<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://repositorioccc.omeka.net/items/browse?tags=Anuario+2024&amp;output=omeka-xml" accessDate="2026-05-14T05:43:57-04:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>1</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>20</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="701" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="795">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/f35ce850061912824661382387d77eb2.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=SDxv4De%7EHi9GRUOWnKmOIRNEfnx-Dw4%7EmXhRdQ9EhLVtW1TV4OR%7EkXWt9h2oDuo5lpszV2APb-KuYtNYAsuUpv%7Es1K01I89wt3zifOJJn1MbW%7E0RxkDl0Kao%7EkoECDcnDB3TG4Lf2SD3J0myoRX1WLPZ9xRzshoUWEmyEXCIcELWwC6bEit4zY4hhneMjJlmN1CW8AMaYnmJ68r4lTXAkby-5eZ8dfInu%7E3JGERtjYkNlz6bo9Trzp2dJgk0Lr6IKNaL-moSApDB6dcJdzxMWNaa2qbf2Ih6J1moUjRoB28Y40n2YXUh59R-GV4J9OeSMa9sOvpK32myxnBKJ%7EqBjg__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>20a59c387d92711f2bd3d6d03be849fa</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13363">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Los espectros: derrota, teoría, política1

Celeste Viedma
Programa “Jacques Martin” de estudios en historia, ideología y discurso
Departamento de Estudios Políticos

RESUMEN
El trabajo se propone reflexionar acerca de la derrota del campo popular que significaron las dictaduras
de los años setenta y sus consecuencias teórico-políticas. Intenta pensar los modos en que la derrota
fue elaborada o, en otros términos, la manera en que fue realizado el trabajo del duelo y sus
consecuencias para el presente: el desplazamiento del socialismo como horizonte y el abandono del
cuerpo teórico marxista. En primer lugar, se analizan una serie de fragmentos textuales pertenecientes
al ex-ministro de la Unidad Popular, Carlos Matus, referidas a la derrota del proyecto encabezado por
Salvador Allende. Se lee allí una concepción más bien trágica de la derrota, concentrada en los errores
cometidos, que tiende a desplazar los horizontes políticos y teóricos. A continuación, se analizan una
serie de textos de Ruy Mauro Marini, René Zavaleta, Norbert Lechner
y Agustín Cueva y se sostiene que habilitan una lectura distinta, que no resigna el proyecto socialista
ni tampoco el corpus teórico marxista. Ambos extremos permiten postular la existencia de dos
preguntas asociadas a la derrota: una pregunta de la tragedia, orientada al pasado -¿pudo haberse
evitado?- y una pregunta de la política, orientada al futuro -¿será posible?-. En el intersticio, ¿qué
hacer?, pregunta política del presente.

Naturalmente, llevo por el resto de mi vida la experiencia de Chile con Allende
y no hay noche que no reflexione sobre mis errores. Mis teorías han surgido
especialmente como una fuerte autocrítica.
Carlos Matus
He llegado al convencimiento que esa derrota es el nudo inconsciente de toda
mi visión de la política.
Tomás Moulian

El 11 de septiembre de 1973 caía no sólo un gobierno, sino el faro y esperanza de los
movimientos revolucionarios que por entonces agitaban todo el continente. Las citas que
elegimos para el epígrafe de este trabajo ilustran hasta qué punto aquella derrota oprime
como una pesadilla el cerebro de los vivos. La primera corresponde a lo dicho por Carlos
Matus en una entrevista (Zeran, 1998), la segunda a un libro de Tomás Moulian (1998)
publicado ese mismo año. Ambos fueron activos participantes del Chile de la Unidad Popular:
el primero como uno de sus altos funcionarios, el segundo como militante. Sus palabras
funcionan en este trabajo como pretexto o punto de partida para aventurarnos hacia otras
zonas que nos permitan tensionarlas.
La extensión de la tarea nos obliga a una introducción escueta. Dedicaremos un primer
apartado a describir en qué consiste ese punto de partida, o cuáles son las marcas en él que
levantan nuestra sospecha. A continuación, en lo que conformará la mayor parte del trabajo,
1

Este artículo conforma el Trabajo Final Integrador presentado para el Programa de Estudios
Críticos “El marxismo y lo nacional-popular” de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad
de Buenos Aires. Una versión adaptada del mismo fue publicada recientemente en la revista
Perfiles Latinoamericanos (Viedma, 2025). La presente corresponde al original presentado al
Programa.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

nos abocaremos a presentar una serie de textos otros, que permitan horadar lo que en
nuestro pretexto se nos presenta como dado. Trabajaremos con la bibliografía del curso, pero
también con otros materiales que fuimos encontrando. Desplegamos esta búsqueda con
cierta irreverencia ante lo que se nos exigiría desde perspectivas más afines a la historia
intelectual, tendientes a amarrar “texto”, “autor” y “contexto”, acaso tomando por evidente su
unidad homogénea (Grondona, 2019). Al contrario, asumimos una disposición juguetona, un
estilo constructivista (Glozman, 2020a), no tan pretencioso de control sobre todo aquello que
podría producir un error (Grüner, 2000). Nos mueve un espíritu teórico y –aunque algunos
verían ilógico el uso de este conector– por lo tanto, político. Creemos que no sería equivocado
decir que es ese mismo espíritu lo que ha motivado la aparición del Programa de Estudios
Críticos en nuestra Facultad.
Pretexto o punto de partida
Rest, rest, perturbèd spirit.
Hamlet, William Shakespeare
Adiós, Señor Presidente.
Carlos Matus

Al momento de iniciar mi participación en el Programa de Estudios Críticos, me encontraba
trabajando en la escritura de una tesis doctoral que tenía por figura principal al mencionado
Carlos Matus. A primera vista, nada tenía que ver Matus con un Programa que llevaba por
subtítulo “el marxismo y lo nacional-popular”: este autor no se inscribe en el marxismo –al
menos, no lo hace en la mayoría de sus trabajos, habrá que volver sobre este punto–, ni
tampoco toma por objeto la cuestión nacional-popular. No obstante, la cursada del Programa
me sorprendió con algunas regularidades, a las que me voy a referir más adelante.
Economista de formación, Matus trabajó en la Comisión Económica para América Latina
(CEPAL) entre 1965 y 1970, posteriormente formó parte del equipo económico de la Unidad
Popular con altos cargos ejecutivos, lo que lo llevó a ser encarcelado en Dawson y Ritoque
durante la dictadura de Pinochet. Partió a Caracas en el año 1976, acogido por el Centro de
Estudios para el Desarrollo (CENDES), donde vivió hasta 1998. Este autor es conocido por
desarrollar los principios teórico-metodológicos de la planificación estratégica situacional y
bastante leído dentro del campo de estudios vinculado a la planificación pública y el accionar
estatal. Su distinción entre planificación normativa –procedimiento tecnocrático que asimila el
plan a una “norma”, despreocupándose de su viabilidad y, en especial, de su viabilidad
política– y planificación estratégica –que, como se imaginará el lector, sí considera todo
aquello que la anterior ignora– es una de las que aparece con más recurrencia en la
bibliografía. También encontramos el triángulo de gobierno, que nos indica que para gobernar
es preciso atender tanto al proyecto, como a la gobernabilidad del sistema y a las capacidades
de gobierno, siendo estas últimas lo que crecientemente concentra la atención del autor.
Hecha esta escueta presentación, veamos cómo se vincula este personaje a lo que nos
interesa desarrollar aquí. En el año 1987, Matus publica la primera edición de Adiós, Señor
Presidente, libro que comienza con una carta dirigida a “Su Excelencia”, figura en la que se
supone (aunque el texto no lo nombra) a Salvador Allende 2. Proponemos la lectura del
siguiente recorte:
Usted, señor presidente, no pudo prepararse para gobernar como el Príncipe
del Renacimiento (...) Usted supo que gobernar es una tarea dura, mucho más
compleja y de naturaleza distinta a la de ganar elecciones. Usted constató que
estábamos impreparados para gobernar (...) [Hoy] vivimos entre dos grandes
confusiones que aisladas son costosas y juntas son nefastas. La primera
2

Una versión ampliada del mismo libro será publicada en los años noventa, ocasión en la que
sucede la entrevista de donde extrajimos el epígrafe de este trabajo.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

apunta a la crisis de las ideologías. La segunda a la pobreza de los métodos
de gobierno (...) En esta obra, señor presidente yo me preocupo de la segunda
confusión, no porque sea más importante, sino porque tuve miedo ante la
complejidad de la primera. Estoy consciente de que he dejado de lado lo
sustantivo y concentré mi atención en lo adjetivo, pero puedo argumentar que
por fallar en lo adjetivo muchas buenas y malas intenciones se van al infierno
de la ineficacia y el caos (...) Un amigo común me dijo al leer este manuscrito:
ahora quizá sé cómo gobernar, pero estoy seguro de que no sé para dónde,
para qué gobernar. Yo le respondí: eso es un gran avance; antes estabas
demasiado seguro de tu ideología y de tu proyecto y demasiado ignorante de
los métodos de gobierno (Matus, 2014: 11).
Se ve cuál es el tono, el ethos (Maingueneau, 2009) que impregna aquella carta, cuál es la
escena imaginaria a la que nos convoca. Vale decir que hemos quitado otros fragmentos que
referían al “heroísmo”, el “valor” y la “lealtad” de Allende, así como al “afecto” que inspiraba y
el “gran honor” que significaron “sus enseñanzas”. Ellos contribuyen, pues, a un ethos de
profunda admiración, de quien escribe con gran afecto pero también, como creemos que
puede leerse en el fragmento anterior, con cierta melancolía (volveremos sobre esta
palabrita). El autor de este texto se proyecta como quien –humildemente– extrae aprendizajes
de una –sin embargo muy vasta– experiencia. Nos anuncia que se ocupará de los “métodos
de gobierno”, pues quienes condujeron la Unidad Popular estaban “impreparados” para
gobernar. Ahora bien, hemos señalado en itálicas algunas marcas de polifonía que introducen
otras voces en esta carta. Allí está el fragmento en que nos dice que dejará de lado lo
“sustantivo” por el “miedo” que le provoca su “complejidad”, seguido de un pero que lo
posiciona del lado contrario: el de quien conoce la importancia de no “fallar en lo adjetivo”.
Aparece también la voz de aquél “amigo común”, que le dice que su trabajo permite entender
cómo pero no para qué gobernar. Y la voz principal responde con dureza: el amigo es
“demasiado ignorante” de los métodos.
Creemos que este recorte es suficiente para mostrar el modo en que buscamos interrogar
aquella autocrítica de la que el mismo Matus nos hablaba en el epígrafe de este trabajo. Aquí
se elabora la derrota de la Unidad Popular concentrándose en los errores propios que, fruto
del desconocimiento del “buen gobierno” –de la falta de virtú, diríamos en el lenguaje de
Maquiavelo–, resultaron demasiado costosos. Sobre la base de esta figura, la de la
autocrítica, se ha construido una narrativa3 sobre la trayectoria de Matus que suele repetirse
en sus lectores contemporáneos bajo la forma de lo ya-sabido, de la evidencia. Se sostiene
así que sus elaboraciones en materia de planificación son un producto de la derrota, fruto del
reconocimiento de que se subestimó el accionar de otros actores sociales y políticos en la
conducción del gobierno. Como sospechará el lector, se forja aquí la evidencia de otra verdad,
que concierne a la derrota del gobierno popular chileno: el “error” fue la desconsideración del
adversario en la propia estrategia, o bien una mala apreciación de la correlación de fuerzas,
es decir, de la relación entre la fuerza propia y la del adversario. Veremos en nuestro próximo
apartado que hubo otras lecturas que difieren considerablemente de esta que aquí se nos
presenta como la única posible –“repitiendo lo que todo el mundo sabe, hace posible callar lo
que cada uno escucha sin confesarlo” (Pêcheux, 1986: 8).
Ahora bien, volviendo a la carta, notamos que suele descuidarse la presencia en ella de las
marcas de polifonía a las que ya nos referimos: aquella advertencia sobre una “crisis de las
ideologías” que resultaba, al menos en una de las voces, “sustantiva”. Bien podríamos ubicar
allí otros fragmentos que no incluimos en nuestra cita –ya bastante extensa–, referidos al
“dramático cambio que han sufrido el mundo y las ideologías”, a la falta de “norte y
3

Nos referimos a la captura selectiva de eventos en una temporalidad secuencial para la
construcción causal de una cierta trama, en el sentido propuesto por el llamado “giro narrativo” en
la historia intelectual. Desde esta perspectiva, se olvida que la narrativa resulta un producto
imaginario del texto mismo al que se supone que ella explica (Grondona, 2016).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

conductores” para “el pueblo humilde”, puesto que “parece que las ideologías están muertas”.
Pero, como podrá imaginarse a esta altura, este cambio no siempre tiene, en la misma carta,
una valoración negativa: “quedaron atrás las religiones políticas y el fanatismo de la Guerra
Fría (...) la revolución democrática y pacífica que necesitan nuestros países puede ahora ser
valorada por sus propias razones, desmarcada de los signos polares del mundo dominante
del pasado”. Otra vez, la voz principal que vuelve como reprendiendo a aquella que se asoma
con más dificultad.
¿Qué decir del vaivén en el sugerente título del libro: Adiós, Señor Presidente? Matus
convoca a Allende en un tiempo en que no pocos querrían olvidarlo, pero sin embargo... ¡le
dice adiós! Esta despedida suena familiar: rest, rest, perturbèd spirit. Pedido de Hamlet al
espectro de su padre: descansa, descansa, espíritu perturbado. Eduardo Rinesi (2019) se
detiene en este pedido del príncipe y juega, también, con la familiaridad entre rest y resto,
entre el descanso (rest, en inglés) y los restos que son llamados a descansar. Hay entonces
una disposición en Matus a nombrar lo que, movedizo, se resiste a restar. Pero, al mismo
tiempo, ese Señor Presidente está precedido por un “adiós” que parece querer que el
espectro se retire –“¡Que se quede ahí y no se mueva ya!” (Derrida, 1995: 23)–. Adiós, Señor
Presidente, descanse. Comenzaremos ahora a desarrollar los métodos de gobierno, ¡ojalá
los hubiéramos tenido en el pasado! Ponerlo así puede parecer impiadoso y, en cierto sentido,
lo es. Pero no estamos tratando de impartir juicios sino de mostrar con claridad una
ambivalencia. El ex-ministro de la Unidad Popular conjura a Allende, lo convoca a conversar.
Y el Señor Presidente lo asedia, lo perturba, marcando la polifonía que impregna aquella
carta.
Lejos de concentrarnos únicamente en lo que la voz principal quiere decirnos, aquí nos
preguntamos por esas marcas textuales de polifonía. ¿No son ellas síntomas de que hay algo
más sucediendo en este texto, más allá de las intenciones manifiestas del autor? Es preciso
notar que es bajo esta misma forma polifónica que funciona el mecanismo ideológico de
renegación, bajo la lógica de “ya lo sé, pero aún así” (Grüner, 2021). Sé que estoy dejando
de lado lo “sustantivo”, dice Matus, pero aún así... Renegación de aquello que es capturado,
arrojado a un costado, siempre fuera de la voz principal, siempre antes del pero. Ya nos decía
Michel Pêcheux que la eficacia de la ideología tiene su base en las estructuras de la lengua.
En este caso, es sobre el pero que se monta el funcionamiento de la renegación. Sobre la
base lingüística se erige el proceso discursivo y, más precisamente, la forma metonímica de
articulación discursiva que Pêcheux (2017) denomina efecto de sostén, uno de los
mecanismos por los cuales opera el exterior constitutivo del discurso. Aquí encontramos una
pista de algo que podría interesarnos.
Como observa Octave Mannoni (1990: 12), es precisamente por el ya lo sé que luego
encontramos al pero aún así: “no hay fetiche, por ejemplo, sino porque el fetichista ya sabe
que las mujeres no tienen falo”. En esto, la Verleugnung (renegación) difiere de la negación.
El ya lo sé no está reprimido, no es el clásico “saber no sabido”, se trata de otra cosa: de un
repudio, de una desmentida. El fetichista borra el recuerdo de la experiencia que le prueba
que las mujeres no tienen falo, pero conserva el fetiche; por lo tanto, esa experiencia no se
borra en realidad sino que deja una marca indeleble. Leída por Eduardo Grüner (2010), esta
lógica fetichista es el mecanismo ideológico par excellence: la sustitución del todo por la parte.
Un discurso que se presenta como totalidad completa, desconociendo su parte oscura, su
parte renegada y, por tanto, desconociendo el proceso de producción del cual él mismo
resulta presentándose como el todo. Siguiendo esta pista, podríamos pensar que lo que en
Matus leemos antes del pero, esa otra voz que advierte acerca de la “crisis de las ideologías”,
que observa cierto exceso en “lo adjetivo” en desmedro del sustantivo para qué gobernar,
esa otra voz es la que está siendo renegada, desmentida, repudiada.
Pero entonces, ¿ya podemos dar por encontrada esa parte oscura? Claro que no. Gran favor
le haríamos a este mecanismo si nos quedáramos con un texto, con un autor (Aguilar et al.,
2014). Al contrario, porque la parte es un exterior constitutivo que está al mismo tiempo
reconocido y desconocido, es preciso entonces ir a buscar por fuera de la unidad del texto, si
es que queremos encontrar algo que se precie. Resulta que –¡he aquí la sorpresa de la que

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

hablábamos al comienzo!– ese exterior, como zona del archivo en la que fuera posible
encontrar rastros de la parte maldita, puede hilvanarse con buena parte los textos ofrecidos
por el Programa de Estudios Críticos.
Relumbres en un instante de peligro
¿Por qué, entonces, el golpe? Porque sólo él permitiría zanjar la crisis del
sistema de dominación en beneficio del gran capital nacional y extranjero.
Ruy Mauro Marini
Estimo que [en] el exagerado “sentimiento de culpa” que muchos autores
chilenos de izquierda han mostrado al hacer una recolección de los “errores”
de la Unidad Popular, exageran la perspectiva de su incidencia en el
desenlace final.
Gonzalo Martner

En un texto escrito en diciembre de 1972, cuando los aires de primavera se retiraban y el
destino de la Unidad Popular comenzaba a oscurecerse, Norbert Lechner (2007: 196)
señalaba la ausencia de una teoría del Derecho y del Estado que permitiera arrojar luz sobre
el proceso chileno. Allí, el autor observaba que los éxitos económicos del programa llevado
adelante por Pedro Vuskovic no se habían traducido en éxito político, lo que arrojaba dos
tareas complementarias: la tarea teórica de repensar la relación economía/política en los
procesos de transición y la tarea política de construir una potente movilización de masas. En
esta difícil encrucijada, el proyecto estaba asediado por dos peligros. Por un lado, el
“oportunismo de la ultraizquierda”, que confundía “interés de clase con política de partido” y
planteaba “un antagonismo falso (porque no mediado) entre las masas y el aparato estatal”.
Por el otro, el tecnocratismo que, relegando a un plano secundario la lucha de clases, se
apoyaba sobre aparato jurídico-estatal, descuidando la organización popular. Esta
perspectiva perdía de vista el carácter necesariamente conflictivo del proceso de transición,
homologando la “vía legal” a una “vía pacífica”. Por el contrario, era necesario torcer esa
legalidad y forjar “una conciencia jurídica de clase que arrebate a los mandarines el monopolio
ético de ‘lo justo’” (Lechner, 2007: 207). Para ello, el Estado y el Derecho no debían ser
entendidos como meros instrumentos que podrían ponerse al servicio de una u otra clase a
gusto e piacere, sino como mediaciones que debían ser transformadas para la consolidación
del proceso revolucionario. Lo que parecía estar sucediendo en Chile en el momento en que
Lechner escribe era lo contrario: “apoyándose en el aparato estatal y el sistema jurídico
vigentes, las organizaciones populares despolitizan la lucha de masas y, a la inversa, la
desmovilización de las masas refuerza la estructura jurídico-institucional existente” (Lechner,
2007: 206).
Una cuestión similar señalaría Ruy Mauro Marini pocos meses antes de producirse el golpe
militar: la legitimidad del gobierno no debía basarse en la legalidad burguesa, sino en la
organización masiva del pueblo. Aunque su concepción acerca del Estado tiende más bien a
homologarlo a un instrumento, a diferencia de la lectura más refinada de Lechner (Tzeiman,
2021), Marini coincide en señalar que es en el terreno político donde juega la suerte de la
Unidad Popular: “el parámetro para evaluar la acción del actual gobierno no es la construcción
del socialismo, sino más bien la conquista del poder político” (Marini, 1973: 85). Contrario a
ello, la conducción se orientaba hacia la búsqueda de apoyos en las clases medias y en las
Fuerzas Armadas desde el compromiso con la institucionalidad vigente. Cabe destacar en
este punto que Marini sería especialmente crítico de la política económica aplicada por el
mismo Carlos Matus, que por recostarse en mecanismos de mercado expresaba, desde el
punto de vista de Marini, una “perspectiva tecnocrática” (Marini y Sepúlveda, 1973: 115). Un
año más tarde ya producido el golpe militar, reitera esta crítica a Matus (Marini, 1974a).
Asimismo, en este último artículo Marini presenta la tesis de la existencia de dos estrategias
en el proceso chileno, que no se relacionaban con la determinación del enemigo sino con la
del bloque revolucionario, sus alianzas y mecanismos de control de masas. El “problema de

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

fondo” era entonces “¿cómo se logra y cómo se mide una correlación favorable de fuerzas?”
(Marini, 1974a: 42). Su posición es clara: fue la victoria de una estrategia proclive a las
concesiones, más bien tendiente al reformismo4, lo que debilitó al gobierno. Así, en la puja
por la conducción de la Unidad Popular fue la estrategia proclive a la moderación la que
resultó victoriosa. No obstante esta debilidad, en la visión de Marini el golpe militar no se
explica tanto por ello sino, como señala en la cita que elegimos para el epígrafe de este
apartado (Marini, 1974a: 38), por la acción decisiva del gran capital nacional y extranjero para
zanjar la crisis en su favor por medio de la fuerza militar.
Mientras que para Marini el problema consistió en que el gobierno se recostó en el Estado en
vez de procurar su destrucción, Lechner plantea que esa destrucción no podría realizarse
sino por medio de una transformación. En un sentido similar, René Zavaleta Mercado (1986)
diría que la destrucción del Estado no implica la destrucción del aparato, sino de “la ideología
del Estado, o grado hegemónico”, es decir, “un reemplazo ideológico”, cuestión que –
observa– no ocurrió en Chile. En cualquier caso, estos diagnósticos coinciden en señalar que
el elemento decisivo estuvo en el nivel de la batalla político-ideológica. A ellos podríamos
sumar la lectura de Agustín Cueva (1979a), quien indica que el aislamiento del enemigo en
el plano económico era insuficiente para consolidar la victoria y que se necesitaba avanzar
en el plano político sin recostarse en la institucionalidad vigente: “lo esencial del problema
nunca se ubicó a nivel de las reglas formales de juego, sino en la correlación de fuerzas
(estructura de poder) de la que el tejido institucional existente no era más que una expresión
superestructural” (Cueva, 1979a: 109). Puesto que las instituciones están atravesadas por la
lucha de clases, era preciso abandonar las “ilusiones legalistas” y comprender cuál es el
“problema fundamental: el del poder” (Cueva, 1979a: 117). En este sentido, los errores de la
conducción tenían que ver con una subestimación de la importancia de la lucha ideológica, la
organización y movilización de masas. A su vez, por izquierda amenazaba el
“ultraizquierdismo”, cuyo problema era haber sostenido una equivocada caracterización del
gobierno “cuando ya se necesitaba ser ciego para no ver (aunque sólo fuese por las
reacciones del enemigo) qué intereses de clase representaba el gobierno de Allende” (Cueva,
1979a: 124). No había duda para Cueva de que el gobierno avanzaba en dirección hacia la
construcción del socialismo, cuestión advertida por la propia burguesía y el imperialismo. El
problema entonces era cómo torcer la correlación de fuerzas en favor de las clases populares.
Por último, vale incorporar aquí la reflexión de otros altos funcionarios del gobierno,
compañeros de Matus desde los tiempos de CEPAL. Un año después del golpe militar, el exministro de economía Pedro Vuskovic advierte que el Programa económico de la Unidad
Popular “estaba llamado a desenvolverse en los marcos de una lucha política cada vez más
aguda” y que su derrota “no puede interpretarse como prueba de que el proyecto político y el
programa de la Unidad Popular no fuesen viables” (Vuskovic, 1974: 153-154). Desde su punto
de vista, al afectar poderosos intereses económicos era necesario también doblegar el poder
político de quienes sustentan dichos intereses. A su vez, la agudización de la lucha de clases
volvía difusos los límites entre política y economía, o más bien, ponía la primera al frente de
la segunda: “la economía se constituye entonces, ante todo, en otro escenario de la lucha
política” (Vuskovic y Aceituno, 1982: 12). Así, la “transición al socialismo” se caracterizaba
por un predominio de las “motivaciones políticas” por sobre la “decisión económica”. Por un
lado, porque la burguesía tendía a unificarse en una contraofensiva que operaba a través del
sabotaje del mismo campo económico con fines a políticos5. Por otro lado, porque el apoyo
popular no se obtendría únicamente con “estímulos materiales” sino también con “incentivos
morales”. En otras palabras: no alcanzaba con favorecer el consumo sino que este debía
4
5

Esta cuestión fue debatida por el autor en otro trabajo (Marini, 1974b).
Este es un aspecto que también Agustín Cueva y Ruy Mauro Marini señalan como decisivo, que
arrastra además a las capas medias: “la lucha por la apropiación del producto se desplazó así a
las tiendas y mercados, enfrentando diariamente la pequeña burguesía a las masas del pueblo, en
la disputa del pan, el calzado o los cerillos” (Marini, 1974c: 288). Puede apreciarse una clara
ilustración del mismo asunto en el documental de Patricio Guzmán, La batalla de Chile.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

estar acompañado de una intensa lucha ideológica, participación y política de masas. Por
supuesto, esta necesidad no siempre era “compatible” en contribuir a la “política de alianzas”.
A su vez, se requería gran sensibilidad y decisión política para entender hasta dónde y a qué
velocidad podía avanzarse en el terreno económico sin que peligre la consolidación de poder
político. Esa relación no podía tomarse en modo alguno como algo dado, sino que era un
problema a descifrar:
En una apreciación superficial, pareciera obvia la vigencia de una relación
lineal y directa: mientras más débil la situación de poder político, más pausada
y cautelosa la velocidad que se imprima a las transformaciones, de modo que
se gane el tiempo necesario para “acumular fuerzas” antes de emprender
nuevos avances. Pero hay que reconocer también una lógica en la proposición
contraria: la propia debilidad de la situación de poder político obliga a un
avance rápido y continuo, que ayude a mejorar la correlación de fuerzas con
ese doble efecto de ganar respaldo político y debilitar la sustentación
económica de las fuerzas adversas (Vuskovic y Aceituno, 1982: 25-26).
De alguna manera, quedan allí ilustradas las dos estrategias de las que nos hablaba Marini,
que podríamos sintetizar en dos consignas: frenar y consolidar o avanzar sin tranzar.
Enhebrado con ellas, el problema de la relación entre economía y política. Vuskovic no parece
tomar partido por una u otra, pero tiene la virtud de señalar que esa elección nada tiene de
evidente, sino que constituye una decisión política a evaluar en cada coyuntura. Por su parte,
el ex-ministro de planificación Gonzalo Martner, recoge estas preocupaciones en un texto
publicado promediando la década del ochenta. Exiliado en Austria, compara lo sucedido en
el gobierno de la Unidad Popular con el caso del país que lo acogía:
El problema de la velocidad de la transición seguirá siendo debatido. Algunos
han dicho que el principal error de Allende fue “ir muy rápidamente”, es decir
que su gobierno actuó con gran velocidad e hirió intereses externos (empresas
transnacionales) y también internos (reforma agraria, estratificaciones,
etcétera). Al escribir este artículo en Viena he tenido la oportunidad de realizar
comparaciones. El gobierno de Karl Renner y los socialistas “no anduvieron
rápidamente”; se demoraron muchos años introduciendo reformas graduales;
no pudieron ni aún así conquistar a las “clases medias” las cuales se plegaron
a la burguesía y el país enfrentó la guerra civil en 1934 y la incertidumbre hasta
1938 (Martner, 1984: 798).
Así, el avance gradual que buscaba el austromarxismo no lo dejó a salvo de la derrota. Por
otra parte, aunque se posiciona a sí mismo en el “ala gradualista”, Martner coincide con Marini
en sus críticas a la política económica desplegada por Matus. Su artículo incluye una
anécdota en la que, durante una reunión con Allende, él y Matus discutieron acerca de la
política económica, de la cual tuvo que retirarse derrotado y “con sabor amargo”.
Curiosamente, Martner y Vuskovic suelen ser presentados como exponentes de la vertiente
más decidida a avanzar con las transformaciones en el terreno económico. El esfuerzo del
primero en este artículo es, contrario a ello, demostrar que la estrategia había sido
“gradualista” desde el comienzo. Su caracterización es, en este punto, bien distinta a la de
Marini. No obstante, Martner no vacila en señalar como equivocada la posición que
responsabiliza a la izquierda por el golpe o exagera el peso de los errores en el desenlace
final: “la derrota de la experiencia chilena fue esencialmente provocada por sus enemigos de
fuera y de dentro del país” (Martner, 1984: 802-803).
Las reflexiones que consideramos en esta sección abarcan un período que va desde 1972
con Marini hasta mediados de los años ochenta con Martner. Precisemos ahora qué es lo que
nos interesa rescatar de ellas. En primer lugar, resulta clara la referencia en todos los textos
a lo que en palabras de Marini se nombra como dos estrategias: una más proclive a avances
graduales, a realizar concesiones y recostarse en la institucionalidad vigente; otra más

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

decidida al enfrentamiento abierto y la transformación del Estado a partir de la movilización
de masas. Sea para lograr un acercamiento a los sectores medios y la Democracia Cristiana,
o bien una potente organización de masas bajo la hegemonía proletaria, los diagnósticos
coinciden en que la suerte del gobierno se jugaba en el terreno político-ideológico. No
obstante, en este cuerpo de materiales es claro que los errores propios no se ponderan por
sobre la acción decidida del enemigo en la consecución de la derrota, como lo muestran los
epígrafes que elegimos para esta sección (Marini, 1974a: 38 y 42; Martner, 1984: 794). Al
contrario, se enfatiza la estrategia del gran capital de utilizar el sabotaje económico para
arrastrar tras de sí a las clases medias, estrategia que profundizan –vale agregar– a través
de su expresión política, con una serie de infructuosos intentos por voltear al gobierno
utilizando la institucionalidad vigente en lo que Cueva calificaría como una “grotesca comedia”
(Cueva, 1979a:137) dirigida directamente al poder militar. Por último, atravesando todas estas
consideraciones, encontramos un problema teórico: el de pensar las relaciones entre política
y economía en los procesos de transición al socialismo. A esto último nos abocaremos en la
próxima sección.
Restos de/en la derrota: un legado teórico renegado
Pensar a partir de la derrota implica no sólo revisar las interpretaciones que
nos hicimos de nuestras historias, sino también los conceptos con los cuales
imaginamos nuestros futuros.
Norbert Lechner
No hay otra revolución que no sea la transmisión de un resto.
Horacio González

Pocos años después del golpe, Lechner avanzaría sobre un programa teórico que permitiera
entender la naturaleza del Estado en relación con el proceso capitalista de producción6.
Concibiendo al Estado como forma, abstracción general o mediación, intenta despejar la
noción que lo identifica a un garante principalmente coercitivo y lo propone como instancia
organizadora del sentido del orden:
El Estado burgués aparece como “lógicamente posterior” a las relaciones
capitalistas de producción, como un garante externo del modo de producción
capitalista. Ello implica no reconocer el proceso social como una totalidad. De
ahí que se estudie el Estado como un poder autónomo que “interviene” en la
esfera económica y no como un momento co-constitutivo de las relaciones
capitalistas de producción. Olvidando que las condiciones materiales de
producción son a la vez las condiciones sociales de vida, se restringe el
capitalismo (y el socialismo) a la estructura económica (Lechner, 2012: 360,
énfasis nuestro).
A continuación, retoma con otros nombres un problema que ya planteaba en el texto de 1972:
la consecuencia política de concebir al Estado como exterior “se traduce en una oscilación
oportunista entre un realismo (economicista) aferrado a la ‘intervención estatal’ y una utopía
(voluntarista) de la extinción del Estado”. Así, un problema teórico en la comprensión de la
relación economía/política era el correlato de un problema político, que a su vez alimentaba:
la división especular en dos estrategias que privilegian uno u otro polo de dicha unidad. En
este punto, la mirada de Lechner resulta quizá la más sagaz de las que venimos invocando,
puesto que él, antes que ubicarse a uno u otro lado de la división, procura pensar justo en el
punto ciego que ella expresa, desde el problema que plantea.

6

Un análisis pormenorizado de esta reflexión, junto con otras que aquí apenas reseñamos, puede
encontrarse en los trabajos de Cortés (2012) y Tzeiman (2021).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

En la cita previa, destacamos en itálicas las metáforas con que el autor intenta pensar la
totalidad de modo tal que sus esferas no resultan exteriores/anteriores unas de otras. Así, la
política no puede ser subsumida bajo la economía sino que, por el contrario, las esferas son
co-constitutivas. Sus reflexiones se asemejan a las que pocos años antes producía Louis
Althusser (2015), señalando la necesidad de revisar la tópica materialista de modo que la
unidad resulte un problema a ser pensado7. Asimismo, encontramos una resonancia entre
este modo de pensar la totalidad y las reflexiones de René Zavaleta Mercado:
...la falacia de suponer que la economía existe antes y la superestructura
después o, al menos, que una y otra existen por separado, aunque la una
determinada por la otra (...) Pero la simultaneidad de la base y la
superestructura es el hecho central del conocimiento social (porque en el
capitalismo no existe una parte desintegrada de la otra, así como los individuos
no pueden existir para sí mismos), o sea que la sociedad existe aquí como una
totalidad orgánica (Zavaleta Mercado, 2009: 80, énfasis nuestro).
La aparición del Estado es con todo a lo Jano porque es el único que comparte
la internidad de la sociedad y es a la vez la externidad a ella (...) La manera
abigarrada que tienen las cosas al entrelazarse propone por sí misma el
concepto de ecuación social o sistema político, que es una de las acepciones
que daba Gramsci al bloque histórico: el grado en que la sociedad existe hacia
el Estado y lo inverso, pero también las formas de su separación o
extrañamiento (Zavaleta Mercado, 2009: 84-86, énfasis nuestro).
Internidad y externidad, modos abigarrados de entrelazarse, de entrecruzarse, intentos por
pensar la complejidad de una tópica que no responde a la espacialidad simple del “círculo”
dibujado en un papel8. Por último, observamos un planteo similar en otro texto que no resulta
tan sencillo constelar con los anteriores, dado que se sitúa en otra serie de discusiones (que,
por razones de espacio, no vamos a reponer). Aclarado este punto, tomemos lo que nos dice
a continuación Agustín Cueva:
Hay, pues, un problema en el tratamiento de la relación externo-interno que, a
nuestro juicio, no ha sido adecuadamente resuelto por la teoría de la
dependencia. De hecho, ésta parece oscilar entre una práctica en la que la
determinación ocurre siempre en sentido único (lo que sucede en el país
dependiente es el resultado mecánico de lo que ocurre en la metrópoli) y una
“solución” teórica que es estrictamente sofística y no dialéctica: no hay, se dice,
diferencia alguna entre lo externo y lo interno, puesto que el colonialismo y el
imperialismo actúan dentro del país colonizado o dependiente. Esto último es
cierto ya que de otro modo se trataría de elementos no pertinentes, ajenos
simplemente al objeto de estudio; pero hay un sofisma en la medida en que de
esa premisa verdadera se derive una conclusión que ya no lo es: ese “estar
adentro” no anula la dimensión externa del colonialismo o el imperialismo, sino
más bien la plantea en toda su tirantez (Cueva, 1979b: 33, énfasis nuestro).

7

8

Como ha señalado Natalia Romé (2015), no se trata de una pregunta tardía en Althusser, sino que
ella se encuentra también en sus trabajos clásicos, más precisamente, en los conceptos de
sobredeterminación y causalidad estructural.
La referencia es de un trabajo clásico de Althusser (2011), en el que la dialéctica hegeliana es
presentada como “círculo de círculos”, respondiendo a una espacialidad de carácter simple. En
trabajos recientes (vgr. XIV Jornadas de Sociología UBA 2021), hemos abordado esta reflexión de
Althusser desde los intentos de Lacan por pensar la tópica del inconsciente valiéndose de la
topología matemática.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

El problema que está intentando pensar Cueva en esta oportunidad no es el de la relación
base/superestructura (o sociedad/Estado, o economía/política, como quiera nombrársela),
sino la relación centro/periferia. Pero en cierto sentido se trata de un mismo problema: pensar
la totalidad en tanto unidad determinada y la relación entre sus instancias, es decir, pensar la
tópica alejándose de la determinación simple, del sentido único o mecánico. En los trabajos
de Pêcheux este problema remite a la reproducción-transformación del modo de producción
y se articula con el término décalage, también presente en textos de Althusser y Balibar, que
puede traducirse como ruptura, desajuste, diferencia, distancia o desplazamiento. Como
observa Mara Glozman (2020b), el mismo puede referir tanto a la relación entre los distintos
niveles estructurales de una formación económico-social como a una relación entre dos
discursos. En ambos casos, remite a una brecha cualitativa y desigual entre elementos, a una
jerarquía o dominancia. El décalage funciona entonces como refiriendo a una dis-locación del
espacio; podríamos decir, como un intento por desimaginarizar la representación más bien
intuitiva con que tendemos a pensar las esferas y sus relaciones. En este sentido, los autores
que venimos conjurando están pensando un mismo y único problema, haciendo abstracción
de cuál sea específicamente la relación a propósito de la cual se piense dicho problema
(economía/política, centro/periferia, ciencia/ideología, etc.) Ahora bien, lo importante es que
ello sólo puede ser un problema si nos encontramos dentro de una problemática con vocación
de pensar la totalidad. Y de pensarla, además, en forma determinada, jerarquizada.
Curiosamente, este asunto es abordado por Matus en Planificación de situaciones, libro que
comenzó con una serie de borradores escritos durante el confinamiento en isla Dawson y
Ritoque. Si al comienzo de nuestro trabajo decíamos que deberíamos volver sobre aquella
afirmación que alejaba a Matus del marxismo, se verá a la brevedad por qué:
La situación constituye una unidad o totalidad compleja y no un simple conjunto
de elementos, porque las determinaciones estructurales son desiguales, una
es la determinante y cohesionadora de las otras; a su vez, la genosituación es
inconcebible sin la fenosituación, es su modo de existir y sin él, la
genosituación tampoco sería una realidad (...) La eficacia de las estructuras
está referida al acontecer fenosituacional y la eficacia de la acción
fenosituacional está referida a la cohesión de las estructuras. Ninguna
contradicción puede pasar de latente a activa (por fuertes que sean las
contradicciones) sin la acción fenosituacional, sin la lucha política. La
contradicción no puede trascender la fenosituación, o sea expresar su
existencia en la intensidad y carácter correspondientes, sin la lucha política
(Matus, 1980; 132-34, énfasis original).
Traduciremos al lector lo que parece escrito en un lenguaje un tanto encriptado. Matus
denomina genosituación a la base económica y fenosituación a la superestructura jurídicopolítica e ideológica. Ambas configuran la situación que, como la cita anterior deja entrever,
el autor intenta pensar a partir de las lecturas althusserianas de Mao y Lenin, cita explícita en
el trabajo. Así pues, lejos de ser un “puro fenómeno”, la superestructura es el modo de existir
de la base económica y refiere a su unidad. Por último, para que la contradicción en la base
pueda expresarse al nivel de la totalidad, es imprescindible la lucha política.
Aunque nos gustaría extendernos en estos desarrollos de Matus, no es el propósito de este
trabajo. Los mencionamos para observar que en este librito escrito en prisión y publicado en
1980 relumbran cuestiones que contradicen en gran medida la narrativa construida en su
nombre (y por él mismo). En Planificación de situaciones, los esfuerzos se dirigen a
conceptualizar la totalidad, precisando cuáles “zonas” serán las decisivas en los períodos de
transición, especialmente en el de transición al socialismo. De hecho, el objetivo manifiesto
del libro es elaborar “una teoría general de la acción política de clases” (Matus, 1980: 19),
cuestión que rara vez encontramos advertida en sus lecturas contemporáneas. El Matus de
Teoría del juego social, publicado póstumamente, reemplaza aquél objetivo por la elaboración
de una “teoría de la práctica social” o “de la producción en el juego social” (Matus, 2007: 29
y 31). En este último, también nos habla de genosituación y fenosituación, pero ahora la

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

primera remite al conjunto de “normas de constitución y convivencia social” (Matus, 2007:
250). En adelante, la situación será conceptualizada como un espacio social plural en el que
conviven conflictivamente una multiplicidad de actores. Matiz...
En los inicios del Programa de Estudios Críticos, el profesor Martín Cortés nos propuso la
lectura de un intercambio ocurrido en 1983 entre Oscar Terán y José Sazbón en la revista
Punto de vista. Comenzaba con un artículo en el que Terán condenaba la “inoperancia” del
concepto marxista de “determinación en última instancia por la economía” y celebraba “la
apertura al pluralismo de las determinaciones múltiples” (Terán, 1983: 46). En su título
resuena otro, que en nuestro trabajo funciona como pretexto o punto de partida: “¿Adiós a la
última instancia?”. Así se articula en esta oportunidad el adiós, el rest, rest, el llamado al
descanso. En su réplica, Sazbón advierte que el autor de la despedida pone a la “última
instancia” en un “lugar común demodé y contaminante” para anunciar su destierro. La fórmula
de Engels, que marcaba una dirección y al mismo tiempo designaba un problema, es
reemplazada por el “espejismo de las génesis dispersas” que, “al cerrar el paso a toda
recomposición unitaria en el plano de la teoría, impide iluminar también, en el campo político,
la convergencia de las iniciativas revolucionarias en el punto de mayor resistencia” (Sazbón,
1983: 37). Al arrojarla al lugar de los desechos, junto con el marxismo in toto, Terán destierra
tanto al principio de inteligibilidad política que ella supone como a la búsqueda teórica por
pensar la totalidad y su reproducción-transformación.
En el fragmento que seleccionamos para el epígrafe de esta sección, Lechner nos convoca a
revisar el modo en que nos contamos el pasado y repensar los conceptos con los cuales
imaginamos el futuro (Lechner, 1985: 303). Así pues, en los albores de la derrota, no pocos
intentaron pensar una vez más la relación entre política y economía, siempre bajo la
inscripción marxista o, en otros términos, siempre dentro de la línea de demarcación que
indicaba la fórmula de “la última instancia”. Pero estas valiosas lecciones fueron devoradas,
soterradas, renegadas, en pos de otros modos más “plurales” de comprender la realidad,
cuyo eclecticismo teórico y graves consecuencias políticas Sazbón advertía agudamente. De
este modo, la transmisión del resto de la revolución, de sus hechos resonantes (González,
2006a: 123), del echarpe inconcluso que necesitamos pasar de mano en mano (González,
2021: 338), queda trunca. Tales son los alcances de la derrota: el abandono del cuerpo teórico
marxista (incluida su vertiente dependentista, Giller, 2020), pero también el abandono del
socialismo como horizonte político. Se impone entonces una única visión de la derrota, una
sola forma de leerla e interrogarla.
Adiós al futuro: autocrítica y temporalidad
La autocrítica es instrumental: se la hace para reubicarse en el mundo. No
necesita reconocer palabras: basta con declarar que ahora se piensa otra
cosa.
Héctor Schmucler
Obediente a las consecuencias de las acciones, la autocrítica puede
desmerecer su defendible e indispensable programa de ajustar las ideas al
mundo efectivo, en nombre de cierto ritualismo adaptacionista que la
acompaña.
Horacio González

Decíamos al comienzo que hacia los años ochenta se forja una lectura de la derrota que se
concentra en los errores cometidos. Más precisamente, que señala la desconsideración de
las capacidades del adversario y la sobrevaluación de la fuerza propia. En el caso de Matus,
esa mirada se deja leer en diferentes escritos y, muy especialmente, en Adiós, Señor
Presidente. Ahora bien, este modo de entender la derrota arroja una pregunta acerca de “la
viabilidad de la vía chilena”, según las palabras de Moulian (1998: 74). En otros términos, el
interrogante que organiza estas lecturas puede plantearse así: ¿pudo haberse evitado este
desenlace? Pregunta marcada por el deseo imposible de volver el tiempo atrás, al momento

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

anterior de lo que, una vez acontecido, parece demasiado determinado, demasiado necesario
como para poder ser evitado. “No obstante, no lo era mientras no ocurría”, dice Horacio
González (2012a: 67) a propósito de otra tragedia9. En tal sentido se orientan las reflexiones
bajo el signo de la autocrítica. Ello conduce a una segunda pregunta, atada a la anterior: ¿era
viable nuestro proyecto? Así la expresa otro ex-ministro de la Unidad Popular:
¿Era absolutamente necesario que las cosas ocurrieran como ocurrieron y que
por lo tanto, en todo caso se iba a producir un golpe militar victorioso? Si la
respuesta fuera afirmativa, ello significaría que el proyecto político de la Unidad
Popular era esencialmente inviable y que por lo tanto, cualquiera que hubiera
sido la conducta del gobierno, su destino y su derrota estaban ya sellados de
antemano. Si la respuesta fuese negativa (...) esa respuesta requiere decir que
el proyecto político de la Unidad Popular era en realidad viable (Almeyda, 1978:
288).
Elegimos la cita anterior porque ella nos permite ver la encerrona a la que conduce la pregunta
trágica, orientada al pasado: si no se podía evitar, entonces el proyecto era inviable; si se
podía evitar, entonces era posible lo que soñamos y sólo basta revisar los errores. La
viabilidad del proyecto queda supeditada a lo ya acontecido. Se trata de un desplazamiento
al menos curioso, puesto que pocos años antes el término viabilidad no se dirigía al pasado
sino al futuro: allí están los esfuerzos de Oscar Varsavsky (1971), así como los plasmados
en el Modelo Mundial Latinoamericano (Herrera et. al, 2004), para probar la viabilidad de un
“estilo de desarrollo” alternativo al impuesto por los países centrales, en el que las
necesidades físicas, sociales, culturales y espirituales estuvieran resueltas. El mismo Matus
(1972) participó en aquellos debates de los años sesenta y setenta, interrogando
especialmente el problema de la viabilidad política, es decir, el asunto de lidiar con los apoyos
y resistencias que todo proyecto encuentra en su realización. Pero, en aquellos debates, la
pregunta se dirigía al futuro y, por lo tanto, la viabilidad era un asunto a construir. Después
de la derrota, en cambio, ella se dirige al pasado: ¿era viable la “vía chilena”? Para Clodomiro
Almeyda, lo era: el desenlace pudo haberse evitado si se hubiera librado una fuerte batalla
ideológica al interior de las Fuerzas Armadas. Tal es, desde su punto de vista, el error. Pero
debemos señalar que en su lectura la pregunta trágica se anuda a la posibilidad de retomar
el camino de cara al futuro, lo que la emparenta en cierta forma con aquellas de Lechner,
Marini, Zavaleta y Cueva que presentamos más arriba. Había en ellas un intento por
reflexionar sobre los errores, pero esa pregunta se orientaba también al futuro, al interrogante
por cómo retomar el camino. Esto es lo que ya no sucede en el concierto de autocríticas que
sonará después: allí, el adiós al pasado es también un adiós al futuro.
No se nos escapa que aquello que englobamos bajo el nombre de la autocrítica reconoce una
serie de problemas que también estaban en los restos cuya transmisión nos ha sido negada.
Así, por ejemplo, el texto de Moulian advierte la presencia de dos estrategias opuestas al
interior de la Unidad Popular: una más proclive a las concesiones y otra más decidida a
avanzar. Su tesis, contraria a la de Marini y cía., es que la negativa del ala más radicalizada
a negociar el proyecto condujo al gobierno a la inmovilidad. Para vencer a la misma, la
vertiente más proclive a la negociación tendría que haber reprimido a sus propias fuerzas,
tendría que haber sofocado al ala más dura. Pero entonces el mismo proyecto se hubiera
desvirtuado. Por eso, la experiencia de la Unidad Popular es para Moulian una “tragedia”
(Moulian, 1998: 105). Aun cuando este autor advierte los peligros de ubicar la derrota en el
lugar de una fatalidad necesaria, su reflexión parece conducirnos en tal sentido. Es decir, él

9

En un texto bien coyuntural pero no falto de reflexiones más profundas, como casi todo lo escrito
por González, el ensayista reflexiona sobre el asesinato del joven militante Mariano Ferreyra en el
año 2010. El lenguaje de la tragedia, dice, es precisamente el de los puntos ciegos que sólo
después de acontecidos se tornan determinados.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

parte de aquél diagnóstico que Marini nombraba como “dos estrategias”, pero sus
conclusiones son por completo diferentes. ¿Qué es lo que sucede?
Mientras que los trabajos que relumbran en los albores de los años ochenta se hicieron desde
una preocupación por el futuro de la revolución –es decir, sosteniendo a esta última como
futuro (Giller, 2020)–, la autocrítica se constituye plenamente en una instancia para evaluar
las razones del fracaso. De este modo, la pregunta trágica –¿pudo haberse evitado?– tiende
a ocupar el centro de la escena, desplazando toda pregunta por el futuro. Si la ideología opera
por medio de los mecanismos de condensación y desplazamiento, cabría observar entonces
que la autocrítica reconoce una parte del diagnóstico de los restos renegados, pero desplaza
el problema al cual ellos intentaban dar respuesta y, en su lugar, condensa todo el asunto del
lado de la virtú, de las capacidades de gobierno. De este modo, amputa a la política de su
relación con la economía, olvidando que el problema de la lucha política emergía en la
problemática marxista como instancia en la totalidad sobredeterminada. ¿Qué ganamos con
esta amputación? Teóricamente, poco y nada. ¿O alguien podría pensar que nada tuvo que
ver la determinación “en última instancia” con el Terror desplegado en toda América Latina
por oscuros poderes cívico-militares? ¿Que no hay relación entre tamaño despliegue de
fuerza y la necesidad de una nueva modalidad de acumulación capitalista a escala
internacional10? ¿Que nada tuvieron que ver la acción del imperialismo norteamericano y el
carácter dependiente de nuestras economías con todo aquello? Nadie podría afirmar cosa
semejante. ¿Por qué, entonces, renunciar a pensar la derrota en relación con estos
problemas? No estamos diciendo que sea posible encontrar allí las respuestas a nuestras
preguntas, ¡claro que no! Lo que sí sostenemos es que es en estos restos renegados donde
encontramos mejor marcada la cancha para ensayar, a partir de ellos y no sin ellos, nuestras
propias respuestas.
En una discusión a propósito de las estrategias políticas del presente, Horacio González
(2012b: 47) decía: “es un camino de cornisa, un aterrizaje de emergencia en el Río Hudson.
¿Será posible, como decía el Eternauta”11. La tarea política: camino de cornisa. Un paso en
falso puede conducir a la caída, pero –agregamos– alejarse demasiado de la cornisa por
temor a caerse conduce a la parálisis. Tenemos entonces dos interrogantes: ¿pudo haberse
evitado?, pregunta trágica orientada a los errores del pasado; ¿será posible?, pregunta
política orientada a la construcción del futuro. El olvido de esta última conduce a la negación
de todo aquello que en política resulta imposible de calcular. La política se obstina en no ser
trágica, sostiene una causa perdida y en esa insistencia se juega su sentido, porque la
tragedia es una posibilidad siempre latente: puede pensarse la mejor de las estrategias y, aún
así, fracasar (Rinesi, 2011). El problema de la autocrítica es que, a fin de cuentas, ella se
monta sobre la confianza en el sueño tecnocrático de que se podría haber evitado la derrota
si se hubiera actuado con una mayor virtú.
Pero entonces estamos ante una flagrante paradoja: junto a la negación tecnocrática de lo
que hay de trágico en la política, la derrota pasa a ser leída como irreversible. Negación de
lo que hay de trágico en la política, pero férrea creencia en la inevitabilidad del destino trágico
de la revolución. Esto no sucedía en los relumbres de Lechner, Marini, Zavaleta y Cueva. Por
eso, para poder levantar lo que sería edificado sobre la derrota, encima de sus ruinas –
narrativa de la autocrítica–, sería necesario silenciar todo aquello que se produjo en y desde
ella hacia fines de los años setenta y hasta los albores de los ochenta –los restos renegados–
. Cierto es que esta sepultura pudo haber sido condición para pisar algún suelo firme en la
asfixiante coyuntura que se abría de cara a los años noventa. Esa es la otra cara del resto, la
del desecho, es decir, lo que queda del sujeto “después de que aceptó des-hacerse una parte
de sí para poder seguir tomando parte en el juego” (Rinesi, 2019: 65). Pero, desde el presente,
10 Sobre este punto: Briones y Caputo (1978), Vuskovic (1974), Lechner (1982), Garretón (1986).
11 En esta oportunidad, la reflexión gonzaliana se refiere a la decisión de Néstor Kirchner de recostar
la construcción política en el Partido Justicialista a partir del año 2006. Mientras algunos
encontraron en ello el signo de que el kircherismo se volvería regresivo, González no deja de ver
allí una oportunidad, “un camino de cornisa”.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

no hay duda de que es demasiado lo que hemos perdido con estos entierros. Se torna
imprescindible, entonces, intentar lo que Gisela Catanzaro (2021: 173) ha definido, siguiendo
a Derrida, como espectrología: un “pensamiento de la herencia mocha e imperfecta, del resto
insomne y del acuerdo secreto entre generaciones”12. Volver a las ruinas, a los restos, desoír
el “poder exorcizante” (Schmucler, 2019: 92) de la autocrítica y escuchar lo que los espectros
tienen para decirnos13.
Pasado y presente: notas de hoy
Quien no puede imaginar el futuro tampoco puede, por lo general,
imaginar el pasado.
José Carlos Mariátegui
Oigan, está bien que hagamos una lectura crítica del pasado, pero las
derrotas siempre han formado parte de las luchas por el futuro.
Álvaro García Linera
En un ensayo reciente, Silvia Schwarzböck (2016: 23) advierte: “la postdictadura es lo que
queda de la dictadura, de 1984 hasta hoy, después de su victoria disfrazada de derrota”. Es
decir, la dictadura militar argentina parece vencida luego de la recuperación de la democracia,
pero sus efectos permanecen: la intención revolucionaria sigue derrotada y el proyecto
neoliberal sale victorioso, convirtiendo a la “vida de derecha” en la única vida posible. Ese es
el “pasado-presente” de la dictadura, todo aquello que puede ser visto pero no pensado. Al
igual que los espectros, la cuestión que plantean los espantos es del orden de la
(in)visibilidad14. La lucidez de la autora para captar sensiblemente el color dominante de
nuestra época es indiscutible, aunque nos incomoda lo que intuimos como una especie de
efecto-totalidad, de tendencia homogeneizante en su trabajo. Marino Pacheco (2019: 71) se
refiere a ello como el “malestar” de ver reducida toda experiencia de resistencia a una
caracterización epocal. Compartimos. Quizás por eso preferimos llamar ideología dominante
a lo que Schwarzböck denomina “vidas de derecha”, apostando por hacer visible la
contradicción que asedia toda unidad de pensamiento y prácticas, por más compacta y
dominante que se muestre (Romé, 2021; Parodi y Terriles, 2021). La ideología no es un
Zeitgeist o “espíritu de los tiempos” capaz de imponerse en forma maciza a todo el cuerpo
social (Pêcheux, 2017). Nos preguntamos si una de las mayores dificultades para el
pensamiento crítico en la actualidad no es, precisamente, la de evitar este destino.
Incluso la profusa descripción de Enzo Traverso (2018), que capta la ruptura de la dialéctica
entre derrota y utopía luego de la caída del muro de Berlín, pareciera quedar presa, por
momentos, del mismo presentismo que agudamente critica. Tal vez la misma forma de su
trabajo, que apunta a recorrer una pluralidad muy diversa de materiales para ver en ellas un
mismo sentimiento o estado de ánimo, la melancolía, sea lo que contribuye a que aquél
sentimiento termine operando –por momentos, insistimos– como una suerte de causalidad

12 Ello sin olvidar, claro, aún si no es el propósito de este trabajo, lo que la autora advierte:
necesitamos también un análisis espectral de las derechas, que nos permita vislumbran qué
espectros (o espantos) están conjurando ellas.
13 Años más tarde, también González (2006b: 15) calificaría la autocrítica de “recurso dúctil y a la
vez cómodo”, a propósito de la discusión sobre el “No matarás” y la carta de Oscar del Barco.
14 “El espectro, como su nombre lo indica, es la frecuencia de cierta visibilidad. Pero la visibilidad de
lo invisible. Y la visibilidad, por esencia, no se ve, por eso permanece epekeina tes ousias, más
allá del fenómeno o del ente. El espectro también es, entre otras cosas, aquello que uno imagina,
aquello que uno cree ver y que proyecta: en una pantalla imaginaria, allí donde no hay nada que
ver” (Derrida, 1995: 117).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

expresiva15. Tomemos ahora otra lectura, más reciente y popular. ¿No es el texto de Mark
Fisher (2018) devorado, en cierta forma, por el mismo realismo capitalista que intenta
denunciar? “El capitalismo ocupa sin fisuras el horizonte de lo pensable” (Fisher, 2018: 30),
reza una de sus frases más contundentes. Quizás es este diagnóstico lo que le infunde a su
propuesta cierta pretensión creadora de novedad: “una izquierda genuinamente novedosa”,
“renovarnos sin volver a lo anterior” (Fisher, 2018: 116 y 118). El legado en el que preferimos
reconocernos desconfía de tales celebraciones, es más bien propenso al hilvanado de las
contribuciones acumuladas, que sólo producen novedad fruto de un paciente trabajo de
traducción (Cortés, 2016). Pero volviendo al punto central: aún en los sofisticados esfuerzos
de Schwarzböck y Traverso encontramos cierta dificultad para dar cuenta del carácter
constitutivamente dividido de toda coyuntura. Se dirá que estas afirmaciones merecen más
cuidado, sabemos que así es. Arrojamos, no sin impaciencia, algo que nos inquieta.
Para pensar en qué medida esta cuestión alcanza a la discusión pública en nuestro país,
tomaremos como disparador una anécdota de actualidad. Sostenemos que en ella se
vislumbra un problema a la vez teórico y político, que excede con creces la cuestión –también
pertinente, por supuesto– de tal o cual táctica y estrategia. Veamos. Ante la posibilidad de
fractura del Frente que conduce el gobierno argentino desde 2019, distintos referentes
políticos y culturales protagonizan debates públicos en medios gráficos y digitales. No
ahondaremos en ellos, sino que tomaremos un breve diálogo que nos parece un síntoma de
la pesada carga que atraviesa la discusión. En una entrevista radial a uno de los referentes
proclive a sosegar las críticas al sector gobernante en pos de mantener la unidad 16, los
periodistas interrogan:
—¿En qué momento de la historia argentina la moderación fue transformadora y la
radicalización impotente?
—En los setenta —responde el entrevistado—, la radicalización terminó en situaciones... —
se interrumpe.
¡Vaya tropiezo! En rigor, no se responde a la primera parte de la pregunta: a falta de un
ejemplo que permita elogiar la moderación, ¡se recurre a su contrario, aquél supuesto caso
en el que la radicalización condujo a la derrota! Tal es, aún hoy, la opresión de nuestras
cabezas por la narrativa de la autocrítica: esgrimiendo la derrota de los años setenta, se
sostiene la necesidad de moderación, de mesura, de prudencia en el presente. Por todas
partes se levanta la llamada “correlación de fuerzas” como límite a la acción política, operando
como algo dado, como un dato del que sólo cabe tomar nota y resignarse a avanzar hasta
donde ella lo permita17. Pero esa necesidad de prudencia no resulta tan evidente cuando

15 El autor aclara que no debe ser entendido así: la melancolía no es un atributo transhistórico, sino
un momento situado a partir de la derrota. La apuesta es a que ese mismo sentimiento logre
desplegar su sentido positivo y unir nuevamente lo que se ha cortado en la dialéctica temporal.
Pero hablamos aquí de cierto efecto de homogeneidad, no de intención, ni de sistema.
16 Al momento de escritura de este trabajo, la entrevista se encontraba disponible en Daniel Tognetti
y Adrián Murano, “Alejandro Grimson: ‘en ningún país donde hubo gobiernos populares se triunfó
sin una alianza’”, Siempre es Hoy (Buenos Aires: AM 530 - Somos Radio, el 14 de marzo de 2022),
https://ar.radiocut.fm/audiocut/alejandro-grimson-en-ningun-pais-donde-hubo-gobiernospopulares-se-triunfo-sin-una-alianza/
17 Se olvida así que, en Gramsci, el análisis de la relación de fuerzas no debe considerarse en y por
sí mismo, sino con referencia a una iniciativa de voluntad determinada. Por tanto, la tarea política
no es el mero cálculo de lo posible sino la formación, desarrollo y organización de la propia fuerza:
“El elemento decisivo de toda situación es la fuerza permanentemente organizada y predispuesta
desde hace mucho a la que se puede llevar adelante cuando se juzga que una situación es
favorable (...) Es por ello una tarea esencial velar sistemática y pacientemente para formar,

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

recurrimos a los restos de aquella catastrófica derrota, cuando nos dirigimos a sus escombros
humeantes sin dejarnos obnubilar por ella, parafraseando a Álvaro García Linera 18. Así, vimos
que, al menos en el caso de la Unidad Popular, no pocos autores consideraron que fue
precisamente la moderación aquello que debilitó al gobierno y que, más allá de ello, el golpe
militar no se explicó tanto por los errores propios sino por la acción decidida de la derecha y
el imperialismo. Sin embargo, tras la renegación de este valioso legado, se forja la evidencia
de que fue el sector más radicalizado el que condujo al gobierno a la inmovilidad.
Después del derrotero (Rinesi, 2020) de los años setenta, la mirada dominante es aquella
que ve en la moderación la condición de concreción del proyecto. Tiene razón Tomás Moulian
al decir que en esa derrota radica el nudo inconsciente de toda su visión de la política. Ella
reviste el carácter del trauma, de repetición compulsiva de una escena que no termina jamás
de retirarse. Pero entonces debemos recordar que al círculo melancólico del trauma se opone
su elaboración como quehacer crítico articulatorio (LaCapra, 2005). En este sentido, vale
guiarnos por el recorrido del propio Freud (1992a; 1992b): la elucidación de los “hechos” que
darían origen a la escena traumática no es lo relevante, sino la fantasía que opera como
escena originaria que se reitera una y otra vez. Traducido a nuestros términos: debemos
dirigir la crítica no a lo realmente acontecido sino al imaginario que se ha forjado alrededor
suyo. En este sentido, lo que intentamos cuestionar no son las razones de la derrota en sí,
sino el modo en que esas razones se han articulado con una clave de lectura del presente de
la que todavía resulta demasiado trabajoso despegarnos. Concluimos la sección anterior
enunciando la paradoja por la cual se afirma la inevitabilidad del destino de los movimientos
revolucionarios, al tiempo que se sostiene una fe tecnocrática en las bondades de la virtú
para ordenar la acción política. Ella condensa, a nuestro entender, el dramatismo del presente
político. Se sostiene una lectura sobre la derrota de los años setenta pretendidamente única,
plena, autoevidente: la radicalización es impotente –el adversario, prácticamente
omnipotente–. Hay, entonces, una íntima solidaridad entre la imposibilidad para imaginar el
futuro, la dificultad para ver las contradicciones del presente y el bloqueo para pensar otras
formas de contarnos el pasado19. El problema teórico-político del presente es un problema de
tiempo, de temporalidad. ¿No es éste el problema que recorre, bajo diversas formas, la
propuesta del Programa de Estudios Críticos? Enhorabuena.

desarrollar y tornar cada vez más homogénea, compacta y consciente de sí misma a esta fuerza”
(Gramsci, 2008: 62).
18 “...vi los escombros aún humeantes de esas grandes batallas, sin quedar obnubilado por la
derrota” (García Linera en Parodi y Tzeiman, 2022: 36). De la misma página extrajimos el epígrafe
de esta sección, en el que Linera se dirige directamente a los obnubilados por las derrotas del
pasado.
19 De allí la otra frase que encabeza esta sección, tomada de José Carlos Mariátegui (2010: 161).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Bibliografía
Aguilar, Paula Lucía, Mara Glozman, Ana Grondona y Victoria Haidar. (2014). “¿Qué es un
corpus?” Entramados y perspectivas. Revista de la carrera de Sociología 4, núm. 4: 35–
64.
Almeyda, Clodomiro. (1978). “La dimensión militar de la experiencia chilena”. En El control
político en el Cono Sur, de ILDIS, 282–302. México: Siglo XXI.
Althusser, Louis. (2011). “Contradicción y sobredeterminación (notas para una investigación)”.
En La revolución teórica de Marx, 71–106. México: Siglo XXI.
———. (2015). Sobre la reproducción. Madrid: Akal.
Briones, Álvaro y Orlando Caputo. (1978). “América Latina: nuevas modalidades de acumulación
y fascismo dependiente”. En El control político en el Cono Sur, de ILDIS, 227–56. México:
Siglo XXI.
Catanzaro, Gisela. (2021). Espectrología de la derecha. Hacia una crítica de la ideología
neoliberal en el capitalismo tardío. Buenos Aires: Las Cuarenta / El río sin orillas.
Cortés, Martín. (2012). “El Leviatán criollo. Elementos para el análisis de la especificidad del
Estado en América Latina”. En El Estado en América Latina: continuidades y rupturas,
editado por Mabel Thwaites Rey, 93–116. Buenos Aires: CLACSO / ARCIS.
———. (2016). “Marxismo y heterogeneidad: para una crítica del origen”. Cuadernos
Americanos: Nueva Epoca 4, núm. 158: 65–84.
Cueva, Agustín. (1979a). “Dialéctica del proceso chileno: 1970-1973”. En Teoría social y
procesos políticos en América Latina, 97–142. México: Edicol.
———. (1979b). “Problemas y perspectivas de la teoría de la dependencia”. En Teoría social y
procesos políticos en América Latina, 15–39. México: Edicol.
Derrida, Jacques. (1995). Espectros de Marx. El Estado de la deuda, el trabajo del duelo y la
nueva Internacional. 2a edición. Madrid: Trotta.
Fisher, Mark. (2018). Realismo capitalista. ¿No hay alternativa? Ciudad Autónoma de Buenos
Aires: Caja Negra.
Freud, Sigmund. (1992a). “Las fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad (1908)”. En
Obras Completas, 9 1906-08:137–48. Buenos Aires: Amorrortu.
———. (1992b). “Mis tesis sobre el papel de la sexualidad en la etiología de las neurosis (1906
[1905])”. En Obras Completas, 7 1901-05:259–72. Buenos Aires: Amorrortu.
Garretón, Manuel Antonio. (1986). “Transformación social y refundación política en el capitalismo
autoritario”. En Los nuevos procesos sociales y la teoría política contemporánea
(Seminario de Oaxaca), de Julio Labastida Martín del Campo, 20–29, 1a ed. México: Siglo
XXI.
Giller, Diego. (2020). Espectros dependentistas: variaciones sobre la “teoría de la dependencia”
y los marxismos latinoamericanos. Los Polvorines: Ediciones UNGS.
Glozman, Mara. (2020a) “La construcción de archivos discursivos. Entre la teoría del discurso y
las prácticas de montaje”. Revista LUTHOR 10, núm. 44: 1–12.
———. (2020b) “(Re)leer Pêcheux hoy: el problema del décalage en la teoría materialista del
discurso”. Pensamiento al margen: revista digital sobre las ideas políticas, núm. 12: 117–
33.
González, Horacio. (2006a). “La Comuna de París: los asaltantes del cielo”. En Los asaltantes
del cielo. Política y emancipación, 69–124. Buenos Aires: Gorla.
———. (2006b). “La carta de Del Barco”. El ojo mocho, núm. 20: 7–18.
———. (2012a). “Entre el arquetipo y la memoria social de los trabajadores”. En ¿Cómo juzgar
al kirchnerismo? Dos miradas contrapuestas sobre la Argentina de la última década, de
Horacio González y Isaac Rudnik, 65–81. Buenos Aires: Nuestra América – ISEPCi.
———. (2012b). “Algunos temas imprescindibles”. En ¿Cómo juzgar al kirchnerismo? Dos
miradas contrapuestas sobre la Argentina de la última década, de Horacio González y
Isaac Rudnik, 41–49. Buenos Aires: Nuestra América – ISEPCi.
———. (2021). “La mitad de un echarpe o un canto inconcluso”. En La palabra encarnada:
ensayo, política y nación, 337–40. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Gramsci, Antonio. (2008). “Análisis de las situaciones. Relaciones de fuerzas”. En Notas sobre
Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno. Buenos Aires: Nueva Visión.
Grondona, Ana. (2016). “El giro narrativo y el lugar de la heterogeneidad discursiva en el análisis
de teorías sociológicas. El caso de la teoría de la modernización en Gino Germani”. Cinta
de Moebio. Revista de Epistemología de Ciencias Sociales, núm. 56: 147–58.
———. (2019). “¿Qué es el contexto? Reflexiones a partir del análisis materialista de los
discursos”. En Exploraciones en teoría social. Ensayos de imaginación metodológica, de
Pablo De Marinis, 227–68. Buenos Aires: IIGG-CLACSO.
Grüner, Eduardo. (2000). “El ensayo, un género culpable”. En Un género culpable. La práctica
del ensayo: entredichos, preferencias e intromisiones, 13–21. Rosario: Homo Sapiens
Ediciones.
———. (2010). “La Parte y los Todos. Sobre algunas cuestiones preliminares”. En La oscuridad
y las luces, 41–97. Buenos Aires: Edhasa.
———. (2021). “De fetiches también (y especialmente) se vive. Capitalismo y subjetividad: el
fetichismo entre Marx y Freud”. En Lo sólido en el aire: el eterno retorno de la crítica
marxista, 191–222. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO.
Herrera, Amílcar, Hugo D. Scolnik, Gabriela Chichilnisky, Gilberto C. Gallopin, Jorge E. Hardoy,
Diana Mosovich, Enrique Oteiza, Gilda L. de Romero Brest, Carlos E. Suárez y Luis
Talavera. (2004). ¿Catástrofe o Nueva Sociedad? Modelo Mundial Latinoamericano.
Buenos Aires: IDRC-CRDI, IIED-América Latina.
LaCapra, Dominick. (2005). “Escribir la historia, escribir el trauma”. En Escribir la historia, escribir
el trauma, 27–64. Buenos Aires: Nueva Visión.
Lechner, Norbert. (1982). “El proyecto neoconservador y la democracia”. Crítica &amp; Utopía, núm.
6: 39–78.
———. (1985). “Epílogo”. En Estado y política en América Latina, editado por Norbert Lechner,
300–334. México: Siglo XXI.
———. (2007). “La problemática actual del Estado y del Derecho en Chile”. Revista OSAL VIII,
núm. 22: 189–210.
———. (2012). “La crisis del Estado en América Latina”. En Obras I. Estado y derecho, editado
por Ilán Semo, Francisco Valdés Ugalde y Paulina Gutiérrez, 353–456. México: FCECLACSO.
Maingueneau, Dominique. (2002). “Problèmes d’ethos”. Pratiques, núm. 113–114: 55–67.
Mannoni, Octave. (1990). “Ya lo sé, pero aún así...” En La otra escena. Claves de lo imaginario,
9–27. Madrid: Amorrortu.
Mariátegui, José Carlos. (2010). “Heterodoxia de la tradición (1927)”. En La tarea americana.
Buenos Aires: Prometeo Libros - CLACSO.
Marini, Ruy Mauro. (1973). “La pequeña burguesía y el problema del poder: el caso chileno”.
Pasado y Presente IV, núm. 1: 65–86.
———. (1974a) “Dos estrategias en el proceso chileno”. Cuadernos políticos, núm. 1: 18–38.
———. (1974b). “Reforma y revolución: una crítica a Lelio Basso”. En Acerca de la transición al
socialismo, 75–92. Buenos Aires: Periferia.
———. (1974c). “Economía política de un golpe militar”. Foro Internacional, núm. 58: 279–91.
Marini, Ruy Mauro y Cristián Sepúlveda. (1973). “La política económica de la ‘Vía Chilena’”.
Marxismo y Revolución, núm. 1: 106–23.
Martner, Gonzalo. (1984). “La vía pacífica al socialismo”. El Trimestre Económico 51, núm. 204:
761–809.
Matus, Carlos. (1972). Estrategia y plan. 1a edición. Santiago de Chile: Editorial Universitaria.
———. (1980). Planificación de situaciones. México: Fondo de Cultura Económica.
———. (2007). Teoría del juego social. Remedios de Escalada: Ediciones de la UNLa.
———. (2014). Adiós, Señor Presidente. Remedios de Escalada: Ediciones de la UNLa.
Moulian, Tomás. (1998). Conversación interrumpida con Allende. Santiago de Chile: LOM
Ediciones.
Pacheco, Mariano. (2019). Desde abajo y a la izquierda. Movimientos sociales, autonomía y
militancias populares. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Las Cuarenta / El río sin orillas.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Parodi, Ramiro y Ricardo Terriles. (2021). “Postdictadura: historia e ideología”. Facultad de
Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.
Parodi, Ramiro y Andrés Tzeiman. (2022). “Entrevista a Álvaro García Linera”. En Para lxs que
vendrán: crítica y revolución en el siglo XXI. Selección de conferencias, artículos y
entrevistas (2010-2021), editado por Ramiro Parodi y Andrés Tzeiman, 31–87. Los
Polvorines / CABA: UNGS/CCC.
Pêcheux, Michel. (1986). “Delimitaciones, inversiones y desplazamientos”. En Los nuevos
procesos sociales y la teoría política contemporánea (Seminario de Oaxaca), de Julio
Labastida Martín del Campo, 103–15, 1a ed. México: Siglo XXI.
———. (2017). Las verdades evidentes. Lingüística, semántica, filosofía. Buenos Aires:
Ediciones del CCC.
Rinesi, Eduardo. (2011). Política y tragedia. Hamlet, entre Maquiavelo y Hobbes. 2° edición.
Buenos Aires: Colihue.
———. (2019). Restos y desechos: el estatuto de lo residual en la política. Buenos Aires: Caterva
Editorial.
———. (2020). “Prólogo. Pensar (en) la derrota”. En Espectros dependentistas: variaciones
sobre la “teoría de la dependencia” y los marxismos latinoamericanos, de Diego Giller,
13–24. Los Polvorines: Ediciones UNGS.
Romé, Natalia. (2015). “Elogio del teoricismo: práctica teórica e inconsciente filosófico en la
problemática althusseriana”. Representaciones 11, núm. 1: 85–113.
———. (2021). “Prólogo. Elogio de la impureza o la ideología a destiempo”. En Espectrología de
la derecha. Hacia una crítica de la ideología neoliberal en el capitalismo tardío, de Gisela
Catanzaro, 13–19. Buenos Aires: Las Cuarenta / El río sin orillas.
Sazbón, José. (1983). “Derecho de réplica. Una invitación al postmarxismo”. Punto de Vista VI,
núm. 19: 36–38.
Schmucler, Héctor. (2019). “Miedo y confusión”. En La memoria, entre la política y la ética. Textos
reunidos de Héctor Schmucler (1979-2015), 89–102. Buenos Aires: CLACSO.
Schwarzböck, Silvia. (2016). Los espantos: estética y postdictadura. Ciudad Autónoma de
Buenos Aires: Las Cuarenta / El río sin orillas.
Terán, Oscar. (1983). “¿Adiós a la última instancia?” Punto de Vista VI, núm. 17: 46–47.
Traverso, Enzo. (2018). Melancolía de izquierda: marxismo, historia y memoria. Ciudad
Autónoma de Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
Tzeiman, Andrés. (2021). La fobia al Estado en América Latina. Reflexiones teórico-políticas
sobre la dependencia y el desarrollo. Buenos Aires: IIGG-CLACSO.
Varsavsky, Oscar. (1971). Proyectos nacionales: planteo y estudios de viabilidad. Buenos Aires:
Periferia.
Viedma, Celeste. (2025). “Derrota, política Y teoría En América Latina: (re)lecturas”. Revista
Perfiles Latinoamericanos 33, núm. 65:103-26. https://doi.org/10.18504/pl3365-0052025.
Vuskovic, Pedro. (1974). “Significación latinoamericana de la experiencia chilena reciente”. Foro
Internacional, núm. 58: 145–63.
Vuskovic, Pedro y Gerardo Aceituno. (1982). “Los problemas económicos de la transición”.
Investigación Económica 41, núm. 159/160: 11–58.
Zavaleta Mercado, René. (1986). “El Estado en América Latina”. Áreas. Revista Internacional de
Ciencias Sociales, núm. 7: 81–93.
———. (2009). “Las formaciones aparentes en Marx”. En La autodeterminación de las masas,
77–120. Bogotá: Siglo del Hombre Editores / CLACSO.
Zeran, Faride. (1998). “Adiós, Señor Presidente. Carlos Matus, académico y ex ministro de
Allende”. La Época, el 25 de enero de 1998. Biblioteca Nacional de Chile. Sección Archivo
de Referencias Críticas Chilenas. http://www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl/bnd/628/w3article-288399.html.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13364">
                <text>Los espectros: derrota, teoría, política</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13365">
                <text>Viedma, Celeste</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13366">
                <text>Fil: Viedma, Celeste. Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Estudios Políticos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13367">
                <text>POLITICA</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13368">
                <text>DICTADURA</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13369">
                <text>MARXISMO</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13370">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13371">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13372">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13373">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13374">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13375">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13376">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13377">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13378">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13379">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13380">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="31">
        <name>Dep. de Estudios Políticos</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="700" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="794">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/ed2b8c8fba677df380be93105671e285.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=fBGGBIm%7EXynp5Zb3QfZydLPpye8GXIcK3t3oIlds4AH5U7B1ln1m9vBFB%7EgC-y3pSjGDc3l0BDc9WRFiFQ84%7ENwjZWltkgv2ahGdOutRvnV7LJthH2vP7Om0QvhNLCh6P1LcNghAGYcRvalMZ8zvfH8UIKjoSKZB8bxqndUz%7EvJyArO-S%7Em4am2FE9vMA9%7E7zDkRwzvHZT2PV2EJgWx0uYtb%7E6B4Ar4Emg3x8H9xuOJ4A0e8xWc-%7EvI17yQJN81ujSSay2ItXDIe7Ol4vcbYthE2dbf3RCkl7zUsd4xWa3EEWCPrjijmgMrbwUCmclu%7EoYhJOXVBS5ZgWBadgWaEUw__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>44dfc8651a9e17e7c5f2f3acbb774397</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13345">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Más allá de las urnas:
el valor democrático de la universidad y la contrademocracia estudiantil
Juana Stratta
Departamento de Estudios Políticos
Este trabajo analiza la relación entre la educación pública y la democracia en Argentina, centrándose
en el rol del movimiento estudiantil como defensor de la universidad pública frente al desfinanciamiento
en 2024. El mismo se organiza en dos partes principales. La primera parte busca pensar el valor que
se le atribuye a la educación pública argentina y su implicancia para la concepción democrática,
utilizando datos de encuestas, estudios de opinión y antecedentes históricos. La segunda parte
examina al movimiento estudiantil bajo la óptica de la "contrademocracia" propuesta por Pierre
Rosanvallon, analizando su resistencia frente a las políticas de ajuste y recortes presupuestarios. Se
argumenta que la educación pública es más que un servicio; es un bien social crucial para la cohesión
democrática. El análisis expone cómo, a pesar de los desafíos, la defensa de la educación pública
mantiene su relevancia como un símbolo de la democracia argentina y su compromiso con el desarrollo
y la movilidad social.

La educación pública como pilar democrático argentino
Para Przeworski (2024), qué es democrático obedece a los valores que se le atribuyen
al concepto de democracia. ¿Podemos hablar de democracia únicamente cuando los
ciudadanos son libres de elegir y/o destituir a los gobiernos? Si adoptáramos una concepción
minimalista de democracia la respuesta sería afirmativa. Empero, es posible señalar que,
desde una concepción democrática maximalista, el grueso de la población valora la
democracia porque espera que la misma haga material los valores que considera importantes.
En esta clave, ¿cuáles son los valores que los argentinos le atribuyen a la democracia? ¿la
educación pública y, en particular, la universidad pública puede entenderse como un valor
democrático?
Desde la conformación del Estado Nacional argentino —para no irnos más allá en el
tiempo— la educación pública se consolidó como un pilar clave para la construcción de la
ciudadanía, el pueblo argentino y el desarrollo nacional. Ya Domingo Faustino Sarmiento
(1882), quien impulsó la idea de una educación universal y laica como base para la
modernización y el progreso de la sociedad, afirmaba: “todos los problemas son problemas
de educación” (p. 5). A su vez, durante el siglo XX y XXI, acontecieron hitos emblemáticos: la
Reforma de 1918 que promovió la autonomía universitaria, la libertad de cátedras, y el
cogobierno del conjunto de los claustros; la sanción de la gratuidad universitaria en 1949, que
democratizó el acceso a la universidad y favoreció la movilidad social de sectores
históricamente marginados; la Ley de Educación Nacional N° 26.206 sancionada en 2006,
que estableció la obligatoriedad de la educación secundaria y subrayó el derecho a una
educación inclusiva; y la creación de nuevas Universidades Nacionales descentralizando la
educación superior y consolidando aún más el compromiso del Estado con la educación
pública al brindar mayor acceso a la población de todo el país. Hemos dejado por fuera miles
de luchas —y en algunos casos conquistas— que escuelas, facultades y universidades dieron
en pos de la democratización y la defensa de la educación pública. Ahora bien, ¿podemos
pensar que estos acontecimientos colocan a la educación en la ménsula de la democracia?
Tratando de aproximarnos a nuestros días e intentando reflexionar sobre el valor
democrático de la educación en la actualidad, durante el mes de septiembre de 2023, el
Laboratorio de Estudios de Democracia y Autoritarismos, realizó grupos focales y llevó a cabo
una encuesta nacional en torno a la universidad pública y la educación en Argentina 1. En su
1

Se realizaron 10 grupos focales con participantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Las variables consideradas para la conformación de grupos fueron, por un lado, el perfil político que

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

análisis señalaron que “en Argentina, la universidad pública es una de las instituciones con
mayor legitimidad” (LEDA, 2024, p.6). Los distintos enunciados extraídos de los grupos
focales, y los altos puntos porcentuales resultantes de la encuesta, dan cuenta del valor que
se le otorga a la universidad pública por tres principales razones: en primer lugar, casi la
totalidad sostuvo que es imprescindible para el desarrollo del país; en segundo lugar, la
mayoría afirmó que la educación superior gratuita permite planificar un futuro mejor y que,
por tanto, fomenta la movilidad social ascendente; y, por último, la presencia de universidades
a lo largo del territorio argentino es apreciado como posibilidad de acceso e integración
(LEDA, 2024). En esta clave, nos permitimos prefigurar que, en nuestros días, hay un
importante valor democrático sobre la educación superior gratuita vinculado al desarrollo, la
movilidad social y la territorialidad.
En este marco, si bien la educación pública y, en particular, la universidad pública,
han sido tradicionalmente valoradas como pilares de la democracia en Argentina, el contexto
actual pone a prueba ese compromiso. El 2024 comenzó con una grave emergencia
presupuestaria en las Universidades Nacionales. Este recorte amenazó y amenaza la
capacidad de las universidades para seguir cumpliendo su rol en el desarrollo del país, en la
movilidad social y en la integración territorial. Hubo una decisión política de prorrogar el
presupuesto universitario 2023 en una situación altamente inflacionaria; teniendo en cuenta
sobre todo que más del 90% de lo que el Estado invierte en la educación superior se destina
al pago de salarios de quienes trabajan diariamente en las universidades. En este contexto,
para inicios de abril ya se había consumido el 40% de la partida anual disponible para el pago
de salarios. A su vez, los gastos de funcionamiento se mantenían fijos a pesar del fuerte
aumento en las tarifas de luz y gas que en algunos casos superaron el 400% (CIN, 2024a).
Frente a esta alarmante situación, la comunidad educativa universitaria de todo el país
comenzó a reclamar por la actualización del presupuesto. Entre paros, clases públicas,
ruidazos, asambleas, banderazos, cortes de calle, etc., el 23 de abril el Frente Sindical de
Universidades Nacionales —integrado por las federaciones y gremios que nuclean a
docentes, no docentes y estudiantes universitarios de todo el país— convocó a una gran
marcha federal universitaria en defensa de la universidad y la educación pública.
“Convocamos a la sociedad argentina a defenderla” decía el Consejo Interuniversitario
Nacional (2024a). La movilización alcanzó más de un millón de personas a nivel nacional. A
la calle no salió sólo la comunidad universitaria, sino la sociedad en su conjunto. Esto se
manifestó en el apoyo y la adhesión de diversos sectores como la CGT, las CTA, organismos
de derechos humanos, organizaciones sociales, de la economía popular, de la cultura, entre
otros (Deledicque y Feliz, 2024).
Este escenario resuena con las ideas del filósofo francés Manin (1998) quien, con
mucha previsión a mediados de los años noventa, advirtió la metamorfosis de los gobiernos
representativos modernos hacia lo que él denominó una “democracia de audiencias”. En la
misma, el electorado toma la forma de audiencia: su rol es el de observar y evaluar las
decisiones y políticas de gobierno, muchas veces desde la distancia, plasmándose en
estudios o sondeos de opinión. Esta forma de democracia se revela en las recientes
encuestas que reflejan el valor que los argentinos atribuyen a la educación y la universidad
pública como bienes democráticos esenciales. Leer el valor de la educación a través de los
sondeos permite, por un lado, ver las tendencias de la opinión pública y, por otro, podemos
pensar, el grado de participación crítica que una democracia de audiencias realmente posee.
Por ejemplo, según la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad

se determinó según el último voto a la elección presidencial; y, por otro, la edad, en función de armar
cortes de edad según el grupo de votantes. La encuesta a nivel nacional tuvo como población objetivo
las personas de 16 años o más. La muestra fue de tipo aleatoria estratificada y la metodología de
relevamiento fue una encuesta telefónica a partir de un cuestionario estructurado de preguntas
cerradas. El tamaño final de la cuesta fue de 2074 casos (LEDA, 2024).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

de San Andrés2 del mes de marzo de 20243, el 60% de los encuestados estaba en desacuerdo
con el desfinanciamiento a las universidades públicas (Departamento de Ciencias Sociales,
2024a). Según los datos de la encuesta realizada por la consultora Zuban Cordoba (2024a)
y Asociados4 en su informe del mes de abril5, un 86% de los encuestados sostuvo que la
educación pública es un derecho de todos y que debe ser defendido.
En este marco de movilización y resistencia, la masiva marcha federal del 23 de abril
marcó un hito en la defensa de la educación pública. Tras meses de reclamos, esta
movilización logró que, a finales de mayo, el gobierno otorgara un aumento presupuestario
del 270% para los gastos de funcionamiento de las Universidades Nacionales (Marín, 2024).
Esto garantizó la apertura de los edificios universitarios para el segundo cuatrimestre, pero
dejó nuevamente abierto el reclamo por una recomposición salarial digna de sus
trabajadores.
No obstante, a mediados del mes de agosto, se impulsó desde la Cámara de
Diputados la “Ley de Financiamiento Universitario”, la cual consiguió media sanción (Infobae,
2024). El proyecto de ley promovía principalmente a que el Poder Ejecutivo aumentara los
salarios docentes/no docentes y los gastos de funcionamiento de acuerdo con la inflación
acumulada; a la vez, establecía la actualización de las partidas presupuestaria hasta fin de
año en forma bimestral, de acuerdo con la inflación del INDEC (Página 12, 2024). A
comienzos del mes de septiembre6, la consultora Zuban Cordoba (2024b) subrayaba que “las
universidades públicas siguen siendo las mejor valoradas en el país con un 70% de confianza”
(p.5).
En la madrugada del 13 de septiembre de 2024, con más de los dos tercios de los
votos, la Ley logró también su aprobación en el Senado Nacional (Ybarra, 2024). Sólo unas
horas más tarde, el presidente de la Nación anunciaba por su cuenta de X que iba a vetar la
misma (Milei, 2024).
Ante un inminente veto, se convocó a una segunda marcha federal educativa el 2 de
octubre para exigir la promulgación de la ley. Nuevamente, se trató de una marcha masiva
que llevó a docentes y no docentes, estudiantes, jubilados, trabajadores, etc., a las calles y
plazas de todo el país. “La universidad pública, base de la democracia y el desarrollo social,
lucha por su supervivencia” (CIN, 2024b): así se tituló el documento leído en el acto central
de la marcha en la Plaza del Congreso. Sólo tres horas después de aquel acto, la Oficina del
presidente (2024) oficializó el veto a ley bajo el argumentando de que el mismo atenta contra
el equilibrio fiscal (Boletín Oficial de la República Argentina, 2024); aun cuando se trataba de
una ley que implicaba únicamente el 0,14% del PIB (CIN, 2024b).
Revertir el veto estaba en manos de la Cámara de Diputados. En una semana de
intensas negociaciones, el Ejecutivo logró reunir los apoyos necesarios para mantener la
medida: con 85 votos a favor, con “85 héroes”, el veto quedó firme (Cayón, 2024). Ante este
desenlace, cabe preguntarse: ¿en qué valores se basaron las decisiones de los legisladores?

2

La población de la encuesta son los adultos de 18 años y más. Se trabaja con una muestra
estratificada por región con cuotas que tienen en cuenta la edad y el nivel socio económico. La
encuesta es online y se realiza en ocho regiones: NOA, NEA, Cuyo, Centro, Sur, y Buenos Aires
dividida a su vez en CABA, GBA e interior de la Provincia de Buenos Aires. A su vez, los datos se
ponderan de acuerdo con parámetros de voto en elección de octubre 2023 (Departamento de Ciencias
Sociales, 2024a; 2024b)
3
La encuesta fue realizada entre el 18 y el 22 de marzo de 2024 y la cantidad de casos alcanzó un
tamaño de 1045 (Departamento de Ciencias Sociales, 2024a).
4
La población de la encuesta son los adultos de 16 años y más de la República Argentina. Se trabaja
con un cuestionario estructurado mediante una encuesta online. A su vez, los datos se ponderan de
acuerdo con edad, género, zona y último voto a presidente (Zuban Córdoba, 2024a; 2024b; 2024c).
5
La encuesta fue realizada entre el 10 y el 11 de abril de 2024 y contó con un tamaño de 1500 casos
(Zuban Córdoba, 2024a).
6
La encuesta fue realizada entre el 6 y el 9 de septiembre de 2024 y contó con un tamaño de 2300
casos (Zuban Córdoba, 2024b).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

¿Escucharon la voz de miles de ciudadanos movilizados o primaron intereses distintos a los
de la educación pública, gratuita y de calidad?
El impacto social de esta decisión se reflejó en la encuesta de Zuban Cordoba (2024c)
realizada después de la segunda movilización federal universitaria y luego de que el Congreso
ratificara el veto a la Ley de Financiamiento Universitario 7. Según los resultados, casi el 60%
de los encuestados estaba en contra del veto presidencial, y un 91,3% rechazaba la idea de
que las universidades públicas fueran un gasto innecesario. Además, el 99% de los
encuestados consideraba a la educación como una herramienta esencial para el desarrollo
del país, reflejando el alto valor social que se le atribuye. Un 86,4% declaró sentirse orgulloso
de las universidades públicas, y el 80,7% coincidía en que estas instituciones permiten la
movilidad social ascendente. “La conclusión inevitable (...) es que las universidades cuentan
con una imagen sólida en la sociedad.” (Zuban Cordoba, 2024c, pp.4 y 5).
Este consenso social sobre el valor de la educación puede entenderse mejor a la luz
de la teoría de la justicia distributiva de Walzer (2004), quien, en Las esferas de la justicia,
sostiene que todos los bienes son "bienes sociales" cuyo valor y significado son definidos
colectivamente. Así, cada sociedad establece qué bienes considera fundamentales, y su
significación depende del contexto cultural y social que los rodea. En el caso de la educación
en Argentina, la universidad pública no solo tiene un valor simbólico para quienes trabajan o
estudian en ella, sino que es vista colectivamente como un bien social para toda la sociedad.
Este reconocimiento como bien social se evidencia en las palabras de figuras clave
del ámbito educativo. Larisa Kejval, docente e investigadora y actual directora de la Carrera
de Ciencias de la Comunicación de la UBA, enfatizó en relación con la manifestación del 23
de abril que: “fue muy masiva y de alguna manera lo que se puso en evidencia es que la
universidad es un bien social, de todas y todos, no solo de quienes trabajamos o estudiamos
allí, sino del conjunto de la sociedad” (Vilas, 2024). Por su parte, Víctor Moriñigo, presidente
del Consejo Interuniversitario Nacional, señaló que “constantemente se está ratificando este
precepto de la Educación Superior como un bien público, un bien social” (Jouli, 2024).
Desde esta perspectiva, podemos aplicar los postulados de Walzer (2004) sobre la
distribución de los bienes sociales. El autor sostiene que la distribución no se basa en un
criterio universal, sino que responde a una compleja interacción de principios y valores que
varían según la esfera social. En el caso de la educación y la universidad pública argentina,
podríamos identificar el principio de “necesidad” como un fundamento central de su
distribución: este principio busca garantizar el acceso universal a una educación de calidad.
En términos prácticos, este principio se materializa a través de políticas de gratuidad y acceso
abierto, que han sido y son esenciales para el carácter inclusivo de la universidad pública en
Argentina.
No obstante, siguiendo la lógica de Walzer (2004), podemos reconocer que ni la
educación ni la universidad pública argentina se rigen exclusivamente por el principio de
necesidad. También intervienen otros principios, como el de “merecimiento”, que puede influir
en el acceso a becas, investigación y oportunidades de desarrollo dentro del sistema
educativo académico; o el principio de la “libre distribución”, ya que las personas pueden
elegir invertir en su educación en instituciones privadas, lo que introduce un elemento de libre
mercado en la distribución. Esta combinación de principios y valores refleja la manera en que
la sociedad argentina otorga significado al bien social de la universidad pública, entendida
como un espacio clave de desarrollo y movilidad social.
El despertar del gigante dormido
A comienzos del año, Cristopher Loyola (2024), parte del Centro de Estudiantes de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) manifestaba la
necesidad de “despertar al gigante dormido para defender la Universidad”. En esa misma
7

La encuesta fue realizada entre el 11 y el 13 de octubre de 2024 y contó con un tamaño de 1900
casos (Zuban Córdoba, 2024c).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

línea, Sol Verónica Güi (2024), militante universitaria y estudiante de Sociología de la UBA,
insistía en que era momento de “revivir al gremio más grande del país”, un llamado a la acción
tras la primera gran marcha federal educativa.
Tras que el Congreso le diera la espalda a la sociedad y a la comunidad educativa
ratificando el veto presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario, las consecuencias
no se hicieron esperar. Del suelo de las facultades, aún en universidades sin tradición de
lucha, emergieron asambleas multitudinarias para organizar el ¿qué hacer? Las asambleas
cocinaron a fuego lento la nueva resistencia. El movimiento estudiantil, luego de años de
letargo y una pandemia que hizo aún más latente la crisis, experimentó un despertar marcado
por la participación de nuevas generaciones.
Entre otras medidas de protestas, facultades y rectorados fueron tomados en todo el
país. Así, el crecimiento de las protestas del movimiento estudiantil federal universitario
alcanzó niveles sin precedentes en la historia reciente. Ocurrieron cosas pocas veces vistas,
como las tomas de las facultades de Medicina, Derecho e Ingeniería de la UBA; o sucesos
que ocurrieron por primera vez en la vida, como la toma de la Facultad de Derecho de la
Universidad Nacional de Córdoba (UNC). A lo largo y ancho de Argentina, de Ushuaia a La
Quiaca, más de 50 facultades realizaron tomas y vigilias en las 24 provincias (Tiempo
Argentino, 2024). En algunos casos por sólo unos días, en otros sostenidos por semanas,
banderas de “facultad tomada” se desplegaban de los edificios, las aulas se llenaron de
bolsas de dormir y colchones, y las clases, en todos los casos, salieron a las calles. Se
convirtió a las universidades en centros de resistencia activa.
Este fenómeno de protesta masiva puede entenderse a través de las tensiones que
Pierre Rosanvallon (2007) describe respecto a la democracia. Para el autor, la propuesta de
la democracia se ha quedado a medio camino donde se la haya erigido. La democracia se ha
manifestado como promesa, de un régimen que responde a las necesidades de la sociedad
fundado sobre el imperativo de igualdad y autonomía; y como problema, de la realidad
material que lejos está, en la mayoría de los casos, de ese compromiso. Las movilizaciones
estudiantiles en Argentina no sólo son una reacción contra el veto a la ley, sino también un
reflejo de este desencanto democrático, en el que las instituciones representativas no
cumplen con las expectativas de justicia y equidad que la democracia decía prometer.
A su vez, según Rosanvallon (2007), el otro problema de las democracias
contemporáneas es la disociación entre legitimidad y confianza, siendo la legitimidad más
bien electoral y la confianza un fenómeno mucho más complejo. Esta última amplía la calidad
de la legitimidad en una dimensión moral y sustancial, permite presuponer la continuidad en
el tiempo de esa legitimidad ampliada y, permite economizar un conjunto de mecanismos de
verificación y prueba de la legitimidad. En la actualidad, nos enfrentamos a una erosión de la
confianza democrática y al fenómeno de formación de contrapoderes sociales, informales y/o
institucionales, que compensan tal desgaste mediante la organización de la desconfianza.
La desconfianza democrática busca que el poder democrático le sea fiel a sus
promesas. Esta desconfianza se expresa y se organiza en distintas modalidades de
contrapoderes que componen lo que Rosanvallon (2007) denomina “contrademocracia”: una
forma política de democracia que se contrapone a la otra, una democracia de los poderes
esparcidos por el cuerpo social, una democracia de la desconfianza organizada, una
democracia que es resistencia práctica y activa. En esta clave, ¿podemos pensar al
movimiento estudiantil como una contrademocracia?
Una de las modalidades de contrapoder de la contrademocracia es el poder de sanción, veto
y obstrucción. En la calle, en protesta, asociaciones por la negativa se organizan para, por
ejemplo, denunciar una política o intentar que se retire un proyecto de ley. Es la
heterogeneidad de su configuración lo que para Rosanvallon (2007) explica su conformación
y sus altas posibilidades de éxito. Estas mayorías reactivas son más fáciles de organizar que
las verdaderas mayorías sociales de acción, ya que pueden conformarse a pesar de sus
contradicciones y sin necesidad de un consenso positivo y deliberativo. Por lo que,
consecuentemente, son más frágiles y volátiles. Aquí, la soberanía popular se manifiesta

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

como un poder de rechazo; se impone una soberanía de un “pueblo-veto”. La temporalidad
con la que actúa esta acción colectiva es la inmediatez.
Las protestas estudiantiles en Argentina no solo emergen como una respuesta al
descontento generalizado, sino que son un fenómeno de contrademocracia, donde el "gigante
dormido" del movimiento estudiantil comienza a despertar. Este despertar no es solo un acto
de visibilización del malestar, sino también una acción directa en pos de obstruir y vetar las
decisiones políticas que amenazan la educación y universidad pública. El poder de
obstrucción, como lo describe Rosanvallon (2007), se ejerce en las calles y en las asambleas,
donde la soberanía popular no solo se expresa en las urnas, sino también en la capacidad de
organizarse colectivamente.
En este contexto, el descontento con la falta de respuesta del poder político impulsa
a los estudiantes a tomar los espacios universitarios, reviviendo así la fuerza histórica del
movimiento estudiantil. De este modo, el movimiento se transforma en una forma de
"desconfianza democrática", que organiza la resistencia y exige que el poder político cumpla
con sus promesas de acceso universal a una educación de calidad. El despertar del gigante
dormido se configura como una contrademocracia en acción, una resistencia activa y una
reafirmación de los valores democráticos en su forma más pura: la exigencia de que las
promesas de la democracia se traduzcan en la realidad material.
Consideraciones finales
Al comienzo de este trabajo nos interrogamos cuáles son los valores que los
argentinos le atribuyen a la democracia y si la educación pública, particularmente la
universidad, puede considerarse un valor democrático. A partir del análisis realizado, queda
claro que la educación pública en Argentina es entendida hace años como un pilar
democrático esencial con un fuerte respaldo social. Y, a pesar de sus actuales ataques, sigue
teniendo un importante valor democrático, tal como evidencian las encuestas que destacan
la legitimidad y el orgullo por las universidades públicas. A su vez, logramos exponer cómo la
educación pública argentina es entendida como un "bien social". El compromiso histórico con
este bien social ha moldeado la identidad democrática argentina, consolidando la educación
como un derecho fundamental a defender.
No obstante, la falta de respuesta o más bien el intento de hacer oídos sordos por
parte del gobierno de Javier Milei frente al masivo reclamo por un presupuesto universitario
digno que cuenta con el apoyo de la sociedad argentina, nos plantea un interrogante clave.
Retomando los postulados de Manin (1998) sobre la democracia de audiencia, observamos
que, aunque la opinión pública ha ganado visibilidad a través de encuestas y medios, esta
visibilidad no se ha traducido en un poder de influencia decisiva. La autonomía de los
representantes, reforzada por la personalización de la política de las democracias de
audiencia, ha llevado al Ejecutivo a ignorar las demandas populares en materia educativa, a
pesar del evidente respaldo de la ciudadanía. Esto nos lleva a reflexionar sobre el nivel de
autonomía de los gobernantes y sus implicancias para la democracia. ¿Hasta qué punto
puede un gobierno mantenerse ajeno al clamor social sin socavar los principios
democráticos? La desconexión entre el poder gubernamental y el apoyo a la educación
pública expone tensiones entre la representatividad y la soberanía popular. En esta clave,
¿no estaremos asistiendo a una nueva forma de concreta representación democrática?
Por último, la capacidad de contrapoder, la capacidad de veto del movimiento
estudiantil merece un análisis crítico. Aunque las masivas movilizaciones y tomas
universitarias fueron un ejemplo de contrademocracia activa, no tuvo aún un contundente
impacto en las decisiones gubernamentales. Si en algún momento de todo este proceso, se
postulaba que el movimiento estudiantil era el actor más dinámico en la confrontación política
contra el Gobierno Nacional —en un país donde se impusieron severos ajustes en distintos
sectores como trabajadores y jubilados—, todavía no podemos afirmarlo. El hecho de que las
multitudinarias protestas no logren frenar los recortes presupuestarios, ¿sugiere una crisis del
poder de veto? ¿Qué implica para la democracia, o mejor dicho, para la contrademocracia
que un movimiento tan dinámico no logre influir en las decisiones del poder gubernamental?

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Son interrogantes que todavía no podemos responder de manera definitiva y, al igual que el
conflicto, permanecen abiertas.

Referencias bibliográficas
Boletín Oficial de la República Argentina. (2024, octubre 2). VETO. Decreto 879/2024 Primera Sección.
https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/315058/20241003
Cayón, D (2024, octubre 9). El PRO, los peronistas tucumanos y ausencias clave: cómo logró el Gobierno
imponer el veto universitario. Infobae. https://www.infobae.com/politica/2024/10/09/el-pro-losperonistas-tucumanos-y-ausencias-clave-como-logro-el-gobierno-imponer-el-veto-universitario/
CIN (2024a, abril 23). La universidad pública, base de la democracia y el desarrollo social. Consejo
Interuniversitario Nacional. https://www.cin.edu.ar/la-universidad-publica-base-de-la-democracia-y-eldesarrollo-social/
CIN (2024b, octubre 2). La universidad pública, base de la democracia y el desarrollo social: Lucha por su
supervivencia. Consejo Interuniversitario Nacional. https://www.cin.edu.ar/la-universidad-publicabase-de-la-democracia-y-el-desarrollo-social-lucha-por-su-supervivencia/
Deledicque, M. y Feliz, M. (2024, abril 23). Marcha federal educativa: La universidad tomó las calles en todo
el país. Tramas. https://tramas.ar/2024/04/23/marcha-federal-educativa-la-universidad-tomo-lascalles-en-todo-el-pais/
Departamento de Ciencias Sociales (2024a). Encuesta de satisfacción política y opinión pública: Informe de
marzo
de
2024.
(Informe
No.
2024-01).
Universidad
de
San
Andrés.
https://udesa.edu.ar/departamento-de-ciencias-sociales/espop
Departamento de Ciencias Sociales (2024b). Encuesta de satisfacción política y opinión pública: Informe de
septiembre
de
2024.
(Informe
No.
2024-04).
Universidad
de
San
Andrés.
https://udesa.edu.ar/departamento-de-ciencias-sociales/espop
Güi, S. V. (2024, abril 21). Revivir al gremio más grande del país. Agitación. https://agitacion.lat/revivir-algremio-mas-grande-del-pais/
Infobae (2024, agosto 14). Tras fuertes cruces, Diputados aprobó en general la ley de financiamiento de
universidades nacionales. Infobae. https://www.infobae.com/politica/2024/08/14/el-oficialismoconsiguio-quorum-diputados-trata-la-ley-finocchiaro-que-obliga-a-las-escuelas-a-abrir-los-dias-deparo/
Jouli, L (2024, abril 3). Argentina: Víctor Moriñigo, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN):
“El enorme desafío hoy es comprometerse y defender la educación pública”. NODAL.
https://www.nodal.am/2024/04/argentina-victor-morinigo-presidente-del-consejo-interuniversitarionacional-cin-el-enorme-desafio-hoy-es-comprometerse-y-defender-la-educacion-publica/
LEDA (2024, agosto 2024). Ideologías sobre la educación: Percepciones sobre la Universidad Pública.
Informe
cualitativo.
Universidad
Nacional
de
San
Martín.
https://www.unsam.edu.ar/leda/publicaciones.php
Loyola, C. (2024, marzo 13). Despertar al gigante dormido para defender la Universidad. Tiempo Argentino.
https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/defender-la-universidad/
Manin, B. (1998). Los principios del gobierno representativo. Madrid: Alianza Editorial. (Capítulo 6:
“Metamorfosis del gobierno representativo”, pp. 237-287).
Marín, L (2024, mayo 27). Finalizó la reunión entre el Gobierno y las universidades nacionales por la
actualización del presupuesto. La Nación. https://www.lanacion.com.ar/sociedad/finalizo-la-reunionentre-el-gobierno-y-las-universidades-nacionales-por-la-actualizacion-del-nid27052024/

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Milei, J. [@JMilei]. (2024, septiembre 13).
VETO TOTAL [Tuit]. X (anteriormente Twitter).
https://x.com/JMilei/status/1834647943996932169
Oficina del Presidente. [@OPRArgentina]. (2024, octubre 2). COMUNICADO OFICIAL Ciudad de Buenos
Aires, 2 de octubre de 2024.- La Oficina del Presidente informa que el Presidente Javier [Tuit]. X
(anteriormente Twitter). https://lc.cx/E43ojP
Página 12 (2024, septiembre 12). Las claves de la Ley de Financiamiento Universitario que se debate en el
Congreso. Página 12. https://acortar.link/NW17HO
Przeworski, A. (2024). Defender la democracia. SSRN.
Rosanvallon, P. (2007). La contrademocracia: La política en la era de la desconfianza. Buenos Aires:
Manantial. (Introducción “Democracia y desconfianza” y “La soberanía de obstrucción”, pp. 168-188).
Sarmiento, D. F. (1882). Conflictos y armonías de las razas en América. Buenos Aires: Imprenta del Mercurio.
Tiempo Argentino. (2014, octubre 13). Veto, estudiantazo y universidades. Tiempo Argentino.
https://www.tiempoar.com.ar/politica/veto-estudiantazo-universidades/
Vilas, J (2024, agosto 31). La universidad es un bien social. Acción. https://accion.coop/pais/voces/launiversidad-es-un-bien-social/
Walzer, M. (2004). Las esferas de la justicia: Una defensa del pluralismo y la igualdad. México: Fondo de
Cultura Económica. (Capítulo I: “La igualdad compleja”, pp. 17-43).
Ybarra, G (2024, septiembre 13). Golpe al Gobierno: La oposición sancionó en el Senado la Ley de
Financiamiento
Universitario
con
más
de
50
votos.
La
Nación.
https://www.lanacion.com.ar/politica/golpe-al-gobierno-la-oposicion-sanciono-en-el-senado-la-ley-definanciamiento-universitario-con-mas-nid13092024/
Zuban Córdoba (2024a). La tensa estabilidad de la argentina libertaria: Informe nacional abril 2024. Zuban
Córdoba y Asociados. https://zubancordoba.com/portfolio/informe-nacional-abril-2024/
Zuban Córdoba (2024b). ¿Le cree o no le cree a Javier Milei?: Informe nacional septiembre 2024. Zuban
Córdoba y Asociados. https://zubancordoba.com/portfolio/informe-nacional-septiembre-2024/
Zuban Córdoba (2024c). Universidad Pública orgullo nacional: Informe nacional octubre 2024. Zuban
Córdoba y Asociados. https://zubancordoba.com/portfolio/informe-nacional-octubre-2024/

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13346">
                <text>Más allá de las urnas: el valor democrático de la universidad y la contrademocracia estudiantil</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13347">
                <text>Stratta, Juana</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13348">
                <text>Fil: Stratta, Juana. Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Estudios Politicos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13349">
                <text>EDUCACION PUBLICA</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13350">
                <text>DEMOCRACIA</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13351">
                <text>MOVIMIENTOS ESTUDIANTILES</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13352">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13353">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13354">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13355">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13356">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13357">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13358">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13359">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13360">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13361">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13362">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="31">
        <name>Dep. de Estudios Políticos</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="699" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="793">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/30ab77d1d9e3b0c746e24471a8f03fa2.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=M%7Ei955bp94ag0jUlXn5An%7EWIHVaZuepauc0sPSo8JKodwdHA9YJJEFIvWBNtw3-EStpJOLVx84YjZl2FeblDP7-YusxVrc6Z19B7xatiBool1NOELmSLURVyhHfyB%7E-mt7mPTCewkkARYV2e8yVHDD9r3hWjdFsGrDna09Qma7SnzhXM09nW0LZSVMuFIqaVXmMPjxoG91RLlUi4v3liei2syx8X11FdAm6SXPJFxkNlfyMjBpQAt3DhKeuJW701MAwKBRl2NkTzKKNifYTjNUPkGyzMvG-XZkWDtQSHWNrP2VtGD9L4LZ9%7E%7EaDNlPwr4rnxQfkK-35x8Tqx5EpeFA__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>8c720fddb3a18db9ba19a8fe9cb341fd</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13328">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

El caso zapatista; el empoderamiento de bases autónomas cooperativistas
como motor de fortalecimiento de un proyecto político de pretensión
nacional
Leandro Rubertone
Departamento de cooperativismo

Resumen
El presente trabajo busca aportar a la discusión acerca de la relación entre la dirección
política y la base en una organización civil, considerando la dimensión discursiva. Se
analizó el nivel de determinación de la dirección política respecto de la base social en el
caso del zapatismo mexicano, en relación a la sustentabilidad del proyecto político en su
dimensión territorial y en el tiempo. Para esto el trabajo da cuenta brevemente de la
composición del movimiento, su trayectoria histórica, del sujeto de enunciación del discurso
político, así como de sus objetivos de pretensión nacional. El trabajo muestra el ejemplo
histórico del caso zapatista, donde se comprueba que la dirección política aumentó la
cesión de facultades políticas a sus bases a lo largo de treinta años, dando como resultado
el fortalecimiento político de la organización y el crecimiento exponencial en el territorio, al
tiempo que lleva adelante un proyecto político de carácter nacional. Para estos objetivos se
incorporaron herramientas de la sociología, la ciencia política, la teoría política y la filosofía
política.

Introducción
El origen de esta presentación se remonta a un viaje personal hecho en 2006 a Chiapas,
donde visité el Caracol Roberto Barrios. El zapatismo estaba lanzando La Otra Campaña.
Mi estadía en el Caracol me permitió asomarme a comprender la vastedad del movimiento,
su heterogeneidad, y su territorialidad, aunque no su proyecto político. En el transcurso del
viaje, y mientras estaba en Ciudad de México se dio el levantamiento de Oaxaca de finales
de aquel año. Todo esto generó en mí la pregunta respecto de cómo se constituye un
movimiento social en estos escenarios, cómo se sostiene, y cómo era que los zapatistas lo
habían logrado. Lo cual potenció mi inquietud respecto del plan político zapatista, que no
entendía. Y sobre todo por la forma en la que comprendían la violencia, no como algo ajeno
y moralmente rechazable, sino como parte de un proceso histórico, pero además, algo
legítimo. Aunque rechazando posicionamientos heroicos de escaladas violentas que, a la
postre terminaran siendo suicidas. Además me pregunté respecto de quién era la
Comandancia General, y no solamente en el plano militar, sino su relación con la
construcción política. Estas preguntas estuvieron años dando vueltas en mí hasta
convertirse, primero en un proyecto de tesis, y luego en una parte de mi trabajo en el Centro
Cultural de la Cooperación, a partir de la profundización de aspectos en los que inicialmente
no había reparado, como la organización cooperativa en las bases, la educación, etc.
Aunque, para ser honesto, creo que de alguna forma quizás instintiva, lo que primero me
atrajo fue ver la batalla zapatista contra las operatorias de los servicios de inteligencia,
contra las construcciones discursivas mediáticas y judiciales, contra el capital predador
internacional que opera desde las sombras, por miedos y razones mucho más locales,
posiblemente más relacionados con la huella que ha dejado la última dictadura en la
Argentina –y variadas otras experiencias- que con México. Así es que aquel trabajo se

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

transformó en el padre de este1, que es un análisis posterior y parcial, de lo investigado a
lo largo de varios años.
Este se centra en la observación de la relación entre la construcción política zapatista de
pretensión nacional, y la práctica de su base, que incluye instituciones de cooperación
autónoma a nivel económico, político y cultural. Se divide en tres partes. En primera
instancia realiza un repaso historiográfico, que se divide por etapas para distinguir los
actores componentes del movimiento, su forma de organización y la mentada relación entre
la dirección política y la base. Analiza el crecimiento de la autonomía de base y de la
dimensión del movimiento en el tiempo. En segunda instancia problematiza el escenario
territorial en Chiapas. Analiza la relación del movimiento con el Estado, las corporaciones
multinacionales y otras organizaciones ajenas al proyecto. Por último, y en tercera instancia
se lleva adelante un análisis del proyecto político nacional zapatista desde un plano
simbólico. Se apunta a validar la posibilidad de traspolación de conclusiones a pesar de la
especificidad del actor a estudiar, que es un actor reivindicado como indígena, que está
afincado en una selva, y está armado. Para esto el estudio considera una numerosa
estructuración de variables que el movimiento zapatista enfrenta al igual que tantísimos
otros actores sociales subalternos en Latinoamérica. El método de estudio es cualitativo. Y
agrega análisis politológicos, sociológicos y filosófico políticos. Los insumos considerados
tuvieron en cuenta una bibliografía histórica del EZLN, y una correspondiente para el
análisis sociopolítico y filosófico político.

Primera parte. Breve Historización
1984-1994. El Comité Clandestino Revolucionario Indígena- Comandancia General del
Ejército Zapatista de Liberación Nacional (CCRI-CG-EZLN) es el actor central de la
formación del movimiento zapatista en Chiapas. Como actor político es hijo de los dos
grandes momentos de cambios estructurales que dieron paso al neoliberalismo a nivel
mundial, los últimos años de la década de 1960 y los inicios de la de 1970, y el final de la
década de 1980 y los inicios de la de 1990. Su composición es también hija de esos
procesos históricos; las derrotas de las guerrillas marxistas latinoamericanas a fines de los
sesentas, las luchas por las tierras de inicios de los setentas, y finalmente de los
levantamientos en contra de las reformas neoliberales de la década de 1990.
Marcos (Le Bot, 1997) señala que el origen del zapatismo es producto del encuentro
histórico de tres grupos; una organización política militar marxista leninista, con un proyecto
de construcción de guerrilla foquista revolucionaria tradicional, un grupo de indígenas
politizados con gran experiencia de lucha respecto de los poderes locales y estatal; y el
movimiento indígena de la Selva Lacandona, en Chiapas. De este grupo, el actor principal
parece ser el de los indígenas politizados, porque funcionó de nexo entre la organización
militar y política, y el movimiento indígena de la Selva Lacandona, que a la postre pasaría
a constituir la base. Este grupo de indígenas politizados fue el traductor de las ideas de la
organización a las bases, en el contexto de la reforma del artículo 27 de la constitución, en
1992, a partir del cual se permitió la venta de tierras. A este escenario debe sumársele el
1

Este trabajo fue desarrollado a partir de un abordaje de mayor alcance perteneciente al estudio de tesis de
maestría presentada en IDAES, perteneciente a la Universidad de San Martín y pasada a defensa –a la
espera de la fecha-: Zapatismo. Un análisis de los posibles usos de la violencia para la construcción política
de los movimientos sociales.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

fraude político, las caídas de los precios del café, y aumento de la presencia del Ejército
Federal en la selva. Todo lo cual daría como resultado los levantamientos de 1994.
Pérez Ruiz (2006) señala, respecto del origen del CCRI-CG, que eran ex -peones que
construyeron una identidad a través de la Iglesia y de las Fuerzas de Liberación Nacional,
con un lenguaje binario que dividía a oprimidos de explotadores y a indios de no indios, de
lo cual provendría la herencia comunitaria de peso indígena que se observa en el EZLN.
Remarca que la organización militar tenía un proyecto socialista que generaba fuerte
división interna en el movimiento, y originalmente su función estaba planteada como de
autodefensa respecto de Guardias Blancas y el Ejército Federal. La declaración de guerra
al Estado Federal de 1994 fue, según la autora, únicamente de las bases zapatistas, ya que
el resto de las comunidades indígenas de Chiapas se opuso. La cúpula de la comandancia
es indígena –aun con sus especificidades históricas– y siempre persiguió un proyecto
nacional.
Señala Harvey que, entre 1930 y 1970, la Selva Lacandona fue lugar de migración para
quienes no poseían tierras o habían sufrido usurpación por parte de terratenientes, debido
a que en la zona la presencia institucional era menor. A partir de 1960 en este escenario se
desarrolló la presencia de la diócesis de San Cristóbal, liderada por Samuel Ruiz, y la
Teología de la Liberación. Para el autor, la migración de colonos a la Selva Lacandona y su
organización en cooperativas a nivel comunidad a través de la Iglesia Católica se puede
interpretar como la reconstitución de la comunidad y de la identidad étnica. Se trascendieron
diferencias lingüísticas y étnicas en pos de una militancia organizada y compartida que, sin
embargo, no logró evitar fragmentaciones ante el Estado.
El zapatismo, según Jan de Vos (2002), tiene su antecedente en las Fuerzas de Liberación
Nacional (FLN), organización militar surgida en 1968, y conocida como Ejército Insurgente
Mexicano hasta 1974. Este grupo recibió entrenamiento de parte del gobierno cubano, así
como apoyo financiero y logístico para crear un foco guerrillero en Chiapas. En 1969
establecieron un campamento en la zona de Agua Azul, lindera al río Usmacinta y a
Guatemala. En este período la vía armada fue utilizada por los colonos ante la necesidad
de autodefensa. La ruta usada por narcotraficantes, finqueros y guerrilleros era a través de
la ciudad de Mérida, cercana a Cuba, uniendo la capital yucateca con Las Cañadas, en
Chiapas. de Vos afirma que fue la utilizada por los guerrilleros de las FLN, quienes luego
de nuevos entrenamientos en Cuba en 1971 y 1972, y después de lograr establecer bases
en Monterrey, Distrito Federal, y Chiapas, cayeron en abril de 1974, donde sus líderes,
Alfredo Zárate, alias Marcos, y César Germán Yáñez, alias Pedro, fueron asesinados. Estos
nombres, Germán, Marcos y Pedro, reaparecieron como alias en el EZLN de 1994. En 1983
se restablecieron en Chiapas, y a partir de allí, su trabajo de consistió en ganarse la
confianza de los colonos más politizados. Para el autor, la la idea de la lucha armada había
subsistido en la población como elemento de defensa desde la década anterior, y esa es
una de las razones que explican el éxito zapatista de los años siguientes. Para 1986 los
jóvenes indígenas entrenados militarmente, comenzaron a bajar a los poblados que habían
sostenido a la organización en la clandestinidad. Los dirigentes indígenas, quienes lograron
mantener la movilización social en secreto, luego se transformarían en el Comité
Clandestino Revolucionario Indígena, y heredarían el movimiento siendo su comandancia
civil, y poder máximo. Siguiendo a Harvey (1998), entre 1989 y 1992 el EZLN duplicó su
tamaño motorizado por la radicalización de jóvenes sin tierras, y rodeado por un contexto
de epidemia de cólera, aumento de la pobreza, y caída de las condiciones de salubridad en
la región. En 1991 el presidente Salinas propuso la modificación del artículo 27 de la
Constitución, entre otras reformas promulgadas en 1992. Se les permitió a los ejidatarios

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

comprar y vender tierras, y se dio por terminado el derecho al pedido de reparto de tierras.
Se abrió la importación, y la gran mayoría de las organizaciones campesinas quedaron en
ruinas. Este nuevo escenario de enfrentamiento entre terratenientes y uniones ejidales
también explica por qué el zapatismo incrementó su poder de reclutamiento.
Para 1992 el EZLN ya había alcanzado un gran dominio en grandes porciones del Estado
de Chiapas; la zona lindera a la Selva Lacandona y los Altos centrales, municipios oficiales
de Tuxla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas, Ocosingo, Altamirano y Las Margaritas,
distribuyendo tierras según el criterio previo a la reforma de 1992. La dirigencia indígena
demandaba ir a la guerra, y se realizó una consulta a las comunidades al respecto. Según
Jan de Vos (2002), en 1993 el EZLN se fracturó a partir de la discusión relacionada con el
tiempo necesario de preparación para el ataque. Gran parte del ala mestiza abandonó la
organización, y el sector que no lo hizo se sometió a Marcos, apoyado por las comunidades.
Finalmente los comandantes indígenas se quedaron con el mando supremo de la
organización. En mayo de 1993 el EZLN tuvo su primer enfrentamiento armado contra las
fuerzas del Estado, y el primero de enero de 1994 lograron tomar siete cabeceras: San
Cristóbal, Oxchuc, Ocosingo, Altamirano, Margaritas, Chanal y Huixtán, y fallaron en el
intento de toma de un cuartel militar. Resistieron militarmente por doce días hasta que el
Estado pidió el cese del fuego.
Cabe agregar algún comentario más relacionado al tema del uso de la violencia en el
movimiento. En primera medida, el EZLN nunca fue una guerrilla, sino un ejército. De hecho,
la primera característica militar del zapatismo es la masividad del levantamiento, la irrupción
de masas campesinas (Zibechi, 2018). La fuerza de combate siempre estuvo asentada en
las comunidades, descentralizada, sin cuarteles. Para Gilly (Zibechi, 2018), la comunidad
permeó políticamente al EZLN, y su táctica está impregnada de costumbres campesinas.
Según Zibechi, para entender al zapatismo es más lógico mirar las luchas campesinas
históricas antes que las guerrillas centroamericanas de las décadas de 1960 y 1970. La
estructura militar del EZLN está formada por dos tipos de unidades, las regulares –
insurgentes-, y las irregulares –milicianos-. A lo que se suman comandos urbanos, un
aparato logístico de propaganda, salud, educación, transmisión e inteligencia. Por encima
se encuentra la Comandancia General, de la que depende un estado mayor. En suma, es
una estructuración similar a fuerzas de tipo regular, no guerrillero. La clave está en la fuerza
militar descentralizada, y tan importante es la dispersión que la fuerza militar zapatista tiene
ejércitos regionales.
Se podría decir que existieron dos usos de la violencia en el zapatismo; el ofensivo de 1994,
que permite el nacimiento del movimiento y su salida de la clandestinidad; y el defensivo, a
partir de esa fecha, donde el ejército se dispuso a proteger los territorios de las
comunidades y su organización institucional. Es relevante a nuestros objetivos reparar en
esto porque el proyecto político zapatista tiene mucho que ver con el grupo que compone
la Comandancia General, y su ubicación militar estratégica.
El zapatismo piensa a la violencia como algo procesual; es el producto del desarrollo sociohistórico, no es un elemento abstracto que se comprenda de manera moral. No existe un
rechazo o una aceptación de la violencia en ese sentido, sino una comprensión de su
existencia por razones históricas. No se ven como víctimas, ni ven como víctimas a las
organizaciones armadas de las décadas de 1960 y 1970. No entregan las armas, las
consideran necesarias en el contexto territorial e histórico, pero no por esto el uso de la
violencia determina políticamente a la organización. Esta es la clave. Sostener las armas
no implica una escalada en pos de la toma del poder del Estado.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

A este respecto, Marcos definía al EZLN como hijo de las organizaciones guerrilleras
latinoamericanas de la década de 1970, y remarcaba que la propia existencia zapatista es
la señal de triunfo histórico de aquellas:
La guerra sucia está perdida. De una u otra forma, nuestra presencia y la
persistencia de los procesos en América Latina quieren decir una cosa que
nadie se atreve a reconocer: la guerra sucia la perdieron los de arriba, los
que la hicieron, que finalmente no pudieron acabar con los movimientos
armados, porque siguen resurgiendo. (Enlace Zapatista, 2001).
Como se ve, el uso de las armas se entiende como algo legítimo. Sin embargo, a la hora
de diferenciarse, ubica al zapatismo como perteneciente a un grupo rebelde, no a uno
revolucionario. Así, se pueden leer dos elementos fundamentales; uno respecto de los
objetivos últimos, la postura de izquierda considerando a la política como una arena dentro
de la cual la violencia es un elemento constitutivo y el EZLN es hijo de las guerrillas de la
década de 1970. Y otro respecto de la práctica, donde se reconoce una crítica a la izquierda,
corregida a partir de una organización donde la política es más importante que el plano
militar y se privilegia el peso de las bases.
Este punto ha habilitó lecturas que afirmaron que esta posición es hija de la necesidad de
supervivencia. Suponiendo que en realidad el zapatismo habría sido siempre una
organización revolucionaria marxista –en el sentido de las guerrillas de latinoamericanas de
las décadas de 1960 y 1970-, y en vistas a la correlación de fuerzas imperante el
movimiento habría modificado su discurso mientras espera que las condiciones objetivas le
sean favorables, sobre todo cuando el propio Marcos admitió el aprendizaje histórico
respecto de no generar una heroica y trágica escalada de violencia que concluya con la
propia organización. Marcos refería implícitamente a esta acusación, que significaría la
falsedad del discurso zapatista:
Los movimientos del mundo moderno tendieron al fundamentalismo, raza, etnia,
lengua, creencia religiosa, entonces existe un corpus que articula un movimiento
armado que empieza un proceso de selección, eliminación del otro. (…) El EZLN
construye un discurso incluyente, porque detrás de la hegemonía está la trampa, es
decir, repetir la historia. No es posible la homogeneidad (Enlace Zapatista, 2001).
La negación a la eliminación del otro se afirma como otra capitalización de ese aprendizaje
histórico, y termina siendo una característica política de la organización. No es únicamente
el intento de evitar una espiral de violencia lo que los hace rehusar el intento de la toma del
poder del Estado. Es, en todo caso, terminar con el proyecto revolucionario que quiere
imponer su revolución universalista:
Construimos política, las armas no nos definen. Pero no queremos diluirnos por ser
un grupo político. No creemos en la política parlamentaria. No podemos ser
interlocutor sino por las armas. A menos que la gente se levante y construyamos
otra política (Ídem).
El uso de la violencia en el zapatismo no debe ser considerado únicamente en el plano
militar, porque como elemento estratégico es más importante en el aspecto político. Es el
elemento que los ha sostenido en la arena política como interlocutor válido sin ser digeridos
por el sistema formal.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

1994.2003. Este periodo histórico no es central a nuestros objetivos, excepto porque es un
momento en el que el movimiento, luego de la salida de la clandestinidad, no encuentra un
claro rumbo político, y sus intentos fracasan. Resaltarlo es útil para comprender la definición
que se establece a partir de 2003 a nivel territorial y, luego desde 2005 en sentido político
nacional. Entre 1994 y 2002 el zapatismo intentó una negociación con el Estado federal
buscando una reforma a gran escala2. Allí buscó lograr el reconocimiento constitucional de
las autonomías pluriétnicas, y una reforma electoral. Polanco (2007) explicita que las
demandas zapatistas fueron bien claras; buscó ser reconocido como fuerza beligerante, y
demandó un pacto entre la federación, el estado y los municipios para alcanzar una
autonomía económica y cultural –nuevos municipios, regiones pluriétnicas, reforma
electoral, derecho a la tierra, anulación del artículo 27 de 1992, y repartición de tierras--. Es
decir, propiamente un replanteo de relaciones políticas, económicas y socioculturales. Para
Polanco, el EZLN fue flexible en S. Andrés y aceptó cambios nuevamente en COCOPA 3,
pero cuando el gobierno podó aquellos acuerdos, entonces se retiró. Para Montero, la
historia de las negociaciones con el PRI puede calificarse como el relato de un fracaso
anunciado. Jamás el gobierno federal respetó la voluntad de los alzados. E intentó lavar su
imagen represiva al mostrarse como un gobierno que apostaba al diálogo, mientras
disponía una constante y sanguinaria guerra de baja intensidad contra los focos de
resistencia del EZLN. Fuerzas paramilitares cumplieron a lo largo de todo el periodo, y en
connivencia con el ejército, un papel de hostigamiento con los campamentos zapatistas,

2

Entre finales de febrero y el 2 de marzo de 1994 se llevaron adelante los Diálogos de Paz en la Catedral de San Cristóbal
entre los dirigentes del Ejército Zapatista (el Subcomandante Marcos y veinte comandantes y miembros del Comité
Clandestino Revolucionario Indígena, CCRI), el comisionado para la paz Manuel Camacho Solís y el mediador Samuel
Ruiz, obispo de San Cristóbal de las Casas. El 23 de marzo sería asesinado Luis Donaldo Colosio, candidato del PRI a la
presidencia de la República, en Tijuana, Baja California. El 12 de junio del mismo año, después de un proceso de consulta
entre sus bases, el EZLN rechazó las propuestas del gobierno nacidas del diálogo de la Catedral de San Cristóbal. Manuel
Camacho, negociador representante del gobierno nacional, renunció a su cargo oficial. Entre el 6 y 9 de agosto, el EZLN
organizó la Convención Nacional Democrática en Guadalupe Tepeyac, en su cuartel general, que apoyaría a Cárdenas,
candidato del PRD, en las siguientes elecciones. Allí también se gestarían los Diálogos de San Andrés. El 21 de agosto el
PRI ganaría las elecciones presidenciales, resultando electo Ernesto Zedillo Ponce de León. El 28 de septiembre fue
asesinado de José Francisco Ruiz Massieu, secretario general del PRI, en la Ciudad de México. En diciembre del mismo
año los zapatistas rompieron el cerco militar y establecieron posiciones pacíficamente en muchas poblaciones de Chiapas
situadas fuera de la zona original de conflicto. El 9 de febrero de 1995 se desató una ofensiva por parte del Ejército Federal,
que ocupó el “territorio zapatista”. En abril de ese mismo año se reanudó el diálogo entre los zapatistas y la delegación
gubernamental. La negociación se prolongó durante meses, con múltiples interrupciones, en un poblado de Los Altos de
Chiapas, San Andrés Larráinzar, que los zapatistas rebautizaron con el nombre de Sacamch'en de los Pobres. El 11 de marzo
sectores variados de la sociedad civil marcharon en Distrito Federal bajo la consigna “Todos somos Marcos”. Entre el 27
de agosto y el 3 de septiembre de 1995 el EZLN lanzó una consulta nacional e internacional para definir el destino de su
lucha (más de un millón de personas respondieron a las preguntas de los zapatistas). El 1 de enero de 1996: El EZLN anunció
la creación de un frente civil, el Frente Zapatista de Liberación Nacional (FZLN). Al mismo tiempo se desarrolló el Foro
sobre Derechos y Cultura Indígena. En julio de 1996 los zapatistas llevarían adelante el Foro sobre la Reforma del Estado.
Y entre el 27 de julio y el 3 de agosto se da Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo,
organizado por el EZLN en Chiapas, también conocido como “Encuentro Intergaláctico”. Finalmente, en octubre de 1996
la comandante Ramona participa en el Congreso Nacional Indígena realizado en la Ciudad de México (Le Bot, 1997: 11).

3

Comisión legislativa bicameral conformada desde marzo de 1995 por la Cámara de Diputados y de Senadores de México
de los diferentes partidos políticos en México y encargada de ayudar en el proceso de diálogo en el contexto del
levantamiento zapatista (COCOPA).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

violando las normas de negociación, y en busca de la reanudación formal de las hostilidades
(Hugo Montero, 2005).
El zapatismo, que no consiguió ser reconocido como fuerza beligerante luego de los
levantamientos de 1994, sí fue reconocido como representante del indigenismo mexicano
ante el poder del Estado federal. De todas formas, no fue reconocido por todas las
organizaciones indígenas como su representante. El deslinde estuvo causado porque
ciertas organizaciones no apuntaban a la consecución del reconocimiento de autonomías
pluriétnicas, sino indígenas.
Asimismo, durante todo este periodo el zapatismo llevó adelante una profunda búsqueda
de movilizar a la sociedad civil, intentando capitalizar el descontento social del contexto
neoliberal mexicano. El movimiento entendió que la relación con la sociedad civil era el
paragolpes protector respecto del avance del Estado en su contra. Y supuso que mientras
la sociedad mostrara apoyo en la causa zapatista, el Estado debería afrontar un costo
político demasiado alto para suprimirlo, obligándolo a negociar (Miralles: 2004). Para esto
también fundó una organización llamada Frente Zapatista de Liberación Nacional (FZLN)
donde tenían prohibido ingresar representantes de organizaciones de la política formal.
Esta organización no tendría demasiado éxito y finalmente sería cerrada (Enlace zapatista,
2005). El zapatismo también estableció alianzas con partidos políticos formales, como el
PRD, buscando forzar la mencionada reforma electoral, con nulos resultados. Diez (2009)
señala un acercamiento, desde los inicios de 1994, entre el partido político y el movimiento
armado, apoyándose mutuamente en busca de la democratización de México. Sin embargo,
para el autor, a medida que al PRD se le fueron abriendo chances de intervenir en la plana
política mexicana, se fue alejando del EZLN hasta romperse finalmente la relación en abril
de 2001, con el apoyo del partido a la reforma constitucional de los derechos indígenas.
Este proceso de desencuentros, según el autor, comienza en 1995 cuando el PRD se
rehúsa a hacer un llamado a la resistencia civil como había sido acordado con el zapatismo,
luego del triunfo del PRI en Chiapas y a nivel nacional.
En 2002 el zapatismo entró en un periodo de latencia y silencio, alejándose de los poderes
formales de la política mexicana. Vale destacar que, a pesar de la incertidumbre respecto
del rumbo político del zapatismo en este momento, una variable se mantuvo siempre
inalterada, y fue el rechazo al ingreso del sistema político formal. Nunca el movimiento,
especialmente el CCRI-CG, mostró algún signo, a pesar de las numerosas críticas recibidas
–como las que prohibían el ingreso de partidos al FZLN o las causadas por no intentar la
formación de un frente electoral con otros partidos de izquierda en los momentos de mayor
exposición y aprobación social al zapatismo-, de querer ingresar al sistema político
mexicano formal.
Para Maya Pérez Ruiz (2006), el período de negociación y búsqueda de reforma del Estado,
así como las búsquedas de alianzas con organizaciones y partidos de la política
parlamentaria, fue un momento histórico excepcional tras el cual el zapatismo volvería a su
propuesta radical de cambio total del sistema. Propuesta que reconoce en el zapatismo de
1994 y nuevamente a partir del 2005, y que tiene como objetivo tumbar al gobierno nacional
y llamar a un Congreso Constituyente. Para la autora, entre 1994 y 2001 el zapatismo vivió
un período en el cual el objetivo político estaba marcado por la búsqueda de reformar el
Estado. El EZLN no estuvo dispuesto a renunciar a su proyecto de cambio radical para ser
un actor político más en el escenario nacional mexicano, y así entonces se explica la ruptura
de todas las alianzas.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

2003-2005 significa un momento histórico bisagra para el zapatismo. Se presenta una
institucionalidad regional de magnitud en los territorios tomados por el zapatismo. Es decir,
pasa a hacerse visible la existencia concreta de un Estado rebelde en los territorios de
Chiapas, funcionando a pesar de las fuerzas e instituciones de los estados locales y
federales. Se repite un fenómeno a mayor escala; nuevamente una creación institucional
protagonizada por el CCRI-CG es apropiada por las comunidades. Es decir, se observa un
aumento de la organización autónoma del movimiento, ya que existían municipios
zapatistas autónomos desde 1994, aunque, a partir de 2003 pasaron a conformar una
organización regional abierta. Incluyendo un sistema judicial, un sistema educativo, y un
sistema de salud, propios.
Esto va a ser, a partir de 2005 el argumento material de la idea de la Otra Política zapatista,
a partir de la reubicación del EZLN. Es decir, el ejército zapatista se encapsula y se ubica
por fuera de las comunidades zapatistas. Baja los retenes. El movimiento se abre a
comunidades no zapatistas e invita al Estado a atacar a comunidades indefensas y pagar
el costo político. La fuerza militar zapatista queda por fuera y únicamente como herramienta
defensiva de la autonomía. Marcando así un cambio cualitativo en la táctica militar del
Ejército Zapatista, mostrando un retroceso de lo militar respecto de lo político a favor de la
autonomía de las comunidades.
En detalle; a partir de 2003 el EZLN anunció que dejaba de intervenir en la designación de
autoridades y en su destitución (Enlace Zapatista 2003). Los mandos militares o miembros
civiles del CCRI quedaron inhabilitados para ocupar cargos de autoridad en los Municipios
Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ). Los comandantes retiraron todos los puestos
de control, retenes, etc., para ser instalados nuevamente en caso de alerta roja. Consejos
Autónomos pasaron a hacerse cargo de la administración de justicia autónoma del
movimiento, así como de las fricciones con comunidades indígenas no zapatistas, quienes
también los usan. La fuerza militar del EZLN también dejó de ser vocero de las
comunidades, permitiendo ahora la referencia de cualquier denuncia a través de esos
consejos autónomos, terminando así con el doble poder de representación de justicia de
las comunidades.
Se reforzó la unión de diferentes etnias, con sus distintas lenguas y especificidades, dentro
de una misma estructura, bajo la cual no se impuso una forma de gobierno determinada. El
territorio zapatista autónomo quedó dividido en cinco partes, gobernado cada una por una
Junta de Buen Gobierno regional, como representante de los gobiernos comunales que
funcionaban por asamblea. El Ejército quedó por fuera de ellos, como brazo armado de
defensa.
Las Juntas fueron estructuras de poder regionales con cargos rotativos que surgían desde
los municipios de las comunidades, los cuales se organizaban en asambleas. Sin embargo
las unía la pertenencia política al colectivo. Polanco (2006) señala que los MAREZ
conservaron sus funciones a nivel municipal en materia de salud, educación, vivienda,
tierra, trabajo, alimentación, comercio, información, cultura y tránsito local. El cambio estaba
en la aparición de las competencias regionales, propias de las JBG, diseñadas para
contrarrestar desequilibrios en el desarrollo de los municipios, y para mediar en conflictos
entre municipios zapatistas y no zapatistas. Las JBG decidían sobre las donaciones,
realizaban un impuesto hermano del 10% –a todos los proyectos en los MAREZ--,
reconocían a personas, comunidades, cooperativas y sociedades de producción como

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

zapatistas, reasignaban excedentes o bonificaciones, formaban fondos de redistribución de
impuestos y excedente.
La organización política administrativa se dividía en tres niveles: comunidad, municipio y
zona, donde la asamblea era la base general del poder. Los municipios diferían entre sí
internamente. Aunque a la cabeza tenían, por lo general, al Consejo Autónomo, compuesto
de cuatro personas elegidas entre representantes de distintas comunidades. (Fernández,
2010). Las elecciones eran abiertas y directas en las asambleas, los cargos no se
encontraban jerarquizados, y su duración dependía del desempeño de la autoridad, lo que
abría paso a la posibilidad de revocación. Los cargos siempre fueron gratuitos
Baschet señalaba en 2014 que:
El territorio de influencia zapatista tiene una extensión equivalente a la de
Bélgica. Ahí, coexisten municipios constitucionales (oficiales) y municipios
autónomos que decidieron apartarse de las estructuras del Estado. Se puede
estimar que organizan la vida de miles, o quizás algunos cientos de miles de
indígenas mayas (tzeltales, tzotziles, choles, tojolabales, mames y zoques),
así como familias no indígenas que deciden reconocer su autoridad
(Baschet, 2014: 51).
A su vez, en 2008, se podía estimar que, en las cinco zonas zapatistas, funcionaban
quinientas escuelas en las cuales mil trescientos promotores recibían alrededor de dieciséis
mil alumnos (Bruno Baronnet, citado en Baschet, lo).
Estas reformas, señala Polanco, se realizaron en dirección opuesta a la legislación de 2001
–Congreso de la Unión--, que no permitían ningún ejercicio autonómico. La ilegalidad de
los pueblos está fundada y legitimada en la negación de derechos fundamentales, remarca
el autor. Y el gobierno nos las atacó abiertamente porque nunca le fue redituable
políticamente, lo que refuerza la idea de que existe una legitimidad política zapatista en la
zona, y una ilegitimidad de hecho del gobierno.
Cabe agregar una discusión más al caso, existe una polémica en derredor de la herencia
indígena del movimiento zapatista. Algunos autores, entre los que se encuentran Paulina
Fernández (2010), o Carlos Quintana Roldán (Fuentes Morúa, 1998); sostienen que el
movimiento zapatista se construye políticamente, en gran parte, a partir de la herencia
autonomista marcada por la historia de la lucha indígena mexicana proveniente de siglos
anteriores. Sin embargo, el propio Marcos (1997), y variados otros autores, entre los que
encontramos a –Pérez Ruiz (2006), Van der Haar (2005), Jan de Vos (2002), Neil Harvey
(1998) y Brancaleone (2015)–, sostienen que no eran los indígenas más tradicionales y más
aislados de México los que formaron el CCRI-CG, y que el zapatismo es producto, en mayor
medida, de su excepcional devenir como movimiento –rompiendo con las tradiciones
indígenas de la zona-, que de las herencias indígenas históricas. Esto, si bien no niega la
herencia histórica indígena en el zapatismo, antepone la especificidad del actor que funda
el movimiento, despegándolo así de los planteos que lo buscan mostrar como la figura
representativa del indigenismo mexicano. Ahora bien, esto entonces nos marca que hay
otro actor decisivo en el desarrollo del movimiento zapatista, que no es la base, y que es el
CCRI-CG del EZLN. Para Brancaleone (2015) entonces, existen dos zapatismos, uno civil
y otro militar. Por un lado el EZLN determinado por la disciplina insurgente, con una
organización política militar, centralizada y jerárquica. Y por otro el zapatismo civil, definido

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

por el conjunto de instituciones creadas por la regulación y organización de la vida política
civil en el ámbito del autogobierno. A su vez, el CCRI-CG EZLN es divisible por funciones
en dos: la parte militar profesional, afincada en un territorio separado de las comunidades
por decisión estratégica, y la parte civil del CCRI-CG, votada por las comunidades, donde
encontramos a los representantes de las etnias que conforman al movimiento (Colectivo
Situaciones, 2005).
En nuestra investigación, tomamos testimonios del libro Gobierno Autónomo, la libertad
según lxs zapatistxs (2013) para escuchar a las bases zapatistas hablando de esta relación.
Allí, y considerando lo revisado, vemos que el CCRI-CG es percibido como un solo actor
político militar. Al mismo tiempo, los testimonios de quienes viven en las comunidades
zapatistas, remarcan dos fechas claves en la construcción del diseño institucional de la
estructura civil, 1994 y 2003. 1994 es la fecha de creación de los treinta y ocho municipios
autónomos, y en 2003 se crean las Juntas de Buen Gobierno. En ambas instancias, según
lo que se desprende de lo expuesto por los cargos políticos de las comunidades, el alto
mando del EZLN fue esencial. Por otra parte, a modo general, se observa que la presencia
y capacidad de determinación del EZLN no es estable ni uniforme a lo largo del tiempo.
Aunque se puede leer un corrimiento paulatino del mando central respecto de la política de
las Juntas de Buen Gobierno. Da, entonces, la sensación de que en un inicio el EZLN fue
determinante en el diseño institucional del movimiento y que luego se fue corriendo para
permitir un mayor desarrollo de la experiencia autónoma, aunque no haya dejado de
acompañar. Podríamos decir que existe un liderazgo respecto de lo organizacional, una
fuerza determinante en el impulso inicial de las conformaciones institucionales, aunque no
necesariamente constante en su dominación. Además, el mando central incorpora a las
bases a los procesos de decisión política en lugar de reforzar el control sobre ellas. El
fenómeno particular y más relevante sería entonces que el CCRI-CG busca una
organización del movimiento dando autonomía política en lugar de quitarla. Queda por
último una reflexión; dada la opacidad del actor en discusión sólo nos es posible inferir el
sistema de toma de decisiones en una organización tan compleja, que incluye hasta
diferentes etnias con ejércitos propios. No podemos saber realmente el nivel de
representatividad del CCRI-CG respecto de las bases, tampoco podemos descartar la
existencia de conflictos que no sean públicos. Lo que sí se transforma en algo más que
probable, casi causal, es que existe una respuesta de las bases al movimiento como
totalidad, que da por tierra con cualquier teorización que negara la existencia real de una
autonomía política, o que quisiera describir al movimiento como dirigido desde la
Comandancia General. Solo la participación y el apoyo de las bases al proyecto del que
son parte, pueden explicar la permanencia y crecimiento del mismo a lo largo del tiempo.
2005-2019. El reordenamiento territorial de 2003 es la piedra de toque de lo que, a partir de
2006 se lanza como novedad, La Otra Campaña. La cual viene de la mano de la idea de
Otra Política, que nace de esa reubicación militar en el territorio. Hay que darle sustento a
esto, porque es lo que habilitará a hablar concretamente de autonomismo hacia afuera. El
2003, el lanzamiento de las Juntas de Buen Gobierno, y la baja de los retenes, son los
padres del zapatismo nacional de 2006. Por esto, era imperioso entender cómo el
zapatismo va construyéndose en este territorio militarizado, acomodándose, haciendo
política, y leyendo a los adversarios.
Este periodo abre un punto clave para nuestro trabajo; la discusión respecto de la relación
entre la dirección política y la base. Lo que el zapatismo le va a decir a la política formal es
que la fortaleza de la organización proviene, no de la astucia política de la dirección, sino
de la autonomía de la base. La discusión es entonces hasta qué punto la dirección tiene

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

que determinar a la base. Y a propósito de este punto la enumeración de la complejidad
institucional que nació en 2003 tiene sentido, porque se puede observar una autonomía
política y económica. Una organización económica basada -en gran parte- a partir de
cooperativas de base, y una capacidad de autodeterminación municipal y regional en lo
político, que no le quita potencial al proyecto político, no lo disuelve. Y aquí no se está
diciendo que no existan conflictos. Sino que no se verifica que la autonomía y el poder
desde la base debiliten a la organización. Y, desde este análisis no vale el argumento de
que la base es completamente homogénea, justamente por lo dicho antes; no representan
a los indígenas de la zona, están enfrentados a numerosas organizaciones políticas,
indígenas, partidarias –en gran parte armadas-, que intentan debilitarlo en el territorio y a
nivel político –como se ve en la segunda parte del trabajo-. El contexto le es adverso y
ajeno, y a su interior es heterogéneo hasta étnicamente. El punto de la coexistencia en la
heterogeneidad es la capacidad de autodeterminación política.
En junio de 2005 el zapatismo lanza La Sexta Declaración de la Selva Lacandona. En este
documento se propone un proyecto político nacional de gran escala. Se remarca la
necesidad de salir de Chiapas, juntarse con organizaciones de la sociedad civil, y se
reconoce el fracaso del llamado abierto a la movilización, analizado aquí a propósito del
periodo 1994-2002. El zapatismo se afirma anticapitalista y nacional. Plantea la necesidad
de otro ser nacional, haciendo una relectura crítica de la historia de México desde las
subalternidades, desde abajo. A partir de 2006 se lanzó La Otra Campaña, que implicó el
recorrido del vocero del EZLN por todo el país para reunirse con variadas organizaciones
de la sociedad civil. En 2014 Marcos dejó de ser el vocero del movimiento. Anunció un
relevo de cargos y una apropiación del movimiento por parte de nuevas generaciones.
Volveremos sobre los detalles de esto en el tercer apartado, a partir de un análisis del
discurso.
Los cambios más relevantes del periodo, en lo relativo al mundo exterior a Chiapas, se
dieron en los intentos de alianzas. Esta es una diferencia relevante en el discurso de 2006
respecto de la etapa previa a 2003, y tiene que ver con haber dejado de esperar la respuesta
mayoritaria de la sociedad civil. Es decir, de este momento en adelante la construcción
política del movimiento va a estar marcada por una búsqueda selecta de alianzas con
organizaciones sociales ya movilizadas, dejando de lado a independientes e inorgánicos.
Se abandonó la búsqueda abierta, y la espera, de la movilización civil y se la suplantó por
una construcción con organizaciones sociales de base, con experiencia en la militancia
política de izquierda.
El posicionamiento mostró ser abiertamente anticapitalista. Y el proyecto político nacional
apuntó a una modificación de las estructuras del sistema político y social mexicano. Marcos
decía al respecto ese año:
La otra campaña está contra esas dos opciones: la destrucción total o la
derrota por fragmentación y dispersión. (…)
La izquierda política se tiene que definir frente al sistema y ser anticapitalista,
tiene que definirse básicamente en términos de responsabilizar a un sistema,
no a una administración. (Marcos, en Bellinghausen, 2006).
En 2013, a partir de la reaparición pública del zapatismo, Montero (2013) señala que el
desafío para el zapatismo continuaba siendo la superación del sectarismo y el aislamiento
de las luchas subalternas. En 2017 el EZLN apoyó a una candidata independiente a la

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

presidencia, representante indígena y proveniente del CNI (Congreso Nacional Indígena)4,
como una forma de denuncia a la política formal y una búsqueda por darle llegada a la idea
de auto organización indígena --mostrarle al México subalterno la Otra Política-. López
Bonifacio y Porras Rodríguez (2017) enmarcan la propuesta de finales de 2016, en el V
Congreso Nacional Indígena (CNI), cuando el EZLN propuso la conformación de un
Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y a su vocera como candidata a la presidencia en las
elecciones de 2018 en México --propuesta aceptada por el conjunto del CNI después de
fuertes discusiones y una consulta de tres meses--; con el objetivo de llamar a los pueblos
originarios y las subalternidades a la autoorganización, denunciando la descomposición del
sistema político, económico y social mexicano. Es decir, no implica un cambio de línea
política, sino –posiblemente--, un cambio de táctica, buscando darle una llegada a un
mensaje desde otro lugar y con otra imagen. Ansotegui (2018) concuerda en que el apoyo
zapatista a la candidatura de Marichuy fue una respuesta a la necesidad de concientizar a
los subalternos de México. Pero la autora da mayor relevancia a la lucha de género, siendo
que para ella es el emblema de todas las otras luchas indígenas. Para ella, la propuesta del
CNI debe ser pensada desde la necesidad de crear conciencia entre la población más
desfavorecida donde la política es la comunidad, pero excediendo la idea de razón
occidental meramente. Observa que hay un cambio en la imagen, que comenzó con el retiro
de Marcos como vocero, en 2014, y el pasaje de mando a Moisés, profundizándose con el
apoyo a la elección de una imagen de mujer indígena, donde el zapatismo se dirige en
dirección a desmantelar la base epistemología que sostiene el capitalismo, es decir, el
sistema patriarcal. Como vemos, y en línea con lo dicho, desde 2003 el camino del
zapatismo finalmente se afianza en una dirección anticapitalista, nacional –buscando salir
de Chiapas para construir con otras subalternidades-, e indígena, partiendo de la legitimidad
que le da la organización de base. Es decir, se asume como actor político, como interlocutor
válido para la sociedad a partir de ese capital que tiene para mostrar, y desde el cual
construye su crítica a la política formal. Al mismo tiempo, comienza a intentar aumentar el
volumen de las voces subalternas, de sus imágenes, en la apuesta por disputar el ideal del
ser nacional mexicano.
2019-… Entre 2019 y 2023 el zapatismo lanzó una nueva institucionalidad dando cuenta de
un nuevo avance en su dimensión. Se observa un crecimiento territorial, plasmado en una
nueva estructuración de la autonomía.
En 2019 se presentaron nuevos Caracoles y más municipios autónomos rebeldes
zapatistas en nuevas zonas del sureste mexicano5. También la formación de Centros de
Resistencia Autónoma y Rebeldía Zapatista, los cuales eran sede de caracoles, Juntas de
Buen Gobierno y Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ). Los 5 caracoles
originales se habían multiplicado hasta llegar a 12. En 2023 se anunció la creación de
nuevos Centros de Resistencia Autónoma y Rebeldía, y los gobiernos regionales –
caracoles- llegaron a 16. El Mando y Coordinación de la Autonomía fue trasladado desde
las JBG y MAREZ a los pueblos y comunidades, a los GAL (Gobiernos Autónomos Locales),
que es la base principal. Hay un GAL en cada comunidad donde habitan bases de apoyo
zapatistas, coordinadas por agentes y comisariados autónomos, sujetos a la asamblea del
pueblo. Cada GAL controla sus recursos autónomos organizativos (como escuelas y
4

https://www.radioformula.com.mx/noticias/mexico/20170528/video-cni-y-ezln-eligen-a-maria-de-jesuspatricio-como-candidata-presidencial-para-2018-formula-internet/
5
https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2019/08/17/comunicado-del-ccri-cg-del-ezln-y-rompimos-el-cercosubcomandante-insurgente-moises/

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

clínicas) y la relación con pueblos no-zapatistas vecinos. Los GAL, a su vez, se convocan
y organizan en Colectivos de Gobiernos Autónomos Zapatistas (CGAZ). Los Colectivos de
Gobiernos Autónomos se convocan en asambleas de autoridades de cada comunidad para
discutir y aprobar los planes y necesidades de Salud, Educación, Agroecología, Justicia,
Comercio, etc. Los coordinadores de cada área tienen como trabajo que se cumplan los
requerimientos de los GAL, como campañas de medicina preventiva y vacunación,
campañas para enfermedades endémicas, cursos y capacitación especializada (como
técnicos en laboratorio, rayos X, ultrasonido, mastografías y los que vayamos aprendiendo),
de alfabetización y niveles superiores, encuentros deportivos, culturales, festividades
tradicionales, etc. A su vez se anunció la reorganizaron de la estructura y disposición del
EZLN aumentando la defensa y seguridad de los poblados.6 En suma, lo que muestra el
cierre de este breve apartado enfocado en la historización del movimiento, es el continuo
crecimiento de la dimensión territorial, política y autonómica del zapatismo.

Segunda Parte. La Sociedad del Poder.
En esta segunda parte reponemos brevemente el accionar del Estado, sus estrategias de
control y disciplinamiento a nivel militar, político y social; y el uso de la violencia como
dispositivo para los distintos actores en la escena, discutiendo las categorías de Guerra
de Baja Intensidad, Guerra Difusa, o Estado de Excepción, para el escenario de Chiapas.
También buscamos plantear los distintos intereses implicados, considerando los recursos
existentes en la zona de influencia zapatista. En última instancia, nos proponemos
entender la estrategia a nivel político y militar del Ejército Zapatista de Liberación Nacional
dentro de ese escenario, como ejemplo de organización social en resistencia.
Mondragón Ríos (2007), discute el uso de la violencia ligado al poder y a la legitimidad.
Originalmente existe la visión funcionalista, según la cual la violencia cumple funciones
sociales, por lo cual es necesaria; y por otro lado está la visión positivista biologicista, según
la cual la violencia debe ser considerada como algo patológico. Sin embargo, él rescata un
tercer análisis del tema, el de Benjamin, quien supone que la violencia debe ser analizada
en su carácter procesual.
Para Ríos, la violencia gubernamental es un factor preponderante de construcción de los
estados capitalistas, y se ve a lo largo de la historia de Chiapas, en las llamadas políticas
integradoras. Para el autor: “políticas integradoras es una forma suave de nombrar lo que
otras voces han llamado como políticas etnocidas” (Mondragón Ríos, 2007:146). La reforma
agraria, a partir de la alianza entre finqueros y el poder político garantizó la protección de
los latifundios por parte de los gobiernos chiapanecos, y generó mayores problemas que
beneficios para los campesinos respecto de la repartición de tierras.
El zapatismo es, desde 1994, el principal movimiento social en disputar el espacio
hegemónico en Chiapas, a través del uso de la violencia de forma defensiva para proteger
su organización política de base, al tiempo que rompió, por medio de la comunicación, el
límite territorial, transformándose así en un actor político nacional.
Para Pérez Ruiz (2006), el Estado mexicano se propuso cercar al zapatismo con el fin de
conducirlo o anularlo. En este sentido estableció un cerco militar para rodear su zona de
influencia; buscó minar las bases zapatistas a través de la distribución de apoyos selectivos
por medio de programas sociales; apoyó la formación de grupos paramilitares en la zona
de influencia así como la instauración de grupos políticos opuestos al EZLN –como priistas,
6

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2023/11/12/novena-parte-la-nueva-estructura-de-la-autonomiazapatista/

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

panistas y protestantes, con el objetivo de minar su influencia política-; construyó carreteras
alrededor y dentro de la zona zapatista; creó o apoyó organizaciones indígenas para evitar
el contagio de los zapatistas; y políticamente intentó quitarle legitimidad mediante reformas
que trataron de abrir espacios para la participación social en la vía pública para encausar
el descontento social por la vía legal.
Con el objetivo de comprender el escenario y profundizar la discusión tomamos la entrevista
desarrollada por el Colectivo Situaciones (2005) a Julio Espinosa, quien contextualiza la
militarización del sur de México. Por otro lado tomamos una entrevista realizada por
Contralínea (Radio Zapatista, 2014) a Víctor Hugo López, director del Centro de Derechos
Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba). Espinosa –representante del Centro de
Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas (CAPISE)–, describe que el
Estado mexicano viene desarrollando una estrategia en contra del movimiento zapatista
que consta de cuatro puntos fundamentales: la estrategia militar; la estrategia discursiva
del gobierno; el hostigamiento militar para lograr la dispersión de las comunidades y la
cooptación estatal de las que no lo son; y el accionar de la policía estatal de vigilancia y
control territorial. En lo militar, el ejército se organiza como si estuviera en estado de guerra,
a partir de una estrategia organizada por la Secretaría de Defensa Nacional. Estructurando
batallones de Infantería en tierra, de la Armada en los ríos, y de la Fuerza Aérea patrullando
la zona por aire. El Ejército busca crear desplazamientos para que la población de las
comunidades zapatistas termine entrando en áreas forestales protegidas, y así legitimar
una sanción militar. El Ejército también ocupa zonas ejidales que pertenecen a
comunidades, y años después de estar allí, pide la expropiación en su favor como si México
estuviera en estado de guerra. A pesar de esto, el discurso del gobierno nacional afirma
que en Chiapas reina la paz. Este accionar se explica en la búsqueda de evitar pagar el
costo político de reconocer la verdadera estrategia que tiene el Estado. Para las
comunidades, esto significa vivir bajo una presión y hostigamiento constantes, y conlleva la
incorporación –traída por las propias fuerzas del Estado-, de la prostitución y el alcoholismo
–prohibidos dentro del movimiento zapatista–. Por otra parte, Víctor Hugo López (Radio
Zapatista, 2014) afirma que “la estrategia antidrogas” tuvo graves repercusiones en
Chiapas. Señala que el blindaje de la frontera, el reforzamiento de la seguridad y el combate
al narcotráfico terminan siendo, antes que ninguna otra cosa, un discurso tras el cual se
imprime un mayor control social y represión contra la población en su conjunto. Ahora bien,
la complejidad del entramado político económico en la zona nos lleva necesariamente a
tener que pensar en Estados Unidos (EE. UU.) como fuente de emanación de poder, quizás
el actor más grande y más opaco que allí opera. Según Neil Harvey (1998), desde 1994
EE. UU. respaldó la estrategia del gobierno mexicano de no aumentar la escala del conflicto,
apuntando a contener la rebelión y llevándola hacia la mencionada Guerra de Baja
Intensidad para destruir las fuentes de apoyo del EZLN en un desgaste en el largo plazo.
EE. UU. administró ayuda militar y entrenamiento a militares mexicanos y también es
responsable de las violaciones a los derechos humanos en la zona de influencia zapatista
para el autor. Bellinghausen (2013), por otra parte, expone archivos desclasificados en
Washington que corroboran lo denunciado por víctimas de los grupos paramilitares. Allí se
destaca la alianza del Ejército mexicano con los grupos paramilitares de Chiapas y se
confirman los reportes sobre el apoyo militar a los grupos indígenas armados que llevaron
a cabo ataques contra comunidades simpatizantes del EZLN.
Pineda (1996) aproximándose a explicar la –denominada por los propios EEUU- estrategia
de Guerra de Baja Intensidad, que los objetivos de la misma no son solo una victoria militar,
sino el aniquilamiento de la fuerza moral y política de la insurgencia. El principal teatro de

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

operaciones son los países en desarrollo, lo que implica la intervención estadounidense en
los asuntos internos de otros países. EE. UU., señala el autor, ha planificado y reformado
su ejército enfocándolo hacia la lucha en los países en desarrollo luego de la derrota en
Vietnam en 1975, donde el aspecto fundamental pasa a ser el de servicio de inteligencia
para operaciones especiales. Y donde se destaca la importancia de la guerra psicológica,
buscando convencer a la tropa rebelde de que ha perdido y que es mejor rendirse que morir,
así como convencer a la población que está insegura. Esto incluye acciones de sabotaje,
ataques contra hospitales, escuelas, y golpear al adversario en su moral y asesinando a
líderes políticos y militares claves. A su vez, la estrategia implica la restricción del acceso a
la información a los medios de comunicación, para así unificar las versiones sobre los
episodios a cubrir.
Lecturas que toman sentido al analizar la realidad zapatista, y entre otros casos extremos,
eventos como la masacre de Acteal del 22 de diciembre de 1997, donde cuarenta y cinco
personas, en su mayoría niños y mujeres pertenecientes al grupo civil “Las Abejas”,
refugiadas en Acteal, municipio de Chenalhó, fueron asesinados por parte de paramilitares
que pretendieron simular un enfrentamiento entre grupos indígenas, buscando inculpar al
zapatismo, con el objetivo de deslegitimarlo. Marcos denunció el escenario plantado, en
línea con lo que venimos mencionando (Enlace Zapatista, 01 de febrero de 2003).7
Para Maya Pérez Ruiz (2006), como para Mondragón Ríos esta mecánica se corresponde
con lo que se conoce como Guerra de Baja Intensidad. Y lo describen como un proceso de
paramilitarización y administración gubernamental que no intenta la resolución estructural
de las problemáticas sociales, sino la represión violenta a los movimientos organizados, la
implementación de programas con el objetivo de agudizar las desigualdades; y la
descomposición social, buscando la propagación de la prostitución, el alcoholismo, el
narcotráfico, las enfermedades, y la muerte por pobreza extrema. Vale agregar que M. Ríos
(2007) distingue entre los diferentes actores intervinientes en el panorama chiapaneco, y
señala que la violencia no camina en una sola dirección. No es únicamente propiedad de
los grupos hegemónicos, aunque quienes más la hayan sufrido sean los movimientos
sociales. Bonvena (2006), desde otra posición en un sentido teórico, señala que las teorías
clásicas de guerras entre fuerzas regulares quedaron cuestionadas, y existe un vacío
teórico que debe ser llenado con una doctrina que incorpore las formas irregulares de
combate. En este sentido, para Nievas (2006) el concepto de Guerra de Baja Intensidad no
es de gran utilidad, él lo denomina como Guerra Difusa, remarcando la importancia del
accionar de los servicios de inteligencia.
Mariela Cuadro (2008), señala que a partir del 2001 existe una corriente estadounidense
que aconseja la despersonalización del enemigo, proponiendo el terrorismo como concepto
para construir legitimidad, moralizando la política y despolitizando el conflicto social. Esto
puede encontrarse aquí en el señalamiento de Marcos respecto de Acteal, también en
Tischler (Holloway, Matamoros, Tischler: 2008) respecto de Ayotzinapa8; es el Estado
7

Este caso fue analizado de manera más completa en la publicación Geografía política de Chiapas, el
zapatismo mexicano y la Sociedad del Poder, que se centra específicamente en el tema: https://erevistas.uca.edu.ar/index.php/COLEC/article/view/3700
8
La noche del 26 de septiembre y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, en las cercanías de Iguala de
la Independencia, Guerrero, México; la policía municipal de Iguala, Huitzuco, Cocula y Tepecoacuilco, la
policía estatal de Guerrero y elementos del Ejército Mexicano adscritos al 27.º Batallón de Infantería de
Iguala y elementos de la Marina Armada de México, con la vigilancia activa del Ejército Mexicano, el Centro
de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) —ahora Centro Nacional de Inteligencia (CNI), y la Policía

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

terrorista acusando de terroristas a las víctimas. El blanco es la población civil. Lo En la
visión de Marín (2014) estos escenarios debe directamente ser pensados bajo el concepto
de Determinación Capitalista. Como señala también Calveiro (2008), aquí lo
concentracionario deviene en regla, y la guerra contra el narcotráfico permite al poder global
estatal corporativo intervenir en cualquier región del mundo que no se acople a la
reorganización hegemónica. Porque la acusación de terrorista tiene como objetivo esa
despolitización de la fuerza rebelde, que luego habilitará su tratamiento por fuera del estado
de derecho. Esto, aunque quien lo haga sea –o sobre todo cuando el que lo haga seapropiamente el poder judicial. Porque es el poder judicial el que trata a ciertos grupos por
fuera del estado de derecho, violando las propias leyes, constituyendo un Estado de
Excepción.
Dicho esto, no logramos encontrar una coordinación entre las corporaciones del capital, el
Estado, las fuerzas paramilitares –y la diversidad de otros actores- para la eliminación de
los rebeldes que se encuentran en la zona, aún si consideráramos que el interés último –o
uno de los más relevantes e influyentes- es la posterior distribución y explotación de los
recursos. Podría estar sucediendo que los distintos actores, y aquí nos referimos a los que
buscan la represión de las organizaciones de la sociedad civil, no logran un accionar
planificado y ordenado. Planteado de otra manera, la suspensión del estado de derecho y
la llamada Guerra Difusa, influenciadas por las determinaciones del capital que operan a
favor de intereses corporativos transnacionales buscando explotar la tierra en tanto recurso
natural, y sus habitantes en tanto fuerza de trabajo, no alcanzan para explicar la complejidad
del escenario planteado. Y no han podido reducir el desarrollo de un proyecto como el
zapatista, a pesar de que sí pueda pensarse –y observarse- la existencia de una
configuración de poder hegemónico que funciona en una dirección. Es necesario valorar –
en este caso– que la estrategia política y militar zapatista le está dando resultados al
movimiento, en contra de lo esperado por el poder estatal, corporativo, y de las
organizaciones sociales rivales. Pero mucho más que esto, y en línea con lo trabajado en
la primera parte del trabajo, hay que buscar la explicación en la política territorial. Lo que
aquella multiplicidad de actores estatales, corporativos, militares, y políticos no logra de
ninguna manera, es destruir la influencia de la política zapatista que viene desde las bases.
Aquí entonces aparece una nueva y fuerte concusión para el trabajo, y es que esta política
vence al poder concentrado, pero no por tener una dirección determinante respecto de las
bases, sino por el contrario, porque la dirección acumula fortaleza a partir de la participación
territorial autónoma de base.
Es relevante entonces para el trabajo reparar en la estratégica construcción de legitimidad
zapatista que busca evitar cuidadosamente caer dentro de estas categorías, que podrían
acercarlo a ser signado como un grupo terrorista. El rechazo de la violencia ofensiva
inhabilita al Estado, y a las herramientas que le otorga el aparato judicial, mediático, y luego
militar, para perseguirlo y buscar su eliminación. La estrategia militar defensiva zapatista es
política, y abre paso al desarrollo autónomo del movimiento en la práctica, que finalmente
lo sostiene. Vale remarcar, para esto, el mencionado apartamiento del ejército zapatista de
Federal (PF)— hoy integrada a la Guardia Nacional, participaron en la vigilancia, espionaje, seguimiento,
persecución y ataque a estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, 257 kilómetros al sureste de
Iguala, que concluyó con la desaparición forzada de 43 estudiantes de la escuela normal rural, el asesinato
de al menos nueve personas y 27 heridos, entre ellos periodistas y pobladores de Iguala.
https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/2014/considera-onu-una-desaparicionforzada.html?from=old

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

las bases en el territorio, su estrategia de “no estar ahí” (Colectivo Situaciones, 2005: 93)
que señala Espinosa, que obligaría al ejército federal a atacar a poblaciones desarmadas,
teniendo que pagar el costo político por eso. Como mencionamos, el retiro de los retenes y
los puestos de control, así como de las zonas donde viven las comunidades, implicó un
proceso de cesión de facultades políticas a los pueblos. En suma, la estrategia militar quedó
supeditada a la política; es el mando político quien manda al militar. Esto le permite
mostrarse ante la opinión pública como la fuerza defensiva del poder autónomo de las
comunidades, y derribar la imagen del poder piramidal por encima de sus bases.
Tercera parte. El discurso político con el Otro
En esta última parte del trabajo elegimos comentar brevemente las ideas principales que
implica el discurso zapatista. Especialmente en lo referido a la identidad, a su idea de
nosotros, y al lugar de enunciación de sus proyectos.
El zapatismo se representa indígena pero tiene un proyecto político nacional. No se atribuye
la representación de las organizaciones indígenas de México. Se reivindica indígena por
sus bases. Pero su proyecto es mestizo. Se reivindica como excepción de la historia
originaria de México, y no como producto ejemplar de ella. El Quién del movimiento es
múltiple, es la subalternidad que rechaza el individualismo. “Mandan los pueblos”, dice
Marcos, y afirma que no se pusieron por sobre las bases, y que pasaron de ser “una
organización militar de clase media, guerrillera, vanguardia revolucionaria, a ser indígena,
campesina, autónoma, y mujer”. (Enlace Zapatista, 25 de mayo de 2014). En pocas
palabras, existe una reivindicación identitaria indígena en el zapatismo que proviene de su
composición misma, las bases son tzotziles, tojolabales, tzeltales y choles. Sin embargo,
más allá de esto, no existe una representación política práctica zapatista respecto del resto
del indigenismo mexicano. De hecho, existen enfrentamientos con grupos indígenas, e
incluso existieron fracturas en la relación del zapatismo con diversas organizaciones
indígenas como el Concejo Estatal de Organizaciones Indígenas y Campesinas (CEOIC)
(Pérez Ruiz, 2006), o respecto de la propia Asamblea Nacional Indígena Plural por la
Autonomía (ANIPA) (Gloria Muñoz, 2004), desde que el movimiento sale de la
clandestinidad en 1994. Es decir, el zapatismo es un grupo con componentes indígenas en
México, ni el que representa a todos los demás, ni el más representativo. Y aquí es donde
nuestro análisis busca hacer foco con énfasis, el planteo zapatista en lo simbólico busca
replantear la identidad mexicana, dándole al indio –pero no solamente- la legitimidad de ser
parte del ser nacional, desde su devenir concreto en la práctica.
En línea con lo planteado, Baschet (2018) señala que las mujeres zapatistas no aprendieron
a luchar a través del contacto con inspiraciones feministas, sino a partir de su propio anhelo
de escapar de su condición de opresión. Sus prácticas, y las del zapatismo de base en
general, son distintas de las múltiples corrientes ancladas en los mundos urbanos y el
pensamiento vinculado a la modernidad. No se basan únicamente en los derechos del
individuo como tal, sino que se articulan con la importancia de los derechos colectivos
asociados con la vida comunitaria. Las mujeres zapatistas han llevado adelante la lucha
política anticapitalista del movimiento al tiempo que la lucha de género contra los malos
usos y costumbres9. Es decir, no se trata de aceptar o rechazar las bases de la vida
9

Marzo de 2001. Discurso de la comandanta Esther ante la cámara de diputados.
https://www.youtube.com/watch?v=iOH5ZblfGuo

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

comunitaria, sino de atravesar el curso de su transformación profunda, y no necesariamente
desde el pensamiento individualista occidental universalista. Hay aquí entonces, y para
profundizar, la búsqueda de la voz de una Latinoamérica negada en la historia que, sin
embargo se demuestra capaz de desarrollar sus propias búsquedas y construcciones sin
necesitar del discurso binario y excluyente de la modernidad individualista que propone el
capitalismo.
Baschet (2018) señala que el zapatismo es un levantamiento indígena por la dignidad y la
autonomía, una lucha por la liberación nacional por transformar a México y una rebelión por
la humanidad y contra el capitalismo. Y subraya que estas tres escalas –el arraigo territorial,
lo nacional y lo planetario- no pueden entenderse por fuera de las otras. Así evita los
peligros que cada una por sí sola podría acarrear. El autor lee que en el planteo zapatista
una crítica al universalismo de la modernidad europea que construir su ideal, no hizo más
que excluir a todos aquellos que no eran parte. Como decíamos, hay en el zapatismo
entonces, una reivindicación de la paradoja de ser igual y diferente, que implica dejar de
excluir lo universal respecto de lo particular, como elementos no articulables. Baschet habla
de un universalismo concreto que asume las diferencias de la experiencia humana. En este
sentido Ceceña (2008) aborda al zapatismo planteando una contraposición entre Lenin y
Gramsci, para pensar la relación entre el poder y el sujeto zapatista. Recupera a Gramsci,
para destacar la relevancia para una sociedad del replanteo y la generación de nuevos
sentidos, lo que le sirve para pensar la propuesta zapatista de instalación de nuevos
imaginarios. Ahí cobra sentido la idea de un mundo donde quepan todos los mundos. Esto
reúne en un punto crítico, insubordinaciones de clase, de género, de raza, de cultura, de
lengua, de entendimiento, de cosmovisión, de relaciones comunitarias. La rebelión
zapatista es contra la dominación en todas sus formas. De ahí que recupera la historia, el
territorio, la dignidad, y lo cotidiano. Así, el sujeto revolucionario zapatista es completamente
diferente a las viejas concepciones del mundo y la revolución. No hay un ideal que al incluir
excluya.
Por otro lado, debe destacarse una vez más en el análisis, la reivindicación de la práctica.
Es decir, la práctica es la bandera del movimiento. Y el mensaje es claro, el subalterno no
es incapaz, puede administrar la economía, puede entender de política, puede gobernar.
Esto lo corre de dos discusiones; la instrumentalista de esa mirada blanca europea que se
pregunta qué hacer con el otro cultural, y la pobreza. No se plantea al subalterno como
sujeto de la pobreza, sino como sujeto en sí (Gloria Muñoz, 2004). Hay aquí una crítica a
un europeísmo racista que subsiste en gran parte de los discursos de la actualidad. Es esa
visión política occidental del indígena la que le impide pensarlo y aliarse como con un igual
–para Marcos, por ejemplo, esto ha ayudado a dejar al zapatismo aislado (Enlace zapatista,
2014)-. El ideal nacional debe construirse desde abajo hacia arriba y no desde una
planificación estatal en línea con los intereses de las elites dominantes en el Estado
capitalista y su proyecto de poder. Se debe construir un nuevo relato histórico nacional.
Y aquí vale un comentario respecto de la pregunta por el “quién” de la política
latinoamericana, porque el zapatismo busca replantear el lugar histórico de los sectores
subalternos, reubicarse en la historia, repensar lo americano en la Historia, en relación a lo
nacional, al Estado, a las propuestas que, para construir hegemonía, deben negar grupos
de las sociedades que habitan. Para nosotros, aquí se está poniendo como punto de partida
la sensibilidad, al sujeto de la enunciación, lo que implica recuperar lo político. Es decir,
esta discusión nos habilita a pensar lo planteado por Grosfoguel (2006); re-politizar
prácticas aparentemente apolíticas que niegan tramas subalternas. La mirada zapatista que
busca evitar la exclusión, intenta salir de explicaciones basadas meramente en opuestos,

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

enmarcando los análisis en contextos históricos complejos. Esto es el diálogo con el
excluido, con esos conocimientos vistos como superficiales. La pretensión de objetividad
occidental en el discurso –especialmente científico pero no exclusivamente- ha traído como
consecuencia deslegitimar o silenciar al sujeto de la enunciación, generando a su vez, la
negación de las condiciones históricas de la enunciación, que a la postre terminaron
favoreciendo la negación de contextos políticos de dominación. Esto ha sido largamente
denunciado en la corriente marxista, y en tiempos y territorios más cercanos, por los
decoloniales (Grosfoguel, 2006), entre otros. El punto clave es la negación de la
sensibilidad, de la cual parte el constructo dominante de ideales occidentales. Así es que lo
sensible es descalificado o termina siendo visto como algo anecdótico, y luego es borrado
de la política, del poder.
Para cerrar, elegimos recuperar el planteo de Ceceña, de pensar el cómo, es decir, la
manera de llevar realmente adelante el discurso zapatista. La autora, siguiendo a Gramsci
se pregunta si se debe apuntar a que estos imaginarios construyan una contrahegemonía,
o si es posible que no exista hegemonía, disolverla. Su pregunta queda flotando sin
respuesta. Para nosotros, se puede contraponer con la lectura que a este respecto hace
Héctor Díaz Polanco (2006), aunque no nos queda claro que la respuesta pueda provenir
de otro lugar que no sea la experiencia misma. El autor pone en duda el supuesto rechazo
del zapatismo al ejercicio del poder. Para él, el zapatismo está interesado en la construcción
de un poder popular, y realiza sus esfuerzos en esa dirección, lo que es visible en su
construcción institucional territorial. Pero señala que la autonomía zapatista no puede
reducirse a Chiapas ni a lo indígena, sino que debe tejer alianzas hacia afuera. La viabilidad
del proyecto zapatista depende de que se convierta en una meta nacional, remarca.
Polanco nos saca del análisis de la propuesta ideológica zapatista y toca una de las
problemáticas más complejas de los planteos y necesidades del movimiento –y de cualquier
posición crítica en general en un sentido práctico-; la necesidad de la unión de los
subalternos para su supervivencia. Nos parece relevante esta discusión porque en la
práctica concreta la propuesta zapatista siempre está llamando a otrxs subalternidades a
confluir en la lucha. Pero el problema de que el sujeto rebelde debe necesariamente
complementarse y unirse con otrxs ha sido siempre más fácil de demostrar en el discurso
que en la práctica. Y en esto no le cabe la responsabilidad solamente al movimiento armado
chiapaneco.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Bibliografía
Ansoategui, Elena (2018): “Todos somos Marichuy”: género, poder y utopía en los
zapatistas hoy. Sociedad y Discurso Número 32: 84-102 Universidad de Aalborg
Copenhague, Dinamarca
Baschet, J. (2014): Adiós al capitalismo. Buenos Aires, Futuro Anterior.
Baschet, J. (2018): “¡Rebeldía, resistencia y autonomía! La experiencia zapatista” Ediciones
y Gráficos Eón, S.A. de C.V. Ciudad de México.
Bellinghausen, H. (2006): Entrevista al Sub Comandante Marcos por Hermann
Bellinghausen. Chiapas, La Jornada.
Recuperado de: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=31276
Bellinghausen, H. (2013): Documenta el TPP la guerra de baja intensidad en Chiapas.
Chiapas, La Jornada. http://www.jornada.unam.mx/2013/12/09/politica/020n1pol
Bellinghausen, H. (2013): http://www.jornada.unam.mx/2013/12/09/politica/020n1pol
Brancaleone, C. (2015): Teoría Social, democracia e autonomía. Río de Janeiro, Azougue
editorial.
Calveiro, P. (2005): Política y/o violencia. Una aproximación a la guerrilla de los años `70.
Buenos Aires, Norma.
Calveiro, P. (2008): Acerca de la difícil relación entre violencia y resistencia. Luchas
contrahegemónicas y cambios políticos recientes de América Latina. Buenos Aires,
CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.
Ceceña, A. E. (2008): Derivas del mundo en el que caben todos los mundos. Buenos Aires,
Siglo XXI Editores Argentina.
Cerda García, A. (2011): Imaginando zapatismo. Ciudad de México, Universidad Autónoma
Metropolitana.
Colectivo Situaciones (2005): Bienvenidos a la Selva. Diálogos a partir de la Sexta
Declaración del EZLN. Buenos Aires, Tinta y Limón.
Comunidades zapatistas, los cinco Caracoles (2013): Gobierno Autónomo I La libertad
según lxs zapatistas. Chiapas, Radio Zapatista.
En https://radiozapatista.org/?page_id=20294
Cuadro, M. (2010): De enemigos reales y absolutos. El terrorismo y la política: la Guerra
global contra el terror; y la despolitización del terrorismo. La Plata, Revista Relaciones
Internacionales N° 38, Universidad Nacional de La Plata.
De Vos, J. (2002): Una tierra para sembrar sueños. Ciudad de México, Fondo de Cultura
Económica.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Díaz Polanco, Héctor (2006): Caracoles. La autonomía regional zapatista. El Cotidiano, vol.
21, núm. 137, mayo-junio, Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco.
Distrito Federal.
Díaz Polanco, Héctor (2007): La rebelión zapatista y la autonomía. Siglo XXI editores, s.a.
de c.v. Tucumán 1621, 7°N, C1050AAG, Buenos Aires.
Diez, J. (2009): Dilemas y desafíos de la nueva fase del movimiento zapatista. Revista
Sociológica de Pensamiento Crítico Volumen 3 (1), Universidad de Buenos Aires. Buenos
Aires, Ediciones Del Intersticio.
Enlace Zapatista –en línea–, consulta enero de 2022.
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2001/01/08/subcomandante-marcos-entrevista-concarlos-monsivais-y-hermann-bellinghausen/
https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2001/03/10/subcamandante-marcos-entrevista-conjulio-scherer/
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2001/04/29/la-reforma-constitucional-aprobada-en-elcongreso-de-la-union-no-responde-en-absoluto-a-las-demandas-de-los-pueblos-indios-demexico-del-congreso-nacional-indigena-del-ezln-ni-de-la-sociedad-civil/
https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2002/09/01/al-arquitecto-fernando-yanez-munozsobre-el-proyecto-de-la-revista-rebeldia/
https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2002/10/12/a-angel-luis-lara-alias-el-ruso-sobre-lainauguracion-del-aguascalientes-en-madrid/
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2003/01/01/comandante-tacho-palabras-para-lospoliticos-mexicanos-y-los-intelectuales-de-derecha/
https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2003/02/01/diciembre-distrito-federal-la-duodecimaestela-imagen-segunda-mexico-df-el-diciembre-de-acteal-o-el-porque-del-pais-vasco/
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2005/11/20/anuncio-de-disolucion-del-fzln/
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/05/25/entre-la-luz-y-la-sombra/
Fernández, P. (2010): Gobierno autónomo zapatista. Características antisistema político
mexicano. Ciudad de México, Enlace Zapatista.
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2010/02/15/gobierno-autonomo-zapatistacaracteristicas-antisistema-politico-mexicano/
Fuentes Morúa, J. (1998): Raíces del pensamiento zapatista o la crítica al neoliberalismo.
Chicago, Latin American Studies Association, XXI International Congress.
Harvey, N. (2000): La rebelión de Chiapas la lucha por la tierra y la democracia. Ciudad de
México, Ediciones ERA.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Holloway, John; Matamoros Ponce, Fernando; Tischler, Sergio (2008): Zapatismo: reflexión
teórica y subjetividades emergentes. Herramienta ediciones; Buenos Aires.
Le Bot, Y. (1997): El Sueño Zapatista. Barcelona, Plaza &amp; Janés.
López Bonifacio, Fernando Alan, Porras Rodríguez, Brenda (2017): CNI: El Concejo
Indígena de Gobierno, su vocera indígena y las elecciones de 2018. Crítica y Resistencias.
Revista de conflictos sociales latinoamericanos. N° 4. Págs. 115-131. Edita: Colectivo de
Investigación
El
Llano
en
Llamas.
Recuperado
de
:
http://criticayresistencias.comunis.com.ar
Miralles, S. (2004): Formación del EZLN. San Pablo, Revista Pegada Electrónica,
Universidade Estadual Paulista 'Júlio de Mesquita Filho'.
Mondragón Ríos, R. (2007): La producción social del miedo: Violencia política y terror en la
Zona Norte de Chiapas. Madrid, Intersticios: Revista sociológica de pensamiento crítico Vol.
1, N° 2.
Montero, H. (2005): La rebelión del erizo. Buenos Aires, Revista Sudestada N°45.
Muñoz, G. (2004): EZLN: El fuego y la palabra. Buenos Aires, Tinta y Limón.
Pérez Ruiz, M. L. (2006): El EZLN y su retorno a su propuesta radical. Ciudad de México,
Revista Cultura y Representaciones Sociales Vol. 1, N° 1.
Pineda, F. (1996): La guerra de baja intensidad. Chiapas, Revista Chiapas N° 2.
http://www.revistachiapas.org/No2/ch2pineda.html
Subcomandante Marcos (2003) -A-: Chiapas: la treceava estela. Chiapas.
En https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2003/07/21/chiapas-la-treceava-estela-quinta-parteuna-historia/
Subcomandante Marcos (2003) -B-: Subcomandante Marcos: palabras por el nacimiento
de las Juntas de Buen Gobierno. Chiapas.
En https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2003/08/09/subcomandante-marcos-palabras-porel-nacimiento-de-las-juntas-de-buen-gobierno/
Velazco Yañez, J. C. (2008): El reinicio de la guerra I. Jalisco, Xipe Totek, Universidad
Jesuita de Guadalajara, Departamento Filosofía y Humanidades.
Von Borstel, M. (2013): La guerra de baja intensidad contra las comunidades en resistencia
contra la represa el zapotillo (Cuarta Parte). San Cristóbal de las Casas, Chiapas, El
Escaramujo Año 7, N° 43.
Recuperado de http://cdn.vientosur.info/VScompletos/vs_0035.pdf
Zibechi, Raúl (2018): Los arroyos cuando bajan: los desafíos del zapatismo. Editorial Tierra
del Sur- Barracas, Buenos Aires.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13329">
                <text>El caso zapatista; el empoderamiento de bases autónomas cooperativistas como motor de fortalecimiento de un proyecto político de pretensión nacional</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13330">
                <text>Rubertone, Leandro </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13331">
                <text>Fil: Rubertone, Leandro . Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Cooperativismo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13332">
                <text>COOPERATIVISMO</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13333">
                <text>PARTICIPACIÓN DE LOS SOCIOS</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13334">
                <text>ZAPATISMO</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13335">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13336">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13337">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13338">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13339">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13340">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13341">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13342">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13343">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13344">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="14">
        <name>Dep. Cooperativismo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="698" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="792">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/6b9d895bcc21120c4b3a1864f9b4520d.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=MW3804wKzA-rq-Dcjy62I%7EE3cJbR1heK9ZLGYJiOzDuMaUSkF4aXFhYn6bSGo5MJPS0srI-GrbK%7EctsCcQLQXkA1hd-WlvHv2IK3%7ErPQ6ZfxF0LDWf9U5USWGtcqxhMcTWfP%7EX7nH36I%7EXFOvXOzlg41%7EOQ5gG-GjziUUri%7E8I-zY7R761-TE8Nbw8CXPK%7ExRDp53suJCgKgWHd01QRUiJDF%7EP%7EqMGl%7EBGEO0FtFXgmRqFL%7EIsRKHHjpr6gmC-I6Rg3Pp4%7EyRWnpo8zalD%7EHWmuW0ugc5di1ZF8gbSYLKy1ClB2dtFci1282omI2RzEhHdDHWyMcTdZ9z48r9iFuOg__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>ec408161834dfb25480264356c0f0e7f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13310">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Notas políticas para la lectura del tiempo liminal

Ramiro Parodi
Estudios políticos

El siguiente trabajo busca retomar los últimos textos escritos por Álvaro García Linera con el fin de
sistematizar su problematización de la crisis democrática actual. Para ello retomaremos los escritos
“postvicepresidenciales” o “postpandemia”, tiempos que coinciden y que incluso pueden ser retomados
tanto como efectos (el Golpe de Estado en Bolivia de 2019) y causas (la pandemia del COVID-19) del
estado de situación de la democracia actual. Recorreremos 3 hipótesis: 1) el “tiempo histórico liminal”
que apunta a señalar que la reproducción del capital se encuentra en un interregno donde potencias
como Rusia, China y Estados Unidos se enfrentan en una guerra economía y cuya resolución no
termina de definirse a favor de ninguna; 2) el “monstruo de la inflación” como interpretación de los
efectos que producen en el lazo social de las comunidades en economías con precios inestables; 3) y
la “democracia como agravio” como interpretación que apunta a pensar los límites de los sistemas que
tienden a prescindir de las masas populares como sujetos políticos centrales de las sociedades. Con
ello buscamos contribuir al debate sobre la caracterización del presente que diversos autores vienen
planteado pero retomando a un intelectual de nuestra región que ha desarrollado toda su obra
privilegiando el punto de vista de la periferia capitalista.

Jake Sullivan o cómo se ve la crisis del neoliberalismo a sí misma

Hace algunos años se viene hablando en Estados Unidos de la necesidad de plantear un
“Nuevo consenso de Washington” para reestablecer el orden económico global. Es evidente,
si lo tomamos en sus propios términos, que está implícita la idea de una crisis del sistema
actual y, por lo tanto, la necesidad de una revisión del antiguo “Consenso de Washington”
acuñado en el espectral año 1989.
Sigamos el discurso pronunciado por Jake Sullivan, consejero de Seguridad Nacional del
gobierno de Joe Biden, para ver el modo en el que desde el centro del orden capitalista se
tramita el discurso público de la crisis que se vive en todo occidente.
Lo primero que quiero destacar es que el nuevo consenso es portador de una promesa. Ante
toda una serie de estudios que señalan la actual “crisis de los imaginarios de futuro”
(Catanzaro y Wegelin, 2024, 331), desde el gobierno de Estados Unidos aparece un porvenir:
“Esta estrategia construirá un orden económico mundial más justo y duradero, en beneficio
nuestro y de la gente de todo el mundo” (Sullivan, 2023, 1). Esta frase podría haber sido
sacada también de cualquier discurso a favor del Consenso de Washington de principios de
los años 90.
Dos ejes permiten observar desplazamientos entre ambos “Consensos” que representan la
imagen de un cambio de época: reindustrialización y guerra. Principalmente estas son las
novedades ya que muchos otros rasgos como el liderazgo de Estados Unidos en este

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

proceso, la inclusión de sus “aliados” o “amigos” y la creación de trabajo productivo ya
estaban incluidos en la versión del año de la caída del Muro de Berlín.
Sullivan va a perseguir el problema de las “cadenas de suministro” a través de estos dos ejes.
Plantea un diagnóstico: “la base industrial de Estados Unidos se ha vaciado”, porque
“cadenas enteras de suministro de bienes estratégicos -junto con las industrias y los empleos
que los fabricaban- se trasladaron al extranjero” (2023, 2). Es así que el primer Consenso de
Washington fracasó porque “el postulado de que una profunda liberalización del comercio
ayudaría a Estados Unidos a exportar bienes, no puestos de trabajo ni capacidad, fue una
promesa hecha pero no cumplida” (Sullivan, 2023, 2).
En el mismo sentido, las cadenas de suministro se rompieron porque el viejo Consenso
supuso que “el tipo de crecimiento no importaba. Todo crecimiento era bueno. Así, varias
reformas se combinaron y se unieron para privilegiar algunos sectores de la economía, como
el financiero, mientras que otros sectores esenciales, como los semiconductores y las
infraestructuras, se atrofiaron. Nuestra capacidad industrial -que es crucial para que un país
pueda seguir innovando- sufrió un auténtico golpe” (Sullivan, 2023, 3). El nuevo consenso de
Washington es un ajuste de cuentas con el de los años 90.
Algo falló del neoliberalismo utópico, que comienza con la derrota de un enemigo, el
socialismo, y finaliza con un colapso multidimensional, la crisis del 2008 lo cual permite pensar
si el nuevo Consenso de Washington no es un intento de “solución” del colapso de las
subprime. La crisis del 2008 mostró tres cuestiones:


la ligazón intrínseca entre la transgresión del orden jurídico (“corrupción”) y los productos bancarios con los escándalos que se reportaron por las coimas a las evaluadoras de riesgo,



el verdadero funcionamiento de los préstamos inmobiliarios y la circulación de paquetes de deuda entre los bancos,



la ilusión del consumo con dinero ficticio producido por el desinterés de los bancos en
evaluar a sus clientes.

Sullivan advierte que la centralidad de la “economía financiera” puede estar siendo un
problema. Recordemos junto a Joseph Vogl (2023) y David Harvey (2005) que el corazón del
proyecto neoliberal, más allá de las etapas de Davies, es la economía financiera. Esto es
visible en todas las regiones del capitalismo global, tanto en su centro como en su periferia1.

La Ley de Entidades Financieras en Argentina, que ningun gobierno desde el retorno de la democracia ha
querido tocar, es un reflejo de eso en nuestra nacion. En 1977 se sanciona la ley ideada por Jose Alfredo
Martínez de Hoz que descentralizo los depositos, libero las tasas de interes, creo una garantía estatal para
los depositos de los bancos privados (que luego sería modificado en 1979 por la quiebra de 19 entidades
financieras), ataco a las cooperativas financieras a traves de las cajas de credito dejando un solo banco
cooperativo de pie y produciendo la concentracion de este mercado.
1

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

La crisis del 2008 mostró su funcionamiento y, junto con la burbuja inmobiliaria, estalló otra
aún más grande: la ilusión en que el capital financiero puede producir una sociedad más
democrática. La promesa de la globalización (sombra del primer Consenso de Washigton)
que traía la necesidad de derribar fronteras nacionales que perjudicaran la expansión del
capital hoy es vista por EEUU como un paso en falso.
El error, para Sullivan, parece radicar en el momento en el que EEUU descuidó industrias
claves nacionales (como el acero, las energías limpias, las infraestructuras digitales y las
biotecnologías avanzadas) y China aprovechó para avanzar en ese sentido desde subsidios
estatales. Esto nos lleva al segundo eje: la guerra.
En este diagnóstico vemos otro movimiento de arrepentimiento. Si el “neoliberalismo
normativo” (Davies, 2016) prometía que el Estado podía ser traducido a una serie de datos
que unos cuantos expertos deberían leer correctamente para tomar las mejores decisiones y
modernizarlo, hoy vuelve a aparecer un discurso de revalorización sustancial del Estado en
las decisiones económicas.
Harvey (2007) hace muy bien en señalar la distancia entre la teoría y la práctica neoliberal.
La primera produce una imagen de un Estado “pequeño”, desburocratizado, y eficaz. La
segunda, nos muestra el rol clave que han tenido los Estados produciendo, mediante leyes,
las condiciones “óptimas” de inversión, reprimiendo sindicatos, sosteniendo discursos en la
esfera pública a favor de la modernización, estatizando deuda privada.
“Por un lado, se espera que el Estado neoliberal ocupe el asiento trasero y simplemente
disponga el escenario para que el mercado funcione, pero, por otro, se asume que adoptará
una actitud activa para crear un clima óptimo para los negocios y que actuará como una
entidad competitiva en la política global” (Harvey, 2015, 88).
Sullivan estaría indicando que es el momento de un Estado nuevo. El modelo del
“estado/empresa” fracasó al producir un efecto inesperado, la emergencia de un nuevo
enemigo (o dos). Davies (2016) llama “neoliberalismo combativo” a su primera etapa que
termina, precisamente, con una victoria: caído el muro de Berlín, el mundo está listo para
avanzar prescindiendo de la Historia. El momento actual parecería recuperar componentes
de ese neoliberalismo: la presencia clara de un enemigo (o dos si sumamos a Rusia) externo.
Dice Sullivan: “Estas fuerzas han debilitado los cimientos socioeconómicos sobre los que se
asienta cualquier democracia fuerte y resistente” (Sullivan , 2023, 3). Lo que está en riesgo,
entonces, es la democracia.
La economía aparece como la guerra por otros medios, las armas son la reindustrialización.
Sullivan, asesor de seguridad, lo sabe y sostiene su discurso reivindicando el rol que la nación
estadounidense tiene en defensa de la democracia. La economía es el tablero en el que se

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

libra una guerra entre países democráticos y países antidemocráticos. Es el Estado el que
debe liderar esa misión y no las empresas privadas que carecen de proyección a largo plazo:
“Una estrategia industrial estadounidense moderna identifica sectores específicos que son
fundamentales para el crecimiento económico, estratégicos desde el punto de vista de la
seguridad nacional y en los que la industria privada por sí sola no está preparada para realizar
las inversiones necesarias para garantizar nuestras ambiciones nacionales” (Sullivan, 2023,
5).
China es una amenaza porque va ganando esa guerra económica: “esto crea un riesgo
económico crítico y una vulnerabilidad para la seguridad nacional” (Sullivan, 2023, 6). No solo
preocupa que lidera la carrera industrial sino que no está dispuesto a desarrollar una
transición a energías limpias y renovables como la actual catástrofe climática requiere.
Estados Unidos, el mismo país que en 2001, bajo la administración Bush, se negó a firmar el
Protocolo de Kioto que tenía como objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto
invernadero por “contrario” a la economía de su país, ahora trabaja sobre la imagen
catastrofista de la “crisis climática” que China se niega a abordar.
La guerra es económica, es por las cadenas de suministro. El reflejo más claro de esto no
ocurrió en EEUU sino en Europa que, con la guerra entre Rusia y Ucrania, se vio obligado a
reducir las importaciones de gas ruso. En 2021, el 34% del gas (gasoducto) de la UE procedía
de Rusia, hoy es el 8/%. Sin embargo, la UE nunca pudo cortar la dependencia y es por ello
que las importaciones de GNL (gas líquido) representaron en 2023 el 16% del suministro total
de ese combustible a la UE. A raíz de esta situación el precio del gas subió en toda Europa
produciendo la tan temible inflación a la que sus países se habían desacostumbrado.
Pero en esta guerra económica y ecológica por las cadenas de suministro hay lugar para la
periferia: “No es factible ni deseable construirlo todo internamente. Nuestro objetivo no es la
autarquía, sino la resistencia y la seguridad de nuestras cadenas de suministro (…). Construir
nuestra capacidad nacional es el punto de partida. Pero el efecto trasciende nuestras
fronteras. Y esto me lleva al segundo paso de nuestra estrategia: trabajar con nuestros socios
para asegurarnos de que ellos también refuerzan su capacidad, su resistencia y su inclusión
(…). Permítanme subrayar también que nuestra cooperación con los socios no se limita a las
democracias industriales avanzadas” (Sullivan, 2023, 7).
Álvaro García Linera: teoría del tiempo liminal y de la democracia como agravio
Un análisis político es aquel que puede plantear tanto la pregunta por su objeto como la crítica
a la forma que ese objeto toma. El objeto de conocimiento de un análisis político debe poder
mantener esa ambivalencia. El rodeo por el discurso de Sullivan fue para presentar el modo
en el que la crisis se presenta a sí misma. Tomemos ahora el diagnóstico de Álvaro García
Linera para pensar no solo en la imagen de la crisis sino en el proceso político que la sostiene.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

De ese modo, nos acercaremos a un diagnóstico más preciso para pensar estrategias de
intervención más atinadas.
El modo en el que García Linera se acerca a esta crisis del neoliberalismo nos permite abrir
esta complejidad ya que explora las diferentes temporalidades de la propia crisis señalando
lo que el discurso de Sullivan, o la imagen que el neoliberalismo se da de su propia crisis, no
ve. Para García Linera el proteccionismo estatal “está de regreso” (2024, 34). Lo que no
implica necesariamente un momento vital y esperanzador de esta racionalidad.
El neoliberalismo ya no puede ofrecer una imagen de futuro y solo puede leer su propio
pasado, prueba de ello son los spots que circulan tanto del candidato republicano como de la
demócrata los cuales apuntan a iniciar un proceso de “reindustrialización heroica”.
Por su parte, en la periferia se despliega “la crisis de imaginarios de futuro”, tal como lo
demuestra el trabajo de Catanzaro y Wegelin (2024). Es decir, cómo es tramitada
subjetivamente la falta de horizonte lo cual repercute en la exacerbación de ideologías
catastrofistas, presentistas y autoritarias.
Sin embargo, en ese desfasaje, entre un presente en crisis y unas medidas anacrónicas, el
capital logra reconvertirse y sobrevivir. El concepto de “tiempo histórico liminal” viene a
representar, a nombrar, ese interregno en el que nos encontramos: “momentos en que las
sociedades entran a un umbral histórico, a un pórtico que separa un tiempo histórico cansado,
meramente inercial, que deambula como un zombi, de un nuevo tiempo histórico que aún no
llega, que tampoco se anuncia, que no se sabe cómo será, pero que todos esperan que algún
rato llegue.” (García Linera, 2021, 8).
La tesis del interregno capitalista también es sostenida por Claudio Aguayo quien señala que
“en este peligroso interregno, las ideas de derecha ofrecen varias formas de atavismo,
nostalgias capitalistas, utopías rotas de un país empresarial y un reino de la libertad”. El autor
hace referencia a la especificidad con la que esta crisis se tramita en Chile ubicando la
circulación de un discurso psicologizante de las masas disconformes: el resurgimiento de la
teología política, una que enlaza al pueblo, otra que lo caracteriza como envilecimiento
satánico y lumpefascismo (Aguayo, 2024, 244).
La Pandemia parece haber sido una suerte de acelerador de esta crisis que se abrió en el
2008. Dice García Linera que “todas las medidas asumidas por los Estados para hacer frente
a la expansión del virus COVID-19, si bien han logrado atenuar los contagios mortales, han
llevado paralelamente a una intensificación del desempleo, la pobreza, la precariedad, la
angustia y el sufrimiento de las clases trabajadoras, visibilizando un hecho histórico que ya
comenzó a presentarse desde hace una década: el declive de la fase ascendente, o
propiamente dicho, el inicio de la fase descendente de la ola globalizadora iniciada en 1980”
(2021, 5).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

El comienzo del neoliberalismo aconteció, consensuado por muchos especialistas, en
Argentina y Chile a través de las dictaduras militares. El fin del neoliberalismo parecería
querer retornar a una etapa de enemigos externos, en el centro, y de enemigos internos en
la periferia. China es para EEUU y la UE (ver el discurso del ex presidente del Consejo de
Ministros de Italia, Mario Draghi) la principal amenaza a sus cadenas de suministro. El
ascenso de las nuevas derechas en la periferia capitalista parecería ser un síntoma en ese
sentido Brasil, El Salvador y Bolivia han roto formal y sustancialmente la democracia a través
de golpes de estado, desconocimiento de elecciones y violaciones a los derechos humanos.
García Linera (2023) señala una serie de características de estos movimientos políticos con
el tiempo actual: 1) La derecha extrema es autoritaria y no democrática, 2) crece en tiempo
de crisis económica y política, 3) son la contracara de las centroderechas, 4) crecen como
reacción material y moral a la igualdad, 5) crecen por las decepciones de los progresismos.
La extrema derecha sintomatiza el tiempo histórico liminal y el último aliento del
neoliberalismo para conservarse a sí mismo ante una economía finaciarizada que ya no solo
ha abandonado el patrón oro, como a sus inicios, sino que directamente se encuentra
despegándose de la normativa jurídica.
“Ninguna de las denominaciones que buscan nombrar la singularidad de estos procesos
políticos—nuevas derechas, post-democracias, post-hegemonías, o simplemente “dictaduras
por otros medios”—parece bastarnos hoy por sí misma para describir plenamente realidades
que se obstinan en superponer temporalidades y estratos ideológicos diversos, refractarios a
los ordenamientos lineales y a las pedagogías reduccionistas que suelen acompañarlos”
(Catanzaro y Stegmayer, 2019, 159), señalan las autoras en un trabajo que busca articular el
discurso del empresario de sí con el surgimiento de partidos abiertamente autoritarios. Hoy
el primero de estos eslabones, el sujeto empresario que puede bastarse a sí mismo pero que,
a su vez, prometía una vida plena parece haberse reconvertido en una estrategia de
supervivencia presentista ante un mercado laboral estabilizado en la precariedad.
Crisis: Literalidad, reenvío e indignación
Vivimos tiempos liminales que imponen imágenes extrañamente familiares a partir de las
cuales interpretamos el mundo que nos toca vivir. Palabras como “comunismo”, “anarquismo”
y “keynesianismo”, circulan a espaldas de la historia pero no por ello carecen de eficacia a la
hora de producir sentido. Comunidades se organizan en torno a la lucha contra el
“keynesianismo” del “marxismo cultural”.
Es preciso recordar, junto con Michel Pêcheux, que durante las revoluciones el discurso y,
por lo tanto, el sentido que se produce tiende a funcionar más despegado de su significado
inmediato. El filósofo francés denomina “espectro” al contacto entre lo visible y lo invisible, lo

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

existente y lo imposible, el presente y las diferentes modalidades de la ausencia: “cada lengua
está necesariamente relacionada con el "no lugar", el "más allá", el "no aún" y el "nunca allí"
de la percepción inmediata: en ella se inscribe así la eficacia omnihistórica de la ideología
como una ineludible tendencia a representar los orígenes y los fines últimos, en otros lugares,
el más allá y lo invisible.” (Pêcheux, p. 2, 1982).
Ciertamente no es este un tiempo revolucionario. Pero sí se parece bastante a lo que René
Zavaleta Mercado2 denominó como una crisis en la que una multiplicidad de capas historias
se muestran en simultáneo produciendo, de ese modo, una disponibilidad social de las masas
a adoptar nuevas creencias. Al igual que Jake Sullivan, Mario Draghi, en Europa, también
señala la evidencia de un mundo nuevo distinto al “«el mundo de antes» —antes del Covid19, antes de Ucrania, antes de la conflagración en Oriente Próximo, antes del retorno de la
rivalidad entre grandes potencias” (p. 8, 2024).
Crisis es entonces un momento en el que se resquebraja el orden simbólico. Los “consensos
democráticos” pueden ser pensados como el resquebrajamiento de ideas comunes y su
desplazamiento hacia literalidades fragmentadas. En nuestro territorio nacional, la oposición
política es un “virus kuka”, a la ciudad se la “limpia” de indigentes, senadores dicen no conocer
quién es Astís porque ellos nacieron después de la dictadura, Milei es un “loco” que produce
fascinación y sus militantes son “pobres pendejos que no cogen”.

Estos sentidos se

“reenvían” bajo el indignante “¿vieron esto?” al que solo un (cada vez menos frecuente)
pedido de disculpas calma al restituir el orden perdido. Literalidad también es, siguiendo a
Martín Cortés (2024), un arma en la cabeza de una vicepresidenta.
Ante la tesis de la degradación de la democracia a partir del desarrollo de la crisis neoliberal,
Cortés presenta la conjetura de “la falla en el origen” para el caso argentino. Esta apunta a
señalar que no se trata de un retroceso democrático sino de la emergencia de los que
llamaremos como síntomas reprimidos postdictatoriales. “Las reglas constitutivas, para las
derechas, reposaban en realidad en el brutal despliegue que el neoliberalismo llevó adelante
en la América latina de los ochenta y noventa. Así, la letra chica del pacto democrático no era
otra cosa que un estado de las relaciones de fuerza que se pretendió cristalizar: un
movimiento popular diezmado por el genocidio y una geopolítica neoliberal en entusiasta
expansión global” (Cortés, 2024, 218).

“La crisis, por tanto, es el movimiento de estas sociedades y quiza [aventura muy sugerentemente] de las
sociedades en general. De aquí se derivan las cuestiones del momento del conocimiento social, es decir de
la subita capacitacion del sujeto, que es la clase, para conocer lo que antes le estaba vedado, de la presentacion ‘’llena’’ de la sociedad, que antes no se presentaba sino en su parte legalmente aceptada, pero que
solo ahora se presenta como todo su numero y, por ultimo, la crisis como escuela, porque solo Ia clase que
se ha preparado puede en ese momento conocer lo que ocurre” (Zavaleta Mercado, 1988, 21).
2

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Literalidad, reenvío e indignación. Sentido, plataformas, afectos.
Que el sentido esté en crisis es distinto a lo que Pêcheux denominó como “transfiguración”
[travestissement]. No se trata ya de la mutación que abstracciones como “pueblo”, “masas”,
“proletariado” o “lucha de clases” atraviesen a lo largo del tiempo sino a la falta de un anclaje
común que produzca los “puntos de estabilización” (Pecheux, 2015, 143) necesarios para
producir a los sujetos
Proliferan buenas intenciones que buscan desmentir y chequear. Pero ese movimiento de
develamiento funciona siempre y cuando el sentido sea un común compartido. La actual etapa
del neoliberalismo que, tras la crisis del 2008, no ha podido ofrecer un porvenir universal y la
acelerada incorporación de las plataformas digitales hasta los lugares más íntimos y
cotidianos requieren repensar la imbricación entre sujeto y sentido.
Una conjetura con la que me gustaría cerrar esta intervención es que si efectivamente
estamos en un tiempo liminal es la propia constitución subjetiva la que podría verse alterada.
Subsidiariamente, es posible pensar que la proliferación de discursos de odio y la
exacerbación de discursos banalizadores que van desde “presentar a Hitler como un buen
tipo” a hacer chistes con un falcón verde podrían ser síntomas de esa alteración.
¿Por qué Milei decide “abrir la economía” cuando las principales potencias del mundo señalan
a todas luces que hay que “cerrarla”? ¿Por qué Milei destruye la industria cuando los países
centrales están decidiendo reindustrializar sus economías? ¿Por qué los libertarios combaten
el “comunismo” cuando esas ideas hace rato no circulan por nuestras calles? ¿O acaso
alguien vio en alguna de las marchas de los últimos 15 años un cartel que diga “devuelvan
los medios de producción a las clases trabajadoras”? Concretamente, ¿es Milei el último
aliento del neoliberalismo o el primer movimiento de un nuevo capitalismo desligado de la
democracia?
Recuperar la ambivalencia que, en el texto de Davies parece diluida, entre el modo en el que
se tramita la crisis en el centro y la periferia parece necesaria para evitar análisis políticos que
bajo la evidencia de los estados-nación pierdan de vista la dependencia constitutiva del
capitalismo. Pero, por otro lado, es preciso partir de un diagnóstico que señale el interregno
como un socavamiento de la constitución del sentido y del sujeto para ubicar estrategias
políticas en un tiempo liminal.
Por un lado (o “por arriba”), se trata de la sexta tesis de García Linera (2023) sobre las
extremas derechas: 6) Las derechas extremas serán derrotadas saliendo de la crisis
económica con mayor igualdad material, redistribución de la riqueza y bienestar popular.
Pero, por el otro (o “por abajo”) es preciso revestirnos simbólicamente de verdades basadas
en lo común, estrategias claras y las pasiones alegres para forjar la imaginación porvenir que
la crisis del capital actual demanda y así evitar que el Nuevo Consenso del Washington

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

acapare la utopía del siglo XXI. Simplemente para que la historia no se repita dos veces,
(primero como tragedia y después como farsa).

Bibliografía:
Aguayo Bórquez, Claudio (2024). “Entre el defendismo neoliberal y la psicología de las
masas. Las hermenéuticas conservadoras frente a la insurrección chilena” en Tzeiman,
Andrés y Martuscelli, Danilo Enrico (comps.) La crisis de la democracia en América Latina
(Buenos Aires: CLACSO).
Catanzaro, Gisela y Stegmayer, María (2019). “El nuevo giro neoliberal en Argentina
Omnipotencia, mandato sacrificial y avidez de castigo”. Critical Times.
Catanzaro, Gisela y Wegelin, Lucía (2024). “Narrativas de un tiempo en crisis.
Reconfiguraciones de las representaciones del futuro en la Argentina contemporánea”.
Sudamérica: Revista de Ciencias Sociales. Mar del Plata Revista, Nº 20. Berkeley, N°2.
Cortés, Martín (2024). “Las fisuras del pacto democrático. Notas sobre política argentina” en
Tzeiman, Andrés y Martuscelli, Danilo Enrico (comps.) La crisis de la democracia en América
Latina (Buenos Aires: CLACSO).
Davies, William (2016). “El nuevo neoliberalismo”. New Left Review, Londres, N° 101.
García Linera, Álvaro (2021). Tiempo histórico liminal. Jacobin. Buenos Aires, N° 3.
García Linera, Álvaro (2023). “Seis hipótesis sobre el crecimiento de las derechas
autoritarias”. Jacobin. Buenos Aires, N° 5.
García Linera, Álvaro (2024). La democracia como agravio (Buenos Aires: CLACSO).
Harvey, David (2015). Breve historial del neoliberalismo (Madrid: Akal).
Pêcheux, Michel (1982). “Delimitaciones, inversiones y desplazamientos”. L´Homme et la
société. París, N°63-64.
Pêcheux, Michel (2015). Las verdades evidentes. Lingüística, semántica, filosofía (Buenos
Aires: Ediciones del Centro Cultural de la Cooperación).
Sullivan, Jake (2023). Remarks by National Security Advisor Jake Sullivan on Renewing
American Economic Leadership at the Brookings Institution.
Vogl, Joseph (2023). Capital y resentimiento. Una breve teoría del presente (Ciudad
Autónoma de Buenos Aires: Adriana Hidalgo)
Zavaleta Mercado, René (1988). “Clases sociales y conocimiento” en Obras completas, T. 2.
(Cochabamba: Editorial Los Amigos del Libro).

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13311">
                <text>Notas políticas para la lectura del tiempo liminal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13312">
                <text>Parodi, Ramiro </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13313">
                <text>Fil: Parodi, Ramiro . Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Estudios políticos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13314">
                <text>POLITICA INTERNACIONAL</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13315">
                <text>CICLOS ECONOMICOS</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13316">
                <text>RELACIONES CENTRO PERIFERIA</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13317">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13318">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13319">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13320">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13321">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13322">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13323">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13324">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13325">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13326">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13327">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="31">
        <name>Dep. de Estudios Políticos</name>
      </tag>
      <tag tagId="26">
        <name>Política Internacional</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="697" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="791">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/ad102dbaa8a7245ce88ecdd737aae77a.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=Fg3c%7EYL9j25CkNC2uT2jyQsj7O53WxTEqOqklvoN3txKqRlbcZ6wgFsUL7o6iEHayuSb4hCvf2q2W4Bkx6alolxhP4Q-l0ouq4q7WWrZAlxJ9Kt4dPNNcxb0mSr4NzZg7803f5aqza%7EYXvw8fTTH8EYbleZeHasRAp3xrde4QivIMaDcXtx9S9n5dQ%7EimZF5AESfV%7EccCTZIuYpvdKKlJVCdqb0mnkm2uCtJM252xC9bQ21wE%7EN0lWqLfSEOjdEsh95GHkrYmzPPyz07eA8dmnbpxgfx-ykLgxbt%7EnX6peqTK6Ctx6xEPD%7ElSC2DT0Q-7yryRSzjXrrnfykPes0N6A__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>d9342f4f2890de8ecd56373670648d0c</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13292">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

La Palabrera
Un recorrido por la obra de Laura Devetach 1
Sergio Ariel Minore
Literatura y Sociedad

La literatura infantil tuvo un desarrollo progresivo en Argentina. A lo largo del siglo XX,
diversas autoras, autores, ilustradores y agentes vinculados, han logrado darle
visibilidad y proyección a este género en constante crecimiento. Sin embargo, fue a
partir de 1983, con el retorno de la democracia, que este tipo de literatura se consolidó
y logró un circuito propio con editoriales, ferias, congresos y estudios académicos
dedicados a ella.
Durante la década de los ochenta hubo varios autores y autoras destacados. Entre ellas,
Laura Devetach, una escritora cuya obra gravita hasta la actualidad.
El presente artículo se centra en el análisis de su producción literaria durante el período
1983-1989, coincidente con el primer gobierno democrático. Para ello se intentará
reconstruir el recorrido de la autora en sus primeros años, abordando en detalle su libro
La torre de cubos, publicado en 1966 y censurado en 1979, volumen que trae en
potencia algunos temas que serán recurrentes en su obra futura.
La Palabrera
Laura Devetach nació en la ciudad de Reconquista en 1936, donde vivió toda su
infancia. Al finalizar su secundario se graduó de maestra, y se dedicó a la enseñanza
primaria en una escuela rural del norte de Santa Fe, hasta que en 1957 se trasladó a
vivir a Córdoba, para estudiar la carrera de Letras Modernas, de la que se recibió en
1960.
Como resultado del concurso organizado por “Hoy en la cultura”, en julio de 1965 su
cuento “Piel de asno” salió publicado en el libro XII Cuentistas argentinos, compartiendo
espacio con textos de Isidoro Blaisten, Lubrano Zas, Octavio Gettino y Gustavo Roldán
entre otros. Ese mismo año, la editorial La Rosa Blindada lanzó su primer libro Los
desnudos, conjunto de once cuentos, entre los que se encuentra el mencionado relato.
En 1966, con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes, publicó en editorial Eudecor su
libro La torre de cubos, el cual contó con ilustraciones de Víctor Viano y su edición estuvo
al cuidado de Gustavo Roldán.
Pronto sus búsquedas literarias comenzaron a recorrer diferentes caminos. Ese mismo
año, junto al músico Horacio Vaggione y la escritora Canela (quien ofreció su voz para
el relato), grabó el disco Canciones de caramelo (temas con letra de Devetach) y el
cuento El ratón que quería comerse la luna. Al poco tiempo comenzó a escribir obras de
teatro para niños, como El Petirilío y etc., etc., (1967), Bichoscopio (Premio Diario
Córdoba 1970 y Argentores 1972); El Paloliso (1973), y Viva el canguro (1975).
También, durante los años 1972 y 1973, fue libretista e integrante del equipo de TV en
Canal 10 (U.N.C.) para el programa Pipirrulines, con el cual obtuvo el Premio Martín
Fierro (1972) y el Premio Bamba de Córdoba (1973). A su vez, realizó los guiones
de Hola Canela (ciclo de sesenta libretos televisivos, Canal 12 de Córdoba) y

1

Este texto es una reversión de un capítulo de La literatura infantil argentina en los albores de la
democracia (1983-1989), informe final de la Beca de Investigación 2023 “Hebe de Bonafini”,
organizado por la Biblioteca nacional Mariano Moreno.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

de Historias de Canela (ciclo de treinta libretos radiales para niños, en LW1, Radio
Universidad, Córdoba).
Durante la primera mitad de la década de los 70, su literatura se fue expandiendo a la
par que no descuidó la docencia terciaria. En 1975 su libro Monigote en la arena ganó
el Premio Casa de las Américas.
Ilimitada fantasía
El 24 de marzo de 1976 se produjo el golpe que instaló a la Junta Militar en el gobierno.
Este acontecimiento no solo fue determinante en la sociedad argentina en su conjunto,
sino que a su vez influyó en su vida privada y en la forma de desarrollar su actividad
literaria. En principio decidió trasladarse a la ciudad de Buenos Aires, junto a su familia,
para poder continuar ejerciendo la profesión, en diversas redacciones. Otro hecho
gravitante y que la tuvo como protagonista estuvo vinculado a la censura que recibió
uno de sus libros: La torre de cubos.
El día 23 de mayo de 1979, fue emitida en la provincia Santa Fe, la Resolución Nº 480,
mediante la cual se prohibió el uso de dicha obra en todos los establecimientos
educacionales dependientes del Ministerio de la provincia. Entre sus considerandos se
enuncia:
Que del análisis de la obra La torre de cubos, se desprenden graves
falencias tales como simbología confusa, cuestionamientos ideológicossociales, objetivos no adecuados al hecho estético, ilimitada fantasía ,
carencia de estímulos espirituales y trascendentes;
Que algunos de los cuentos-narraciones incluidos en el mencionado
libro, atentan directamente al hecho formativo que debe presidir todo
intento de comunicación, centrando su temática en los aspectos sociales
como crítica a la organización del trabajo, la propiedad privada y al
principio de autoridad enfrentando grupos sociales, raciales o
económicos con base completamente materialista, como también
cuestionando la vida familiar, distorsas (sic) y giros de mal gusto, la cual
en vez de ayudar a construir, lleva a la destrucción de los valores
tradicionales de nuestra cultura. (1979: p. 1)

Si bien, en principio, la prohibición era para la provincia de Santa Fe, pronto se
extendería a Mendoza, Córdoba y Buenos Aires. Por este motivo, el libro dejó de circular
en librerías, y comenzó a tener una suerte de recorrido clandestino, propiciado por las
propias maestras y maestros, quienes no dudaban en hacer impresiones con el
mimeógrafo2.
Sobre este título, en Un golpe a los libros, la dupla Invernizzi- Gociol no duda en afirmar:
“Si no fuera porque la frase estaba en un documento de censura, la escritora Laura
Devetach hubiera podido sentirse orgullosa de que su primer libro, La torre de cubos,
resultara destacado por su ‘ilimitada fantasía’”, (2002: p. 311).
Esta característica está presente en los ocho cuentos que forman el libro. En él conviven
un deshollinador desempleado perdido en Buenos Aires; un niño que tras arrojar una
piedra a un tren recibe de este su silbido y no puede expresarse sino con ese sonido;
un chico soñador y su caballo “Nochero”; un barco de papel; y dos relatos donde
aparecen unos singulares personajes que volverán a tener vida en próximos títulos: los
monigotes (“Monigote de carbón” y “El pueblo dibujado”).
2

En relación a este antiguo aparato para hacer copias en cantidad y de forma económica,
Devetach expresó: “Los docentes utilizaban el viejo mimeógrafo de pasta; que generalmente sus
papás preparaban en las latas de dulce de batata, ellos lo hacían con cola de pescado (se
compraba en la farmacia) y realizaban una pasta que se utilizaba para sacar las copias (en ese
momento no había fotocopias)”, testimonio tomado de Pesclevi, G. (2014). Libros que muerden.
Buenos Aires: Ediciones Biblioteca Nacional.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Dentro de este universo regido por la imaginación, se destaca el cuento que da nombre
al libro. Irene la protagonista, arma una torre de cubos. Dentro de ella descubre que se
desarrolla un maravilloso mundo con colinas, durazneros, animales y duendes cubiertos
con enormes capuchas de colores. Sin dudarlo, decide meterse. Allí se hace amiga de
ellos, quienes le comentan su trabajo, “Defender a quien lo necesita”:
—Defendemos a los negros, cuando los blancos los desprecian. Les
susurramos al oído “negro, negro, tu cuerpo es brillante como la piel
de la manzana, tu cuerpo es bueno y buena tu cabeza. Tus manos son
raíces que fuera de la tierra morirían. Hay que enterrarlas, aquí, y
crecer y transformar los jugos del mundo para dar frutos. Negro, negro
—así les decimos—, hay que trabajar y aprender y enseñar hasta que
cada brizna del campo reconozca tu buen cuerpo brillante como una
manzana. (2016, p. 19)

Defensa de la igualdad racial, y también de género. Tal como se manifiesta en una
escena donde Irene va a tomar el chocolate y luego de disfrutarlo, sin dejar de cantar y
bailar, ayuda al papá caperuzo a secar las tazas que él había lavado. Esta actitud de la
figura masculina frente a las labores domésticas, llama poderosamente la atención de
Irene:
Cuando regresara a casa le diría a mamá que tratasen de vivir como los
caperuzos; así de contentos, por lo menos. Le diría a papá que de vez en
cuando secasen entre los dos los platos, hiciesen tortas morenas
cubiertas de azúcar y echasen a mamá de la cocina, para luego darle una
sorpresa. ¡Tenía tantos papeles en su portafolios, papá! ¡Y hablaba
siempre de cosas tan serias! Así no podían estar contentos. Papá estaba
muy poco en casa. (2016: p.23)

El cuestionamiento a organización de la vida familiar, tal como se presentaba en esa
época (y aún algunos años después), está presente en el relato y genera una ruptura
bastante abrupta en cuanto a lo que, a largo del tiempo se propuso como modelo a
seguir a las niñas, y su futuro rol como mujeres, tanto desde los manuales escolares
como desde las ficciones3.
Más allá de las “distorsas” de este texto, en el libro se encuentra otro que, por su propio
peso, supo ganarse un lugar en el imaginario popular. Según Devetach afirmó en el
artículo “Escribir en dictadura”4:
Quizás el cuento más urticante fue “La planta de Bartolo”, en el que el
personaje, al ver lo costoso que resultaba para los padres reponer los
cuadernos de los niños, siembra uno. Pronto obtiene una bella planta que
produce cuadernos y él los reparte a los chicos. Llega entonces el Gran
Vendedor de cuadernos y quiere comprar la planta por todos los medios.
Bartolo se niega. El Gran Vendedor llama a los soldaditos azules de la
policía. Pero Bartolo, junto a los niños, los pájaros y los conejos, los echan
a todos. (2008:p. 32)

Este cuento, de alguna manera resume una buena parte de aquello expresado en el
decreto. La crítica a la organización del trabajo y a la propiedad privada, se hace
presente en este relato cuyo personaje no duda en desafiar el orden establecido. Por
3

Sobre este tema existe abundante literatura, entre la que se destaca el libro ¿Mamá amasa la
masa? Cien años de libros de lectura de la escuela primaria, escrito por Catalina Wainerman y
Mariana Heredia.
4
“Escribir en dictadura”, en Educación y Biblioteca Nº 166, julio-agosto 2008.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

fuera del circuito comercial de la compra-venta, Bartolo genera sus propios recursos, de
manera auogestiva (plantado un cuaderno), y además, el excedente de su producto no
lo vende, sino que lo regala a quienes lo necesitan. Este hecho, se convierte en un acto
subversivo para la lógica capitalista. Si bien, en un principio el Vendedor procura tentarlo
con otros bienes para que venda su planta (un tren lleno de chocolates y un millón de
pelotitas de colores; una bicicleta de oro y doscientos arbolitos de navidad, entre las
primeras ofertas), Bartolo no cede ante las propuestas, generando una tensión cada vez
mayor con el Vendedor, quien no duda en llamar a los uniformados. El final, cargado de
humor, vendrá de la mano del accionar de sus amigos humanos y animales. Autogestión
y solidaridad, dos actitudes que, para la visión de los militares, según podemos inferir
por lo que expone el decreto: “En vez de ayudar a construir, lleva a la destrucción de los
valores tradicionales de nuestra cultura”.
Tal como comentamos, en 1975 el libro Monigote de arena ganó en La Habana el Premio
Casa de las Américas. Sin embargo, las copias de esa edición no llegaron a la Argentina,
debido al clima político que se vivía5.
En esta segunda colección de cuentos, muchas de las características ya vislumbradas
en La torre de cubos, permanecen presentes. El que le da nombre al conjunto es un
gran ejemplo de ello. Un monigote recientemente trazado sobre la arena, temeroso de
moverse por miedo a borrarse, al fin cede ante el impulso vital que le ofrece el
movimiento y la diversión. Una pieza que celebra lo efímero de la vida y el disfrute entre
amigos ante la irreversibilidad de la nada.
En clave poética y con un pie en la fantasía también figuran: “Cuento que cuento”, “Puro
cuento del caracol Bu”, “Marina y la lluvia”, e “Historia de ratita”. Esta última es una
versión libre de un tema de Panchatantra6. Una ratita gris que acaba de salir de la cueva
familiar, y empieza a descubrir el mundo pasito a paso. En ese recorrido le vienen “unas
ganas bárbaras de ponerse de novia”. Pero todos los pretendientes que se le cruzan le
ofrecen un mundo agobiante. Finalmente, conoce a Ratón-Ratón, con quien, en relación
de igualdad, comparte la alegría de vivir, casarse y cuidar a sus hijitos en una nueva
cueva tibia, pero con una puerta fácil de abrir para cuando ellos quieran salir a descubrir
el mundo.
A su vez, este libro le da la bienvenida a un personaje bastante inquietante: “El garbanzo
peligroso”. Un día un garbanzo peligroso se cae de la cama. Gracias al ruido que hace,
despierta a varios moradores de la casa, incluida a tía Sidonia (otro personaje que va a
volver a lo largo de su carrera), quien lo encierra en una jaula. Es allí cuando el gato
decide: “Un garbanzo peligroso debe ser enterrado”, y con la ayuda de las gallinas y las
palomas lo meten bajo tierra. Sin embargo, el garbanzo empieza a cantar y a brotar y a
convertirse en planta. Esta alegoría, de la cual se podrían desarrollar unas cuantas
interpretaciones, sobre todo en la época en la que salió publicado, va a tener una
continuidad en el mismo libro “Otra vez el garbanzo peligroso”, como así también en
otros volúmenes que saldrán a lo largo del tiempo, convirtiéndose en un personaje
clásico de la producción de Devetach7.

En una entrevista realizada a su autora en mayo de 2006, en relación a este libro afirmó: “Lo
conocí recién en el 78, cuando viajé a Berlín. De La Habana me lo mandaron varias veces pero
siempre me llegaba el sobre vacío”, (Pesclevi, op. cit., p. 76). El libro se publicó en Argentina
recién en 1984. La práctica de hacer llegar el sobre vacío ya era una “costumbre” extendida entre
los militares de esta y anteriores dictaduras. Según me comentó en alguna charla informal, Alba
Gandolfi (hija de Álvaro Yunque) con los libros de su padre traducidos al ruso que llegaban de la
U.R.S.S. en la década del 60, ocurría lo mismo (Nota del autor).
6
En el artículo “Cuento viejo, cuento nuevo: Historia de Ratita”, publicado en el libro Oficio de
palabrera, la autora ofrece una comparación entre la versión original y la propia.
7
En el año 1990 se editarán los libros Las 1001 de garbanzo peligroso y Las 1002 de garbanzo
peligroso, ambos en coautoría con Laura Roldán, por Libros del Quirquincho. A su vez, en el año
1999 con la misma autora, publicará La marca del garbanzo, por el sello Alfaguara.
5

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Dentro del conjunto de ocho cuentos que ofrece este libro, hay uno que por el tema que
toca, resulta particularmente sensible a este análisis. “Guy” narra la historia de un
elefante de circo que un día va al río y mientras estaba mirando su reflejo en el agua,
pisa una piedra redonda y se cae. En ese momento nota que su reflejo no está más en
la superficie y se llena de terror: “¡No me veo en el agua! ¡Desaparecí! ¡Soy un elefante
desaparecido!”, (2008: p. 33). Al incorporarse, vuelve a ver su cara en el río, sin embargo
el terror permanece: “¡Si me caigo desaparezco! (…) Mejor trato de no caerme más. ¡No
tengo ganas de ser un elefante desaparecido!”, (2008: p.33).
En referencia a este relato, hay un uso reiterado de la palabra “desaparecido” o
“desaparecer” en expresiones como “no me veo en el agua, desaparecí”, “un elefante
ocupa mucho espacio, si se cae de espaldas desaparecerá”. Sobre ello, Arpes y Ricaud
comentan:
No hay una intención de sustitución del término lo largo de la historia y es
entonces cuando no podemos dejar de leerlo como una referencia a los
desaparecidos que efectivamente produjo el terrorismo de Estado. La
inmovilidad y el silencio como opciones más seguras para evitar “ser un
elefante desaparecido” completan la referencia y se constituye en
metáfora de cierto comportamiento social, en donde no hacer y no decir
eran protecciones que brindaban invisibilidad para eludir el peligro. (2008:
p. 57)

Temor, silencio, inmovilidad, sufridos por el protagonista de esta historia simple y luego
padecido por una parte sustancial del país. El hecho de que su primera publicación haya
sido en 1975, un año antes del inicio de denominado Proceso de Reorganización
Nacional, período en que tristemente se popularizó este término, demuestra la agudeza
y lucidez de la autora, a la hora de entender la realidad argentina.
La segunda mitad de la década del 70 encontró a Laura Devetach y su marido Gustavo
Roldán viviendo en Buenos Aires. Alejada del mundo académico (al que dejó en
Córdoba cuando la Escuela de Artes cerró por cuestiones políticas), se dedicó a escribir
y publicar en diferentes espacios. Uno de ellos fue en la revista Billiken. En esta
publicación intervino en varias columnas, como “De todo un poco” y “Los Juntacosas”,
firmándolas con el sugestivo nombre de Agustina (anagrama de Angustia) 8. A la vez
publicó Los picaflores de cola roja (1977) en Ediciones de la Flor, Historia de ratita
(1977), en Propuesta ediciones, y El abuelo Tatú (1978), en la colección Los Cuentos
del Chiribitril, del Centro Editor de América Latina. Algunos de sus textos formaron parte
de dos antologías: Caramelos surtidos (1976) de la editorial Orion, y Narradores de
Córdoba (1978), publicada por la Dirección de Historia, Letras y Ciencias, de dicha
ciudad. En la primera participó con “El brujo de los tubitos”, y en la segunda con tres
cuentos destinados al público adulto: “Piel de asno”, “Mael y Maela” y “Yeka”.
Los pajaritos remendados de la primavera
Aunque los primeros años ochenta aún se vivieron en dictadura, esta comenzó a mostrar
las fisuras que no tardarían en desencadenar la debacle del gobierno. La llegada de la
democracia en 1983, entre otras aperturas, trajo grandes cambios a la hora de divulgar
la literatura infantil en nuestro país.
La nueva década encontró a Laura Devetach muy activa y con múltiples proyectos a
realizar en un futuro próximo. Entre ellos, la dirección compartida, con su marido
Gustavo Roldán, de dos colecciones infantiles en el sello Colihue: Libros del Malabarista

8

Pesclevi, op. cit., p. 76.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

y Cuentos del Pajarito Remendado9. Esta última resultó ser un emprendimiento de
renombre dentro de la producción de literatura para las infancias en nuestro país, con la
suma de ochenta y dos títulos publicados durante la década del 80, distribuidos en
cuatro series: celeste, rosa, naranja y verde10. Devetach, además de publicar varios
libros (tanto propios como compartidos con la autora María Inés Bogomolny), en las
distintas series, editó en otros sellos de importancia, como El Ateneo, Aique y el Centro
Editor de América Latina. A su vez, siguió colaborando con medios como las revistas
Humi (1982-1984) y Vivir (1984-1989). Sumado a eso, junto a otros autores y autoras
dieron vida al Plan Nacional de Lectura, ambicioso proyecto que vino de la mano de la
democracia, a cargo de la historiadora Hebe Clementi.
En estos años fecundos, su producción (que supera la veintena de títulos), no solo va a
guardar una continuidad con los libros de las décadas anteriores, sino que además va
a profundizar algunos temas. Dentro de su estilo conviven estas cinco características:
situaciones cotidianas atravesadas por la fantasía (la famosa imaginación “ilimitada” que
señalaba el decreto); un lenguaje en el que tienen lugar tanto el juego de las palabras,
como la aparición de neologismos y onomatopeyas; un humor basado en la parodia y
muchas veces en el absurdo; un trabajo de recuperación y reinterpretación de relatos
tradicionales; y el compromiso con situaciones de desigualdad e injusticia que viven
algunos de sus personajes. Como analizaremos a continuación, en la mayoría de los
casos, sus cuentos y poemas combinan una o varias de estas características.
En cuanto a la primera, quizás sea trasversal a toda la obra. Como hemos visto, en los
libros anteriores a este período, tanto La torre de cubos como Monigote en la arena, se
encuentran en esta clave. Si bien, ambos guardan algunas diferencias en cuanto a su
temática, la fantasía está presente en los dos. Este mismo rasgo está en Picaflores de
cola roja del año 1980. La producción de este nuevo período, sigue esta línea con el
tándem “Un cuento puajjj” y “Medias de monigote” (publicados en 1984). “Un cuento
puajjj” es una excelente muestra de un hecho cotidiano atravesado por la imaginación,
el juego y el humor. Una mañana, Tía Sidonia, se despierta, se acerca al espejo y al
verse dice “puajjj”. A partir de ese momento, luego de cada acción que realice (lavarse
los dientes o tomar mates) solo puede emitir ese sonido. Esta situación de estar
“espuajada” resulta contagiosa en el resto de animales que viven con ella (una gallina,
un perro y hasta una vaca) quienes van a confundir sus propios sonidos generando una
situación sumamente hilarante. En el mismo libro se incluye “Medias de monigote”, el
cual tiene un tinte más social. En esta historia, Laura está preocupada porque su papá
dice que para la próxima Navidad, solo los chicos recibirán regalos. Entonces acude a
su pueblo dibujado, y los monigotes que en él habitan le enseñan de qué manera
generar obsequios a partir de las medias. Si bien ambos apuntan a generar distintas
emociones, uno la risa y el otro la empatía, ambos hacen pie en la fantasía.
Este rasgo, también va a estar presente en El ratón que quería comerse la luna (1985).
En el cuento que le da título al volumen, se narra la historia de un roedor quien al ver el
reflejo de la luna en el campo cree que esta está hecha de queso, y hará hasta lo
imposible por llegar a ella y probar su sabor. En este libro, ilustrado por Juan Manuel
Lima y publicado por El Ateneo, también hay otras dos historias cortas: “El hombrecito
verde” y “Esas cosas contagiosas”. Esta última presenta una aventura que sucede en el
año 2000 y pico, en un “futuro” sobrecargado de computadoras que cacarean como
gallinas ordenándoles a los chicos a realizar acciones automáticas. A pesar de ello, los
niños logran redescubrir la alegría de remontar barriletes.
9

Si bien en Los Libros del Malabarista no se la menciona, se puede inferir que en la práctica era
una tarea compartida. Ver: Alonso Castro, Leticia María (2022). Infancias y sujetos lectores en
democracia: el caso Cuentos del Pajarito Remendado. San Martín: UNSAM.
10
Las series estaban divididas en cuatro colores: celeste (autores contemporáneos argentinos);
rosa (clásicos de la literatura popular universal); naranja (cuentos populares argentinos y
latinoamericanos de tradición oral); y verde (textos enviados por niños: colmos, adivinanzas,
etcétera).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

En cuanto al relato “El hombrecito verde”, es un pequeño texto que narra una situación
divertida y estrambótica. En una casita verde, con ventanas verdes y verde chimenea,
un hombrecito verde estaba leyendo su libro verde cuando escucha tres golpes verdes
en la puerta verde. Al abrir se encuentra con un hombrecito rojo y mantiene un brevísimo
y singular intercambio de palabras. Este divertido episodio inspiró el cuento El
hombrecito verde y su pájaro, editado dos años después por Colihue con ilustraciones
de Myriam Holgado. En esta nueva aparición, el hombrecito verde tiene un pájaro verde
de verde vuelo. Su vida transcurre “verdemente” normal, hasta que un día su pájaro:
En medio de un verde vuelo, vio unos racimos que le hicieron esponjar las
verdes plumas. El pájaro picoteó verdemente los racimos y sintió una gran
alegría color naranja. Y voló, y su vuelo fue de otro color. Y cantó, y su
canto fue de otro color. (1987: p. 8)

A partir de este hecho comienzan las dudas del hombrecito, que le traerán nuevas
aventuras y colores a su verde vida. Un relato fantástico, con mucho de humor y un
magistral manejo del lenguaje poético.
Otro libro en el que la apuesta imaginativa está presente es Una caja llena de (1984).
Entre los relatos que lo conforman se encuentran “Cuento de la polla”, “Cola de flor”, “La
esquina del año nuevo”, y “Cuento con pan”.
Esta imaginación que lo atraviesa todo, por lo general constela con los juegos del
lenguaje y la construcción de neologismos. Justamente, Una caja llena de está en esa
línea. Este rasgo puede apreciarse, no solo sus cuentos, sino también en los poemas
que forman la segunda parte del volumen. Entre ellos resalta: “Tam, tam, tam” y “Sana
sana”, versos donde la sonoridad y la cadencia de las palabras marcan el ritmo de una
lectura lúdica y divertida.
Las onomatopeyas y los neologismos están presentes en toda su obra. Sonidos y
expresiones como: “tuit tuit” “grupi grupi” y “tururú” de los mencionados relatos “Cuento
de la polla”, “Cola de flor”, se suman a los ya conocidos “glubi glubi”, “cla cla cla” y “cruqui
cruqui” de “Monigote en la arena”; y el romántico latido “tipi tepe” de “Historia de ratita”.
Algunos de estos, incluso, aparecen en distintos textos, como la construcción “un grano
muy pupipu”, que además de estar en “Cuento de la polla”, está en “Un cuento puajjj”, y
cuya aparición primera se remonta a “Cuento que cuento”, perteneciente a Monigote en
la arena; o la ambivalente “fluflú”, (que bien puede ser un color o un sonido) también
presente en “Cuento de la polla”, originalmente aparecido en “Historia de ratita”. Esta
continuidad de onomatopeyas y neologismos, brinda una riqueza sonora particular al
universo literario de la autora.
El humor, como dijimos, es otro de los factores que atraviesa, de diferentes maneras, la
obra de Devetach. Una de ellas es la situación desopilante que plantea la propia historia.
Esta puede ser meramente fantasiosa, como vimos en “Un cuento puajjj” y “El
hombrecito verde” o tomada de un caso real, transformado en relato, como sucede en
“Se está incendiando la Casa Rosada”, relato incluido en Cuentos que no son cuento
(1986). Editado por Libros del Quirquincho, las historias que este volumen incluye, tal
como la autora explica en el prólogo: “Las encontré en los diarios o en la vida diaria. Y
las robé sin más, escribiéndolas en forma de cuentos, porque son cosas lindas,
emocionantes o graciosas y tienen mucho que ver con nuestro país”, (1986: p. 7).
Puntualmente, el relato referido está inspirado en un hecho sucedido el 28 de diciembre
de 1929, cuando el periódico Última hora, publicó la noticia de que se estaba
incendiando la Casa Rosada. En dicha oportunidad, muchos se acercaron a la Plaza de
Mayo a ver qué pasaba, pero se terminaron llevando el chasco de se trataba de una
broma pesada del diario por el Día de los Inocentes.
Cuentos con situaciones cómicas también forman parte del libro de lectura para segundo
grado Cuentos y cantos. Publicado por el sello Aique en su colección “Los libros del
Churrinche”, este (como su nombre lo indica) incluye cuentos, cantos (poemas y formas

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

poéticas) e incluso una obra teatral para títeres llamada: “¡Hay que cazar al teruteru!”.
Entre los cuentos destacan “Así, así, asá”, un episodio protagonizado por Tía Sidonia,
un día en que estrena unas sandalias y comienza a caminar de una forma muy particular,
hecho que produce un gran contagio en su pueblo; y la jocosa “Historia de distraídos”,
extenso enredo de malos entendidos entre las familias de don Mazamorra y don
Chinchulín, dos compadres un tanto sordos y bastante distraídos.
El humor también va a estar presente como juego en la colección “Papelitos del Pajarito
remendado”, conocida como “la serie verde”. Este juego va a ser con los múltiples
significados y sonoridades de la palabra, pero también como lugar de encuentro en el
que están invitados a intervenir los lectores. Esta serie realizada junto a María Inés
Bolgomony tuvo siete títulos. Los cinco publicados en el período analizado son: El que
silba sin boca (1984), Muchas patas (1984), ¡Viva yo! (1984), Cura mufas (1986) y
Burbujas (1989)11. Los libros, según la editorial, están realizados con “la participación
de los chicos de todo el país con adivinanzas, colmos y mil formas del “folclore dicho”12.
Cada uno de ellos recopila, según una temática propuesta, una gran variedad de
pequeños textos donde se prioriza la rima, la sonoridad, el gesto pícaro y divertido del
doble sentido de una palabra.
A su vez, el humor se va a vincular con otro de los ejes de la producción de Devetach,
que es la recuperación de los relatos del acervo popular. Este trabajo, iniciado en los
setentas con la reversión de Historia de ratita (1975) tomada del Panchatantra, y, El
abuelo del tatú (1978), basado en la recreación libre de una tradición oral guaraní; va a
tener su continuidad en la nueva década. Bajo el título ¿Quién se sentó sobre mi dedo?,
se publicó en 1984, en la serie naranja de la colección Cuentos del Pajarito Remendado,
la versión libre de los cuentos populares: “¿Quién se sentó sobre mi dedo?” y “Las tres
muertes del conejo”. Ambos narran las picardías de un animal que, para la tradición
latinoamericana, es sinónimo de astucia y humor: el conejo. En el primero de ellos,
mediante argucias logra engañar a un puma para poder dormir su siesta, y en el
segundo, fingiendo su muerte, consigue comer la miel que un granjero transporta en su
carro.
En cuanto a la combinación de relatos orales y humor, el libro más representativo del
período sin dudas es Cuentos de Paí Luchí, el mentiroso. Publicado en 1986 por la
Secretaría de Cultura de la Nación, en el Centro Editor de América Latina, el volumen
incluye una serie de relatos protagonizados por Paí Luchí, un simpático personaje que
hace de la mentira, la exageración y el “macanazo” todo un arte. Según informa la propia
Devetach:
Paí Luchí es mentiroso pero respetado, y hasta muy respetado, por eso
se lo llama “Paí”, que es el modo en que en el litoral se nombra a las
personas que merecen autoridad y respeto. Y se lo respeta porque es un
gran, un auténtico “cuentacuentos”, alguien capaz de tener en vilo a la
audiencia, de emocionarla y de hacerla reír. (1986: p. 57)

Estos cuentos de la tradición oral, populares en la provincia de Corrientes, aunque
también conocidos en Catamarca y La Rioja, son recogidos y versionados en este libro
que no solo transmite las historias sino, (según se desprende por lo expresado por la
autora) resignifica y valoriza el trabajo de los “cuentacuentos”, actividad que tanto ella,
como otros de su generación venían haciendo a partir del Plan Nacional de Lectura.
Otros cuentos que recogen relatos de la tradición, aunque no vinculados tan
estrechamente al humor son La gran pelea (1989), y “¿Por qué el hornero es amigo del

11

Posteriormente se lanzaron Casas y cosas (1990), y Muchobicho (1996).
Material de difusión de Cuentos del Pajarito Remendado, año 2001, publicado en Alonso
Castro, Leticia María (2022). Infancias y sujetos lectores en democracia: el caso del Pajarito
Remendado. Buenos Aires: UNSAM, p. 125.
12

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

hombre?”, relato con forma de leyenda incluido en el mencionado libro de lectura
Cuentos y cantos.
Por último, un eje que también atraviesa toda la obra de Laura Devetach es el
compromiso con las situaciones de desigualdad e injusticia. Esta empatía hacia los
seres que, de una manera u otra, están desprotegidos está presente desde sus primeros
textos: “La torre de cubos”, con su mirada aguda hacia la discriminación racial y las
diferencias de género intrafamiliar, “Guy” y el miedo que plantea generar algún
movimiento que lo pueda hacer “desaparecer” (con las múltiples interpretaciones
políticas que puede tener esta metáfora), y “La planta de Bartolo”, con su apuesta al
trabajo solidario y colaborativo de parte de los más débiles (niños y animales) contra la
opresión de los más fuertes (el empresario encarnado en el Vendedor de Cuadernos y
la policía).
En la siguiente década también serán frecuentes este tipo de narraciones. Como vimos,
ya en 1984 aparecía “Medias de monigote”, acompañando la edición “Un cuento puajjj”,
con el planteo de la protagonista preocupada por la falta de regalos de Navidad para el
resto de integrantes de la familia, y la solución brindada por sus monigotes amigos, para
que todos (chicos y grandes) pudieran recibir un obsequio. Una situación similar se
plantea en “La esquina de Año Nuevo”, publicado en Una caja llena de. La historia se
presenta en un momento con una situación económica bastante particular:
Las cosas no andaban muy bien por aquellos tiempos. El dinero valía tan
pero tan poco que, si se caía una moneda, la gente que tenía trabajo ni se
agachaba a levantarla. Sí, la gente que tenía trabajo. Porque muchísima
gente no tenía dónde trabajar. La Navidad había venido bastante arrugada
y tristona, con poco para festejar. (2005: p. 32)

En esta Navidad, por lo apremiante de la situación, ni siquiera los chicos habían recibido
regalos. Por eso, para Año Nuevo, deciden planear una sorpresa que tendría como gran
protagonista a un juguete muy especial para ellos: la olla de la abuela. Luego de
averiguar qué alimentos había en cada casa, se llevan a hurtadillas los fideos, cebollas,
repollos y demás comestibles. Al enterarse de los faltantes en las alacenas, los adultos
se ponen furiosos y se dirigen al almacén a pedir fiado. En medio del alboroto, una
imponente humareda llama su atención, y salen corriendo. Allí se llevan una gran
sorpresa:
En la semioscuridad de la última noche del año, una fogata bailaba loca.
Y sobre la fogata, como una joya muy rara, la olla de la abuela chispeando
y cantando con la panza llena de cositas cortadas que despedían muy
buen olor. Todo se doraba alegremente en el chasquido del aceite, y los
chicos, tiznados, color manzana, color nervioso, revolvían, cortaban,
repartían, resoplaban, en una extraña danza del fuego. (2005: p. 36)

Frente a la miseria de la época, los niños y las niñas, guiados por su imaginación y
picardía, consiguen resolver el problema de la falta de obsequios, regalándole al pueblo
no solamente una rica comida, sino también la esperanza de un futuro mejor. Un futuro
que estaba empezando esa misma noche. Autogestión y solidaridad, nuevamente como
posibilidad de cambio.
En esta misma clave, el libro Cuentos que no son cuento trae dos relatos que valen la
pena mencionar. “Historia con leche” y “Un hielo muy especial”. El primero de ellos,
según señala el epígrafe, está basado en una historia ambientada en Florencio Varela,
provincia de Buenos Aires. Allí, don Ramón, un humilde trabajador padre de tres hijos,
una mañana encuentra una ternerita cuya madre había muerto atropellada por el tren y
se la lleva a su casa. El animal no tarda en acostumbrarse a la familia y se hace querida
del barrio quienes la dejan pastar en diferentes lugares. En varias oportunidades la vaca,
a quien bautizan cariñosamente Pepa, se escapa hasta que un buen día aparece

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

preñada. Al poco tiempo tiene un ternero y empieza a dar leche. Como era mucha la
que producía, a don Ramón se le ocurre ordeñarla y venderles la leche a los vecinos. Al
principio le compran, pero luego algunos, no pueden pagar:
Por una cosa, o por otra, Ramón fue entregando gratis el jarro de leche de
Pepa a la gente del barrio.
—Hay que ayudarse— decía encogiéndose de hombros.
La gente le daba pasto fresco, se la traía de vuelta cuando Pepa se
pegaba sus escapadas y la defendía del almacenero, que, cada dos por
tres, hacía sus denuncias a la Municipalidad por la vaca.
—Claro —decía la gente—, él pierde de vender pero la Pepa no molesta
y es una gran ayuda.
Seguro que en la historia de las vacas, nunca hubo una con tantos amigos.
(1986: p.24)

Nuevamente, la solidaridad entre pares para poder enfrentar los momentos de crisis.
Una solidaridad no exenta de compañerismo y cariño, no solo entre personas, sino
también con animales.
La otra historia, “Un hielo muy especial”, está situada en Ecuador, en El Chimborazo,
volcán de 6310 metros de altura. En esta se narra los esfuerzos que realizan las familias
de pueblos originarios “diaquilemas” para extraer el hielo de las cumbres y luego
venderlos a los puestos de frutas que, a los pies del gigante, se pueblan de turistas. En
pocas líneas retrata las desigualdades existentes entre los indígenas y sus precarias
condiciones de vida y quienes disfrutan de su esfuerzo por pocas monedas.
La preocupación social y la denuncia de las pequeñas y grandes injusticias existentes,
es clave en la obra de Devetach. Junto a los otros rasgos enunciados anteriormente,
generan una narrativa de intensidad y variedad en la que por lo general varios de estos
puntos se cruzan. En este sentido, un cuento que reúne varias de estas características
a la vez es El paseo de los viejitos. En este la fantasía, el humor y la preocupación
social, se combinan en una poética rica en imágenes visuales y sonoras. El relato,
instalado en el pasado, cuenta la historia de una viejita y un viejito que vivían en una
pequeña casa debajo de un manzano. Como ya no trabajaban más, se reunían en un
club con otros abuelos para ver si conseguían que les aumentaran su jubilación. Eran
tan pobres que “el dinero no les alcanzaba para comprar ni bifes ni queso y menos para
salir de paseo”, (1987: p.8). Por ese motivo, el hombre tallaba animales de madera y
ella tejía medias de colores para ganarse unos pesos. Su deseo más fuerte era salir de
paseo, pero no se lograban poner de acuerdo si ir al campo o a la ciudad. Entonces la
magia se adueña del cuento:
—¿Y si damos un paseo en sillón de hamaca? —dijo el viejito.
.
—¡Claro, un paseo en sillón de hamaca! —palmoteó la viejita.
Y los dos, din don, din don, subieron con sus sillones a la medialuna.
Cuando llegaron, la luna se hamacó también y los viejitos hicieron sube
y baja. Él con su sobrero verde y ella con su vestido de flores. (1987: pp.
21-22)

Publicado en 1987 por el sello El Quirquincho, El paseo de los viejitos, problematiza la
vejez y la falta de preocupación del Estado por ella, pero sin perder la fantasía ni el
humor, propios de una gran historia.
Más allá de los 80
El conjunto de relatos y poemas analizados en el apartado anterior nos muestran la
versatilidad de la autora. La fantasía, el humor, la preocupación social, el juego con el
lenguaje y la recuperación de las raíces folklóricas conviven en una producción rica en

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

temas y recursos a la hora de narrar. Estas temáticas y maneras de escribir se
proyectaron en la obra inmediatamente posterior y perviven al día de hoy.
La década del 90 irrumpió en el creciente panorama de la literatura infantil y provocó
severos cambios en su desarrollo. En principio, se cerró el Plan Nacional de Lectura, en
el que tanto Devetach como otras y otros autores supieron participar durante los años
anteriores. Este cierre vino de la mano de una política despreocupada por la promoción
del libro. No solo que no se abrió ningún otro plan de fomento, sino que la paridad
cambiaria del dólar respecto al peso argentino, propició el auge de editoriales
internacionales y de la importación, en detrimento de la producción nacional. Esta
ausencia de políticas públicas a favor del desarrollo del libro se complementó con una
profunda transformación en el sistema educativo a través del Pacto Federal Educativo
y la Ley Federal de Educación, pauperizando la experiencia de aprendizaje.
Esta merma en la producción de libros nacionales se vio reflejada en distintas
editoriales. En el caso de Colihue, donde la autora junto a Gustavo Roldán dirigía la
mencionada Cuentos del Pajarito Remendado, la diferencia de producción resultó
bastante notoria, pasando de publicarse cuarenta y ocho títulos (entre 1984-1989) a
treinta y cuatro (durante 1990-1998)13.
Sin embargo, más allá de esta baja económica, la autora siguió escribiendo y publicando
en diferentes sellos, tanto libros nuevos como reediciones de sus textos anteriores. Este
trabajo de escritura, estuvo acompañado de múltiples intervenciones públicas, y de
diversos reconocimientos que se le fueron otorgando a lo largo de los años, entre los
que se destacan el “Diploma al Mérito del Premio Konex en la categoría “Literatura
Infantil”, recibido en 2004; y el Doctorado Honoris Causa, que le entregó la Universidad
Nacional de Córdoba en 2008.
A lo largo de más de medio siglo, Laura Devetach, consolidó una obra capaz de
interpelar a distintas generaciones de lectores y que constela con la labor de otras
autoras del período.

13

Alonso Castro, Leticia María, op. cit., p. 22.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

BIBLIOGRAFÍA

Alonso Castro, Leticia María. (2022). Infancias y sujetos lectores en democracia: el caso
de Cuentos del Pajarito Remendado (Tesis). San Martín: UNSAM.
Arpes, Marcela y Ricaud, Nora (2008). Literatura infantil argentina. Infancia, política y
mercado en la constitución de un género masivo. Buenos Aires: La Crujía editorial.
Cañón, Mila y Stapich, Elena (2011) “Laura Devetach y la poética de lo cotidiano: una
lectura desafiante”, en III Jornadas de Poéticas de la Literatura Argentina para Niñ@s
(La Plata, 2011). Disponible en:
https://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/61480/Documento_completo__.pdfPDFA.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y
Devetach, Laura. (2015). Picaflores de cola roja. Buenos Aires: Alfaguara.
____ (2011). La torre de cubos. Buenos Aires: Santillana.
____ (2008) “Escribir en dictadura”, en Educación y Biblioteca, Nº 166 (julio- agosto
2008). Disponible en:
https://gredos.usal.es/bitstream/handle/10366/119536/EB20_N166_P3234.pdf;jsessionid=32CAEBFB32067173B0A3B10268B15EFB?sequence=1
____ (2008). “El ojo de la aguja”, en Fundación Cuatro Gatos. Disponible en:
https://cuatrogatos.org/docs/articulos/articulos_158.pdf
____ (2008). Monigote en la arena. Buenos Aires: Ediciones Colihue.
____ (2005). Historia de ratita. Buenos Aires: Ediciones Colihue.
____ (2005). Una caja llena de. Buenos Aires: Ediciones Colihue.
____ (1993). Oficio de palabrera. Literatura para chicos y vida cotidiana. Buenos Aires:
Ediciones Colihue.
____ (1989). “Duérmase mi niño que tengo que dar la vuelta al mundo en ochenta días”,
en Giardinelli, Mempo (comp.). (1989) Mujeres y escritura. Las 56 ponencias leídas
durante las Primeras Jornadas sobre mujeres y escritura Puro Cuento 1989. Buenos
Aires: Editorial Puro Cuento.
____ (1989). La gran pelea. Buenos Aires: Ediciones Colihue.
____ (1988). Para que sepan de mí. Buenos Aires: Ediciones de la Flor.
____ (1987). El hombrecito verde y su pájaro. Buenos Aires: Ediciones Colihue
____ (1987). El paseo de los viejitos. Buenos Aires: Libros del Quirquincho.
____ (1986). Cuentos de Paí Luchí, el mentiroso. Buenos Aires: Centro Editor de
América Latina.
____ (1986). Cuentos que no son cuentos. Buenos Aires: Libros del Quirquincho.
____ (1986). Cura mufas. Buenos Aires: Ediciones Colihue.
____ (1985). El ratón que quería comerse la luna. Buenos Aires: El Ateneo.
____ (1984). Cuentos y cantos. Buenos Aires: Aique Grupo Editor.
____ (1984). ¿Quién se sentó sobre mi dedo? Buenos Aires: Ediciones Colihue.
____ (1984). Un cuento ¡puajjj! Buenos Aires: Ediciones Colihue.
____ (1978). El abuelo del tatú. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina.
____ (1966). La torre de cubos. Córdoba: Eudecor.
Devetach, Laura y Bogomolny, María Inés. (1984). El que silva sin boca. Buenos Aires:
Ediciones Colihue.
____ (1984). Muchas patas. Buenos Aires: Ediciones Colihue.
Figueroa, Mario (2019). “Literatura infantil, escuela y construcción de subjetividad.
Conversaciones con Laura Devetach”, en Cuadernos De H Ideas, 13 (13), e022.
https://doi.org/10.24215/23139048e022
Giardinelli, Mempo (comp.). (1989) Mujeres y escritura. Las 56 ponencias leídas durante
las Primeras Jornadas sobre mujeres y escritura Puro Cuento 1989. Buenos Aires:
Editorial Puro Cuento.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Invernizzi, Hernán, Gociol, Judith. (2015). Un golpe a los libros. Represión a la cultura
durante la última dictadura militar. Buenos Aires: Eudeba.
López, María Emilia (comp.). 2007). Artepalabra. Voces en la poética de la infancia.
Buenos Aires: Lugar editorial.
Medina, Pablo. (1984). “Panorama de la literatura infantil. Argentina”, en Uribe, Verónica
y Delon, Maranne, Panorama de la literatura infantil en América Latina. Edición especial
de la Revista Parapara, Caracas: Banco del libro.
Minore, Gito. (2023). “En primera persona. Huellas de la última dictadura militar en la
literatura infantil argentina”, en Nacht, Gabriela et. al., “Anuario del Centro Cultural de la
Cooperación “Floreal Gorini” 2023,” Repositorio Institucional CCC. Disponible
en: https://repositorioccc.omeka.net/items/show/614.
____ (2022). “La literatura social infantil en Latinoamérica: un breve recorrido por su
historia,” Repositorio Institucional CCC, Disponible en:
https://repositorioccc.omeka.net/items/show/603.
Pac, Andrea y Cejas, Ana. (2020). “La literatura infantil argentina, de los años ’60 y ’70
al presente: resistencia y continuidad literaria”. Informes Científicos Técnicos UNPA, 12(1), 199–222. https://doi.org/10.22305/ict-unpa.v12.n1.710
Pesclevi, Gabriela. (2014). Libros que muerden. Buenos Aires: Ediciones Biblioteca
Nacional.
Robledo, Lucía. (1993). “Introducción”, en Devetach, Laura, Oficio de palabrera.
Literatura para chicos y vida cotidiana. Colihue: Buenos Aires.
Stapich, Elena y Cañón, Mila. (2011). “Laura Devetach o le peligro que puede encerrar
un garbanzo”, en ALIJ (Anuario de Investigación en Literatura Infantil y Juvenil) 9. p.
191-209.
Vulponi, Adriana (2023). “Historia de la edición de la literatura infantil y juvenil argentina:
breves recorridos en el siglo XX”, en Amoxtli, nº 10.

Wainerman, Catalina y Heredia, Mariana. (1999).¿Mamá amasa la masa? Cien
años de libros de lectura de la escuela primaria. Buenos Aires: Editorial Belgrano.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13293">
                <text>La Palabrera: un recorrido por la obra de Laura Devetach</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13294">
                <text>Minore, Sergio Ariel </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13295">
                <text>Fil: Minore, Sergio Ariel. Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Literatura y Sociedades</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13296">
                <text>LITERATURA INFANTIL</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13297">
                <text>AUTORES</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13298">
                <text>BIOGRAFIAS</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13299">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13300">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13301">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13302">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13303">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13304">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13305">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13306">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13307">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13308">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13309">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="52">
        <name>Dep. de Literatura y Sociedad</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="695" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="789">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/df4769d65aac4e8fb16b5c929912a394.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=aaJWKH1dMoI3EEd4X3gRlPAjLBu0T0B8Mbue6FJ35qE-SZCndj3gZhswh31vXgDp9bA5GYkcQM5xkfUxj7p53ZgzAAw8Prlajrc5TY1sBYP5JK7OS%7ExbMQQ05qRd8%7EQub6OG6KRv51-7olmw6GYHM0JrDSzKMOb4rQvaEkfyo6gWnB15A1cFTDba442NkIagjo5gaKUyOzr71XL%7EagEGG2F18KweBLBf-z9VKq-E2PsznYExip3r8t6jp9zqsfe9I2CUjTY57SGhSy9nRkC8am5By5zlmi7q%7Ess-Sn4JdUp8NEFhQuhRjH5mXVK6arAtOKb5AKcqyo3DUPBIhw3l2A__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>7de1f9efd6ad5229e610de1029e1f9c3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13255">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

El MAL y la punta del ovillo de la planificación computarizada en
América Latina

Ana Grondona
Programa Jacques Martin/ Fondo Carlos Mallmann

Resumen: El artículo explora el redescubrimiento de la planificación computarizada en
América Latina, centrándose en la experiencia de la Fundación Bariloche en dos proyectos
fundamentales, el MML (1971-1977) y el MAL (1973-1977). En particular rescata este último,
menos conocido, una iniciativa truncada, inicialmente impulsada por el Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1973, que enfrentó tensiones internas, falta de
financiamiento y oposición de Brasil. A través del archivo personal, de Carlos Mallmann, bajo
custodia del Centro Cultural de la Cooperación, el artículo reconstruye estas discusiones
sobre desarrollo, planificación y modelos matemáticos, clave para repensar las agendas
actuales en América Latina.
Palabras clave: ESTILOS DE DESARROLLO – MODELO PARA AMERICA LATINA –
FUNDACION BARILOCHE

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Introducción: Cybersin y más allá
Hace algunos años, sobre todo a partir de la publicación del libro de Edén Medina (2014), el
redescubrimiento del proyecto Cybersyn ha despertado un peculiar interés. Nos referimos al
proyecto desarrollado en Chile entre 1971 y 1973 bajo el gobierno socialista de Salvador
Allende, con el objetivo de aplicar la cibernética para la gestión y planificación de la economía:
una red de telecomunicaciones conectaba fábricas y unidades económicas con un centro de
control, que mediante modelos matemáticos y software se proponía optimizar la producción
y la distribución de recursos en tiempo real. Aunque nunca se completó del todo, representó
un experimento pionero en la planificación económica computarizada, y su recuperación ha
rencendido cierta fascinación técnica.
Poco se sabe, sin embargo, sobre experiencias que, simultáneamente a Cybersyn, se
estaban desarrollando a lo largo del continente. Sin ir más lejos, sabemos que el Plan Trienal
para la Reconstrucción Nacional del tercer gobierno peronista contó con la asistencia
de Oscar Varsavsky1 corriendo modelos de experimentación numérica en un centro de
cómputos del Instituto ORT en horas en las que eran poco requeridas. 2 En términos más
generales, como han señalado distintas indagaciones, el debate sobre “estilos de desarrollo”
que se desplegaba en América Latina por aquellos años conjugó la planificación con la
experimentación numérica, o simulación, bajo una inspiración marcadamente dependentista
(Aguilar, 2016; Aguilar et. al., 2015; Coviello &amp; Pryluka, 2016 y 2018; Díaz, 2016; Fiuza &amp;
Viedma, 2016; Grondona, 2014 2020; Svampa, 2016; Caria &amp; Domínguez, 2018; Kozel&amp;
Patrouilleau, 2016; Viedma 2018 y 2020).
Por “estilos de desarrollo” nos referimos a una serie de discusiones que se dieron entre 1968
y 1980 en los que se criticaba tanto al optimismo desarrollista como el neomalthusianismo del
informe Los límites del crecimiento del Club de Roma3. Cuestionaban los objetivos y las vías
propuestas para el desarrollo de la región, al tiempo que diseñaban alternativas centradas en
el rechazo al consumismo y la alienación característicos del modelo estadounidense. Para
ello, resultaba fundamental redefinir las necesidades humanas, distinguiendo las verdaderas
de las inducidas por la publicidad y las dinámicas capitalistas. Estas discusiones,
1

Oscar Varsavsky (1920-1976) fue un químico, matemático y epistemólogo argentino que pensó la
ciencia, la tecnología y el desarrollo. Participó de diversas instituciones como el Instituto del Cálculo
con Manuel Sadosky, el Centro de Estudios del Desarrollo (CENDES) en Venezuela y creó el Desde
el Centro de Planificación Matemática (CPM) en Buenos Aire. Desarrolló metodologías para evaluar
estilos de desarrollo alternativos basado en la perspectiva de experimentación numérca de Holland.
Su Proyecto CREAtivo o “Estilo Pueblocéntrico” promovía la autonomía tecnológica y la propiedad
colectiva, en contraste con el modelo "CONSUmista" o “Estilo Empresocéntrico”, basado en el despilfarro y la dependencia. En Proyectos Nacionales (1971), propuso una metodología para imaginar futuros deseables, identificando 25 necesidades básicas y aplicando herramientas de simulación computacional. Su trabajo influyó en el Centro de Estudios de Participación Popular en Perú (1973-1974) y
en el Plan Trienal para la Reconstrucción y la Liberación Nacional (1974-1977) en Argentina. Además,
exploró el uso de la ciencia ficción como estrategia metodológica, uniendo rigor científico e imaginación
para proyectar alternativas desde las periferias.
2

Esta es, al menos, la versión de Eduardo Bustelo en una entrevista que le realicé hace más de diez
años.
3
El Club de Roma fue fundado en 1968 por el economista italiano Aurelio Peccei y el científico británico
Alexander King, con la participación de un grupo de académicos, empresarios y políticos preocupados
por el futuro del planeta. Sus miembros incluían intelectuales como Dennis Meadows, autor principal
de Los límites del crecimiento (1972), y otros expertos en economía, ecología y políticas globales.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

eminentemente propositivas, incorporaron modelos matemáticos y simulaciones
computacionales para demostrar la viabilidad de sus horizontes, destacándose iniciativas
como el Modelo Mundial Latinoamericano (MML) de la Fundación Bariloche y los proyectos
nacionales de Oscar Varsavsky. Este movimiento intelectual, suerte de spin off de las
discusiones sobre ciencia y tecnología de las décadas anteriores, buscó repensar el
desarrollo desde una perspectiva situada en las problemáticas específicas de la región.
En los últimos años se ha reavivado cierto interés por estas conceptualizaciones. Pero
la obstinada lentitud con la que esa historia se va (re)descubriendo es un hecho digno de
análisis. Por una parte, como diría Gramsci, la historia de los subalternos es necesariamente
dispersa y episódica. En ese mismo sentido, la derrota de estos proyectos —soterrados al
olvido luego de la generalización del credo neoliberal como razón triunfante que prometía ser
capaz de gestionar la crisis del petróleo y, más en general, de la sociedad de consumo
fordista-keynesiana— ha barrido también con sus archivos.
Es que la historia que nos interesa retomar está marcada por discontinuidades y ruinas, tal
como lo demuestran los derroteros de dos emplazamientos clave para su producción.
Pensemos, por ejemplo, en el misterioso Centro de Planificación Matemática, dirigido
por Oscar Varsavsky, y del que apenas sabemos que se encontraba en la calle Chile y que
de él participaron Amanda Toubes, Sara Rietti, Jorge Albertoni, Jorge Karol. Aunque
contamos con algunos pocos documentos que cuentan sus objetivos y posicionamientos, en
una serie de papeles que pertenecían a Oscar Varsavsky y que fueron cedidos
al CEDINCI por Pablo Jacovkis, se trata apenas de unos mínimos vestigios, de un resto
arqueológico que nos trae el rumor lejano de un discurrir que, juzgado por sus frutos, tiene
que haber sido sencillamente alucinante.
Por otra parte, la Fundación Bariloche, una institución inaugurada en 1963, a la que
volveremos un poco más abajo, pero cuyas vicisitudes y discontinuidades han quedado como
marcas de una ausencia: la de un archivo institucional capaz de custodiar sus memorias y,
sobre todo, sus huellas de papel, a partir de las cuales reconstruirla. En su lugar, o más bien
en otro, encontramos el archivo personal de uno de sus principales animadores, Carlos
Mallmann, que nos trae los tesoros a partir de los que tejimos este artículo.
Si lo personal es político, como nos enseñó sabiamente el feminismo, el slogan adquiere
nuevos sentidos si lo pensamos en relación con los archivos de las periferias. En efecto, dos
fondos personales —o, en rigor, uno y medio, pues habría que discutir si los papeles que
Pablo Jacovkis rescata y entrega al CEDINCI son un fondo, una colección o una pieza de un
fondo personal ya perdido— son unas de las pocas puertas que sirven de umbral para un
mundo de discusiones que, de otro modo, estaría fatalmente perdido.
Esta digresión, además de la letanía de quejas archiveras, viene a cuento de un asunto
fundamental. En presencia de los espíritus que este artículo convoca, protagonistas de lo que
retrospectivamente hemos llamado “PLACTS” o “PLACTED”, sería casi un sacrilegio no
detenernos en que, a la hora de relanzar los balances críticos sobre la planificación en ciencia,
tecnología y desarrollo de las denominadas “olas progresistas” en el continente (y, en efecto,
creo que esa hora ha llegado, y de modo acuciante), la política de archivos y de patrimonio
debe incluirse si queremos repensarnos más allá de la circularidad a la que nos somete la
dependencia cultural.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

A partir de los pocos restos con los que contamos, en lo que sigue, exploraremos las
experiencias de Carlos Mallmann y Fundación Bariloche (FB) con el Modelo Mundial
Latinoamericano, para introducir un antecedente menos conocido de la historia que queremos
retomar: el Modelo para América Latina (MAL). Se trata de un proyecto que, aunque menos
conocidos que Cybersyn en incluso que el MML, representa un esfuerzo significativo por
pensar el desarrollo desde una perspectiva latinoamericana.

El Fondo Carlos Mallmann, Fundación Bariloche y el Modelo
Mundial.
La ignorancia, el entusiasmo y el azar, en parte iguales, nos condujeron a asumir en 2018 la
tarea de acondicionar y describir el Fondo Carlos Mallmann, un archivo de unos doce metros
lineales y 100 cajas, compuesto por documentos personales e institucionales 4. La
investigación sobre estilos de desarrollo, en particular sobre el MML, había llevado a uno de
los integrantes del equipo (Pablo Pryluka) a entrevistarse con Carlos Mallmann y a
encontrarnos con el acervo.5
Según la descripción de Wikipedia, Carlos Mallmann (1928-2020) fue un físico-matemático,
docente e investigador “considerado uno de los pioneros de la física y energía nuclear en la
Argentina”. Se lo suele reconocer por sus aportes a la física nuclear, especialmente como
director de Investigaciones de la CNEA (1958-1961) y del Centro Atómico Bariloche y
del Instituto Balseiro (1962-1966). Sin embargo, el Mallmann que más nos interesa es el
presidente de la Fundación Bariloche, un osado proyecto.
Las primeras etapas de la Fundación Bariloche —establecida en 1963, pero consolidada en
1966— reflejan un esfuerzo colectivo liderado por Mallmann, orientado a crear un espacio
innovador para la educación superior. Inspirado por conversaciones con figuras como Guido
Di Tella y Enrique Oteiza, Mallmann propuso un modelo que integraba ciencias naturales y
sociales, con un enfoque interdisciplinario. Las fuentes de financiamiento iniciales fueron
cruciales, recibiendo apoyo de la Fundación Ford y estableciendo conexiones con el Instituto
Torcuato Di Tella. A pesar de su aislamiento geográfico, o precisamente por ello, la FB

Para una descripción más extensa del Fondo y otras informaciones relevantes para consultarlo:
https://www.centrocultural.coop/noticias/fondo-carlos-mallmann
4

5

Por cierto, la serie del Modelo Mundial Latinoamericano representa sólo una parte bastante modesta
del Fondo de Carlos Mallmann, una de las subseries de la sección de Fundación Bariloche, que forma
parte de un conjunto más amplio, dedicado a los programas de prospectiva de la institución. Además
de la sección vinculada con FB, hay otras seis, tres de las cuales las cuales comparten la hibridez de
ser fondos más institucionales que personales. Tal el caso de los documentos asociados a la actuación
de Mallmann como director del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Buenos Aires, otro
proyecto interdisciplinario inspirado en experiencias como el Institute of Advanced Studies de
Princeton, que retomaba, a su vez, el antecedente de la Universidad de Berlín (hoy HumboldtUniversität) fundada en 1810, que enfatizaba la investigación junto con la enseñanza. Poco sabemos
de la fallida versión argentina intentada en el marco de la Universidad de Buenos Aires, en el contexto
de recuperación democrática y bajo la ascendente figura de Manuel Sadosky como secretario de
Ciencia y Técnica. El fondo “personal” de Mallmann también guarda ese tesoro, aún por descubrir.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

comenzó a forjar lazos con instituciones internacionales que contribuirían a su crecimiento y
consolidación en el ámbito científico (Prykluka, 2020).
El Modelo Mundial Latinoamericano MML fue un peldaño fundamental en la realización del
proyecto intelectual de la FB. Desarrollado entre 1971 y 1976, surgió como respuesta a las
proyecciones del modelo World3 del Club de Roma, el cual abordaba temas de crecimiento
poblacional y consumo de recursos, proponiendo una reducción del consumo en los países
desarrollados y contención del crecimiento demográfico en los países en desarrollo. Integró
una variedad de disciplinas, combinando conocimientos de economía, sociología y ecología,
bajo el liderazgo de Amílcar Herrera6 y Hugo Scolnik7. Este enfoque holístico buscaba
abordar los problemas de desarrollo de manera más integral, reconociendo las
interconexiones entre distintos factores sociales y ambientales, bajo premisas igualitaristas y
anticonsumistas. A diferencia del enfoque del Club de Roma -de la que, sin embargo, recibió
el financiamiento inicial que impulsó el proyecto-, el MML no proponía que los países en vías
de desarrollo contuvieran su crecimiento (económico, ni poblacional), sino que lo redirigieran
(con el resto del planeta) al objetivo de incrementar la expectativa de vida al nacer, en un
esquema basado en la satisfacción de necesidades.
FB llevó a cabo un proceso de modelización matemática para explorar dinámicas sociales,
económicas y ambientales a partir de la información disponible y proyectaron la realización
de un estilo alternativo en sucesivas etapas, según los distintos bloques regionales. La
primera edición del modelo fue publicada en inglés en 1976, seguida por traducciones a varios
idiomas, lo que ayudó a posicionar a la fundación en el mapa de la investigación global en
desarrollo. El MML corporizó una voz tercermundista que puso en la agenda la necesidad de
una sociedad internacional igualitaria, en sintonía con los debates sobre el Nuevo Orden
Económico Internacional (NOEI), una iniciativa impulsada en la década de 1970 para corregir
las desigualdades del sistema económico internacional. El NOEI, discutido en foros como
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD III) en
Santiago de Chile en 1972, buscaba establecer reglas más justas para el comercio, la
inversión y el financiamiento internacional (Grondona, 2020).
Carlos Mallmann fue un actor clave en la consagración del MML como esa voz. Su archivo
personal lo muestra como artífice de una intensa campaña de difusión internacional entre
1972 y 1977. Ciertamente, aunque recibió críticas, en general vinculadas con cierta
6

Amílcar Herrera (1920-1995) fue un geólogo y planificador argentino, conocido por su trabajo en
modelos de desarrollo sustentable y prospectiva científica. Profesor Titular desde 1957, en 1965 publicó su libro "Los recursos minerales de América Latina", que marcó un punto de inflexión en el campo.
Tras la Noche de los Bastones Largos, se exilió en Chile, donde enseñó en la Universidad de Chile.
En 1971 fue dejado cesante y regresó a la Argentina para investigar en la Fundación Bariloche. El
golpe de 1976 lo obligó a exiliarse nuevamente, esta vez en la Universidad de Essex, en Inglaterra.
Más tarde, se trasladó a la Universidad de Campinas en São Paulo, donde fundó el Instituto de
Geociencias. Su libro Ciencia y política en América Latina de 1970 fue publicada en varios países y
reeditada en 2015.
7

Hugo Scolnik es un matemático y científico computacional argentino, reconocido por sus aportes en
criptografía, inteligencia artificial y procesamiento de datos. Fue profesor en la Universidad de Buenos
Aires (UBA) y dirigió el Departamento de Computación en la misma institución. Participó en el desarrollo de herramientas matemáticas aplicadas a la seguridad informática y en la promoción de la computación teórica en Argentina. Su trabajo ha tenido impacto tanto en la investigación académica como en
el desarrollo de soluciones tecnológicas en sectores estratégicos.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

sobresimplificación de algunas variables, por su carácter netamente utópico-normativo o por
no considerar las determinaciones del comercio internacional, el modelo Bariloche fue
recibido, sobre todo en el ámbito de Naciones Unidas, con gran entusiasmo. Hay distintas
muestras de ello. Por ejemplo, la inclusión de Hugo Scolnik en la realización de los
documentos preliminares del encuentro sobre necesidades básicas de la Organización
Internacional del Trabajo de 1976, a la que hemos aludido en otros trabajos (Grondona, 2014).
En lo que sigue, se presenta otro de los frutos de ese interés internacional: la puesta en
marcha del proyecto de Modelo para América Latina.
El MAL (Modelo para América Latina)
Entre las gemas del archivo hay un conjunto de unas 14 carpetas dedicadas a un proyecto
de curiosísimo nombre: Modelo para América Latina o MAL. 8 Como puede imaginarse, hay
varios chistes respecto de la sigla entre la correspondencia y los memos. Se trató de una
iniciativa trunca, pero no por eso menos interesante, pues no sólo abona a la historia de la
planificación computarizada en la región (a sus ensayos, al menos), sino que incluso arroja
nueva luz (o, más bien, sombras) sobre su exitoso hermano mayor, el Modelo Mundial
Latinoamericano.
En el marco del entusiasmo que describimos al final del apartado anterior, a comienzos de
1973, Carlos Vegega del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) propuso
a Amílcar Herrera que FB diseñara un proyecto específico para América Latina. En principio,
siguiendo la dinámica de trabajo aún en curso en el MML, Herrera era el candidato natural
para su coordinación. Sin embargo, pronto comenzaron a surgir tensiones y desavenencias
que llevaron a que Carlos Mallmann, Benjamín Hopenhayn (contratado por seis meses para
asesorar en la elaboración del anteproyecto)9 y Jorge Sábato (nombrado director)10 tomaran
un papel protagónico en el impulso del nuevo modelo.
Las huellas de conflictos y discusiones en los documentos del Fondo Carlos Mallmann nos
permiten entrever varias cuestiones relevantes, que van desde discrepancias teóricas y
metodológicas hasta la dinámica de lo que parece ser un campo conflictivo de diseño de
modelos en la región, además de un balance crítico de la experiencia del MML.

8

También circuló con el más prosaico título de Modelo matemático de simulación o "experimentación
numérica" para América Latina.
9
Benjamin Hopenhayn (1924-2011) fue un economista que trabajó en CEPAL junto con Raúl Prebisch
luego participó del Programa de Proyectos del ILPES (Instituto Latinoamericano y del Caribe de
Planificación Económica y Social) y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y
Desarrollo (UNCTAD, por la sigla en inglés). Entre 1973 y 1974 integró el Instituto Nacional de
Planificación Económica del tercer gobierno de Juan Perón y fue uno de los animadores del Plan
Trienal, tarea que realizaba en paralelo a su participación en el MAL (Coviello, 2019).
10
Jorge Sábato (1924-1983) fue un físico y tecnólogo argentino conocido por sus contribuciones en
ciencia y tecnología en América Latina. Su trabajo más influyente fue el "triángulo de Sábato", un
modelo que describe la interacción entre el Estado, el sector productivo y el sistema científicotecnológico para el desarrollo. Además de su labor en política científica, trabajó en la Comisión
Nacional de Energía Atómica de Argentina y promovió la autonomía tecnológica.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

En relación con el ejercicio retrospectivo, por ejemplo, se discutía el alcance que había tenido
el apoyo del Club de Roma y, puntualmente, de Aurelio Peccei11 al inicio del MML. Mientras
Herrera se muestra dispuesto a reconocer y valorar el impulso otorgado por la institución,
Scolnik se muestra más reacio, observando en ello un intento de capitalizar los frutos del
trabajo en detrimento de otros apoyos, como los del International Development Research
Centre (IDRC) de Canadá, quiénes por entonces estaban involucrados en la publicación de
resultados del modelo. Del mismo modo, se discuten aspectos técnicos, como la decisión de
incluir algunas variables referidas a la dimensión educativa en el informe final, aun cuando no
habían podido cuantificarse adecuadamente. Además, los documentos en los que empieza a
pensarse el diseño del MAL echan luz acerca del papel fundamental jugado por figuras como
Juan Sourrouille12, quien, según Herrera, había tenido enteramente a su cargo la dimensión
económica, y se había ocupado también de la sección de demografía, salud, educación,
vivienda en el modelo anterior.
Más allá de estas revisiones puntuales de lo ya realizado, en vistas al nuevo proyecto se
observa una controversia respecto del liderazgo de Herrera, a quien se cuestionaba haber
avanzado en las negociaciones con el PNUD sin tener aun un equipo organizado para el
nuevo modelo, de haberlo presentarlo ante FB como un hecho consumado y de solicitar un
financiamiento mucho menor al requerido -tres veces menor al verdaderamente requerido,
según una carta de Carlos Mallmann del 14 de enero de 1974-. Con estos argumentos,
Mallmann termina por apartarlo de la dirección de la coordinación de la nueva iniciativa. El
geólogo aceptó que Jorge Sábato lo sucediera (fue finalmente nombrado hacia fines de
197413), aunque discutió, en duros términos, la referencia a una “historia pasada” como
justificación para su alejamiento de la coordinación, subrayando que el MML debía ser
juzgado por sus exitosos frutos.
Junto con estas discusiones de nivel personal-organizativo, que también incluyen un debate
sobre si —tal como había sugerido el PNUD— era conveniente que la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL) o el Instituto Latinoamericano y del Caribe de
Planificación Económica y Social (ILPES) oficiaran como administradores del proyecto,
encontramos discusiones más sustantivas. Nos interesa referirnos brevemente a la forma en
que se abordaron la cuestión de las necesidades que debía contemplar el nuevo modelo, los
criterios para la construcción de regiones y el nivel de desagregación deseado.
En relación con la cuestión de la definición de las necesidades que debían tomarse en cuenta,
parece haber un correlato entre el corrimiento de Herrera y la adopción de un lenguaje
11

Aurelio Peccei (1908-1984) fue un economista y ejecutivo italiano, fundador del Club de Roma en
1968. Trabajó en Fiat desde la década de 1940 y tuvo un papel clave en la expansión internacional de
la empresa. Bajo su liderazgo, el Club de Roma encargó el informe "Los límites del crecimiento" (1972.
Su enfoque combinaba ciencia, política y economía para promover soluciones a largo plazo frente a
problemas ambientales y sociales.
12
Juan Vital Sourrouille (1940-2021) fue un economista argentino que inició su carrera en la CEPAL
en la década de 1960 y luego trabajó en el Instituto Torcuato Di Tella. Especializado en desarrollo
económico, fue Ministro de Economía de Argentina entre 1985 y 1989, durante el gobierno de Raúl
Alfonsín. Fue el principal impulsor del Plan Austral (1985), una reforma para frenar la inflación mediante
un cambio de moneda y políticas de control de precios y salarios. Aunque tuvo éxito inicial, la crisis
económica de fines de los años 80 debilitó sus efectos.
13
En una carta previa, del 4 de febrero de 1974, Sábato había indicado con claridad que conocía el
entredicho con Herrera y que era condición de aceptar la dirección del MAL que este se resolviera
pacíficamente.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

netamente mallmaniano para su conceptualización. En efecto, en un memo del 22 de junio
de 1973 Carlos Mallmann observa que en un documento preliminar
Se dice que las necesidades básicas o invariantes no cubren todas la variada gama
de necesidades y aspiraciones de una sociedad, pero constituyen el prerrequisito
indispensable para poder realmente acceder a estas” Yo estoy en desacuerdo porque
creo que las variables del ser (de participación, de autonomía, de logro y de amor)
tienen la misma importancia que las que ustedes llaman necesidades básicas, que,
yo considero, son sólo parte (faltan algunas) de las necesidades del acceder…
(Mallmann, 1973: 1)

Este vocabulario para pensar las necesidades, que encontramos en el Anteproyecto de MAL
finalmente redactado por Mallman hacia fines de 1975, retomaba el de un documento del
mismo autor de 1972. En tal snetido, en una de sus primeros intercambios, Hopenhayn
subraya este deslizamiento respecto de las definiciones del MML y señala que “dado que se
excede la satisfacción de necesidades humanas materiales básicas, es de prever que los
subsectores de consumo final serán más numerosos que en el MML” (Hopenhayn, 1975: 2).
En segundo lugar, la heterogeneidad de América Latina es otro punto que se plantea desde
el inicio y, junto a ella, la pregunta de cómo organizar las subregiones a partir de las cuales
convenía estructurar el modelo. Esto se abordó en un doble sentido: en una dimensión
descriptiva, lo que ya planteaba una serie de desafíos, y en una dimensión normativa, en el
sentido de propiciar estrategias de integración más que de competencia como vía para el
desarrollo de la región. Respecto de la regionalización más descriptiva, Hopenhayn retoma
un trabajo de Mario Testa (que reenvía a Mallmann) en el que se mencionan tres lógicas
posibles: recursista, cultural e institucionalista, que buscaban reflejar las diferencias
estructurales y las potencialidades de cada subregión. Sin embargo, con el fin abrupto del
proyecto, esta discusión quedó inconclusa.
Respecto del nivel de des/agregación deseada para el modelo, en un memo del 28 de enero
de 1974, Hugo Scolnik expone su posición tras una reunión con Michael Gucovsky del PNUD.
Scolnik argumenta que la utilidad del modelo era directamente proporcional a su capacidad
de analizar variables a nivel más detallado. Sin embargo, también reconoce que ello implicaba
un aumento en los costos. Esta postura entraba en tensión con la visión de Herrera, quien
prefería un enfoque más agregado, dado que el objetivo del modelo era probar que la región,
como bloque, podía alcanzar ciertos objetivos fundamentales con los recursos disponibles y
orientar estrategias generales de integración.
En tal sentido, la definición del financiamiento necesario para llevar adelante el proyecto
también fue un asunto discutido. En mayo de 1974, Jorge Sábato firmó una solicitud de
presupuesto tentativo de 400 mil dólares, pero en versiones de 1975 la cifra solicitada llegó a
más del doble. Herrera había considerado excesiva la incluso primera solicitud en
comparación con lo que podía ambicionarse y se inclinaba por una cifra mucho más modesta,
que rondaba los 100 mil dólares (y que terminaría estando más cerca de lo efectivamente
solicitado por FB al PNUD en 1976).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Además, se debatió si el proyecto debía ser fondeado como una iniciativa nacional (para lo
cual era menester contar con el apoyo del gobierno argentino) o como un programa regional,
que involucrara al menos a tres países. Las respuestas oscilantes de los numerosos
organismos consultados por Mallmann (PNUD, BID, OIT, OEA) marcaron una vacilación en
esas definiciones. Asimismo, una recepción muy negativa en 1975 por parte de Brasil 14 en el
marco de las Naciones Unidas complicó aún más la estrategia, pues inhibía la segunda
estrategia.
A pesar de las promesas iniciales de 1973, el apoyo efectivamente brindado por Naciones
Unidas fue bastante más modesto del inicialmente imaginado. En septiembre de 1974, el
organismo había otorgado 15 mil dólares a Carlos Mallmann como remuneración por una
consultoría de 200 días para desarrollar el anteproyecto, del que también participó
activamente Hopenhayn. Para julio de 1975, ya se discutía el documento (enviado a una
veintena de intelectuales de renombre), y en diciembre de ese mismo año, se presentaron
los primeros resultados. Fue en este contexto que, el 13 de diciembre de 1975, se encomendó
formalmente la dirección del proyecto a Jorge Sábato, consolidando su liderazgo en la
iniciativa.
Hacia 1976, las posibilidades de lograr el financiamiento añorado comenzaron a cerrarse,
incluso llega a barajarse la posibilidad de que fuera la propia FB quien corriera con la mayor
parte de los gastos. En un memo del 17 de marzo de 1976, Mallmann solicitó 100 mil dólares
para el programa regional y 21 mil dólares para el programa nacional, una cifra
significativamente menor a la inicialmente prevista. En esta reformulación se incluía la
participación de la universidad venezolana Simón Bolívar y de la brasileña Cándido Mendes,
además de solicitar un apoyo de 24 mil USD para un programa nacional.
A las tensiones con Brasil, se sumaron las noticias del desarrollo de un modelo paralelo en
Venezuela, a pedido del presidente de la nación. En junio de 1975, la Fundación Bariloche
supo que el gobierno venezolano había encargado a Pestel-Mesarovic15 la elaboración de un
Modelo de América Latina alternativo, con un presupuesto de 1,5 millones de dólares. Este
hecho no solo evidenció la competencia entre diferentes grupos, sino también las limitaciones
en la estrategia de posicionamiento de la Fundación Bariloche que, sin embargo, en ese
marco tendió lazos con la Universidad Simón Bolívar y con el mencionado CENDES. Un
síntoma de la disputa entre modelos es la sentencia que, según relata Mallmann en un memo
del 17/6/1975, en Caracas le dijeron que, según Mesarovic a diferencia del de Bariloche, "we
get the job done". Una crítica injusta al MML, pero que terminó siendo acertada en el caso del

En los apuntes manuscritos de una reunión mantenida con Gabriel Valdes el 19/5/1975 en Nueva York,
Mallmann anota que la oficina de PNUD había recibido una carta de Mauro Sérgio Couto (Chefe de Divisão
de Cooperação Tecnica do Ministerio das. Relações Exteriores) criticando el Anteproyecto por no ser concreto ni tecnológico y subrayando que la visita del Sr. Mallmann al Brasil por ese asunto no sería bien
vista.
14

15

En 1970 Mihajlo Mesarovic y Eduard Pestel habían desarrollado un modelo alternativo al
World3. En lugar de proponer un modelo global, desarrollaron un modelo multirregional y jerárquico
que dividía el mundo en regiones interdependientes con distintos niveles de desarrollo. Su estudio,
titulado Mankind at the Turning Point (1974), argumentaba que era posible evitar el colapso global
mediante políticas diferenciadas según las condiciones de cada región.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

MAL, una tentativa prometedora y con fuerte sostén de PNUD, al menos en sus comienzos,
que fue resistida abiertamente por una voz relevante de la región y que no suscitó el respaldo
en su propia tierra. En efecto, a pesar de las sucesivas cartas enviadas a las máximas
autoridades del ministerio de economía,16 y al hecho de que el propio Hopenhayn17 integraba
el gabinete económico de Perón, el gobierno argentino nunca los apoyó explícitamente. El
contexto posterior al golpe de 1976, que afectó duramente a la FB (pryluka, 2020), terminó
por arrojar la propuesta al olvido.

Reflexiones finales
El MAL fue un proyecto ambicioso que buscó ofrecer una visión integral del desarrollo de
América Latina, basado en la experiencia previa de la fundación. Sin embargo, desde sus
inicios en 1973 enfrentó una serie de desafíos que fueron más allá de lo técnico o
metodológico. Las tensiones internas, las diferencias de liderazgo y la oposición de actores
clave como Brasil marcaron el desarrollo del proyecto, limitando su alcance y financiamiento.
Los materiales vinculados a este proyecto constituyen un patrimonio invaluable para
comprender las discusiones latinoamericanas sobre el desarrollo, al tiempo que revelan un
entramado denso y complejo de relaciones. Figuras como Benjamín Hopenhayn, Jorge
Sábato y Juan Sourouille permiten trazar conexiones con otros momentos, iniciativas e
instituciones clave en estos debates en la región. A estos nombres se suman otros igualmente
significativos, como Enrique Iglesias—una contraparte consultada en el marco del Banco
Interamericano del Desarrollo—y Oscar Altmir, de la CEPAL, quien por aquellos años
comenzaba a desarrollar nuevas metodologías para medir la pobreza, con resonancias en
los debates de la Fundación Bariloche que hemos señalado en otro trabajo (Grondona, 2014).
También destaca la presencia de Oscar Varsavsky, protagonista central en la discusión sobre
estilos de desarrollo, quien había conformado un núcleo de modelización en Venezuela, en
el que la Fundación Bariloche proyectaba apoyarse para su iniciativa del MAL.
En este sentido, el desafío que nos plantea este archivo no es solo (re)descubrir el MML o el
MAL—verdaderos hallazgos para repensar cuestiones urgentes de nuestras agendas
actuales—, sino también desovillar la trama institucional, intelectual y de trayectorias de la
que surgieron. No se trata de la quimera positivista de reconstituir un contexto siempre ya
perdido, sino de resistir la tragedia que nos impone nuestra historia de traumas y
discontinuidades: la de tener que empezar, una y otra vez, desde cero.
Referencias:
Aguilar, P. L. (2016). Planificar una "nueva sociedad". In A. Grondona (Ed.), Estilos de
desarrollo y buen vivir (pp. 127-52). Buenos Aires: Ediciones CCC: CLACSO.

16

En el Fondo Mallmann encontramos una carta dirigida al Ministro Alfredo Gómez Morales el 23 de
abril de 1975 y otra del 29 septiembre de 1975 a Antonio Cafiero. Ninguna parece haber obtenido una
respuesta.
17

El que aun contando con un funcionario relevante del gobierno, no se lograr penetrar en su agenda
es un hecho relevante, aunque atendible en la coyuntura compleja que se suscita en el tercer peronismo.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Aguilar, P., Fiuza, P., Glozman, M., Grondona, A., &amp; Pryluka, P. (2015). Hacia una genealogía
del 'Buen Vivir'. Contribuciones desde el Análisis Materialista del Discurso. Theomai, 32, 96127.
Caria, S., &amp; Domínguez, R. (2018). Raíces latinoamericanas del otro desarrollo: Estilos de
desarrollo y desarrollo a escala humana. América Latina en la Historia Económica, 25(2),
175–209.
Coviello, R. (2019). "Expertise y confianza": los expertos de la CEPAL en el tercer gobierno
peronista (1973-1976). Sociohistórica, 44, 84.
Coviello, R., &amp; Pryluka, P. (2016). Las pautas de consumo como problema. In A. Grondona
(Ed.), Estilos de desarrollo y buen vivir (pp. 109-26). Buenos Aires: Ediciones CCC: CLACSO.
Coviello, R., &amp; Pryluka, P. (2018). Consumo y desarrollo en el tercer peronismo. Historia
Económica, 25(1), 98–135.
Díaz, L. (2016). El Modelo Mundial Latinoamericano: Una respuesta desde el Sur. La
ménsula. Recurrir al pasado con la mirada en el futuro, 9(12), 10-12.
Fiuza, P., &amp; Viedma, C. (2016). Unidad latinoamericana y desarrollo en ALBA y Buen Vivir. In
A. Grondona (Ed.), Estilos de desarrollo y buen vivir (pp. 153-72). Buenos Aires: Ediciones
CCC: CLACSO.
Grondona, A. (2014). Entre los 'límites' y las alternativas de 'otro' desarrollo: el problema de
las necesidades básicas. Un ejercicio genealógico. Revista Perspectivas de Políticas
Públicas, 3(6).
Grondona, A. (2020). Los límites del desarrollo rebatidos desde el Sur. Circulación,
representaciones y olvidos alrededor del Modelo Mundial Latinoamericano. Pasado Abierto,
6(11).
Hopenhayn, B. (1975, 8 de julio). Memorándum a Carlos Mallmann. Asunto: comentarios
sobre aspectos económicos del modelo de simulación para América Latina.
Kozel, A., &amp; Patrouilleau, M. M. (2016). La exploración científica del futuro, antes de la última
dictadura. In H. Biagini &amp; G. Oviedo (Eds.), El pensamiento alternativo en la Argentina
contemporánea: Vol. III. Buenos Aires: Biblos.
Mallmann, C. (1972)Sobre las necesidades del ser humano y su relacióncon las teorías
delmundo. Bariloche: Fundación Bariloche.
Mallmann, C. (1973, 22 de junio). Anteproyecto de un modelo matemático de simulación para
América Latina [Memorándum a Herrera y Scolnik].
Medina, E. (2014). Cybernetic Revolutionaries: Technology and Politics in Allende's Chile.
MIT Press.
Pryluka, P. (2020). "Una futura Heidelberg argentina": el itinerario de la Fundación Bariloche
(1963-1978). Pasado Abierto, 6(11).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Svampa, M. (2016). Debates latinoamericanos: Indianismo, desarrollo, dependencia y
populismo. Buenos Aires: Edhasa.
Viedma, M. C. (2018). Apuntes para una lectura de Carlos Matus desde los debates sobre
"estilos de desarrollo". Sociohistórica, (41), e047.
Viedma, M. C. (2020). Cálculo político y planificación. Los modelos desarrollados por Oscar
Varsavsky y colaboradores. Ciencia, Tecnología y Política, 3(4), 1-11.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13256">
                <text>El MAL y la punta del ovillo de la planificación computarizada en América Latina</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13257">
                <text>Grondona, Ana </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13258">
                <text>Fil: Grondona, Ana . Centro Cultural de la Cooperación. Programa Jacques Martin/ Fondo Carlos Mallmann</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13259">
                <text>DESARROLLO ECONOMICO Y SOCIAL</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13260">
                <text>MODELOS DE CRECIMIENTO</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13261">
                <text>POLITICA DE CIENCIA Y TECNOLOGIA</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13262">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13263">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13264">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13265">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13266">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13267">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13268">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13269">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13270">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13271">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13272">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="170">
        <name>Programa Jacques Martin</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="694" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="788">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/5d90fd5f3c9372059bbb1ae9ab764a10.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=hdi4NkG9awQDoG3-uzVy7QC0fKlo89VNcJp0hh-0au7hYGIdiMLShF0xeTRP%7EQ-tdxOfuL%7Es1GS8cb8xcYYU0NcxNgTKOElZZblg%7E3LqN1vFQgOFY8F88jUZXHW3t0P%7EzJYe4ZfdjVhfeZREmXq6IhmB-JBACSpJ7vKJd3pcAc6Vr6JFn-MLNP2reMWmRIPDmrJjb7uUw3Oon8dlANIKneg9hp1mDcidYipandmAN1QVzjdDOYvXSpnUOQIjLF1cNKSxWxo-krgBFTgxAl0e6Mg8P-c67Rwxf7lZn5JMHY1yfSREFYSaRpJFX60WY7NJbaiXOcAVlimcyH3X%7EBUk4A__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>5b824f9a7ec3b7b7aaa4bdbc550cf059</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13237">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

La batalla de Ayacucho y su importancia histórica

Roberto Deibe
Departamento de historia

RESUMEN
El presente artículo es una versión editada de la ponencia presentada en el Coloquio Internacional
“Ayacucho 1824-2024” realizado en diciembre de 2024 en la ciudad de Caracas, República
Bolivariana de Venezuela. El evento fue organizado por el Centro de Estudios Simón Bolívar y
llevado a cabo en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos. El artículo se propone
indagar sobre los avatares de la influencia de la batalla de Ayacucho en que patriotas de Nuestra
América vencieron definitivamente al ejército realista poniendo fin a 300 años de dominio colonial
español. El trabajo se propone analizar desde una perspectiva nuestramericana el mencionado
hecho histórico que cumplió su bicentenario.

En este coloquio que conmemora los 200 años de la batalla de Ayacucho, un evento decisivo en la historia de Nuestra América, la presente ponencia busca reflexionar no solo sobre
la importancia histórica de esta batalla, sino también sobre los debates que aún suscita y su
vigencia en el presente. Ayacucho, más que un hecho militar, es un símbolo político y cultural
que aún interpela a nuestras sociedades.
Estamos conmemorando el bicentenario de la batalla que marcó un punto crucial en la
lucha por la independencia de Nuestra América no sólo sellando el fin del dominio español
sino también el triunfo de las fuerzas insurgentes y sentó las bases para la soberanía de
nuestros países. Como escribió el cubano José Martí “las revoluciones son como el café: han
de hacerse con agua hirviendo” (1992, 124). Y el agua hirviendo fueron los hombres y las
mujeres en todo el territorio latinoamericano desde la propia llegada de los europeos. Proceso
histórico que se caracterizó por la participación popular en diferentes etapas y múltiples formas pero siempre en contra de un sistema de explotación desigual e injusto: el naciente sistema capitalista, o sea la acumulación de riquezas a costa del ser humano y la naturaleza.
La historia de las luchas por la liberación de los pueblos en Nuestra América no es sólo
del siglo XIX sino desde la propia conquista europea. Los indígenas que resistieron la dominación y explotación por parte de quienes se vanagloriaba de tener legitimidad de una religión
ajena a la existente en el continente. Una de esas rebeliones tuvo su punto culmine con los
levantamientos liderados por Túpac Amaru II, Micaela Bastida, Túpac Katari, Bartolina Sisa
en la zona del Alto Perú. También los criollos van a rebelarse aún cuando no sufrían las
mismas condiciones que aquellos. La revolución comunera de Paraguay en 1711 y la rebelión
de los comuneros en Nueva Granada en 1781 fueron apenas dos muestras. Los hombres y
mujeres de África esclavizados tuvieron sus momentos revolucionarios a través de diferentes
levantamientos logrando el máximo triunfo con la revolución haitiana, la primera en que los
afrodescendientes triunfaron ante los blancos esclavistas y la primera en declarar la independencia formal en el territorio americano. Todos esos mojones históricos fueron antecedentes
del proceso de guerra e independencia que lideraron los hombres y mujeres de Nuestra América que culminó su etapa con el triunfo en Ayacucho.
Sin embargo debemos refrescar lo que pasó hace doscientos años. Luego del encuentro
de Guayaquil entre los Libertadores Simón Bolívar y José de San Martín en julio de 1822 la
situación no era fácil para los patriotas. La oligarquía local no ahorraba gestos de tibieza

1

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

frente a los españoles buscando seguir de alguna manera ser el nuevo sector dominante pero
las cosas ya no serán iguales. Luego el Libertador Simón Bolívar llegará a Lima después de
la renuncia de San Martín como Protector del Perú. Allí se encontró con la traición del designado presidente Torre Tagle, hecho que permitió que el ejército colonial reconquistara tanto
Lima como el puerto clave de El Callao en febrero de 1824 provocando una situación caótica
para nuestros patriotas. Entretanto sucedió la batalla de Junín el 6 de agosto de 1824 con la
victoria del ejército latinoamericano integrado por colombianos, venezolanos, peruanos y argentinos leales bajo los liderazgos de Bolívar y Antonio José de Sucre. Dicha contienda militar
y la victoria patriota no fueron concebidas como una más tanto por los latinoamericanos como
los realistas.
Luego viene la batalla en la que festejamos su bicentenario. Como lo define el intelectual
Néstor Kohan, la batalla de Ayacucho fue “un combate internacionalista” cuya victoria “termina de realizar la liberación anticolonial” (2013, 241). El Libertador Bolívar en su proclama a
los soldados victoriosos dice: “la buena causa, la causa de los derechos del hombre, ha ganado con vuestras armas su terrible contienda contra los opresores; contemplad, pues, el
bien que habéis hecho a la humanidad con vuestros heroicos sacrificios” (2009, 214).
La batalla de Ayacucho marcó el final de la dominación colonial española en América del
Sur. La lucha patriótica representó un proyecto emancipador que aspiraba a construir una
América Latina unida, basada en los principios de justicia social, libertad y autodeterminación.
La lucha por la independencia definitiva no terminó en Ayacucho. El Congreso de Panamá,
reunido en 1826 se propuso liberar tanto a Cuba como Puerto Rico, rechazar los intentos de
la Europa monárquica de reconquistar las colonias americanas como también enfrentar las
amenazas ya visibles del expansionismo norteamericano bajo la entonces Doctrina Monroe,
proyecto de dominación de América que quedó sellado en la frase “América para los americanos” (claro está que refiere a los norteamericanos). El mismo expansionismo que advirtiera
tempranamente el Libertador Bolívar con su célebre frase “los Estados Unidos parecen predestinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.
Sin embargo, aquel sueño de unidad enfrentó desafíos desde el principio: las tensiones
internas entre las elites oligárquicas de las nacientes repúblicas y las amenazas externas que
buscaban perpetuar formas de dominación. El Libertador Bolívar acompañó siempre a sus
triunfos militares con proyectos de transformaciones sociales buscando cambiar el orden social heredado de la colonia. Desde su regreso de Haití en 1816 Bolívar promovió la liberación
de los esclavos, el fin de la servidumbre indígena y el reparto de las tierras. Era de esperarse
que iba a encontrar resistencias de parte de las viejas clases dominantes pero también las
comunidades indígenas lo vivenciaron contradictoriamente “que festejaban el fin de la servidumbre pero defendían sus tierras comunales trabajadas colectivamente y veían como una
amenaza la división de la tierra (por motivos opuestos a los de la oligarquía)” (Kohan, 2013,
243).
Hoy, 200 años después, nos encontramos en una coyuntura histórica que pone en el centro la importancia de Ayacucho. Frente al avance del fascismo, que amenaza con socavar las
conquistas democráticas y los derechos fundamentales de nuestros pueblos, y frente a las
formas contemporáneas de colonialismo económico y cultural, el llamado a la unidad es más
urgente que nunca. Ayacucho nos recuerda que la independencia no es un acto consumado,
sino un proceso en constante construcción. Como todas las revoluciones populares.
Entretanto queremos preguntarnos sobre los debates alrededor de Ayacucho. En Argentina este hecho histórico pareciera no tener la importancia suficiente para ser mencionado o
estudiado en las escuelas o en los libros de best seller. Hay quienes piensan que es porque
está fuera de la llamada historia “nacional”, que es historia del Perú. Aquello tiene una explicación posible al considerar la vieja historia liberal que buscó considerar a la Argentina como

2

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

una “excepcionalidad” en el devenir histórico de la región. Desde Bartolomé Mitre hasta ciertos actuales académicos dinosaurios buscan atacar la visión latinoamericanista y popular al
omitir la batalla bicentenaria o cualquier vestigio de unidad continental. La historia liberal del
siglo XX va a tener sus pregoneros que buscaron instalar la idea de la “excepcionalidad argentina” como también justificar cada acción anti popular a través de elementos del pasado.
Argumentan que la visión latinoamericanista es política como si su posición no lo fuera.
Luego de los festejos por el centenario de la Revolución de Mayo de 1810 buscaron legitimar el orden establecido. Aún bajo el gobierno democrático del radical Hipólito Yrigoyen con
su instauración del “día de la raza” para recordar el 12 de octubre de 1492 como “encuentro
de dos mundos”. El gran escritor argentino Leopoldo Lugones fue uno de los intelectuales
que aportó a la “excepcionalidad argentina” en contraposición de una visión latinoamericanista. El mismo autor expresó en un discurso de 1923 su antipatía por las elecciones como
también un odio a la “masa extranjera disconforme y hostil” mientras incorpora a su proyecto
político una evidente admiración por el naciente fascismo italiano liderado por Benito Mussolini. La esencia del pensamiento lugoniano, como el de la intelectualidad oligárquica de principio del siglo XX, podemos leerlo en el discurso del año del centenario de la batalla de Ayacucho en que Lugones demostró su posición favorable a la exaltación del poder militar y la
expansión imperialista que acompaña a todo país fuerte:
Ha sonado otra vez, para bien del mundo, la hora de la espada. Así como esta hizo lo único
enteramente logrado que tenemos hasta ahora, y es la independencia, hará el orden necesario, implantará la jerarquía indispensable que la democracia ha malogrado hasta hoy, fatalmente derivada, porque esa es su consecuencia natural, hacia la demagogia o el socialismo.
Pero sabemos demasiado lo que hicieron el colectivismo y la paz, del Perú de los Incas y la
China de los mandarines (Lugones, 1930, 17).

Ese discurso proclamado en los actos oficiales en Perú abre el libro que con el título de La
Patria Fuerte le publicó el Círculo Militar en el año 1930, muy poco antes del golpe de estado
del General Uriburu, que él mismo acompañó y aportó su pluma literaria para la gesta golpista.
Cien años después ha resurgido nuevamente la idea de hispanidad en el marco del debate
sobre el rol de Nuestra América en el actual sistema capitalista. Desde España siempre existió
la corriente nacionalista nostálgica del imperio español. Dicha línea de pensamiento plantea
que el imperio británico es el mal fundacional de la llamada “leyenda negra” que recae sobre
el sistema colonial español. Sin embargo, en el presente no sólo aparece la idea colonizadora
en grupo de extrema derecha como VOX sino también desde una supuesta izquierda europea
que levanta la bandera hispanoamericana para cuestionar todo vestigio de reflexión y praxis
originalmente latinoamericanista.
Además cabe destacar que se replica en grupos intelectuales que sostienen que “nada por
lo que pedir perdón”, frase que lleva por título un libro del historiador argentino Marcelo Gullo
(2022). Dicho libro, perteneciente a una trilogía, recibe elogios de parte de ciertos intelectuales españoles como Santiago Armesilla1, quién levanta la bandera de la hispanidad desde un
extraño juego con el marxismo y cierto sesgo antibritánico. Ellos consideran que el continente
se encuentra en una situación de pobreza porque rompió la “unidad institucional” que había
logrado el imperio español, ruptura alcanzada gracias al interés británico.
Aquella visión colonialista considera que los pueblos de Nuestra América no tuvieron un
interés propio y mucho menos ideas revolucionarias. Una visión que se contrapone al pensamiento del educador Simón Rodríguez: “o inventamos o erramos”. Lema que podemos encontrar en cada hombre y mujer que lucharon por la revolución de independencia americana.

1

Podemos encontrar en el canal de Youtube de Armesilla múltiples videos en conjunto con el autor
argentino refiriendo a la cuestión de la hispanidad como también contra el Libertador Bolívar.

3

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

Los pueblos tienen memoria y cuando las luchas se profundizan es cuando emergen aquellos
hombres y mujeres del pasado como antecedentes.
Un ejemplo de esto podemos encontrarlo cuando en el bicentenario de la Revolución de
Mayo festejado en el 2010 en Buenos Aires cientos de miles nos sentimos parte de la patria.
En cambio en el bicentenario de la independencia seis años después bajo el gobierno de
Mauricio Macri quien expresó una muestra de cariño al rey español presente diciendo que los
patriotas sintieron “angustia” al independizarse. Fue en un acto solemne y sin una presencia
masiva del pueblo. Otro ejemplo podemos encontrar en la decisión del gobierno de Javier
Milei de borrar todo indicio latinoamericanista en la efeméride del 12 de octubre restableciendo oficialmente como “día de la raza”. Un intento de quitar todo barniz de popular a nuestra historia. Parafraseando al futbolista Diego Maradona, la memoria popular no se mancha.
Desde una perspectiva revolucionaria, de la historia insurgente, la batalla de Ayacucho
puede ser interpretada como el resultado de una serie de contradicciones sociales, económicas y políticas. La colonización española había establecido un sistema de dominación basado
en la explotación de recursos naturales y mano de obra indígena, creando desigualdades
profundas que llevaron a la resistencia y a la búsqueda de autonomía por parte de las poblaciones locales. También cabe recordar la presencia de hombres y mujeres de África esclavizados bajo condiciones inhumanas.
Las figuras de Bolívar y Sucre fueron fundamentales para la batalla que este año conmemoramos su bicentenario, sin embargo, detrás de ellos se encontraba un vasto movimiento
popular compuesto por indígenas, mestizos, esclavos liberados y campesinos, cuyas demandas de justicia social y libertad configuraron el telón de fondo de la lucha independentista.
Es por eso que Ayacucho no sólo representa la independencia política de las naciones
latinoamericanas, sino también un proceso revolucionario que buscó la eliminación de las
estructuras socioeconómicas y culturales impuestas por el imperio español. Los desafíos de
la independencia de Nuestra América continúan y perduran hasta nuestros días. Vale relacionarlo con los procesos liderados por los gobiernos latinoamericanos en el presente siglo
que buscaron la integración alcanzando su punto cúlmine con la conformación de la Unasur
y la Celac.
En este bicentenario, Ayacucho no solo nos invita a celebrar una victoria del pasado. Es
imperativo reconocer su significado no sólo como un evento histórico crucial sino como un
hito de la revolución emancipadora que llevó adelante las luchas populares por la soberanía
en América Latina. Este evento resuena como un llamado a la unidad regional y a la autodeterminación y también reflexionar sobre las tareas pendientes de nuestro presente. Nos recuerda que la lucha por la independencia y la integración no es solo un capítulo histórico, sino
una misión vigente. Es necesario reafirmar la idea de una segunda y definitiva independencia
que trasciende lo político para abarcar lo social, económico y cultural. Tal como dijera el historiador cubano Francisco Pividal:
…y hoy, como ayer lo previó el Libertador, la unión con todos los pueblos de América Latina y el
Caribe es un imperativo inevitable frente a las agresiones del nuevo imperio. Revivamos el espíritu
de Bolívar y alcemos definitivamente la bandera de nuestra segunda independencia: la independencia económica (Pividal, 2021, 41).

Es el llamado que nos legaron los comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez en este siglo
XXI. Recuperar las experiencias históricas para retomar las banderas de la integración regional desde abajo. De esta forma Chávez refería en el 2004 a la batalla bicentenaria vinculándolo con el presente:
El 9 de diciembre próximo estaremos todos los presidentes suramericanos en Ayacucho (...)
allá en las frías montañas en Huamanga, la Pampa de la Quinua, dónde llegó el Mariscal Sucre

4

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

con sus sueños a comandar el Ejército Unido Libertador de Suramérica. Ahí comandó a mexicanos, centroamericanos, caribeños, venezolanos, colombianos, ecuatorianos, chilenos, argentinos, uruguayos. ¡Fue la unión! Sólo la unión pudo hacernos libres (Chávez, 2004).

Es un llamado a resistir el avance del fascismo, a defender la soberanía de nuestros pueblos y a construir una Nuestra América verdaderamente unida y en paz. En este coloquio,
mientras intercambiamos ideas y perspectivas, esperamos seguir tejiendo ese proyecto de
unidad y soberanía por el que tanto lucharon nuestros antepasados. Ayacucho nos convoca,
200 años después, a soñar con un futuro más justo y solidario. Aspiramos que la presente
reflexión sirva como punto de partida para el diálogo y el debate sobre nuestro pasado, presente y futuro compartidos.

5

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Bibliografía:
Bolívar, Simón (2009). Doctrina del Libertador. Caracas: Biblioteca Ayacucho.
Chávez Frías, Hugo (2004). “Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante Taller de
Alto Nivel El Nuevo Mapa Estratégico desarrollado durante los días 12 y 13/11/2004”. http://todochavez.gob.ve/todochavez/6271-intervenciones-del-comandante-presidente-hugo-chavezdurante-taller-de-alto-nivel-el-nuevo-mapa-estrategico-desarrollado-durante-los-dias-12-y13112004
Gullo, Marcelo (2022). Nada por lo que pedir perdón. Buenos Aires: Espasa.
Kohan, Néstor (2013). Simón Bolívar y nuestra independencia. Una lectura latinoamericana. Buenos
Aires: Editorial Yulca.
Lugones, Leopoldo (1930). La patria fuerte. Buenos Aires: Círculo Militar-Biblioteca del Oficial.
Martí, José (1992). Obras Completas. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.
Pividal, Francisco (2021). Bolívar: pensamiento precursor del antiimperialismo. Caracas: El perro y la
rana.

1

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13238">
                <text>La batalla de Ayacucho y su importancia histórica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13239">
                <text>Deibe, Roberto </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13240">
                <text>Fil: Deibe, Roberto. Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Historia</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13241">
                <text>HISTORIA AMERICANA</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13242">
                <text>GUERRAS DE LA INDEPENDENCIA</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13243">
                <text>ANTICOLONIALISMO</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13244">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13245">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13246">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13247">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13248">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13249">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13250">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13251">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13252">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13253">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13254">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="41">
        <name>Dep. de Historia</name>
      </tag>
      <tag tagId="146">
        <name>Historia</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="693" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="787">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/e45986a9b31fd8b3f01e895393f64d92.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=jNIuzzRDgpktnK9UCGAXIm4ojt%7E-GSH-EzODU6XkybBBDdoOnANKS7bqblqHCVkDuvt1wWjgLHVHO7P3W6oIY8nAiQlw8c-fxq%7EExVpxCY-Cl5pfpRjSUjOO9LJvTcuuNNj-09biy01M%7E0XnsLDyRqIAmGEmMJBS8de3XK8PChd-nh4bghwrHXKDXg%7En%7EN6QjrJnJyps1K8hglJaeoDMVjkhDPKYtyn7A0ZWDOrwKMhdAAqhQiN7smv3tqnkBojIaWengeL2tX1krF0o4%7EweOf7gIrjEaRlUhnaR7KUjJG8NCWiPo7iESIjYRTY1yFY0%7EfoSXviFMdqn9QigcZgQ2g__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>6f35e8cb3e78ab976a5794ac3cf00163</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13217">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

“No existe una escuela que enseñe a vivir”
Experiencias escolares y su vínculo con el futuro1
Alan Baichman, Natalia Stoppani, Lucía Santiago, Carola Palazzo y
Maximiliano Gallo

1. Introducción
El presente trabajo se inscribe en una investigación en curso
desarrollada por el Observatorio de Políticas Educativas del
Departamento de Educación del Centro Cultural de la Cooperación
Floreal Gorini. La misma centra su atención en las perspectivas y
sentidos que jóvenes con trayectorias discontinuas (Briscioli, 2017) le
otorgan a la escuela secundaria. Para ello, se han realizado siete
entrevistas en profundidad, tomando como unidad de análisis el
trayecto escolar evocado por cada entrevistade, en tanto relato
biográfico de su recorrido por el nivel secundario.
La intención de desentrañar los sentidos y perspectivas remite a
identificar el lugar que ocupa la escuela secundaria en los imaginarios
que estos actores construyen sobre su propio futuro. Este propósito
encuentra su anclaje en el debate sobre las (reformas a las) escuelas
secundarias, donde adquieren un lugar central los interrogantes
vinculados a lo que ciertas corrientes denominan “fracaso” y
“abandono” escolar (Binstock &amp; Cerrutti, 2005), al desgranamiento de
la matrícula en años superiores y la problematización de las
trayectorias escolares y educativas (Briscioli, 2017; Terigi, 2009).
Asimismo, recupera ciertas líneas de problematización de los
significantes ligados al concepto de juventud (Vommaro, 2015).
Las entrevistas fueron realizadas a finales del año 2022 a una
población seleccionada en función de tres criterios. En primer lugar,
Este artículo se encuentra publicado en Vommaro, P. y Perez, E.
(comps) (2024), Juventudes presentes y futuras. V. 1. Grupo Editor
Universitario.

1

1

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

que el tránsito por la escuela secundaria hubiera transcurrido a
posteriori de la sanción de la Ley de Educación Nacional N° 26.206,
a partir de la cual se establece la obligatoriedad del nivel. En segundo
lugar, que le entrevistade hubiera tenido alguna discontinuidad en su
trayectoria escolar. Y, por último, que fueran residentes de la región
del AMBA.
Del total, cuatro personas residían y cursaron sus estudios
secundarios en CABA, mientras que dos, los hicieron en el conurbano
bonaerense. La restante, lo hizo en ambas localidades. La repitencia
en nivel primario o secundario, resulta un rasgo presente en cinco de
las siete entrevistas así como también se destaca la cantidad de
cambios de escuela secundaria que se mencionan.
En el análisis aparece, además, la pandemia como una de las causas
que contribuyó a la interrupción del trayecto escolar. Si bien dicha
situación resulta de interés, la presente investigación abarca
temporalmente un período mayor y, por ende, incluye a quienes han
interrumpido sus trayectos previo a la irrupción del COVID.

2. Puntos de partida
Las entrevistas muestran distintas relaciones con el futuro, siendo la
escuela un escenario que influye en los modos de imaginarlo.
Asimismo, el futuro tiene lugar en una temporalidad particular: es un
tiempo que se piensa desde un presente, el momento de la entrevista,
pero que remite a lo imaginado desde su pasado como estudiantes.
Nos interesa rastrear esos imaginarios en una población específica,
aquella que deja por fuera, en los márgenes y de diferente modo, el
proyecto de escolarización masivo. Al decir de Gabriela Diker
(2012):
La identificación de individuos e incluso de sectores importantes
de la población que no asisten o no asistieron a la escuela solo
refuerza uno de los principales efectos sociales de la escuela: la
producción de una población escolarizable, es decir, que tiene en
común que puede y debe ser convertida en población escolar.

2

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Ahora bien, el énfasis en la cuestión de lo común no debe
hacernos perder de vista que también es función de la escuela
diferenciar para una sociedad diferenciada, de modo que la
«población escolarizable» está lejos de constituir un conjunto
homogéneo. La escolarización misma introduce en ese universo
líneas de diferenciación, de calificación y clasificación de los
sujetos, que se sobreimprimen a los efectos comunes que la
escuela, sin dudas, también produce (p. 150).
A la vez, interesa particularmente la autopercepción como estudiantes
que tienen les entrevistades. Tal como recupera
Baquero de Terigi (2013), “las representaciones que poseen los
alumnos sobre sí mismos, sobre su propia posibilidad de aprender,
son una condición sine qua non para producir aprendizajes” (p. 96).
Es decir, no sólo se trata de indagar sobre los efectos que el propio
paso por la institución genera en términos de población
“escolarizable”, sino también en la imagen que promueve en cada
quien (en virtud de, por ejemplo, la influencia de estereotipos sobre
las infancias, las juventudes y la escuela) sobre sus capacidades o
incompetencias para cumplimentar lo que, paradójicamente, es un
derecho sin condicionalidades.
Comprendemos la cuestión del aprendizaje como “una relación con el
saber”, es decir, no sólo como la transmisión de cierto saber sino
como “el modo en que un sujeto se posiciona frente al saber, a sus
posibilidades de aprender y de hacer” (Diker, 2013, p. 227). Este
enfoque se preocupa por entender “bajo qué condiciones podría
favorecerse la construcción de nuevas formas con el saber”, a partir
de asumir que la posibilidad de modificar esa relación puede impactar
“en la percepción de los chicos sobre sí mismos, sobre sus historias
y sus posibilidades y perspectivas de futuro” (p. 227). Esto implica, a
su vez y retomando a Charlot (en Diker, 2013), un conjunto de
relaciones que un sujeto establece con un objeto, con un contenido
de pensamiento, con el lenguaje y con el tiempo. Finalmente, las
reflexiones a las que arribamos indagan sobre los procesos de
transmisión que se promueven en las escuelas en tanto permiten
inscribir a las generaciones jóvenes en el ámbito de lo común. Al
concebir la transmisión como un articulador, como un pasaje entre

3

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

generaciones, el futuro también se ve interpelado. En el juego de
estas relaciones entre quienes habitan la escuela, emergen diferentes
posibilidades de filiación. Recuperamos aquí los aportes de Graciela
Frigerio (2017) para pensar en los oficios del lazo como conjunto de
oficios entre los que se encuentra el de educadores, “como recepción
e inscripción... el intento de perseverar en ofrecer a ‘herederos’
(legítimos y reconocidos) y a los des-heredados, a los que se le niega
la filiación en lo social: un reconocimiento” (p.79).

3.
Dimensiones sobre los sentidos otorgados a las
experiencias escolares y su (complejo) vínculo con el
futuro
“No sabemos qué sorpresas nos deparará el pasado”
Pascal Quignard
Las entrevistas realizadas indagan sobre los aprendizajes construidos
en el marco de experiencias educativas pasadas, es decir, apelan a
la memoria, recuerdos y sentires que cada persona evocó al momento
de responder las preguntas. Esto no sólo aparece como una
advertencia metodológica, sino como una posición sobre el
aprendizaje: “el pasado no está antes ni atrás, siempre es après coup.
El sentido de la experiencia escolar es siempre extraterritorial y
extemporáneo” (Frigerio, 2013, p. 329). Tal como Diker (2013)
recupera: “no todo lo que se enseña se aprende, porque se aprenden
cosas que no se enseñan y también porque algunos aprendizajes se
registran [...] aprés coup, es decir, en diferido, en un tiempo distinto al
tiempo de la enseñanza” (p. 241). Por lo tanto, aquello expresado está
mediado no sólo por el tiempo transcurrido entre las trayectorias
escolares y sus momentos de discontinuidad, sino por un registro de
lo aprendido, que conlleva su propia temporalidad.
Por otro lado, y como decíamos anteriormente, desde las entrevistas
se pueden vislumbrar distintos modos de proyectar el futuro por parte
de eses jóvenes al transitar sus estudios secundarios y
particularmente, al vincular sus experiencias escolares con la vida
luego de la escuela. Desde ya, asumimos que no es posible

4

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

comprender acabadamente cómo se veían estos jóvenes a futuro
mirando sólo su experiencia escolar. Esta representación se
complementa con la transmisión familiar, el grupo de pares fuera de
la escuela, los consumos culturales, entre otros factores. Por tanto, el
presente artículo constituye un aporte que debe ser leído como parte
de una trama más compleja.
Se presentan así, a modo de hipótesis, tres dimensiones en las que
el futuro es evocado en las entrevistas: el vínculo con los saberes que
ofrece la escuela; el sentido que asume la acreditación del nivel y los
vínculos que se establecen en la escuela.

“Cosas que uno tiene que saber para enfrentar la vida”: el
vínculo con los saberes
“¿Qué decís? ¿Que es inútil? Ya lo daba por hecho.
Pero nadie se bate para sacar provecho.
No, lo noble, lo hermoso es batirse por nada.” Cyrano de
Edmond Rostand
Al detenernos en la noción de saberes recuperamos, el llamado
contenido escolar como una “formulación especial y necesaria del
conocimiento, un conocimiento propio y específico que, como
cualquier otro, responde a reglas de recontextualización –en función
de la situación y los propósitos– y de representación en función del
auditorio” (Feldman, 2010, p. 49). Les entrevistades caracterizan a los
contenidos escolares como irrelevantes, desapegados de sus vidas
diarias y aburridos mediante expresiones tales como: “un embole
realmente”, “innecesarios para mí”, “saberes más generales”, “el
cuadrado de la escuela”, “historias de andá a saber cuántos años”.
En contraparte, y en forma destacada, se reconoce la ausencia de
algunos saberes que, no siendo impartidos por la escuela, sí se
consideran necesarios para el futuro. Los relatos refieren a la
adopción de habilidades y conocimientos para distintas actividades a
realizar en un futuro más o menos próximo. Aquí parece estar en
juego cierta necesidad de adquirir herramientas que no se tienen (y
que la escuela debería proveer) para una parte de la vida en la que
se identifican como sujetos más autónomos que en su presente.

5

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Emerge así una relación con la institución escolar que, cuando se
termina, “te deja muy suelto en la vida” en relación a un saber-hacer
práctico necesario,
O sea, sí aprendí un montón de cosas que tal vez las tomo como
más generales, pero no aprendí nada de cómo vivir. Yo me lancé
a vivir solo y no supe cómo administrar el dinero, no tuve
quilombo, pero bueno, las cosas de tener dinero por primera vez
y de la nada no saber administrarlo, de poder comprarse todos
los chocolates que uno quiere y no se puede. Pero nada, te deja
muy suelto en la vida. (Entrevista A, énfasis nuestro)
Yo calculo que por ahí, o lo hacía porque lo tenía que hacer, pero
las clases del colegio eran, no aburridas, sino que innecesarias
para mí, por ejemplo, historia. O sea, te dicen un montón de cosas
de años atrás, está bueno saberlo, obvio, pero tampoco es como
que había algo que te ayude en la vida cotidiana. Qué se yo, a
pagar una cuota. Salís del colegio y no tenés idea de cómo pagar
las facturas de luz o cómo conseguir trabajo, cómo hacer un
currículum, esas cosas que son necesarias para la vida, no te lo
enseñan ¿entendés? Y quizás, si enseñaran esas cosas que te
van a ayudar constantemente, después de salir del colegio… no
sé… que sea un poco más informativo, algo que sabes que te va
a ayudar y por eso le prestas atención. Qué se yo… eso que a mi
me gustaba hacer en lengua y te están explicando eso y está
bueno saberlo, obvio, pero para qué me va a servir cuando salga
del colegio.
(Entrevista B, énfasis nuestro)
Las referencias parecieran mostrar que el “contenido escolar”·se
opone o se distancia del saber necesario para vivir. Asimismo, aquello
que gusta o da placer, no se conecta con esta necesaria utilidad.
Incluso, en la última referencia se presenta además un vínculo de
oposición entre la responsabilidad y la utilidad de los saberes
académicos, que puede asociarse con la necesidad de cumplir para
acreditar, asunto que se retoma en el apartado siguiente. El supuesto
pareciera ser que si esos saberes fueran “realmente” útiles para la
vida futura, habría mayor interés en estudiarlos y aprenderlos y

6

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

dejarían de ser solo un “deber”. Otras referencias refuerzan esta
concepción:
[Falta] alguna materia en la que no sólo piensen en cómo resolver
problemas o en cómo fue la historia de tal año, como fue la célula de
tal…. No sé, como que salir del cuadrado de la escuela, buscar una
forma distinta para las enseñanzas clásicas de toda la vida, que es
“uno más uno, dos; dos más dos, cuatro”. Entonces como que salir de
ese cuadrado, buscar actividades que te hagan pensar en serio.
(Entrevista C, énfasis nuestro) Se presenta un recorrido en el que la
escuela podría “seducir” a les jóvenes al reconocer sus intereses, que
eso les ayudaría a cumplir con las materias y que, por tanto, así
podrían pensar en serio. Asimismo, otras referencias añaden:
me pasó que todas las materias eran un embole realmente.
Además, los contenidos siempre, creo que, son como súper
viejos o antiguos en la mayoría de escuelas. De hecho, había
profesores muy viejos, o no sé si muy viejos, pero arriba de 60
años por lo menos, y de esos profesores que dan las materias así
como sentados en un escritorio: “Bueno, en 1800…”. A veces es
como si no quisieran llegar a los alumnos, como si no te encanta
ese tema y no te vuelve loca… es como que no te lo hacen que
te llamen la atención o atraiga. Siento que en general, la mayoría
de las materias son así. [...] Como todo muy matemática, lengua,
sociales. Siento que faltan cosas que a uno lo motiven como más
a nivel pasión (Entrevista F)
Aquí no solo aparece una relación lineal entre el interés y los
contenidos escolares (el contenido es lo que debe motivar) sino que,
además, se da por supuesto que quienes pueden (y deben) hacer la
diferencia para generar mayor interés son les docentes.
A partir de una lectura transversal, detrás de las demandas que se le
hacen a la escuela, es posible reconstruir algo relativo a transformar
en contenido escolar ciertas cuestiones de la vida cotidiana.
Afirmamos que la experiencia de aprendizaje que se construye en la
escuela incluye y incluye y excede a los contenidos curriculares: En
la enseñanza no se transmite literatura, conocimiento social o ciencia
en abstracto, sino algo de todo eso modelado especialmente por los
usos y contextos escolares. En el ámbito escolar se producen

7

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

procesos culturales de mediación específicos, por lo que no sirve
hablar del valor del lenguaje, de la gramática, del latín o de la física
en abstracto, sino de lo que son dentro de la enseñanza (Gimeno
Sacristán, 2010, p. 26) De hecho, cuando se critica lo artificial de la
escuela en férrea defensa de la experiencia ordinaria, se corre el
riesgo de incorporar “una lógica de desescolarización particularmente
nefasta para aquellos que son ya los más desprotegidos desde el
punto de vista escolar” (Rochex, 2012, p. 116).
En especial, en una de las entrevistas, se deja entrever esta idea de
curricularizar ciertas cuestiones al equiparar “aprendizaje” con
“información”:
si vos no le brindas la información de qué se va a estar
enfrentando después del colegio, como para ayudarlos más,
aparte de tener esa posibilidad y un montón de aristas en el
colegio, estaría bueno que puedan enseñar eso para después no
chocarse con algo que no es. (Entrevista B)
A pesar del diagnóstico crítico, la escuela aparece como medio
privilegiado para adquirir herramientas, capacidades, habilidades que
permitan enfrentar un futuro insondable. El sentido de lo que se
aborda en clase, se asocia a cierta falta de utilidad lineal de los
aprendizajes que se despliega de diversas formas en el discurso de
estes jóvenes, traduciendo una demanda de la época:
O sea, si me voy a estar no sé cuántas horas, cuántos años, como
que me tenés que enseñar algo, quizás está dividido, no sé. Los
primeros tres años algo que tenés que saber de años atrás, qué
sé yo. O lo simple, sumar, restar y esas cosas. Pero después que
arrancás de 4.º a 6.° y que después vas a salir a la calle, estaría
bueno que te enseñe algo que sepas hacer. O sea, en vez de
estar hablando, no sé, de historias, de andá a saber
de cuántos años y esas cosas. (Entrevista B)
Todo lo que es mecánica y nada me llamaba la atención [...] Como
que la mecánica para el día de mañana te sirve, aunque no
trabaje de eso porque no quería trabajar de eso. Pero con tu auto
tenés que más o menos tener un poquito de mano, por así decirlo.
Te pasa algo simple, hay que saber qué hacer, por lo menos.
(Entrevista C, énfasis nuestro)

8

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Se observa asimismo cierta idea relativa al intercambio o a lo
transaccional (cuasi económico) entre el tiempo y esfuerzo que le
joven entrega a la escuela, a partir de los cuales debería recibir algo
útil, pareciera constituirse una relación en la que la escuela no
retribuye lo que les jóvenes le dan.
Además, la representación de ser adulte en estes jóvenes asume
unas características particulares: quien debe “salir a la calle” o, por
caso, quien resuelve, quien sabe (por ejemplo) arreglar su auto.
Nuevamente, la adultez se boceta como autónoma. Esa forma de la
autonomía, como decíamos, se muestra arrojada a una realidad futura
absolutamente incierta, siendo posible reconocer allí cierta distancia
entre adentro y afuera. Un afuera pleno de incertidumbre que recibe
a personas que salen de una institución y demandará elementos que
el adentro en general no otorga.
Asimismo, otro aspecto relativo a la autonomía es que el futuro se
imagina como un momento en el que se deberán afrontar ciertas
cuestiones “solxs”: saber cómo vivir. Se espera que sea la escuela la
que otorgue esos saberes “para después no chocarse con algo que
no es”.
No obstante lo desarrollado hasta aquí, resulta preciso destacar que
los relatos no dejan de reconocer a la escuela como posible
proveedora de herramientas para lo que podríamos llamar el
“proyecto de vida”: aquello a lo que se van a dedicar, la profesión, el
trabajo.
Veía que algunos tenían ya idea de qué hacer en su futuro y yo
todavía no tenía nada en ese momento,me decían “ yo quiero
ponerme con el tema del automotor, quiero tener mi taller
mecánico”, y yo digo “pero tienen la misma edad que yo y ya
piensan en un taller mecánico y yo no sé que voy a comer
mañana”. O sea, qué le voy a pedir a mi mamá que cocine
mañana y él ya tiene idea de arreglar autos o cosas así… O el
otro que tenía idea de estar en una empresa y trabajar en la
computación o fabricar algo. Y yo no tenía esas ideas y después
dije “cómo puedo hacer yo para pensar mis ideas y tener mi plan
de vida…” Y entonces empecé a meterme en el tema de ver qué

9

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

me gusta a mí principalmente y aún no lo descubro, pero cuando
lo descubra, lo haré. (Entrevista C, énfasis nuestro)
Une entrevistade reconoce en la escuela algo relativo a la formación
para la vida sin dejar de considerar la poca utilidad de lo que se
enseña en términos curriculares:
Y, la escuela está un poco pensada para armarte para lo que se
viene en la vida. No sé, si está súper bien logrado, para mí no
tanto, pero sí siento que es como la base de algunas cosas que
uno tiene que saber para enfrentar la vida. Y la mayoría de las
cosas igual nunca más las usas, un montón de información de
ciertas materias o de cosas. O sea, depende de si seguís una
carrera puntual que tenga que ver con cierta materia o no, por ahí
quizás alguna información de lo de la secundaria sirve, pero
después como para la vida en general… A nivel práctico, yo
nunca más volví a usar cosas de matemática […] Son cosas que
uno por ahí no necesita realmente para la practicidad de la vida,
creo yo. Pero creo que está intentando como generar eso, que
tengamos cierta sabiduría básica para enfrentar las cosas
(Entrevista F)
A diferencia de lo que venimos analizando, se identifican aquí sentidos
positivos asociados a la escuela, aunque siempre en relación con la
utilidad. Se mantiene la primacía de la escuela como distribuidora de
saberes. Además, se revela que la función propedéutica de la escuela
secundaria mantiene su potencia a la hora de promover imaginarios
relacionados con la formación profesional.
El futuro en estos relatos se encuentra caracterizado por una profunda
incertidumbre, una situación en la que va a ser necesario dominar
ciertos saberes para poder vivir. Por lo general, esto emerge bajo la
forma de una demanda insatisfecha hacia la escuela. Como
decíamos, las lecturas sobre lo escolar desde posiciones que
reivindican a ultranza la utilidad, no son en absoluto atributo exclusivo
de estes jóvenes sino que responden más bien a atravesamientos
epocales. Vale rescatar aquí el análisis de Nuccio Ordine (2013)
acerca de los efectos del utilitarismo sobre lo educativo, al destacar
la inutilidad de los saberes “útiles” que imperan en épocas de homos
economicus y de búsquedas constantes por generar beneficios

10

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

económicos inmediatos y “privilegiar de manera exclusiva la
profesionalización de los estudiantes significa perder de vista la
dimensión universal de la función educativa de la enseñanza” (p. 81).

“Sin el secundario es medio
acreditación como condición

imposible

todo”:

la

“No llevamos a los niños a la escuela para que tan solo aprendan a
tener éxito en la escuela.”
Frankenstein educador. Philippe Meirieu
El paso por la escuela como estudiantes supone, entre otros
aspectos, aprobar materias y obtener el título que certifique el final de
una etapa escolar y la apertura a otras. Las entrevistas muestran
aspectos del clásico asunto tematizado en el campo de la educación,
relativo al oficio de alumno, el cual supone el despliegue de
estrategias y aptitudes que conduzcan a la acreditación. En esta
segunda dimensión, interesa mostrar que la obtención de la
credencial escolar se vuelve condición de posibilidad para otras
vivencias, necesidades o etapas futuras. Fundamentalmente, en las
entrevistas aparece la relación con el trabajo.
Philippe Perrenoud (2006) señala: “Ser alumno y trabajar por ello, es
una de las ocupaciones permanentes más universalmente
reconocidas. ¿Hay oficio más reconocido que aquel que se ejerce por
obligación durante casi diez años en la vida?” (p. 10). Cada uno con
su rol, se asume que en la escuela hay quienes enseñan y quienes
aprenden, que se aprueba en un tiempo estipulado bajo cierto formato
o se lo hace luego, en otras condiciones. Demostrar el saber escolar
legitimado en exámenes y recibir una nota por ello, es parte de la
escena educativa esperada.
Todas por igual me gustaban, por ahí una no me gustaba pero las
hacía igual porque siempre algo nuevo aprendo. Así que me
gustaba aprender y aunque me costaba y me parecía re
complicado o no, lo leía igual y lo practicaba hasta que más o
menos me salía y lo aprobaba. (Entrevista C)
Vivía con muchos nervios la llegada del cierre de notas, porque
sacaba las notas yo con la calculadora más o menos como los
profes calculaban la nota promedio, eran como cuatro exámenes

11

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

claves y tenías que hacer tus notas “siete más siete, dividirlo por
tal, multiplicarlo”, sacar la cuenta así, como te explicaban ellos.
Porque explicaban cómo te iban a calificar, sacaba las cuentas y
decías “ay, pero no me cierra”. (Entrevista C)
En estos fragmentos, se vislumbra cierta imagen fundacional de la
escuela moderna, como “máquina potente y eficaz, centro de
irradiación de saberes, aparato clasificador de poblaciones,
dispositivo modernizador, edificio público privilegiado, símbolo de
estatalidad, enclave de la cultura letrada” (Pineau, 2013, p. 34).
Ahora bien, se vuelve importante destacar que la acreditación aparece
asociada a la posibilidad de obtener trabajo y a la conclusión de una
etapa se califica como “básica” pero necesaria:
Y porque hoy en día sin el secundario es medio imposible todo.
[...] Son un montón de años, por eso a veces sé que no tengo
posibilidad de muchos otros trabajos sin un secundario completo.
O sea, hace muchos años, por ejemplo, que cuido nenes, es algo
que me gusta, pero a la vez, no sé si quiero toda la vida cuidar
nenes. Y sé que para la mayoría de los trabajos sin un título
secundario ni te agarran. Y aparte porque me siento bastante
insatisfecha conmigo misma sin poder completar algo tan básico
como eso. Es una de las cosas básicas que uno tiene que
terminar en la vida. (Entrevista F, énfasis nuestro)
No podemos soslayar aquí que, desde que se estableció la
obligatoriedad del nivel, la acreditación es un derecho y un imperativo
para el sistema. Es posible que, en línea con la mejora de los
indicadores de eficiencia interna del sistema (promoción, repitencia,
abandono y egreso), la percepción sobre la necesidad de concluir el
nivel también se haya incrementado. Tal como señalan Dabenigno y
Bottinelli (Ministerio de Educación de la Nación, 2022), si bien “los
indicadores de graduación vienen mejorando lenta pero
sostenidamente desde la sanción de la LEN en 2006 (la tasa de
egreso mejora a razón de un punto porcentual por año) [...] se trata
de un ritmo de mejora que implicará esperar varias décadas para
lograr que la obligatoriedad del nivel se pueda cumplir en la totalidad
de jóvenes de nuestro país” (p. 3).

12

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Resurge asimismo, la acreditación del nivel como condición de
posibilidad, ya que algo considerado tan “básico” como la secundaria
aparece asociado fuertemente al mercado de trabajo o, en definitiva,
al tipo (igualmente complejo) de inserción laboral a la que habilita el
título. Al respecto, Rochex (2002) señala: “La escuela, el diploma, el
bachillerato, se han convertido, casi en un mismo movimiento, en
cada vez más necesarios pero cada vez menos suficientes” (p.114).
Esto es potente, particularmente en la población entrevistada, cuyas
trayectorias de carácter no lineal no han debilitado el imperativo de la
acreditación ni la confianza en que el título permite pensar otras
alternativas en el futuro.
En suma, las entrevistas permiten pensar en torno a dos tipos de
trabajo: el de aprender a ser estudiante y el que se podría conseguir
si se obtiene la acreditación. En ambos, desde nuestro enfoque, se
pone en juego un aspecto de la socialización. Como dice Perrenoud
(2006), “ejercer un oficio, tener un trabajo, es una manera de ser
reconocido por la sociedad, una manera de existir dentro de una
organización” (p. 12).

“No miraron para un costado” y “antes era muy tímido y
ahora no me callo nunca”: de relaciones, confianzas y
afectos
Concebimos la experiencia escolar como “lugar de procesos de
subjetivación, de negociación subjetiva con el otro, con uno mismo y
con la historia de la cual uno proviene” (Rochex, 2002, p. 111). En este
sentido, dichos procesos de subjetivación se apoyan en una serie
inacabada de vínculos que se construyen en el marco de la escuela.
En primer lugar, esto se vincula a las relaciones que les jóvenes
traman con sus pares. La escuela es el ámbito donde se vuelve
posible la experiencia de encontrar otros significativos con quienes
construir diálogos que, al habilitar el conocer diferencias y
semejanzas, les permite conocerse mejor a sí mismos (Weiss, 2009).
Esos encuentros (incluyen pero) exceden el mero placer de estar
juntos, ya que posibilitan la construcción de un tipo de aprendizajes
ligado a lo identitario:

13

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Si, en cuanto a cómo soy yo, la personalidad, mis actitudes, a
hablar, a relacionarme con los demás. Antes era muy tímido y
ahora no me callo nunca. (Entrevista C)
En este caso, se destaca que le entrevistade valore no callarse nunca
como un aspecto positivo en su presente adulto. Es posible reconocer
aquí ese espacio que ofrece la escuela para la construcción y el
fortalecimiento de la subjetividad.
Asimismo, en otros relatos la cuestión vincular vuelve a emerger como
algo que se reconoce que tuvo lugar en el marco de la escuela:
Pero la verdad es que no siento que a mí la secundaria me dejó
como una gran enseñanza a nivel académico, no. Como por ahí
sí otras cosas, vínculos, afectos. Pero igual sé que yo… en mi
adolescencia tuve como una etapa complicada en mi vida. No es
que todo es por culpa de que las materias son aburridas…
(Entrevista F, énfasis nuestro)
Se destaca aquí la disociación entre “nivel académico” y “otras cosas”,
de algún modo articulando la enseñanza escolar con “lo académico”
(lo cual es significado como aburrido) y los vínculos y afectos, con
algo que no forma parte de esa categoría. En esta línea es posible
hipotetizar que esas “otras cosas” evaden la mirada utilitarista que se
abordó anteriormente.
Lo escolar académico aparece aquí des-afectado, desprovisto de la
posibilidad de provocar conmoción, como si no fuera en sí mismo una
relación que conlleva efectos. Sin embargo, los vínculos escolares se
construyen y sostienen en una trama institucional que es colectiva y
social. Allí se producen una serie de sentidos en torno a la
transmisión, el derecho, la legitimidad, entre otras cuestiones, que
caracterizan en forma singular la experiencia de los sujetos que
habitan cada escuela.
Por ello, al detenernos en cómo los sujetos se relacionan en el ámbito
escolar, se registra otra dimensión fundamental para abordar los
procesos identificatorios: los vínculos entre docentes y estudiantes. El
vínculo pedagógico emerge como una dimensión central a la hora de
pensar la relación entre presente y futuro, no solo en términos
individuales. Núñez (2005) lo entiende como “un articulador de las
generaciones; ya que teje finos hilos (anillos) de confianza,

14

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

necesarios entre éstas” (p. 40). Esto recupera la idea de transmisión
como pasaje entre generaciones. Y refuerza, además, el sentido
político de la tarea de enseñar, al reconocer lo fugaz como una
condición, por no ser el vínculo pedagógico algo del orden de lo
estable.
Por otro lado, no es posible soslayar la asimetría en estos vínculos, la
cual es constitutiva del vínculo pedagógico, no remite “a una
prerrogativa infundada o a la imposición arbitraria por parte del adulto,
sino a su responsabilidad ineludible” (Kantor, 2008, p. 70). Asimetría,
en la que la mirada docente se vuelve clave. Sandra Nicastro (2006)
invita a pensar cómo hacer el justo lugar a la mirada, y reconocer las
que se apoyan en la imposibilidad de traducción literal de aquello que
se mira.
En línea con estas concepciones, les entrevistades destacan
positivamente aquellos casos en los que les docentes ocupan un lugar
adulto que no es indiferente. Se detienen especialmente en el hecho
de que frente a situaciones que les lastiman, hay profesores que no
“miran a un costado”.
Yo tuve quilombo con un compañero y los profesores desde el
primer momento marcaron que eso no estaba bien. Un compañero en
el curso, [ya] no estaba con él, me había cambiado de grupo a un
grupo de chicas donde yo me sentía cómodo y cuando se enteró, se
paró en el medio del curso, me gritó "¡Puto!" y yo me puse re mal y
ahí, los profesores contuvieron, vieron la situación e hicieron algo, no
es que miraron para un costado. Esto fue en primer año. (Entrevista
A) Docentes que, al intervenir, desarrollan un “conjunto de
procedimientos que altera fundamentalmente a los sujetos
involucrados en ella” (Duschatzky y Corea, 2020, p. 101). Aparece una
autoridad legitimada en tanto se reconoce y valora su accionar: es une
adulte quien debe señalar que no todo da lo mismo. El deseo de
reconocimiento reviste importancia en la constitución subjetiva, tal
como ha sido profusamente estudiado (Sennett, 2003; Honneth,
2010). Por ello, el reconocimiento se vuelve acción, necesidad y
condición para evitar que se ocasionen ciertos daños y abrir la
posibilidad a que las identidades se afiancen y puedan ser. Asimismo,
el futuro también aparece en los relatos cuando los vínculos expresan

15

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

algo del presente que es y algo que (todavía) no es, pero puede llegar
a ser.
Las clases de educación física, siempre me gustaban. Una vuelta
que vino un practicante [...] cuando jugamos a la pelota me agarra
y me dice “bueno, ¿te gusta jugar a la pelota? ¿qué tenes
pensado?”. “Me gustaría jugar a la pelota –le digo– en el futuro,
ser jugador profesional”. Sacó un papel, y me dice “¿no me
firmas?” Pero no tengo ni firma yo, le digo. “Y… por las dudas, –
me dice– en una de esas te haces famoso y yo digo que te tuve
cuando era practicante”. Y le tuve que firmar, con mi nombre
simple. “Ahora –me dice– me lo guardo’ y se lo guardó y yo no
entendía nada. Era re chico… Y dije “Fa! Re copado el
muchacho”, no me acuerdo el nombre, me hizo sentir como si
hubiera llegado, como si fuera a llegar a ser jugador, me sentía
en la nube porque decía “pará, no soy nada, pero me pidió un
autógrafo sin conocerme”. La primera vez que lo veo, me pidió un
autógrafo. (Entrevista C)
Le entrevistade indica que el docente le hizo sentir “como si fuera a
llegar a ser jugador” identificando algo en el orden de la apuesta. Allí
se sostienen los vínculos pedagógicos: la confianza es un elemento
constitutivo de ellos. La confianza implica una hipótesis sobre la
conducta futura del otro, como retoma Cornú (1999) de Simmel, y por
ende, remite a un porvenir que desconocemos. La confianza (al igual
que la desconfianza) es poderosa, y no es inocua, produce efectos,
va a “poder abrir algo del orden de una historia”. La demostración de
confianza es, desde esta perspectiva, también una forma de
intervención y reconocimiento del otro (ese otro demasiado otro,
según Antelo). En esta línea, la intervención se vuelve constitutiva de
la posición de les educadores, y en especial, en el trabajo con
adolescentes, ya que se trata de edades en las que se conjugan
especialmente procesos de compleja configuración de la propia
identidad. Kantor (2008) afirma en ese sentido:
El trabajo educativo con adolescentes y jóvenes es incompatible
con no intervenir. Podemos, sin embargo, abstenernos de ciertas
cosas y privilegiar otras. Abstenernos de la respuesta moralizante
o punitiva, por ejemplo, mientras sostenemos o reforzamos la

16

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

oportunidad y la oferta: actividades, responsabilidades, diálogo,
reparo. La respuesta es la apuesta y la propuesta. (p. 94)
La intervención, que se produce sobre un presente que requiere de
una posición adulta-educadora que actúe, a su vez, (in)augura la
posibilidad de que otra cosa suceda, hace posible que nuevos
senderos, aún desconocidos, sean oportunos y deseosos de ser
transitados.

4. Primeras conclusiones
En el presente trabajo hemos identificado rasgos que configuran la
experiencia escolar y su relación con el futuro, desde la voz de siete
personas con trayectorias escolares discontinuas a partir de tres
dimensiones: el vínculo con los saberes, el sentido que asume la
acreditación y los vínculos en la escuela.
En relación con los saberes, se registra un tenaz sentido utilitario que,
mayormente, pareciera demandar que los mismos sirvan para la vida,
representación que en general alude a la adultez, en vínculo con el
trabajo o la autonomía cotidiana. En términos generales, podemos
afirmar que para les entrevistades, lo que la escuela enseña en
términos curriculares “no sirve” para ese futuro y ello, en la mayoría
de los casos, se asocia a la percepción de que los contenidos son
aburridos.
Así, encontramos una serie de supuestos respecto del contenido
escolar: que la escuela debe enseñar para la vida; que esos
aprendizajes cuando tengan que utilizarlos en el futuro, los evocarán
y podrán apelar a ellos; que todos los saberes deben provenir de la
escuela.
Al respecto, surgen algunas preguntas. Por un lado, teniendo en
cuenta las características de la etapa adolescente, lo incierto de sus
pasados como estudiantes o la imposibilidad de satisfacer ciertas
necesidades (como buscar un trabajo) identificadas al momento de
ser entrevistades, nos preguntamos si la certidumbre que se le
demanda a la escuela, no implica algo imposible de cumplir para una
institución específica en esta época. En segundo lugar, se vuelve
central la cuestión acerca de si es factible desanclar esa demanda de

17

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

utilidad que se realiza a la escuela de lo que la sociedad actual nos
demanda como sujetos, por caso, la (hiper) productividad, el beneficio
económico de cualquier actividad o la regulación del tiempo de ocio.
En tercer lugar, nos preguntamos si las altas expectativas que se
proyectan sobre la escuela no representa una forma de
reconocimiento de las posibilidades que aún perviven allí. Es más,
aunque la escuela no cumpla, en efecto, el rol de ser un órgano
distribuidor de saberes desde sus voces, la demanda de utilidad, ¿no
evidencia el peso que sigue teniendo como institución? En cuarto
lugar, nos permitimos cuestionar el imperativo de que lo que se
enseña en la escuela responda a los intereses o necesidades que les
alumnes expresan, recuperando las reflexiones de Antelo (2005b)
acerca de que educar es ofertar un fondo cultural común de
conocimientos más allá de la demanda. Si bien estamos convencides
de que es deseable y posible mejorar la relevancia de los contenidos
escolares a partir de revisar su conexión con la contemporaneidad
(Terigi, 2018), no consideramos dicha relevancia como sinónimo de
utilidad directa o inmediata. Sostenemos, de hecho, que los efectos
de la experiencia escolar sobre les sujetes no son (del todo)
determinables. Y por ello, se vuelve necesario detenernos en que, al
encuentro con quienes educan, esos otros y otras, “llegan con un
mundo de historias previas y sobre todo con un deseo de otros
mundos para historias del después” (Frigerio, 2020).
En línea con la utilidad que se le demanda a la escuela, vale destacar
que les entrevistades identifican que el título secundario es un
elemento importante a la hora de pensar(se) en su futuro. Esto se
vuelve potente si consideramos que se trata de una población que ha
desarrollado recorridos no lineales por el nivel.
En relación con los vínculos, puntualmente con sus docentes, les
entrevistades destacan el lugar del reconocimiento (de las
particularidades y características subjetivas), el respeto y
acompañamiento a los diversos ritmos de aprendizaje. Así, el
reconocimiento y la acogida parecieran emerger como condiciones
para que algo en torno al conocimiento y al aprendizaje se produzca.
Asimismo, la escuela también aparece en este punto como

18

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

posibilidad: de fortalecer identidades “que no se callan”, que permite
aprender a expresarse o relacionarse con otres.
Al respecto, no podemos soslayar que los vínculos pedagógicos se
ven afectados en cada época por los modos en que se valora lo
escolar, se comprende el rol docente y la autoridad adulta, se concibe
la condición juvenil/adolescente y se sostienen ciertas condiciones
para el trabajo docente, entre otros factores. A la vez y recuperando a
Isabelino Siede (2005), entender a la escuela como un espacio
público de construcción de lo común y de cruce entre géneros y
generaciones, repone la importancia de las marcas que las
entrevistas expresan sobre la autoestima, la confianza, la subjetividad
y la identidad. Estas reflexiones acerca de lo vincular en la escuela
inauguran la indagación acerca de aquello que, para estes jóvenes,
pareciera evadir la mirada utilitarista. En virtud de ello, no podemos
ignorar que “el mundo de los adultos se encuentra doblemente
cuestionado, en sus formas sociales y en sus formas personificadas.
Por un lado, la precariedad de las perspectivas, el reino del
utilitarismo, las disociaciones sociales propias de un futuro a la vez
ofrecido y rechazado, restringen considerablemente el campo de las
identificaciones sociales, particularmente para los jóvenes que
pertenecen a las categorías sociales más afectadas por la crisis social
y económica” (Rochex, 2002, p. 113).
Las personas entrevistadas atravesaron distintas situaciones,
experiencias escolares de entradas y salidas, de huidas y de vueltas.
Lejos de la homogeneidad pretendida por la escuela fundacional, y la
que en parte se sostiene normativamente, la heterogeneidad es la
característica principal de los recorridos aquí recuperados. La
presente indagación se funda en la convicción de que es preciso
desnaturalizar las lógicas excluyentes que signaron los orígenes de la
escuela secundaria, no sólo por su actual definición como derecho,
sino por la importancia que adquiere la escuela como institución
prioritaria en la transmisión y distribución de la cultura y, en este
sentido, la que (puede) brindar a les jóvenes algunas orientaciones
para vivir en el mundo. Al respecto, Frigerio (2014) reflexiona a partir
de la compleja pregunta de Derrida sobre ¿cómo aprender a vivir?:
“Enseñar a vivir… ¿A quién? ¿Dónde se enseña? ¿Se aprende? ¿Se

19

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

aprende de otros? ¿Con otros? ¿De sí mismo? ¿Hay un tiempo para
aprender a vivir? [...] ¿Hay un contenido específico, transversal,
disciplinar que enseñe a vivir? ¿Puede alguien enseñar lo
inenseñable?” (p. 141).
Recuperar las voces protagonistas de estas experiencias no busca
revelarlas como verdades ni establecerlas como representativas, sino
reconocerlas como aportes valiosos para repensar el lugar de la
escuela como un espacio donde se pueda abrir el juego a futuros no
pre-decibles.

5. Bibliografía
Antelo, E. (2005a). La pedagogía y la época. En Serra, S. (comp). La
pedagogía y los imperativos de la época (pp. 9-19). Buenos Aires,
Argentina: Novedades Educativas.
Antelo, E. (2005b). Notas sobre la (incalculable) experiencia de
educar. En Frigerio, G. y Diker, G. (comps) Educar: ese acto político
(pp. 173-182). Buenos Aires, Argentina: Del Estante Editorial.
Baquero R. (2013). Los saberes sobre la escuela. Acerca de los
límites de la producción de saberes sobre lo escolar. En R. Baquero,
G.Diker y G. Frigerio (Comps.) Las formas de lo escolar (pp. 79-98).
Paraná, Entre Ríos, Argentina: La Hendija.
Binstock, G. &amp; Cerrutti M. (2005). Carreras truncadas: el abandono
escolar en el nivel medio en la Argentina. Buenos Aires, Argentina:
Unicef.
Briscioli, B. (2017). Aportes para la construcción conceptual de las
“trayectorias escolares”; Actualidades Investigativas en Educación;
Universidad de Costa Rica.
Cornú, L. (1999). La confianza en las relaciones pedagógicas. En

20

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Frigerio, G. (comp.) Construyendo un saber sobre el interior de la
escuela (pp. 19-26). Buenos Aires, Argentina: Edición Novedades
Educativas. Centro de estudios multidisciplinarios.
Diker, G. (2012). ¿Cómo se establece qué es lo común?. En G. Diker
y G. (Comps), Educar: posiciones acerca de lo común (pp. 147-170).
Paraná, Entre Ríos, Argentina: La Hendija.
Diker, G. (2013). ¿Es posible promover otra relación con el saber?
Reflexiones en torno al proyecto DAS. En R. Baquero, G. Diker y G.
Frigerio (Comps.) Las formas de lo escolar (pp. 225-244). Paraná,
Entre Ríos, Argentina: La Hendija.
Duschatzky, S. y Corea, C. (2020). Chicos en banda: los caminos de
la subjetividad en el declive de las instituciones. Buenos Aires,
Argentina: Tinta Limón
Feldman, D. (2010). Aportes para el desarrollo curricular: Didáctica
general. Buenos Aires, Argentina: Ministerio de Educación de la
Nación.
Frigerio G. (2013). Inventarios. Argumentos para ampliar lo pensable.
En R. Baquero, G. Diker y G. Frigerio (Comps.) Las formas de lo
escolar (pp. 323-340). Paraná, Entre Ríos, Argentina: La Hendija.
Frigerio, G. (2014). “Acerca de lo inenseñable”. En Skliar, C. y
Frigerio,
G.,
Huellas de
Derrida.
Ensayos
pedagógicos no solicitados. Buenos Aires, Argentina: Del
Estante Editorial.
Frigerio, G. (2017). Los oficios del lazo: mapas de asociaciones e
ideas sueltas. En Frigerio, G., Korinfeld, D. y Rodríguez, C. (coords.).
Trabajar en instituciones: los oficios del lazo (pp. 41-100). Buenos
Aires, Argentina: NOVEDUC.
Frigerio, G. (30 de septiembre de 2020). Educar: volver disponibles
las herencias para todas y todos. Ciclo De autoras y autores,

21

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Subsecretaría de Educación, Dirección General de Cultura y
Educación de la Provincia de Buenos Aires. Recuperado de
https://continuemosestudiando.abc.gob.ar/contenido/graciela-frigerio
/?grupo-educacion-superior=autoras-y-autores&amp;u=5f746bdfd407595
2a9d38151
Gimeno Sacristán, J. (2010). ¿Qué significa el currículum? En Gimeno
Sacristán, J (Comps). Saberes e incertidumbres sobre el currículum.
Madrid, España: Ediciones Morata.

Honneth, A. (2010). Reconocimiento y menosprecio. Sobre la
fundamentación normativa de una teoría social. Buenos Aires, Argentina:
Katz.
Kantor, D. (2008). Variaciones para educar adolescentes y jóvenes.
Buenos Aires, Argentina: Del Estante Editorial.
Ministerio de Educación de la Nación. (2022) Informe Nacional de
Indicadores Educativos: situación y evolución del derecho a la
educación en Argentina. Dirección Nacional de Evaluación,
Información y Estadística Educativa. Buenos Aires, Argentina.
Nuñez, V (2005). El vínculo educativo. en Tizio, H. (coord). Reinventar
el vínculo educativo: aportaciones de la Pedagogía Social y del
Psicoanálisis (pp. 19-48). Barcelona, España: Gedisa.
Ordine, N. (2014). La
Acantilado.

utilidad de lo inutil. Barcelona, España:

Perrenoud, P. (2006). El oficio de alumno y el sentido del trabajo
escolar. Madrid, España: Editorial Popular.
Pineau P. (2013). Algunas ideas sobre el triunfo pasado, la crisis
actual y las posibilidades futuras de la forma escolar. En R. Baquero,
G. Diker y G. Frigerio (Comps.) Las formas de lo escolar (pp. 33-45).
Paraná, Entre Ríos, Argentina: La Hendija.

22

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Rochex, J-Y. (2002). Conferencia “Adolescencia y escolarización
secundaria en medios populares: pruebas intelectuales y dinámicas
subjetivas”. Recuperado de:
http://www.bnm.me.gov.ar/giga1/documentos/EL001244.pdf
Sennett, R. (2003). El respeto. Sobre la dignidad del hombre en un
mundo de desigualdad. Barcelona, España: Anagrama.
Siede, I. (2005). “Democracia, educación en valores y desafíos de la
época”, Buenos Aires, Argentina: OEI.
Terigi, F. (2009). Las trayectorias escolares: del problema individual al
desafío de política educativa. Ministerio de Educación de la Nación.
Terigi, F. (2018). La universalización de la escuela secundaria
argentina: seis proposiciones para avanzar hacia allí y otras tantas
advertencias sobre los obstáculos que se afrontan. En Martínez, S.
(comp). Conversaciones en la escuela secundaria: política, trabajo y
subjetividad (pp. 161-183). General Roca, Río Negro, Argentina:
Publifadecs.
Vommaro, P. (2015). Juventudes y políticas en la Argentina y en
América Latina: tendencias, conflictos y desafíos. Buenos Aires,
Argentina: Grupo Editor Universitario, CLACSO.
Weiss, E. (2009). Jóvenes y bachillerato en México: El proceso de
subjetivación, el encuentro con otros y la reflexividad. Propuesta
Educativa, (32), pp. 83-94.

23

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13218">
                <text>No existe una escuela que enseñe a vivir: experiencias escolares y su vínculo con el futuro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13219">
                <text>Baichman, Alan </text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13220">
                <text>Stoppani, Natalia </text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13221">
                <text>Santiago, Lucía </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13222">
                <text>Fil: Baichman, Alan. Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Comunicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13223">
                <text>EDUCACION</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13224">
                <text>ENSEÑANZA SECUNDARIA</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13225">
                <text>ENTREVISTAS</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13226">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13227">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13228">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13229">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13230">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13231">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13232">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13233">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13234">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13235">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13236">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="49">
        <name>Dep. de Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="102">
        <name>políticas públicas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="692" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="786">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/27c57cb0a6598c2b385b42621ec1ef6c.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=AqhjcvbnJ%7EtMThWMYCNRvt7e2tJrscdVWjJCV3RvPsB1Wz3BxKqqPVCoTOFiE1Zxw0nzuifP7dSB8p6VThGVs3aP%7E9DhDr82bTpkqA7xKydOnFZQupr%7EdpouQnGWh7EzJTeEydSnNqy0TPRQ71TFmIdH0brTypzDX2nr-rZEVCiKNVb42qyTFC-e3ZnFoeCZ1RGH6DHQZm1F8S2MLkmBE1FJ5gZtEIoCSID0BTDBv-8CLKeSQ7Vh7lEjFnhZYAHIPMqS1D8ZGsquCl0nyWcko5YUMXVRksGZlV06PyahMBXzXtZujGgotfUeSLcohCHtR9iMYIchJ2o62Bbix4r4Rw__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>852469b67c7e54947fe7f40531598561</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13196">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Informe de la trayectoria del espacio de Comunicación, Géneros y Diversidad
del Departamento de Comunicación

Aymú, Alejandro
Farias, Jesica
Mignoli, Luciana
Comunicación, géneros y disidencias. Departamento de Comunicación

RESUMEN
Nuestro Centro Cultural de la Cooperación viene construyendo un espacio interdepartamental
y multidisciplinario para abordar los géneros y las disidencias sexogenéricas. En ese sentido,
nuestro Departamento de Comunicación, con antelación, de alguna manera marcó un camino
en la institución que contribuye al debate colectivo de nuestrxs compañerxs investigadorxs,
tomando al Sujetxs y Predicados como un ámbito cimbreante al los contextos políticos
sociales y culturales donde nuestras luchas colectivas se traducen en conquistas
emancipadoras.
Por todo esto, en 2023 y 2024 nos propusimos trabajar sistematizar las acciones en torno a
nuestros ejes para recuperar la trayectoria que desde nuestro espacio transitamos en materia
de diversidad sexual y géneros en el marco de la comunicación y sus incidencias territoriales.
Es primordial, en este contexto, rastrear todos los aportes a una comunicación no sexista,
con perspectiva de géneros, de disidencias sexogenéricas y derechos humanos y, sobre todo,
ponerla en diálogo con los decires del mundo cooperativo.
Las organizaciones con las que hemos trabajado durante este tiempo son: Campaña Nacional
por el Derecho al Aborto, Yo No Fuí. Defensoría del Público de Servicios de Comunicación
Audiovisual, Campaña Nacional Contra Las Violencias Hacia Las Mujeres, Comunicación
Para La Igualdad, Mujeres Trans Argentina, Reconocer es Reparar, Archivo Provincial de la
Memoria, Ni Una Menos, Suplemento Soy, Editorial Chirimbote, Librería de Las Mujeres,
Colectivo La Mancha de Venezuela, Editorial Tinta y Limón, CONICET, Editorial Ojo de
Mármol, UNLP, Tristana Producciones Futuro, Agencia Prtesentes, Universidad de Costa
Rica, Universidad Autónoma de México, Universidad de Buenos Aires (UBA), TeleSisa,
Eulalias, Waika (Perú), Sin Sentido (Colombia), Colectivo Rangiñtuleufu (Chile), Radio
Nacional y Diputados Tv. (Argentina) Dirección de Diversidad de la Municipalidad de Trelew,
Universidad de Flores. Departamento de Lenguaje y Tecnología (DELTEC) del Centro
Federal de Educación Tecnológica de Minas Gerais (Brasil).

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Este espacio surgió a partir del taller Estereotipos y silencios. La construcción de una
perspectiva de género para los medios de comunicación, que se dictó en marzo de 2011.
Lo delinearon y llevaron adelante Alejandro Aymú, Sol Benavente, Carola Pardo y Jimena
Rodríguez. A partir de entonces, y con apoyo de varias de sus participantes, fue creciendo.
Mirando hacia atrás, quienes seguimos sosteniendo este grupo, nos preguntamos si era
posible rastrear todas las actividades realizadas desde entonces. A partir de esa pregunta
surgió nuestro último proyecto. Pronto comenzamos a hacerlo: primero pensando dentro del
grupo, luego consultando con sociólogas hasta llegar a nuestro instrumento: un registro
simple, pero a la vez completo, que dé cuenta de las jornadas, rondas y charlas que
realizamos en nuestro Centro Cultural de la Cooperación.

Vista parcial del instrumento para registro. Parte 1

Vista parcial del instrumento para registro. Parte 2

El instrumento de registro cuenta con varias columnas. Entre ellas se destacan las de las
fecha y el nombre de la actividad, los ejes en los que se enmarcó (comunicación
transfeminista, archivo y edición escrita, artivismo, necropolíticas, discursos de odio por
género, identidad de género, expresión u orientación sexual, antirracismo, anticapacitism o,
descolonial). Pero además, otras que dan cuenta de su tipo (jornada, charla, mesa, ronda),
modalidad (presencial, virtual o mixta) y el registro de lo hecho (ejemplo, notas periodísticas,
posteos, etc). Asimismo, cuenta con varias más que sirven de agenda: allí se encontrará
información relacionada con las personas que participaron como oradoras. En ese sentido,
se detallan pertenencias organizacionales, disciplinas, residencias, trayectorias profesionales
o activistas, además de quienes fueron les responsables de organizar los eventos.

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Pero, ¿por qué hacemos este registro? ¿Por qué armar listas de cada jornada y actividad
realizada? Para hacer memoria, para revisar para atrás cada propuesta -en clave de géneros
y disidencias- que le dieron forma a nuestro espacio. También para profundizar en quiénes
fueron las personas participantes, a las que convocamos por su trayectoria en los activismos
y/o academia, dando prioridad a las mujeres, lesbianas, travestis, trans, no binaries y marikas
sobre una agenda donde, generalmente, abundan los varones cis, es decir aquellos cuya
identidad de género se condice con su sexo asignado al nacer.
El uso de este instrumento que en principio es de utilidad administrativa, nos permite
concentrar en un documento concreto la trayectoria de este espacio dentro del Departamento
de Comunicación del CCC para luego, tomar decisiones respecto de la continuidad o
finalización de algunas líneas de trabajo.
Lo planteamos como dinámico, ya que puede variar según las necesidades del trabajo que
vayamos dando anualmente. El hecho de generar una sistematización de este tipo, nos
permite hacer lecturas comparativas que nos permitan visualizar las trayectorias de trabajo
que nos vamos dando a través del tiempo.
La comunicación, no sexista; el aborto, legal
A simple vista podemos ver cómo las actividades propuestas por Comunicación, Géneros y
Disidencias tomaron las demandas sociales, políticas y culturales de la comunidad. En sus
primeros años, mientras los feminismos ponían en discusión los tratamientos y coberturas
mediáticas, la violencia simbólica y los roles de género en redacciones, canales y radios; este
espacio ofrecía el taller Construcción de una perspectiva de género para los medios de
comunicación para dar vuelta la tortilla. Asistieron más de 10 personas, entre ellas
comunicadoras, activistas por los derechos de las personas migrantes y por el aborto legal.

Blogspot del taller. 2011

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

Primeros encuentros del taller. 2011

En 2015 aquel primer trabajo se profundizó con la Jornada de Comunicación y Géneros
Sujetxs y predicados, una gran apuesta grupal para analizar la comunicación no solo en los
medios, sino también en el cuerpo como epicentro de prácticas y procesos comunicacionales.
Al preguntarnos sobre qué hacen los discursos con nuestros cuerpos y qué hacemos nosotres
con ellos, abrimos el diálogo entre la academia, la militancia y la gestión pública con la idea
de problematizar las concepciones tradicionales del campo de la comunicación y del
feminismo para promover una comunicación situada y un feminismo popular. Por eso
decidimos generar ese espacio de encuentro y reflexión, donde el análisis crítico de medios
y discursos sexistas dialogue con experiencias y propuestas que promueven formas
novedosas y creativas de comunicar los géneros. Varios años después en un contexto
completamente distinto porque estaba atravesado por la pandemia, continuamos con ese
análisis junto a comunicadoras y comunicadores de Argentina, Perú, Chile y Colombia.
Con la Ronda de comunicación feminista sin fronteras pensamos sobre los desafíos que
presentaba el coronavirus, pero también en antídotos como las coberturas colaborativas y las
agendas propias, esas que amplifican voces.
En cuanto al aborto, en 2014 mientras en las calles sacábamos al aborto del closet, en el
CCC también lo hicimos. Por eso, como podemos ver en el instrumento, realizamos
actividades en torno a ese derecho con la charla Varones discuten sobre el aborto voluntario
y la proyeccción de Yo aborto, tu abortas, todxs callamos, de la directora Carolina Reynoso,
que luego debatimos.
Los discursos de odio
De cara al recrudecimiento de un fenómeno -nada nuevo- que se acrecentó en pandemia con
el uso de las tecnologías y la virtualidad, realizamos la charla Discurso de odio en perspectiva.
Discurso de odio, géneros y sexualidades en América Latina y el Caribe, en noviembre de
2020.
Los discursos antigénero reafirman la diferencia sexual, las relaciones monógamas y
heterosexuales y las familias mononucleares, rechazando los derechos humanos vinculados

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN 3008-9891

a la salud, la educación, los géneros y las sexualidades, entre otros. Con recurrente apelación
a nociones como “ideología de género”, estos discursos inciden sobre la gobernanza nacional
e internacional, el activismo político, la comunicación social y la investigación académica.
Y seguimos trabajando sobre ellos en 2023, poco antes de las Elecciones Generales que
cambiarían el rumbo del país: con la Ronda Transfeminista y Antirracista: Comunicación,
géneros y diversidades nos seguimos preguntando sobre qué hacer ante los discursos de
odio y el sostenimiento de todo lo conquistado.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13197">
                <text>Informe de la trayectoria del espacio de Comunicación, Géneros y Diversidad del Departamento de Comunicación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13198">
                <text>Aymú, Alejandro</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13199">
                <text>Farias, Jesica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13200">
                <text>Mignoli, Luciana</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13201">
                <text>Fil: Aymú, Alejandro. Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Comunicaciones</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13202">
                <text>COMUNICACION</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13203">
                <text>GENERO</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13204">
                <text>LGBTQ ( LESBIANAS, GAYS, BISEXUALES, TRANSGÉNERO, QUEERS)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13205">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13206">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13207">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13208">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13209">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13210">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13211">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13212">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13213">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13214">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13215">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="47">
        <name>Dep. de Comunicación</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="691" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="785">
        <src>https://d1y502jg6fpugt.cloudfront.net/33463/archive/files/b0a64872674936979e2a4b912dd32d5b.pdf?Expires=1779926400&amp;Signature=pnWKdqbLOtvWtcF0DASZItsBa3VDvlwcp0Rm9Y1H-LxFYNGFc0LSuGMJ2Or%7EJYVbLKAIwGL%7EtsbDDNHvV0Tm7VIyxmtDA3j0b4P3Hqpax3EUFwy4osmVjkyZ9T3HHV8oi5Y-pI61bymGoK%7EU3Zfxa40UCTQtVwVw%7E8NvhDiBpPrqcPPucRFNHtTeQgjuo1VAnPIE%7E0Ogb8E34EYOCtOfy%7Eoy7on3Uj1Z3qQ3DypSc4ZDdWWHn6WdBAsqZRQD1sAE6nWPgyQqd4CDWnukM1ZM2%7E6uM3DGto9Vmk6S-kO7tOSXppS9QSVC07iLaAiajqQPo5jzvkJKKN1lt6gVe1M25g__&amp;Key-Pair-Id=K6UGZS9ZTDSZM</src>
        <authentication>05ced69896d71e640d7a4d30583fd33b</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13179">
                    <text>Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

30 de noviembre: día del Teatro Nacional
Rocío Villar
DEPARTAMENTO ARTÍSTICO

El presente trabajo se centrará en el análisis del Decreto Presidencial N° 1586, con
fecha 3 de julio de 1979, mediante el cual se declara el día 30 de noviembre de cada año
como el "Día del Teatro Nacional". La elección de dicho día responde a que en esa fecha,
pero del año 1783, se inauguró el Teatro de La Ranchería, considerado como el primer
espacio donde se representaron piezas dramáticas en el Buenos Aires.
El interés en dicho Decreto reside en realizar una investigación más amplia que
indague sobre los fundamentos sobre los cuales se construye la identidad del Teatro
Nacional.
De acuerdo con Müller el estudio de las políticas públicas trata de responder dos
preguntas. 1)¿Cómo se toman las decisiones que constituyen un programa de acción
gubernamental? 2) Cómo se aplican las decisiones por parte de los organismos encargados
de ejecutarlas. El autor menciona que hay que entender este proceso como una serie de
secuencias, siendo la más relevante la de la puesta en agenda “Porque corresponde al
momento culminante del ciclo político, aquel donde una política pública desvela su sentido.
Lo que nos permite introducir el concepto central de referencial (Müller: 2002)
En este sentido el análisis del documento tendrá los siguientes objetivos:




identificar cuáles son los actores que intervienen,
identificar qué institución o grupo cumpliría el rol de mediador,
dar cuenta de qué implicancias y efectos tienen el decreto y qué vinculación se
establece con el contexto en el cual se originó.

Antes de comenzar con el análisis, me interesaría dejar plasmado algunos
interrogantes que surgen al poner bajo la lupa el Decreto y que constituirán una guía de
abordaje, aun cuando no se desarrollen en su totalidad en este trabajo.
1)A-¿Por qué un régimen dictatorial que establece listas negras y persecución de
artistas y teatreros decide implementar un día como homenaje al Teatro Nacional? En este
punto hay que preguntarse cuál es el concepto de Nacional que está en juego.
B- ¿En qué medida la determinación que define lo que es el teatro nacional opera
como forma de control sobre las representaciones producidas en este campo y sobre el tipo
de vinculación que el público establece con las mismas? La censura y la prohibición serían
los dos mecanismos tendientes a construir una identidad del Teatro Nacional con un sentido
unívoco y controlado por el Estado.
2)Cuál es la relación que se establece con el presente al homenajear y tomar como
fecha la creación del Teatro la Ranchería, en 1783, creado en pleno Virreinato ¿Lo Nacional
es español? ¿Es colonial? Tener en cuenta la autodenominación del propio gobierno
dictatorial como “Proceso de Reorganización Nacional”.

1

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

3) Qué relación se establece con la comunidad teatral para la cual se supone que este
Decreto tendrá mayor impacto. Será necesario distinguir esa comunidad en términos de salas
oficiales, como el Teatro Nacional Cervantes y el Teatro General San Martín, y por otro lado
el teatro militante y las agrupaciones de teatro independiente.
4) ¿Cuál es el concepto de teatro y el de cultura que se desprende a partir de esta
política? ¿Es posible pensarlo desde el concepto de tradición cultural? ¿Qué se está dejando
afuera?
5) ¿Qué alcance tuvo este Decreto a mediano y corto plazo? ¿Se produjeron cambios
en los repertorios de las salas? ¿Es posible pensar la creación de Teatro Abierto 81 como un
reacción frente a la representación de una idea de Teatro Nacional que dejaba de lado la
creación de dramaturgos/as, directores/as y actores / actrices que cuestionaban el contexto?
Responder a todos estos interrogantes ampliaría poderosamente el análisis, sin
embargo, es muy probable que no pueda hacerlo en este primer abordaje al tema. Me
parecía importante poder dejarlos plasmados para visualizar el objetivo de esta reflexión y
entender el alcance que podría tener pensar el Decreto, no como un hecho aislado que a
simple vista podría resultar intrascendente, sino como parte de una política cultural emanada
desde un Estado dictatorial, lo cual supone una determinada concepción de la Cultura y del
rol del Estado sobre el campo cultural.

Contexto previo al decreto. Clara intervención del campo teatral mediante la censura
y la prohibición.
El grupo parapolicial de extrema derecha, conocido como la Triple A, comienza a
operar desde junio de 1973, sembrando el terror en la sociedad y específicamente en el
campo teatral, a través de amenazas, atentados, secuestros y asesinatos. De acuerdo con el
investigador teatral Jorge Dubatti, durante el período 1976/1983
“Las artes del espectáculo sufren una profunda desarticulación respecto a cómo venían
funcionando en los 60 y la primera mitad de los 70. La consecuente reorganización, de rasgos
inéditos y dolorosos, está signada por el empobrecimiento y el miedo. El campo teatral perdió
densidad y diversidad, se tiñó de horror para siempre. Muchos artistas son asesinados y otros
permaneces desaparecidos; otros se van del país y emprenden la dura experiencia del exilio.
(…) otros se llaman al silencio y se establecen en otras ciudades y pueblos, dando lugar al
“insilio” (el exilio interno, en el propio país), o la cultura de catacumbas (como la llamó Santiago
Kovadloff). Muchos se quedan en buenos Aires y padecen su inclusión en “listas negras” y
encuentran dificultades para trabajar. Los grupos de teatro militante de izquierda desarticulan
sus acciones y las expresiones de teatro de calle casi desaparecen. También el público padece
el miedo: la reunión teatral, el convivio, sea en el interior del grupo en los ensayos o en la
función con espectadores, es considerada subversiva. Como reacción frente a esta situación
va surgiendo paralelamente una cultura de resistencia y resiliencia (capacidad de construir en
tiempos de adversidad), cuyo reticulado se irá entramando cada vez más estrechamente y
permitirá la emergencia de fenómenos como Teatro Abierto 81” (Dubatti:2012)

A continuación se enumerarán algunos de los hechos que dan cuenta de esta
cuestión:


1977. Incendio del Teatro Argentino de La Plata (teatro creado en 1885). En 1979 la
dictadura llama a demolición y a concurso público para su reconstrucción. La obra
comienza en 1980 y termina en 1984- Se estima que el incendio fue voluntario.

2

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891



Enero de 1979 - La familia del empresario Carlos Rottemberg y los vecinos del edificio
hallaron un volante con amenazas bastante claras y serias. El volante, escrito en letra
cursiva y con algunos destacados en mayúscula de imprenta, decía así:

●

“Parte de guerra número 622. El señor Carlos Rottemberg está produciendo
espectáculos artísticos en su Teatro de Pinamar que cuenta con la participación de
elementos que hacen la apología marxista. Ellos son Mercedes Sosa, Luis Brandoni,
Marikena Monti y Moncho Mieres. Si continúa con esa actitud, procederemos a
´volarle´ el departamento como primer (sic) medida. Señor vecino, no acepte en su
edificio a un apañador de subversivos”. (Infobae, 2024)



Abril de 1979 - Incendio del teatro Avenida. El Teatro Avenida, perteneciente a la actriz
y cantante Nati Mistral, se re inauguró en 1994 luego de un largo proceso de
reconstrucción, con una función a cargo del cantante Plácido Domingo. (en línea
Cultura Legislatura CABA)

Algunas aproximaciones del análisis
De acuerdo con Rubens Bayardo, las políticas culturales constituyen “la unidad
simbólica de una nación, las distinciones, divisiones y vinculaciones en su interior, así como
con
respecto a otras naciones” (Bayardo, 2008) De allí se desprende que las
representaciones del mundo ofrecidas por las políticas culturales constituyan tanto los modos
de ver a los otros como la manera de percibirse de diversos grupos sociales.
En este sentido el Decreto Presidencial N° 1586 no sólo es la instauración de un día
de homenaje, sino que construye sentido al cristalizar determinada idea de lo que debería ser
la identidad de un Teatro Nacional.1 Al mismo tiempo, este Decreto debe enmarcarse dentro
de una propuesta de política pública del Estado, es decir, inscripta dentro de “un marco
general de acción” (Müller) Este marco general de acción será el que iré construyendo a lo
largo del análisis en este trabajo.
Para poder entender un poco más será necesario considerar cómo era la estructura
estatal en ese contexto y analiza el rol que ocupó el Instituto Nacional de Estudios de Teatro
(INET) ya que fue su iniciativa la que originó el Decreto.
En abril de 1979 el encargado de la Secretaría de Estado de Cultura del Ministerio de
Cultura y Educación de la Nación era Julio César Gancedo (1979-1983), antecedido por Raúl
Crespo Montes (1978-1979). Laura Graciela Rodríguez menciona que
“la Secretaría tuvo dificultades para funcionar debido al bajo presupuesto que recibió durante
todo el período, a excepción del año 1978. Con motivo de la realización de la Copa Mundial de
Fútbol, la Secretaría obtuvo una importante partida de dinero, con el que pudieron organizarse
varias acciones que se articularon con campañas de difusión. Estas hicieron centro en la
transmisión de una serie de valores y actitudes vinculadas a lo más ortodoxo de la religión
católica, la promoción de un nacionalismo xenófobo y la idea de la Cultura alejada de cualquier
referencia a la realidad contemporánea”. (Rodríguez: 2015)

En este sentido la necesidad de darle una identidad clara al concepto de Teatro
Nacional, otorgándole un día que rinda homenaje a un teatro creado en pleno virreinato, como
lo fue el Teatro de la Ranchería, ratifica los valores que la dictadura militar quería imponer a
su concepción de cultura. El origen de nuestro teatro quedaba marcado dentro del período

1

En 1977 ya se había dispuesto también por Decreto 3781/77 el Día Nacional del Tango.

3

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

colonial, treinta y tres años antes que Argentina pudiera independizarse y era eso lo que se
homenajeaba.
“El documento más relevante es el Informe especial número 10, elaborado por el Estado Mayor
del Ejército en octubre de 1977. Allí se concebía a la cultura argentina como producto del
legado recibido de la cultura hispano-americana, que a partir de la emancipación se habría
desarrollado hasta adquirir su fisonomía. Eran sus mejores valores espirituales lo que
amenazaba la subversión con la intención de obtener su desintegración y reemplazarla.”
(Barandiarán: 2016)

Siguiendo con el modelo de análisis propuesto por Muller, el cual plantea un enfoque
secuencial para poder dar cuenta de las decisiones y procedimientos de una política pública,
será necesario indagar sobre el rol que ocupó el Instituto Nacional de Estudios Teatrales
(INET), ya que fue su iniciativa la que propició el Decreto.
Durante el período de dictadura el INET se hallaba en una situación compleja, con un
gran deterioro de su patrimonio y pocas actividades de extensión. Durante este período la
gestión estuvo a cargo de Néstor Suárez Aboy como director (1973-1984). El año 1979
implica un momento crucial para la institución, ya que pudo recuperar su sede en el subsuelo
del Teatro Nacional Cervantes, lo cual posibilitó que al encontrarse en un lugar estable
pudiera establecer allí la Biblioteca, el Archivo de programas y fotografías, el Museo del
Teatro y las oficinas administrativas. Este afianzamiento de la institución fue quizás el punto
de partida para poder proponerle al gobierno la necesidad de contar con un día al año para
homenajear al Teatro Nacional. De acuerdo a esta iniciativa es que podemos pensar al INET
en el rol de mediador, que como lo indica Muller, son los actores claves en las políticas
públicas.
“Se llaman mediadores los agentes que realizan la construcción del referencial de una política,
es decir, la creación de las imágenes cognitivas que determinan la percepción del problema
por parte de los grupos presentes y la definición de las soluciones apropiadas” Es por eso que
ocupan una posición estratégica En el sistema de decisión ya que son quienes formulan el
marco intelectual dentro del cual se desarrollan las negociaciones, los conflictos o las alianzas
que conducen a la decisión” (Muller, 2002)

Por todo lo mencionado podríamos decir que el Decreto va de la mano de un conjunto
de acciones que determinan una política cultural pública llevada a delante por el Estado. Esta
política estaba apoyada sobre un sistema de valores tradicionales mediante los cuales se
fue construyendo, mediante censura y persecución, una identidad de “lo Nacional” que ponía
como enemigo a los “componentes subversivos”
Dentro de la política interna podemos pensar como destinatarios de este Decreto a la
comunidad teatral que tendría un día de festejo, y también al espectador y la sociedad en
general, la cual tendría una representación clara de lo que el teatro debía ser. Al mismo
tiempo, podemos pensar que esta política tiene de algún modo, también como destinatario,
al propio gobierno militar, ya que sirve como una especie de “lavada de cara” sobre todo a
nivel internacional, para ocultar los horrores de la dictadura.
“En el marco de la llamada “campaña antiargentina” Videla invirtió una gran cantidad
de recursos para mejorar la imagen de los militares en el exterior, ante las reiteradas
denuncias por la existencia de centros clandestinos de detención, violaciones a los derechos
humanos y censura. En la prensa se dio a conocer, detalladamente, cómo debía gastarse el
dinero. Se destinarían 80 millones a las acciones culturales en zonas de frontera,
fortaleciendo las instituciones de las provincias correspondientes; unos 55 millones debían ir
a la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos —presidido en ese

4

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

momento por Julio César Gancedo— y al Complejo de Museos de Artes y Ciencia, y otros 50
millones se debían gastar en el transporte de las piezas que integraban las muestras que se
llevarían al interior del país. Unos 33 millones debían ser para organizar “conferencias y
cursillos sobre temas vinculados con la cultura nacional” (Rodríguez, 2015)
Argentina estaba ligada, desde los años de 1950, a la OEA y a la Unesco, que
contaban con organismos culturales especializados y desde 1968 se administraba el
Programa Regional de Desarrollo Cultural. Dicho programa intentaba ser un plan permanente
de acción cultural interamericana, con actividades como asistencia técnica, capacitación de
recursos humanos para los servicios de administración cultural, protección del patrimonio
monumental, fomento del folklore y las artes populares, promoción del libro, de las bibliotecas
y de los archivos. Además, la Unesco solicitaba a cada país de América Latina la preparación
de informes sobre las políticas culturales.
Es decir, el gobierno militar no sólo afianzaba su idea de identidad cultural con este
Decreto sino que al mismo tiempo le servía para dar cuenta de su “buena voluntad” para
fomentar el desarrollar cultural frente a los organismos internacionales.

Alcances del decreto y reacciones
Para concluir me gustaría mencionar un hecho clave en la historia del teatro argentino,
que puede entenderse como una consecuencia de la política cultural de la dictadura. Me
refiero a Teatro Abierto 81, que fue un movimiento cultural independiente iniciado por 250
artistas (dramaturgos/as, actores y actrices, directores/as) como reacción ante la dictadura y
que tuvo como disparador dos hechos: Por un lado, la frase de Kive Staiff, entonces director
del Teatro Municipal General San Martín, que al preguntarle por qué no había autores
argentinos en la programación de la sala dijo “es que los autores argentinos no existen”, y ,
por otro lado, la eliminación de la Cátedra de Teatro Argentino Contemporáneo del
Conservatorio Nacional de Arte.
La falta de apoyo a los autores argentinos puede verse reflejada en una nota publicada
en el diario Crónica en 1977, que señalaba:
“Se supo que existe un profundo malestar entre un grupo de destacados dramaturgos locales
cuyas obras fueron defenestradas de la próxima temporada teatral oficial y privada,
determinando que quienes tienen la posibilidad de dar cabida a los autores nacionales en las
distintas salas de la urbe, los reemplazaron por “clásicos” universales, ignorando al parecer,
que existe una corriente creativa muy importante”2

Podríamos pensar que esta es la reacción de aquellos/as que no pertenecían al
ideario de Teatro Nacional que la dictadura proclamaba, muchos de los cuales estaban en
las listas negras. Esto se refleja en el discurso de apertura de Teatro Abierto 81, a cargo de
Carlos Somiglia en el que menciona los motivos de creación de ese movimiento:
“Porque amamos dolorosamente a nuestro país y éste es el único homenaje que sabemos
hacerle; y porque, por encima de todas las razones, nos sentimos felices de estar juntos”.

La otra cuestión, que simplemente voy a dejar mencionada porque implicaría realizar
un trabajo mucho más extenso, tiene que ver con el repertorio de obras de las salas oficiales,
me refiero al Teatro Nacional Cervantes y al Teatro Municipal General San Martín. Sólo

2

Diario Crónica, 3 de febrero de 1977, p. 24.

5

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

mencionaré de manera general que en el primer caso, el Teatro Nacional Cervantes, cuya
gestión estuvo a cargo de Rodolfo Graziano,
“El criterio implícito en el sistema de repertorio seleccionado se encuentra en sintonía con los
paradigmas de la cultura legítima valorada por el gobierno militar, orientados hacia la
reivindicación y la vigencia de la “tradición nacional”, y materializados en las políticas culturales
implementada por el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación y por la Secretaría de
Información Pública “ (Schcolnicov, 2022)

El éxito de la convocatoria del público fue utilizado por diversos funcionarios del
Ministerio de Cultura para destacar la presunta eficacia de las políticas culturales desplegadas
por el gobierno de facto.

Conclusiones
Este breve análisis sobre el Decreto Presidencial N° 1586, intentó dar cuenta de cómo
el mismo se encuadra dentro de un proyecto de Estado, con una concepción de cultura
determinada y un diseño de políticas culturales que pretende establecer un único sentido de
identidad nacional, y por ende de identidad cultural y teatral, anclada en la tradición, los
valores hispánicos (al homenajear a La Ranchería) y la eliminación de cualquier elemento
cuestionador de la realidad.
El rol del INET como mediador posibilitó establecer un cruce entre la institución ya
vigente, su anclaje en el Teatro Nacional Cervantes, con el resto de la comunidad y la
sociedad, al posibilitar un día de festejo y homenaje y cristalizar una representación
determinada de lo que debería entenderse por Teatro Nacional.
El análisis del contexto, de los actores intervinientes y la relación con las políticas
internacionales puede dar cuenta de por qué un gobierno dictatorial que perseguía y
amenazaba a muchos representantes del campo teatral, decide poner foco en el teatro y darle
un día de festejo.

ANEXO
Transcripción del Decreto Presidencial N° 1586: "Día del Teatro Nacional"
Visto el Expediente N° 47.996/77 del Registro del Ministerio de Cultura y Educación,
mediante el cual la Secretaría de Estado de Cultura gestiona la institución de un día del año
para conmemorar el Teatro Nacional y
Considerando
Que es sumamente importante reconocer que el teatro es algo trascendental en la
vida espiritual de un país.
Que nuestro pasado teatral arranca en los albores de nuestra nacionalidad y que
son conocidas las fechas ciertas de los principales hechos teatrales, como para que
constituyan motivos que deban ser recordados en su dimensión histórica.
Que se estima necesario destinar un día en el año para que se recuerde y se rinda
homenaje a nuestro teatro y a todos los que a su servicio y engrandecimiento,

6

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

mancomunados en un ideal y en una fe común, han entregado su esfuerzo y aún su vida a
un arte milenario e inmortal.
Que esa fecha debe estar relacionada con un monumento sobresaliente y destacado
en nuestra historia teatral, reflejo además, de sus orígenes y sus primeras manifestaciones.
Que del estudio realizado por la Secretaría de Estado de Cultura y de la
documentación aportada por la misma surge, incuestionablemente, que el primer teatro
estable construido en la Argentina, dedicado exclusivamente a ese arte, fue el que
popularmente se conoció como "Teatro de la Ranchería"
Que de la investigación que informa dicha Secretaría, es factible concluir que el local
es arrendado, a la empresa encargada de dirigirlo, con fecha 30 de noviembre de 1783,
fecha que, a su vez, es la probable de su inauguración, si nos atenemos a la documentación
consultada.
Que el Gobierno entiende que es fundamental proponer y propiciar un mayor y mejor
conocimiento de nuestro patrimonio cultural y que el teatro conforma una expresión singular
y descollante de esa cultura, que merece una rememoración anual que involucre a todos los
hechos y personas que le dieron vida y razón de existir.
Que el "Teatro de la Ranchería" significó el inicio real al teatro de la Ciudad de
Buenos Aires y su creación permitió presentar las obras de nuestros primitivos dramaturgos,
convirtiéndose así en el primer ámbito estable y construido a ese efecto y en el que se
cumplían representaciones teatrales.

Por ello
El Presidente de la Nación Argentina
DECRETA
Artículo 1°- Instituyese el día 30 de noviembre de cada año como Día del Teatro
Nacional
Art. 2°-En ese día se recordará, como lo disponga el organismo responsable de la
celebración, el nacimiento de nuestra dramática nacional y los hombres que en el curso del
tiempo la hicieron realidad.
Art.3°-Los actos consecuentes a dicha recordación se cumplirán el lunes más
próximo a la fecha indicada en el artículo 1°, sea anterior o posterior a esta última.
Art. 4°- la programación, regulación, organización y coordinación de los actos
conmemorativos previstos en el presente Decreto estará a cargo de la Secretaría de Estado
de Cultura, por intermedio del Instituto Nacional de Estudios de Teatro, bajo cuya
responsabilidad cae la preservación, valoración y divulgación del acervo teatral argentino.
Art. 5°- Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y
archívese

7

�Anuario del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”
Año 2024
ISSN: 1853-8452 / e-ISSN: 3008-9891

Bibliografía
Barandiaran, Luciano. “El impacto de la última dictadura sobre la cultura (1976-1983)”, 2016,
en línea https://www.unicen.edu.ar/content/el-impacto-de-la-%C3%BAltima-dictadura-sobre-lacultura-19761983#:~:text=El%20documento%20m%C3%A1s%20relevante%20es,desarrollado%20hasta%20adq
uirir%20su%20fisonom%C3%ADa
Bayardo, Rubens, Políticas culturales: derroteros y perspectivas contemporáneas, 2008
Dubatti Jorge, Cien años de teatro Argentino, 2012.
Schcolnicov, Eugenio; “El Teatro Nacional Cervantes y Teatro Municipal General San Martín
durante la última dictadura militar argentina (1976-1983): sistemas de repertorio y prácticas de
dirección escénica”. 2022
García Canclini, N (1987), “Introducción. Políticas culturales y crisis del desarrollo- un balance
latinoamericano”, en García Canclini, N (Ed.), Políticas Culturales en América Latina, México,
Grijalbo.
Mogliani, Laura, “Los ochenta y cinco años del Instituto Nacional de Estudios de Teatro: su
periodización y trayectoria” , en: Koss, M.N. (coord.), El Teatro y la producción de conocimiento.
Memorias de las XII Jornadas Nacionales y VII Jornadas Latinoamericanas de Investigación y Crítica
Teatral, AINCRIT, Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral, 2022, pág. 227-238
Mogliani Laura, Ed, Entre la tradición y la modernidad, HISTORIA DEL INSTITUTO NACIONAL
DE ESTUDIOS DE TEATRO (1936-2022) 2023. Ministerio de Cultura de la Nación.
Muller,Pierre, Las políticas públicas, 2002
Rodríguez, Laura Graciela “Cultura y dictadura en Argentina (1976-1983), Estado,
funcionarios y políticas”, Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura 42.2 (2015): 299-325.
Infobae, “Teatro y dictadura: cómo seguir pese a las amenazas y las listas negras”, 2024.
(https://www.infobae.com/sociedad/2024/03/20/teatro-y-dictadura-como-seguir-pese-a-las-amenazasy-las-listas-negras/)
Ávila, Analía consultado en línea 14/7/2024 Agencia Paco Urondo
https://www.agenciapacourondo.com.ar/cultura/teatro-abierto-la-resistencia-cultural-la-dictadura
Página Cultura Legislatura CABA, en línea. Visitada el 14/7/2024
https://cultura.legislatura.gob.ar/cultura_posts/3-de-abril-de-1979-se-incendia-en-buenos-aires-elteatro-avenida670.html
Página Cultura Legislatura CABA, en línea. Visitada el 14/7/2024
https://cultura.legislatura.gob.ar/cultura_posts/3-de-abril-de-1979-se-incendia-en-buenos-aires-elteatro-avenida670.html

8

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="94">
                  <text>Anuario de Investigaciones</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5275">
                  <text>Artículos de la publicación anual en formato CD-ROM (ISSN 1853-8452)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="5278">
                  <text>La colección Anuario de Investigaciones expresa la creatividad y rigurosidad intelectual de les artistas e investigadores de las ciencias del arte y las ciencias sociales que componen el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini". Allí podrán encontrarse los principales resultados de la investigación de cada proyecto (individual o grupal), sus reformulaciones y las nuevas preguntas que a partir de ésta se abren. Se trata de abordajes de distinto corte teórico y metodológico, que toman múltiples tópicos y problemáticas tanto de carácter local como regional y global. Por encima de sus especificidades, los trabajos de esta colección comparten una profunda preocupación por comprender y transformar, en un sentido asociativo y de igualdad social, el mundo que los vio emerger. </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="8484">
                  <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13180">
                <text>30 de noviembre: día del Teatro Nacional</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13181">
                <text>Fil: Villar, Rocío . Centro Cultural de la Cooperación. Dep. de Artes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13182">
                <text>ARTES ESCENICAS</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13183">
                <text>TEATRO ARGENTINO</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13184">
                <text>POLITICAS CULTURALES</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13185">
                <text>ARG</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13186">
                <text>Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13187">
                <text>2024</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13188">
                <text>e-ISSN: 3008-9891</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13189">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13190">
                <text>application/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13191">
                <text>info:eu-repo/semantics/openAccess</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13192">
                <text>http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/ar/</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13193">
                <text>info:eu-repo/semantics/article</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13194">
                <text>info:ar-repo/semantics/artículo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="13195">
                <text>info:eu-repo/semantics/publishedVersion</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13216">
                <text>Villar, Rocío</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="189">
        <name>Anuario 2024</name>
      </tag>
      <tag tagId="17">
        <name>Artes Escénicas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
