probablemente obtenido de conversaciones con el
propio Bunge. Así, parece correcto situar los inicios entre 1950 y 1952.
Luego, cabe preguntarse quiénes lo conformaron de manera estable y quiénes participaron
ocasionalmente. La cita que reproducimos algunas líneas más arriba, coloca entre los
fundadores a Bunge, Sadosky, Enrique Mathov y Hernán Rodríguez (más tarde conocido
como Rodríguez-Campoamor). También se menciona que José Federico Westerkamp
(alias, “Pipo”) y Mardoqueo Gerschenfeld (“Coco”) asistieron ocasionalmente y que Emilio
Troise y Gregorio Berman participaron una vez. En Causalidad (1997), Bunge destaca a
Mathov, Rodríguez, Sadosky y Westerkamp por haber discutido el borrador de su libro en el
año 1954. Por su parte, Sadosky ubica a Westerkamp y Gerschenfeld entre los participantes
habituales, a los que agrega, además, a Gregorio Weinberg, no mencionado por Bunge. En
una entrevista a Weinberg, ante la pregunta por cómo se proponían las traducciones de la

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colección que dirigía, el editor responde que “el debate estaba en el ambiente” y, más
adelante, que “resultaban de las conversaciones en nuestro grupo, con Manuel Sadosky y
nuestros amigos con quienes nos veíamos cada tanto” (Sorá, 2006, p. 459). Cabe suponer
que este grupo mencionado por Weinberg era, precisamente, el Círculo. Finalmente,
Gustavo Romero y Pablo Jacovkis (2017) consideran entre los participantes del Círculo a
todos los mencionados: Bunge, Sadosky, Weinberg, Rodríguez, Westercamp, Gerschenfeld
y Mathov. Nos quedamos, pues, con esta conformación.
Los cruces en las trayectorias de varios de los participantes son numerosos. Por un lado, la
relación entre Bunge y Sadosky era familiar: el padre del filósofo era amigo de Livio Ratto,
padre de Cora Ratto de Sadosky. Esta relación es mencionada por el matemático en la
entrevista con Rosenberg y también por el filósofo en sus Memorias. A su vez, Sadosky
colaboró muy tempranamente con la formación de Bunge: junto a David Jacovkis, lo
ayudaron a preparar los exámenes libres en el Colegio Sarmiento para terminar el
bachillerato. Asimismo, él y Cora fueron testigos de su primer matrimonio, celebrado en
Maldonado, Uruguay (Bunge, 2014, pp. 43 y 67). Por otro lado, Bunge, Mathov, Rodríguez y
Sadosky formaron una “escuela paralela” para sus hijos, a los que educaban
respectivamente en filosofía, biología, historia y matemática (Bunge, 2014, p. 114).
Siguiendo con los itinerarios, podemos ubicar que “Pipo” Westerkamp integró junto a Bunge
el “Núcleo de Fïsica”2, seminario estudiantil que comenzó poco antes del Círculo, hacia
1945 (Bunge, 2014, p. 85). Sadosky y Weinberg, se conocieron por la misma época, cuando
comenzaron la colección “Tratados Fundamentales” en Editorial Lautaro (1945-1947,
Maggio Ramírez, 2020). De hecho, fueron las gestiones de Weinberg para vender en
Buenos Aires una enciclopedia lo que financió el regreso del matrimonio Sadosky-Ratto al
país (Sadosky, 2000). Por último, Hernán Rodríguez conocía a Bunge desde los comienzos
de la revista fundada por el filósofo, Minerva (Buenos Aires, 1944-1945). También fue
traductor de uno de los libros de la colección “Tratados Fundamentales”, así como del
mencionado libro Causalidad.
El debate Bunge-Sadosky por las “máquinas inteligentes”
Entre las discusiones ocurridas en el Círculo, hay una que capta nuestra atención y que
vuelve la experiencia relevante para el evento que nos convoca. Encontramos una primera
pista de la misma en las prolíficas Memorias de Bunge (2014, p. 115), quien refiere haber
criticado duramente la opinión de que las computadoras piensan luego de una exposición
de Sadosky. Éste, según dice, “admitió su error” pero continuó “apasionado” por el tema.
Por su parte, en la entrevista con Rosenberg el matemático narra los acontecimientos del
siguiente modo:
Yo sostenía que las computadoras llegarían a superar la capacidad humana desde el punto
de vista del cálculo. Pero Mario advertía una diferencia más profunda, en el sentido de que la
máquina puede llegar a imitar pero nunca a suplantar el pensamiento humano. Después de
todo, yo estaba equivocado, pero me llevó tiempo darme cuenta de mi error. Una cosa es
construir una máquina capaz de producir algo, y otra, muy distinta, pensar que puede haber
una sustitución integral del pensamiento humano (…) Una cosa es la creatividad típicamente
humana y otra la imitación, la formalización (Carnota y Borches, 2011, p. 77 énfasis nuestro).

2 Entre sus integrantes, Bunge también menciona a Julio Iribarne, Estrella Mazzolli (esposa de Mathov), Cecilia
Mossin Kotin, Waldemar Kowalewsky y Carlos Domingo.

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Como adelantamos, tomaremos estos testimonios como punto de partida para indagar en
las argumentaciones presentes en los trabajos pioneros de Bunge, y compararlos con los
“reconocimientos tardíos” de Sadosky. Veremos, por un lado, que los planteos del
matemático no son, en rigor, mucho más tardíos que los de su amigo. No obstante, en
escritos posteriores sí encontramos elementos que exceden la mera aceptación de o
concordancia con el filósofo. Cabe advertir, antes de comenzar, que no se trataba de
discusiones propiamente periféricas, sino que dialogaban —de modo explícito o implícito—
con una red de discusiones internacionales sobre mente, máquina y conocimiento3.
En dos artículos publicados en 1956, Bunge (1956a, 1956b) establece que aquello que está
en la base de la confusión entre “máquinas que reemplazan al pensamiento” y “máquinas
pensantes” es una identificación entre las abstracciones y las materialidades que los
representan (símbolos hablados o escritos, señales visuales, acústicas o eléctricas). El
autor argumenta que los procesos materiales tecnológicos, tales como aquellos ocurridos
en una computadora, están correlacionados con el razonamiento, pero no son racionales.
La equivocación de Wiener4, dice Bunge, es doble: por un lado, cree que las computadoras
operan con números, es decir, con objetos abstractos; por el otro, reduce las operaciones
mentales a los impulsos eléctricos cerebrales. En rigor, estas máquinas no calculan nada:
se limitan a producir operaciones mecánicas del trabajo matemático y lógico realizado por
seres humanos. No pueden saber qué están haciendo y por qué, lo determina su
incapacidad para reemplazar la tarea crítica realizada por un matemático teórico cuando
examina principios y teoremas para reformularlos. Las computadoras no necesitan saber
qué son los números, sino cómo trabajar con sus correlatos concretos: “decir que una
máquina sabe cómo resolver un problema es como decir que los planetas conocen las leyes
de Kepler que siguen en forma aproximada, o que las plantas saben cómo hacer la
fotosíntesis” (Bunge, 1956a, p. 147 traducción propia). Pueden “ahorrar” trabajo humano, en
el sentido de hacer cosas que los seres humanos hacen con dificultad o imprecisión, o que
directamente no pueden hacer. Pero esto no significa que hagan, literalmente, nuestro
trabajo, sino simplemente que obtienen los mismos resultados netos: “decir que las
computadoras piensan es tan erróneo como decir que los autos caminan” (Bunge, 1956b, p.
215 traducción propia).
Pasemos ahora a Sadosky. Su trabajo más difundido en la actualidad sobre la temática es
“La computación en el mundo moderno. Realidades y perspectivas en América Latina”,
publicado en el libro América Latina. Ciencia y tecnología en el desarrollo de la sociedad
3

Lejos de ser un fenómeno aislado o estrictamente local, la discusión internacional sobre las posibilidades
epistemológicas de las computadoras y sus aplicaciones estaba a la orden del día en los años cincuenta. Un hito
inaugural de estos debates fue el libro de Norbert Wiener al que nos referiremos a la brevedad, y cuya temprana
recepción en el Círculo dio lugar al objeto de este trabajo. Por citar un ejemplo de las discusiones sucedidas a
propósito de si las máquinas lograrían replicar el pensamiento humano o no, podemos mencionar las publicadas
en la misma revista en la que participaría Bunge pocos años después: The British Journal for the Philosophy of
Science (Mays, 1951; Wisdom, 1951). También cabe referir el conocido artículo de Alan Turing (1950), donde
se plantea de forma sistemática la posibilidad de una mente maquínica; y la conferencia de John von Neumann
(1951) en el Hixon Symposium (Pasadena, California, 1948) donde el autor advierte, aunque sin mención
explícita a Turing, que las analogías entre máquina y cerebro tienen claros límites. Publicaciones como las
mencionadas nutrían debates transversales a diferentes disciplinas científicas, filosóficas y técnicas de la época.
4 Se refiere al texto discutido en el Círculo: Cibernética, o el control y comunicación en animales y máquinas
(1985) [Cybernetics: Or Control and Communication in the Animal and the Machine, 1948].

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(1970). El capítulo está firmado con fecha octubre de 1968 y fue replicado en el número 4
de la revista cubana Cuadernos de Información Científica (Kanof, 2021, p. 93) y en la revista
Transformaciones del Centro Editor de América Latina (Sadosky, 1972). Ello podría
llevarnos a pensar que el tiempo que le llevó al matemático “admitir su error”, como parecen
sugerir los testimonios que recogimos previamente, fue de varios años. Pero aquí vamos a
poner en cuestión tal intervalo temporal, basándonos en la lectura de algunos trabajos de
Sadosky que datan de los años cincuenta, es decir, son contemporáneos a los de Bunge, y
cuyos argumentos serán reiterados en el escrito circa 1968-1972.
En primer lugar, cabe observar que la precisa reseña sobre la historia de la computación
ofrecida por Sadosky en su capítulo, que se remonta Pascal y Leibniz, ya había sido
planteada en el artículo para la revista del Centro de Estudiantes de Ingeniería (Jacovkis,
2014). Luego, algunas consideraciones generales sobre la cibernética también planteadas
en el texto de 1970 ya estaban en “Cibernética: realidades y falacias” (1954, republicado en
2023). Nos referimos a la formulación de que la cibernética no es una ciencia nueva, sino un
punto de vista basado en establecer analogías entre procesos maquinales y biológicos.
También encontramos presente en este artículo la advertencia, muy afín a la perspectiva de
Bunge, contra los peligros de convertir estas analogías en formas de identificación que
llevan tanto al reduccionismo como al animismo. Además, el autor anuncia que en un
próximo artículo considerará las razones por las cuales la afirmación de que “las
computadoras piensan” es equívoca. Un año después, publica en la misma revista
“Cibernética: matemática, lógica y máquinas” (1955), donde establece que una máquina no
puede operar con entes abstractos, ni tampoco aprender más que los mecanismos
preestablecidos por quien la construye. Carece de decisión y de voluntad, por lo que
tampoco puede jugar sino, en todo caso, imitar aspectos mecánicos del juego. Finalmente,
encontramos el prólogo de Sadosky a Psicología y cibernética (1958), de otro integrante del
Círculo: Hernán Rodríguez. Aunque breve, esta contribución destaca uno de los principales
aportes del libro, a saber: la crítica a los tecnozoístas, concebidos como aquellos que
afirman la existencia de máquinas pensantes o sensibles. Aunque el matemático parece
abstenerse de presentar su propia posición, no es difícil leerla en la suspicaz anécdota del
final:
Entre esos tecnozoístas se encuentran figuras eminentes del campo científico que actúan,
sin embargo, con inimaginable ingenuidad cuando se adentran en terrenos distintos de los de
su especialidad habitual.
Se cuenta que en una ocasión Descartes explicaba a la reina Cristina de Suecia cómo, en
definitiva, un animal no es más que una máquina, un autómata. La reina escuchaba
pacientemente las eruditas consideraciones del sabio ilustre, mientras acariciaba un perrito
que tenía en sus faldas. Y se dice que una sonrisa de profunda lástima campeaba por el
rostro de la soberana que, mirando los ojos del pichicho, pensaba en la ingenuidad del
maestro capaz de identificarlo con un artefacto automático... (Sadosky, 1958 vii).

En definitiva, todos los escritos considerados hasta aquí dan cuenta de una posición por
parte de Sadosky que resulta notoriamente afín a la de Bunge. Por tanto, la controversia
mantenida entre ambos a propósito de la inteligencia artificial parece haber quedado

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limitada a aquél encuentro del Círculo, es decir, no se plasma como tal en sus
publicaciones5.
Ahora bien, es preciso analizar más detenidamente el capítulo de 1968-70, puesto que allí
encontramos elementos novedosos con respecto a lo planteado décadas antes, tanto por
Bunge como por el propio Sadosky. En las primeras líneas del trabajo encontramos la
referencia, también presente en los anteriores, al texto clave de Wiener. Pero aquí la
leemos en contigüidad con un cómplice guiño intertextual, que remite a un conocido
Manifiesto: “Desde hace veinte años, con la aparición del libro de Norbert Wiener sobre
Cibernética, un nuevo fantasma recorre el mundo: el automatismo y las posibilidades que
por momentos aparecen ilimitadas, de aumentar el dominio sobre la naturaleza y liberar al
hombre del trabajo no creativo” (Sadosky, 1970, p. 98 énfasis nuestro). Y las referencias a
Karl Marx no se agotan ahí.
Sadosky concibe los desarrollos en computación como avances en materia de producción
industrial, posibilitados por las condiciones socioeconómicas de la segunda posguerra. A
continuación, ofrece una larga cita de los Grundrisse que refiere a la condición, en la
sociedad capitalista, para el desarrollo de las facultades intelectuales humanas y la riqueza
social: la explotación del hombre por el hombre. A ella, agrega una pregunta por el
desarrollo desigual entre los pueblos y establece que, por la condición dependiente de
América Latina, el llamado “progreso tecnológico” toma aquí la forma de un reflejo, “por
cuanto estamos excluidos del proceso de elaboración y, por consiguiente, de la posibilidad
de proyectarlo de acuerdo con nuestras necesidades” (Sadosky, 1970, p. 100). De esta
manera, encontramos en sus escritos elementos que estaban ausentes en aquellos de
Bunge: un interrogante por las causas históricas del desarrollo computacional, en clave
marxiana, por un lado; y una crítica de la desigualdad entre países desarrollados y
dependientes en la producción, apropiación y distribución de aquél progreso.
En el trabajo de Sadosky hay, además, un generoso repaso de todo aquello que “las
computadoras hacen y pueden hacer”: desde los modelos matemáticos de simulación en
economía hasta la traducción de idiomas, pasando por los cálculos aplicados en ciencias
espaciales, astronomía, cristalografía, biología molecular, medicina, ingeniería civil,
pedagogía y didáctica, bibliotecología, derecho, etc. Hacia el final de este apartado, refiere
al campo “mal llamado de la inteligencia artificial que con más propiedad podría
denominarse de simulación del comportamiento humano” (Sadosky, 1970, p. 107). Luego
de esta notoria marca de distancia, prosigue con un apartado titulado “lo que las
computadoras no hacen ni podrán hacer”, que comienza por destacar la imposibilidad de las
computadoras para operar con abstracciones, de manera notoriamente afín a la
argumentación de su amigo filósofo:

5

Si bien es cierto que a comienzos de los años sesenta existe un trabajo de Sadosky que parece enfocarse más en
las potencialidades de la cibernética que en sus limitaciones, consideramos que por su fecha de publicación no
pone en cuestión nuestra hipótesis, destinada a cuestionar esa “admisión tardía” del “error” a la que nos
referimos al comienzo. Por lo demás, el trabajo mencionado es la conferencia de Sadosky pronunciada en el
Primer Coloquio Argentino de Cibernética y Biología, organizado en 1960 por la Sociedad Científica
Argentina. Se trata del momento de creación de las Sociedades Argentinas de Investigación Operativa y de
Cálculo (SADIO y SAC, respectivamente), de la llegada de la primera computadora a la Universidad de Buenos
Aires y los primeros egresados de la carrera de Computador Científico (Babini, 2003). En ese marco, no resulta
extraño que el énfasis del autor estuviera en otra parte. Pese a ello, no deja de señalar allí los límites que tendría
una computadora si pretendiera jugar al ajedrez como un profesional (aún si logra desempeñarse como jugador
“estándar”).

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¿Puede decirse que una balanza sabe cuánto pesa una persona, por el hecho de que sea
capaz de informar de modo inequívoco y prácticamente instantáneo, cuál es su peso? (...)
Pareciera obvio que no puede suponerse que la computadora invente, ya que carece de
imaginación, o haga poesías o música sin tener inspiración; sabiendo que el hombre juega
por placer, deseo u obligación, debería resultar evidente que, en ese sentido, la máquina no
juega, aunque sea capaz de imitar la parte mecánica de un juego (Sadosky, 1970, pp. 109–
110).

Hasta aquí, no parece haber novedad. No obstante, a diferencia de Bunge, Sadosky se
dedica especialmente a combatir la creencia de que las computadoras podrían decidir
cursos de acción sobre la base de sus cálculos. Este “fetichismo hacia la máquina”, como lo
denomina, desconoce que “la computadora ni decide, ni puede decidir, con una
confiabilidad mayor que la de los datos o presupuestos que el programador humano haya
sido capaz de introducir” (Sadosky, 1970, p. 110). Establecer esta distinción resulta útil,
puesto que “aleja la imaginación de espejismos estériles, y ayuda a fijar la atención sobre
los problemas reales, por ejemplo el de determinar por qué la máquina no hace ya todo lo
que podría hacer” (Sadosky, 1970, p. 110). Y aquí viene lo crucial del asunto: en
determinados países del mundo sucede que las computadoras tienen mayores obstáculos
para hacer “todo lo que podrían hacer”. La distribución geográfica de los avances más
destacados en materia computacional no es producto del azar, sino que responde a una
organización social y política que “tuerce y traba el progreso liberador del automatismo”
(Sadosky, 1970, p. 111). A la manera del destrabe de las fuerzas productivas en Marx, el
avance computacional tiene el potencial de liberar al ser humano de las tediosas tareas
mecánicas, pero se encuentra obstaculizado por un orden mundial injusto. El apartado
siguiente profundiza en este problema.
Sadosky observa que en los países centrales las iniciativas más importantes surgen de las
universidades e institutos de investigación, mientras que en América Latina prima la
iniciativa de las empresas comercializadoras. Así pues, la región se limita a ser mera
receptora de los modelos electrónicos y lenguajes de programación fabricados,
mayormente, en Estados Unidos. De este manera, “progresamos y no retrocedemos, pero
progresamos en el atraso y nos ocurre como un reloj que atrasa y no es arreglado, aunque
sus manecillas sigan andando hacia adelante, la diferencia entre la hora que marque y la
hora verdadera será siempre creciente” (Sadosky, 1970, p. 114). También denuncia que la
cantidad de computadoras en funcionamiento en Estados Unidos es cincuenta veces mayor
a aquella del subcontinente latinoamericano en su conjunto. Luego, el problema de escasez
se agrava por una mala distribución de los recursos existentes, la subutilización de las
computadoras disponibles o su empleo en tareas fútiles sobre la cual no gravita tanto un
problema de voluntad política o desidia de la administración, sino el papel de los
organismos financiadores, mundiales o interamericanos, que exigen el asesoramiento de
sus expertos prescindiendo de las posibilidades y necesidades nacionales. Por último, gran
parte de los profesionales formados por universidades latinoamericanas terminan
contratados por empresas extranjeras o emigrando directamente a los países más ricos. En
este escenario, la apuesta de Sadosky es a trabajar de manera transversal a todas las
disciplinas sobre el sentido de responsabilidad nacional en la juventud en formación
científico-tecnológica, orientando la investigación y la docencia al estudio de problemas
nacionales y regionales.

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Reflexiones finales
En las páginas anteriores, presentamos los comienzos de una indagación que todavía está
en curso. Tomamos los testimonios de Mario Bunge y Manuel Sadosky como punto de
partida para rastrear tanto los recorridos intelectuales de los diversos integrantes del Círculo
Filosófico como para ubicar, en aquél grupo, los comienzos de un debate a propósito de la
inteligencia artificial. Establecimos, por un lado, que el Círculo habría comenzado entre
1950 y 1952 y que sus participantes habituales fueron, además de Bunge y Sadosky,
Enrique Mathov, Hernán Rodríguez, Gregorio Weinberg, José Federico Westerkamp y
Mardoqueo Gerschenfeld. Destacamos las diferentes conexiones entre ellos, que en varios
casos alcanzaron el ámbito personal.
A continuación, buscamos adentrarnos en las posibles transformaciones alrededor de la
controversia entre Bunge y Sadosky sobre las “máquinas inteligentes”. Vimos, en primer
lugar, que la posición del matemático se acerca a la del filósofo prácticamente sin demoras:
sus artículos de los años cincuenta ya contienen la misma crítica a la idea de que “las
máquinas piensan”. Pero también notamos, en segundo lugar, que el pensamiento de
Sadosky posterior sí presenta aspectos novedosos, que nos interesó destacar. Si bien
enfatiza, al igual que Bunge, la imposibilidad de las computadoras para abstraer, su
diagnóstico sobre lo que las máquinas no pueden hacer está anudado con una pregunta por
las causas históricas del desarrollo computacional en clave marxiana, y por una crítica de la
desigualdad entre países desarrollados y dependientes en su producción, apropiación y
distribución. Es decir, no se detiene únicamente en lo que las máquinas pueden y no
pueden hacer, sino también en por qué no hacen todo lo que podrían, en especial en un
país como el nuestro.
Indudablemente, la pregunta de Sadosky no es ajena a las discusiones, florecientes hacia la
década del setenta, del llamado Pensamiento Latinoamericano en Ciencia, Tecnología y
Desarrollo (PLACTED). Entre los problemas abordados por este campo de preocupaciones
que resuenan en los planteos del matemático, podemos ubicar el vínculo entre el
subdesarrollo científico y tecnológico de América Latina y el carácter dependiente de su
economía (Herrera, 2015; Varsavsky, 1971), así como la interacción entre innovación,
ciencia y tecnología en contextos periféricos (Sábato y Botana, 2011; Sagasti y Aráoz,
1988). A lo anterior podríamos agregar la cuestión de la relación entre ciencia e ideología,
que atañe a los fundamentos epistemológicos de la primera (Sábato, 2011; Varsavsky,
1969). Atendiendo a su vez a la cercanía que por entonces Sadosky mantenía con Oscar
Varsavsky6, acaso sería oportuno rastrear otras reflexiones a propósito de la inteligencia
artificial en el seno del PLACTED y sus vínculos con los planteos aquí analizados.
Por último, señalemos otras aristas por las cuales la presente indagación podría continuar.
Evidentemente, resultaría provechoso rastrear la producción intelectual de otros integrantes
del Círculo, en especial de Hernán Rodríguez. Sabemos que, en el ya mencionado
Psicología y cibernética (1958), el entonces joven estudiante de filosofía argumenta contra
la posición de que las máquinas podrían pensar. En su desarrollo, recupera los aportes
pioneros tanto de Bunge como de Sadosky. El primero, a su vez, retoma del concepto de
6

No nos referimos únicamente a su pertenencia al Instituto del Cálculo. Sadosky y Cora Ratto eran cercanos al
grupo que Varsavsky integraba con el fundador de la Editorial Abril, Boris Spivacow (Carnota y Borches,
2011). Se trataba de una “comunidad” de jóvenes hombres y mujeres que funcionaba en la calle Aráoz y entre
quienes estaban también Nenette Nogués Acuña y las hermanas Marta y Estela Pigretti (Grondona, 2018;
Maunás y Garcia, 1995). Figuras como Gino Germani y un joven Oscar Cornblit también participaron de varios
encuentros (Germani, 2013).

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tecnozoísmo, al que referencia con una ponencia de Rodríguez en el Congreso
Internacional de Filosofía, celebrado durante el mes de agosto de 1954 en San Pablo. Así
pues, la ampliación del corpus aquí presentado nos permitirá determinar qué otros aspectos
se consideraron en estas pioneras discusiones rioplatenses acerca de la inteligencia
artificial.

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                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
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                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
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                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini” 2025</text>
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                <text>Barrera, Marcelo</text>
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                <text>Koss, Natacha</text>
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